Cómo NO enamorarte de tu ENEMIGO Nº 1 Paso 1º– Recordar los aspectos negativos de vuestra "relación" El primer recuerdo que tengo de él,es del peor día de mi corta vida. Después de todo solo tengo nueve años. ............................................................................................................ Era el primer día de colegio y estaba tan nerviosa que fui la primera en despertar y estuve dando tumbos por mi habitación hasta que ya se empezaban a levantar los otros residentes. La casa de mis tíos era bastante grande, así que decidieron alquilar algunas habitaciones. 0000000000000000000000 Ahora que me acuerdo de este día no puedo evitar pensar que fue tan desastroso que parece de dibujos animados. 0000000000000000000000 Estaba desayunando cuando uno de los residentes entró en la cocina corriendo y me tiró encima la leche que estaba tomando, se me manchó la ropa así que me tuve que poner un vestido que me quedaba corto pues fue lo primero que vi e iba a llegar tarde. Mi tío me llevó en coche hasta la guardería, pero hubo problemas con el motor y no llegué a tiempo. Para entonces el único sitio libre era al lado de un chico rubio que llevaba un mono verde a conjunto con un pañuelo. El pobre estaba manchado de barro y no tenía muy buena cara, así que decidí animarlo: -- Toma este caramelo.- Volvió su mirada hacia mi-. A mi siempre me animan.- -- M-muchas gracias .- Lo cogió y apartó su mirada algo avergonzado.- Durante un buen rato estuvimos hablando y comentando las actividades, era simpático y tenía buen sentido del humor. A la hora del almuerzo me senté al lado de mi mejor amiga y vecina, una chica india muy extrovertida y graciosa a la que le encantaba el fútbol, jugábamos juntas desde que teníamos pañales y eramos como hermanas, nuestras madres también se conocían desde pequeñas. Estaba tomando mi postre cuando vi como un niño gordito le tiraba el vaso de agua por encima al rubito de antes. Verle a punto de llorar me entristeció, así que me acerqué a él y le ofrecí un pañuelo para secarse. -- Aquí tienes, sécate ese mono tan bonito que llevas .- Cuando lo cogió yo me di la vuelta. Entonces oí risas y luego como alguien caía, cuando me giré ví al niño gordito en el suelo y a el chico del mono verde saltarle encima. Al parecer me había quedado demasiado tiempo observando pues se giró y me miró con cara amenazadora. Se acercó a mi con los puños cerrados. -- ¿¡ Qué miras, cabeza de chorlito!?.- Se acercó a mí aún más y me levantó el vestido.- ¡Mirad todavía lleva pañales!.- Se empezaron todos a reir, yo corrí a esconderme en el baño y no salí hasta la hora de irse, en todo el tiempo que estuve allí encerrada no paré de llorar. Cuando salí una de las profesoras se acercó para preguntarme lo que había pasado, pero no le dije nada. Después de un rato de insistir se cansó y me dijo que había llamado mi tío que no podía venirme a buscar. Miré fuera y vi que estaba lloviendo, así que busqué con la mirada a Julie, mi mejor amiga, pero ya se había ido. Cogí mi chaqueta y volví a la residencia todo lo rápido que pude, saqué la llave de debajo del felpudo pues a esas horas solo solía estar mi tío y hoy estaba ocupado. Me dí una ducha y solo salí de mi cuarto para cenar. .................................................................................................................................. No sé exactamente lo que pasó, pero lo que sí se es que a partir de ese momento me a hecho la vida imposible, y aunque insulte a todos, debo admitir que eso me alivia aunque sea inconsiderado, yo soy por defecto la más afectada. Volvamos al presente. En este mismo instante el niño del mono verde, que se llama Itah, está gritándome por no se que cosa u otra, la verdad es que da igual se lanza a cualquier oportunidad para poner a prueba mi paciencia e insultarme. -- ¿¡Me estás escuchando friki sin remedio!?.- “No, no lo estoy ”.-¡He dicho que me des el flan!.- Yo suspiro mientras él me mira con el ceño fruncido “Le van ha salir arrugas si sigue así.” -- De acuerdo Itah.- Se lo ofrezco resignada.- Otros días lucharía, pero hoy no tengo ganas de discutir. Él me lo arrebata de las manos y se marcha apartando de su camino (tirando al suelo) a todo el que se encuentra en su camino. Este chaval me saca de mis casillas, a veces me pregunto si no se cansará de ser tan cascarrabias siempre. Mi amiga me devuelve al presente diciendo: -- No deberías habérselo dado. O te defiendes o te comerá.- -- Ya lo sé, otro día me hubiera negado, pero....- Otro suspiro “¿A dónde habrá ido ese chico tímido, dulce y gracioso?” -- ¿Pero?.- Julie me miraba con una ceja arqueada.- -- Nada. Olvídalo.- Me seguía mirando no convencida del todo.- -- Lo que tu digas Eanna.- Dijo con resignación, sabía lo tozuda que podía llegar a ser. El resto del almuerzo paso sin más incidencias. ….......................................................................................................................... “¿ Porqué narices soñé hoy con ese día?” Pensaba mientras tiraba piedras al lago intentando que rebotaran, pero no era capaz de conseguir más de dos rebotes. Las clases habían acabado, estuve un buen rato intentando hacer algo de deberes sin embargo no conseguía concentrarme, así que decidí dar un paseo para despejarme. “¿Y porqué me entristece?” volví a mis pensamientos, “quizás sea porque sospecho de sus razones para comportarse así. Lo más probable es que sienta que debe ser duro para que no se metan con él, o quizá le esté dando demasiada importancia. Tengo la costumbre de pensar que si alguien hace algo debe ser por alguna razón lógica. “ ¡Señor pienso demasiado!¡Se supone que me debería estar relajando, no carcomiendome el coco por mi abusón personal! Si mayormente es un cascarrabias, un tozudo(como yo) y un insultón, espera, esa palabra no existe, ¿verdad?” En fin que soy idiota y creo que me estoy obsesionando demasiado... nah, no es para tanto...¡Recórcholis! Creo que oigo su voz. – ¡Enana!¡¡Enana!!¡¡¡ENANA!!!.- Me giro sorprendida al notar como alguien tira de mi brazo y veo que es Itah “¡Oh! Pues no estaba alucinando”,entonces se me escapa una risita que trato de ocultar con la mano.-¿Se puede saber que te hace tanta gracia?.-Frunce el ceño, yo niego con la cabeza.- En fin, que como sigas así te vas a caer al agua.- Es entonces que me doy cuenta que estoy a un paso de caerme.-Jajajaja, eso sería gracioso.-Intento ocultar mi risa y el me mira extrañado.- -- ¿¡Qué!? ¿Acaso a mi tampoco me puede parecer gracioso?.- Él pone cara de “esta niña esta loca”, pero para mi sorpresa no dice nada.- -- Bueno que te den cabeza de chorlito, si sigo un segundo más a tu lado se me contagiará tu idiotez.-Arrugó el ceño un momento para luego volver a mi expresión de calma. -- Hasta otro día, Itah.- “Petardo” eso es algo que jamás le diría a alguien por muy molesto que sea.- “¿Porqué narices me avisa si le hubiera encantado haberme visto caer al lago? Que inesperadamente amable, o quizás no tanto, aquella vez cuando eramos pequeños...” Suspiro. Este niño me trae por la calle de la locura.