La frialdad que reflejaban el resto de instalaciones desaparece en cierta medida al entrar a la zona de descanso. Esta es visiblemente más colorida que cualquiera de las otras salas, confiriéndole de una atmósfera mucho más distendida. Con un simple vistazo lograba, en cierta medida, cumplir con su papel. Diversos sillones se esparcen por la sala, así como pueden encontrar rincones con monitores colgados en la pared, en caso de desear proyectar algo que deseen compartir con un grupo de personas. Con ellos pueden acceder a listas de música, películas, series que reproducir y mucho más, pero hay algo que les impide aprovecharlo para buscar información en la red. A un lado de la sala tienen una estantería con juegos de mesa, libros y revistas con los que entretenerse durante su estancia. Quien quiera que diseñase esta zona sabía cómo mantener a su gente motivada y despejada, desde luego.