Era por fin sábado por la mañana, por fin el día había llegado, el día de ir a aquella casa del campo que tanto presumía Karen, la verdad solo fui para pasar un rato con ella, pero lo disfrace con reto, no quería que sospechara, no aun, así que la rete a ir al bosque cerca de su casa ya que algunas leyendas circulaban alrededor de aquel bosque y podría aprovechar para sacar ideas para mi próxima creppypasta, así es soy un escritor de creppypastas y las adoro, personalmente es un medio para escapar de la monotonía de mi aburrida vida. Pase a por Karen a las 7:00 de la mañana tal y como acordamos pero se sentía mal por lo cual tuvimos que esperar asta que se sintiera mejor y así lo hicimos, al entrar a su casa me entro un sentimiento de nostalgia que no puedo explicar con simples palabras, Karen me dijo que esperara fuera de su cuarto para que pudiera acomodarlo un poco ya que no tenia planeado que alguien entrara a su habitación el sentimiento de nostalgia cambio completamente por tristeza cuando vi como Karen saludaba una foto de sus padres diciéndole que había llegado, ella no sabia que yo la observaba, sus padres habían muerto cuando ella apenas era una niña de 7 años, de echo... ella encontró los cuerpos de sus padres, el padre enloqueció, mato a la madre y después se suicido, dicen que se le escuchaba grita mucho unos días antes de que cometiera tal atrocidad y también se dice que se le veía juntarse con un tipo de vestimenta extraña y que al parecer siempre vestía de negro, eso es lo que yo escuche, cuando salió Karen para decirme que pasara no podía mas... pero tuve que hacer como si no hubiera visto nada y simplemente platicar con ella como cualquier otro día. Al fin Karen se sintió mejor y estábamos listos para irnos, pero había un pequeño detalle, se habían echo las 6:26 de la tarde y normalmente a las 8:00 mas o menos ya estaba completamente obscuro y no me gusta hacer viajes cuando eso sucede, pero todo fuera por estar con Karen tan siquiera el domingo, verificamos que todo estuviera listo y salimos. Al principio platicamos sobre lo que arriamos el día siguiente, pero rápidamente Karen callo dormida, era de esperarse, no es de las chicas que salgan con las amigas todas las noches, por el contrario, no le gusta salir durante las noches, parece que de echo le teme a la obscuridad y por lo mismo prefiere dormirse cuando aun queda luz del día, bueno, eso es lo que yo pienso. Al llegar a la casa, que fue fácil de reconocer, no había ninguna otra en kilómetros o mas aun, desperté a Karen para entrar a dormir y al día siguiente podríamos meter el equipaje, pero un poco nerviosa me dijo que lo metiéramos de una vez, insistí en que estaba muy cansado ya que eran las 4:00 pero al final accedí a lo que ella quería con tal de que no tuviéramos alguna tonta discusión, ella me mostro en el cuarto que dormiría y en donde estaría ella en caso de que necesitara algo podría ir a hablarle y ella me ayudaría, como siempre se despidió de mi con una gran sonrisa. A la mañana siguiente desperté a las 8:43 por el olor del desayuno que al parecer estaba preparando Karen, me sorprendí ya que habíamos quedado en que yo cocinaría , pero tal vez ella no confiaba en mi habilidad de cocinero, en fin, baje y desayunamos, nos pasamos toda la mañana platicando sobre nuestra niñez y lo divertido que era ir al parque para jugar, pero nunca tocamos el tema de sus padres, yo sabia que a ella aun le dolía mucho, a las 7:23 empezaba a obscurecer, la luz del sol no duraría mucho, tome mi linterna y mi mochila donde llevaba algunos bocadillos por si nos daba hambre, aquí es donde empieza la historia de como perdí a la persona que tanto amaba. Cuando le di la espalda a Karen pude sentir como algo frio atravesó mi hombro, en ese momento no reaccione bien, y simplemente di unos pasos hacia delante por la impresión y sentí como el objeto salió de mi cuerpo, cuando me di la vuelta para ver de que se trataba, con miedo de que quien me a echo esto le hubiera echo algo a Karen, mi cuerpo quedo inmóvil al ver a Karen sosteniendo un pequeño cuchillo manchado con mi sangre, ella tenia una mirada fría, esa no era la Karen que yo conocía, me negaba a creer que era la misma con la que comparte tantas cosas en mi vida, con la que hice tantos viajes, de la que me enamore... con una voz igual de fría que su mirada me dijo -te daré 10 minutos para correr- yo estaba impresionado y me quería convencer a mi mismo de que era una broma, pero... ese cuchillo era real, el corte en mi hombro era real... debía correr o moriría, salí corriendo, ya casi obscurecía, no sabia como salir de aquel lugar, pero si me detenía moriría, estuve a punto de dar media vuelta y regresar a la casa, pero mi cuerpo no dejaba de correr, debía correr para sobrevivir. Pude ver a lo lejos a Karen, pero había alguien junto a ella, era un chico, por lo poco iluminado del lugar a esa hora solo pude distinguir que su ropa era completamente negra, -acaso es el tipo que veían con el padre de Karen¿- me lo preguntaba a cada paso que daban mis pies -debo salvarla, el la matara- pude ver al tipo en algunos lugares... pero como era posible¿ el había estado con Karen hacia escasos minutos, mi mente quedo en blanco cuando escuche un grito aterrador, ese grito era... de Karen, ya habían pasado los 10 minutos y ella vendría a por mi, mientras corría podía ver al tipo sonreír, parecía estar muy feliz, me lancé sobre el pero al parecer solo era una ilusión mía ya que caí directamente al suelo, me levante de nuevo y empecé a correr, podía escuchar como corría dirigiéndose a mi, tenia miedo, miedo a perder mi vida y miedo a que Karen la perdiera, me escondí en unos arbustos y espere a que pasara. Pero... cuando apenas había pasado de donde me encontraba, el tipo de negro apareció de nuevo, le dio un cuchillo extraño y apunto a donde yo me encontraba escondido, yo no me podía mover, estaba demasiado asustado como para hacerlo, ella se acercó a mi y dijo con una voz mas dulce -no te preocupes, no te dolerá, el necesita nuestra ayuda para encontrar a quien ama, le ofrecí mi ayuda y como siempre hacemos todo juntos se que me apoyarías- yo apenas pude decirle -te amo ka-- cuando sentí la hoja de aquel cuchillo atravesar mi pecho, nada paso, no dolía, no sangraba, asta que el tipo tomo el cuchillo y mi sangre empezó a desplazarse por el cuchillo hasta aquel tipo, el tipo saco el cuchillo de mi pecho, caí al suelo y me desmalle mientras veía como el tipo se acercaba a Karen y encajaba el cuchillo en su pecho, de la misma forma su sangre llegaba al tipo y este dijo -cada vez estamos mas cerca, algún día nos encontraremos de nuevo ren- Después de eso desperté en un edificio que parecía estar en ruinas, junto a mi estaba Karen, que parecía dormir plácidamente, la desperté y ella parecía no comprender lo que pasaba, la lleve en mis brazos pues sentía que seria la ultima vez que nos veríamos... y parecía que ella sentía lo mismo, pues no se quejo como lo hubiera echo cualquier normalmente, ella solo se limito a mirarme directo a los ojos, con una mirada triste que desgarraba mi corazón, no llore para intentar que se sintiera mejor, encontré unas escaleras junto a ellas había un paquete, pero preferí ignorarlo y bajar para buscar una salida de aquel edificio, al bajar me encontré con algo que me sorprendió, uno de mis personajes, jun, estaba allí parado, parecía estar esperándome, me dijo -debemos irnos o nos alcanzaran- apenas dijo eso unos perros de gran tamaño lo atacaron por detrás y lo devoraron, sus gritos mataron la poca esperanza que me quedaba, sin mas que hacer bese a Karen mientras los perros se acercaban a nosotros listos para matarnos y una voz decía... -fin... del juego-