Triángulos Estelares y Universos Paralelos. Me acuerdo que ella se rió, que yo me reí, que el universo paralelo se rió sin hacer ruido. Al señor otro universo lo imaginé como en una página de algún comic, en blanco y negro, olor a papel viejo, con una risa escrita en mayúscula. Detrás, la noche volvió a ser silenciosa, con nosotros tirados en el piso cerca de la pileta, mirando las estrellas. Las baldosas heladas nos mantenían frescos y vivos en ese verano surgido del mismo infierno. —Che —dije. Me molestaba el silencio—. Las estrellas forman muchos triángulos. Ella se rió y se atragantó. Alguna vez me había confesado que se reía más fácil cuando estaba tirada en el piso boca arriba, no me acuerdo cuando. En ese momento, pensé que había sido gracioso y nada más. El silencio volvió y bailó la macarena como en esa propaganda insoportable de los postrecitos diet que tienen gusto a mierda. —Y cuadrados –agregó. —Ja, tomá esa, silencio puto —pensé o pensamos, andá a saber. —Cuadriláteros, nena. —...Chupala. Provocaciones. Me senté y la mire de reojo, sonrisa estúpida de por medio. Me acerqué —porque estábamos lejos, cagados de calor, cansados de la gente— y la empujé a la pileta. Me pareció más una pluma que una persona, suave, liviana. Minuto y cuarenta y cinco segundos después los triángulos estelares bajaron y la rescataron, y el universo paralelo conspiró en nuestra contra. No sé en qué, ni porqué, ni cómo ni dónde. Sólo sé que eso dijo, asomando la cabeza por fuera del agua, rompiendo en fragmentos circulares la calma que no se había reformado todavía. Asentí, como si todo tuviera sentido, me terminé de marear y vomité casi en la pileta. Del vómito salieron marcianitos verdes miniatura, nos dijeron el sentido de la vida y nos preguntaron donde estaba el baño. Del resto casi ni me acuerdo. Más tarde, ya de mañana, con la cabeza partiéndoseme en dos y ojeras del tamaño de Massachusetts —¿o de Oklahoma?— me dije que qué irónico era que el sentido de todo no tuviera sentido. No obstante, cuando me encontré de nuevo con ella y la vi cambiada, me cayó la ficha de que en realidad el que no lo había entendido era yo. Después del encuentro casual nunca más la volví a ver. ----------------- Quería sacar ideas bizarras de mi cabeza asi que me puse a escribir esto en cinco minutos sin parar, después lo revisé y asdf. No me gustó mucho usar el calificativo "puto" porque no tiene nada de malo. Pero suena más o menos normal y funciona bien ahí. Tengo que hacer tantas contis, lpm.
Re: Triángulos Estelares y Universos Paralelos. contis? jajajajajaja miss, te declaro oficialmente como integrante del nuevo travestremismo literario. adoro la parte de los marcianitos, me suena muy morrison, muy... a ver, que los comics hablen por sí solos. lo único que puedo decir en contra es que la última línea está medio asdf, el "casual" no me gusta nada de nada.
Re: Triángulos Estelares y Universos Paralelos. Nuevo travestremismo literario? A la mierda, no es para tanto! Pero muchas gracias, me alagás como no te imaginás. Y en mi defensa, la frase final era: "Nunca más la volví a ver" hasta que, después de postearlo, me di cuenta que ya antes decía que la había vuelto a ver y que por ende era una gran contradicción. Así que estaba entre destruirla y cambiar todo el texto... y bueno, el resultado ya lo viste.