Salí de las clases y mi padre fue a recogerme pero no se porque un mal presentimiento rodeo mi cuerpo yo, como no era de extrañar no le di demasiada importancia. Iba distraída en mis pensamientos y no me di cuenta de un cruce y solo pude darme cuenta cuando mi padre me grito y como era de esperar comenzó a darme una regañina. Siendo sincera, parecía como si siempre tuviese una excusa para regañarme, cosa que yo no soportaba y hacia que hacia el sintiera un tanto de odio. Ya estábamos casi llegando a mi casa y justo en ese momento, me volvió el mal presentimiento. Voltee la cabeza a la derecha y había un señor bastante raro que me sonaba de algo el semáforo se puso verde y ahí fue cuando me acorde, ese era uno de los bandidos más buscados de mi pueblo. Corrí rápidamente al darme cuenta de que este me seguía el cual no me percate que segundos después saco una pistola de su bolsillo derecho de chaqueta. El miedo se apoderaba de mí y yo seguí corriendo hasta llegar a donde mi padre se encontraba le grite al llamarlo, el noto mi voz temblorosa y se giro quedando cara a mi , pero cuando él vio lo que había tras de mí no dudo en seguida en protegerme pero el bandido le disparo y vi como lentamente el cuerpo de mi padre caía haciendo que el mío se llenara de ira y aparecieran algunas que otras lágrimas sobre mi rostro. Yo a ese maldito bandido no le perdonaría. Me daba igual si yo moría pero quería vengarme me acerque hacia el bandido el apretó el gatillo dispuesto a dispararme pero yo fui pero yo fui astuta y le di una patada en la mano donde sostenía su pistola, este en un intento desprevenido se agacho a cogerla pero yo me abalancé sobre el quedando encima suya y cargando toda mi ira sobre él. Veía como su cabeza sangraba por los puñetazos .Yo simplemente no entendí lo que hizo que me pusiera así, quizás fue la idea de perder a mi padre. Me aleje del cuerpo inconsciente del bandido y me dirigí al de mi padre lo levante y me alegre al verme que tan solo el disparo había rozado su cuello. Al rato vinieron los policías .La policía se llevo el cuerpo inconsciente de ese hombre y me dio las gracias yo solo sonreí como muestra de un de nada y vi como el coche se alejaba. Al fin llego la ambulancia y le señale el cuerpo mal herido de mi padre, estos me dijeron que no me preocupara, que solo era una pequeña operación y que saldría bien, yo asentí. Ahora ya sabía porque tuve el valor suficiente como para atacar al bandido y eso fue gracias al simple hecho de que deje mis miedos atrás. FIN
Se mueve la historia a Originales, que allí es donde pertenece. Se recomienda no publicar en negrita, ni a color, en realidad, se prohíbe esto, aturde a la vista. Ha sido editado, e incluso separado para hacerlo más entendible.