Contenido oculto Como no, ya sabía que en algún momento del reto se me pasaría escribir. Pero igual postearé las entradas que tengo atrasadas. Que son dos. ~Naranja, la palabra del día 5~ Cuando era pequeña odiaba el color naranja. Me acuerdo que si llevabas algo naranja al colegio, estilo un chándal o lo que fuera, los críos se reían de ti diciendo "pareces el butanero" y en parte, tenía su gracia, sí, pero eso me hizo odiar el color naranja, siempre asociándolo a eso. Aún es a día de hoy que el color naranja no me hace mucha gracia, no tengo prendas naranjas, no tengo ningún complemento naranja... simplemente, es un color, que no uso nunca. Es para mí un color olvidado. Por eso cuando mi prima pequeña me dijo que su color favorito era el naranja, me sorprendí mucho, ya que para mí eso era lo más raro del mundo. Pero supongo, que cada uno podemos encontrar la belleza en cosas diferentes y es así, que en la diversidad está el gusto.
~Reloj, la palabra del día 4~ Tic tac, tic tac, tic tac. Odio realmente los relojes, el devenir del tiempo, el pasar de los segundos, que marca como nuestra vida, lo que nosotros somos se va desvaneciendo poco a poco, segundo a segundo, de este mundo. Es muy sobrecogedor, pensar que algo tan simple como un reloj nos tiene totalmente controlados, porque ahora mismo, en mi vida adulta me doy cuenta que todo son horarios. Todo es tener tiempo para o no tenerlo para lo otro. Y generalmente no tienes tiempo para aquellas cosas que más te gustan. Odio el devenir del tiempo. Lo odio. Daros cuenta, "no pudimos salvarle por cuestión de minutos", "le salvamos por cuestión de minutos", "si llegas un minuto antes la tienda todavía estaría abierta", "has llegado 5 minutos tarde a la cita, eso es de mala educación". Siempre está ahí, el amigo tiempo. Si no recordad cuando estudiábais (o los que todavía lo hacéis) y llegábais tarde, ¿qué os señalaba el profesor reprochándoos? Su reloj. ¡Ahí están! ¡Los malditos relojes! Yo tengo uno, lo admito, pero solo lo uso para el trabajo. Es muy necesario estar pendiente del tiempo en el trabajo. Cosa que resulta estresante, por supuesto. ¿Soy enemiga del tiempo o de los relojes? La respuesta es del tiempo, pero los relojes son los enviados del tiempo que nos esclavizan, día sí y día también. Tic tac, tic tac, tic tac.
~Vela, la palabra del Día 3~ Me acuerdo que cuando era pequeña y se iba la luz, mi madre siempre tenía alguna vela para encender en la cocina y poder ver algo en la noche, al menos para comer. Recuerdo que me quedaba hipnotizada mirando la vela a veces, en realidad no había mucho que hacer, sin electricidad, en las noches. Y me gustaba el bailar de la llama, que a veces se hacía pequeña, otras grande, dependía de la fuerza con la que ardiese. Me divertía soplarle un poquito, arriesgando apagar la única fuente de luz que teníamos, pero sin hacerlo. Aquella única vela, era mi diversión en las noches oscuras de invierno. Quién diría que algo tan simple pudiese entretener a alguien tan chiquito tanto tiempo.
~Pájaro, la palabra del Día 2~ Cuando era pequeña mi abuela materna tenía un canario. Recuerdo perfectamente cómo cuando era fiesta en casa de mi abuela y nos invitaba a dormir, cada mañana despertaba con el canto de aquel pájaro. Era realmente mono. Aunque nunca entendía, en mi completa inocencia, por qué no me dejaban jugar con él. Ahora acabo de sorprenderme a mí misma, pensando en ese pájaro, del cual ya no recuerdo el nombre, porque hacía mucho que ese recuerdo no venía a mi mente. Aunque nunca me ha parecido muy bella la imagen de un animal enjaulado, ese recuerdo se me antoja muy hermoso.
~"Huella" la palabra del Día 1~ Desde que mi gata Shiva llegó a mi vida, la porcelana de mi baño está marcada con huellas gatunas. Siempre se sube al wc o al bidet o a la bañera y va dejando sus huellas por allí donde pisa. Por alguna extraña razón adora el baño y siempre anda paseando por ahí. Da igual cuántas veces limpie sus huellas, al rato vuelven a estar en el mismo lugar. Porque vas a lavarte la cara, te persigue, vas a hacer tus necedidades, te persigue. Así, todos los días de mi vida. Y diréis: Es tan fácil como cerrar la puerta. Pero es que si cierro la puerta está al otro lado maullando como si la tratasen de matar. Por lo que tampoco es la mejor idea del mundo. Así que. Al final, me he terminado acostumbrando a esas huellitas que va dejando por toda la porcelana. Ay.
Estaba buscando un reto que pudiese hacer así contínuo, para mantener este blog actualizado, al menos durante unos días y me encontré con este. La idea es, hacer una entrada de blog por cada palabra, basándolo en recuerdos, vivencias personales o lo que se me ocurra relacionado con mi vida. Una cada día, durante 30 días a partir de hoy. Quiero invitar a otras personitas que me gustaría que hiciesen esto, si tienen tiempo. Así que etiqueto a: Paulijem Lariebel Kashey Shani Yoko Higurashi Amane Liza White SweetSorrow Kurone dango Jaizmar Lexy Gray Hitomi-chan Yáahl y bueno, todos aquellos que quieran, me haya olvidado y tengan tiempo. ¡Tengan todos un buen día! :quis:
He estado buscando iconitos de corazón para añadir al foro y he encontrado estos, que han sido los que más me han gustado. Agradecería que votáseis al que más os agrada.
Este fin de año lo pasé en casa, normalmente suelo salir, pero este fin de año fue diferente. Ni cuenta atrás, ni uvas, ni nada. Con mi madre y con mi hermano, en casa. Yo ya estaba a las 23:45 en cama. Y en menos de media hora ya estaba profundamente dormida. Esa noche tuve un sueño hermoso, pude darle la mano y escuchar la voz de un ángel. De mi padre. Alguien a quien solamente podré volver a tocar en el reino de los cielos, si es que existe eso. Fue un sueño tan hermoso, tan doloroso y tan triste, al mismo tiempo, que no sabría de si calificarlo de buen sueño o qué. Pero bueno, como decía mi buen amigo Calderón de la Barca, es justo en la mentira ser dichosos, quien siempre en la verdad es desdichado. Quizás no sea mi verdad absoluta, pero no deja de ser cierto en este contexto. Quería poner esto aquí.
Ese momento en el que cierras los ojos y sientes que tu realidad está a punto de quebrarse. Ese momento.
Cuando no sabes si lloras, por alegría, por pura tristeza, por soledad, por amargura o simplemente, que no sabes ni por qué lloras. Es tan complicado. Tan duro.
Hoy hace 27 años que mis padres se sentían afortunados porque habían tenido una niña, una niña a la que llamaron Alba. Yo hoy me siento afortunada por haberlos tenido a ellos. Y que hoy uno me cuide desde el cielo y la otra desde la tierra. Hoy doy las gracias a mis padres por haberme dado la vida.
Estaba leyendo "Donde los árboles cantan" de Laura Gallego y hubo una parte en la que me apeteció leer en voz alta, cuando contaban una historia y me acordé, de cuando solía hacer eso con 15-16 años, leyendo Memorias de Idhún, Harry Potter, Corazón de Tinta... y aparecía mi padre en mitad de la madrugada a preguntarme que qué hacía, que con quién hablaba y yo a decirle que solo leía. Y siempre me invitaba a que durmiese, que me dejase de leer a esas horas.
Este año ha sido una putísima mierda. Y es que estoy deseando que den las campanadas para decir: ¡Que te jodan 2017 que tú ya me jodiste a mí bastante! Y que le jodan tan duro como me jodió él a mí. Simple y llanamente. Ha sido un año con demasiadas cosas malas como para considerarlo bueno, sí, pasaron también cosas buenas, pero en fin, CONFÍO en que vendrán tiempos mejores.
Puede que nadie entienda lo que pone en esta imagen, pero cosas como estas embargan mi corazón de amor, nostalgia, melancolía, tristeza y al mismo tiempo alegría. Es lo más hermoso que una amiga puede decirte. Aunque ella no es una amiga, es la amiga. La mejor de todas. Quérote, Cristina.
Realmente me han impactado muchísimas cosas este año, pero como en mayor o en menor medida he ido hablando de ellas a lo largo de las otras entradas, en esta ocasión quiero hablar del viaje que hice a Barcelona para juntarme con amigos de Mafialandia, que fue sin duda, maravilloso. Era mi primera vez viajando en avión y me personé como tres horas antes en el aeropuerto, tres horas que estuve esperando y que sufrí que se me acabase la batería del móvil, así que estuve mirando para las musarañas mientras tanto. El aeropuerto de Vigo es un sitio bastante aburrido y además, todo lo de comer está como cuatro veces más caro que en un sitio normal, así que no recomiendo a nadie el no llevar comida si tenéis que esperar en un aeropuerto, no es buena idea. Por aquí os dejo una foto mía esperando en el aeropuerto. En fin, llegué a eso de la una de la madrugada y me viniveron a recibir Richi y Red, que me acompañaron al albergue. Que aquí pudieron confirmar lo fail que soy, pues yo, convencida de que había hecho una reserva para ese día y en realidad, la había hecho exactamente para ese día, pero del mes siguiente. Ay. Por cierto, el recepcionista podría tener el premio nóbel al recepcionista más borde del universo. Al final apoquiné 20 euros más y pude dormir allí aquella noche. Ya me veía durmiendo en la calle (?), okno. Al día siguiente empezó todo. Empezó a llegar casi toda la gente, pues veníamos todos o casi todos de distintos puntos de España. Conocí a gente maravillosa, como por ejemplo la que remito con una foto que nos sacamos haciendo el tonto, que es Shibi. Las orejitas son 100% naturales, lo juro. Ay, Shibi es un amor de persona, la verdad poco había hablado con ella hasta ese día, pero descubrí que es un encanto. Chiquitita y adorable. Ay. Remito otra foto que me sacó mientras hacíamos el tonto, porque salí muy favorecida y quiero que la veáis. Ideal, ¿verdad? Estoy pensando en ponerla como foto de carnet, sin duda es muy yo. (?) En fin. En fin, sin comerlo ni beberlo no expliqué a dónde fuimos, bueno, primero estuvimos esperando por la gente en un bar, comimos allí y tal y yo todavía estaba muy tímida, pero como que poco a poco me fui soltando, para lo que soy yo. Y bueno, en este período de tiempo, por ejemplo, conocí a Anakina, alguien genial, que aunque hablamos poquito se ve que conectamos rápidamente. Es una chica maravillosa, lo juro, alguien completamente diferente a todas las personas que he conocido hasta la fecha y eso la hace única y encantadora. Me gustaba su alegría que desbordaba, su optimismo y su buena cara para todo. Me encantaba. Bueno, así que cuando nos tocó ir a la casa rural, tuvimos que buscar donde dormir, así que adivinad con quién compartí habitación, yes, con Anakina. Elegimos una doble con literas. A mí no me gustan mucho las alturas, pero hice el sacrificio y me puse arriba, ya que sabía que Anakina le gustaban también poco. Hice la mejor elección de compañera de habitación que hayáis podido imaginar, os lo juro. Me despertaba cada día y hablaba y hablaba con ella, hasta que decidíamos que era hora de levantarnos, ya que no quedaba otro remedio. (?) En fin. En la junta hicimos mogollón de cosas, había juegos, había karaoke, había un billar, había piscina, un ping pong, aunque más bien me la pasé jugando que todo lo otro, ya que para el resto soy una negada, pero de todas formas, me divertí mucho viendo a los otros machacarse en el ping pong y así. Fue muy divertido. Bueno, aunque no lo sabéis, yo a esa junta fui por todos, pero en especial, fui por conocer a Sturmovik y a Kemero, chileno y argentino, respectivamente. Venían de muy lejos y yo no podía perderme posiblemente mi única oportunidad para conocerlos. Me encantó hacerlo, incluso fui a recibir a Kemero al aeropuerto, ¡mereció la pena esperar una hora a que saliese del desembarque! Ay. Son personas geniales, muy buenas personas y además, no sé cómo decirlo, cariñosas. Me gustó poder abrazarlos, aunque en realidad abracé a todos, así que. xD En fin, en ese día conocí a personas maravillosas, Red, el cual realmente nunca había hablado con él y me parece una excelente persona y me alegro mucho de haberle conocido, conduce muy bien, sabe de todo lo que se puede saber del mundo y además, no sé, hablar con él es super fascinante. Rumano, con el cual ya había hablado y me llevé una buena impresión de él en persona, la verdad. Facto, enemigos hasta la médula pero al mismo tiempo, siempre nos hemos llevado bien y bueno, me encantó charlar con él, aunque fuese un poco. Ayeah, la alocada, divertida y guapísima Ayeah, no hablamos mucho, pero me gustó mucho conocerla. Cyanuro y su marido, ambos divertidísimos y la verdad, me reí mucho con su marido. José, había hablado poco con él pero en la junta hablamos mogollón y descubrimos que nos llevamos tan solo unos días de edad y que además ambos tenemos una mentalidad muy sucia. (?) Qué Importa, bueno, realmente a Qué Importa podría dedicarle un apartado especial, no le descubrí hasta la tarde del domingo, cuando faltaban pocas horas para que me fuese, sí, habíamos hablado antes, pero en ese momento estuvimos hablando mogollón y descubrimos que teníamos muchas cosas en común, se convirtió en uno de mis mejores amigos y le conté mogollón de cosas. Descubrí que no es tan serio como aparenta, que su voz le hace interesante (?) y que es un adicto a leer manga. Además de que le gustan los abrazos tanto o más que a mí. Ay. En fin. También no puedo dejar de citar a Richi, Kira y Laia, la familia más hermosa que he visto en mucho tiempo (y podemos incluír a Leo, su gato, que está gordito :B) en fin, son adorables, geniales personas y me encantó muchísimo conocerlos. Conocí a Zabie, con quién casi no hablé. También a Its, a la cual no conocía casi del foro y bueno, es agradable. A Aristhan, quién creía que por su nick era un chico, pero resulta que luego era una chica y yo como... AH, VALE. No hablé mucho con ella. También conocí a Articuno, otro miembro del staff de Mafialandia, es un chico gracioso y agradable. Y no se libró de darme un abrazo cuando se vino a despedir de mí, le pillé desprevenido. ò3ó A Reiko, quien derrocha alegría y buen rollo por todos los poros. Me regaló unas chapitas muy monas que todavía guardo. A Shiraze, que me regaló unas pulseritas y de verdad, es suuuuuper adorable, me la imaginaba así, pero superó todas mis espectativas. A Velli, por supuesto, el administrador de mafialandia, no hablamos mucho, pero igualmente me cayó genial y además, fue uno de los que principalmente arreglaron todo para la junta, con Richi y Kira. En fin, conocí bellísimas personas, a las que espero volver a ver. Sinceramente, lo pasé tan bien, que cuando me tocó la hora de irme, las lágrimas y el desconsuelo acudieron a mí. Quisiera quedarme en ese fin de semana de Barcelona por muchísimo tiempo, fue maravilloso y sin duda repetiría. No sé cuándo se podrá repetir algo así, pero yo quiero, sea cuando sea. Y espero poder, por supuesto. Me llevo de ese fin de semana, un montón de recuerdos, un sinfín de aventuras, de risas y de largas charlas que quizás, en otras circunstancias no se habrían dado nunca. Para mí Mafialandia siempre siempre siempre será un sitio especial, con personas especiales. Ahí conocí a al amor de mi vida y a grandes amigos, que nunca olvidaré. Sin duda. Que por cierto, ¡obtuve tres camisetas de mafialandia! Una la había ganado en el foro, otras dos me las regalaron por ir a la junta. Ay. ¡Me encantan! :omg<3: También pulseritas de mafialandia, que me encantan y unas tarjetitas que Velli imprimió para hacer publicidad. Todo monísimo. Ay. En fin, pero lo mejor que octuve fue conocer a personas maravillosas. Ay, en serio, Mafialandia es un lugar especial. Y bueno, con un selfie con la nueva camiseta de mafialandia concluyo. ¡Gracias a todos por leer! :quis:
La verdad sea dicha, no he visto muchísimas cosas de temática navideña. Si tuviese que elegir algo del tipo, diría "Solo en casa", vi las dos primeras películas tantas veces que cuando era pequeña me las sabía de memoria. Creo que son las películas de temática navideña que más he visto y la verdad, ahora las vuelvo a ver y me siguen gustando. Cuando era pequeña vi "Cuento de navidad", tenía un VHS de esto y la verdad, me gustaba bastante verla. Aunque casi no recuerdo ya. Y nada más que comentar acerca de esto. ^^
Yo no soy el típico ser humano que se pone metas al iniciar el año, ya que al fin y al cabo nunca las cumplo o si las termino cumpliendo se iban a cumplir de todas maneras. Aunque este año, de alguna forma, me propuse no pensar más en las personas tóxicas que me habían hecho daño hasta entonces y poco a poco fui dejando de pensar en esas personas, ahora siendo un recuerdo lejano, alejado de mis pesadillas. Y realmente, cuando dejas de pensar en las personas tóxicas, estas dejan de influirte y ahí es cuando pasas página y puedes tratar de ser feliz. Es lo único que se me viene a la cabeza, porque es un propósito que sí me hice muy seriamente, quizás no el 1 de enero, pero sí a principios de año. Es una buena filosofía.
Realmente yo soy una persona bastante positiva y aunque muchas cosas en mi vida han parecido mejorar en 2017, evolucionando más como adulta, este año ha sido el peor de mi vida con diferencia, al menos hasta ahora. Este año, allá por junio, falleció mi padre. Él estaba enfermo, sabíamos que su esperanza de vida no era muy larga, pero nadie se esperaba que fuese tan corta y, me pilló totalmente por sorpresa. Sabía que pasaría, pero nunca esperas que pase. Fueron y son unos duros meses. Mi familia destrozada, sobretodo mi madre y yo, que no hay día que no le dedique un pensamiento a él, a mi héroe. No puedo evitar escribir esto sin que las lágrimas acudan a mis ojos. Porque Alba puede aparentar ser fuerte, pero no lo es. No os podéis imaginar cuánto le echo de menos. Ni siquiera os podéis hacer idea. Este año fue culminado con la reciente muerte de mi padrino, que se murió hará dos meses. Que cuando pensaba que no podía ser peor, va y lo es. Así, repentinamente. El 2017 fue un año negro, un año en el que mi personalidad cambió un poquito a no saber si hoy estaré alegre o estaré apática o estaré terriblemente triste. Hasta ese punto llegué. Igualmente, aquí estoy, he sobrevivido hasta el día 4 de diciembre. Pronto cumplo 27 años y bueno, hay mucha vida por delante. Tengo a mi novio que me apoya, a mi madre, a mis amigos, a mi gata y bueno, 2017 pudo ser negro, pero el futuro me encargaré de pintarlo yo del color que me plazca. Cuando toda herida sane. Ay, no me gusta ponerme triste, por eso reservé solo esta entrada para hablar de este tema. Gracias a todos por leer.
Como cuando tienes una herida en el dedo y casualmente te das con todo justo en ese punto. Nunca había visto tan bien las estrellas.
Empezando por el hecho de que 2017 no ha acabado, sé qué decir con toda seguridad que ha sido lo mejor y es la relación tan especial que tenemos Franco y yo. Sí, señores, empalagosa como soy, he de decir, que estoy completamente enamorada de él. ¿Y sabéis lo mejor? Que sé que él está completamente enamorado de mí. Él llegó a mi vida para llenarme, es el único que en mis momentos más dolorosos ha sabido curar mis heridas, con su bálsamo de amor y por favor, que me pongo cursi. Él me da mis mayores alegrías, me acompaña día a día y sé que será así por mucho tiempo. Él es y será siempre lo mejor de mi vida. Sin lugar a dudas. En el 2017 también conocí a alguien, que aunque no ocupe la cumbre de lo mejor que me pasó en el 2017, está ahí ahí, se trata de mi gata Shiva. Que sí, que es el basilisco que custodia la cámara de los secretos, que muerde como un perro y que ataca cuando menos te la esperas. Pero, yo la quiero, irremediablemente la quiero. Y es algo contra lo que no puedo luchar. Y de alguna forma, sé que ella también me quiere, dado que siempre me persigue a todos lados. Ay. En fin, este año dos personitas me han acompañado, una más peluda y pequeñita que la otra, que es considerablemente más grande, pero han sido mi mejor medicina para todo. Me han pasado más cosas buenas, pero las iré aprovechando para ponerlas en otras entradas, enlazadas con otros temas, si no esto sería la biblia y no queremos. Te amo, mi Franco. :omg<3: Te quiero, mi basilisco.
El 2017 me ha sorprendido en el ámbito laboral. Justo antes de terminar un contrato en formación que estaba haciendo, fui a una entrevista y me pre-contrataron para mi actual trabajo, allá por marzo y bueno, desde abril que estoy trabajando en eso. Hasta mis 25 años había tenido bastante mala suerte en el ámbito laboral, por lo que este año, la verdad, me he sorprendido. Me compré un coche, cosa que pensé que nunca haría por el rumbo que estaba tomando y bueno, de esa forma puedo acudir a mi puesto de trabajo. De este mismo modo, me he sorprendido a mí misma descubriendo que me gusta más mi trabajo de lo que pensaba. Que sí, que a veces estoy tan saturada que me gustaría mandar todo al cuerno, sí, pero es lógico después de una dura jornada o de un día en el que no me siento nada bien. Supongo que hay muchas cosas que me han sorprendido, para bien o para mal, pero esta me ha sorprendido, me pilló por sorpresa la prosperidad en el empleo. La verdad. Aunque espero que el 2018 siga igual o mejor en este ámbito. Pero bueno, estoy preparada para lo que traiga el 2018 y para despedir el 2017, al menos en este ámbito.
Quiero regalarme algo a mí misma por mi cumpleaños, aunque falta casi un mes para ello, pero he estado pensando en ello. Quisiera que fuese un libro y tengo estos tres en mente: "Donde los árboles cantan" de Laura Gallego. "La ciudad de las sombras" de Victoria Álvarez. "El violín negro" de Sandra Andrés Belenger. También acepto recomendaciones. A poder ser que no pertenezcan a sagas porque eso se me va del presupuesto. ¿Vosotros me recomendáis alguno de estos? ¿O algún otro? Me encantaría escucharos. Cuando compre y lea el libro que elija finalmente, pondré mi opinión por aquí. :quis:
Con la copa medio vacía y el corazón lleno y medio, espero. Porque el tiempo es relativo. Porque puede que hoy cierre los ojos. Porque puede que mañana los abra y despierte en tus brazos. Porque puede que todo sea un largo sueño y realmente me estés abrazando y yo soñando. Soñando y soñando. Porque lo nuestro es un sueño. Un sueño del que quiero despertar, si me encuentro con tu rostro adormilado. Despiértame. Por favor.
Buscando emoticonos voy y me encuentro esto y yo como: Pues vale.