Abro mis ojos, estás a mi lado, dormido. He despertado en tus brazos y no quiero soltarme, no quiero que dejes de protegerme así. Las yemas de mis dedos recorren tu piel suave, todo tu pecho. Mis labios tocan suavemente tu mejilla morena. Cuando abres los ojos, te pido con timidez que los vuelvas a cerrar. Y mis labios se acercan lentamente a los tuyos, se tocan, se encuentran, se enzarzan...te beso, tú a mí. Todo mi cuerpo se estremece al sentir tus manos sobre mi cintura, tomándola con firmeza. Cada vez te beso más rápido. El tiempo se detiene, cada vez aumenta nuestra ansia. Frenesí, locura, pasión, amor, dulzura...Sobre ti, nada más me importa que demostrarte lo que siento. Poco a poco, me desprendo de la molesta timidez, pegándome a tu pecho, a ese calor que tanto me gusta; esa sensación de rozar el cielo con las manos cada vez que nuestros labios se unen. Nos separamos levemente, jadeando, pero aún rozo tus labios. Con mucha timidez, tu lengua alcanza la mía. Se entrelazan y no puedo parar, no quiero dejar de besarte de esa forma. El frenesí y la pasión pronto se apoderan de nuevo de mi ser. Las caricias vuelven a arder, a quemarnos la piel. Sé que no podremos hacer mucho más que seguir entre caricias, roces y besos, pero para mí es ya suficiente con sentir tu piel con la mía. No hay nada que pueda ser mejor que eso. Porque...lo que más deseo, es un beso tuyo.
Bien, he leído algo muy parecido a esto xD, en fin, me agrada, su deseo es probar el sabor de su boca ¿eh?... me agrada. Solo note que se te ha ido un acento en mi, (mí)