Historia larga White Spider

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Valet Markov, 15 Enero 2017.

  1.  
    Valet Markov

    Valet Markov serena

    Sagitario
    Miembro desde:
    15 Enero 2017
    Mensajes:
    7
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    White Spider
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    365
    buenas a todos, quiero darles a conocer mi fic, antes lo estaba escribiendo en otro lado lamentablemente no puedo ingresar a mi cuenta, si gustan visitar el foro de los dejare aqui
    el fic puede llegar a contener temas innapropiados para cualquiere, puede contener gore, leguaje explicito, etc.
    no todos los capitulos los tienen, asi que se haran menciones de los capitulos que lo contengan y se les hara el apartado en el blog asi como se les proporcionara el link en la descripcion del capitulo
    sin mas que decir los dejare con lo que llegue a escribir en el otro foro

    White Spider, Sipnosis
    White Spider, era un teatro que fue construido a las afueras de la zona urbana dejando un aspecto unico de comunion con la naturaleza, con el tiempo, este se fue ampliando y remodelando con las tendencias que habia durante los años, llego a ser tan grande que incluso se comenzaron a proyectar funciones de cine sin dejar las obras de lado, White Spider comenzo a dar tanto funciones de cine asi como de teatro llegando a ser uno de los más reconocidos por el pueblo a pesar de la distancia que se tenia que recorrer.

    Con el pasar de los años, White Spider fue siendo cada vez menos visitado por las personas, hasta que llego el dia en que sin mas remedio, quedo completamente abandonado, desgastandose y pudriendose. Pero no todo quedo ahi para White Spider, un ser maligno crecio dentro de esas gruesas paredes, ascechando, esperando el momento para que una de sus victimas apareciera pronto.

    La compañia contructora Stone, compro la propiedad a fin de derrumbar el lugar y construir asi un centro comercial que beneficiaria a la zona, pero algo extraño pasaba al momento de acercarse la maquinaria y explosivos, ningun aparato electronico ni mecanico parecia funcionar cerca de la zona donde se encontraban. Varios trabajadores que entraron ahi salian corriendo argumentando que habia algo ahi, algo que no podian describir.

    Los perseguidores de sueños, especializados en estos casos son contactados para poder porseguir con la contruccion o ¿este ser maligno podra hacerse cargo del trabajo?
     
  2.  
    Valet Markov

    Valet Markov serena

    Sagitario
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    Escritor
    Título:
    White Spider
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    5
     
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    Prologo
    Promesas, siempre promesas.

    Asi se sentia David Stone, un empresario que hacia tiempo que llevaba en el negocio de la familia gracias a la muerte de su padre. A el nunca le gusto tener que mantener la empresa y siempre estaba al pendiente de que tarde o temprano a el le tendria que tocar esa responsabilidad, que horrendo futuro le aguardaba, el siempre quizo ser otra cosa que no tuviera nada que ver con su propia familia, ser libre de una miserable familia que siempre lo despresiaba por ser “el mas pequeño de la familia Stone”. Nunca mostro ser capaz de manejar alguna empresa o siquiera llevar las cuentas de su propia casa, al contrario, el en lo unico que invertia era en el mismo.

    -¿Qué mas da que yo gaste en mi mismo?-

    Pensaba mientras gastaba el dinero que le daba su padre. Borracheras, fiestas, ferias, cines, cualquier cosa que el deseaba con tan solo pedirselo a su padre lo obtenia sin el mayor esfuerzo que el quisiera hacer, no pedia nada puesto que el ya lo tenia todo, todo exepto una cosa, ser libre de sus propias responsabilidades como sucesor de las empresa constructora Stone. Su madre nunca le daba mucha importancia ya que lo unico que le importaba era las mismas ambisiones que su padre, poder y dinero, nunca le prestaba atencion a su hijo a menos de que se tratase de malas calificiaciones en la escuela, pero David lo hacia al proposito para llamar la atencion de sus padres aun que solo fuera por un momneto. Que triste infancia tuvo David, tenerlo todo y no tener nada a la ves. Ya en su adolecencia, su unico objetivo era terminar la Preparatoria y huir de su casa para poder hacer el su propia vida, a su porpia manera, sin embargo, el destino de su padre le tomo una mala pasada, un accidente en su coche le habia arrebatado a quien debia ser su maxima aspiracion, su padre,la vida de Jenry Stone parecia haber llegado a su fin, con una empresa aun mas grande que la de el y tomar el control de aquella empresa, puesto que esa empresa pronto quedaria en bancarrota y para aprobechar ese tipo de oportunidades solo se le da una vez en la vida, logro firmar el acuerdo y tratando de volver inmediatamente a casa, su coche tuvo la desgracia de toparse con algun imbecil briago en su camino.

    Sin remordimiento alguno David asistio al funeral de su padre sin mostrar algun sentimiento de afecto hacia el, solo por compromiso fue, mientras su madre inquietante solo lloraba sobre su ataud.

    -solo lo querias por lo que tiene, no por lo que era-

    Se decia a si mismo David alejandose de el ataud de su difunto padre. Sentia rencor y desprecio por el pero no podia simplemente dejarlo ahí como si nada pasara y luego irse, tenia que quedarse ahí, viendo como sus despresiables socios disimulaban estar tristes por la perdida del señor Stone mientras todos se discutian quien deberia ser el nuevo dueño de la empresa Stone, a David no le importaba quien tomaria el legado de su padre, despues de tanto sacrificio, tanto esfuerzo para que un patan como uno de los socios de su padre tomara posesion de todo ello, no le importaba, el se habia prometido a si mismo que seria libre de su familia, sin ningun lazo que lo uniera a el y a su destestabel familia. Pero la ambison de su madre era aun mas grande de lo que eran las promesas que el mismo se habia hecho a el mismo

    -David sera el nuevo dueño de la empresa Stone-

    Replicaba su madre una y otra ves a los socios de su padre, ¿acaso el no tenia voz ni voto para poder elegir lo que el queria?, no importaba que era lo que el dijiera, su madre siempre tomaba medidas para hacerlo sentirse mal

    -tu padre sacrifico mucho por nosotros dos, debes estar agradecido con el y seguir su legado-

    David siempre se sentia incomodo con ese tipo de palabras, el nunca sintio algo por su padre pero sentira un fuerte sentido del deber seguir el legado de su propio padre, pero ¿Cómo debia seguir su legado? ¿huyendo como el se prometio a si mismo o tomar las riendas de la empresa Stone?

    -¿Qué debo hacer….padre?-

    Se preguntaba una y otra ves en el consuelo de su propia almohada, deberia tomar la respondabilidad del legado y ejerser como su padre lo hizo o huir y hacer realidad su propia promesa, “¿Qué he de hacer?” pensaba una y otra ves…

    Llego el dia en que se tenia que decidir el nuevo presidente de la empresa Stone, los socios estaban todos presentes para poder decidir quien iba a tomar el mandato de aquella empresa creciente y que sabian que dentro de poco iba a crecer aun mas, quien seria el afortunado y quienes los pobres diablos que solo fueron a perder el tiempo

    -entonces hemos sido llamados para decidir quien sera el proximo presidente de la empresa Stone, ¿Quién esta mejor capacitado para tomar el control de ello?-

    Decia Thomas Roux, un Aleman ambisioso cuyo objetivo era poder apoderarse de la empresa creciente para desaparecerla y asi tomar todos los bienes para el mismo y venderla al mejor postor

    -No tenemos por que hacer esto, el señor Stone ya habia decidido quien iba a ser su sucesor despues de su muerte, no quien esta mejor capacitado-

    Replicaba Runo Karkarov, el amigo mas cercano al señor Stone, aquel que fue su primer socio, su primer inversionista, su primer amigo que tuvo, aquel que por derecho deberia ser el nuevo propietario de la empresa, pero por algun motivo el no se veia con las ambisiones necesarias para poder poder llevar la empresa a un nivel aun mas alto, ni para apropiarse de ella, aun que si podria mantener la empresa hasta que alguien “digno de su apresio” tomara el lugar de su querido amigo.

    -entonces ¿aquien propone usted señor Karkarov?-

    Ian Irwin, un escoses de buena categoria que se fijo en la empresa Stone desde que empezo a hacerse poderosa, era una persona con poco bigote color rojo, cabello rojizo y una enorme nariz chata, parecia ser que estaba resfriado pero su gran tamaño hacia que pareciera que todo el tiempo estaba rojo por enojo a pesar de que siempre fue una persona tranquila y sencilla, Irwin no deseaba la ambision de Thomas ni la de Runo, el solo estaba ahí por el compromiso de que su inversion se estaba decidiendo a que manos iba a tomar rumbo. Karkarov parecia estar nervioso puesto que el sudor comenzo a deslisarse por su frente y la presion de Irwin parecia que Karkarov queria tomar el control de esta, pero Roux no lo permitiria tan facilmente.

    -¿y por que no a su hijo? Es joven y puede ser un buen empresario para este punto-

    Propuso Elena Cortez, la inversionista de mayor poder en la empresa Stone, no era una persona tan joven como ella lo aparentaba, ya que sus rasgos finos ocultaban su verdadera edad, sus labios delgados y alargados parecia sonreir pero su mirada clavada en Roux parecia que lo desafiaba, sus ojos tan penetrantes y su pien clara parecia una muñeca de porcelana en una reuinon de adultos. Karkarov no sabia que hacer, el unico que estaba conciente de lo que queria hacer Roux era Elena pero ¿el que motivos tenia para quedarse con la empresa?.

    -No creo que sea buena idea dejarle la empresa a un joven que apenas esta terminando la preparatoria, es muy irresponsable, incluso para ti Karkarov-

    Replicaba Roux de nuevo.

    -yo soy el mas capacitado para ello, he estado mucho tiempo en esta empresa y se que pronto podra ser expropiada por el gobierno si no tiene a un nuevo presidente quien dirija la empresa…-

    Decia mientras se levantaba y acomodaba su ridicula corbata con una extraña serie de dibujos bordados en ella, comenzo a rodear la mensa dando su ridiculo dialogo

    -Todos aquí sabemos que serian perdidas millonarias si no nos hacemos cargo de ello o podriamos dejarlo asi y llevarnos a todos a la quiebra, Karkarov tu lo sabes, soy el indicado para el puesto-

    Roux comenzaba a acercarse a Karkarov presionandolo mas y mas para que el le sediera el poder de la empresa y el pudiera hacer lo que ya habia planeado, la mirada de Elena no dejaba de seguir a Roux, como si ambos tubieran algo entre manos.

    -estoy conciente de ello Thomas, pero no creo que sea debido dejarme a mi la eleccion, ya que yo no soy el indicado para tomar esa decision, si no, tambien tenemos la eleccion de vender la empresa e indenminizar a los trabajadores, ustedes toman sus inversiones y como si nunca hubiera existido la empresa-

    Karkarov se sentia presionado y no pensaba racionalmente y su ultimo comentario no fue de agrado para ninguno de los presentes, en especial Roux quien no pudo soportar la risa sarcastica que pudo lanzar, “¿vender la empresa e indemninizar a todos? ¿Qué acaso es que es estupido?” la presion que hacia Roux a Karkarov lo hacia llevarlo a que aceptara la propuesta de Roux.

    -Estoy conciente de lo que dije, pero seria lo mas humano que podriamos hacer por todos aquellos trabajadores, ademas…-

    -¡NO ESTOY DEACUERDO CON ELLO!-

    Dijo Elena antes de que pudiera continuar, su sonrisa rapidamente cambio a lo que parecia ser una mirada furiosa que fuminaba al pobre Karkarov.

    -es lo mas estupido que has dicho Runo, ¿vender la empresa e indenminizar a los trabajadores? Seria mejor hecharte a los perros antes de vender la empresa e indenminizar a los trabajadores, Roux propone una salvacion a la empresa no la perdida de ella-

    Karkarov solo agacho la cabeza, ahora tenia que enfrentarse a dos personas que parecian tener alguna clase de acuerdo para que tomaran el control de esta.

    -por que no mejor lo ponemos a votacion, ya que parece que Roux es el mas adecuado para tomar el puesto o vender la empresa e indenminizar a los trabajadores-

    Dijo antes de que lo volvieran a presionar, Runo no era de las personas que peleaban sin apoyo de alguien, no era de las personas que solia tratar a personas con ambisiones superiores a lo que son las personas, es por algo que escojio a Jenry Stone como socio, por eso el invirtio su tiempo y dinero en el. Pero alguien irrumpio en la junta, alguien quien se supone que no podria asistir a la reunion

    -no creo que mi padre haya querido que vendamos la empresa y mucho menos encargarsela a un par de personas que sus ambisiones son las mismas y el resultado seria lo mismo que venderla-

    Dijo Davis entrando en la junta antes de que alguien pudiera votar por alguna de las propuestas, David siempre detesto esa oficina, por que le recordaba el tiempo que nunca paso con su padre ya que siempre estaba ocupado por asuntos de su propio trabajo, pero esta ves el sentia despresio por un par de personas ahí presentes, Roux y Elena, el tenia una intuicion de que alguno de los dos lo iba a tomar como referencia y el otro iba a decir que no era apto para el trabajoy asi ocultarse el uno al otro.

    -yo sere el nuevo presidente de la empresa, si usted me lo permite Karkarov-

    La voz de David se escuchaba muy convencida de ello mientras la mirada de Runo se llenaba de luz y alegria al ver a David llegar y reclamar algo que sus propio amigo hubiera querido ver. Sin embargo, Roux aun tenia cartas que jugar antes de admitir una derrota, eso sin mencionar a Elena quien era su respaldo.

    -David, tu eres muy joven para tomar este tipo de respondabilidad y por lo que parece, tu nunca tuviste ninguna clase de contacto con este mundo, asi que por favor, deja a los adultos hablar en paz quieres-

    Repuso Roux tratando de dejar fuera del juego a David, pero David habia sacado el mismo carácter que el de su propio padre, no rendirse por comentarios como el de Roux

    -tengo tanto derecho como el tuyo, señor Roux, ademas, estamos hablando de la empresa de mi padre, de Jenry Stone-

    David sabia que Roux seria persistente y que iba a hacer cualquier cosa por sacarlo de la junta e incluso tal ves, podria tener la posibilidad de convencer a David de darle el poder de la empresa y con ayuda de Elena, el podria ser mencionado rapidamente presidente.

    -No Thomas, David tiene tanto derecho de estar aquí como tu, como Ian, como Elena, como yo-

    Dijo Karkarov quien habia tomado ya el suficiente valor para afrontar a ambos, tanto Elena como Thomas, como si un razo de luz impusara a Karkarov a apoyar a David. Pero sabia que David no queria saber nada de la empresa entonces ¿Por qué aparecio de repente y en el momento de tomar los votos de todos?. Karkarov sentia confianza y a la ves estaba desconsertado, pero sabiendo que David iba a tomar la iniciativa para poder tomar la presidencia, el lo iba a apoyar en todo lo que podia.

    -Pero solo es un niño Runo, ¿el que ha de saber de una empresa?-

    -tal ves tengas razon Thomas, pero eso no significa que no sepa como manejar una empresa-

    Respondio rapidamente David antes las objeturas de Roux, la incomodidad comenzaba a llegar a los demas miembros de la junta pero solo observaban quien se iba a disputir la presidencia “eso se pone interesante” pensaba Irwin mientras veia como David se defendia de la manera en como lo traba de alentar Roux. Elena solo parecia clavarle la mirada a Karkarov pero este la ignoraba por completo.

    -Bien David, supongamos que sabes lo que hay que atender aquí ¿Qué haras? ¿vender la empresa al mejor postor o darsela a quien sabes que la va a cuidar mejor?

    Decia Roux con intenciones de de alejar las manos de David y asi poder tomarlo todo, pero David tenia otras intenciones, algo que Roux no esperaba de David

    -Asi que esas son tus intenciones eh Roux, yo jamas venderia la empresa y mucho menos dejarlas en manos de alguien tan incopetente y corrupto como tu Roux, tomare la presidencia de la empresa y hara que esta evolucione y de el siguiente paso para su desarrollo-

    Todos los que se encontraban dentro de la sala saltaron al ver como David habia reaccionado ante tal propuesta de Roux contra el, era sorprenderte como David habia denominado a Roux de intil y corrupto a Roux y su iniciativa habia puesto a Roux de un rojo muy evidente, parecia que lo habia dejado en evidencia, David era aun mas astuto de lo que Roux pudo haber creido, pero aun asi la lucha por la presidencia aun no estaba decidida.

    -Digas lo que digas, no podras hacer nada, de todos los presentes aquí, soy el mas apto para el trabajo, siendo apoyado por aquellos inversionistas, ellos te diran que soy el mas apto para este trabajo-

    -¿y quien dice que tu lo eres? Tu solo te estas autoporclamando como el mas apto, ademas tenemos a otro que es aun mas apto y mas noble que tu Roux-

    Respondia David con firmeza, Karkarov solo veia incopetente de que poder hacer, solo veia como David tenia argumentos y Roux se respaldadaba en sus propios comentarios egosentricos para subirse a si mismo su propio ego, Elena solo miraba a ambos con esa mirada fria y penetrante a Roux, en cuanto este se dio cuenta de que Elena lo miraba, el rapidamente volteo a ver a Karkarov para retarlo, este no parecia aceptar el reto, al contrario, parecia que el le desviaba la mirada a David.

    -Señores inversionistas y socios de la empresa Stone, yo pido el puesto de presidente de la empresa-

    Irwin parecia estar entusiasmado por la propuesta de David, pero tomando encuenta de que Roux lo concideraba un niño, tal ves no era conveniente ponerlo a el a cargo de sus inversiones, Elena solo se recargo en el respaldo de su silla tan elegante y esponjada que parecia disgustarle en ese presiso momento, Roux tomo asiento solo para esperar la respuesta de todos.

    -David…-

    Hablo Irwin

    -en palabras unanimes de todos los que estamos aquí presentes, estamos de acuerdo con Roux, tu aun eres muy joven para llevar la presidencia de esta empresa…-

    La pelea de palabras al parecer Roux la habia ganado, en su rostro mientras se dibujaba una sonrisa estupida de victoria, Roux ya estaba saboreando la victoria y Elena parecia que estaba aliviada al escuchar las palabras de Irwin. David no quiso decir nada, debia mantener la dignidad que tenia, el honor de los Stones ahora recaia sobre el y ser impertinente en ese momento seria una falta muy grave para el y toda su familia “sobre mi recae toda el honor de la familia Stone, ingratos, ellos nunca hicieron nada por mi y heme aquí, defendiendolos como si en verdad estuviera agradecido, JA” pensaba el mientras miraba seriamente a Irwin, con la esperanza de escuchar algo mas.

    -Sin embargo, lo has mencionado antes David, hay otro aun mas apto y noble que Roux , serias tan amable de decirnos quien es por favor-

    La sonrisa estupida de Roux se desvanecio en un instante y la aliviada Elena desaparecio con un salto de sorpresa, ¿acaso ya habian decidido que David iba a tomar la presidencia pero el ya tenia en mente a quien poner a su cargo en lo que el llegaba a la edad necesaria?. David sabia muy bien que el no era capaz de llevar el cargo de presidente, no en esos momentos pero si alguien mas.

    -Quien mas puede llevar la presidencia en lo que yo llego a la edad de tomar tal responsabilidad, ¿quien mas? Obiamente, Runo Karkarov es el adecuado para el puesto-

    Todo mundo quedo sorprendido escuchar a David con tanta confianza mientras que Karkarov solo lo miraba perplejo ante tal afirmacion, ¿el? ¿presidente de la empresa Stone? Imposible, ni en sus sueños el se veia como el presidente de la empresa de su amigo difunto, las ambisiones de Karkarov no eran otras mas que ver una empresa con potencia para poder competir en un mercado internacional, pero el no sabia como hacer eso, el solo apoyaba a quien le inspiraba confianza, tal era el caso de Jenry. Runo sabia que David tenia eso en mente desde el principio y dandole apoyo a lo que el queria, queria hacer la voluntad de su padre, asi que con un paso decidido, dio un paso al frente con la frente en alto y dijo

    -si el señor David cree que soy el mas apto para el puesto, acepto con gusto el puesto que David encomienda en mi-

    Dijo alto y claro, pero alguien no iba a dejarlo asi de facil

    -¿y como sabemos que un es un trato entre usdes eh David, Runo?

    Parecia que una mentira se habia descubierto,Elena tenia rencor, pero la mirada de ambos parecia cada ves mas llena de valor y conviccion.

    -puesto que David ha decididoque yo sea el presidente y no es como si tubieramos alguna clase de comunicación o una reunion anterior para que yo me quedara con la presidencia de la empresa, en cambio parece que usted Elena y Roux parece que tienen algun tipo de comunicación-

    El trato entre Roux y Elena parecia ser revelado poco a poco ya que sus miradas cambiaban con cada afirmacion que hacian estos dos. Irwin solo cerro los ojos y trato de meditar tranquilamente sobre su silla, de pronto abrio los ojos y dijo

    -bien, no se hable mas, David, la presidencia te correspondera a ti hasta que llegue el momento en que tomes la responsabilidad correspondiente, en lo mientras el señor Runo Karkarov tomara la presidencia en sustitucion tuya-

    La victoria de David habia sido ya proclamada, las caras de frustacion no hicieron falta por parte de Roux y Elena, Karkarov se habria vuelto en algo que el no esperaba ser, el presidente de la empresa Stone por un tiempo, David de alguna manera confiaba firmemente en que el iba a ser quien dirigiria la empresa a un futuro aun mas brillante del que le esperaba y no se habia equivocado.

    Pasaron los meses y años en los cuales David se la pasaba en la universidad de administracion y contabilidad para poder llevar lo que su difunto padre habia dejado, David hacia recordaba la promesa que se habia hecho a si mismo, promesa que rompio solo por dar un unico acto de amabalidad por su familia, seguir algo que el detestaba solo por ser amable, que patetico se sentia cuando salio de aquella sala, otra promesa que romperia. El tiempo transcurrio y paso lo que el no podia evitar y el cual Karkarov estaba seguro que iba a llegar, llego el dia en que Karkarov tenia que dejar la presidencia y darle paso a su verdadero dueño, David Stone.

    David paseaba por su oficina de un lado a otro, esperando la respuesta de lo que parecia ser su nueva adquisicion, por fin habia obtenido el permiso de construir un nuevo centro comercial en una zona alejada de la ciudad, una zona donde se veia que el comercio correria bastante bien, solo habia edificios de menos importancia pero mas importante que eso habia lo que a el le representaba un gran obstaculo, un gran edificio edificado por eso del siglo XVII cuyo fin era el de entretener a la gente en un pequeño teatro, pero a principios del siglo XIX, era siendo transformado por un cine muy elegante en el cual solo las personas de la alta sociedad podrian entrar a disfrutar una pelicula, pero por las mismas razones del tiempo el cine poco a poco era siendo abandonado sin renovacion alguna, por lo que la fama de aquel bello teatro fue decallendo hasta el punto en que quedo completamente abandonado. Perfecto, podria destruir la edificiacion y poner algo mas actualizado, algo que llamara la atencion de los jovenes, para que asi tomo marchara como el tenia planeado.

    Pero algo dentro de las paredes de aquel edificio no permitiria que lo derrumbaran, no sin dar pelea. Algunos conservadores se oponian a la destruccion del edificio pero estos fueron desalojados no por las autoridades, si no por que ellos mismos decian escuchar “voces y lamentos que provenian dentro del edificio”.

    -Tontas supersticiones, ¿Quién en su sano juicio cree en ese tipo de cosas?-

    Decia mientras miraba por la ventana de cristal la ciudad, su oficina constaba de una enorme habitacion donde lo unico que se podria encontrar seria paredes de madera con sus titulos de contabilidad y administracion colgados en la pared que daba a la puerta, las demas paredes estaban hechas de solo cristal lo cual daba a ver toda la ciudad, un pequeño escritorio de roble y una gran silla giratoria de cuero negro con pinta de ser muy acolchonada, dos sillas sencillas que daban enfrente del escritorio, parecia que la misma habitacion describiera, contemplen, soy el mas grande constructor y ustedes solo vienen a mi por ayuda a construir algun edificio. El egoismo no era muy ameno de David, el se sentia tranquilo de poder sentarse en cualquier lugar y poder hacer los tramites tan rapido como le era posible.

    Una chica con tacones negros, de mediana altura, figura bien definida, falda color verde militar que podria llegarle un poco mas arriba de la rodilla lo suficientemente abierta para poder caminar adecuadamente, un saco color verde militar que hacia juego con la falda, una blusa de botones blancos perfectamente abrochados solo dejando los ultimos dos botones abiertos dejando dar a la imaginacion lo firme que se veian sus pechos, mientras su cara parecia tener ojos alargados color azul que eran cubridos por unos delgados lentes cuadrados, los cuales para ella eran como una barrera psicologica para evitar ver directamente a los ojos a las personas, unos labios medianos pero carnudos teñidos de un color rojo bien marcado y brillantes como la miel, la nariz un poco fina y sus mejilla ligeramente rosas, su cabello negro y lasio completamente recogido dejando solo un mechon de su fleco enfrente de ella, simplemente una hermosa mujer con unas pequeñas uñas bien limadas y sin pintar, llevando unas carpetas directo a la oficina del señor Stone. Su mirada solo demostraba la seriedad de lo que era ella, era un empleo digno para una mujer asi y para el David Stone.

    Rapidamente ella llego a la entrada de la oficina del presidente, dio un gran suspiro y golpeo la puerta educadamente, espero la respuesta del señor Stone en silencio.

    -adelante, pase-

    La amable voz de un señor de 46 años se escucho y girando el pomo de la puerta, la chica paso rapidamente mientras aquel hombre se encontraba admirando la ciudad parado en frente del cristal que se encontraba detrás de su asiento, un señor que apenas querian aparecer las canas en su cabello castaño, su traje azul marino y unos zapatos lustrados como espejos era todo lo que llevaba en ese entonces, Stone solo agacho la cabeza esperando las noticias de aquella chica.

    -¿y bien señorita Mora? ¿Que sucede con el cine?-

    La señorita Mora solo puso sus papeles en la mesa sin dejar de mirar a su jefe, al parecer le intimidaba a pesar de que su jefe le hablaba de una manera muy dulce y amable todo el tiempo, no parecia tener algun interes en ella a pesar de su gran hermosura que tenia, cualquier hombre cairia rendido ante ella pero en el caso del señor Stone era muy diferente, el no le era frio era todo lo contrario con ella pero no mostraba algun interes en ella. Su voz paso como un relampago por su mente en cuanto la llamo por su apellido, como si un lucero atravesara la oscura mente de la señorita Mora.

    -siento informarle que hay algunos inconvenientes en el cine Rockford, las maquinas de demolicion quedan completamente apagadas a 30 metros de distancia de el, los telefonos celulares y otros aparatos electronicos tambien quedan completamente inserbibles dentro de ese rango…-

    Ella comenzo a abrir las carpetas sacando fotos mientras David Stone se volteaba algo intrigado por la pronta respuesta de la señorita Mora, pero de alguna manera el quedo intrigado por lo de la distancia y que dentro de ese rango los aparatos electronicos quedaban insebibles

    -¿y los autos?-

    -pasa lo mismo que con las maquinas de demolicion, dejan de funcionar a 30 metros del edificio, señor-

    -yo crei que los manifestantes te estaban impidiendo que llegaran las maquinas-

    -de hecho señor…-

    La señorita Mora tomo una foto que llevaba y mostraba la edificacion completa, no parecia ser un edificio abandonado, solo un poco descuidado, lleno de algunas hiervas alrededor de el y algo de moho en algunas partes del edificio, el tiempo habia hecho ya su trabajo pero no parecia que lo hiciera tan rapido como se esperaba

    -los manifestantes abandonaron sus puestos por que ellos mismos argumentan que escucharon algo dentro del edificio, voces y llantos de dentro de el y parece que nadie a entrado-

    David estaba ignorando por completo a la señorita Mora viendo las fotos de las maquinas cercas del edificio en cueston, como era que los trabajadores se acercaban a el pero no se veia que entraran, de pronto David noto algo que no parecia normal en la foto, parecia que desde la entrada habia una niña bien arreglada mirando hacia afuera, pero a penas era perceptible, era como una niña de una pintura que de pequeño a el le daba miedo verla, ya que sus compañeros le habian contado de que si te portabas mal llegaria una bruja y te haria vivir dentro de una pintura hasta que murieras. Eso era un disparate para el, pero la foto no parecia ser editada.

    -¿Quién es ella-
    dijo David Stone señalando a la niña, la señorita Mora se acerco pero no parecia ver nada

    -¿Quién señor?-

    -la niña que esta en la entrada, ¿no decias que nadie habia entrado?-

    La señorita Mora estaba desconcertada, en la foto que el indicaba no habia nada, solo veia la entrada completamente vacia, lo unico que veia era una oscuridad pronfunda sin fin, algo frio que no parecia ser normal.

    -señor Stone ¿esta bien? En la foto no hay nada-

    David volteo a ver a la señorita Mora, parecia preocupada por David, pero el no parecia tomarle la menor importancia lo que decia, la miro atraves de esos lentes que el bien sabia para que eran pero en este caso a el le daba lo mismo. Señalaba con el dedo la entrada justo donde estaba la niña.

    -esta niña, ¿la ves?-

    Volteo a mirar la foto pero algo habia pasado, solo se veia la oscuridad en la puerta y su fria madera que poco a poco se iba gastando hasta quedar en el pasado olvidado. David se sentia un poco frustrado ya que el sabia lo que vio, pero las fotos aparentaban decir lo opuesto a lo que el decia, la señorita Mora tenia razon, no habia nada ¿o si lo habia? Tal ves su mente le estaba jugando una mala pasada, el tiempo que llevaba ahí y su edad tal ves ya comenzaba a afectarle pero el sabia cuales eran sus limites

    -ah, perdone señorita Mora, creo que el cansancio ya me esta afectando-

    -Esta bien señor, debe descansar un poco, no todo en la vida es trabajar-

    Decia la señorita Mora con un tono dulce y algo tranquilizador. Ella comenzo a tomar las fotos y empezo a acomodarlas para que David pudiera verlas una a una.

    -¿han intentado usar dinamita para demoler el edificio?-

    Pregunto Davis con la esperanza de que podrian demoler aquel edificio, pero al mirar a la Señorita Mora parecia que su respuesta iba a ser negativa.

    -la constitucion impide el uso de dinamita, inclusive los manifestantes estarian en desacuerdo en su uso-

    David tomo las fotos y empezo a verlas una por una, pero parecia que algo no estaba bien, en las fotos se veia que era una buena zona para construir un centro comercial pero ese teatro no seria el obstaculo para lograr el objetivo, el simple hecho de poder conseguir el permiso fue demasiado para la señorita Mora, ella le habia prometido llevarle los resultados de la construccion pero al ver que el teatro seguian en pie era algo que le disgustaba. Se paseo por su oficina solo para volver a mirar por la ventana y ver lo que antes su padre habia hecho y lo que el deberia hacer ante tal obstaculo, quitarlo de su camino ¿pero como quitarlo si sus esfuerzos no son lo que esperaba? ¿Qué tanto trabajo le habia dejado a Mora para hacerse cargo de ello?

    -Señortia Mora, se que usted es la mejor en este tipo de cosas, no por nada esta donde esta, por algo la contrate-

    Decia amablemente David esperando una respuesta coherente por parte de ella, sin embargo tambien esperaba que no le contestara algo que a el no le gustaria

    -señor, se que lo que le propondria seria algo realmente ilogico o que va contra sus creencias pero ¿usted cree que haya alguna clase de fuerza espiritual dentro del edificio?-

    Pregunto Mora un poco timida por que sentia que lo que habia dicho iba en contra de su propio jefe, la persona que le habia tenido la confianza de darle autorizacion de casi cualquier cosa dentro de su empresa, ella sabia perfectamente que David confiaba en ella y que sabria que hacer para el trabajo.

    -no soy muy afan a las creencias y supersticiones, pero sabiendo lo que dices es probable que las personas normales no se quieran acercar a un lugar tan tetrico a investigar-

    La señorita Mora al escuchar lo que dijo termino completamente desconcertada, ¿Qué acababa de decir el señor Stone? ¿Qué las personas normales no se quisieran acercar a un lugar que el mismo compro para su propio beneficio? Que ridicules esta diciendo,¿es el mismo señor Stone que la contrato o es solo el cansancio?

    -esta diciendo que ¿quiere contratar a un grupo de personas lo suficientemente estupidos para entrar a investigar el edificio?-

    -no Mora…-

    Mora quedo algo sorprendida al escuchar la afirmacion de David, parecia muy seguro de lo que decia y a la ves eso le preocupaba mucho, hablaba enserio de contratar a alguien pero alguien que no fuera idiota, si no a alguien “¿en que pensara el señor Stone?” pensaba Mora .

    -contratare a un grupo especial para esta labor, contrataremos a las personas indicadas para este tipo de trabajo, tal ves no son los mejores pero haran su trabajo-

    Mora estaba completamente desconsertada, no sabia a que se referia “¡se ha vuelto loco el señor Stone!” pensaba Mora tomando todos los documentos que tenia en la mesa, algunos torpemente los tiro al suelo y en seguida se apresuro a levantarlos

    -¿en quienes esta pensando señor Stone?-

    - en perseguidores de sueños -
     
  3.  
    Valet Markov

    Valet Markov serena

    Sagitario
    Miembro desde:
    15 Enero 2017
    Mensajes:
    7
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    White Spider
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    7651
    Capitulo 1: nuestro trabajo

    Con un cigarrillo en mano, Dante se dirigia hacia la oficina central caminando viendo como la ciudad era un caos, trafico en las calles, clacsosn sonando en las calles y gente caminando por las banquetas desgastadas, enormes edificios de cimientos antiguos haciendo parecer que toda la calle sea como de una epoca antigua pero por dentro de los edificios todo se encontraba completamente moderno, pantallas de plasma con alta resolucion, pisos con azulejos blancos y unos otros con patrones extraños, ventanas transparentes dejando ver las tiendas departamentales haciendo una estrategia de publicidad para atraer al cliente o en otros casos para atraer al cliente a consumir sus platillos, el sol calentaba la superficie de la calle como cualquier otro dia caluroso de verano, casi llegando a la esquina habia una señora de avanzada edad vendiendo sus dulces en cajitas de carton de donde prevonian mas dulces, a la señora se le notaban ya las arugas y conociemiento de la vida, sus gastadas ropas y su cabello plateado decian que no estaba en una situacion muy estable. A Dante siempre le daba algo de tristeza ver a aquella señora ahí sentada detrás de una mesa donde tenia todos aquellos dulces y siempre como si fuera un acto de amabalidad o consideracion el siempre le compraba algo aun que sea algo pequeño, un chicle o una paleta, Dante siempre apresiaba eso y mas que ello, la sonrisa que la señora siempre le daba al comprarle.

    Al llegar con aquella señora, el se paro enfrente de ella y comenzo a ver los coloridos empaques de aquellas golocinas mientras escondia el cigarrillo.

    -Dante, ¿de nuevo fumando? Deja eso, te va a matar-

    El solto risa algo tonta e inocente mientras tiraba la colilla del cigarro al suelo y lo comenzaba a pisar para apagarlo, pero el aroma aun impregnado seguia muy fuerte a pesar de que trataba de ocultarlo. La señora solo lo veia con una mirada maternal que solo ella podia hacerlo.

    -Esta bien señora Anahi, no fumo muy amenudo y es raro cuando fumo, ademas a usted nunca le he comprado cigarros-

    Decia Dante con su tipoco tono de voz pasivo que hacia que la esena generara serenidad y tranquilidad, de alguna manera algo desesperante como es que su tono de voz siempre era asi de sereno.

    -hay estos jovenes, ¿Qué acaso no piensas en tu esposa?-

    -si, pienso en ella todo el tiempo-

    Decia mientras tomaba una paleta de menta y unas pastillas Halls y sacaba dinero de su bolsillo, unas cuantas monedas y estiraba la mano hacia la delicada señora, parecia una como si se tratease de un hijo dandole dinero a su madre.

    -lo siento señora Anahi, ya es algo tarde, luego platico con usted, que tenga un exelente dia-

    -tu igual Dante, que te valla bien-

    Y retomando su viaje hacia un edificio medianamente alto. Dante apresuro su paso evadiendo a personas que al parecer iba a sus respectivos trabajos ya que varios de ellos llevanban roba de vestir como trajes o faldas y sacos por muchos lados, en otros casos veia a las personas con ropas de civil o deportiva, tal ves por que fueron a correr o a dar una vuelta o ir a comprar sus respectivas despensas o simplemente a perder el tiempo, a el no le importaba, seguia evadiendo a las personas hasta llegar a lo que parecia un gran edifico color café con pinta de ser construido cerca del siglo XVIII o tal vez XIX. Entrando por lo que parecian ser unas desgastadas escaleras negras, el subio los escalones para encontrarse con una puerta enorme de madera tallada con unos cuadrados. Introdujo su mano en su bolsillo derecho buscando un pequeño y tintenieante objeto color plateado acompañado de otros 2 unidos por un anillo de metal, lo introdujo en la chapa color dorada y algo gastada girandola, esta a su ves hizo un gran ruido que resono por un pequeño pasillo que daba a otra puerta y unas escaleras hacia arriba, camino un metros adentrandose en aquel edificio, por un gran pasillo con mosaicos en el piso de blanco y negro y al llegar casi a las escaleras se encontro con una zona un poco amplia en la cual solo habia una puerta con un letrero color dorado que decia “Administracion” y del otro lado solo las escaleras iluminadas por un traga luz que se situaba justo encima. Perecia un lugar frio y tetrico a pesar de que el aroma que desprendia aquel lugar era de un limpiador de pisos barato, pero de algun modo parecia no llevaba mucho tiempo de haber sido limpiado, Dante se acerco a las escaleras tomando el barandal de metal con cubierta de madera en la parte de arriba, subiendo piso por piso, en cada piso habia un pasillo que solo llevaba a unos 7 cuartos cada uno, 3 a la izquierda y 3 a la derecha y uno al final del pasillo, cada puerta de cada cuarto tenia su porpio letrero con una plaquilla de metal de color dorado con un numero grabado de color negro ya sea en el primer piso como 1001 y siguiendo la cuenta de 1002 pero habia algo que no tenia mucha concordancia ya que en el siguiente piso en ves de marcar 2001 marcaba 1008 como si siguiera la secuencia del piso anterior, era absurdo hacer eso en especial con un edificio tan pequeño como ese, tal vez solo llegaron a un acuerdo de seguir asi por ser el edificio 1 en la manzana o algo por el estilo.

    Dante siguio subiendo las escaleras, en cada piso solo se escuchaba el silencio de la oscuridad que emanaba cada pasillo, como si fuese un edificio abandonado solo con mantenimiento del tipo de la administracion, el cual nunca habia tenido el gusto de haberlo conocido de hecho ¿acaso seguia vivo? Por que por lo que el recordaba el que se encargaba de dar los pagos de la renta solian ser Daniel o Henry pero nunca el, llegando al cuarto piso algo lo detuvo, algo extraño que el jamas habia presenciado, en el pasillo de aquel piso le parecio ver a alguien nuevo, una niña vestida de un pantalon de mezclilla color azul marino, unos tennis de color rosa y una blusa de mangas largas color azul claro acompañada de lo que era un sombrero de paja con una sinta color azul y una flor color naranja que lo adornaba. Dante se quedo parado ahí observando a la niña sin moverse, pero parecia que la niña traia algo entre manos, una especie de caja muy pequeña para ser un jugete, tal ves algo de maquillaje o algo, pero parecia estar adornada con flores tallas en madera y mariposas, la niña tranquilamente abrio la caja y un sonido espectral se escucho, como si fuera un silvido mezclado con el aliento de alguien, Dante quedo en una especie de trance al ver como la niña poco a poco abria la cajita, de pronto como si todo al su alrededor quedara en oscuridad y lo unico que habia era aquella cajita y Dante. Sentia que no tocaba nada, ni el piso ni el barandal ni las pareces, el aire comenzaba a sentirse mas ligero hasta tal punto en que a Dante le comenzaba a faltar el aire, los latidos de su corazon comenzaban a disminuir y su conciencia poco a poco la estaba perdiendo, se sentia como que se perdia en un sueño, sentia que los pies no lo iban a soportar por mucho tiempo y el aire no le iba a alcanzar lo suficiente como para poder respirar, comenzaba a sentirse mariado por los sintomas de que le hacia falta el aire, pero el tratando de respirar con fuerza inhalo una y otra ves como si desesperadamente tratase de librarse de que alguien lo ahorcaba. Una luz ilumino enfrente de el, era aquella niña de hace unos instantes con la caja en manos, pero las sombras cubrian sus ojos pero no su boca, un sonido tranquilizador comenzaba a emanarce desde la cajita, de alguna manera parecia que lo dormia pero no era asi, “¿Qué pasa? Necesito respirara ¡YA!” pensaba mientras la niña no parecia hacer nada, ningun gesto en su cara, al contrario parecia estar seria.

    De alguna manera el debia salir del trance en que esa niña lo habia metido, buscando rapidamente sus brazos para golpearse, causarse cualquier clase de dolor para salir del trance pero sus brazos no respondian, el ambiente oscuro comenzaba a enfriarse congelando todo a su alrededor. Temblaba un poco, pero no podia moverse, la niña poco a poco comenzo a sonreir viendolo fijamente, pero la expresion en su cara no parecia una alegria, ya que toda su piel se veia completamente blanca, las mangas de su blusa parecian que se desgarraban y caia un liquido negro y viscoso de sus brazos. Ella comenzo a mostrar los dientes verdosos y podridos y de sus encias comenzaba a salir sangre.

    -….no….te….vallas…-

    Dante escucho una inocente voz de algun lado, pero no parecia proveenir de aquella niña, si no de algun otro lado

    -….no….te….vallas….papá…-

    “¿Papá?¿que caraj…?” pensaba el mientras veia como la niña se acercaba lentamente hacia el, toda su ropa parecia comenzarse a desgastar como si los años comenzaran a destrozar aquella ropa, se sentia inpotente de correr puesto que el estaba paralizado “rapido, tengo que salir de aquí” pensaba mientras sentia como los pequeños pasos de aquella niña comenzaba a alcanzarlo.

    -….no….te….vallas….mamá…..te…..necesita…..-

    ¿Quién era la persona que hablaba? No era esa niña ya que no parecia que ella articulara la boca para que las palabras salieran de su boca, entonces ella dejo la cajita de musica en el piso y alzo los brazos intentando alcanzar a Dante, en cambio no se movia, solo sentia que podia verla aun con su dificultad para respirar.

    -¿Quién eres?-

    Dijo con un esfuerzo inutil como si pudiera alejarla de el, la niña se acerco mas y mas y desprendia un aroma a putrefaccion insoportable para cualquiera, el sintio muchas nauseas y trataba de correr pero su cuerpo seguia sin poderse mover, los blanquescos brazos de aquella niña por fin alcanzaron a Dante, el sintio como el frio de sus brazos le arrancaba toda la esperanza que sentia, pero en una ultima accion sus piernas por fin respondieron al igual que sus brazos. La niña con movimientos que un humano normal no podria hacer comenzo a escalar sobre Dante, el rapidamente puso sus manos sobre aquella niña y con un fuerte lanzamiento logro alejarla de el, rapidamente dio media vuelta para hechar a correr pero en frente de el ya estaba aquella niña, su rostro no parecia que fuera algo normal, ya que en el lugar donde deberian ir sus ojos solo vio 2 grandes agujeros negros de los cuales caia un liquido negro viscoso, ¿Dónde habia quedado la inocencia en aquella mirada?.

    -tu no eres mi papá-

    Toda su vida corrio en frente de Dante, vio una pequeña niña que paseaba por aquel pasillo jugando con su sombrero y una mujer con un vetido color negro lleno de flores naranjas dandole aquella cajita musical. La cargo entre sus brazos y giro y giro una y otra ves sonriendo como si toda la felicidad que buscaba se encontraba con esos brazos y de pronto oscuridad.

    ¿Qué paso?¿donde estaba aquella niña?¿acaso habia desaparecido asi como asi?¿y la musica donde quedo?.Como si todo le diera vueltas comenzaba a desaparecer aquella oscuridad dejando ver el pasillo y la luz que iluminaba tristemente las escaleras, el calor de aquel dia comenzaba a surtir efecto en el, pero de alguna manera, el pasillo continuo en silencio y sin dar ratos de que alguien estuviera ahi. Por fin desperto de su trance moviendo su cabeza de izquierda a derecha ¿ya habia acabado ahí? “que raro fue eso, tal ves haya algo que se oculta aquí” pensaba mientras retomaba su camino. Su mareo no se habia pasado pero eso era prueba de que algo habia ahí, asi que tomo el barandal con ambas manos y trato de respirar mejor, cerro sus ojos y trato de calmarse, sintio que su corazon comenzaba a pararse pero una vez saliendo de aquel trance su corazon comenzo a latir desesperadamente casi a tal punto de quererse salir de su pecho, una gota de sudor comenzo a aparecerse en su frente que rapidamente comenzo a caerse por un costado de su rostro, sintio un sudor frio, tal ves era bueno por el dia y el calor y a la ves malo por lo que acababa de ver.

    Recupero la compostura rapidamente y decidio subir las escaleras aun mas rapido, al final solo le faltaba un piso mas para poder llegar a su destino, asi que apresuro el paso moviendose por aquellas escaleras en forma de espiral cuadrado para llegar al siguiente piso, una experiencia asi no era agradable y mas cuando ya estas a punto de llegar a tu destino.

    Rapidamente comenzo a ver el pasillo del siguiente piso iluminado por un pequeño foco algo polviento, en el piso una alfombra verde con bordados color dorado, ignorando las puertas de los extremos, el camino directo a lo que era la puerta que se encontraba en el fondo, la puerta era como todas las otras, madera barnisada con una placa de metal marcando el numero 1035, pero esta puerta era diferente ya que debajo de la placa tenia una especie de emblema, era como un atrapasueños conformado por 5 circulos, uno grande con una red que en el centro formaba un pequeño circulo y los otros 4 rodeando el circulo grande, como si estos formaran un cuadrado ya que se encontraban dos en la parte superior siuadios a la izquierda y derecha respectivamente y otros 2 en la parte inferior situados en como los dos anteriores, cada circulo tenia algo en el centro, el superior de la izquierda tenia lo que era una especie de sol y debajo de el unas letras como en un pergamino que decian “Gewissen” el superior derecha tenia una llama pequeña con el mismo estilo de pergamino y decia “Instink”, el inferior de la izquierda tenia un relampago y este decia “Gehirn” y el inferior derecha tenia una pluma y este ultimo tenia la leyenda de “träumen”, todo de color rojo y situado justo debajo del emblema, como si estubiera ondulado una hoja de pergamino del mismo color rojo y unas letras doradas que decia “perseguidores de sueños”.

    Dante tomo el pomo de aquella puerta y lo giro, dentro la luz lo deslumbro unos segundos para encontrar una habitacion algo pequeña conformada por un largo pasillo y una puerta a la izquierda, terminando el pasillo, justo al frente de el habia una pequeña mesa de madera con vidrio en medio, mas en el fondo habia un escritorio de madera que tenia una divicion en donde irian los pies, y sobre esta, el monitor negro de una computadora, parecie que era del año 2006 ya que era de plasma y en la divicion estaba lo que era el CPU del mismo color del monitor, al parecer de ahí salian unos cables dirigidos a distntas direcciones, unas a la parte del monitor y otras a otras direcciones, junto detrás del escritorio habia una enorme ventana que era un poco cubierta por unas percianas que dejaban pasar los rayo del sol. Habia una silla color negra giratoria con 4 patas de rueda y una persona ahí, metida en la pantalla ignorando que algo mas pasara al su al rededor, en la parte del techo podriamos encontra lo que era un ventilador de 4 aspas girando rapidamente para hacer que el cuarto se sintiera al menos un poco mas fresco, a la derecha de la habitacion habia un sillon algo gastado de color verde militar, parecia ser para solo 2 personas y aun lado de aquel sillon habia una mesita con algunas revistas viejas, la puerta que estaba en el pasillo lo unico que indicaba era que ahí se encontraba el baño, algo sencillo, solo lo que era el retrete y un lava manos, del lado derecho de la habitacion parecia haber mas parte del cuarto ya que ahí habia una gran mesa de madera con varios cables salientes y unas camaras, habia un chico con una camisa verde con una raya blanca que atravesaba la parte de su troso, llevaba unos lentes algo extraños de esos que se usan para soldar, unos grandes guantes llenos de grasa negra, llevaba unos Jeans de mezclilla color azul claro y unos tennis para correr de color negros con rojos y justo detrás un gran librero lleno de viejos libros poco polvorientos, de varios colores, rojos, verdes, cafes, amarillos, una hermosa colección de libros para una persona, en el piso habia una alfombra roja cubriendo el piso azulejeado.

    El camino por el pasillo ignorando todo lo demas y se acerco a la mesa de madera con el cristal, pero algo lo interrumpio por un sonido algo ensordesedor, de la parte de la derecha una persona estaba saliendo inclinada con algo grande entre manos, parecia llevar una especie de tubo negro que terminaba en una especie de carrito grande de color amarrillo que de este le seguia un cable color negro, el chico comenzo a hacerse para atrás y poniendo la punta de aquel tubo negro en el suelo y arrastrandolo hacia el. Aquel chico parecia llevar unos Jeans vaqueros de color negro arrugados, con unos converse color rojo, una playera color rojo, tenia el cabello quebrado y algo largo pero no lo suficiente como aparentaba, con unos lentes cuadrados que usaba por su miopia que tenia, volteo a ver a su visitante y levanto la mano en signo de saludo y con una sonrisa en cara.

    -¡Hola Dante! ¿Cómo estas?-

    Pregunto aquel chico con un tono de voz amable y tranquilo, al verlo a sus ojos solo parecia ser otra persona comun y corriente con lentes, tal ves algo serio por que parecia que casi no expresaba algun gesto, pero al saber que ocultaba detrás era algo que no se esperaba mucho de el.

    -Hola Daniel, ando bien ¿y ustedes?-

    La pregunta que hizo, se escucho en toda la habitacion e hizo que persona que se encontraba en el escritorio con la computadora desviara su vista para responder

    -yo estoy bien, ando revisando unas cosas para las camaras, Allen les esta dando mantenimiento-

    Dijo aquel chico de tes clara, parecia ser algo robusto y su tono de voz era algo crudo, como si en su vida hubiera tenido muchos obtaculos pero los habia superado haciendolo duro ante las personas, llevaba una playera color naranja con un estampado de lo que parecia ser un dragon, llevaba unos pantalones de mezclilla color azul claro y unos tennis color blancos que parecian ser muy comodos. Volteo a mirar a la persona que estaba en la mesa, parecia que estaba soldando algo ya que el sonido de unas chispas seguido de un destello azul con blanco broto de ahí, rapidamente se levanto con las gafas puestas, su cabello color negro lleno de chinos y su piel un poco oscura pero no totalmente negra, era una persona muy delgada pero se veia que era un poco atletica ya que no parecia mostrar signos de debilidad, al contrario, se veia que era una persona que solia hacer un poco de ejercicio para mantenerce en forma, se levanto las gafas y miro a Dante

    -Que tal Dante, mira acercate-

    Dijo Allen invitando a que Dante se acercara a el para poder mostrarle algo, parecia un niño con un jugete nuevo o como una persona que habia hecho algo de lo cual se sentia orgulloso, aun que su tono de voz se escuchaba algo arrogante, era una persona que solo le hablaba a personas selectas asi como Dante. El se acerco rapidamente mientras levantaba la mano saludando a los otros 2. Se paro justo al otro lado de la mesa justo enfrente de Allen quien miraba la camara y la tomaba para darsela

    -Mira, aquí le he puesto algo nuevo, los sensores de magnitud-

    Dante tomo la camara y empezo a inspeccionarla, aprecia una camara antigua como de esas grandes cajas con un lente de cristal rodeado de un metal dorado y un cadrado de madera, no era pesada pero si era mas o menos de 22cmx18cmx 9cm, algo que no parecia tan grade para su aspecto, miro por el recuadro de atrás para poder ver que era a lo que se referia, en la parte superior derecha tenia una palaquita que al bajarla activaba el flash, como si tomara la foto y un poco mas abajo habia otra palanquita que el nunca habia visto en las camaras. Miro a todas las partes de la habitacion y jalo la otra palanquita y al hacerlo, la vista dentro de la camara cambio a un color verde que parecia que la imagen se veia un poco borrosa, volvio a jalarla y se veia ahora de color amarillo pero esta se veia distorcionada, y asi paso por colores rojo, morado, blanco, gris, naranja, azul, rosa, distintos colores y distintas formas de ver la habitacion con los cambios de color.

    -valla, esto nos facilitara mas el trabajo en ves de estar inspecccionando con las gafas-

    Decia mientras ponia la camara de nuevo en la mesa para voltar a ver a los demas, al parecer estaba algo cansado y se preguntaba a si mismo ¿Por qué esta ahí teniendo otras cosas mas importantes que hacer? “Despues de todo, los cuatro estabamos de acuerdo en esto, aun que solo fuera por diversion o por ayudar a los demas” se decia a si mismo mientras veia el ambiente. Parecia ser otro dia caluroso de verano. En ese preciso instante recordo lo que le habia ocurrido en el piso de abajo, asi que se acerco a Daniel para comentarle

    -Daniel, me parece que hay algo en el piso de abajo-

    Su tono de voz no parecia ser el mismo, el tranquilo y sereno que nunca sabrias cuando esta enojado, pero en esta ocacion estaba serio inclusive frio, como si algo en verdad lo estuviera estado molestando

    -¿a que te refieres con eso?-

    Pregunto Daniel desconcertado dejando aun lado la aspiradora y parandose bien y mirandolo directamente a los ojos. Su brillo en sus ojos era realmente de alguien inocente, ¿Qué le pasa a este tipo? Pareciera que nunca habia tenido una pelea con alguien o algo por el estilo

    -cuando venia para aca, me encontre con un sueño…-

    Su tono comenzo a hacerse un poco temeroso, ya que poco a poco estaba cortandosele el tono de la garganta, como si tragara una gran cantidad de saliva, algo incomodo para ese momento.

    -tal ves sea una pesadilla, por que me ataco de una forma algo extraña, como si me hubiera hipnotizado por que no podia moverme-

    Dante rapidamente habia retomado la postura de antes, pero ahora se escuchaba con un tono mas serio, intrigante. Volteo a ver a Henrry y a Allen, al parecer los 2 dejaron de hacer lo que estaban haciendo para voltear a verlo algo preocupados, el ambiente se estaba poniendo tenso por su comentario, algo incomodo para todos los presentes.

    -¿Qué fue lo que vistes Dante?-

    Pregunto Allen con un poco de interes a lo que decia, por que rapidamente se adelanto a tomar una camara y un pequeño libro rojo, parecia ser algo antiguo por el color de las hojas pero se encontraba en perfecto estado, como si el tiempo que pasara no le afectara al libro.

    -En el piso de abajo…¿paso algo ahí cierto?-

    Pregunto Dante algo serio, a el nunca le gustaba que le ocultaran las cosas a menos de que sean algo personales pero en este caso no era personal, era algo que el tenia que saber ya que se encontraba con sus compañeros y mas que compañeros, sus propios amigos.

    Un suspiro se escucho en la sala mientras Henrry se levantaba para acercarse e invitarle a tomar asiento, no parecia ser algo muy serio pero la forma en que se acercaban era lo que en verdad intrigaba.

    -Veras Dante, no sabemos muy bien hace cuando paso ya que el casero se niega a proporcionarnos la informacion-

    Dijo Henrry sentandose en el sillon gastado, de su bolsillo saco un pequeño tubito blanco relleno de tabaco, lo puso inmediatamente en su boca y busco en su otro bolsillo un pequeño cuadrado metalico , lo abrio para mostrar una pequeña tuerca y aun lado un cuadrado lleno de agujeros, puso su dedo pulgar sobre la tuerca y la hizo girar haciendo que esta sacara una chispa y el gas saliera prendiendo, una pequeña llama, la acerco al cigarro y comenzo a quemar la punta mientras el humo que emanaba de ahí era expulsado desde los labios de Henrry.

    -Solo sabemos que una niña murio ahí por falta de comida, agua y cansancio, esperaba que su padre, era un desgraciado hijo de puta que las golpeaba tanto a ella como a su madre… la madre…-

    El tono de Henrry se volvio algo triste, pero el sentia que lo hacia serio, a pesar de ser una persona de carácter fuerte, siempre tenia un buen corazon para las cosas aun que fuera decepcionado por las personas que queria, ser reservado le habia dado la fuerza para poder proseguir sin que nadie le ayudara en nada.

    -la madre descuidaba mucho a la niña, parecia que tenia despresion posparto, todo su odio y rencor lo desahogaba con la niña-

    -eso explica por que se veia tan sola la pequeña-

    Dijo Dante sintiendose un poco culpable de no haber podido ayudar a aquella pequeña, no le molestaba que hicieran lo que hicieran pero sentia mucho remordimiento por los niños que sufrian el maltrato de sus padres, si es que la querian no debian darle ese tipo de trato, al menos darle una vida digna y si no la querian debieron darla en adopcion.

    -¿tuviste un encuentro con ella?-

    Pregunto Daniel acercandose a Dante tomandolo del hombro y sonriendole para hacer que se tranquilizara un poco, aun que el sabia que no iba a ser necesario, solo queria hacer que el no sientiera que no tenia apoyo de sus compañeros

    -No, solo me siguio hasta aquí y no me di cuenta de ello-

    Dijo en tono sacastico y en forma comica, parecia que al menos un poco de una idea tonta seria bueno para esta situacion, para romper la tencion que habia creado.

    -bueno, parece que tenemos algo que hacer muchachos-

    Dijo Allen tomando otras 3 camaras parecidas a la que llevaba y se las arrojaba a los 3.

    -me les adelanto para ver a que nos enfrentamos, si a un sueño o a una pesadilla-

    Allen parecia tomar carrera llevandose el libro, camino rapidamente por el pasillo oscuro que daba con la puerta de entrada pero al momento de tomar el pomo algo lo detuvo. Escucho como 3 golpeteos se escuchan en la puerta, parecia que alguien se encontraba justo del otro lado de la puerta de madera, Allen rapidamente abrio la puerta esperando que fuera alguien conocido o tal ves nadie. Para sorpresa de el no era el casero, pero si habia alguien ahí, un aroma dulce llego a su nariz haciendo que el se mareara un poco, se hizo a un lado y saludo con una pequeña reverencia.

    -buenas tardes señorita-

    Dijo Allen dejando pasar a aquella chica, parecia ser alguien seria ya que su maquillaje era muy serio, sombras azules, ojos color grises protegidos por unos pequeños anteojos cuadrados de armazon dorado, mejillas un con un poco de color rosa, labios pequeños y delgados color rojo cereza con un poco de lo que era brillo haciendo que estos se vieran como si fueran una paleta, su piel clara y su rostro fino, cabello lacio y medianamente largo, parecia como si fuera una chica estudiante de preparatoria tal ves de universidad, un cuerpo bellamente vestido de un saco color verde escarlata y una blusa un poco escotada color blanca, haciendo juego con una flada un poco ajustada pero corta del mismo color que el saco, unas medias color piel que dejaban ver lo bien torneadas que eran sus piernas y unos pequeños tacones color negro, no tan altos pero si lo suficiente como para hacerle tomar un poco de altura.

    -¿ustedes son los perseguidores de sueños?-

    Su dulce voz hizo que Daniel se volteara en seguida, parecia que ese tono de voz le recordara cosas del pasado ya que fue demasiado evidente su volteo “discretamente” para ver aquella chica. Se veia realmente hermosa aquella chica, como si se tratase de una muñeca de porcelana, sus ojos mostraban algo de seriedad y a la vez amabilidad.

    -si, somos nostros ¿en que podermos servirle señorita…?-

    Dijo Henrry levantandose para saludar adecuadamente a aquella chica e indicando que le diera respuesta a su pregunta

    -Mora, Aria Mora, vengo de parte de la compañía constructora Stone-

    Dijo sonriendo a todos aquellos que se encontraban ahí, al parecer llevaba un pequeño maletin con algunos papeles, no le tomaron mucha importancia ya que pensaron que serian papeles de su compañía.

    Al escuchar “compañía constructora Stone” se sorprendieron los 4 hombres que se encontraban ahí, ¿acaso iba a ser algo grande? Esa fue la pregunta que resono en los 4. Si era el caso asi, deberian actuar de inmediato, no habria tiempo.

    -Bueno, como antes he dicho, necesito de sus servicios para un …-

    Mora decia mientras ponia el maletin en la mesa de con cristal en medio, comenzo a abrirlo sacando varias fotos y algunos documentos llenos de letras, las fotos parecian ser en blanco y negro, como si se tratease de una antigua construccion de algun teatro

    -cine que fue comprado por la constructora-

    Pasando las fotos empezando por Henrry, luego Daniel, Allen y terminando con Dante, las fotos parecian haber sido tomadas recientemente por que no parecian tener rastros de vejez o algun rastro de que este habia sido sacado de antiguos archivos. Los chicos miraban las fotos atentamente cada una.

    -el teatro White Spider, fue construido cerca del siglo XVII para entretener a las personas, despues por el siglo XIX cambio de ser teatro a ser un cine publico pero no dejo de ser un teatro ya que seguian dando funciones teatrales ahí, por eso lo expandieron, pero ya a principios del siglo XX empezo a deteriorarse y lo abandonaron-

    Decia Mora mientras Allen parecia estar mas centrado en lo suyo, como si perdiese la nocion de donde estaba, el tenia una foto donde se veia todo el frente del edificio en blanco y negro. Algo no estaba bien, Allen no era de las personas que le ponia mucha atencion a algo a menos de que fuera algo realmente interesante o fuera de lo comun. Dio un suspiro para luego cerrar los ojos, su suspiro solo el lo pudo escuchar ya que los demas parecian estar entrados en la platica de la señorita Mora, en cuanto termino Mora, Allen dejo la foto en la mesa y la señalo.

    -¿Qué hace una niña dentro del edificio?-

    Pregunto de una forma un poco seria, no parecia que el estaba para esperar todo el tiempo, solo queria saber que hacia una niña dentro de la foto que el habia visto. Mora se sorprendio al oirlo decir eso, ya que al parecer habia otra persona que veia cosas en las fotos cuando no habia nada. Mora subio sus anteojos usando su dedo indice para levantarselos, una pequeña sonrisa de angustia se dibujo en el rostro de aquella chica. Miro la foto atentamente, como si la inspeccionara de un rincon a otro como un gato persiguiendo una presa.

    -Lamento decirle que no hay nada en la foto, no hay nada-

    Replicaba por segunda vez para que entendieran de una buena vez, pero al parecer las personas con las que se encontraban parecian estar mas atentas a la foto que a lo que ella decia

    -ah, con que tenermos a una trotamundos aquí eh-

    Dijo Allen alejandose de la mesa volviendo a su antiguo puesto buscando algo entre los cajones, Daniel solo se recargo en el respaldo del sillon mientras Dante se acercaba a la foto a buscar lo que decian, la señorita Mora estaba confundida, ¿Cómo alguien puede decir que hay algo en una foto que no capto nada? ¿a que se referia con “trotamundos”? varias dudas se formaron en la cabeza de Mora mientras Allen se acercaba con lo que parecian unos anteojos muy extraños, de color dorado y con muchas lentes replegables de distintos colores pero todas levantadas. El llevaba 5 pares de anteojos, uno para cada persona que se encontraban en aquella pequeña habitacion, les dio uno a cada uno y luego tomo la foto para indicarle a Mora donde estaba “la niña” de la cual decian.

    -mire aquí, cerca de la puerta, la ventana de la izquierda-

    Decia Allen señalando una ventana que tenia un recuadro de madera pintada de blanco, ya gastada y unos cuadros de cristal serpadados por pequeños palos de madera igual desgastados, no lograba ver nada, solo el mismo vacio oscuro que siempre mostraba

    -no veo nada, solo la misma foto-

    -permitame un momento-

    Dijo Allen acercandose a Mora, tomo los lentes sin quitarselos y comenzo a mover unas tuercas y unas palancas dejando caer las lentes de color rojo en ambos ojos. La vista se le distorciono y veia todo de color rojo, de algun modo a Mora eso le parecio de mal gusto, por que miro la foto y nada, solo roja. Le era frustrante esa situacion, estar rodeada de 4 hombres hablando de un tema que no tenia razon alguna, pero ella debia estar ahí.

    -sigo sin ver nada, solo veo borroso y de color rojo-

    Decia fastidiada, pero Allen aun no terminaba, volvio a mover unos tornillos y bajo una lente color blanca transponiendola entre la roja, todo alrededor se volvio como si estubiera distorcionado y ahora veia color rosa, pero al ver la foto la veia como si se tratase del mismo color que ella la habia llevado, inspecciono de nuevo la foto y vio algo que no debia estar ahí. Con piel palida, mirando hacia afuera como si siempre hubiera estado ahí observandola, perdiendose en unos oscuros ojos vacios que parecian no tener brillo, unas mejillas algo pequeñas, parecian moverse y en su rostro de aquel ser una pequeña sonrisa comenzo a dibujarse en su cara.

    Mora dio un pequeño salto hacia atrás, no podia creer lo que vio, ¿Por qué ahora si podia ver lo que el señor Stone habia dicho que estaba y antes no? De seguro eran los lentes lo que hacia eso, no cabia duda de ello. Volteo a ver a los demas integrantes y vio que tenian los lentes ellos tambien mirando la foto a pesar de que su mirada estaba limitada a ver distorcionado.

    -¿esto es a lo que llaman un trotamundos?-

    Dijo Mora viendo a Allen, pero este parecia ignorarla por completo, parecia mas intrigado en la foto que en otra cosa, Dante igual veia la foto pero se quito los anteojos para mirar a Mora y poder responderle

    -si, este es un sueño que puede moverse entre dimensiones como si no lo sintiera, parece que este es muy fuerte-

    “¿sueño? ¿de que diablos habla este tipo?” Penso la chica con los anteojos puestos, desvio la mirada para ver a la persona que le respondio para poder preguntarle algo, pero antes de que pudiese hacer algo, la voz de Daniel la hizo que volteara

    -mire la foto por favor, parece que esto la va a sorprender mas-

    Mora volteo a ver la foto rapidamente y donde parecia estar la niña ya no estaba, como si se hubiese desvanecido, algo pasaba ahí, algo que ella no podia identificar, de pronto cerca de la puerta la cabeza de la niña comenzo a asomarse, pero parecia que estaba de perfil, como si estuviese caminando por ahí. Era sorprendente ver eso, como en una foto algo se podia mover sin que lo notase, la niña ahí estaba y por que se movia ella no podia verla.

    -este es un sueño que denominamos trotamundos y es tan poderoso que pude moverse en su fotografia-

    Comento Dante mientras se quitaba los lentes y se los entregaba a Allen, el mientras ya se habia quitado los suyos y tomaba los que Dante le estaban dando, se volteo para ir a su mesa y dejar los lentes en la mesa.

    -¿Por qué le llaman sueño a un fantasma?-

    Mora intrigada pregunto eso en lo que se quitaba los lentes para ver a Allen como regresaba, Allen evadio la pregunta con una mirada sarcastica, asi que Henrry volteo a ver a Daniel para que el contestara.

    -Vera señorita Mora, nosotros a los fantasmas los llamamos sueños por que asi es como representamos la energia que emanan, tal y como lo comento, los fantasmas no son algo fisico ni materia, son solo energia como los pensamientos, como los sueños, todos tenemos un sueño que nos permite vivir hasta donde nuestro cuerpo alcanza, pero ¿Qué pasa cuando nuestro cuerpo fisico se acaba y nuestro sueño sigue aquí? Es muy obio, nuestro sueño queda divagando por este mundo material hasta poder cumplir nuestro sueño o hasta que alguien le de paz a el, pero hay veces en que nuestro cuerpo es asesinado brutalmente y nuestro sueño no lo podemos cumplir, eso lo llamamos pesadilla, ya que fue brutalmente asesinado o fue una experiencia horrible, tampoco podemos decir que un temblor mato a una persona y su “alma” sigue aquí en pena, eso significa que su sueño no fue cumplido y su cuerpo se destruyo antes de cumplirlo, por eso queda en pena, nosotros nos encargamos de ayudar a esos sueños a cumplirlos o a apasiguarlos o simplemente a tranquilizar a las pesadillas, no somos especialistas en eso, pero una vez que atrapamos uno, nuestro deber es llevarlos a tierra santa para que puedan descansar en paz-

    Decia Daniel mientras los demas parecian tomar asiento y escuchaban atentamente, Mora parecia estar interesada en lo que decia, denominar fantasmas como sueños era algo que no habia escuchado nunca, pero en terminos mas razonables era mas logico que decir “el alma en pena” a “la fuerza de los sueños” de algun modo se escuchaba en forma romantica y bella, aun asi a ella le seguia atormentando una pregunta que tenia desde que toco la puerta

    -¿Qué significa el emblema que tienen en la puerta y que dice cada circulo? ¿Qué representan?-

    Pregunto como si fuese una niña preguntandole a sus padres el por que la existencia de la vida, por que los libros son libros o por que el dinero es tan indispensable en la vida que otras cosas. Dante se adelanto al comenzar a hablar.

    -Vera, como puede notar, todo el emblema es de un artefacto bien conocido por todos, es un atrapasueños de 5 cirulos, los cuales cada uno tiene un simbolo que representa a cada uno de nosotros, ademas de que cada uno es parte de lo que conforman los sueños. El circulo superior izquierdo es un sol, el cual representa la conciencia, la filosofia, aquel que guia hacia la verdadera luz a la humanidad, en este caso el que representa esta soy yo-

    Dijo Dante con su voz de tono sereno, de algun modo parecia que alguien filosofo estaba describiendo su logica a los presentes conservando su vanidad. Le continuo Henrry.

    -el circulo inferior izquierda es un relampago, el cual representa el intelecto, la inteligencia, aquel que sus ideas fluyen espontaneamente como un cientifico buscando las respuestas, en este caso me representa a mi-

    Dijo Henrry con un tono de tranquilidad, como si leyera un libro o algo por el estilo, parecia una persona muy madura y sabia en cuanto a conocimientos pero al igual que Dante parecia creer que el tenia el control de ahí. Le siguio Allen

    -el circulo superior derecha es una flama, el cual representa el instinto, la reaccion ante el peligro, aquel que cuyas influencias son empujadas por la esencia del ambiente, algo asi como presentir las cosas y es representado por mi-

    Parecia la habitacion estaba llena de personas egolatras, ya que cada uno describia lo que mas lo destacaba, pero consevaban su sentido de ser el mejor en lo que hacian. Mora solo veia como lo decian cada uno a su modo, a como describian a si mismo, pero aun faltaba alguien, al aparecer le faltaba escuchar a un ultimo egolatra ahí

    -y como queda el cuarto circulo, el que se encuentra en la parte inferior derecha es una pluma, esta representa la imaginacion, la fantasia, aquellas cosas que deseamos o pensamos que existen aun que sabemos que pueden existir o pueden que no siempre y cuando tengamos la voluntad de hacerlos realidad, eso es lo que me representa a mi-

    De algun modo Daniel no se escuchaba ser una persona que se gustaba elogiarse a si mismo, si no que parecia una persona inocente en comparacion de los otros 3, parecia que no habia vivido o que aun consevaba una mentalidad de un niño inmaduro, pero a pesar de ello, su tono de voz emanaba mucha tranquilidad, calidez, como si pudieses contarle todo sin temor a ser traicionado por el.

    -el gran circulo de en medio representa el sueño, ya que sin niguna de los 4 factores prodria existir el sueño, cada uno tiene su propio nombre debajo de cada circulo, pero estos estan en aleman, ya que los alemanes como Dante, son muy rectos y nosotros procuramos hacer nuestro trabajo bien y eficaz, entregar nuestro esfuerzo como se debe-

    Dijo Daniel terminando de describir todo el emblema, Mora se veia interesada en lo que decian, el por que era su emblema un atrapasueños, por que tenian cada uno eso y que era lo que significaba inclusive las palabras que estaban tralladas debajo de cada circulo.

    -entonces ¿tomaran el caso?-

    -claro, pero puede que lleve tiempo ya que es un lugar muy grande y debemos preparar las cosa para llevar a cabo la operación, ademas de que no podria darle un presupuesto ahora mismo-

    Henrry hablo por todos aceptando el trato, pero al parecer no parecia ser alguien a quien podrian engañar, solo dijo que lo aceptaban pero no hablo de algo de la paga, en verdad era un idiota o solo le llamo la atencion el caso sin consultar a los demas.

    -¿Cuándo comenzaran?-

    Pregunto Mora esperando una respuesta concluyente para poder retirarse de ahí y llegar a su destino proximo.

    -mañana iremos, hoy tenemos que preparar todo, ademas no parece que no haya dado toda la informacion que requerimos señorita Mora-

    Henrry parecia que estaba presionando a Mora para que le diera todo lo que necesitaban, era obio que no iban a actuar sin razon del por que los llamaron, solo mostrando fotos y decir que la habia envidado el jefe de una gran empresa. Mora comenzo a tomar las fotos y busco una en especial para poder mostrarselas a todos los presentes.

    -los automoviles, las herramientas de construccion, celulares, cosas que necesitan combustible u electricidad quedan completamente inutilizados a 30 metros de distancia del cine pero las instalaciones dentro del cine funcionan, como la electicidad, solo los focos y los protectores, pero no lo que metiamos como cargadores de telefonos o televisores, inclusive los radios a cora distancia funcionan pero solo dentro no fuera.

    Mora dio una pausa para tomar mas aire, ya que todo lo que decia no podria decirce de una solo bocanada de aire, tal ves haya sido por su estado fisico o tal vez por asma, no se sabia.

    -Tuvimos manifestantes que decian escuchar cosas dentro del cine y los trabajadores no querian entrar, ni siquiera se querian acercar al edificio. Cuando nos enteramos que se escuchaban sonidos raros y que no podian explicar el señor Stone rapidamente tomo medidas y decidio llamarlos a ustedes para que hicieran el trabajo-

    Su tono comenzaba a parecer preocupada y a cuando menciono a Stone cambio su tono a algo de alivio, como si el señor Stone fuera algo muy preciado para ella o algo por el estilo, probablemente era su hija o una protegida de el. Sea lo que fuera parecia que Stone confiaba mucho en ella, a tal punto de mandar a su propia secretaria a ir por ellos.

    -Bueno es es todo-

    Mora se levanto y tomo todos sus papeles metiendolos en el maletin, parecian que estaban todos alborotados ya que los metio como los veia, no los acomodo ni nada. Metio su mano en un bolsillo que tenia su saco en pecho izquierdo y saco una tarjeta pequeña, y al mismo tiempo saco una pluma muy barata para lo que aparentaba Mora. Anoto algo dentras del papel y lo entrego a Henrry.

    -Aquí esta la direccion y el numero con el cual puden localizarme a mi en caso de que algo suceda-

    Henrry tomo la tarjeta sonriendo pero con una mirada seria, tranquilamente movio los labios para articular pocas palabras.

    -gracias, mañana la veremos-

    Dijo y Mora tomando sus cosas dio media vuelta y recorrio aquel pasillo silencioso y oscuro que la dirigia hacia la puerta de madera, al parecer llevaba prisa ya que adelanto el paso al momento de despedirse de todos, tomo el pomo y lo giro haciendo aun lado la puerta y salir de ahí con una mirada seria en su rostro, dando vuelta a la izquierda el cuerpo de Mora desaparecio de la vista de los 4 que aun quedaron en la sala mirandose unos a otros.
     
  4.  
    Valet Markov

    Valet Markov serena

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    hasta este capitulo pude postear en el otro foro, apartir del siguiente capitulo seran capitulos que no aparecieron en el otro foro, tambien me gustaria agradecer si sienten alguna duda o quieren comentar algo, haganmelo saber ya sea comentando mediante el post o mediante mensajes directamente a mi perfil o con MP, yo preferiria eso para no perder la escencia de como se va escribiendo y llevar bien la secuencia de los capitulos, gracias

    Capitulo 2: llegando al lugar

    El dia era algo nublado, como si quisiera llover en cualquier momento pero algunos rastrso de sol sobresalian por las nuebes amenazantes. El camino estaba completamente limpio a pesar de escaciar de asfalto, una pequeña camioneta Ford EXPEDITION XLT ELde color rojo iba encaminada por el pequeño camino, entre árboles secos con ramas negras pareciendo las manos de algo siniestro, tratando de alcanzar a la pequeña camioneta para desgarrar a los pasajeros. Rápidamente la camioneta comienza a tomar velocidad dejando atrás todo aquello que parecía ser una bestia con ansias de devorar a todo aquel que se adentrara en sus fauces, el camino poco a poco comienza a llenarse de una espesa niebla envolviendo la camioneta, perdiéndose en un vacío blanco.
    Dante iba manejando tranquilamente mirando siempre al frente, llevaba una chamarra como si fuese un saco con un bolsillo en la parte superior izquierda, ahí dentro llevaba una carta que la tenía cerca de su corazón, tal vez era de su esposa diciendo algo como “regresa con bien” o “cuídate cariño” algo que solo el debería saber y nadie más, llevaba unos Jeans de mezclilla negra acompañado de unos tenis muy cómodos para correr, de color azul marino y blanco, acompañados de una flecha color verde fluorescente, a su lado se encontraba Henry, quien iba viendo tu teléfono celular chateando por Whats app con su esposa Ashley, una familia un poco inestable a causa de que ambos trabajaban en distintos lados, Henry aparte de trabajar como un “cazador de sueños” también se dedicaba a redactar artículos de periódicos, mientras Ashley trabajaba gran parte del tiempo en el hospital, ambos ganaban lo suficiente como para mantenerse en todo el año, pero a Henry por lo general le tocaba hacer las labores de una mujer en la casa, como limpiar la casa, hacer la despensa, cocinar, la ropa, etc. Él lo hacía con gusto ya que sabía muy bien que su esposa casi no podría hacerlo, iba vestido con una camisa de mangas largas, estaba formada por líneas azules y blancas y cuyos patrones formaban cuadrados en colores desiguales, también iba con unos Jeans de color azul claro y unos zapatos antiderrapantes, en la parte trasera se encontraban Allen y Daniel, cada uno viendo por su propia ventana pero ambos con pensamientos distintos.
    Allen iba vestido con una sudadera delgada de color verde militar con un par de rallas negras que recorrían los brazos, una playera de color azul marino con una pequeña raya negra que pasaba transversalmente por su pecho, unos Jeans de color azul claro, al parecer deslavados y unos tenis de color rojos y negros, acompañados por una línea amarilla. Él iba mirando aquellos arboles con una mano recargada en la puerta mientras observaba a todos los demás, el silencio que se hacía era incómodo para que al menos las cuatro personas que estaban ahí, Allen comenzó un lápiz y en la parte trasera había un cuaderno que él había llevado, comenzó a dibujar para pasar el tiempo y como si fuera algo hipnótico él se atrapo en otro mundo, el lápiz iba de arriba abajo, de izquierda a derecha, poco a poco sus trazos iban tomando forma de algo que a él le hubiera preferido estar ahí, aunque su teléfono celular sonó, él lo busco en sus pantalones y contesto.
    -¿bueno?... ¿Alexia? ¡Hola cariño!-
    El silencio fue roto por Allen quien le había marcado su novia, sacándolo de su trance, parecía estar con más energía que cuando estaban en la camioneta viendo como el camino lo iban dejando atrás.
    En cuanto a Daniel, el parecía estar en otro mundo, el solo veía por la ventana, como si estuviera pensando en nada, solo observando como los árboles los iban dejando atrás, pero ¿pensando en qué? ¿Por qué estaba así casi todo el tiempo en todas las veces que viajaban a algún lado? Tal vez solo lo hacía por su propio bien o por que iba pensando en varias cosas, no importaba mucho, el llevaba una sudadera parecida a la de Dante solo que la de él llevaba unas líneas blancas donde se supone que deberían ir abrochados los botones, esta si tenía un cuello doblado hacia afuera con una línea blanca que lo delimitaba, en sus brazos corrían una par de líneas blancas y que en las muñecas terminaban siendo estas completamente blancas, en el brazo derecho parecía que llevaba una especie de logotipo de color rojo, era exactamente el mismo logotipo que el de la puerta de su oficina “Cazadores de sueños”. En el lado izquierdo superior parecía que había un bolsillo delimitado por un par de rayas blancas que formaban la abertura del bolsillo, además de que tenía otro par de bolsillos a los lados, debajo de esta, llevaba una playera de color rojo, llevaba unos Jeans de color negro y unos converse estilo botín de color rojo, el solo veía por la ventana, perdido en sus propios sueños…
    De pronto como si fuera algo repentino Daniel volteo a ver a los demás, parecía que todos iban en sus asuntos cuando él dijo
    -enciende la radio Dante, tal vez ya estemos cerca de la zona del cine-
    -está bien, así sirve de que rompemos la tensión que hay en el coche-
    Dante lo dijo algo desprevenido, al parecer él sabía que algo pasaba entre los cuatro, no era normal de que todos iban callados por alguna razón. Dante prendió la radio y comenzó con el noticiero local, no parecía que iba a ser un día muy bueno ya que el del radio decía que había muchas posibilidades de lluvia.
    -mmm habrá lluvia el día de hoy eh-
    Dijo Henry mirando atentamente la radio, pero con una respuesta esperada por todos, Dante no le puso mucha atención y Allen seguía hablando por teléfono ignorando a todos los demás. Los arboles alrededor comenzaban a dispersarse, como si se tratase de una zona amplia, la camioneta toco el asfalto que parecía recién puesto para la construcción del nuevo centro comercial, pero que no había sido posible construirlo por la obstrucción del cine “White Spider”. Al parecer tenia historia ese cine, ya que antes fue un teatro y al revolucionarse el cine, se transformó pero sin dejar de ser un teatro, solo se expandió más allá.
    A lo lejos comenzaba a avisarse demás coches y maquinaria de construcción, por alguna razón la radio empezó a distorsionarse y a apagarse poco a poco. Dante detuvo el coche junto a una demoledora y todos comenzaron a bajar de la camioneta. Al parecer lo que había dicho la señorita Mora era verdad, las maquinas empiezan a fallar a 30mtrs del cine, pero se escuchaba mucha gente ahí, al parecer también había 3 camionetas 4x4 color negro con ventanas polarizadas, los cuatro se sorprendieron al ver eso, ya que pensaban que algo malo había pasado así que decidieron investigar.
    El piso se sentía un poco húmedo, ya que la noche anterior había llovido por ahí y el clima hacia que la zona se viera algo tenebrosa, claro si la niebla hubiera sido más espesa, se encontraban recorriendo el camino escuchando los gritos de las personas cada vez más altos, algunos diciendo “¡largaos de aquí!” o “¡no permitiremos que destruyan el patrimonio del pueblo!”. A los cuadro no les importaba mucho lo que harían o no, tal vez iba a ser para un bien mayo o tal vez solo por hacer su trabajo, se acercaron más y más, mientras el cine comenzaba a formarse enfrente de ellos, casi como si fuera un espejismo ahí estaba y al su alrededor había algunas personas detrás de una barricada improvisada con letreros, los operadores solo parados ahí viéndolos con los brazos cruzados o fumando, pero algo les llamo la atención, había 12 personas vestidas de la misma manera, 9 hombres y 3 mujeres, llevaban una chamarra de cuero color negro, unos pantalones negros, en cuanto a las mujeres parecían llevar otro tipos de ropas, 2 de ellas llevaban un short y la otra un pantalón , todos parecían llevar botas de combate para poder escapar de alguna situación más cómodamente, al parecer todos llevaban lentes negros viendo la situación que no los dejaban pasar, en el suelo había también 15 mochilas, al parecer 1 de cada quien y 3 más grandes que parecían llevar algo realmente pesado.
    Los cuatro se acercaron más para ver de cerca a aquellos 12 pero fueron interrumpidos por alguien que ya era una figura familiar para ellos.
    -¡EH! ¡Cazadores de sueños! ¡Por aquí!-
    La voz de la señorita Mora hizo que los cuatro se giraran en sus propios pasos dejando de lado a aquellos que estaban frente a toda la multitud de personas que no permitían dejarlos pasar. Mora se acercó a los cuatro con un traje color negro y blusa blanca, con sus labios pintados de rojo con brillo de ellos, parecían más carnosos que antes, como si al besarla te diera la sensación de morderlos, su cuerpo tan deseable como siempre, ¿era posible que una mujer como ella siguiera soltera o está saliendo con alguien? Probablemente.
    -Bueno chicos, llegan a la hora, como pueden ver la estructura es muy grande y vieja, así que les estamos ofreciendo un seguro de vida en caso de que a alguno les pase algo o suceda un accidente-
    Al parecer las palabras de Mora no era lo que esperaban los chicos, ellos esperaban que les digieran que estaba pasando, porque tanta gente y quienes eran los de los trajes, en si por que tanto caos en una zona tan tranquila.
    -¿Por qué hay tanta gente aquí?-
    Pregunto Henry antes que alguien pudiera decir algo, pero al parecer esa era la pregunta que todos buscaban en ese preciso instante.
    -pues son protestantes, están en contra de la destrucción del edificio argumentando que el edificio es patrimonio de la ciudad y que no quieren que lo destruyamos-
    -oh ya veo, pero entonces nosotros no somos necesarios aquí si quieren destruirlo-
    Dijo Dante con su típico tono sereno, era algo que de algún modo desesperaba en cierta medida porque cuando el trataba de ser sarcástico no sabías cuando bromeaba y cuando lo era.
    -no, al contrario los necesitamos más que nada, observen…-
    Señalo a la masa de personas que se encontraban en frente del cine
    -si no fuera por los rumores de ellos, no sabríamos que algo raro está pasando, si se dan cuenta, se encuentras fuera de un rango a pesar de ser de día, ellos mismos lo han dicho, han escuchado voces y gritos desgarradores, y unos a veces dicen ver a personas dentro del edificio y se han alejado sin dejar la zona-
    -¿así que tenemos un problema de un fantasma aquí?-
    Dijo Allen un poco confuso, pero algo intrigado al mismo tiempo, se acercó un poco más a Mora para hacer la otra pregunta que a él le intrigaba, pero su instinto le decía que debía averiguar todo lo posible de aquellos tipos, probablemente serian peligrosos.
    -¿Quiénes son los tipos vestidos de negro?-
    Pregunto apresuradamente mirando a Mora directo a los ojos, parecía que la barrera psicológica se desboronara de un momento a otro cuando Allen le había hecho la pregunta, pero el tono intimidante en que lo dijo podría decirse que casi le gritaba reclamándole, algo así como un marido ebrio tratando de golpear a su mujer. Mora dio un paso atrás un poco asustada, al parecer su barrera la habían destruido con una sola pregunta y demostraba que era una mujer algo tímida, de alguna manera parecía tan inocente como una chica de 15 años en busca de un chico perfecto para ella. Mora recupero la compostura pronto y puso su dedo índice derecho en medio de sus gafas para acomodarlas, las levanto y respondió.
    -ellos son el Equipo Geisterjäger, ya que mi jefe pensó que era muy grande la zona que iban a explorar opto por contratar a un segundo equipo más numer…-
    -¡ah! ¿Creen que no podremos con esto?-
    Dijo Henry algo molesto, ya que al parecer no le parecía que hayan contratado a alguien más sabiendo que ellos podían hacerlo, aunque a todo mundo le molestaría que ese tipo de situación, pero Henry fue detenido por Daniel quien le puso una mano en su hombro para tratar de calmarlo
    -entiendo la situación, pero debimos ser informados antes, no contratarnos antes sin avisarnos de que iba a haber un grupo cazador de fantasmas, ellos son más como depredadores, no como cazadores-
    Dijo Daniel tranquilizando la situación aún que parecía que no iba a cambiar en nada el enojo de Henry. El punto es que trataba de calmar las cosas antes de que algo se saliera de control o al menos que los tres empezaran a reclamar e irse. Pero como cualquier otra persona como Daniel, queriendo salvar al mundo aunque sea con pocas acciones y tratar de ser la diferencia. Mora sintió algo de tranquilidad al ver como Daniel había tratado de apaciguar y decir claro y conciso el punto al que debieron llegar. Mora lo vio a los ojos. “No parece ser un mal chico, al contrario, se ve algo inocente” pensó Mora.
    -mi jefe me dio instrucciones, después de que los visite, siento que esta situación haya sido algo incómoda para ustedes-
    Dijo arrepintiéndose mientras veía lo molesto que se encontraban Henry y Allen, parecía que la idea no era tan agradable para ellos. Comenzaba a hacer más frio, al parecer la temperatura había descendido algunos grados más, haciendo que la amenaza de la lluvia se acercara cada vez más y el disgusto de los 2 se hacía cada vez más evidente.
    -bien, nosotros nos encargamos de hacer lo nuestro a nuestra manera, vamos chicos-
    Dijo Daniel tratando de llevarse a Dante, a Henry y aAllen para la camioneta, tomaron rumbo de regreso aun con disgusto y con manos en las bolsas de sus pantalones. Cuando llegaron a esta, Dante abrió la parte trasera mostrando todas las cámaras que llevaban con sus respectivas lentes y sus palancas en el lado derecho de cada una, llevaban una correa un poco gruesa de color azul marino con impresiones de pequeños círculos blancos que encerraban un sol, un relámpago, una llama y una pluma, cada uno de ellos tomo las cámaras y se las colgaron en el pecho, por alguna extraña razón no pensaban como su apariencia las hacia parecer, de hecho eran muy ligeras, además cada uno tomo una lámpara, unas 4 pilas tipo D cada uno y 5 rollos para fotografías, sabiendo que hoy en día las camas digitales son muy ligeras y poco estorbosas ¿Quién llevaría ese tipo de cámaras a una zona así? Se ha dicho que lo que antes era una fuerza magina o lo que fue maldito en el pasado, hoy en día era muchísimo más fuerte que antes y eso es lo que ellos pensaban ellos, tomaron una enorme congeladora Henry y Daniel, la bajaron y la abrieron, dentro había agua, algunas bebidas como te y jugos, también había unas latas que contenían atún y salmón, unas bolsas donde llevaban pan de caja y otras donde llevaban queso canasto, jamón Galicia de pierna y al parecer también llevaban pollo desmenuzado, todo para preparar un Sándwich rápido, Allen además tomo un cinturón de herramientas, donde llevaba varias bolsillas llenas de tornillos de distintos tamaños, Dante tomo un par de mochilas mientras que Allen tomaba otras dos además de su cinturon, Daniel y Henry revisaron que todo estuviera en orden y cerraron la hielera, parecía como si quisieran acampar en una zona abierta a pesar de que se encontraban donde había mucha gente. Dante cerró su camioneta por completo y volvió a mirar la multitud “¿Qué diablos le pasa a esta gente? Tendremos que preguntar antes de entrar” pensó contemplando el edificio y sus maderas descoloradas.
    Mora estaba algo inquieta, ya que vio todo lo que llevaban, parecía que iban a tomarse su tiempo para terminar el trabajo encomendado, se acercó a Daniel un poco tímida mirando que era lo que llevaban dentro, después de que lo cerro, Mora quedo un poco intrigada del por qué llevaban tales herramientas, así que le pregunto
    -¿para que llevan todo eso?-
    -por si acaso nos da hambre o tenemos que tomar un pequeño descanso-
    Contesto Daniel tranquilamente mientras le dedicaba una pequeña sonrisa
    -También llevamos unos fósforos y un encendedor por si acaso lo debamos utilizar-
    Continuo Dante poniendo la mochila en sus hombros y de un brinco acomodaba la mochila en su espalda
    -nunca está de más llevar algo de fuego-
    Todo estaba planeado pero no parecían tener un plan concreto, como si todo lo fueran planeando con forme la situación lo pidiera.
    Los 5 comenzaron a caminar para acercarse al grupo de personas que estaban protestando mientras los demoledores estaban fuera de sus máquinas de demolición recargados en ellas, uno saco un cigarrillo y comenzó a fumarlo exhalando un hilo de humo gris por la nariz, los demás solo veían con aburrimiento a las personas que no los dejaban pasar. Al estar cada vez más cerca, todos sintieron algo extraño, como un campo un electromagnético estuviera ahí todo el tiempo evitando todo tipo de aparato eléctrico y mecánico funcionara, Allen se dio cuenta de ello ya que su teléfono rápidamente se apagó como si la pila hubiera explotado, las cámaras estaban bien por alguna razón extraña y eso le preocupaba a Allen, por eso mismo llevaba todas sus herramientas, siguieron caminando hasta llegar en frente de toda la multitud de personas, unas seguían molestas y otras solo estaban ahí para hacer más personas.
    Dante se acercó a uno del Equipo Geisterjäger, el que estaba alejado de ellos, era un tipo medianamente alto, con un barba que apenas poblaba su barbilla y mejillas, cabello castaño claro peinado para atrás, su rostro estaba bien formado y parecía tener compostura atlética ya que sus brazos no parecían ser delgados, tenía los brazos cruzados, parecía una persona que se creía superior a los demás.
    Dante al quedar a un par de metros logro observar que aquel tipo voleaba a verlo
    -¡eh! ¿Qué haces aquí?-
    -vengo con mi equipo a realizar el trabajo-
    Dijo Dante tranquilamente observando que llevaba aquel tipo, llevaba botas de combate negras para poder correr pero lo extraño es que llevaba un cuchillo de caza, algo como para poder lastimar a alguien, eso le preocupo un poco ya que nadie llevaba algo para alguien que probablemente sería alguien agresivo.
    -¿el trabajo? Jajá un grupo de mocosos como ustedes no podrán hacerse cargo de esto-
    -qué raro, pensé que los vejestorios dicen que los jóvenes son el futuro-
    -¡¿QUE CARAJO ESTAS TRATANDO DE DECIR?!-
    Replico Albert tomándolo de la camisa y amenazándolo con golpearlo, Dante tenía la intención de medir su nivel de agresividad y al mismo tiempo de divertirse con personas que tenían un nivel muy bajo de control, discutir con personas así era como uno de los pocos placeres que él podía disfrutar. Se encontraba en un pequeño problema, ya que no esperaba que la reacción fuera tan inmediata, pero no era tonto, al contrario, Dante logro tomar el puño de Albert tan rápido como él lo había alzado para poder darle un golpe certero
    -¿con que así es como reaccionan las personas que no pueden aceptar algo sin que se lo digan en su cara?-
    Dijo Dante con la misma serenidad de siempre, dentro de él comenzaba a fluir un impulso de reír y a la ves lo llenaba de adrenalina, quería golpearlo, pero solo si el soltaba el primer golpe, así tendría motivos buenos para romperle la nariz de un solo golpe, levanto la otra mano y tomo la mano de Albert para quitársela de encima.
    -¡Suéltame maldito mocoso!-
    Replico Albert con un pequeño tono alarmante, Dante lo había agarrado de ambas manos y parecía tener más fuerza que él, sus manos poco a poco comenzaban a abrirse ya que Dante las estaba oprimiendo para librarse
    -entonces ¿porque estas tan alarmado de este “mocoso”? ¿Que no puedes contra alguien como yo?-
    Albert se contenía a mostrar señales de dolor apretando los dientes por dentro de los labios y gestos de las cejas, pero sus dedos comenzaban a tambalearse separándose de sus manos, el dolor comenzaba a recorrerle el cuerpo mientras Dante apretaba más fuerte. Albert logro impulsar su cuerpo para atrás y así poderse liberar de Dante, lo logro y comenzó a sobarse las muñecas que tenían marcas de los dedos de Dante
    -ya me las pagaras maldito mocoso-
    -pensé que ya lo estaba haciendo-
    Dijo sarcásticamente.
    Albert comenzó a alejarse para encontrarse con su equipo que parecían estar observando su encuentro con él, por el otro lado, el equipo de Dante comenzaba a acercarse lentamente para ver qué era lo que estaba haciendo
    -¿te estas metiendo en problemas con aquellos “profesionales”?
    Dijo Daniel mientras dejaba la hielera en el piso y lo veía, unas pequeñas gotas comenzaron a aparecerse en la frente
    -sabes que así me divierto-
    Dijo Dante sonriéndole casi al punto de reírse, Henry en cambio parecía estar tranquilo pero veía a los del otro grupo con una mirada algo seria
    -¿Qué esperamos de esos tipo?-
    Pregunto Henry a Dante, pero ambos sabían cuál era la respuesta
    -si el jefe tiene un humor que ni él se aguanta ¿Qué más puedes esperar de ellos?-
    Los cuatro rieron, esa sería una de las pocas veces que se reirían al encontrarse con personas estúpidas y que Dante hiciera comentarios graciosos con esa clase de gente, aunque claro, no le costaba trabajo hacer esa clase de comentarios.
    Albert regresaba con su equipo sobándose las manos tratando de ocultar las zonas rojas que aquel mocoso le había causado, a pesar de lo que le había causado pensaba que “el” ya no era un mocoso, si no que ya se trataba de otra persona en el mundo, una persona basura que por ser más fuerte que él no significaba que fuera más astuto, “en un instante podría haber acabado con el” pensaba mientras sus otros compañeros lo esperaban viéndolo con un semblante algo serio, Albert solo ignoro las miradas de sus compañeros esperando que alguien lo recibiera con los brazos abiertos.
    Amelia, una chica de aparentemente unos 26 años, de pelo castaño, con el cabello corto llegándole a los hombros, nariz bien definida, labios medianamente carnosos, ojos color miel y de tés clara, un cuerpo esbelto pero de alguna manera se veía que era una persona ágil, llevaba un short negro con algunas bolsas como si llevara artefactos dentro de estas, también unas botas y una blusa color gris cubierta por una chamarra de cuero negro con algunas bolsas en los laterales. Lentamente se acercó a Albert con cara de preocupación, sin embargo, Albert al sentir las manos de Amelia, enseguida se hizo a un lado con un gesto de molestia.
    -¿estás bien Albert?-
    Pregunto Amelia en un tono un poco suave mientras Albert parecía esconder su rostro y sus compañeros parecían que se querían reír. Albert volteo a verlos a todos de una manera amenazante, fue en ese instante cuando todos se pusieron firmes como si nada hubiera pasado “esto cretinos, ¿Quién diablos se creen que son?” pensaba mientras tomaba una de las mochilas y se la ponía en el hombro
    -Muy bien Geisterjägers, tomen sus cosas, en 15 minutos entramos-
    Dijo en tono de comandante de un pequeño escuadrón, luego se alejó, Amelia lo veía con preocupación pero solo se limitó a tomar sus cosas e irse con las demás chicas, los hombres igual tomaron sus cosas y en parejas tomaron las mochilas más grandes para llevárselas a otro lado.
    Parecían ser de diferentes nacionalidades ya que algunos parecían rusos y otros japoneses, otros americanos y otros franceses, aunque también había mexicanos ahí.
    Se alejaron ignorando a todos los demás, paseando por la tierra húmeda, no parecía que fuese lodo ya que se sentía que fuera algo sólido donde pisaban, aunque se sentía un poco resbaladizo el piso, los arboles parecían tener garras en vez de ramas, parecían monstruos durmientes esperando a que su presa se acercara para poder desgarrarlos con aquellas garras. La niebla parecía que iba a ceder para mostrar algo del camino por donde iban, parecía que iban sin rumbo mientras las personas seguían quejándose y poniéndose en huelga por la destrucción del White Spider.
    Nadie sabía por qué se llamaba White Spider, solo se sabía que fue construido cerca del siglo XVII como uno de los teatros más visitados de la época, en el pórtico parecía haber un símbolo que representaba una araña tejiendo su tela araña mientras descendía, debajo estaba el nombre de White Spider, mientras que a los lados se veían unas tela arañas muy hermosas, como si la misma naturaleza quisiera mostrar la belleza de sus creaciones.
    Daniel, Henry, Allen y Dante tomaron sus cosas y comenzaron a acercarse a la multitud, en cuanto los vieron acercarse, parecían que estaban molestos y comenzaron a gritar de nuevo que se largaran
    -¡LARGO DE AQUÍ MALDITOS DESTRUCTORES!-
    Se escuchó a lo lejos mientras los 4 se acercaban, Allen parecía incomodarle ese tipo de situaciones y personas que sin saber qué es lo que iban a hacer, en seguida se quejaban, Henry toco su hombro y le dedico una pequeña sonrisa tratando de tranquilizarlo, él sabía que eso le incomodaba por eso diseño un sistema para que lo calmara un poco y tuviera un poco más de paciencia en aquella situación. Es desesperante estar en un enorme grupo de personas cuando una persona ha estado más a gusto cuando se encuentra sola o cuando esta con personas que conoce, aunque el humor de Allen era algo extraño, ya que él no está muy acostumbrado a socializar con las demás personas o al menos le cuesta trabajo porque no es de mucho carisma, al contrario de Dante, él es más carismático aunque un poco enojón sin embargo aparenta no serlo, de hecho el siempre evita demostrar su molestia a las personas que realmente le importan, evita decir cosas que dañen a sus seres queridos, Henry en cambio es de un carácter un poco más brusco, más directo, si algo no le parece muy bien el enseguida lo dice, sin embargo a Daniel parece no incomodarle nada, trata de siempre tener una sonrisa en la cara o mantener la buena vibra en ambientes que no parecen ser muy buenos.
    Henry fue el primero en hablar.
    -primero que nada, déjeme aclararles que nosotros no somos de demolición ni nada por el estilo, de hecho nosotros venimos por otro motivo-
    Un chico de aparentemente 23 años, de cabello negro y corto, con peinado hacia la derecha, nariz un poco fina, como si tuviera rasgos franceses, ojos pequeños y oscuros como el carbón, piel un poco reseca pero blanca y labios alargados y finos como si fueran de una mujer. Vestía de playera verde con un estampado de un dragón chino con algunas letras iguales chinas, unos pantalones de mezclilla y unos zapatos tipo bota. Fue el que se acercó a hablar con Henry
    -¿Quiénes son ustedes? ¿Son como aquellos tipos? Los… ¿Cómo dijeron que se llamaban?-
    -¿Geisterjäger?-
    Dijo Henry para terminar lo que decía aquel chico.
    -¡sí! ¡Esos!-
    Dijo con un tono un poco molesto, al parecer ya había hablado con ellos pero su plática no fue algo agradable por el tono en que lo dicho el chico, Henry solo lo miro antes de proseguir
    -bueno, antes de continuar quiero presentarme, mi nombre es Henry Gassi, pertenezco a un equipo cazador de fantasmas y eventos paranormales llamado perseguidores de los sueños, ¿usted ha escuchado hablar de nosotros?-
    -ah, temo decirles que nunca he escuchado de ustedes-
    Era obvio, no habían hecho algo tan grande como para poder ser tan reconocidos, pero sus trabajos habían sido exitosos en las casas, ya que varias veces eran lo que ellos llamaban “sueños” los que estaban atrapados en las cosas o calles donde se decía que había un fantasmas. A decir verdad, parecía que este iba a ser su primer trabajo grande ya que nunca habían entrado a una residencia tan grande como este, ahora si lo estaban pensando bien que era buena idea llevar a alguien más además. No importaba, ahora lo que importaba era recolectar la información que había en el exterior y por qué no había nadie dentro del teatro-cine, era algo muy extraño.
    -bueno dígame ¿Por qué no se refugian dentro del teatro-cine?-
    El chico pareció un poco desconcertado por la pregunta que le hizo, aunque en unos instantes entendió la pregunta de lo que le estaban diciendo, parecía como si se hubiese perdido por un instante, como si el supiera que no debía estar ahí.
    -bueno señor Gassi, escuchamos algunos ruidos algo extraños que provenían desde adentro-
    Al parecer el chico se estaba poniendo un poco pálido por hablar de eso, ya que su tono de voz fue disminuyendo pero no a tal punto de parecer un susurro, si no que comenzaba a callarse, pareciese que le daba miedo hablar de ello o algo así.
    -dígame ¿Qué clase de sonidos ha escuchado?-
    El chico dio un respiro muy profundo como si lo antes dicho le hubiese quitado el aire al hablarlo, enseguida prosiguió
    -bueno, hemos escuchado sonidos de un perro ladrando, de hecho por eso mismo empezamos a hacer guardia algunos en caso de que haya lobos por la zona, pero no parece haber, ya que lo único que escuchamos son el sonido de los grillos y los sonidos del teatro-
    -¿sonidos del teatro?-
    Pregunto Henry un poco intrigado por lo que acababa de decir
    -sí, los ladridos del perro que le digo, ya hemos inspeccionado la zona pero no hay rastro alguno que haya un perro, también hemos escuchado el sonido de una cajita musical, de esas del siglo XVIII me parece, que parece una campana o que se yo-
    Al parecer no sabía cómo describir el sonido de una cajita de música, pero dio bien la idea a lo que se refería. Henry saco una pequeña libreta de su bolsillo trasero junto con una pluma y comenzaba a tomar nota de todo lo que decía, la pluma se movía rápidamente tratando de seguirle el paso de lo que decía el chico mientras Henry se apresuraba cada vez más a escribir.
    -bueno, eso es lo que yo he escuchado, otros dicen que han escuchado lamentos de un hombre y otros dicen que han visto una especie de maniquí en las ventanas, observándonos… viendo que hacemos… como actuamos…-
    Su voz parecía escapársele de la boca mientras su mirada parecía estarse perdiendo en el vacío, como si no deseara seguir hablando. Henry había desviado la mirada a su libreta para seguir escribiendo, pero el chico comenzó a detenerse hablando del maniquí, lo miro directo a los ojos, parecían como si estos hubiesen perdido la luz de sus ojos.
    -eh, ¡chico! ¿Estás bien?-
    Dijo Henry tomándolo del hombro y agitándolo un poco para que reaccionara, pero no parecía tener respuesta alguna, solo se quedó ahí mirando al vacío, Henry se puso enfrente de él y lo tomo de ambos hombros y le dio una leve agitación, el chico parpadeo y agito su cabeza, parecía desconcertado, de nuevo, como si algo o alguien estuviese tratando de evitar que siguiera hablando, el chico vio a los ojos a Henry.
    -Lo siento señor Gassi, no he podido dormir bien últimamente, creo que me quede dormido con los ojos abiertos-
    Henry no parecía muy convencido de lo que estaba diciendo, pero decidió no entrar en detalles, así que solo se limitó a decirle.
    -creo que debes ir a casa, a descansar un poco chico, a veces estar en una situación como esta suele ser algo agotadora-
    El chico solo se tomó la cabeza y la agacho escuchando a Henry lo que le decía, no parecía estar dispuesto a tomar el consejo que le había dicho Henry, tal vez era una treta para que se alejara del propósito original de la huelga, mantener a salvo el teatro-cine de ser demolido.
    -tal vez tenga razón señor Gassi, lo tomare en cuenta-
    Dijo el chico en tono más tranquilo, pero Henry no estaba del todo convencido por la actitud de aquel, parecía intrigarle porque de pronto comenzaba a callarse y quedarse mirando al vacío, como si algo estuviera evitando que hablara. Volvió a ver sus notas pero no parecía haber encontrado algo que le fuera de utilidad, solo lo que le pareció curioso fue como nombro los ruidos, “los sonidos del teatro, ¿Qué querrá decir con eso?” pensó un instante mirando las notas pero Daniel lo saco de su concentración cuando llego a tomar sus notas, le arrebato la libreta y dio media vuelta caminando con ellas mientras las miraba con atención y pensaba en que habían recolectado.
    -ladrido de perro, cajita música, lamentos de un hombre, maniquís, la niña de la foto, mmm…-
    Daniel se quedó un instante parado viendo las notas justo cuando Henry llego y le quito la libreta de una manera un poco brusca.
    -Las cosas se piden Daniel-
    -…-
    No contesto nada, parecía atrapado en su propio mundo mirando al piso. La temperatura pareció bajar un par de grados más, algo extraño para donde se encontraban y más aún en esa época del año, en verano, pero era normal ya que el día estaba nublado con señales de que pronto llovería, algunos estaban montando unas lonas para poder resguardarse del agua y otros comenzaban a guardar algunos objetos que podrían mojarse en cuanto llegara la lluvia.
    Sin más, Daniel levanto la mirada para ver a sus 3 acompañantes, primero separo los labios pareciendo que iba a decir algo pero de pronto los cerro al igual que los ojos, no pasaron 5 segundos así cuando de nuevo abrió los ojos para hablar.
    -como ya sabemos, tenemos algo grande entre manos, pero por las notas que ha tomado Henry, pude indicar que se trate de una familia asesinada de una manera brutal, para que su energía siguiera aquí-
    Daniel estaba explicando pero con cada palabra que decía, un pequeño escalofrió recorrió su espalda haciendo que este levantara un poco más la cabeza mientras se sacudía un poco pero sin dejar de hablar.
    -dices que alguien asesino a una familia dentro del teatro ¿no? Entonces ¿cómo explicarías los ladridos del perro? ¿Que acaso la familia llevaba al perro y el asesino también lo mato por puro coraje?-
    Dijo Allen tratando de sacar rápidamente conclusiones a lo que estaba diciendo, de hecho no parecía estar completamente convencido de la explicación que había dado Daniel, pero estaba en lo cierto, ¿Cómo podría explicar los ladridos del perro? No había algo coherente con lo que estaba diciendo Daniel o que el chico pudiera estar alucinando.
    -Daniel, creo que has sacado conclusiones muy rápidas sin consultar a más personas, debemos investigar más-
    Dijo Dante caminando hacia la horda de personas que parecían estar empacando. Como si estuviese caminando entre nubes, Dante se acercó discretamente a una chica que parecía estar pasando por una de las etapas más difíciles de la vida, la adolescencia, tal vez en su etapa de rebeldía, ya que sus jeans eran un poco ajustados con muestras de estar roto por algunas partes, unos converse de color negros ya gastados a punto de romperse casi mostrando sus medias y una blusa de color gris un poco floja con un estampado de letras negras en ingles que decían “KISS ME” con una terminación en un corazón color rojo, este estampado cubría toda la blusa con tintes de desgaste, su cara era muy fina de piel blanca, como si habláramos de una muñequita de porcelana, pero su pureza estaba corrompida por un piercing que atravesaba sus fosas nasales de lado a lado, como los anillos que le ponen a los toros, su cabello era completamente lacio y de color negro con mechas de color rosas, estaba peinada con un fleco estilo emo, sus ojos eran azules claramente se veía que eran pupilentes. Al parecer la chica se dio cuenta de que Dante se acercó a ella así que dejo caer una caja que parecía estar algo pesada y se levantó dejando salir un soplido de agotamiento.
    Miro a Dante un instante para luego sonreírle, él le devolvió la sonrisa con un gesto amable extendiéndole la mano.
    -hola, buenas tardes, mi nombre es Dante Von Burren ¿puedo hacerle unas preguntas señorita…?-
    Dante estaba haciendo un ademan con las manos para que la chica digiera su nombre en señal de respuesta
    -Cecilia López, un gusto Dante-
    Dijo la chica sonriéndole un poco más y entre cerrando los ojos, pareciendo que esta chica quisiera seducir a Dante, en cambio Dante parecía no ponerle mucha atención ya que comenzaba a sacar una libreta y un lápiz.
    -Dime Cecilia, ¿hace cuando llegaste aquí?-
    Pregunto mirándola a los ojos, de alguna manera parecía estar atrapado de forma hipnótica con su mirada de aquella chica, ya que en lo oscuro de sus ojos parecía ser una persona más seria de lo que aparentaba.
    -tengo como 3 días que llegue aquí-
    Decía la chica, aunque parecía confundida por lo que acababa de preguntar, ella creía que se iba tratar de alguna treta para sacarle su número telefónico, ya que parece que es a lo primero que van después de haberle preguntado su nombre, de hecho ella estaba consciente de que era una chica muy bella y que cualquier chico se le acercaba a pedirle algo más que unas preguntas, pero aquel chico parecía ser de su tipo, pero no parecía importarle que lo fuese o no.
    -¿y has escuchado algún ruido raro proveniente del teatro?-
    Volvió a preguntar pero la chica negó moviendo su cabeza en forma horizontal de izquierda a derecha con los ojos cerrados, pero en cuanto los volvió a abrir, la luz en sus ojos parecía haberse perdido, la sombra comenzaba a cubrir la zona donde estaban así que era una posibilidad de que la luz desapareciera.
    -no, no he escuchado nada raro… salvo la risa de una niña, pero parece que ninguno de los que estamos aquí haya traído a sus hijos-
    Dijo la chica articulando las palabras en forma energética, queriendo romper la tensión que se estaba formando, era una buena estrategia para hacer que las palabras fluyeran de manera más fácil. A Dante no le llamo la atención el tono de voz en que lo había dicho, si no lo que acaba de decir, la risa de una niña, ¿no se supone que no había escuchado nada raro? Algo estaba ocultando
    -¿no que no habías escuchado nada raro?-
    -pues solo fue la risa de la niña, pero solo la escuche una vez, y esa vez fue cuando llegue la primera noche, de ahí en fuera no he escuchado algo más-
    Dijo tomando un tono un poco serio, pero no era algo para tomarle importancia, al contrario parecía que la pregunta fue algo imprudente
    -está bien, otra pregunta ¿has escúchalo ladridos de perros por aquí cerca?-
    -ladridos sí, pero no me parece que sea de un perro, puede ser de algo más grande-
    Dijo ella en un tono de ingenuidad, parecido al de una niña preguntándole que sabor de helado quisiera.
    -¿algo más grande? ¿A qué te refieres con eso?-
    Pregunto Dante
    -no sé, como un lobo o una bestia más grande que un perro-
    Dante parecía intrigado por lo que decía pero no le decía claramente a que se refería, ¿qué era eso más grande que un perro?
    -¿puedes describírmelo?
    -ammm no sé, es difícil describir algo de esa forma con tan solo escucharlo-
    Decía ella en tono de miedo, así que el comenzó a tomar sus medidas y no quiso insistir más.
    -está bien eso es todo, te dejo para que termines con tus cosas, gracias por tu tiempo-
    -de nada-
    Le contesto con una amble sonrisa, parecía que no quería seguir hablando de aquel animal o alguna bestia que fuese lo que fuese, no era un perro o alguna clase de can, pero tenía en cuenta que sería de esa familia.
    Dante quedo intrigado por lo que le estaba diciendo, no quería toparse con una bestia de esa magnitud, aunque cuando él era aún un niño tuvo un pequeño con insectos. Él estaba jugando con sus primos en un parque cercano a su casa con una pelota de Futbol, en esos tiempos era tan divertido salir al parque a jugar sin el miedo de que te asalten, hacía calor aquel día y el día era luminoso, era el final del verano y no había tareas que hacer, solo había que jugar con sus primos, Claudius era un chico un poco esbelto pero su estatura lo hacía ver más delgado de lo que en realidad era con el cabello negro y lacio, con una cara blanca y algunos rasgos un poco grandes, sus ojos cafés siempre parecían brillar si se trataba de alguna clase de diversión, era tan opuesto a Ludwig él era el más pequeño de los 3 pero al contrario de Claudius, el tenia rasgos más finos pero su cabello era quebrado de color castaño con ojos negros, Ludwig usaba lentes con un armazón delgado y de color azul marino casi confundibles con el color negro.
    Los 3 muchachos iban jugando con el balón blanco con heptágonos negros en todo su cuerpo, el balón parecía estar bailando con los 3 chicos, yendo de un lado a otro golpeado con pequeños roses de los tenis, los 3 estaban caminando hacia el parque en medio de la calle y el asfalto parecía reflejar el calor hacia ellos, los 3 iban riendo de todo el mundo, como si nada existiera o como si todo fuera un chiste.
    “ahí va un tiro”
    Dijo Ludwig golpeando el balón con la punta del pie en la parte inferior izquierda del balón, este salió volando por los aires surcando los cielos con una pequeña curva en el cielo marcando su dirección, hasta que se estrelló con un coloso que parecía estar tomado de la mano de otro coloro de color verde hoja. Los arboles parecían estar conectados por un extraño lazo compuesto de ramas y hojas, no se podía ver donde comenzaba una rama y terminaba el otro árbol, parecían estar unidos desde que nacieron, unos pajarillos salieron volando de entre las ramas como si un cazador estuviera buscando a su próxima víctima pero aquellas aves se dieron cuenta de lo que pasaba y salían huyendo para buscar salvación.
    “yo voy por el”
    Había dicho Dante justo en el momento en que apresuro el paso para cruzar la calle y llegar a los árboles que se encontraban cerca de la esquina del parque. En aquel parque había muy pocos árboles, pero era una enorme cancha de futbol donde carecía de pasto, pero las parterías con pintura blanca desgastada eran los presentes de partidos de campeonatos a nivel colonial, al final del campo estaba lleno de pasto fresco, donde había algunos juegos metálicos como un par de sube y baja, una tobogán con mango color naranja de igual manera desgastado, algunos columpios con cadenas oxidadas pero que aún funcionaban donde se encontraba una pareja hablando de todo, ya que parecía que se divertían por que se reían sin dejarse de mirar.
    Dante se acercó rápidamente al árbol donde había caído el balón, la sombra que emanaba aquel era fresca y hacia que se sintiera bien estar debajo de aquella sombra. Dante levanto la vista para ver por dónde estaba el balón y logro verlo por donde resbalaba entre las ramas, parecía ser arrullado y guiado por los dobleces de las ramas y algunas hojas caían al suelo, pero algo que no era un balón ni una hoja callo delicadamente sobre su nuca desnuda, un ser largo y oscuro con patillas largas comenzó a caminar por su cuerpo, aunque Dante no logro sentir lo que recorría su cuerpo, el siguió el balón hasta donde iba a caer, levanto los brazos para así poder atrapar el balón, comenzó a deslizarse hasta que al fin pudo encontrar una salida de aquel laberinto de ramas, los heptágonos blancos parecían estar cubiertos de varias líneas y puntos oscuros o negros pero este iba acompañado de otros seres que caían junto con el balón.
    Algunas de esas cosas parecían tener pequeños cabellos muy finos y de distintos colores, otros en cambio eran solo de color oscuro con patas que se incrustaban en la piel, barios insectos de distintos tipos cayeron justo en Dante cubriéndolo por completo de todos aquellos seres, parecía que su mirada se cruzó con algunos de los ojos negros brillantes de varios de estos seres. El balón pasó por entre sus manos haciendo un ruido seco contra el pasto que lo rodeaba, brincando traviesamente hacia su pierna y luego siendo desviado hacia otro lado por el impacto disminuyendo la altura de sus brincos. El chico quedo perplejo ante tal asombro que había sucedido, sus pupilas se dilataron y el abriendo los ojos más y más y más. Una gota de sudor frio recorrió parte de su sien mientras abría un poco la boca tratando de dar un grito. Fue la primera vez tuvo el sentimiento de querer salir corriendo de ahí, regresar a casa y pensar “todo está bien, nada malo paso”. Era el único pensamiento que cruzaba por su mente “todo está bien” pero su cuerpo no reaccionaba como él pensaba, era como si todo su cuerpo se hubiera entumecido, congelado por el pavor que comenzaba a tener, estar rodeado por pequeñas patitas, tener la vista segada, sentirse incapaz de poder correr. Lentamente comenzó a tartamudear, abriendo y cerrando la boca sin parar pero de manera lenta, tratando de gritar, tratando de liberar un grito ahogado que tenía dentro desde que el balón cayó al suelo. Un pequeño zumbido le recorrió su oído, un zumbido que lo atrapo en otro mundo, de pronto no solo fue un zumbido este, comenzó a escuchar un segundo, un tercero, un cuarto, varios zumbidos más que se acercaban a él sin descanso. Dante comenzó a bajar las manos lentamente mientras las veía llenas de insectos que recorrían sus brazos desnudos, como era que algunos se deslizaban por su piel, sintiendo que los ojos de cientos de insectos se fijaban en él, como si se tratase de un turrón de azúcar y se acercaban más, sintió las garras de aquellos insectos como se aferraban a su carne mientras el solo veía sus manos. Con las pupilas dilatas, aquel evento parecía tardar una eternidad sin poder correr, sin poder huir, sin poder decir nada, algo tibio comenzó a emerger de entre sus corneas, un líquido salado comenzó a juntarse en sus lagrimales, ya era víctima del miedo, de toda aquella sensación que lo envolvía en una sábana oscura, que lo segaba, que lo ahogaba, que lo detenía, sintió algo en su oreja derecha, una garra o unas patillas peludas que se aferraban a él y algo que comenzaba a meterse por su oreja caminando lentamente hacia adentro de Dante, hacia una oscura caverna donde no llegaba el sol, sintió arrastrarse hacia dentro de él.
    Pareció una eternidad esa sensación de incapacidad de lo que podía hacer, de que su congelamiento se acabara. “Todo está bien” pensaba de nuevo pero fue interrumpido ese pensamiento cuando por fin se pudo escuchar gritar a sí mismo, pudo flexionar los dedos de ambas manos pareciendo que se trataba de una garra de un monstruo irreconocible, sus gritos comenzaban a ser más fuertes, más audibles, pero su visión estaba perdida en sus manos que no pudo ver cómo es que sus primos se acercaban a él, mirándolo con una mezcla entre asombro, asco y miedo, la pareja que estaba por ahí volteo a mirar a los chicos como veían al otro lleno de insectos mientras gritaba de pavor pero no hacía nada para quitárselos, sus primos se acercaron a él tratando de sacudirlo para quitarle los insectos, pero Dante no paraba de gritar, la pareja rápidamente llego y vieron la situación en la que se encontraba aquel chico, parecía una escena sacada de alguna película de terror, aquella pareja rápidamente comenzó a sacudir a Dante para quitarle la mayor cantidad de insectos mientras sus primos hacían lo mismo pero no lograban tener un cambio alguno.
    Dante siguió su camino hacia su grupo que parecían prepararse para entrar al teatro, Daniel ya había tomado sus cosas en cuanto Henry ya parecía estar un poco desesperado de estar tratando con las personas que no le habían dicho algo nuevo de lo que ya sabían, Él se acercó a ellos y rápidamente dijo.
    -parece que no es solo una niña lo que vamos a enfrentar, parece que hay más de un sueño aquí, probablemente se trate de una pesadilla o tal vez un sueño corrompido-
    Dijo en un tono objetivo mientras esperaba alguna respuesta de alguno de ellos, en eso Allen se adelantó.
    -bien, mientras más sean, será más interesante el trabajo-
    Dijo poniéndose una mochila en el hombro mientras daba un par de pasos para indicar que siguieran adelante, no era mucha la información que tenían pero era suficiente como para comenzar a evaluar la situación en donde se encontraban, no solo era un sueño, había una pesadilla donde se encontraban pero iban preparados para cualquier situación.
    -bueno, es verdad lo que estás diciendo, aun con esta poca información podemos sacar más si nos encontramos en el ambiente-
    Dijo Dante agachándose para tomar otra mochila, la humedad comenzaba a sentirse en la atmosfera. El grupo de los 4 chicos comenzó a caminar con determinación hacia la entrada principal, la cual parecía un enorme arco blanco con una decoración que haría que se viera elegante, en medio parecía colgar algo de 8 patas entre lo que era unos delgados hilos cristalinos, con algunos ojos rojos como si se tratase de rubís mirando fijamente hacia abajo y deslizándose para caer sobre los visitantes, como si se tratase de alguna especie de guardián que resguardaba la entrada de algún intruso, una araña blanca, símbolo del teatro y nombre también de este, varias personas seguían preguntándose por que una araña blanca seria el símbolo de este teatro, tal vez se haya llamado así por el número de patas que tenía la araña y la numeración de las artes, aunque solo se conocían 7 hasta el momento, pintura, escritura, arquitectura, música, danza, poesía y el más reciente el cine, entonces ¿de dónde sacaban que era el 8vo arte? Ya que tanto la arquitectura, la música y la poesía se mezclaban en armonía en cuanto el teatro se encontraba en operación, la pintura era usada como decoración aun que los escritores no tenían un espacio para escribir sus obras, no había danza aun siendo obras musicales, decidieron implementar el 7mo arte, el cine, para poder expandirse sobre nuevos horizontes entonces ¿Por qué la araña de 8 patas? ¿A qué referencia hacían eso?
    Caminando por el lodoso piso, se sentía resbaladizo pero el pasto parecía evitar que alguien se cayera, siguieron caminando sin percepción de lo que los rodeaba, había miradas maliciosas, otras intrigantes y otras ignorando lo que iban a hacer dentro. Daniel se detuvo en seco para decirle algo a sus acompañantes
    -creo que tenemos un problema, este lugar está muy oscuro ¿Cómo vamos a ver que hay dentro en caso de que la noche nos alcance?-
    Parecía que no habían pensado en eso, pero de alguna manera a ninguno de los otros 3 parecía preocuparle lo que estaba diciendo Daniel
    -no te preocupes, ya pensaremos en algo, de cualquier manera tenemos muchas cosas con las cuales podemos iluminar la situación, traemos fuego-
    Dijo Allen sacando un pequeño encendedor de color rojo con rayas negras como si se tratase de un tigre rojo, al frente había un grabado de una llama pero sin algún tipo de color, solo grabado en la superficie, en cambio dante saco un encendedor blanco con decoloración en los extremos de negro y en medio estaba grabado un sol y Henry saco el suyo pero su encendedor era distinto, parecía que colisionaban los colores rojo y azul pero parecía que tenían destellos de un cielo estrellado, justo donde coalicionaban ambos colores había un grabado de un trueno, para eso Daniel busco en su bolsillo y saco un pequeño encendedor de color blanco con extraños garabatos de color verde oliva con un grabado de una pluma, sin pensarlo Daniel se quedó viendo el encendedor admirándolo por un momento mientras los demás lo abrían. Un chasquido hizo que saliera de su trance apretando fuertemente el encendedor y volteo a ver a sus acompañantes.
    -recuerda que solos Daniel-
    Dijo Dante mientras un calor emanaba de su mano dando un pequeño haz de luz proveniente de una pequeña llamarada de su encendedor.
    -Gewissen-
    Dijo Dante cuando de pronto otro chasquido se escuchó y hacia la llama un poco más grande, Allen había encendido su encendedor y acerco su llama a la de Dante.
    -Instinkt-
    Dijo de manera animada, a Henry no le quedo de otra más que hacer lo mismo que hicieron los demás, así que abrió su encendedor e hizo que la llama se hiciera más grande
    -Gehirn-
    Dijo de una forma algo seria, Daniel en eso sintió la seguridad que debía tener ya que se encontraba con lo que él consideraba su familia, acerco su mano apretando su encendedor, entonces abrió la parte de arriba del suyo y pudo hacer que la llama fuera aún más grande.
    -träumen-
    Los 4 habían unido sus llamas en una solo, haciendo una gran llama que los ilumino, les dio cierto calor y cierta esperanza a todos saber que todos eran lo mismo y a la ves todos eran distintos, la fortaleza de ellos eran ellos mismos. Todos cerraron sus encendedores de golpe dejando que la llama desapareciera de un momento a otro, dejándolos sin la calidez que les había provocado, todos guardaron sus artefactos en sus bolsillos y reanudaron su camino directo al cine.
     
  5.  
    Valet Markov

    Valet Markov serena

    Sagitario
    Miembro desde:
    15 Enero 2017
    Mensajes:
    7
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    White Spider
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    10286
    Capítulo 3 Liliane Aubriot Le Brun

    La oscuridad les esperaba a esos cuatro con sus mochilas llena de extraños objetos que, según ellos, les iban a ser de utilidad en caso de que algo pudiera pasarles, probablemente eran unos locos o simplemente eran muy precavidos, cualquiera que fuera la respuesta, todos estaban seguros de algo, que tal vez no les serviría de nada llevar cosas para explorar en un lugar con tan poco espacio, al parecer lo único que ahora les importaba era conseguir algo de luz para poder ver algo. El aroma a madera era algo que a Daniel le gustaba, porque le recordaba que más que un mundo lleno de tecnología y civilización, también existía la naturaleza con la que poco podía convivir, ambas cohabitando en el mismo mundo con un equilibrio perfecto, como si fueran dos mariposas primaverales volando atreves de un largo pastizal iluminados por el calor del sol, haciendo que el verde pasto tocara las intangibles sombras oscuras que provocaban sus cuerpos, un equilibrio en el mundo.

    Deslizando la puerta hacia los confines de la oscuridad del cine-teatro, un sonido chirriante emano la puerta resonando por todo lo que era el lobby, rebotando el sonido por las paredes sucias y viejas por el tiempo y la falta de mantenimiento, algunas vibraciones hechas por el sonido hizo que un poco de polvo bailara sobre su propio lugar sin moverse a otro lado, unos pequeños insectos parecían estar observando la zona central de donde se encontraban los 4 chicos cargando una enorme caja entre dos de ellos y dejándola caer.

    El lobby era un lugar muy grande, con una alfombra roja con un bordado dorado que marcaban unas hierbas raras, parecía que el patrón se repetía una y otra vez por todo el piso, como una secuencia repetitiva sin un fin específico, por el color que denotaba y el polvo que le cubría, parecía estar realmente desgastada y el piso que se encontraba justo debajo parecía estar un poco flojo ya que al momento de pisar se escuchaba cono crujía la madera, más adelante a unos 15 metros de la distancia a la puerta se encontraba lo que era un mostrador de madera de cerca de 8 metros tal vez un poco más grande, con un tallado que parecía formar 4 pilares que dividían un cuadro en su interior, cada pillar lo distanciaba 1 metro aproximadamente y en los cuadros centrales parecía que se habían tallado algunos animales, el primero de la izquierda era un caballo con una pose de apunto de cabalgar, le seguía el de un castor con una pose de alerta mirando hacia atrás, el siguiente era el de una araña en dirección inferior derecha y por ultimo era una libélula que parecía estar volando hacia arriba, como si siguiera una dirección en especial ya que cuando se veía desde cierto ángulo parecía volar a la este o al noreste, inclusive hacia el noroeste. Realmente era impresionante aquella libélula, parecía que los grabados dentro de lo que era su cuerpo fueran de varios colores, pero el color oscuro de la madera y el polvo habían manchado aquella obra.

    -Bien, ahora a buscar una fuente de luz-

    Dijo Allen observando a través de la oscuridad que los había cubierto, a pesar de que había pequeños rayos de sol que pasaban por sobre las antiguas ventanas, algunas estaban siendo bloqueadas por unas pesadas cortinas rojas cubiertas de polvo, la primera idea que se le vino a la mente era saber si realmente pasaba lo que él creía, que hubiera un campo electromagnético que interfiriera con las señales electrónicas, para eso saco una pequeña lámpara de bolsillo e intento encenderla, moviendo un botón plano color negro, lo movió hacia arriba pero no parecía existir alguna respuesta, lo volvió a su posición original y de nuevo volvió a hacer la misma acción, nada, era frustrante tratar de hacer algo que algo funcionara aun sabiendo que este no iba a servir. Allen guardo su lámpara con desilusión, pensó que tal vez y con la suerte que se cargaba Daniel, podría hacer encender su lámpara aunque fuera solo una falsa esperanza.

    Dante observaba todo alrededor, como si fuera un niño en una dulcería, ya que disfrutaba cada detalle de aquel cine-teatro, se detenía viendo las formas que solían ser las estatuillas grabadas aprendiéndose cada uno de los detalles que estos contenían, en cuanto a Henry se había sentado en el piso ensuciándose y mirando a los demás viendo que estaban haciendo. Daniel solo se hecho a un lado con síntomas de agotamiento, ya que la hielera que llevaba era muy pesada sin que lo aparentara

    -¿Qué piensas Henry? ¿Por dónde empezamos?-

    Pregunto Daniel volteándolo a ver con una mirada algo preocupada, ya que Henry se había puesto serio por el ambiente en el que se encontraban, un lugar elegante y desolado con un aroma a tierra y madera que no se podía distinguir, volteo a ver alrededor y solo vio en ambas paredes una puerta de madera en cada lado y unas escaleras que llevaban a la parte de arriba, eso no era lo que le preocupaba, él quería un mapa de la zona para poder empezar sin separarse, pero por más que lo pensaba no tenía otra opción si quería hacer el trabajo bien.

    -no quiero decirlo pero parece que no tenemos opción-

    Dijo con un tono un poco preocupado bajando la mirada al piso, se sentía sin esperanza de no contar con la información necesaria pero debían de ganar tiempo antes de que los otros entraran, se levantó con la mirada decidida y se recargo sobre la hielera que a Daniel le había costado llevar.

    -primero debemos buscar una fuente de luz, como una linterna de vela o un candelabro de varias velas-

    Dijo dando la vuelta para llegar a Dante quien aún parecía fascinado por la estructura, seguía la mirada perdida por todos lados pero desviaba la mirada para ver a Henry en ocasiones para que no se sintiera ignorado.

    -tendremos que separarnos para ir a revisar ambos lados…-

    Dijo haciendo énfasis en “separarnos” ya que no debía ser la mejor opción cuando se enfrentaban contra seres que desconocían y más aún en plena oscuridad, temía si algo les llegara a pasar a cualquiera de los presentes ya que para el más que sus amigos eran su familia.

    Allen parecía entusiasmado al escuchar lo que acababa de decir Henry, él ya quería explorar, tenía un presentimiento de que algo bueno iba a pasar, mientras Daniel se levantaba con flojera que expresaba su misma cara y comenzó a arrastrar la hielera detrás del mostrador, en realidad lo usaba como una excusa para revisar detrás del mostrador para ver si podían encontrar. Daniel comenzó a revisar mientras escuchaba lo que decían, pero sin suerte alguna, se asomó por encima del mostrador dando una señal negativa de que no había nada que pudiera servirles.

    -Allen, prepara las cámaras, es hora de movernos de aquí-

    Le dijo Daniel para que se dispusieran a partir, sin saberlo, los cuatro ya se habían puesto en marca para designar las parejas que cada uno iba a acompañar para verificar ambos caminos que les esperaba en el lobby, otro, sin embargo, algo malo le pasaba a Henry, ya que era muy extraño que el al momento de llegar a algún lugar no se sentaba y sus compañeros se dieron cuenta de ello, por eso decidieron dejarlo con quien sería más confiable dejarlo. Henry se había mareado por la presión alta que manejaba desde muy pequeño. Allen sentía que no debía irse de ahí pero también sentía que era más importante explorar la zona y designar un área segura para Henry, y de momento el Lobby era el único lugar que conocían del complejo.

    -yo me quedo con él, ustedes vallan y si pueden, busquen el motivo del por qué no hay electricidad-

    Dijo Dante de forma animada acercándose a Henry y tomarlo del hombro, para brindarle calor y confianza, Daniel y Allen miraron algo preocupados a Henry pero este les devolvió una sonrisa dándoles a entender que todo estaría bien, Daniel y Allen asentaron con la cabeza y dieron media vuelta al mismo tiempo.

    -recuerden, los niños son aún más peligrosos que los adultos, si alguno de los 2 se encuentra algún sueño de un niño, no lo afronten solo, siempre estén juntos-

    Les advirtió Daniel al momento en que este tocaba la puerta, sintió por un instante la vida de la madera que estaba tocando, como es que de una semilla pudo convertirse en un ser tan imponente y ser cortado por la mano del hombre para ser moldeado a lo que sería utilizado como un muro que separaría el lobby y un corredor lleno de polvo y antigüedad, cientos de manos debieron haber tocado aquella madera para cumplir con su deber. Allen se detuvo a un lado de Daniel del mismo modo en que tocaba la madera que él, volteo a mirar a Dante y a Henry con una sonrisa en su cara viendo que todo estuviera bien.

    -lo sabemos, vallan con cuidado-

    Dijo Dante mientras se arrodillaba para acercarse a Henry, por su parte Henry miro a Dante para que al final terminara en el suelo recostándose para mirar el techo lleno de polvo y madera gastada.

    -olvide mis pastillas para la presión, irónico ¿no?-

    Dijo Henry al momento en que Daniel y Allen cruzaban la puerta hacia un largo pasillo, justo detrás de ellos, cerrando la puerta como si fuese de manera automática dejando a los dos chicos en la oscuridad del lobby.

    Daniel y Allen caminaron por los pasillos iluminados por las ventanas de la izquierda que denotaban lo gastado que se encontraba, también los cristales percudidos y la humedad que los cubría hacia que el ambiente donde se encontraran se sintiera algo nostálgico, en las paredes que los rodeaban se podía notar lo antiguo que era el edificio por el desgaste de estas, cientos de personas debieron haber disfrutado de aquel panorama cuando era joven el edificio, miles de historias contadas por los muros que solo aguardaban en silencio esperando la próxima visita de las personas de elite que solían visitarlo, se escuchaban los paso de ambos chicos chocando contra el polvo de la alfombra que a su vez tocaba la madera debajo, como si esta nunca se hubiera gastado gracias a su guardián que la cubría de todo mal, pero solo las partes centrales, las orillas se notaba como algunas maderas se habían podrido y comenzaba a esparcirse hacia el centro.

    Las puertas de la derecha parecían portales que podrían transportar a cualquiera a otra dimensión, a otro mundo, cuya función había sido la misma que la primera puerta, ser la línea de separación de la realidad con la fantasía, siempre cumpliendo su labor, por alguna razón, estas puertas no parecían tener desgaste ni las bisagras, solo se escuchaba el grito que emanaban cuando las puertas se abrían, el portazo era como el azote de relámpagos cayendo sobre la tierra muda creando armonía entre el silencio y el escándalo. Al fondo se podía notar una pintura que no se podía notar nada, la vejez y el descuido de esta habían hecho que la imagen dentro del recuadro casi desapareciera, una gruesa capa de polvo cubría de forma majestuosa la parte superior del cuadro y parte de la pintura, extraño para que las personas no la hubieran reclamado para ellos y sacar dinero ¿no?

    -oye Allen, ¿no te parece raro que varias cosas valiosas de aquí no las hayan quitado o les hayan dado el mantenimiento requerido? Digo, afuera hay muchas personas que están protestando por esto, y no hacen algo por mantener esto en buenas condiciones-

    Dijo extrañándose del por qué no habían hecho algo al respecto si tanto querían que el lugar permaneciera como estaba.

    -es exactamente lo que iba a preguntar cuando entramos en el Lobby ¿Por qué todo esta como esta? Si se supone que el equipo de demolición debió sacar las cosas y entregarlas a los propietarios y si ellos no fueron, las personas debieron saquear el lugar para sacar algún beneficio, pero ni eso lo hicieron, es extraño…-

    Pensó Allen caminando mientras observaba todo lo demás, ya que ambos tenían razón, todo estaba como si ninguno hubiera tenido interés de sacar las cosas del lugar. Comenzaba a inquietarle el lugar ya que poco a poco sus conjeturas estaban siendo cambiadas por dudas, dudas que abrían paso a respuestas con poco sentido pero creaban más preguntas. Como un ciclo infinito del cual no podría salir sin tener que preguntarse otra vez la misma pregunta pero de manera distinta, un nuevo misterio se asomó frente a ellos, el motivo del por qué no habían sacado nada.

    -tal vez sea por el sueño o sueños por los que hemos venido, ya sabes que las personas le temen a todo aquello a lo que desconocen al salir de su zona de confort-

    Dijo Daniel tratando de calmar el clima en que se encontraban, ya que poco a poco la situación comenzaba a tornarse un poco incómodo para ambos.

    -tal vez tengas razón… pero es una respuesta que no me deja satisfecho-

    Dijo de manera cortante, siguieron caminando hasta llegar a la zona de la pintura para abrirse paso a la derecha, era una abertura muy larga para ser un pasillo, pero la oscuridad había consumido todo aquello donde sus ojos alcanzaban a ver, aun con las siluetas, pudieron alcanzar a vislumbrar una mesa con un extraño mantel tejido a mano, era de estambre blanco que con el paso del tiempo este se había vuelto amarillento y lleno de polvo, encima de este había un pequeño florero de porcelana, aunque no lo aparentaba por la cubierta gris que tenía y justo detrás de este, había algo que ambos buscaban desde la entrada del lobby, una fuente de luz, aun cuando esta haya sido de otra época, serviría para su propósito por el cual fue creado, iluminar.

    El frio del piso comenzaba a traspasarse por su ropa, haciéndole sentir frio en todo su cuerpo, Henry cerró los ojos para concentrarse en descansar, no había nada por qué temer, ya que tenía a Dante a su lado, sentado mientras miraba por todo alrededor, se perdía con facilidad su mirada al ver tanto detalle dentro de aquella estructura tan fascinante que no mirar aquel lujo, sería un pecado muy severo para aquellos que no lo apreciaran, los sonidos mudos de aquel lugar lúgubre era maravilloso para poder meditar sobre las cosas que uno ha vivido.

    Tanto esplendor fue corrompido por algo similar a un gruñido de la puerta al abrirse de par en par, ambos chicos se voltearon a ver de dónde procedía aquel ruido que interrumpía su lugar de reposo, voltearon a ver primero a la izquierda, pensando que Daniel o Allen se habían regresado por haber visto al sueño trotamundos o por algo en especial, sin embargo la respuesta que esperaban ver por ahí fue totalmente nula, aquella puerta no había sido la que había provocado el gruñido, voltearon a ver a la derecha pero fue la misma respuesta, aquel portal no había sido tocado en años exceptuando por el pasar de los años, algunos arácnidos habían descrito algunos patrones singulares sobre la puerta que estaba empapada de suciedad, pero nadie la había tocado ni mucho menos movido, el ritmo cardiaco de Henry comenzó a acelerarse aún más por la presión, comenzó a sudar un poco más y su temperatura comenzó a elevarse aun cuando el ambiente se sentía gélido, los mareos mentales comenzaban a darle vueltas a la cabeza perdiéndose en un hipnotismo de cansancio, algo comenzaba a robarle las energías, Dante no se percató de ello ya que solo observo con determinación el origen del cual hizo crujir las puertas, era la misma chica que había entrevistado antes, con la misma ropa, la misma mirada en que ella lo había visto, era exactamente como el la recordaba.

    Dante solo la miro perplejo sin poder moverse, mientras que Cecilia observaba el entorno como una niña descuidada se adentrara a un bosque tenebroso, ella miro a Dante por un instante pero se hizo como si no lo hubiera visto. Se adentró dentro de la oscuridad con pasos casi mudos y cerró la puerta de golpe haciendo que todo el escandalo se escuchara por toda la sala haciendo vibrar las telarañas del lugar, la chica corrió en seguida a la puerta opuestas por la cual Daniel y Henry se habían desaparecido hace unos minutos, aquel intruso parecía un ladrón que conocía el lugar, era obvio que lo conocía pues tenía más tiempo por ahí que Dante, pero su manera de comportarse era distinta a la que él había observado antes.

    -¡HEY!-

    Grito Dante para llamarle la atención a aquella chica con motivos misteriosos, comenzó a dudar de que algo estuviera bien en aquel lugar, ya que ella rápidamente llego a la puerta para abrirla, sacudiendo el polvo del pomo para girarlo a la izquierda y abrir para mostrar un nuevo pasillo. Dante de pronto sintió una extraña sensación de quererla ir a buscarla pero de la misma manera sintió su cuerpo tan pesado que no podía levantarse, como si su propio peso fuera de varios kilos que no podía soportar, con mucho esfuerzo levanto una pierna del suelo, luego poco a poco comenzó a levantarse, no era normal que algo así pasara. La chica hizo un pequeño sonido inconfundible, una risa burlona de una niña traviesa, cuando Dante al fin pudo ponerse de pie, la sensación de pesadez había desaparecido justo en el instante en que aquella chica cerraba de golpe la puerta tras ella

    -¡OYE! ¡¿A DONDE CREES QUE VAS?!-

    Grito pero no fue audible para aquella chica, entonces él se acercó hasta la puerta por donde ella cruzo haciendo resonar sus pisadas haciendo que se olvidara de su responsabilidad que le habían encomendado. Cuando llego frente a la puerta se dio cuenta del aroma del perfume que ella usaba, era un aroma algo empalagoso y dulce, detestable para él ya que no soportaba tanto las cosas dulces, entonces se percató de que estaba dejando a Henry solo en las tinieblas en las cuales se encontraban, dudo por un segundo ya que tenía que hacer algo en aquella situación, sacar a la chica por que probablemente se encontraría con algo desagradable incluso hacer que ella corriera peligro por su falta de responsabilidad y dejar a su amigo a su suerte esperando que se recuperara, o dejar a la chica para que le pasara algo y luego encontrarla tal vez muerta por cuidar de su amigo, rápidamente pensó que si la dejaba él se sentiría culpable por dejarla ir sin algún tipo de defensa contra el sueño que podría enfrentarse, en especial si se trataba de algún niño, Henry por su parte podía defenderse con la cámara y más aún cuando podría estar descansando esperando a…

    -mierda, Henry, espera un momento, iré por esa chica lo más rápido que pueda, si puedes duérmete un poco, vendré por ti lo más pronto posible-

    Lo dijo acelerándose a tomar el pomo, pero solo lo miro por reojo para en seguida toparse con la madera polienta, giro el mecanismo de la puerta para abrirse paso a lo que iba a ser un gran pasillo cuyo final solo daba a mas oscuridad, el lado derecho estaba tapizado por los ventanales percudidos que dejaban pasar de manera escaza la luz, del otro lado una puerta amarillenta con un extraño patrón dentro de ella. Una alfombra llena de polvo, aserrín y vieja, parecía que unas manchas hacían la diferencia del extraño patrón del cual estaba configurado, las pisadas de Cecilia habían roto con el patrón de aquella obra. Dante logro vislumbrarla de entre el juego de sombras y luces que se proyectaban en aquella escena, ella se había a cercado a la puerta más cercana pegada a la pared, aun lado de la puerta se encontraba una pequeña mesa con un florero de cerámica blanca adornado con ramas de un árbol que desconocía y unas flores color rosa en lo que parecía ser las puntas de las ramas, en la parte superior de este se podía denotar un tozo azulado como si se tratase de su aura, pero este estaba manchado por una gruesa capa de polvo que denotaba que jamás lo habían limpiado, ni siquiera parecía que lo hubieran movido de su posición original “Qué extraño…” pensó Dante por un instante antes de retomar su camino hacia donde se encontraba Cecilia.

    Ella parecía que lo estaba incitando a que la buscara, porque cuando ella tomo el pomo de la puerta volteo a ver a Dante con una mirada coqueta y una sonrisa juguetona como si se tratase de una invitación perversa para llevarlo hacia la lujuria. Ella levanto la mano izquierda, con la mano abierta retrajo el dedo índice y luego lo estiro y volvió a realizar el mismo procedimiento un par de veces haciendo la seña de que se acercara a ella, a la sala donde ella se encontraba, su sonrisa hizo denotar sus dientes blancos y una pequeña risa resonó por aquel pasillo, Dante se quedó mirando perplejo un par de segundos solo para disimular su ingenuidad, parpadeo 3 veces seguidas para quitarse lo atontado que se pudo demostrar aunque sabía a lo que se refería esa señal, pero no había tiempo que perder, su amigo Henry no estaba en condiciones para poder levantarse y él tampoco lo estaba para estar coqueteando con una chica que solo había conocido hacia unos minutos antes. Cecilia entonces empujo la puerta haciendo resonar el chirrido de la puerta y entrar en la penumbra de la sala, justo detrás de ella cerrar la sala de un portazo, Dante se adelantó a paso rápido por aquel patrón perfecto de la sala, ensuciando sus zapatos con cada pisada que estaba dando, al parecer, la antigüedad de la madera hacia que se sintiera cómodo al dar un paso y caminar por ahí, pensó que se sentían como nubes y que ese lugar podría ser el paraíso pero no tenía tiempo de disfrutar más la obra que tenían enfrente así que apresuro el paso.

    Mientras más se acercaba a la puerta deseada, pudo notar una mezcla de aromas que hacían que se perdiera la esencia de donde se encontraban, odia como a moho y al perfume de otra persona, pero no era el empalagoso dulzor del perfume de Cecilia, era un aroma más sofisticado, como de flores recién cortadas pero se disolvía por el otro aroma pútrido que podía alcanzar a percibir, no le tomo mucha importancia a lo que estaba oliendo, le importaba más que Cecilia estuviera fuera de la zona que en el centro de la acción. Sintió la frialdad del pomo cuando lo toco pero pudo notar algo distinto cuando lo tomo, Cecilia debió haber limpiado el pomo del polvo que lo cubría pero ¿en tan solo unos segundos pudo quitarle toda la suciedad como para dejarlo como si este fuese nuevo? Dante arremetió sobre la puerta para abrirla de golpe, pero su golpe lo hizo con tanta fuerza que hizo que este entrara como si alguien lo hubiera empujado dentro de lo desconocido. Dio algunos pasos dentro de aquella penumbra donde le caía un poco de polvo.

    La sala parecía ser enorme ya que en ambas partes vio varias filas de sillas con un respaldo y asientos esponjosos, pegados unos con otros separados por un pasillo que daba de lleno a un escenario de madera que parecía ser iluminado por un rayo de sol en medio, pero daba suficiente luz como para denotar los detalles de los pilares y el polvo en las sillas. A pesar de que la sala parecía ser un lugar pequeño, daba la sensación de ser una enorme sala de auditorio cuyo sonido podría resonar por toda la sala, Dante miro toco con admiración y timidez, encantándose por la maravillosa estructura en la cual había entrado, giro para ver que en la parte de atrás solo había paredes negras y no había nada iluminando sus alrededores, solo la parte de la puerta que él había abierto podía iluminar un poco como si solo fuera para él esa luz opaca creada por los cristales percudidos del pasillo que dejo atrás.

    Miro primero a la derecha en busca de aquella chica pero al parecer fue en vano, luego volteo a ver a la izquierda recorriendo cada asiento que podía ver en sus ojos sin encontrar respuesta alguna, pensó que tal vez ella se debió esconder entre las filas, pero era poco tiempo el que tenía para esconderse, más cuando solo la diferencia eran unos segundos para recorrer una aproximación de 15 segundo, al menos necesitaría 2 o 3 minutos para poder esconder en algún lado, o al menos eso pensó por un par de segundos, volvió a voltearse al escenario y vio algo que lo sorprendió, ahí estaba Cecilia, parada mirando hacia la entrada, como si siempre hubiera estado ahí esperando, Dante la miro unos segundos, su mirada parecía hipnotizarlo un poco, pero comenzó a razonar un poco justo en el momento en que parpadeo un par de veces “espera ¿Cómo es que llego ahí?¿por qué no la vi antes? Algo está mal aquí y debo sacarla de aquí ahora” pensó mientras comenzaba a dar pasos decididos hacia ella, la miro con determinación mientras ella solo le hacia una mueca desafiante como diciéndole ven aquí, te desafiado, el siguió caminando sin darse cuenta de que el piso tenía unas partes levantadas y otras un poco sumidas haciendo que su caminata fuera un poco más difícil de llegar a ella. Cada paso que daba hacia que el aroma a moho comenzara a desaparecer y se impregnara más del aroma de las flores, un dulce y sofisticado aroma que no parecía molestarle, al contrario, era más atrayente como las feromonas, cuando llego al peldaño de las escaleras frente al escenario, el comenzó a subir por estas haciendo sonidos secos por cada paso que daba.

    -¡¿ACASO ESTAS LOCA?! Como puedes ir por ahí corriendo por una zona peligrosa-

    Dijo Dante con un tono un poco más alto de lo inusual, como si realmente le hubiera molestado de que entrara así como así, pero lo que encontró no fue la respuesta que él esperaba, pensaba que ella era una persona más madura pero se había equivocado de persona pues el único sonido que parecía salir de su garganta fue más bien como una obstrucción de aire por su laringe, pero su risa fue un poco más aguda de lo que aparentaba su edad, esto solo hizo que Dante se molestara más, por instinto natural de Dante levanto los brazos para colocarlos en los hombros de Cecilia y zangolotearla un poco hacia enfrente y hacia atrás.

    -¿en que estabas pensando? ¿Qué es un lugar para pasar una aventura con alguien?-

    Le comento de forma más frenética mientras ella solo sonreía y hacia ruidos de risas entre sus dientes, esto solo hacía que el mal humor de Dante comenzara a subir.

    -vamos, no tenemos tiempo que perder aquí, puede que algo malo pas…-

    No termino de decir lo que estaba diciendo ya que un sonido muy fuerte se produjo en la sala, el choque de las maderas lleno toda la sala haciendo eco por todo ese lugar y el chasquido del metal que producía el cerrojo para asegurar la puerta hizo que Dante produjera una extraña sustancia dentro de su estómago, separo sus manos de los hombros de Cecilia, solo pudo mirarla fijamente para enseguida mirar hacia la puerta que se había cerrado, ahora su única fuente de luz era la que percibía por encima de él, la misma que iluminaba el escenario.

    -mierda, debió cerrarse por una ráfaga de vient…-

    “oh mierda, aquí hay algo y es malo” pensó rápidamente cuando se dio cuenta de que la temperatura comenzaba a descender y que no había ninguna forma que el viento hiciera que se cerrara de golpe y mucho menos que no causara ruido las pijas oxidadas.

    -debemos irnos ¡AHORA!-

    Dijo volteando a ver a Cecilia, pero ella ya no estaba ahí a su lado, había desaparecido de su lado, entonces algo frio recorrió su sien derecha cayendo lentamente, el sudor comenzaba a enmarcar que se estaba poniendo nervioso y tal vez asustado por la situación, probablemente un sueño se haya aparecido por ahí y se haya encargado de Cecilia mientras él estaba distraído, un sentimiento de impotencia e irresponsabilidad comenzó a llenarlo porque sintió que había abandonado a su amigo por buscar a esa chica a la cual le había fallado en proteger, “no hay tiempo que pensar, tengo que salir de aquí” pensó y con un rápido movimiento volteo a ver las sillas, algo había cambiado en el patrón que el vio antes de llegar, algo que él sabía que no podía estar ahí, viendo como si fuese otro espectador viendo la función. Cecilia estaba mirándolo directamente con una mirada penetrante.

    Dante noto rápidamente de que había paso con ella, ya que su apariencia no era la misma con el cual ella había entrado, no era como la vio afuera cuando la conoció, ni siquiera su cabello era el mismo, parecía que se había peinado de una manera muy formal para la ocasión, incluso se vio como sostenía con la mano derecha un enorme sombrero blanco con adornos de flores y encajes, su vestimenta también había cambiado por completo, ya no era la blusa ni los Jean que traía, ahora parecía estar vestida con un vestido color blanco con toques rojos, pero lleno de detalles ya sean con un listón rojo pasando por las partes donde debería estar su pecho pero entre encajes blancos, tenía los hombros descubiertos mostrando su piel blanca como si fuese de porcelana, incluso parecía que se había maquillado ya que los labios eran tan rojos que parecía ser lo más destacable en su rostro además de una ligera coloración en sus mejillas color rosa, como una muñequita de porcelana.

    Lo miraba con ojos penetrantes y fríos, una ligera curva se dibujó en sus labios rojos cuando sus miradas se cruzaron, los latidos de Dante comenzaron a acelerarse a tal punto que el sentía que podía escucharlos. Fueron eternos los segundos en que se miraron uno al otro, Dante no podía parpadear al verla ahí sentada observándolo con cada movimiento que hacía, el comenzó a caminar por el estrado haciendo sonar sus pasos mientras Cecilia lo seguía con la mirada, la incomodidad en Dante comenzaba a notarse en sus ojos, el hizo lo mismo que Cecilia y sabía que no debía parar de hacer eso, tal vez sea la misma Cecilia que conoció tal vez no, pero por eso mismo quería evitar perderla de vista. El sudor de Dante comenzó a recorrer su mejilla y su desesperación y angustia comenzaban a subirse por dentro “tranquilo, no es nada, ella no es un sueño, probablemente un sueño se la llevo y la trajo de nuevo aquí… ¿pero qué demonios estoy pensando? Eso no tiene lógica” se dijo así mismo mientras se acercaba a Cecilia con incertidumbre.

    -¿realmente eres tú…?-

    Dijo con un tono nervioso al ver que ella solo seguía sonriendo de manera inocente, de pronto levanto la mano para volver a hacer la señal que antes le indico para que se acercara, pero Dante no sabía qué hacer, ¿debía acercarse o alejarse de ella? Era una decisión algo difícil en ese tipo de circunstancias, al menos debería tener tiempo para razonar o poner sus ideas en orden pero no se podía dar ese lujo en esos momentos, “si me alejo, sabrá que desconfió de ella y si me acerco puedo correr peligro, pero sigue siendo alguien que necesita ayuda mía, ella es mi responsabilidad en estos momentos” pensó mientras se acercaba a ella con cautela, Cecilia aprecia estar complacida de que él se acercara a ella poco a poco, la distancia se acortaba a cada paso que daba, los sonidos de sus pasos hacían resonar por toda la sala y el seguía mostrando señas de inseguridad. Otro paso más y la inseguridad seguía creciendo, los segundos corrían y el no despegaba su mirada de ella, mientras tanto ella comenzaba a voltear hacia el escenario dando señas de relajación, estiro los brazos hacia el cielo y con un gemido largo dio señas de que comenzaba a aburrirse de su lentitud, dio a notar de que su piel era más blanca de lo que aparentaba ser ya que no mostraba muestras de desgaste o quemaduras u otro color en su piel.

    Dante siguió avanzando entre las filas y llego justo por el pasillo que daba paso para llegar a ella, él se detuvo en seco, sintió un pequeño soplido frio en la nuca, tan frio que parecía no provenir de ningún lugar pero el en su intento de no voltear solo hizo un pequeño temblor por todo su cuerpo, avanzo por entre las sillas polientas, una tras otra comenzaba a dejarlas atrás para quedar cada vez más cerca de Cecilia, justo cuando quedaban 2 sillas de distancia, Cecilia volteo a verlo con una sonrisa en cara.

    -valla que te tardaste en llegar-

    Perplejo, Dante solo la miro, un aroma pútrido comenzó a llegarle a la nariz mientras Cecilia volteaba a ver al escenario de nuevo, algo no andaba bien con esa chica o al menos desde que entro, él ya se había percatado de que algo en ella no estaba bien. De pronto el sintió que algo lo estaba observando desde otro lugar, un lugar alto, como si un águila hubiera detectado a un ratón a kilómetros de distancia.

    -me encanta este tipo de lugares, puedes apreciar todo el escenario sin que nadie te interrumpa-

    Dijo Cecilia sin dejar de mirar el escenario, Dante no podía parar de verla y sintió que si se acercaba algo malo podría pasarle, así que decidió quedarse fuera de rango en caso de que algo malo pasara o que ella quisiera arremeter contra el. El aroma pútrido comenzaba a ser más fuerte, no entendía como es que Cecilia podía soportar ese aroma tan asqueroso mientras el comenzaba a sentir nauseas por el aroma.

    -no entiendo ¿qué quieres decir con eso?-

    Algo extraño paso con Cecilia, ya que su mano parecía estar ocultando el lado derecho de su rostro en cuanto Dante se acercó más ella, puso su mano de forma instintiva para ocultar su rostro. Más de ese asqueroso aroma comenzaba a hacerse cada vez más y más fuerte y al parecer la generadora de aquel aroma parecía originarse de Cecilia. Las náuseas comenzaban a ser muchísimo más asquerosas a cada momento hasta ser completamente insoportables, Dante dio media vuelta para poder vomitar, sintió el ácido gástrico recorrer su tráquea irritando todo el tubo de la garganta y salir expulsado de su boca, un líquido viscoso mezclado con las enzimas de la saliva se mezclaban para salpicar todo el piso, el gimoteos siguió expulsando más sustancia hacia el piso, algo retorcido se comenzó a escucharse a lo lejos de él, como si huesos se quebrantaran y carne fuera arrancada de donde antes se originaba.

    Dante volvió en si después de un par de gemidos y expulsiones de vomito para volver a ver a Cecilia, el sudor provocado por la presión, la ansiedad y el miedo por fin daban a denotar en su frente, pero eso solo fue la recompensa creada por la imagen que presenciaban sus ojos, una figura imponente muchísimo más grande que el mismo se levantaba entre la oscuridad y el polvo, una piel grisácea con lo que parecía varias yagas llenas de gusanos blancos saliendo de ellas, la boca de notaba grandes dientes podridos con indicios de vomito seco de un espectral color amarillo, un ojo solo se podía contemplar en la cavidad ocular mientras que del otro lado una inmensa oscuridad que no parecía tener fin, del cual solo salía un extraño liquido blanquezco, el cabello grasiento estaba todo alborotado, pero parecía que fuese solo una masa de pelo mal arreglado, de la clavícula salía un líquido café oscuro casi negro como si se tratase de petróleo, entonces algo espeluznante perturbo a Dante de aquella atroz escena, sus labios de lo que alguna vez fueron hermosos y carnosos se convirtieron en una curva horripilante denotando una sonrisa.

    “¡ESTUPIDO!” se dijo así mismo en su mente, todo era tan evidente desde el momento en que la había visto, de que todo se trataba de una trampa, de que esa “cosa” no era a quien estaba buscando, si no se trataba de un sueño que no había podido identificar. Dio un paso atrás al tiempo que el ropaje sucio y hecho jirones de lo que una vez fue un vestido, se arrastraba hacia Dante, pum… se escuchó el sonido por toda la sala haciendo que partículas de polvo danzaran sobre sí mismas, pum… de nuevo, Dante comenzó a apartarse con más rapidez cuando aquel monstruo comenzaba a hacer algo extraño con su propio cráneo, casi inhumano, su cabeza de movió incontrolablemente hacia todos lados, arriba, izquierda, derecha, arriba, abajo, izquierda, no parecía tener un patrón pero parecía como sacado de una película de mala edición, otro paso más de aquella imponente bestia.

    Instintivamente Dante comenzó a acelerar el paso para alejarse, pero algo lo dejo completamente perplejo, una mano esquelética cubierta de piel caída y sangre cuajada se presentó ante él y la espantosa sonrisa seguía marcada en su rostro.

    -vamos amor mío, no te alejes de mi-

    Las palabras solo resonaron en la cabeza de Dante, como si un eco interminable no parara porque rebotaban por su cerebro, pero el silencio del exterior era lo que más le preocupa, no parecía haber articulado ninguna palabra Cecilia o en lo que se había convertido ahora. Tenía que pensar en algo rápido o terminaría siendo otra víctima más de aquella monstruosidad, pensó en lo que había tenido que ver con ella, su entrada de polizona, la llegada al escenario, el vestido con el cual volvió a aparecer, la vista de todo el escenario, las palabras que pronuncio… ¡eso era!

    -tu… ¿querías ser una actriz?-

    La mano se detuvo cerrándose en un puño y una mirada desconcertada recorrió a Dante después de formular la pregunta, la sonrisa ahora se estaba desvaneciendo en una curva invertida como si fuera sorpresa o algo que le había recordado

    -alguien te dijo que podía hacerte saltar al estrellato, alguien a quien tu creíste que te amaba…-

    Las palabras generadas por Dante parecían hirientes para Cecilia, pero al ver cómo era que reaccionaba, parecía que iba por el camino correcto para poder evadirla o incluso poder liberarla de lo que la había traído ahí. Se hacía para atrás su mano llegando a donde antes era su pecho, cerro con fuerza el puño el cual había estirado y se empezó a enrollarse sobre sí misma, se hinco y agacho la cabeza, algo parecía provenir de ella, como si estuviese llorando

    -él dijo… que, si lo obedecía, me volvería famosa… que, si hacia lo que él quería, podría ser lo que siempre quise…-

    Un gimoteo se escuchó seguido de un gemido incontrolable y dolor, Dante por más ganas de salir corriendo de ahí deicidio no hacerlo, al fin había encontrado la causa del porque ella se apareció ahí, como era que en el pasado alguien le había mentido para traerla a su reinado. Astutamente manipulando sus sueños y deseos de toda su vida y usándolos en su contra.

    -tu podías ser cualquier cosa que te hayas querido proponer sin ayuda de nadie, solo con tu propio esfuerzo, tu propio trabajo-

    Dijo con firmeza, su confianza volvía a él como si nunca lo huera abandonado, volvía a tener el control de la situación, sabía que si continuaba así podría pasar de que aquella cosa pudiera ser liberada o atacarlo sin remordimiento, pero algo extraño paso, algo que lo dejo totalmente sorprendido o que al menos no se esperaba que fuese así, Cecilia desapareció en una explosión de polvo y humo gris

    - ¿con que así tratabas a tus putas?-

    En el balcón del segundo piso había una figura de una chica, de piel blanca como de muñeca de porcelana, lleva en su cabeza un sombrero de copa negro, unas muñequeras de cuero y unos guantes color café oscuro que hacían juego con su corset de color café, en lo que parecía el cuello llevaba algo acolchonado de color beige todo eso parecía ser unido por un enorme broche plateado que relucía en su estómago, ella había estado observando toda la escena desde su posición…

    Todo le daba vueltas a Henry, el techo se arremolinaba frente a él causándole más nauseas de las que podía soportar, se concentraba en solo cerrar los ojos y tratar de dormir dándose un leve masaje con la yema de sus dedos en la sien, haciendo unos giros que iban de afuera hacia adentro, volteo a ver hacia la izquierda por la puerta por donde Dante había desaparecido y se percató de algo inaudito para él.

    -ese idiota olvido su cámara-

    Dijo para sí mismo como si nadie lo hubiera escuchado, con mucho esfuerzo trato de levantarse del piso de marea, pero la presión que sentía hacia que volviera a su posición original, no podía levantarse con todo su mal estar, le era incapaz de hacerlo, pero pudo hacer que su cuerpo pudiera cambia de posición, se había dado vuelta, ya no veía el techo, ahora veía la madera antigua de la sala. Al darse cuenta de ello se reconforto un poco, pero sabía que debía levantarse, aunque fuese de poco a poco y lo primero que iba a hacer era sentarse, puso la mano derecha en el piso con la palma abierta, luego la izquierda y como si hiciera una lagartija, comenzó a ejercer fuerza con ambos brazos para separarse del piso.

    Poco a poco lo había logrado sin que el efecto de la presión se hiciera presente en su organismo “bien, vas bien Henry” pensó mientras un poco de sudor comenzaba a recorrer su cabeza, pero algo lo hizo cambiar de parecer, algo oscuro pero brillante se asomó ante sus ojos parecían tener algo de blanco en el centro lo cual era guiado por un pequeño y delgado pilar que era cubierta por un encaje de extraño diseño suizo color negro unido a lo que era una tela brillante color escarlata. Se le abrieron más los ojos a Henry al ver los zapatos infantiles de alguien quien no debería estar ahí.

    Salto hacia atrás con el impulso de sus brazos para quedar completamente sentado, pudo mirar hacia el frente de él, no había absolutamente nada frente al, más que las paredes y los diseños que adornaban la zona, con sus brazos se impulsó hacia atrás, acercándose a las cámaras, miro hacia todos lados con una respiración acelerada, parecía que se le había olvidado que tenía su problema de la presión, ya estaba cerca de las cámaras y con la mano izquierda comenzó a buscar una tentando el piso torpemente.

    -oh no, la trotamundos…-

    Susurro para sí mismo en el momento en que tomo la cámara, se la acerco al pecho como si toda su vida dependiera de ella y en seguida la puso en su ojo el visor, no vio nada ni nadie. Al ver eso sintió cierto alivio de que tal vez su cerebro le jugó una mala pasada para levantarse y darse cuenta del peligro en que se encontraba Dante al no llevarse la cámara, hasta estimularse a sí mismo por la situación, bajo la cámara con tranquilidad.

    -ju…ju…juju…-

    Rompió su zona de confort al escuchar el sonido chillón sin saber la procedencia de donde venía, de nuevo subió la cámara hasta su rostro, no vio absolutamente nada en ningún rincón, acciono la palanca para cambiar de color su visión, amarillo, nada, rojo, nada, azul, nada, violeta, nada, blanco, nada, rosa, una mancha negra a lo lejos de él se pudo distinguir, trago saliva con dificulta y volvió a accionar la palanca, verde, nada, naranja, nada, beige… una sonrisa de una niña de nueve años apareció a unos cuantos metros de Henry, como en una toma fotográfica la cabeza se ladeo mostrando unos dientes amarillentos por el pigmento de la visión, un temblor incondicional en él lo invadió, era la niña que habían visto en la fotografía que Mora les había enseñado, sabía que no debía estar solo ahí, no podía enfrentarla el solo

    -mierda, debo salir de aquí-

    Dijo levantándose con dificultad sin separarse de la cámara, buscando a la niña por todas partes, izquierda, derecha, no estaba así que de nuevo acciono las palancas de su máquina, café, morado, verde limón, carmín, nada, comenzó a acercarse a la puerta cuando sintió como era impulsado hacia el frente, salió volando por los aires unos cuantos metros azotándose contra el piso

    -aagggg-

    Gruño Henry por el golpe, pero seguía sin apartar la cámara de su cara, el dolor era fuerte pero solo se había limitado a soportarlo cerrando los ojos, en cuanto los abrió vio algo que no debía estar ahí, que apenas había aparecido, una muñeca de porcelana frente a él lo miraba sin inmutarse, sentada como si siempre hubiera estado ahí, apunto con la cámara y antes de accionar el mecanismo se dio cuenta de algo, el no sostenía la cámara, él se estaba abrazando así mismo por el golpe que había recibido, abrió por completo los ojos al ver un par de pequeñas mangas color escarlata sostenían su cámara apuntando a la muñeca.

    -¡¡¡AHHHHHH!!!-

    El grito fue lo último que se escuchó antes de que la sala quedara de nuevo en su pasivo silencio regresando la calma a la zona, Henry ya no estaba tirado en el piso reposando, el haba desaparecido…

    Aquel sonido que provenía del otro lado de la sala era inusual, se supondría que solo había 2 personas, no habría ninguna otra presencia más que la de Dante y Cecilia, ¿Qué otra cosa podría esperarse de un lugar desolado como aquel? Se preguntó a si mismo esperando una respuesta que jamás llegaría, sus latidos se hicieron notorios cuando una gota de sudor comenzaba a descender por su sien, al voltear a ver a la dueña de aquella voz, vio una hermosa silueta de una bella mujer, pero su rostro no era usual, era completamente pálido, tan blanca como la nieve pero donde se supondría que deberían estar sus ojos solo había 2 grandes agujeros negros, una ligera curva color negra también se dibujó en su rostro sin dejar de ver a Dante. Mientras tanto Dante se movía para salir de las filas de sillas, pero su mirada de aquel ser era muy pesada que sentía como lo seguía mientras cada musculo se esforzaba por salirse de control, pero su conciencia lo mantenía estable, miro aquel ser que no apartaba su mirada, parecía tener esquizofrenia ya que no paraba de mover la cabeza de manera inusual.

    Cuando por fin salió a lo que daba el pasillo principal hacia la salida, algo se interpuso frente a él, un pequeño trozo de madera que pudo patear sin querer haciendo un enorme estruendo por la sala. Cerro los ojos en señal de frustración con tanta fuerza que casi sintió que se estaba lastimando el mismo, volvió a abrir los ojos y la chica ya no estaba en su posición donde debería estar. El busco rápidamente con la mirada mientras caminada discretamente a la salida “tengo que largarme ahora mismo” pensó apresurando el paso.

    La salida se encontraba a escasos metros, su salvación y esperanza se hacían cada vez más grandes a cada paso que se acercaba del pomo sucio. Pronto regresaría con su amigo que había dejado en mal estado y poder tomar su cámara para poder sentirse a salvo, los sus latidos comenzaban a hacerse más violentos, más rápidos después de su mal momento que había creído que habría librado. Los sonidos de sus pisadas se hacían más sonoras, hacían eco por todos lados, fue entonces cuando se dio cuenta de que aquella sala era más grande de lo que él había visto, ya no lograba distinguir las paredes ni las filas de sillas acolchonadas, solo oscuridad y los pilares que sostenían el segundo piso.

    Al fin llego a su meta, tocando el pomo con desesperación para hacerlo girar y poder escapar de aquella trampa, pero al girarlo, lo sintió atascado, como si le hubieran puesto seguro para que no pudiera salir, giro una vez más, pero con más fuerza y logro desatorar la puerta. La jalo hacia él, así un haz de luz pudo penetrar dentro de la sala alumbrando un poco, podía sentir de nuevo el aroma a madera vieja y polvo del pasillo de nuevo, pero todo se esfumo cuando vio la oscuridad de otra manera distinta a la que había cruzado. La puerta pareció alargarse hasta quedar la parte superior en sus pies y mirar otra madera, con restos de pintura caída por el tiempo, pasaron tan rápido que ni tiempo le dio de percatarse que de nuevo se encontraba en las escaleras del pedestal para llegar al escenario. Un fuerte dolor comenzó a recorrerle la espalda cuando aterrizo, algo lo había expulsado varios metros lejos de la puerta que ahora parecía completamente abierta, dejando entrar mucha luz en el pasillo central, pero aquella mujer estaba en la puerta mirando a Dante, no parecía vérsele la cara ya que el sol hacia que toda la parte de enfrente de ella se viera oscura, se veía muy alta y delgada, como el monstruo de Cecilia, su cabello parecía despeinado ya que se notaban muchos mechones fuera de su posición y al parecer también iba descalza, pudo ver como varios de sus dedos estaban en un avanzado estado de putrefacción

    -jijiji…eres muy travieso…-

    Se escuchó como un susurro que alcanzo toda la sala. La puerta se azoto detrás de aquel ser, desapareciendo en la oscuridad, acechando a Dante desde cualquier lado de la sala, mientras él se levantaba con dificultad, el golpe no había sido algo de qué preocuparse, era como si se hubiera tropezado hacia atrás cayendo de espalda, se revisó rápidamente la espalda con las manos, pero todo estaba en orden, así que salió disparado hacia la puerta corriendo sin mirar a los lados, el pánico lo había poseído, sintió que el corazón se le salía del pecho y un asqueroso aroma putrefacto se expandió por toda la sala, le causo nauseas aquel aroma pero tenía que soportar, tenía que salir de ahí. Paso por donde había estado con Cecilia, siguió corriendo ignorando todo, lo único que deseaba en ese momento era poder salir de aquella sala, de nuevo pudo sentir el frio pomo y lo giro con tanta fuerza que creyó que podía destruirlo, pero este en cambio solo giro con delicadeza toda la vuelta sin detenerse a activar ningún mecanismo. Dante se pasmo por unos instantes, siguió girando y girando, pero no había respuesta alguna de que se activara algo

    -así que de nuevo piensas escapar como la última vez… Dante…-

    Se congelo en ese momento, ¿Cómo sabía que se llamaba Dante aquel ser? ¿Qué pretendía hacerle? ¿Por qué el? Dejo de tocar el pomo para voltearse lentamente para mirar a su adversario. Estaban en el mismo pasillo ambos, mirándose el uno al otro determinadamente, entonces escucho como algo crecía de manera anormal, algo que parecían ser 10 largos y puntiagudos objetos saliendo de unas esqueléticas manos colgantes hasta casi tocar el piso. Sus cabellos parecían liberarse de su peinado habitual para formar una especie de tentáculos con ellos, danzantes entre las tinieblas, se había vuelto más alta de lo que Dante recordaba, ahora pudo ver el blanco en aquellos agujeros negros y algo verdoso y seco por su barbilla, pero aun con una curva, pero esta vez estaba invertida la curva, era de furia.

    Sintió un zangoloteo que lo hizo acercarse a ella, mientras ella levantaba los brazos como invocando algo. Se escucharon maderas siendo arrecadas del piso y unas sillas comenzaban a flotar cerca de Liliane, estaban danzando en el aire para al final terminar siendo arrojadas sin puntería, pero eso sí, cerca de Dante que seguía siendo atraído hacia ella.

    Un trozo de madera casi le rosa la mejilla derecha a Dante de no haber sido por un movimiento involuntario de su cuerpo por girarse a la izquierda, de pronto sintió que se había liberado de lo que parecía ser aquello que lo atraía, el cabello de aquel ser lo había soltado cuando se encontraban cerca. Ella aprecia estar de puntillas para hacerse ver imponente, pero a esa distancia, Dante pudo darse cuenta de que no estaba de puntillas, si no que estaba levitando a algunos centímetros del suelo y seguía con los movimientos de su cabeza sin control.

    Logro pararse y dio un brinco hacia el frente evitando el golpe de una silla, mientras sus cabellos comenzaban a alargarse y formarse como tentáculos para poder atraparlo. Dante corrió por entre las sillas evitando más lanzamientos de otras sillas. Cuando parecían impactar cerca de Dante, estas en vez de ser un golpe, era más como una explosión para poder dañarlo. El siguiente impacto fue adelantado de Dante para hacerlo retroceder, pero este sin en cambio se arrojó al suelo, escondiéndose de Lian, esta solo lo miraba y con un rápido movimiento inhumano desapareció a una velocidad impresionante ante Dante, con un sonido muy agudo imitando el grito de una mujer.

    Al ya no escuchar nada, Dante se levantó del mismo piso donde se había arrojado para cubrirse, miro hacia todos lados, ahora la adrenalina lo había invadido dejando de lado el pavor que se había apoderado de él, tenía que escapar rápidamente o aquella cosa acabaría extinguiéndolo, dio un paso hacia atrás…

    Liliane se encontraba frente a él, le atravesó su hombro izquierdo con una de sus alargadas uñas. La sonrisa antinatural de Liliane se formo cuando escucho el primer grito de dolor en mucho tiempo. Un tibio liquido comenzó a descender de aquella herida provocada por Liliane.

    -¡¡¡AAAAHHHH!!!-

    Lo habían atravesado con la delicadeza de un carnicero al escoger su mejor carne, provocándole dolor, se subió por los aires dejando que Dante tratara de apartarse de ella, aun en sus pocos momentos de vida seguía queriéndose separar de ella por el mismo motivo que lo estaba haciendo en ese momento, sobrevivir a cualquier costa. Lo miro desconcertada inclinando su rostro hacia la derecha demostrando que no le gustaba para nada lo que estaba haciendo en ese momento, así que solo arremetió con él para dejarlo contra la pared. Dante seguía luchando por quitarse aquel ser desagradable, pero sus esfuerzos le eran inútiles, la fuerza comenzaba a escaparse de sus brazos, terminaron resbalándose por su piel mientras Liliane preparaba su otra mano para poder terminar con la vida de Dante

    -lo siento cariño, parece que esta vez no llegare a casa…-

    Dijo Dante con último aliento en su voz, eso mismo provoco que Liliane se detuviera y lo mirara confusa, ¿de quién hablaba? ¿era para ella lo último que dijo o para alguien más? Todo era confuso para ella en esos momentos, porque no mejor se muere para que deje de estar diciendo incoherencias, pero la intriga de Liliane le había despertado, tal vez por su tono de voz o por compasión.

    De nuevo comenzó a poner en posición su mano libre para poder cortarle la garganta y terminar con su mísera. Si, así es, Liliane era misericordiosa con las personas que le habían despertado intriga y misterio, pero aquel chico había sido un poco inusual al no haber caído tan fácil en lo que ella había fabricado. Contando el aire y escuchando el silbido del aire pasando entre sus uñas para llegar a su objetivo, la carne del cuello de Dante, un sonido la detuvo, algo espeluznante que jamás creyó poder escuchar en su existencia.

    -cualquier cosa que te haya hecho en otra vida, yo…-

    Los ojos blancos se abrieron de par en par con mayor confusión

    -lo siento…-

    El aroma a madera llenaba todos los rincones de aquella habitación donde se encontraba, pero el chasqueo de herraduras por piedras era lo que la distraía a ella mientras miraba por la venta cubierta por una delgada tela simulando una cortina que cubría la parte de adentro del carruaje, era acolchonado con colores beige y barnizado, con lujos de detalles como flores talladas en la madera de distinto color para poder relucir, sus ropas blancas con cafés era lo que le gustaba resaltar en esos momentos junto con una sombrilla a la que se demonizaría, la sombrilla preferida de las damiselas. Frente a ella un hombre de unos 32 años vestido de traje negro con un absurdo moño beige que, hacia juego con el sillón acolchonado, iba leyendo unas notas en voz alta.

    -tiene que pasar a ver al conde Marius para la hora del té madame, tampoco olvide que tiene que pasar con sus padres para la reunión que se llevara a cabo en el salón…-

    Se fastidiaba fácilmente al escuchar todas sus obligaciones que ya tenía en mente que iba a hacer durante todo el día, no era momento de detenerse a escuchar todo lo que iba diciendo, mirando por fuera antes de desviar su atención, vio un par de niños con unos pantalones llenos de carbón, iban arrastrando herramientas de minería como picos, regresando a casa ¿o yendo a trabajar? No sabía exactamente que hacían aquellos 2, sin embargo, a unas cuadras de donde se encontraban, había una prostituta que estaba atrayendo a sus clientes levantándose el vestido un poco arriba de la rodilla, en lo que era una entrada a un callejón oscuro, húmedo y sucio, valla sociedad de porquería en la que vivían.

    -lo se Alfredo, no tienes que repetirme lo que mi padre me dice día con día-

    Dijo con indignación en su tono de voz, no solo por pertenecer a la clase noble, no significaba que fuera una estúpida mucho menos, que tuviera a alguien a quien le recordara lo que hacía y mantenerla vigilada.

    -después del incidente del otro día, su padre ha insistido en que la acompañe señorita, mucho más ahora que pronto sus propiedades se harán mayormente fuertes con su matrimonio con sir Dante-

    Alfred parecía perseverante ante lo que decía, tal vez haya sido por la paga que su padre le había ofrecido para beneficio propio o el de su familia.

    -pero como puede mi padre, comprometerme con un hombre que ni su cara conozco-

    Dijo con cierto enojo mientras cruzaba sus brazos y miraba directamente a lo que era el lado opuesto de la cabina, ignorando por completo a Alfredo

    -si me permite opinar madame, los intereses de su familia son más importantes que atender cuestiones de amor-

    - ¡¿Cómo es que…?!-

    Se sorprendió al escuchar eso ultimo de Alfredo antes de proseguir con su sermón del día

    - ¿creyó que no me daría cuenta del cambio de comportamiento que tuvo hacia cierto individuo que la llevo hasta casa?

    Se sonrojo al seguirlo escuchando y para ocultarlo, saco un abanico poniéndolo entre su cara y Alfredo y para disimular aún más, se volteo a ver hacia la ventana ignorando lo que decía

    -aun si viera a ese sin vergüenza, jamás podría ser algo posible entre él y yo, somos de clases distintas y jamás me rebajaría a un nivel tan deplorable como el de aquel… sujeto… vándalo… lo que sea que haya sido, ya no es de mi incumbencia-

    Decía con tonos elevados de frustración al recordar lo que había pasado, pero Alfredo no lo creía del todo, ya que le había dado una fuerte cantidad de dinero a aquel hombre para que la dejara en paz, dinero que jamás acepto y que se aseguró de desaparecerlo para hacerle creer a su patrón que había hecho bien las cosas.

    -madame, sus ojos desprenden un brillo más hermoso que la primera alba de la primavera que se haya visto jamás-

    Dijo en todo musical, como declamando un poema para que así se sintiera cotejada aquella mujer, una mujer que valía más de lo que él podría esperar en la vida.

    -deja de decir ese tipo de cosas indecentes frente a mí, Rogelio ¿Cuánto falta para que lleguemos? -

    Pregunto al conductor quien parecía distanciado de platica que tenían dentro, pero el solo se encargaba de dirigir un par de caballos cafés que le habían otorgado para manejar el carruaje.

    -no mucha madame, no desespere-

    Dijo en tono tranquilizador, pero ella no parecía que quería soportar estar más dentro de aquel espacio tan pequeño con Alfredo.

    Un silencio abrumador se hizo cuando todo su sombrero de copa para ponérselo en la cabeza, cuya falta de cabello comenzaba a denotarse en su calva, “no trates de ocultar eso Alfredo” pensó en su mente cuando este se disponía a abrir la puerta del carruaje

    -hemos llegado madame, permítame ayudarle-

    Dijo Alfredo al salir del carruaje poniendo un pie en las piedras y otra en el escalón del carruaje. El prende luces pasaba por ahí, con su bastón para ir abriendo los faroles, iluminando las velas en las calles, aunque no parecía haber mucha gente por donde habían llegado-

    -pensé que habría más gente aquí-

    Liliane Aubriot Le Brun había llegado al White Spider.
     

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