Bien, primero que nada, me presento. Mi nombre es Anto y, como verán o tal vez no, soy nueva en el Foro. Solamente paso a dejarles el primer capítulo de mi Fanfic; van a notar que es algo corto pero me pasa con los primeros capítulos. Todos los comentarios para ayudarme con la escritura son bienvenidos, pero quisiera que tengan en cuenta que ya está bastante, por no decir muy, adelantado. Pero todo me sirve para aprender más y así mejorar en lo que escriba más adelante. Bueno, no los molesto más, espero que lo disfruten. Capitulo 1 Y yo que hace un tiempo solo quería matarlo. ¿En qué se supone que estaba pensando? Bueno, no es difícil de imaginar después de que el otro idiota allá intentado llenarme la cabeza con todas esas tonterías de la venganza. Pero como poder pensar en matarlo, es más en siquiera lastimarlo en lo más mínimo. Esos ojos delataban un largo tiempo de soledad y tristeza pero tenía esa sonrisa tan particular, cargada de alegría. Poseía esa misma mirada vacía que yo tenía pero las personas que ahora lo rodeaban estaban haciendo que eso empezara a sanar. A pesar de que su recuerdo estaba algo borroso en mi memoria, se lo veía con esa típica confianza en si mismo, algo que a pesar de tantos años, seguía intacto. ¿Quién diría que se iba a convertir en lo que es? Un chico lleno de sueños, totalmente dispuesto a hacer lo que sea para conseguirlos… -Disculpa…_ Al escuchar que me hablaban salí de mis pensamientos y, dejando de mirar por la ventana a ese grupo de tres personas, me volví a ver quien era. -¿Qué?_ dije secamente. -Él está listo para recibirte. Por favor, pasa._ dijo abriendo la puerta. -Necesito hacer esto rápido así que…_ en ese momento levantó la mirada de los papeles que estaba leyendo y me observó asombrado en silencio._ Pero…esto es…imposible. -Con que sabe quien soy…_ le dije sonriendo. -¿Cómo esperas que no lo sepa? Soy el Tercer Hokage…tus padres me confiaron este pequeño secreto… -¿Pequeño…a usted le parece "pequeño"? -¿Qué haces aquí? -Nací aquí, también es mi aldea o espera que por ser el Hokage no me va a dejar estar en el lugar al que pertenezco… -El mismo carácter desafiante…_ dijo sonriendo._ Entonces, ¡bienvenida de vuelta!_ Su repentina alegría me confundió un poco, pensaba que él iba a estar molesto. -¿Usted no…esta enfadado o algo así?_ dijo temerosamente. -¡¿Enfadado?! ¿Y por que debería estarlo? No todos los días alguien tan especial regresa a la aldea con intenciones de quedarse._ ¿Me llamó “especial”?. -Y bien…_ continuo._ ¿A dónde te habías metido? Te buscamos arduamente cuando desapareciste. -Si, una niña de 5 años no se esfuma así tan fácil, ¿verdad?_ me miró algo serio._ Supongo que me “rescataron”, si es que ahora puedo llamarlo así. Más bien diría que me salvaron de morir para matarme de otras formas… -Creo que vas a tener que explicarte mejor… -¿Ahora? La verdad es que no tengo muchos ánimos, me gustaría hacer algunas otras cosas antes. Ya sabe, recorrer la aldea, ver como esta todo y todos…_ dije haciendo énfasis en esa última palabra. -Si, lo suponía. Podemos dejar esta charla para más adelante pero no te vas a salvar de tenerla… -No es lo que quiero. Es más, se lo contaría todo ahora mismo pero…hay algo un poco más importante que quiero hacer antes. -Por supuesto._ se acercó a la puerta y llamó a quien se encontraba afuera. La misma persona que me hizo ingresar en la habitación, estaba ahí mirándome fijamente a los ojos._ No creo que sepas quien es…_ dijo mirándome, yo reí. -¿Me esta haciendo una broma o qué? ¿Cómo pretende que no sepa quien es? -¿Me conoces? -Dígame de alguien que no lo haya escuchado nombrar. A pesar de que es la primera vez que lo veo en mi vida, no es difícil reconocerlo, Hatake Kakashi. -Ya veo, si sabes quien soy… -Kakashi_ dijo el Tercero._ Me gustaría que le mostraras la aldea a nuestra querida… ¿cómo era tu nombre? -¿Y se supone que mis padres le confiaron el “pequeño secreto” y no recuerda mi nombre?_ Reí. -Esa sonrisa, esos ojos…_ susurró por lo bajo, sin que yo pudiera escucharlo. -Ayane, me llamo Ayane. -Bonito nombre…_ dijo Kakashi._ Significa… ¿sonido, verdad? -Entre otras cosas raras._ le respondí sonriendo. **Si, mis padres se mataron poniéndome ese nombre, ¿no creen? Aunque va bien conmigo por "esos" motivos. -¿Vamos o…?_ dijo el sensei sacándome de mis pensamientos. -Si, por supuesto. Muero por ver como quedó esto desde la última vez que estuve aquí. Salimos de la habitación y nos dispusimos a recorrer la aldea. Yo miraba todo debido a que no recordaba absolutamente nada y él se pasaba el tiempo observándome de arriba abajo. No era difícil notar el parecido que teníamos “él” y yo, era obvio que si alguien nos miraba detenidamente estando los dos juntos, sacaría las conclusiones rápidamente. -Ayane…_ dijo con un tono un poco serio. -¿Si? -¿Tú...?_ pero fue interrumpido por unos gritos a nuestras espaldas. -¡¡Kakashi-sensei!!_ Yo me quedé paralizada. A pesar de los años, podía reconocer esa voz en cualquier parte. -Creo que tenemos un problema…_ dijo volteándose.
¡Hola!; yo tambien soy nueva :B, pero es verdad, aquí todos te tratan SUPER (Iujuuuuu xD), yo hace poco me registre :P; Bueno con tu fic, me gusto, se ve interesante...espero que tenga sasusaku bababababa jajajaaj y nejiten. Bueno eso lo decides tu claro esta!...me avisas la conti xfas? :B jajajajajja Nos vemoos =)! adiós. .-SilenFear-.
Capitulo 2 -Sasuke, Naruto, Sakura._ dijo sonriendo cuando sus tres alumnos se acercaron. -¿Quién era?_ le cuestionó el rubio. -¿Quién?_ contestó Kakashi haciéndose el distraído. -Por favor Kakashi-sensei…_dijo algo enojada Sakura._ Sabe a quien nos referimos. -La chica…_repuso Sasuke. -¿Cuál chica? -¡Kakashi-sensei!_ gritaron molestos los tres. -Bueno, tranquilos. Es nueva… -De eso nos dimos cuenta nosotros solos. -¿Quién es?_volvió a cuestionar Naruto. -Acaba de volver a Konoha después de varios años… -¿Y por qué se fue de esa manera?_ preguntó Sakura. -Es que…tenía algo que hacer. Si, eso…_ Los tres lo miraron confundidos. **Después de todo, mis sospechas son ciertas. Ellos son…** -¿Y va a estudiar con nosotros?_ escuchó que preguntaron, sacándolo de sus pensamientos. -Supongo que así será. No creo que el Tercero se niegue a eso… -¿Una qué…?_ dije algo confundida. -Así es. Si los ninjas quieren realizar misiones, entrenar o cualquier cosa referida a eso, sólo hay una condición para poder hacerlo… -¿Cuál? -Todo se gana estudiando, tan simple como eso. -¿A qué se refiere con “estudiando”? -Ya sabes, una Escuela y Academia al mismo tiempo. -¿Y desde cuando todo se volvió así de complicado? -Hace varios años los líderes de las Cinco Grandes Naciones se reunieron y acordaron implementar una educación más estricta para los jóvenes ninjas. Los alumnos deben tomar clases de Historia, Matemáticas, Literatura, Geografía y todas esas cosas. Y aunque ahora lo vean como un fastidio, ayuda en las misiones y mucho. -¿Y tengo que asistir a estas clases? -Por supuesto, ¿a dónde estabas metida cuando se anunciaron estas cosas? No es posible que no lo hayas escuchado, ¿acaso vivías dentro de un pozo?_ dijo riendo. -Algo así…_ susurré seriamente y él dejó de reírse y me miró. -Creo que vas a tener el honor de ser mi alumna._ dijo cambiando de tema. -¿Usted…enseña? -Historia. Así es. -Genial…_ dije sarcásticamente. Así que ahora debía asistir a la tonta Escuela y yo que pensé que me iba a salvar de eso. Lo peor de todo es que empezaba en dos días, ¿quién iba a pensar que venir antes del inicio de semana me iba a traer esta complicación? En fin, si quería adaptarme a esta “nueva vida” tenía que hacer lo que me decían. Pero ahora que lo pensaba. Dos días, tenía DOS DIAS. ¿Se suponía que debía aclarar todo en ese corto periodo de tiempo? ¿Tendría que ir y decirle quien soy así como así? ¿Contarle todo, es decir, TODO? Demasiado complicado, iba a necesitar ayuda y por suerte existía la persona indicada, así que decidí ir a verlo. -¿Y por qué me mando a llamar esta vez?_ dijo el rubio entrando en la habitación. -Tengo algunas noticias para ti, Naruto. -¿Noticias? ¿Buenas o…malas? -Yo creo que te van a resultar muy buenas._ el Tercero le sonrió y luego miró a un costado. -¿Y por qué Kakashi-sensei esta aquí? -Kakashi_ dijo el Tercero._ ¿Puedes traerla?_ él salió de la habitación. Hubo unos minutos de silencio en los que el Hokage y Naruto se miraron detenidamente. -¡¿Traerla?! Como si yo fuera un cosa._ grité algo enfadada. -Ya, tranquila. Los dos son igual de escandalosos._ dijo entrando delante de mí. -Naruto, ella es…_ comenzó a decir el Hokage pero él ya había clavado sus ojos en los míos y me había reconocido en pocos segundos. -¿Ayane?_ dijo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. -Hola Naruto._ le sonreí. Él corrió a abrazarme._ Te he echado de menos, hermano.
¡Hola de nuevo! Tengo dos cositas solamente para decirles. La primera es agradecerles por leer el Fic y tenerlo en cuenta y; la segunda es aclararles algo para no causarles problemas a ustedes como lectores: mi Fic sigue la línea de la historia de Naruto, bastante, mucho. Se los digo por si alguno/a no lo ha visto completamente para que mientras lee no se choque con información importante del anime; no se los quiero arruinar, por eso se los advierto. Bueno, sólo era eso. Espero que disfruten de leer, tanto como yo de escribir esto.Y por cierto, odio este capitulo, no sé en que pensaba cuando lo escribí. En fin, a mi me resulta interesante mi historia, por algo la escribí, ¿cierto? Pero más adelante se pone mejor -supongo que esa es la palabra-, ¡espero y sean pacientes!¡Adiós! Capitulo 3 ¿Y ahora que había hecho? ¿Por qué me había llamado el Hokage? ¿Noticias muy buenas para mí? Cada vez estaba más confundido y Kakashi-sensei estaba ahí también. No entendía absolutamente nada. Vi que mi sensei salió de la habitación y miré al Hokage para encontrar alguna respuesta pero él sólo sonreía. Volvió a entrar, esta vez acompañado por… ¿Quién era ella? Esa voz, esos ojos…No lo dude ni un segundo, ¡era ella! Lo único que pude decir fue su nombre antes de correr a abrazarla. ¡Había regresado! ¡Me había buscado! Esto era demasiado, muchas preguntas se mezclaban en mi cabeza: ¿Dónde había estado? ¿Con quien? ¿Por qué no volvió antes? La verdad es que quería respuestas pero no en ese momento. Volver a abrazarla, a tenerla entre mis brazos, ver esos ojos tan iguales a los míos y escucharla llamarme “hermano” era lo único que me importaba. -Y… ¡esta es la gran escuela!_ dijo señalando el enorme edificio que se encontraba delante nuestro. -¿Es necesario que vaya? -Claro que si, hermana. Hermana…me encanta como suena. -También a mí, Naruto. Y sólo porque me lo pediste voy a venir a estudiar…_ él me sonrió. -Te quiero, ¿sabías?_ dijo abrazándome. -Yo más._ Entramos a la imponente escuela y se acercaron a nosotros dos personas. -¡Hey Naruto! ¿Vas a llegar tarde de nuevo?_ exclamó divertida una chica de unos hermosos ojos verdes. -¡Hola Sakura! Es que…_ dijo mirándome. -A esto no me lo creo… ¿Naruto y una chica?_ dijo el chico de cabellos negros. -Que gracioso Sasuke._ dijo algo molesto el rubio. -¿Y no vas a presentarnos? -Si, claro. Sakura, Sasuke…ella es Ayane. Mi hermana._ dijo sonriendo con mucho orgullo. -¡¿Tu qué?!_ dijo Sakura._ ¿Dijiste hermana? ¿Desde cuando tienes una hermana? -Dos Uzumaki, dos Uzumaki…_ mencionó Sasuke agarrandose la cabeza._ Esto es un mal sueño… -¿Él siempre se comporta así de raro?_ dije mirándolo. -En realidad, no…_ contestó mi hermano. El aludido volvió a ponerse serio. -Ella es Sakura Haruno y él es Sasuke Uchiha. -¿Él es Uchiha?_ dije mirándolo sorprendida. -¿Me conoces?_ yo empecé a reír. -¡Esa si que fue una buena broma!… ¡¿Él un Uchiha?! -No le veo lo gracioso._ espetó seriamente._ Yo soy Sasuke Uchiha, el último del Clan Uchiha._ se lo notaba molesto. -Tampoco es para que te pongas de esa forma, sé quien eres. Sólo era una broma. No es difícil notar el parecido…_ dije mirándolo detenidamente. -¿El parecido?_ cuestionó Sakura. -Ayane, tenemos que ir a ver a la directora… -¿El parecido con quien?_ repitió el azabache. -¡Ayane! -Si, si. Te escuché, Naruto. Nos vemos luego chicos. -Como si quisiera…_dijo Sasuke por lo bajo. -Te escuché…y yo que pensaba decirte a quien te parecías. -¡Ayane! -¡Ya voy, Naruto! Seguí a mi hermano por un largo pasillo, luego doblamos a la derecha y chocamos con Kakashi, que se encontraba recostado en la pared leyendo un libro. -Usted y sus libros…_ le dijo Naruto. -Pero si son los hermanos Uzumaki._ exclamó mirándonos._ Naruto, ve a tu clase… -Pero tenemos que ir a hablar con… -Si, si. No te preocupes, yo me encargo de eso. -Como quiera. ¡Nos vemos después, hermana!_ dijo mientras corría. -Bien, hagamos esto…_ me miró y comenzó a caminar por donde se había ido Naruto. -¿No se supone que la dirección esta para el otro lado?_ cuestioné. -Si, pero no vamos a ir… -¿Por qué? -Ya lo dije, yo me voy a encargar de todo esto. No tienes que perder clases por el papeleo, yo lo haré pero no ahora… -¿Y por qué no fuimos con Naruto?_ él lo pensó un momento. -No se me ocurrió…_ lo miré algo enfadada._ ¡Bien, vamos a clase! -¿Usted viene o qué…? -Así es, tienes clases conmigo ahora._ lo miré algo preocupada._ Vas a estar con Naruto, yo me ocupé de eso. -Gracias._ dije sonriendo. Aunque iba a estar en clase con mi hermano, igual estaba nerviosa. Hace mucho que no me relacionaba con mucha gente de mi edad, vivía rodeada de "mayores" que no eran exactamente amables. En fin, entré al salón atrás de Kakashi-sensei y muchos pares de ojos quedaron fijos en mí y, pude distinguir la alegre sonrisa de mi hermano entre todos esos chicos. Kakashi me presentó a la clase y solté una risita al ver sus expresiones cuando dijo mi apellido. Todos me miraban y miraban a Naruto, notando el parecido de nuestros ojos. Tuve que sentarme junto a una chica de cabello algo azulado y unos hermosos ojos de color perla: Hinata Hyuga. Ella me dedicó una tímida sonrisa a modo de saludo cuando me senté a su lado. Atrás mío había dos chicos, uno de los cuales era el Uchiha menor. Naruto se encontraba dos asientos alejado de mí. La clase de Historia fue… ¿Cómo describirlo sin que suene mal? No puedo, fue muy, muy aburrida. Además no estaba acostumbrada a ese tipo de enseñanza… -Tú y Naruto-kun se parecen mucho… -Si, es mi hermano…_ dije tranquilamente pero Hinata se sobresaltó al oírlo. -¿Tu…hermano? -Así es. ¿Por qué pensabas que teníamos el mismo apellido? -No sé, tal vez eran primos o algo. No sabía que Naruto tenía hermanos… -Si y yo no sabía si él se iba a acordar de mí. -Pero lo hizo…_ dijo mirando hacia donde estaba Naruto quien nos observaba alegremente._ Y se ve que esta feliz porque estés aquí. -Han sido muchos años separados. -Me alegro de que se hayan encontrado de nuevo. Es lindo que los dos estén en la misma clase… -Si, toda una hermosura…_ se escuchó decir a alguien detrás de nosotros sarcásticamente. -Genial, tengo que soportar al intento de Uchiha._ Hinata y el otro chico soltaron una risita. -Siempre tan simpática. -Tú fuiste el que empezó con: “¡Dos Uzumaki, dos Uzumaki!”_ dije reparándolo. Lo que hizo que los otros dos volvieran a reír. -Neji, ya cállate._ Yo volví a darme vuelta sin prestar atención al tal “Neji” y seguí conversando con Hinata. Y terminó (¡al fin!) la hora de Historia. Sonó el timbre y todos empezaron a salir, era el receso. Yo por mi parte saqué un libro de entre mis cosas y me dispuse a leerlo. Estaba así tranquilamente, hasta que sentí que alguien estaba parado frente a mí.
Hola! Antes que nada gracias por invitarme! :D creo que vas bien para tu primer fic, pero es algo confusa la historia por ejemplo tendrías que haber especificado en que parte de la historia se encuentran, por el tercer Hokage me ubique No soy una experta pero te daré 3 consejos que te ayudaran para avanzar con tu fic : *Reemplaza los guiones medios y bajos (- y _) por un guion largo — ( si no sabes como se hace es Alt y 151) *Trata de narrar un poco mas así sea como en los personajes, seria buenísimo que describas fundamentalmente a Ayane ya que es la nueva, como también los lugares. *Trata de especificar quien es el que habla por ejemplo: -Usted y sus libros…_ le dijo Naruto. -Pero si son los hermanos Uzumaki._ exclamó mirándonos._ Naruto, ve a tu clase… -Pero tenemos que ir a hablar con… -Si, si. No te preocupes, yo me encargo de eso. por algo así: —Usted y sus libros—dijo Naruto —Pero si son los hermanos Uzumaki— Exclamó Kakashi mirándonos— Naruto, ve a tu clase— —Pero si tenemos que hablar con..— contesto el rubio —Si,si. No te preocupes, yo me encargare de eso— Dijo el sensei interrumpiéndolo Espero que te sirva, espero la continuación! Mucha suerte y besos!
Whoooola! ^^ Bueno, con lo técnico...los errores te los ha marcado Natzumi Uzumaki- Luego con la historia...OYE AYANE, SASUKE ES DE SAKURA -.-, pero me gustaria que alla atraccion etre ellos, porque Sakura se pondra celosa, (Puede aparecer un nuevo chico e.e), ella se pone de novio con el, y sasuke se pone celoso OH SI, es tu historia asi que... SORPRÉNDEME :D, aunque me ah gustado bastante, como te dije antes esta muy interesante, avísame la contttiiii e.e, y perdon por la demora n.n jijiji....bueno, sin mas vueltas ni garabatooos, me despido, ¡adios! .-SilentFear-. ^^-
Muchas gracias por los comentarios. Sus opiniones me vienen más que bien y las correcciones también -Prometo que para el capítulo que viene uso el guión largo porque no me hice el tiempito para corregirlo. Espero sepan entender.- Capitulo 4 -¿Hermana de Naruto? Eso debe ser todo un fastidio._ Levanté mi mirada del libro y me encontré con una rubia hablándome con desprecio. ¿Acaso no tenía suficiente con no llevarme bien con el Uchiha? -¿Disculpa?_ ella rió. -En realidad, lo fastidioso es tenerlos a los dos en la aldea y para colmo de todo, en las mismas clases. -Ino, ya deja de molestarla. -Como sea…_dijo alejándose. -No le hagas caso, es demasiado problemática._ yo lo miré._ ¿Ayane, cierto? -Si. Gracias…_ me encontraba frente a un chico de ojos negros con cabello oscuro recogido en una coleta. -Soy Shikamaru Nara._ se presentó sonriendo._ ¿Hermana de Naruto? ¿Y eso desde cuando? -Desde que él nació y luego yo, de las mismas personas a las que llamaríamos “padres”._ Rió. -Buen punto y… ¿ya te mostraron la escuela?_ lo negué._ Entonces es momento de que la conozcas. Salimos del salón, notamos que estaba lloviendo muy fuerte y todos corrían a protegerse. Nosotros reímos. Había pasado menos de cinco minutos con ese chico…Shikamaru. Tenía un leve presentimiento de que íbamos a llevarnos bien, se notaba que era tranquilo y para nada escandaloso, lo cual me resultaba ideal. Como mencione anteriormente, no era muy buena para entablar una conversación, definitivamente eso no era lo mío. Pero estaba dispuesta a cambiar, aunque sea un poco. -Espero que se detenga pronto, no quiero mojarme al volver a casa. Aunque me guste la lluvia, en estos momentos, me resulta algo…_ pensó un momento._ ¿Cuál es la palabra…? -¿Problemático? -Si, exacto. Me resulta algo problemático._ dijo sonriendo._ Creo que vamos a llevarnos bien, Ayane._ Yo sonreí. Comenzamos a recorrer la gran escuela, parecía que se no iba a terminarse nunca. Tampoco teníamos demasiado tiempo así que solo me mostró ciertos lugares de importancia o que pudieran servirme. El timbre volvió a sonar, indicando que teníamos que volver a clase. Cuando regresamos al salón noté que Shikamaru se sentaba junto a Naruto, era algo a lo que no le había prestado atención hasta ahora. Hablé un poco con Hinata mientras esperábamos al siguiente profesor. Y así siguió toda la mañana, de clase en clase. La lluvia no se detuvo en ningún momento y con cada minuto que pasaba mi compañera de banco y yo nos llevábamos mejor. Era una chica algo tímida pero se notaba que era una gran persona. No había muchos que le hablaran, según lo que me contó y dentro de ese grupito insignificante, estaba mi hermano. Él la había integrado al gran grupo de amigos con el que ahora se juntaba pero no tenía mucha relación con ellos. Sólo hablaba con Naruto, su primo Neji y a veces cruzaba algunas palabras con Shikamaru y, también estaban los chicos de su equipo. Para mi era sencillo estar con ella y agradecí que me hubieran sentado a su lado. No necesitábamos cruzar muchas palabras para entendernos y, debido a su timidez, ella tampoco tenía relación con personas de nuestra edad, por lo que teníamos, por distintas razones, algo en común. Yo no era para nada tímida, es más era tan o casi extrovertida como Naruto, pero no estaba acostumbrada a mostrar totalmente mi forma de ser. Había crecido así, me lo habían enseñado así y nunca debía cambiar mi forma fría y vacía de ser, porque los sentamientos te llevan por un mal camino, te hacen hacer cosas estúpidas y sin sentido y, quienes me entrenaron nunca habían mostrado una mísera pizca de bondad, amabilidad o algo por el estilo. Y yo había aprendido a ser de esa forma, nunca preocuparme por alguien más, sólo debía cuidar mi vida. Nada de amigos, nada de sentimientos, sólo yo…Y ahí estaba entablando una amistad con la persona menos pensada y preocupándome cada segundo por Naruto. Él había hecho que todo cambiara, que vuelvan a mí esas locas ganas de vivir, de hacer amigos, de sonreír. Comencé a sentirme realmente feliz y desde hace mucho tiempo que no lo hacía, que no mostraba una sonrisa sincera a alguien…pero entre Naruto, Hinata y Shikamaru estaban haciendo que eso cambie, que yo vuelva a ser la misma de antes. -Ayane, tenemos que irnos. Terminaron las clases… ¿Ayane?_ sentí la débil voz de mi amiga de ojos perla. -Cada vez me resulta un poco más rara…_ comentó el de atrás. -Sasuke, ¿por qué no te metes en tus asuntos?_ le cuestionó Hinata, de una manera en la que ella nunca lo hizo. Él se quedó mirándola confundido. -Tu prima si tiene carácter._ dijo mirando a Neji. -Que sea un poco tímida, no significa que no lo tiene._ contestó este. -Ustedes tres hablan mucho…_ susurré. -¡Ayane! ¿Estás bien? -Si, pensaba un poco. Nada más. ¿Nos vamos, Hinata? -Claro…_ en ese momento, Kakashi entró en el salón. -Todos a la sala de reuniones. AHORA. -¿Y ahora que pasó?_ preguntó Naruto. -Sólo vayan. AHORA. ¿Por qué se demoran tanto? -No se altere sensei._ le dijo Sakura._ Ya vamos. Yo seguí a Hinata debido a que no conocía el camino, pero si me perdía o algo no iba a ser difícil encontrar el lugar porque todos caminaban en la misma dirección. Atravesamos unas puertas exageradamente grandes y nos encontramos dentro de una habitación GI-GAN-TE. Ese lugar era enorme, no me sorprendía que todos los estudiantes entraran allí cómodamente y que sobrara espacio. -¡¡Silencio!!_ gritó una mujer rubia. -Esa es la directora, Tsunade._ me susurró Hinata. -¿La directora de esta escuela es uno de los tres sannin?_ le dije sorprendida. -Así es… -¡¡Les dije que se callaran!!_ Un profundo silencio inundó el lugar._ Bien, así esta mejor. Debo informarles que, como habrán notado, la lluvia no ha cesado ni un poco y se está acercando una fuerte tormenta. Las calles de la Aldea están inundadas y como muchos de ustedes viven lejos, tendremos que pasar la noche aquí._ todos comenzaron a comentar sobre el tema._ ¡¡Silencio!! ¡Ustedes ineptos me van a volver loca! ¡No he terminado de hablar así que se callan de una buena vez! -Pero… ¿A dónde vamos a dormir?_ se escuchó preguntar a alguien. -Eso es lo que voy a explicarles. Como sabrán una parte del edificio esta en remodelación y muchos de ustedes deben de preguntarse qué es. Pues verán, hemos decidido junto con el Hokage y el resto de los profesores hacer de esta Escuela…una especie de internado. -¡¿Qué?!_ se quejaron todos. -¡¡Ya me tienen cansada!! ¡¡Déjenme hablar!!_ respiró hondo y continuó._ Así es, ustedes estudiarán, comerán, dormirán, entrenarán, respirarán y vivirán aquí. Ya he pedido el consentimiento de sus padres y han estado de acuerdo. No se preocupen, habrá horarios en los que podrán salir y durante los fines de semana, serán libres de irse si así lo prefieren. ¡Shizune!_ dijo mirando a un costado._ Has que los profesores los dividan y les muestren su sector. Conocimos el nuevo edificio. Había alrededor de 5 sectores diferentes, divididos por edades. Por mi parte me tocó el Sector 3, al igual que a todos los de mi clase. Las habitaciones eran dobles o triples y, no podían mezclarse chicos y chicas. Cada uno debía agruparse con alguien y se le asignaría una habitación. Lo bueno de todo esto de tener que vivir ahí adentro todo el tiempo, era que compartía el cuarto con Hinata. Las habitaciones eran amplias y poseían todo lo necesario para entretener a cualquier chico de nuestra edad. Había una puerta que conectaba con una de las habitaciones de al lado pero estaba cerrada y suponíamos que las llaves las tendrían los profesores. Lo mejor de toda la habitación era un pequeño pero lindo balcón que tenía de vista a toda Konoha. Bien, comencé esto y todo se vuelve complicado. Justo cuando llego, se convierte en un internado. Vaya suerte la mía…y ahora tenía que soportar no sólo el desinteresado desprecio del Uchiha menor sino también el de la rubia intolerante, Ino. Para mi agrado (y suerte) existían Naruto, Hinata y Shikamaru…sino esto sería un completo desastre. -¿Ayane?_ habló tímidamente Hinata._ ¿Te…te parece si recorremos el lugar? -Claro._ le dije sonriendo. Salimos y vi salir a Shikamaru de la habitación de enfrente. -Esto es muy problemático._ nos vio y cuestionó._ ¿Somos vecinos? -Así parece. ¿Duermes con Naruto? -No, a pesar de que me llevo muy bien con él, Choji es mi compañero de habitación y mejor amigo. Naruto, esta ahí…_ dijo señalando la habitación al lado de la mía._ Con Sasuke. -¿Naruto comparte habitación con el Uchiha? -Si, aunque no parezca…son grandes amigos. No me sorprende que hayamos quedado todos en el mismo pasillo. Esto va a ser muy, muy problemático. -¿Todos?_ inquirió Hinata. -Si, todos. -Eso es algo bueno…_ dijo sonriendo._ ¿Sabes a donde duerme Neji y con quien? -Al lado de mi habitación._ dijo señalando a la izquierda (Lado opuesto de la habitación de Naruto y Sasuke)._ Y con Lee. -En fin…_ suspiré._ ¿Recorres el infierno con nosotras? -Con gusto…_ Comenzamos a alejarnos pero se escuchó una puerta cerrarse con fuerza. -¡Hey! ¡Nosotros vamos con ustedes!_ El rubio y su serio amigo se unieron a nuestro grupo. -¿Van al comedor?_ dijo un chico. -Si, Choji…. ¿nos acompañas?_ cuestionó Shikamaru. -¡Por supuesto! Ya me esta dando hambre…_Al llegar, el resto del grupo de mi hermano estaba allí, ubicados en una mesa. Comenzaron a llamarnos. Naruto por su parte, decidió presentarme oficialmente a sus amigos. -Bueno, ellos son…_ dijo mientras iba señalando a cada uno._ Lee, Ino, Sakura a quien ya conoces, Kiba, Shino, Tenten y Neji. Chicos, ella es Ayane. Mi hermana._ Les sonreí (admitámoslo, fue un poco forzado) a todos a modo de saludo antes de sentarme. Ellos comenzaron a hablar del internado, la lluvia y posible inundación, la tormenta y todas esas cosas. Yo por mi parte los observaba detenidamente; a pesar de ser amigos entre todos, se notaba quien apreciaba más a quien por la forma en que estaban sentados igual que en la escuela y cerca de quien compartían habitación. -¿Y por qué se te dio por volver?_ escuché que me hablaba la rubia. -Quería ver a Naruto…_ dije sin prestarle demasiada atención. -¿Y por qué no volviste antes?_ ¿Y por qué no se mete en lo suyo?, pensé yo. -Ino, siempre tan curiosa._ protestó la de cabello rosa._ Déjala tranquila. No esta obligada a contártelo. -Es cierto._ sostuvo Shikamaru._ Acaba de llegar, deja de hacerle un cuestionario. Vas a asustarla y hacer que se vaya… -Ino, sigue preguntando._ dijo el Uchiha. Ella sonrió, contenta de tener un aliado en ese asunto. -Sasuke…_ comenzó con rabia Naruto. -Estoy bromeando._ dijo el aludido. -¡No te vuelvas a meter con ella!_ gritó el rubio poniéndose de pie. Actitud que imitó el azabache. -¿Qué tienes pensado hacer para impedirlo?_ dijo desafiante. -¡Yo…! -Naruto, siéntate._ dije tranquilamente mientras lo interrumpía. -Pero él… -¿Le vas a hacer caso?_ repuso el otro implicado. -El intento de Uchiha sólo quiere provocarte, no le des el gusto ni le prestes atención._ Naruto volvió a sentarse. -¡No me llames así! -Pues no me trates así, entonces._ repuse._ No me conoces._ Comencé a leer el libro que había traído conmigo. -Tú tampoco me conoces…_ susurró por lo bajo. A los pocos minutos, mientras todos volvieron a conversar y reír tranquilamente, una kunai salió disparada de alguna parte del comedor, pasó volando por mi costado y se incrustó en la mesa. Escuché como alguien se disculpaba mientras los chicos le gritaban, pero mi mente estaba fuera de sí, observaba la página de mi libro cubierta de gotas de sangre y sentí como esta comenzaba a correr por mi brazo derecho. No pude evitar que uno de esos horribles recuerdos aflorara en mi mente.
Wholaaa! ^^- wow soy la primera e.e Bueno me gustó este cap., muy bueno, pero noté algunos errorcitos n.n -Naruto, siéntate._ dije tranquilamente mientras lo interrumpía. Ami me recomendaron usar el guión largo, asi qe te diria que lo uses n.n en ves de poner el guión bajo luego de cada frase...& hemm...faltas de ortografía no noté, supongo que no tienes nada mas, bueno solo cuestioné eso...lo de los guiones bajos...n.n Luego a gusto: Wow, Shikamaru habrá encontrado su media naranja? :O ajajajaj x) Que rivalidad entre sasuke y Ayane e.e Y que INO se meta en SUS asuntos JUM ^^. Avisame la contiiiiiiiiiii chi? =B, nos vemos, arigato por suvirlo rápido e.e, adiós. .-SilentFear-.
Bueno primeramente déjame decirte que me encanto el capitulo es realmente bueno y lo unico que note es que tuviste un pequeño error aquí: debes arreglarlo para que se vea así: y bueno te recomiendo usar el guion largo en lugar de un guion normal por cierto el guion largo (—= Alt+0151) para que quede así tu escrito: en lugar de que de quede así:
Capitulo 5 ~ Flashback ~ — ¡No quiero hacerlo!— grité desesperada. — Tienes que empezar en algún momento. — escuché decir a esa voz que tanto me atemorizaba. — ¡Es tu vida o la suya! ¡Sólo, mátalo! — ¡No puedo! — ¡No seas cobarde! ¡Usa esa estúpida kunai y mátalo de una vez! ¡No es complicado! — ¡Si no lo es, hazlo tú! — Yo puedo hacerlo sin problemas, pero es tiempo de que empieces a pensar por tu cuenta, tienes que defender tu vida, ¡lo demás no importa! — ¿Y qué pasa si tiene familia? ¿Hijos? ¿Amigos? — empecé a llorar. — ¡Deja los sentimientos a un lado!_ dijo furioso. — ¡Es la única regla, lo único por lo que tienes que guiarte! ¡Es tu misión! ¡Haz lo que se te ordenó! — Pero…pero… — ¡Ayane! ¡Hazlo o tendré que matarte a ti! — lo miré asustada, él no bromeaba. Cerré mis ojos con fuerza, empuñé la kunai y…lo hice. — ¿Ves? No fue difícil. Creo que vas a ser una gran aprendiz, de las mejores…_ Abrí los ojos y mis manos temblaban cubiertas de gotas de sangre. A partir de esa noche, todo iba a cambiar… ~ Fin Flashback ~ — ¡Ayane, estás sangrando! — la voz de Hinata me trajo de vuelta a la realidad; todos me observaban con sorpresa. — ¡Hermana! ¿Estás bien? Déjame ver esa herida…— Pero tranquilamente, busqué una venda en mi bolsillo y cubrí la herida. — Estoy bien, Naruto. No te preocupes, no es la gran cosa. — Volví a mirar el libro. — Genial. — espeté con sarcasmo. —Ahora no puedo leer lo que dice. — ¿”No es la gran cosa”? ¡¿Y te preocupas por el libro?! — le sonreí. — Naruto, estoy bien. Ya vendé le herida, ¿ves? No me pasará nada. — Es increíble que el primer día te pasen estas cosas, eres muy problemática. — Dime algo que no sea problemático para ti, Shikamaru. — Él sonrió. Noté la cara de preocupación de Naruto._ ¿Te vas a tranquilizar si alguien me revisa? — Si, vamos a la enfermería. — Yo los acompaño. —Dijo Hinata tomando mi libro. — Creo que esto tiene solución, vas a poder leerlo. —Gracias, Hinata. Shizune que, justamente, se encontraba en la enfermería acompañada de otras chicas más jóvenes, nos vio entrar. Mi hermano empezó a desesperarse de inmediato, apresurándola para que cure mi herida. Lo miré con cierta ternura, no estaba acostumbrada a que alguien se preocupe tanto por mí. El corte no era muy profundo y, ella me miraba con cierto recelo mientras una de las que supongo que eran sus aprendices, lo inspeccionaba. Supongo porque no parecía preocupada; y no lo estaba. Ni siquiera me dolía, apenas sentía un ligero ardor. Kakashi apareció de repente, saliendo completamente de la nada, mientras nos encontrábamos allí. — ¡Qué inicio en la Academia! — dijo bromeando. — No es gracioso. — repuso Naruto — Justo te estaba buscando. A entrenar, ahora. — Pero…— volteó a mirarme. — Voy a estar bien, Naruto. Ve a entrenar. — Por cierto, el Hokage quiere hablar contigo Ayane y, Hinata —dijo mirándola. — Kurenai te está buscando. — Bueno, nos vemos después Ayane. Espero que te mejores. — Gracias Hinata, no te preocupes, voy a estar bien. —Nos vemos luego, hermana. — Salieron de la habitación. Una vez desinfectada, curada y vendada mi herida, salí de la enfermería. Shikamaru me estaba afuera, diciéndome que Kakashi le había pedido que me esperara. Comenzamos a caminar sin destino alguno, aunque sabía que tarde o temprano tendría que ir a hablar con el Hokage. Hablábamos de cosas, nada en particular y, ni escuché la última pregunta que me hizo porque me quedé helada mirando a un grupo de personas. ¿Era quien yo pensaba? ¿Qué se suponía que estaba haciendo aquí? No, esto debía ser una equivocación. Sólo era parecida, no era…Pero esa persona se volteó al sentir mi mirada clavada en su espalda y sus ojos se abrieron de la sorpresa al verme. — Ayane…_ mencionó mientras se acercaba. — ¿De verdad eres tú? — Estás…viva…_ fue lo único que pude articular. — ¿Y esa falta de confianza? — dijo sonriendo. — Aunque, a mí me sorprende que tú estés viva. Él no… — No, para nada._ le dije interrumpiéndola. ¿Qué haces aquí? — Bueno, ¿no es obvio? Estudio. Ideas de nuestros líderes para mantener los lazos entre las naciones, ni lo preguntes. ¿Pero, qué haces tú aquí? ¿Acaso él te envió? — ¿Qué? No, no. Luego te cuento pero…para que vayas entendiendo, “eso” ya se acabó. — Me alegra escucharlo. Te dije que ibas a terminar mal si seguías con esas cosas raras, pero eres tan terca…Tomaste una buena decisión. — concluyó sonriendo. — ¿No le vas a dar un abrazo a tu vieja amiga? — Claro…— dije abrazándola. — ¿Y vinieron…todos? —Sabía que no ibas a aguantarte las ganas de preguntar. Si, los tres estamos estudiando aquí… Me conocía lo suficiente para entender que era lo que yo en realidad quería saber. Ahora me envolvían una mezcla de emoción y miedo. Quería verlo, moría de ganas de verlo, de hablar con él. La última vez que nos vimos fue hace tanto, demasiado diría yo. Lo echaba de menos aunque temía que él no a mí. Tal vez ya no me apreciaba como antes, después de todo nunca volvía a explicarle lo qué paso y no era fácil establecer una relación con él. Gaara…quería y a la vez no, encontrarme con él. Era muy complicado. — ¿Ayane? — ¿Sí? — Tienes esa tendencia a quedarte mirando la nada… — Lo siento, Shikamaru. — Me había olvidado completamente que él estaba allí. — No te preocupes. — miró a la chica frente a nosotros. — ¿La rubia es…? — Temari._ respondió ella. — ¿Él morocho es…? — Shikamaru, Nara Shikamaru. — repuso este. — ¿Para qué me preguntan si van a contestar ustedes? — rieron. — Una rubia con la que te llevas bien. —Así es. — concluí. — Adivino. Con la que te llevas mal es Ino, ¿verdad? — ¿Y cómo sabes eso, Temari?_ cuestioné. —Yo también me llevo mal con ella… — Al menos no soy la única. — dije sonriendo. — ¿Y por qué se llevan mal ustedes dos? — preguntó Nara. —Envidia. — la miramos confundidos. — Ella esta celosa de mi posición social en la escuela… — ¿Tu qué…? — Soy la hermana de uno de los chicos más populares que hay aquí. — Creo que no te refieres a Kankuro. — Rió. — ¿Gaara es popular? — Demasiado. — contestó Shikamaru. — ¿Y sabes eso por qué? — Los grupos están marcados en esta escuela. Todos saben quienes son populares y quienes no. Gaara y Neji son como una especie de “reyes del ego”. — ¿Neji? ¿El callado? ¿El primo de Hinata? — Si, Neji… — Esperen, esperen, esperen. — ¿Qué? — dijeron los dos. — ¿Gaara es popular? ¿Gaara? ¿Tu hermano? ¿Gaara? ¿Están seguros de lo que me están diciendo? —No podía creerlo. — Es decir, Gaara y popular no están ubicadas en mi cabeza como dos palabras que puedan juntarse. — Pues, empieza a aceptarlo. — No puedo procesar eso en mi cabeza… ¿Cuándo pasó todo esto? — No te preocupes, él sigue siendo el mismo arrogante, seco y vacío de siempre. — me explicó Temari. — Eso es lo que lo hace popular. Si, como estas pensando, esta escuela es rara. — Por eso mismo Neji también es popular. Si quieres serlo, tienes que tener esas tres características. —Si sería como antes, me ganaría la popularidad demasiado rápido, pensé. Luego sonreí. — Y ni dudes que Sasuke se les va a unir muy pronto. Lo bueno es que aunque sean “populares” no dejan de juntarse con sus demás amigos “no populares”, al menos por ahora. Como veras, Neji se lleva bien con nosotros todavía, al igual que Sasuke y, Gaara sigue juntándose con sus hermanos y se está empezando a llevar bien con nuestro grupo también. — Esperemos que eso continúe así, aunque no confío mucho, Gaara esta cada vez más egocéntrico. — me miró. — Pero ahora, estás aquí y eso puede cambiar las cosas. — ¿Yo? ¿Cambiar algo? Si, claro. Temari, el chico debe querer matarme y tú crees que voy a poder hacer que se vuelva más modesto. — A todo esto… — dijo Shikamaru. — ¿Ustedes dos de donde se conocen? ¿Y por qué ambas pensaban que la otra estaba muerta? — Viejos tiempo. — contesté. — Misión que falló. — repuso ella. — Sé que acabamos de encontrarnos, pero enserio tengo que irme. — miré a Temari. — No hay problema. Una pregunta, ¿en qué sector estás? — En el 3. —¡Yo también! — ¿Acaso estamos todos en el 3? — cuestionó Shikamaru. —Luego paso por tu habitación. — Claro, nos vemos entonces. — Me alejé. Shikamaru me siguió con la mirada hasta que doblé en el pasillo. — ¿Te gusta o qué?_ —preguntó la rubia. Él rió. — Sí, claro. — respondió con sarcasmo. — Sólo recordé que Kakashi me encargó que la cuidara un momento. De todas formas, no creo que lo necesite… — Si, Kakashi te lo pidió…— dijo con picardía. — Te gusta. — Que no me gusta. Sólo es mi nueva problemática amiga._ explicó haciendo énfasis en la última palabra. — Tú buscas que ella me guste así tienes de quien ponerte celosa… — ¡¿Qué?! Por favor, como si yo me fuera a fijar en alguien como tú. — Sí, soy demasiado problemático para ti. — Y tu posición en la escuela no me favorece. — Claro, la “posición social” en la escuela. — La miró fijamente. — ¿Puedo decirte algo? — Pero no la dejo contestar._ No importa, te lo diré igual…Si alguien te gusta, de verdad, no creo que debas fijarte en su “posición social” en este maldito lugar. Si es la persona correcta para ti, no tiene que importarte lo que los demás vayan a pensar… — A ella la tomó por sorpresa ese comentario y no supo que contestar. Él sonrió. — Como si tú necesitaras mis consejos… — dijo volviendo a su típica forma de ser. — Eso pienso yo…— comentó con expresión de superioridad. — Pues, yo me largo. No tengo nada que hacer aquí… — dijo alejándose. — Shikamaru… — susurró ella de forma casi imperceptible. — ¿Sí? — Es un buen consejo. — Él siguió caminando con una sonrisa pegada en sus labios. —¡Ayane! ¿Qué haces aquí? No se supone que te dije que el Hokage te quería ver…_ yo recién entraba al enorme, (¿acaso todo era enorme en esta escuela?) salón donde estaban entrenando Kakashi y su equipo. — ¡Cierto, necesitas una autorización firmada por la directora para salir dela Academia! — ¿Y cuándo lo notó? — Cuando te vi entrando._ repuso mientras se rascaba la parte posterior de la nuca. — Lo siento…— dijo riendo. — Además aunque tuviera la requerida autorización, no iría. — ¿Y eso…? — Yo no voy a salir a ningún lado con esa tormenta. — ¿Cuál torm…? —pero lo interrumpió el estruendo de un trueno. — Esa tormenta. — Kakashi…sensei… — ¿Qué ocurre chicos? — Estamos…agotados…— dijeron los tres cayendo en el suelo. — Tampoco fue un entrenamiento tan forzado… — ¡¿Es una broma o qué?!_ gritaron los tres. — Está bien, dejen de gritar. Terminó el entrenamiento. ¡A cenar! —¡¡Sí!! — exclamó recuperando las energías el rubio de mi hermano, quien no tardó ni dos segundos en desaparecer del lugar. Ya se había terminado el primer día pero para mí había sido como si hubieran sido cinco seguidos. Lo único que quería hacer era dormir y en realidad, estaba perfecto para eso. Llovía y mucho. El clima perfecto para un sueño bien profundo. Pero cuando me recosté por fin en mi cama, mi mente estaba tan llena de cosas que lo último que hice fue dormirme. A partir de ahora, todo iba a ser distinto. Por un lado estaba sumamente feliz y por el otro, preocupada. ¿Qué pasaba si la “vieja yo” volvía a resurgir? ¿Y si él volvía? Tenía que hablar urgente con el Hokage, él era el único al que le podía contar todo y quien me podía ayudar. Yo sólo quería empezar otra vez, borrar todo y arrancar de cero. No negaba que iba a ser muy difícil, esos recuerdos vivían en mí todo el tiempo pero…estaba dispuesta a intentarlo, no perdía nada con eso. Iba a vivir de nuevo, costara lo que costara.
Primero que nada parece que subiste dos veces el mismo capitulo y bueno realmente esta increíble este capitulo pero debes hacer algo por que esta repetido y bueno no me fije mucho si tenias faltas ortográficas pero creo que no de lo unico que me fije era de que te falto una palabra en una parte del escrito mira aquí te voy a poner: la palabra que falto era esperando para que quedara así bueno eso es todo chao. Att: Gis
Hola! Gracias por invitarme! Te felicito apesar de algunos errores has mejorado mucho! Bueno esta historia para mi es mas confusa, pero me imagino con los capítulos se va a ir explicando! Cada vez estoy errando mas pensaba que podía ser un SasuAyane, después un ShikaAyane y ahora con Gaara :confused: Espero que se aclaren mis dudas con los capítulo! Besos ! Espero la contii
¡Buenas! Muchas gracias por los comentarios; me alegra de que les interese la historia. Sé que se ve algo confusa, pero la van a ir entendiendo a lo largo de los capítulos -o eso espero- “And when it rain, you always find an escape,Just running awayHow could you do it?Oh I, I never saw it coming.” “Y cuando llueve, siempre encuentras un escape,Sólo corriendo lejos¿Cómo pudiste hacerlo?Oh, Yo nunca lo vi venir.” Capítulo 6 Un rayo de sol entrando por la ventana, que daba al balcón, me despertó de mi sueño; era un buen sueño. En realidad, siempre que soñaba con él era algo bueno y sobre todo lindo. Mi timidez no me dejaba decirle más que algunas pocas palabras y cada vez que clavaba sus ojos en los míos, el mundo parecía detenerse… — Naruto-kun… — susurró la chica de ojos color perla mientras se despertaba. — ¡Buenos días Ayane! ¿Ayane? —No estaba en la cama. — ¿Ayane-chan? ¿Estás ahí? —dijo golpeando la puerta del baño. No hubo respuesta. — ¿A dónde se habrá metido? Entró en el baño, se lavó y luego se dispuso a cambiarse para bajar a desayunar. Salió de la habitación al mismo tiempo que lo hacía el chico rubio que alegraba no sólo sus sueños sino también todos los días. — ¡Hinata-chan! — expresó con una sonrisa. — Buenos…días, Naruto-kun. — respondió con timidez. — ¿Dónde está Ayane? ¿Está mejor? — Si le digo que no sé a donde está y que no se encuentra en la habitación, se va a preocupar mucho, pensó. — Si, ella se esta…esta…dando una ducha. — mintió. —Claro… —hubo un silencio que la chica decidió romper. — Naruto-kun… — ¿Quieres que vayamos a desayunar juntos? — repuso este. La pregunta la tomó por sorpresa y sus mejillazas comenzaron a tener un color rosado. No respondió. — ¿Hinata-chan, estás bien? — Sí, no te preocupes. — ¿Vamos a desayunar? — Ella sólo asintió. Comenzaron a caminar cuando una chica rubia pasó junto a ellos. Esos ojos…yo los conozco, pensó mirando a Naruto. Se detuvo frente a una puerta y golpeó. Espero y nada, por lo que volvió a golpear. Golpeó nuevamente y lo estaba por hacer una vez más, cuando un chico fregándose los ojos por el sueño, le abrió. — ¿Quién es…? — ¡Shikamaru! — gritó cerrando los ojos con fuerza y poniéndose muy roja, ya que él sólo llevaba puestos unos pantalones cortos. — ¿Temari? ¿Por qué golpeas? ¿Qué quieres a esta hora? ¿Qué hora es? — dio un largo bostezo.— Eres muy problemática. — ¡¿Dónde está Ayane?! ¡¿Qué haces en su habitación?! — ¿Su qué…? Esta es mi habitación, Ayane duerme ahí. — dijo señalando la puerta de enfrente. Ella se puso aún más roja, totalmente apenada. — No lo sabía, lo siento. Puedes seguir durmiendo… — Ya me despertaste. — De verdad, lo lamento. Sólo voy a buscar a Ayane. — No te molestes, no está. Salió hoy temprano. — ¿Y cómo sabes eso? — él entró y a los pocos segundos volvió a salir. — Por esto…— dijo alcanzándole un papel doblado a la mitad, ella lo abrió y leyó en voz alta. Shikamaru, soy Ayane. Tuve que salir, luego te explico. ¿Me cubres con Naruto? Gracias. — ¿Naruto? ¿Y ese quién es? ¿Su novio? — él rió. — ¿Y se supone que son amigas? Es su hermano… — Cierto. Sé que tiene un hermano pero nunca me mencionó el nombre. — Seguro lo conoces. Rubio. Ojos azules. Demasiado extrovertido. Grita mucho. — Si, lo ubico. Es más, acabo de cruzármelo. —Espérame unos minutos. — dijo entrando. Luego de un rato ya se encontraba afuera, cambiado. — ¿Desayunamos? — ¿Contigo? Es decir, ¿los dos? — preguntó con cierto nerviosismo. — Es lo menos que puedes hacer. Me despertaste, ¿recuerdas? A menos que tengas problemas con que te vean conmigo… — Claro que no. No me importa lo que otros piensen. — pensó un minuto. — Espera, ¿por qué Ayane te pidió exclusivamente a ti que la cubras? — Otra vez los malditos celos. — se quejó sonriendo. Le resultaba graciosa la forma en la que ella se comportaba con respecto a Ayane y él, como si ellos fueran algo de lo que tendría que ponerse celosa, a pesar de que apenas lo había conocido ayer. Lo admito, me gusta cuando se pone así. — Hinata no es muy buena mintiendo. — concluyó. — ¡No son celos! —espetó enojada. — Vas a despertar a todo el mundo con tus gritos. — comenzó a caminar. — ¿Vienes o qué? — Sí, voy._ respondió alcanzando a su nuevo amigo para ir a desayunar. — Eres una chica muy problemática, ¿sabias? — ¿Te agradan las problemáticas? — Puedo acostumbrarme. — dijo sonriendo. Ella le devolvió la sonrisa. Entré a la habitación donde había estado hace dos días y el Hokage me recibió con una sonrisa. Había decidido ir de una buena vez para aclarar todo, decirle lo que quería saber y también desahogarme. Nunca había hablado eso con nadie, al menos no totalmente, porque Temari y sus hermanos sabían un pedazo de la historia. Pero ahora iba a contarlo todo y eso me ponía algo nerviosa. — Bueno días, Ayane. — Bueno días... — Me alegra de que hayas decidido venir. — yo paseaba mi mirada por todo el lugar. — ¿Desayunaste? — No._ contesté sin demasiado interés. — Bien, voy a hacer que nos traigan algo. ¿Quieres sentarte? — eso hice. — No es por poner una excusa pero es una historia larga. — comenté. — No te preocupes. Tengo todo el tiempo que necesites. — Y en verdad me gusta que me presten atención cuando hablo, más en este caso…— dije mirando los papeles que tenía delante. — Por supuesto. — los apiló a un costado. — Puedo hacerte una pregunta…— asentí. — ¿Sabes quiénes son tus padres? — Esperaba que ustedes pudiera responderme eso… — No, la verdad no puedo. — ¿Lo sabe, verdad? — cuestioné. — Sé que de todas formas no va a decírmelo… — seguí hablando. — Mi nombre… ¿me lo pusieron por algo en particular? — ¿Tus padres? — Así es… — No fueron ellos quienes te dieron el nombre. Fue Naruto…— lo miré asombrada. — ¿Naruto? Él no tenía conciencia cuando yo nací… — Lo sé. En realidad, él no te conocí hasta unos años después. Pero te vio y fue lo primero que dijo cuando le preguntamos como quería que te llamaras. — ¿Un niño sin demasiado consciencia me puso el nombre? — Así es, uno muy bonito por cierto. — dijo sonriendo. — De verdad no me importa la edad que haya tenido Naruto. El sólo hecho de que él me haya puesto mi nombre, es especial… — Naruto te tiene mucho cariño, eres lo único que tiene. — Y él es lo único que tengo.— dije sonriendo. — Bien, podrías decirme… ¿A dónde estuviste todo este tiempo? — Bueno yo… Esa charla sí que me desahogo, la necesitaba más de lo que creía. No pude evitar llorar en muchas partes por lo que salí de esa habitación con los ojos totalmente rojos. Le había hecho mal a tanta gente e incluso había pensado lastimar a Naruto, pero la vida ya me había castigado lo suficiente por todo eso. El Hokage estaba totalmente atónito por las cosas que le contaba, quien pesaría que una niña de 14 años podía haber vivido todas esas cosas. Pero así había sido, eso me había tocado. Vi cosas que algunas personas nunca en su vida habían visto, hice cosas imperdonables y horribles. El Tercero intentaba hacerme sentir mejor diciéndome que en realidad era por la manipulación de “esa persona”, pero yo había elegido eso. Pude haberme negado pero no lo hice. Si bien, él ayudó un poco llenándome la cabeza de estupideces, la decisión había sido mía, sólo mía. Salí del edificio y me encontré con que había empezado a llover de nuevo. Las gotas caían con fuerza e intensidad y, yo no había llevado paraguas. Sería una interesante y mojada caminata de regreso. Iba caminando no muy lento pero tampoco muy rápido, cuando comenzó a granizar. Y los pequeños pedazos de granizo caían golpeándome con fuerza. Ahora iba a ser un recorrido algo doloroso también. Busqué con la mirada algún lugar a donde resguardarme hasta que terminara todo aquello, pero no había nada, todo estaba cerrado. No solía ser una chica con suerte y esta no iba a ser la excepción, al menos eso pensaba hasta que sentí que ya nada me golpeaba, pero como iba caminando con la cabeza mirando al suelo, sabía que todavía seguía el granizo. Así que… — ¿Uchiha? — cuestioné descubriendo a Sasuke parado a mi lado. Era su paraguas el que me protegía, aunque ya estaba empapada. — ¿Y tú que haces por aquí? — Vengo de ver al Hokage… ¿Tú? — La directora nos dio autorización para salir e ir a buscar nuestras cosas, las que nosotros consideráramos necesarias, para ir al internado. — Que divertido. — contesté con sarcasmo. — Ni lo menciones… ¿Buscaste lo tuyo? — No me había enterado de eso hasta ahora y, todo lo “mío” ya está en la escuela. No soy una chica con muchas posesiones. — Él no se molestó en contestar. Seguimos caminando hasta por fin llegar ala Escuela.Laspuertas estaban cerradas por lo que Uchiha menor se puso a golpearlas con fuerza esperando que alguien lo escuchara, sin demasiado éxito. Volvió a intentarlo. Nada. — Creo que no esta funcionando… — repuse. — ¿Eso "crees"? — cuestionó con cierto enfado. — En realidad, no está funcionando. Lo sé. — Estamos varados afuera de la escuela con un paraguas… — dijo volteándose a buscar dicho objeto pero este no estaba a donde él lo había dejado. — ¡¿Y el paraguas?! — Y yo que sé, es tuyo. — ¡Lo dejé ahí hace dos minutos! — Se habrá volado por el viento. No se si lo notaste pero se nos viene encima una tormenta. — Esto no puede estar peor. Todo es tu culpa. — ¿Disculpa, mi culpa? Si tú no sabes cuidar un paraguas, no me culpes a mí. — Si no me hubiera detenido a ayudarte, hubiera llegado antes de que cerraran. — explicó molesto. — Nadie te lo pidió, lo hiciste porque querías… — contesté. — ¿Y por qué querría ayudarte a ti? — Pues no lo sé, fuiste el que me vino a ayudar. Si tú y tu conciencia se pondrían de acuerdo, esto no sucedería. — Esto es un desastre. Tsunade nos va a matar cuando entremos. ¡Y nos vamos a empapar! — Yo ya lo estoy…y créeme no es la gran cosa. Mojarse no le hace mal a nadie. — Él comenzó a caminar. — ¿Y a donde se supone que vas? — A mi casa, no me voy a quedar ahí parado toda la noche… — ¿Y yo que hago? — No sé. Ir a tu casa supongo. — Yo reí con ironía y él volteó a mirarme. — ¿Qué? —Lo pensó un momento. — No tienes a donde ir… — No me lo digas, no me había dado cuenta…_ —comenté con sarcasmo. — ¿Y en lo de Naruto? —Primero: No tengo la mal remota idea de a donde vive Naruto, yo llegué y me mandaron directo aquí. Segundo: Si supiera, no tendría como entrar. — Suspiró. — No puedo creer que vaya a decir esto…— lo miré confundida. — Vamos, te puedes quedar en mi casa. — ¿Qué? —Sólo camina antes de que me arrepienta. — Me ubiqué al lado de él y comenzamos a andar debajo de la lluvia.
Hola me encanto este capitulo ahora me pregunto vas a hacer SasuAyane verdad que emoción no puedo dejar de preguntarme que va a pasar después, que le dirá Naruto a Hinata por mentirle que pasara con Temari y Shikamaru y todos eso esta de lujo y vi que tienes un error pero no es ortográfico es mas bien que no pusiste un espacio tienes que arreglarlo es muy fácil darse cuenta en donde esta asi que no te lo dire hoy día bueno sin mas que decir chao. Att: Gis
“My mind forgets to remind me You're a bad idea.” “Mi mente se olvida de recordarmeDe que tú eres una mala idea.” Capítulo 7 Llegamos a la casa del Uchiha menor totalmente empapados. Prácticamente me obligó a tomar una ducha caliente y así no enfermarme. Y debido a que mi ropa estaba mojada, él tuvo que prestarme algo de la suya. Me resultaba muy gracioso verme vestida así y solté una carcajada (una muy sincera) mientras me veía en el espejo. Vagaba por su casa inspeccionando todo mientras él se duchaba. Era amplia y tranquila, demasiado tranquila. Nadie podía ser ajeno al acontecimiento que había ocurrido ahí, por lo que toda esa calma era algo perturbadora. Me detuve bruscamente frente a un mueble que tenía unos cuantos cuadros de fotos, en una estaba todo el Equipo 7 y, la que llamó mi atención era una en la que estaba el azabache con quienes yo interpretaba eran sus padres, bueno era obvio que esa mujer era su madre, tenía ese mismo color de pelo y esos ojos negros. Pero lo que más llamó mi atención en la foto fue que una parte estaba rota o cortada apropósito, en un lugar donde debería haber otra persona… — ¿Qué tanto miras? — lo escuché decirme. — No, no es nada…Y por cierto, gracias por la ropa. — dije mirándome y volví a reír. — Como sea, ya no la usaba… ¿Quieres tomar algo caliente? No sé…algo. — Claro, lo que sea. Después de una gran empapada, eso sería bueno. — lo acompañé a la cocina y lo observaba mientras preparaba algo para tomar. La imagen de Naruto vino a mi mente; era obvio que ambos tenían el mismo estilo de vida. No había nadie que los ayudara y tenían que hacer las cosas por su cuenta. — ¿Estás bien? — cuestionó dirigiéndose a la sala. — Sí. — él se sentó en un sillón y me miró diciendo: También puedes sentarte, así que lo hice. — ¿En qué pensabas? — dijo alcanzándome una de las bebidas. — En Naruto… — Debe estar muriendo de la preocupación. —¿Naruto preocupado? No, por favor. Te habrás confundido de persona — comenté con sarcasmo, a lo cual él sonrió. — ¿Quién diría que sabías sonreír? — Muy graciosa. — repuso utilizando la misma tonada irónica que yo. Se puso serio nuevamente. — Disculpa que te lo diga así pero…me resulta raro que Naruto tenga una hermana. Es decir, nadie sabía que existías y él nunca lo mencionó. — En realidad, el Hokage sabía que existía. Y no me molesta que Naruto no haya hablado de mí, tampoco es que hayamos pasado mucho tiempo junto. — Bueno, yo sólo opino…es lo que hacen todos. — ¿Lo que hacen todos? — ¿Qué ya lo olvidaste? Eres la nueva…— lo miré confundida. — Eres el tema de conversación de más de la mitad de la escuela. — Me reí. — ¿Yo? ¿Un tema de conversación? — Sí, ni yo puedo creerlo… — dijo riendo. — ¡Y también sabes reír! — Tu sentido del humor es raro… — Para ti, todo en mí es raro, Uchiha… — ¿Y te lo tomas así de bien? — Es que ya tuve la etapa en la que me tomaba todo mal y no creo que quieras verme enojada. — comenté sonriendo. — He decidido cambiar mi forma de ser un poco. — ¿Así que antes no eras la chica alegre que eres ahora? — Para nada, no estaba ni cerca. — Lo siento pero no puedo imaginar a un Uzumaki sin una sonrisa en la cara. Estoy acostumbrado a Naruto. — No vas a tener que imaginarlo, no pienso volver a ser como antes…— dije algo pensativa. O eso intento… — ¿Qué piensas de todo eso del internado? — comentó él, ¿acaso estaba buscando entablar una conversación conmigo? — No lo sé. — respondí sin más. —Acabo de llegar así que no tuve la experiencia de estar ahí sin que sea un internado. Aunque no me molesta…como ya habrás notado, no tengo a donde estar sino es ahí. — Claro, es comprensible. — ¿Y tú que tienes esa parte de experiencia que yo no tengo, qué piensas? — No es que este sumamente feliz pero tampoco me molesta. Aunque tenga que pasar el resto de mi vida ahí con las mismas personas año tras año hasta que termine, lo prefiero antes de estar aquí dentro. — dijo mirando a su alrededor. Era más que comprensible. ¿Cómo podía vivir ahí después de lo que había pasado? — Entiendo… — emití en un susurro. Luego hubo un largo silencio. — ¿Y…por qué esa necesidad de decirme Uchiha? — ¿Te molesta? — No pero… — Entonces voy a seguir llamándote así. — ¿Por qué? — volvió a preguntar. — No lo sé. Pero creo que si estás en medio de una gran multitud y alguien grita tu nombre, al menos que conozcas muy bien a esa persona, no vas a saber quien es. Pero si alguien grita Uchiha, sabrás de inmediato que soy yo. — me miró con extrañeza mientras sonría de lado; típico de él. — Tienes un buen punto. — Lo sé. Y ya que empezaste con las preguntas… ¿por qué esa necesidad de molestarme? — No lo sé. La mitad de la escuela te critica, la otra mitad habla bien de ti y yo te molesto. — Ese no es buen punto. — Entonces… — dijo pensando un momento. — Molesto a Naruto desde siempre, él es Uzumaki y tú también lo eres. Así que es mi deber molestarlos a ambos. — Ese tiene un poco más de sentido. — ¿Solo un poco? — Sí, confórmate._ él rió. — Naruto es algo afortunado por tenerte…Espera, ¿yo dije eso? — ¿Tú dijiste eso? Creo que hoy ya sobrepasaste tus límites de bondad conmigo… — Sí y, ya me está afectando. Encendió la televisión y comenzó a pasar por todos los canales sin mirar ninguno en particular. Por mi parte, me invadió un profundo e inexplicable sueño; intentaba mantener mis ojos abiertos pero mis parpados parecían cada vez pesar más. Intenté no cerrarlos del todo por última vez pero no lo logré y ya no puse resistencia alguna, dejé que el sueño llegara, mientras sentía que mi cuerpo caía hacia un costado y mi cabeza se ubicaba (perfectamente) en el hombro del chico que estaba a mi lado. Abrí lentamente mis ojos intentado acordarme de que había pasado, pero mis pensamientos no terminaban de acomodarse. Cuando por fin me acostumbré a la oscuridad, me di cuenta de que estaba en una habitación completamente desconocida y fue en ese momento que todos los recuerdos de ese día aparecieron en mi cabeza: la lluvia, el paraguas, la escuela, la ropa y una larga conversación. ¿Quién diría que el Uchiha menor y yo podíamos entablar una charla con esa facilidad? Miré a mí alrededor y supuse que esa era su habitación y yo (para el desagrado de todas en la escuela) estaba acostada en su cama. Me levanté y salí intentando hacer el menor ruido posible. Abrí con cuidado la puerta de entrada y salí de la casa. Me senté en el suelo apoyándome en dicha puerta y observé la lluvia. Estoy sentada en la entrada de la casa, bueno él la llamaba casa pero en realidad era una mansión, enorme como todo en esta aldea. En fin, en la entrada de la Mansión Uchiha. Debía ser la envidia de la mitad del mundo en ese momento y era el último lugar en donde yo quería estar. “¿Y por qué esa necesidad de decirme Uchiha?”, esa pregunta retumbaba en mi cabeza una y otra vez. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Sí, seguro iba a decirle que era porque mencionar su nombre me daba escalofríos. Ni siquiera podía pensarlo y él pretendía que lo llame por su nombre. No, no podía. Simplemente no podía y, el hecho de escucharlo una y otra vez por toda la escuela hacía que esos recuerdos volvieran constantemente. ~ Flashback ~ — ¿Sasuke? — cuestioné confundida. — ¿Quién se supone que es? — ¿No lo sabes? — dijo sonriendo. — Creo que mi pregunta ya aclaro que no lo sé… — contesté devolviéndole la misma vacía sonrisa. — Es alguien cercano y a la vez no, a mí. — Alguien que es cercano a ti pero que no lo es…Sólo dime quien es y solucionamos el problema de la confusión. — Siempre tan curiosa y apresurada. — Sabes que no soy de perder el tiempo. — espeté algo molesta. — No te enfades. Él no te educó con buenos modales, tuve que haberte cuidado yo mismo... — reí con ironía. — Como si hubieras podido hacerlo y, los buenos modales no son algo que necesite realmente. — ¿Cómo qué no? A veces pueden servirte… — ¿A mí? ¿Estas viendo con quien hablas? No soy cualquier persona. — Si, sí. Lo sé. Eres su especial aprendiz… — dijo con algo de sarcasmo — Tú crees que no voy a poder aprender. — No es que no lo crea, lo sé… — Bueno, piensa lo que quieras. Después no te sorprendas cuando intentes matarme y las cosas salgan al revés. — ¿Al revés? ¿Tú lastimarme a mí? Si, claro. Ayane, no sueñes tanto. — Yo no sueño, no me enseñaron eso. Yo no voy a decepcionarlo como todos los otros inútiles. — ignoró completamente mi comentario. — ¿Y quién es el tan conocido Sasuke? ¿Vas a decirme? — Él es…Sasuke Uchiha. — lo miré confundida. —Mi hermano menor… ¿Acaso no era él el único vivo de todo el clan? Este idiota me estaba ocultando cosas. Cosas que yo iba a averiguar. Odiaba que haga eso, supuestamente “me confiaba todo”. Si, claro. En realidad era mi culpa por ser tan estúpida de pensar que había confianza. Es decir, yo no confiaba en nadie, ¿por qué esperaba que él confiara en mí? Tenía muchas preguntas dando vueltas en mi cabeza e iba a conseguir las respuestas… ~ Fin Flashback ~ ”Mi hermano menor”. “Mi hermano menor”. “Mi hermano menor”. ¡Para qué me pongo a recordar estas cosas! Esa fue la primera y última vez que su nombre salió de mis labios. Desde ese día sabía que si lo llegaba a encontrar en alguna ocasión, iba a dirigirme a él simplemente con “Uchiha” y así había sido. Él sólo hecho de pensar en su nombre, me hacía recordar cosas que no deseaba, todas relacionadas con el idiota de su hermano mayor. El Uchiha mayor. En ese momento, la puerta se abrió y caía bruscamente contra el suelo. Miré hacia arriba y me encontré con sus ojos negros mirándome algo confundido. — Eres la única que se sienta contra las puertas… — dijo sonriendo. Yo reaccioné y volví a sentarme. — No se suponía que había motivos para que alguien las abra. — Él se sentó a mi lado. — Cuando entré a mi habitación y no estabas ahí, vi la imagen de Naruto golpeándome muy fuerte en la cabeza. — yo reí. — Cuando te dejé ahí estabas profundamente dormida. — Sí, tengo los recuerdos un poco mezclados todavía. Pero no podía volver a dormir, necesitaba un poco de aire fresco… — Entiendo a qué te refieres… — Puedes ir a dormir si quieres, faltan algunas horas para que amanezca. — sugerí con los ojos clavados en la lluvia. — En realidad, tampoco podía dormir. — No soy de hablar mucho… — Tampoco yo, así que… — Tenemos algo en común. Increíble…— dije bromeando. — Espero y esto no arruine tu reputación, escuché por ahí que estás por ingresar al grupo de los “populares”… — ¿Qué? ¿Reputación? Sí, claro. Estás loca, ¿sabías? — Problemática y ahora, loca. — reí; era mejor que malvada y asesina. — ¿Te llevas bien con Shikamaru, cierto? — Así es, es realmente bueno conmigo. En realidad, excepto con Ino y contigo, no he tenido problemas con nadie… — Ino, sí. No le hagas caso. — se rascó la parte posterior del cuello. — Espero y no se entere de esto porque va a enloquecer. Esa chica está obsesionada conmigo. — reí. — No es gracioso. Es insoportable tenerla todo el tiempo encima mío. — solté una carcajada. — Lo siento, es muy gracioso. — intenté contenerme pero no pude. Por algún motivo, tenía muchas ganas de reírme. Definitivamente él tenía razón, estaba loca. Me sorprendí un poco cuando él comenzó a reír conmigo. — Sí, también sé reírme a carcajadas. — dijo antes de que yo pudiera abrir la boca. — ¿Qué? — Estabas pensando decirlo, lo sé. — Bueno, sí, es verdad. ¿Tan rápido aprendes a conocer a las personas o qué…? — Es un don raro que tengo. — comentó sonriendo con sarcasmo. Pasaron algunos minutos de silencio. — ¿Qué? Ahora si que no sé en que estas pensando… — Estoy verificando si no es un sueño… — me miró con cierta confusión. — Esto, es decir, estamos hablando, riendo… ¿entiendes a lo que voy? — Sí… — desvió la mirada. — Increíble… — susurró imitándome. — Muy gracioso… — le contesté reparando su tono de voz. — No entiendo porque ahora me caes bien… — dijo algo serio. — Era la último que planearía. — Muchas veces lo que planeamos no resulta como esperábamos. Además, no es que sea tan molesta… — No, claro que no. — repuso con sarcasmo. — Uchiha… — Uzumaki… — ¿Qué ahora me vas a llamar por mi apellido? — No lo sé, quizás. — Eres poco original. En fin, dime como prefieras. — ¿Así no sabes quién es el que te llama cuando estas en medio de una gran multitud? — Exacto. — sonreí. — Creo que…voy a ver si la escuela está abierta… — ¿Y yo? — Tú te quedas aquí. Está lloviendo y no sé si lo recuerdas pero no tiene más ropa… — ¿Cómo sé que no te vas a quedar en la escuela y me vas a dejar aquí? — De verdad eres molesta. ¿Estás insinuando que te voy a dejar en MI CASA? Además creo que eres lo suficiente inteligente para saber como llegar a la escuela. — Buen punto. Voy a hacer una excepción y voy a confiar en ti. — Si, se supone que lo hagas… — ¿Se supone? ¿Y eso por qué? — Bueno… — comenzó algo pensativo. — Creo que ahora somos como una especie de amigos. — me sorprendí al escuchar esas palabras. — Una especie muy rara de amigos. — comenté. — Amigos… — volví a repetir. — Sí, algo como eso… — me sonrió. — ¿Y qué esperas que haga mientras te vas? — No sé. Tiene toda una mansión para ver… — ¿Estás seguro de que no te molesta que recorra tu casa? Es decir, soy toda una molestia… — dije con sarcasmo, mientras sonreía. — No, no me molesta. Sólo no rompas nada, ¿si? — Claro… — Así que él se fue y yo entré a aventurarme en la Mansión Uchiha…
Me encanta quiero ya el próximo capitulo pero enserio vas a ser SasuAyane que bien me alegro muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho realmente esta increible me dan ganas de leer y leer hasta la ultima palabra es increíble pero solo tengo una cosa que decir "SasuAyane" Att: Gis
“That July night, the beat of your heart, it jumps through your shirt. I can still feel your arms.But now I'll go, sit on the floor wearing your clothes.” “Esa noche de Julio y el latido de tu corazón saltando a través de tu camisa.Aún puedo sentir tus brazos.Pero ahora estoy sentada en el suelo, usando tu ropa” Capítulo 8 Comencé a recorrer las habitaciones una por una, no había mucho que me interesara. En realidad, sólo quería entrar a un lugar en particular y no lograba encontrarlo. Después de recorrer rápidamente la planta baja, subí las escaleras y enseguida reconocí la habitación del Uchiha menor, así que no me detuve a entrar. Seguí y entré a la siguiente, tenía una cama de dos plazas (o matrimonial) por lo que supuse que era la habitación de sus padres. No me daba nada de gusto estar ahí así que cerré bruscamente la puerta. Me salteé todas las puertas que siguieron porque sentía una fuerte atracción de la que se encontraba al final del pasillo. Tomé el picaporte y una rara sensación me recorrió la espalda. No le di importancia y entré…Nada particular, había todo lo que debía haber en una habitación pero el ambiente era raro, se sentía una gran tensión ahí adentro. No lo dudé ni un segundo, esa era su habitación. No había ni podido reaccionar cuando escuché como se cerraba la puerta de entrada. — ¿Uchiha? — dije saliendo de la habitación, pero no hubo respuesta. — ¡Estoy arriba! —Seguía sin obtener respuesta así que me acerqué a la escalera. — Si es una broma, no es divertido. Es enserio… — Puse un pie en el escalón, pero un escalofrío me recorrió la espalda y escuché hablar a alguien. — Vaya que sorpresa. Vengo a buscar a Sasuke y me encuentro con una adorable niña… — No era posible que… — ¿Estás asustada? — cuestionó mientras comencé a sentir sus pasos acercándose. Me volteé lentamente para verificar si era quien yo creía. — Ayane…—mi nombre se escapó con rapidez de sus labios y me miro más que sorprendido. Yo no podía salir del asombro. — Itachi… — ¿Qué se supone que estás haciendo aquí? — cuestionó el azabache. — Lo mismo me estaba preguntando… — A pasado tanto tiempo… ¿Cuánto exactamente? ¿Dos o tres años? — Sí, algo como eso._ le respondí secamente. — No tienes por qué ponerte así. — ¿Qué estás haciendo aquí? — le disparé mi pregunta algo alarmada. — Sólo pasaba a saludar… — dijo con esa sonrisa tan característica. — ¿Pasabas a saludar? ¿A tu hermano menor? ¿Al único que no mataste de tu clan? — No suena tan bien si lo pones así… — mencionó pensativo. — ¿Cómo está tu vida? — ¿Ahora te preocupas por mi vida? — En realidad, me sorprende que aún estés viva. Si yo fuera él te hubiera matado hace ya mucho. Una traición no es algo que se deje pasar tan fácilmente. — Como si pudiera siquiera tocarme… — dije sonriéndole sarcásticamente. — Sabes perfectamente que soy la última persona a la que le quitaría la vida. — Sí, lo sé. Aprendiste a pesar de que no lo creí posible, ¿quién lo diría? Te convertiste en una máquina de asesinar más rápido que cualquiera, incluso con menos edad que yo. No es difícil saber porque siempre fuiste su favorita. — no le respondí. — Traición, traición, traición. ¿Cuándo te volviste tan tonta? Fue lo más estúpido que hiciste en tu vida, traicionarlo. — En realidad, lo más estúpido que he hecho fue aceptar estar metida en todo eso. Lo cambiaría por cualquier otra cosa. — Veo que si fue eso… — lo miré confundida. — Dejar actuar a los sentimientos, mal camino… — No me vengas con esa especie de sermones tuyos. Elegí lo indicado, aunque no creas que así haya sido… — Por supuesto que no lo creo así. Ibas por el camino perfecto pero no, tenías que arruinarlo con tus estúpidos sentimientos. ¡¿Qué fue lo que te hizo cambiar de idea?! — grito enfadado. — Alguien… — Sólo dime que ese alguien no fue mi hermano, porque juro que lo veo y lo mato. Sabes que no bromeo. — No tienes por qué matar a nadie, no fue por tu hermano. — ¿Entonces quién fue? — ¿Por qué de repente te preocupas por lo que me pasa? Sólo déjame en paz de una buena vez y ve a seguir con tu estúpida vida y… ¡déjame vivir la mía tranquila! — espeté mientras caminaba hacia él. — Sé lo que estás pensado y sabes que no puedes lastimarme. En cambio, yo… — ¡Ya volví! — se escuchó la voz de Sasuke en el piso de abajo. — Siempre tan oportuno…— comentó Itachi. Se acercó a mí y sin que yo pudiera reaccionar me tomó del mentón y me besó la frente. — Espero verte pronto…Pequeña Ayane. — susurró antes de desaparecer por la puerta de su antigua habitación. Me quedé inmóvil y comencé a sentir como las lágrimas caían una tras otras sobre mis mejillas. No lo soporté y me derrumbé en el suelo. Sentía una gran y amarga angustia. Era insoportable. Un dolor me oprimía el pecho con fuerza y no podía dejar de llorar. ¿Qué estaba pasando conmigo? ¿Tanto me había afectado el encuentro? Escuché como el Uchiha menor subía las escaleras y me preguntaba a donde estaba. Intentaba contestarle pero no podía pronunciar ni una sola palabra. A los pocos segundos ya escuchaba su voz haciendo todo tipo de preguntas que yo no contestaba. “¿Qué te pasa? ¿Estás bien? ¿Qué pasó?”. Intentaba, juro que intentaba responderle pero no podía. Simplemente estaba ahí sentada en el piso hundida en un largo e interminable llanto. Ni siquiera sé como lo hice, pero cuando me di cuenta tenía mis ojos calvados en los suyos. Su mirada mostraba una gran y sincera preocupación. “Lo siento pero no puedo imaginar a un Uzumaki sin una sonrisa en la cara”, ya no tenía por qué imaginarlo, veía mis ojos reflejados en los suyos y estaban complemente apagados e inundados de una tristeza inexplicable. Silencio, silencio, silencio. Lo único que se escuchaba eran mis sollozos entrecortados, parecía que nunca iba terminar de sentir ese vacío. Fue entonces cuando sentí como me rodeaban sus brazos, tal vez intentando así calmarme un poco. Algo que, para mi sorpresa, estaba funcionando. Escuchaba latir a su frenético corazón, ya que mi cabeza estaba apoyada en su pecho, ¿acaso estaba tan preocupado? En cambio, mis latidos solo estaban un poco acelerados, era como si estuvieran intercambiados. Esa sensación de protección, me trajo otro recuerdo. ~ Flashback ~ — Tenemos que seguir. Nos espera otra aldea. — Ya no...puedo...estoy...agotada. — respondí casi sin aire. — Pues mejórate ahora, porque vamos a seguir. — Por favor, ya déjela descansar. Creo que fue suficiente por hoy, dos aldeas complemente destruidas sin sobrevivientes es suficiente para alguien de su edad. Además no querrá usted que ella gaste tanto sus energías. — Siempre tan atento, Itachi. Es cierto, ya es hora de que descanses Ayane. ¿Puedes llevarla? Tengo otros asuntos que atender. — No se preocupe, yo me encargo. — Me tomó en sus brazos y recosté mi cabeza contra su pecho, mientras dejábamos atrás la imagen de esa aldea totalmente destruida. — Hiciste un buen trabajo hoy — dijo sonriéndome. — Es tiempo de que tengas un descanso. — Gracias, Itachi.— susurré mientras entrecerraba mis ojos. —Puedes dormir si quieres. No te preocupes, no pienso dejarte caer ni nada por el estilo. Eso haría enojar a nuestro querido amigo…— le sonreí y caí en un profundo sueño. Había algo en él que me transmitía cierta confianza y protección. ~ Fin Flashback ~ — Estoy…bien… — pude pronunciar. Él se alejó un poco de mí. — ¿Estás segura? — asentí. — Bien, espérame aquí… — dijo mientras se paraba pero lo tomé del brazo, no quería quedarme sola. — Sólo van a ser pocos segundos, ¿de acuerdo? — lo solté. Bajó y al poco tiempo regresó trayendo un vaso con agua. Me lo dio. — Gracias… — volvió a sentarse a mi lado. — Supongo que si pregunto qué pasó no vas a responderme… — No por el momento. — le contesté. — Y también supongo que tengo que cerrar mi boca con respecto a todo esto... — comentó pensativo. — Te lo agradecería. —él asintió. — ¿Estás mejor? ¿No más lágrimas? — Sí, estoy mejor. Lo siento… — No te preocupes, aunque me dijiste que no iba a ver a un Uzumaki sin una sonrisa… — Lo sé, lo lamento. — Ya deja de disculparte…Y podemos ir a la Escuela, ya hablé con la directora y todo está en orden. — anunció cambiando de tema. — ¿De verdad? — Si, de verdad. ¿Quieres esperar un poco para ir o…? — No, vamos ahora… — dije levantándome. — ¿Estás segura? Podemos esperar si lo necesitas… — Estoy bien. — le sonreí con cierta dificultad para transmitirle confianza. — Mejor vamos antes de que empiecen las clases. Así que volvimos ala Escuelay, ni bien entramos, todos tenían sus miradas clavadas en nosotros. No era raro que actuaran así, es decir, la chica nueva estaba con uno de los chicos más populares del lugar y era obvio que todos se preguntaban por qué. — ¿Por qué te estás poniendo de ese color? —cuestionó sonriendo al ver como mis mejillas se volvían de un rosado algo intenso. — Todos nos miran… — dije en un susurro. — ¿Y? — Yo soy la que viste con ropa de chico, más específicamente, la tuya. — él rió. — Cierto, la ropa…te ves graciosa así. — Sí, es verdad. — le dediqué una leve sonrisa. — Gracias de nuevo. — Sin problemas. — contestó. Vi como Naruto aparecía doblando en el pasillo y corrí a abrazarlo. — ¡¿Dónde te habías metido?! ¡Me preocupé! — ¿Tú te preocupaste?_ pregunté con tono de burla. — No es gracioso. ¿No notaste la tormenta que hubo anoche? ¿A dónde estabas? ¿Qué es esa ropa? — En mi casa y es mi ropa… —le contestó su amigo acercándose. — ¿En tu casa? ¿Tu ropa? — inquirió Naruto con algo de fastidio, mientras clavaba sus ojos en el azabache. — ¿Qué se supone que hacías es su casa? — Es que…_ empecé yo. — La tormenta, Naruto. — me interrumpió Uchiha. — Volvimos a la escuela cuando las puertas estaban cerradas, la lluvia se nos venía encima y ella no sabe a dónde vives. Y como nos empapamos y no tenía nada para cambiarse, le presté algo de ropa... — Claro… — dijo algo más calmado. — Gracias. — No hay problema. — Creo que yo me voy… ¿Hinata está en la habitación? — le pregunté. — Creo que si… — me contestó mi hermano. Me dirigí hacia allí pero Hinata no estaba, así que decidí bañarme y cambiarme para ir a clases. Luego tendría tiempo de lavar y devolverle la ropa al Uchiha menor. El resto de la mañana transcurrió normal, hablé con Hinata sobre todo lo que me había pasado el día anterior, sin mencionar el incidente de Itachi y el llanto incontrolable. Cuando salimos de la aburrida e interminable clase de Historia, ya era hora del almuerzo. Mi amiga se encontraba un poco ansiosa y muy nerviosa debido a que Naruto la había invitado a que almuercen juntos. — Pero te vas a quedar sola… — exclamó tratando de excusarse. — Deja de preocuparte por mí y entra al comedor… — le contesté. — Pero… — ¡Hinata-chan, por aquí! — gritoentusiasmado el rubio, señalando una mesa. Ella me miró. — Sólo entra… — dije dándole un empujoncito. — Está bien. —me sonrió un poco más confiada. — Nos vemos después. Vi como se sentaba con algo de nerviosismo al lado de mi hermano pero este enseguida la hizo reír con algo que no logré escuchar. Comencé a caminar sin rumbo alguno cuando divisé a un grupo de chicas gritando, parecía que rodeaban a alguien. La escena me causó mucha gracia pero todas se fueron rápidamente de un momento a otro, supuse que “el rodeado” se había cansado y les había dicho cosas no muy agradables. Cuando todas se habían ido, miré con sorpresa al chico que se encontraba sentado en un banco. Y como no tenía nada más interesante que hacer, me acerqué a él para ver que salía de ese encuentro. Enseguida sintió mi presencia. — Les dije que se fueran. Me tienen harto con tantos gritos. — Tu hermana tiene razón, sigues siendo el mismo de siempre, Gaara. — Él levantó la mirada y se encontró con mi sonrisa, lo que hizo que sus ojos se abrieran con sorpresa. No suelo hacer esto, pero ya que... ¿Qué les pareció? ¿Cuál es su opinión acerca de Ayane? ¿Alguna sospecha de su pasado? ¿Qué creen que ocurrió entre ella y Gaara? ¡Espero les haya gustado!
Primera en comentar Me encanta pero te digo algo quiero que sea SasuAyane bueno ahora vamos con lo importante ¿Qué les pareció? Me encanto ¿Cuál es su opinión acerca de Ayane? De que es la chica que no muestra sus verdaderos sentimientos con facilidad ¿Alguna sospecha de su pasado? No lo se... ¿Qué creen que ocurrió entre ella y Gaara? No se, tal vez fueron novios o algo así
“People change and promises are broken.” “Las personas cambian y las promesas se rompen.” Capítulo 9 — ¿Conoces a mi hermana? —cuestionó algo confundido mientras se levantaba.— Que gracioso… — repuse con tono sarcástico.— ¡Al fin te encuentro! — se escuchó gritar alguien detrás de él.— ¿Qué quieres Kankuro?— Bueno yo… — cuando me vio quedó totalmente helado. — ¿Tú…?— Yo. — asentí con una sonrisa.— Pero… ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? — preguntó confundido.— Luego te explico…— ¿Se conocen o qué? — repuso Gaara.— ¿Qué? ¿Qué si nos conocemos? ¿Qué clase de broma es esa, hermano?— No es ninguna brom…— ¡Gaara! ¡Kankuro! ¡Ahí están — Temari apareció en la escena, interrumpiéndolo. — ¡Ayane! — exclamó viéndome. — ¡¿A dónde te metiste?! ¡Ayer te estuve buscando todo el día! — Sí, lo siento…No fue mi intención, es que la estúpida tormenta me trajo algunos problemas…— ¿Problemas que te hicieron pasar la noche en la Mansión Uchiha? —preguntó sonriendo con cierta picardía. — ¿Cómo sabes eso?— Eres el tema de conversación del momento…— La chica nueva, cierto… — contesté. Miré a Gaara que me observaba de arriba a abajo totalmente sorprendido. — No me mires así, asusta… — Ayane…tú eres…— ¿Y no te diste cuenta, de enserio? Pensé que me conocías mejor. — No, tú…no. Es imposible, tú no eres Ayane…— Que sí. Soy yo.— No. — dijo con firmeza.— Gaara no seas idiota, es ella._ le reprochó su hermana. — Tiene el mismo nombre, es casi igual físicamente porque los años hacen que las personas crezcan y, bueno, sí, su forma de ser no es la misma pero es mucho mejor que antes. — ¡Hey! — bufé algo ofendida.— Lo siento, pero es cierto. Eres más agradable…— Bueno, sí. No te lo voy a negar. Cambié un poco.— ¡Qué no eres Ayane! — espetó molesto.— ¿Por qué crees que no soy yo?— Ayane está muerta. — dijo secamente. — No, estoy viva. ¿Qué no lo ves? — Tú no eres Ayane, ya te lo dije…— Y yo ya te dije que si soy Ayane. ¿Qué pasa por tu cabeza, Gaara? ¿Quién voy a ser sino?— No lo sé, tampoco me interesa.— Gaara…— Ayane está muerta. — volvió a repetir. — Para mí lo estás… —concluyó mirándome fijamente a los ojos. Eso me dolió, mucho. Su hermana le proporcionó un fuerte golpe en la cabeza.— ¡Ya deja de decir idioteces! — le dijo irritada.— No, Temari… — repuse. Ella me miró. — No te hagas problema, está bien.— ¡No, no está bien! ¡Nada bien! — se paró frente a Gaara. — ¡Deja de hacerte el idiota! ¡Es ella, está viva! ¡Comienza a aceptarlo!— ¡No quiero aceptar nada que tenga que ver con ella! ¡No me importa ella ni nada referido a su vida! — ¡Gaara! — volvió a gritarle la rubia. Iba a continuar hablando pero la detuve.— Temari, basta. — ella volteó a mirarme.— No…— Sí, está bien. Es mi culpa, no te sientas responsable.— Pero…— No, Temari. Ya está. Lo arruiné, ahora ya es tarde. Lo sé, no te preocupes. Me imaginaba que iba a pasar algo como esto, lo sé desde hace tiempo. — miré a Gaara. — De verdad lo lamento. — Luego, me di vuelta y comencé a caminar. Empecé a subir las escaleras sin ánimos de nada. El sonido de mis pasos en los escalones retumbaba dentro de mi cabeza. Me detuve. Silencio; silencio por todas partes. Lo odiaba. Me senté y sentí las lágrimas que se escapaban de mis ojos y corrían por mis mejillas. “Ayane está muerta…Para mí lo estás”. No podía sacar esas palabras de mi cabeza. Daban vueltas, una y otra vez. No podía negar que era mi culpa pero tampoco podía evitar que me doliera. Él siempre había sido lo más cercano a un AMIGO que yo hubiera tenido. Es más, yo lo consideraba mi mejor amigo, aunque él se molestara. Siempre con su actitud tan vacía y seca, pero…yo sabía cómo era él en realidad. Tenía sus momentos de arrogancia (muchos, en verdad) como todos, pero yo lo conocía. Sabía cómo tratar con él, que era lo que lo hacía reír, enojarse, ponerse algo triste. Y él sabía todo, o casi todo, sobre mí. Era perfectamente consciente de por qué estaba tan molesto conmigo. Nunca regresé, a pesar de habérselo prometido aquella noche… ~ Flashback ~ — ¡¡Ayane, vete de aquí!! — yo estaba completamente paralizada viendo como él intentaba defenderme. Todo era un caos. — ¡Que te vayas! — dijo esquivando un golpe. Reaccioné.— ¡No! ¡No te voy a dejar!— ¡¡Deja de decir idioteces y vete!! — ¡¡Dije que no!! — En ese momento el enemigo lo golpeó y se ocultó en la oscuridad. — ¡¡Gaara!! — grité corriendo hacia él.— ¡No te acerques! — dijo mirándome. Tenía esa mirada…yo conocía esa mirada. Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo.— No me importa… — susurré ayudándolo. — ¡Sólo vete de una buena vez! Me estás estorbando…— No vas a hacer que me enoje con eso… —No estoy intentando hacerte enojar. Quiero que te vayas. Lo que menos necesito es que te mueras…— No me va a pasar nada…— Tiene que volver a donde estabas. — lo miré sorprendida. — No es bueno que estés con nosotros, al menos allá estás segura. — ¿Segura? ¿Le llamas a eso “segura”?— Es mejor que esto. — repuso. — No entiendo que tienes que atraes a todo el mundo y no de manera positiva. La mitad de las aldeas que conozco te quieren, no precisamente viva. — comenzó a tener esos repentinos dolores de cabeza y sus gritos desgarraban el silencio de la noche.— Tranquilízate de una vez. — le dije mirándolo fijamente a los ojos. — Lo…intento… — logró articular.— No lo intentes, hazlo… — le ordené con una sonrisa.— Como…si…fuera tan…fácil… — me devolvió la sonrisa. —Demonios… — dijo parándose algo tambaleante, delatante mío.— ¿Qué pasa? -Tenemos compañía de nuevo y en más cantidad… — se volteó a mirarme sin importarle el grupo de personas delante de nosotros y, clavó sus ojos en los míos. — Ahora vos te vas y yo me ocupo de esto…— No.— Sí. Deja de preocuparte, ¿o no me crees capaz?— No es eso… — dije bajando la mirada.— Mírame…— dijo tomando mi mentón y fijando mi mirada en la suya. — No me va a pasar nada, lo prometo. Además, no queremos que mueras y…no quiero ser yo el que te mate. Sabes cómo es esto, no me importa lo que hay alrededor cuando “eso” pasa…— Lo sé.— Bueno, no tenemos todo el tiempo del mundo así que…hagamos esto rápido. —se volteó preparado para lo que se venía. — En cuanto los distraiga, te vas. Y no importa que veas ni que escuches, tú sólo corre. — Pero Gaara…— Pensé que ya lo habías entendido.— Lo sé. — cerré mis ojos con fuerza. — Voy a volver…lo prometo.— No, no lo harás. — abrí mis ojos.— ¿Qué?— No te preocupes, seguramente voy a enojarme mucho. No me hagas caso. Recuérdalo ¿sí? Tú mejor que nadie sabes como soy…— Pero yo…si voy a volver. De verdad. — escuché como una especie de risa salía de sus labios.— Como digas. Sólo…deja de volverte como yo…— Luego de decir eso, corrió hacía sus oponentes. — ¡Ahora! — Di media vuelta y corrí. No me detuve ni mire atrás. Sólo corrí y, tal como él predijo, nunca volví. ~ Fin Flashback ~ — ¿Ayane? —sequé rápidamente mis lágrimas. — ¿Estás bien? ¿Otro ataque de llanto o qué? —cuestionó sentándose a mi lado. — Estoy bien, no te preocupes…— No es preocupación.— Uchiha…— Estoy bromeando. — dijo sonriendo. — De todas formas no vas a decirme que te pasa, ya me resigné a eso…— reí. —No ves…eres más bonita cuando te ríes. — lo miré un tanto sorprendida y él sólo sonreía. ¿Desde cuándo teníamos esa confianza? Notó mi sorpresa y desvió la mirada. Luego se levantó. — ¿Te vas a quedar todo el día ahí sentada?— Tal vez… — él rió. — No es gracioso. — comenté levantándome. — Lo siento. ¿Vas arriba? — cuestionó al verme empezar a subir de nuevo— Por algo estoy subiendo… — dije sarcástica.— Entonces, nos separamos. Voy abajo, Ino está arriba, demasiado insoportable. — reí ante su la expresión que adoptó su rostro.— Sabes que no me resulta gracioso.— A mí sí. —le sonreí, gesto que él imitó.— Nos vemos luego… —susurró mientras seguía su camino. Sin embargo cuando ya estaba arriba, no me encontré con ella. Sino con la chica de cabello rosa, sentada junto a su puerta con la cabeza gacha. Cuando me acerqué a mi habitación que quedaba junto a la de ella, escuché sus sollozos. Al parecer no era la única con un día no tan bueno. — ¿Sakura? ¿Estás bien? — pregunté poniéndome en cuclillas frente a ella. — Si… — susurró sin levantar la mirada.— Perdóname si te digo que no parece así. — Es que… — pero su voz se quebró y rompió en llanto abrazándome. Por mi parte le correspondí el abrazo, intentando calmarla.— Tranquila, todo está bien.— Ino…es que…ella…— ¿Qué pasó con Ino?— Ella vino y dijo que se iba de la habitación…_ comenzó a explicarme entre sollozos. — Que ahora tenía amigas de su clase y que yo sólo era una molestia, sólo estaba conmigo para que no la vean sola. Pero ahora tenía una nueva amiga, ella si es de su estilo y no como yo… — volvió a llorar. — No…entiendo…Siempre fuimos mejores amigas.— Bueno, déjame decirte que ella se lo pierde. — me miró sorprendida. — ¿Qué?— No te conozco mucho, es decir, casi nada. Pero Naruto me ha hablado de ti y sé que a veces exagera un poco, pero su descripción fue totalmente sincera.— ¿Qué…qué te dijo? — titubeó.— Que eras una chica estupenda y muy buena amiga, que se preocupa por los sentimientos de los demás y está siempre dispuesta a ayudar, aunque a veces prestas demasiada atención solo a una persona…Naruto te tiene mucho aprecio. Y estoy segura de que si te conozco, vamos a llevarnos bien. — contesté sonriendo.— Ayane…gracias.— Y no te preocupes por Ino. Seguramente se va a dar cuenta de su error…— Pero ahora…estoy sola…— Creo que Hinata no va a tener problema…— ¿En qué?— En que vengas a nuestra habitación. — ¿Qué? ¿De verdad? — su cara se volvió a iluminar. — Claro… — me sonrió. — Gracias Ayane, de verdad.— No hay problema. Vamos a llevar tus cosas. — dije poniéndome de pie. Conversamos por un largo rato y nos dimos cuenta de que nos llevábamos mejor de lo que imaginábamos. Ella resultaba una buena compañía si necesitabas reír con alguien o hablar de cosas sin sentido y, estaba segura de que Hinata no iba a tener problema con que se quedara con nosotras. Estábamos en el pequeño balcón, cuando golpearon la puerta y ella fue a abrir. — Ayane, es para ti… — dijo acercándose a mí.— Está bien, gracias…Nos vemos después. —la saludé mientras salía. Me quedé muy sorprendida viendo a la persona recostada contra la pared junto a mi puerta. — ¿Gaara? — él me miró. — ¿Podemos hablar?
Primera en comentar. Noooooooooo por que eres tan mala conmigo, en la mejor parte se acaba el capitulo por que no es justo pero bueno aun así me encanta esta de increíble ya se que e lo digo en casi todos los capítulos pero es que es cierto bueno sin mas que decir excepto Te lo advierto yo quiero que sea SasuAyane. Sayonara Att: Gis