Hay algo que no va bien. Llevo una hora intentando dormir. Me acomodo de costado, mirando hacia el techo, en posición fetal, boca abajo... y nada parece funcionar. Hay algo, dentro de mí, algo que no sé muy bien cómo describir. Es una sensación algo encima del estómago, algo que aprieta, algo que se mueve y que no importa como me mueva, eso se las arregla para buscar la manera de no dejarme dormir. No sé si "algo" sea la mejor manera de describirlo, porque es mas bien un "nada", como un vacío, como un agujero en medio de no sé donde, un agujero vivo. Es un nada que aparece (si no es más bien un algo que desaparece) cuando pienso en lo de hoy, en la despedida en el andén, el beso antes de subirte al vagón y tu cara por la ventana, tratando de decirme un algo que no pude descifrar, un algo que se fue contigo junto con una parte mía y que me deja esta nada dentro.
En cierta manera me he sentido un poco como el personaje, sé lo que es ese sentimiento de sentirte fragmentado cuando esa persona a la que amas se va muy lejos y bueno, no sé, al mismo tiempo, te sientes débil, vulnerable. Es algo bastante triste y conmovedor. Me pregunto qué querría decirle desde el tren, quizás que le ama, quizás que se volverán a encontrar, quizás cualquier cosa o quizás nada. Aunque eso, solamente es un aliciente a como te puedes sentir. Es interesante. Dormir es difícil cuando ese vacío está ahí, es normal. Pero bueno, parece que según pasan los días eso se vuelve más fácil de llevar. Me ha gustado y me ha dado un poquito que pensar, es cortito pero me llega a la patata. Buen escrito. ¡Un saludo! :)