Y así las dejé...amándolas

Tema en 'Fairy Tail' iniciado por Titaniia, 21 Febrero 2014.

  1.  
    Titaniia

    Titaniia Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    9 Febrero 2013
    Mensajes:
    100
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Y así las dejé...amándolas
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Amistad
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    184
    ¿La muerte depende de la vida? O ¿La vida de la muerte?.

    Estamos en un mundo donde los muertos no pueden descansar en paz, en el cual existimos los inmortales y los vivos que pueden cumplir su deseo. Los no vivos vagan por la vida como viajeros del destino. Los inmortales solo deseamos un sueño en nuestra vida, queremos vivir….felices, tener una familia, cumplir metas, pero debemos ver cómo la gente que amamos pasa como una línea de tiempo por nuestra vida dejándonos una huella que el tiempo no puede curar.

    Solo el deseo nos mantiene en pie, aferrándonos a las esperanza de encontrar lo que dejamos en nuestra vida pasada, deseando desde lo más profundo de nuestros sentimientos, encontrar aquel momento, lugar, persona que nos hizo feliz alguna vez. La vida se consume pero nosotros seguimos de pie viendo como todo se desmorona a nuestro alrededor, incapaces de detener el flujo del tiempo.

    Mi nombre es Natsu Dragneel y soy un inmortal en busca de mi amante, pero nunca pensé que encontrar a una persona podría ser el final de mi vida.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  2.  
    Titaniia

    Titaniia Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    9 Febrero 2013
    Mensajes:
    100
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Y así las dejé...amándolas
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Amistad
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    354
    Declame: Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima.

    La historia está inspirada en los primeros 3 capítulos del anime Kamisama no inai nichiyoubi

    Capítulo 1 - Salamander

    .​

    Una devastada aldea se alzaba frente a los ojos de un pelirosa, mostrando la vida de varias personas consumidas que habían intentado pertenecer a los vivos otra vez. La sangre adornaba cada rincón del pequeño pueblo. Aquella vez en la que había existido una aldea prospera, ahora no era más que un baño en escarlata. Unos pequeños pasos se escucharon aproximarse agudizando el oído de la única persona en pie, detrás de él sintió una fina voz proveniente hacía él.

    —¿Fuiste tú? —Detrás del cuerpo masculino había una pequeña niña de cabellos dorados y ojos chocolate —¿¡Tú les hiciste esto!? ¡Responde! —No obteniendo respuesta se abalanzó hacía el hombre frente a él.

    El callejón estaba abandonado, solo era adornado por un solitario chico de cabellera rosa, su boca era adornado por un cigarrillo a medio consumir, sus penetrantes ojos verdes estaban carentes de emoción alguna. Delante de él apareció una pequeña niña de cabellos dorados y ojos chocolate, recordándole a ella, sin tomarle importancia siguió su camino pero un pequeño grito de la chica lo detuvo.

    —¿Quién eres?.

    Sin darse vuelta respondió —Salamander —Y siguió su camino.

    —¿¡Es posible!? —Corrió para alcanzarlo y se ganó delante de él con los brazos abiertos, impidiéndole el paso.—Mamá…mamá me dijo que Salamander vendría a verme algún día, ¿Podrías ser tu mi padre? —El desconcierto no cabía dentro de Salamander.

    Una sonrisa arrogante adornó su rostro —Tú padre, ¿yo? —Tiró el cigarrillo consumido —¿Acaso tengo cara de ser padre, yo? —Con intenciones de prender otro, contestó —Tu madre te mintió, no existe ningún Salamander. Yo no soy tu padre.

    Un gran golpe se estrelló en la suave mejilla de la pequeña, tumbándola al piso. Aquel hombre había hecho un golpe imperceptible para los ojos de cualquiera, su mirada de desprecio se hizo notar de inmediato.

    —Yo no los maté. Los dejé descansar en paz.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  3.  
    Titaniia

    Titaniia Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    9 Febrero 2013
    Mensajes:
    100
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Y así las dejé...amándolas
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Amistad
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    602
    Declame: Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima.

    La historia está inspirada en los primeros 3 capítulos del anime Kamisama no inai nichiyoubi

    Capítulo 2 – Aléjate de mí

    .​

    Tan solo, tan triste aferrándose a su último deseo antes de partir, poder encontrarla, poder tocarla, poder amarla…Sus deseos se aferraban a su herido sentimiento, a su triste camino, a su desolado corazón. Seguiría buscando, y si era necesario lo haría durante una eternidad. Sus pensamientos fueron interrumpidos por un golpe pesado en el suelo, haciéndolo retumbar.

    —¿¡Por qué me sigues!? —Con una cómica cara se dio media vuelta hacía la pequeña rubia —Por cierto….no me has dicho tu nombre.

    —Leyla.

    —Ah... Leyla. —Con una serena mirada se dio media vuelta y siguió caminando para luego darse vuelta por completo. Una pistola sostenía en alto entre su mano derecha —Aléjate de mí.

    Un disparo retumbó grave en el lugar.

    Un cuerpo cayó al frío suelo.

    Un grito se escuchó.

    Y la sangre adornó…

    —Aléjate de él… —Una sombría voz hizo eco en los oídos de Leyla, era fría y calculadora, pero a la vez comprensiva y cálida. Un chico de cabello azul obscuro y ojos del mismo color se acercó hacía la pequeña, apareciendo entre las sombras se pudo contemplar que estaba con su torso…desnudo. Una escopeta estaba junto a su cuerpo, preparada para disparar si era necesario.

    —Gray Fullbuster… —Sangré salió de los labios del pelirosa. Apoyó sus titilantes manos en el suelo, cargando el peso de su cuerpo en ellas. Por sus ojos pasaron un leve brillo de maldad —¿Vienes a vengar a tú esposa? —Se ganó de rodillas, una mirada pensativa inundó su rostro —Juvia Lockser —Soltó de golpe. Sonrió de lado. Comenzó a levantar de a poco.

    —No quiero una maldita venganza.

    —¿Y tu hija?, deberías de estar cuidando de ella —No esperó respuesta, ya que la pudo observar en los ojos de aquel hombre, y se giró a Leyla —Él es un amigo.

    Un suspiró salió por los labios de Gray —Vine a por un duelo, tu y yo —Bajó su escopeta.

    —Hoy al anochecer frente a la iglesia —Apuntó con su dedo a dicho punto —No faltes.

    Y ambos se separaron por caminos opuestos, Leyla siguió junto a Salamander, las horas habían pasado y solo faltaba alrededor de una hora para el anochecer. Habían encontrado un lugar abandonado pero constaba con una vieja chimenea, un sillón, una silla y una pequeña mesa. El pelirosa se acomodó en el largo sillón, e intento cerrar sus ojos una imagen apareció detrás de sus parpados. Una rubia de ojos chocolates.

    Con pequeños pasos temerosos Leyla se acercó hacía el pelirosa con una cajita de galletas en sus infantiles manos, se posó al lado de él y le ofreció —Deberías comer algo.

    Aun con sus ojos cerrados Salamander respondió —No es necesario. No lo necesito —Abrió sus ojos y miró, inexpresivo hacía la niña —Deberías alejarte de mí, no soy tu padre, soy una abominación de la naturaleza —Sus palabras eran duras y carentes de emoción —Soy un monstruo.

    Leyla chilló —¡No eres un monstruo! —Dejó la pequeña caja encima de la mesa y se sentó al lado de las piernas del chico, acercó su mano y acarició la mejilla del pelirosa. Aquel tacto era igual que el de ella. Desconcertado se incorporó y se alejó un poco de la pequeña.

    —Deberíamos irnos —Tomó una galleta entre sus manos y con una sonrisa de niño pequeño la saboreó —Recoge tus cosas.

    —¿No vas a matarlo?

    —No, no lo haré.
     
  4.  
    Titaniia

    Titaniia Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    9 Febrero 2013
    Mensajes:
    100
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Y así las dejé...amándolas
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Amistad
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    447
    Declame: Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima.

    La historia está inspirada en los primeros 3 capítulos del anime Kamisama no inai nichiyoubi

    Capítulo 3 –La hija de mi amante

    .
    —Si no te apuras aquel exhibicionista nos encontrará —Observó con sigilo a su espalda y vio a la pequeña rubia en el suelo. Su mirada se tornó tierna —Ven, vamos —Se arrodilló frente a la pequeña y esperó a que ella subiera, una vez que la rubia se acomodó partió por el camino no sin antes encender un cigarrillo.

    Los minutos pasaban y los pasos de Salamander se volvieron algo locos y atrevidos, causando la paranoia de la niña —¿¡Qué estás haciendo!? ¡Detente!.

    —Solía hacer esto con mi padre —Comentó de la nada.

    Un silenció los absorbió a ambos y Leyla decidió romperlo —Aun no me has dicho como es la mujer que estás buscando.

    Los pasos se habían vuelto tranquilos —Rubia, ojos chocolates —Se sumió en un trance —Pechos pronunciados, paranoica, no sabe cocinar… —Tragó en seco —Odia los cigarrillos, pero es dulce, única e incomparable —Un sonido advirtió a sus sensibles oídos, y sin advertir lanzó a Leyla al río por el cual pasaban, desde la altura.

    Comenzó a despertar de poco, al ritmo en que el recuerdo volvió a su mente —¡Salamander! —Y se paró de golpe, pero frente a ella estaba Gray —¿¡Dónde está ese bastardo!?, ¡Lo mataré!.

    —Te salvó la vida.

    Y sus inocentes ojos volvieron hacía el anterior puente, el cual, había dejado de existir, dejando huellas de una reciente lucha —¿Dónde está?.

    Gray se levantó —Se lo han llevado.

    —¿¡Quién eres!? —Soltó de un rugido, potente. Sus manos estaban amarradas a ambos costados de su cabeza. En su torso se expandía un ardor y de su frente caía un líquido carmín —¡Dime tu nombre!.

    Estaba perdiendo la cabeza, literalmente, aquellas personas eran desconocidas para él. Pero uno de ellos le respondió —Soy tu fan, Salamander —Efectivamente, un mismo chico de cabello rosa y ojos verdes estaba frente al recluso. Los ojos de aquel sujeto mostraban demencia total —Pero….ahora morirás.

    —Mátame. Quiero morir.

    Una desafiante sonrisa se iluminó en la cara de Salamander, él no podía morir, no sin antes cumplir su deseo. Y en ese momento, cuando la muerte estaba frente a él para burlarla de nuevo, se dio cuenta, aquella pequeña niña, si era su hija, La hija de su amante y él. La pequeña Leyla era hija de su adorada Lucy.

    Y la muerte arremetió contra él. Esta vez aceptándola con los brazos abiertos, porque su deseo, se había hecho realidad, y su inmortalidad había dejado de existir.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  5.  
    Titaniia

    Titaniia Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    9 Febrero 2013
    Mensajes:
    100
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Y así las dejé...amándolas
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Amistad
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    565
    Declame: Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima.

    La historia está inspirada en los primeros 3 capítulos del anime Kamisama no inai nichiyoubi

    Epílogo – La familia que una vez soñé

    .​

    Sus ojos se comenzaron a abrir lentamente y lo primero que vio fue a su pequeña Leyla, una hermosa sonrisa adornó a ambos, eran padre e hija. Los brazos de ambos envolvieron el cuerpo del otro, y tantas eran las cosas que se debían decir.

    Había despertado como un no muerto y tenía sentimientos encontrados consigo mismo, tantas eran las cosas que tenía que decir, que sentir y que disfrutar.

    Tantas eran las dichas que quería compartir con su pequeña, pero el tiempo no estaba de su favor. Quería decirle que lo lamentaba, que pedía su perdón, que la amaba. Quería pasar una eternidad junto a ella para no dejarla.

    Salamander se reincorporó y su alrededor observó un hermoso prado, y frente a él habían tres personas, Gray, Leyla…..y ella. Lucy.

    Sus ojos se comenzaron a inundar de lágrimas y de un impulso se abalanzó a los suaves brazos de su amante, Lucy Heartfilia.

    Y en el abrazo de ambos se infiltró la pequeña Leyla, aquella familia estaba junta de nuevo.

    En su búsqueda de una mujer, encontró a dos.

    Pero…toda historia tiene un obstáculo.

    Él estaba muerto….y ellas vivas.

    Cuanto deseaba que el fuego de la muerte dejara de arder, que los recuerdos quedaran por siempre junto a él, que ellas nunca se separaran de su atardecer. Quería una vida en familia, pero su primer deseo ya había sido escuchado y realizado, no le quedaba nada más que pedir, solo debía resistir.

    Los días fueron pasando lenta y dolorosamente, pero aquel dolor era cubierto por una atmosfera de infantilidad, ninguno quería aceptar el cruel destino.

    Salamander el inmortal, había cumplido su sueño, y había muerto por él.

    El lado infantil del pelirosa salió a flote, todo lo que quería era hacer sonreír a su pequeña, cuidarla, y amarla. Pero su cuerpo ya no estaba en condiciones de seguir en aquel mundo, debía partir, pero quería dejar una huella con forma de sonrisa en ambas, y antes de descansar pronunció las palabras que se trababan en su garganta.

    —Mi nombre es Natsu Dragneel —Pronunció en una sonrisa casi inexistente —Conocí a Lucy Heartfilia y me enamoré. Fui un inmortal que deseaba una familia junto a la mujer que amaba —Las palabras se atoraron en lo profundo de su garganta —Alguna vez…fui un pequeño infantil e inmaduro, pero no viene al caso —Sacó una sonrisa a sus tres acompañantes —Solo quería una familia para morir feliz, quería ser un muerto feliz, pero ahora que tengo a mi familia….no me quiero ir, no quiero renunciar a ella, no quiero dejaros, pero mi tiempo aquí ya ha terminado…Deseé —Tragó duro —Deseé con toda mi mentalidad de niño pequeño que este momento nunca pasara, quería ser un padre ejemplar, pero todos aprendemos que nuestros caprichos no pueden ser concebidos, pero al menos…pude verlas por última vez, y pude saborear lo que era tener una familia, saber que no estaba solo, saber que mi recuerdo quedará por siempre en vuestros corazones. Tú nombre… —Miró hacía Leyla —Es Leyla Dragneel.

    Y los ojos de Natsu se cerraron para dormir en la eternidad.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  6.  
    Pire

    Pire Usuario VIP Comentarista Top

    Escorpión
    Miembro desde:
    13 Noviembre 2010
    Mensajes:
    3,692
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Mmm ha sido un tanto confuso en cuando al desarrollo de la historia. Hay incongruencias que no has mostrado en tu historia que me hace ser que corriste para terminarlo, ha faltado un poco de explicación y trama. En si la historia tiene un buen tema pero no lo has manejado de forma apropiada ¿por qué conocer a la niña lo hizo morir? ¿cómo murió? ¿Era un fantasma al final de la historia?
    Puede que lo hayas mostrado pero no del modo que deberias haberlo hecho para que el lector pudiera entenderlo de forma clara. Se pueden usar palabras o frases, metáforas para hacer que el lector haga un esfuerzo en pensar en él final pero tu cortaste las ideas tan de repente, sin dejar que se nos pase las ideas y bum, ya estas en otra cosa, siento que se te salió un poco de las manos.
    Por ejemplo, cuando la tira al rió, no supe que pasaba ni quien hablaba. Luego está muerto y luego tarda en irse. No me pareció del todo.

    Pero él tomar que Natsu sea un inmortal fue innovador y me encantó, convertirse en un chico malo y maton, bastante interesante.
    No se que papel tomó Gray, no lo considero importante y fue relleno.
    La manera en que describió a lucy me pareció muy dulce y tierna, me pareció que la narración estuvo bastante bien y la ortografía de igual manera, buen escrito pero cuida controlar él trama, tu debes manejar todo un poco.

    Pire<3
     
    • Me gusta Me gusta x 1

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso