Bueno, este es un one-shot, me inspire de lo que pienso y pues le puse un poco de tragedia, espero que les guste :) --------------------------------------------------- La muerte. ¿Qué es ella para nosotros? Es una de las cosas que no queremos conocer, que no queremos sentir, que no queremos ver. Pero la muerte está en todas partes, en este mundo nadie está a salvo de ella. Sea temprano o tarde, ella está ahí, con los brazos abiertos. La muerte ya ha abrazado a muchas personas quienes por la guerra, por el terrorismo, por el egoísmo han muerto. ¿Pero es el lo más doloroso de esta horrible historia? Que los humanos somos los únicos culpables de esto porque somos inconscientes de lo que hacemos. Actuamos por obligación, matamos por miedo, hasta a veces por diversión. La mayoría de las personas le temen al miedo. Yo no. Pienso que es una de las cosas mas comunes que pueden ocurrir. Es como el día y la noche para mi. Es como tomar agua o comer. No le temo a la muerte. ¿Por qué? No lo sé. Es la única pregunta que nunca podré responder. Cuando era pequeña, vivía con mis padres como cualquier niño ordinario. Mis padres me contaban muchas historias, salíamos a pasear cuando teníamos tiempo, mirábamos películas, pasábamos el tiempo juntos. Pero a pesar de haber pasado tantos momentos “hermosos” ninguno de ellos me hacían feliz. Siempre me dio igual, siempre fui así de indiferente. En navidad, mi familia solía reunirse en mi casa para pasar unos de los mas hermosos tiempos del año en familia, pero a mi me seguía dando lo mismo. Casi nunca sonreía, era muy seria según mis tíos y tías. Y para mis primos, yo era un monstruo. Pero más que nada me decían que era fría. En el fondo sabía que yo lo era, pero nunca dije nada. Mi comportamiento y mis acciones lo dejaban claro como el agua A los 5 años de edad, mis padres empezaron a ausentarse en casa por el trabajo que ambos tenían, dejándome la mayor parte del tiempo sola. Los tiempos habían cambiado, pero yo no. Seguía siendo la misma niña fría e insensible a la que mi familia temía. -Un día, en la escuela primaria, unos niños, dos exactamente, se acercaron a preguntarme a qué le temía. Yo con la más grande indiferencia les respondí que a nada. De repente sus caras se pusieron blancas, no se porque. Uno de ellos me preguntó: «¿No le temes a la muerte? Respondí que no. Y se perdieron en el patio escolar. Antes de salir corriendo, uno de los niños me dijo que era rara, acto seguido se fueron. Tal vez sea rara hasta ahora, ya me lo han dicho muchas veces, pero no me importa serlo. Ni siquiera entiendo por que soy rara. ¿Acaso soy rara por no temerle a la muerte? La verdad no lo sé. Un día cualquiera, llegué a casa. Usualmente, la casa estaba vacía porque mis padres llegaban en la noche, pero ese día, casi toda mi familia me esperaba allí. Estaban llorando, no comprendía porque. Mi abuela se acercó a mi y me abrazó fuertemente. Sus ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar. «Lo siento mucho, hijita, lo siento...» me dijo. « Tus padres... el edificio... una bomba...» Y seguía llorando. Supongo que todos pensaban que no entendía lo que mi abuela trataba de decirme por la inocencia de un niño de mi edad, pero el mensaje era tan claro como el agua. Mis padres habían muerto a causa de una bomba que explotó e hizo volar el edificio en donde trabajaban. Apoyé mis manos en sus hombros y le dije que no tenia porque lamentarlo, que no había sido su culpa que mis padres hayan muerto. Pero su cara se puso pálida al igual que la cara de los otros miembros de mi familia. ¿ Había dicho algo malo acaso?¿ No tenia razón? Pero después lo entendí, la muerte de mis padres no causaba ningún daño o alteración a mi pequeño ser. Todos esos momentos que pasé con ellos se fueron con ellos al cielo... o tal vez al infierno. Fue como si nunca los hubiera pasado. Como si nada hubiese pasado. Poco después de eso, mis abuelos por parte de mi madre me llevaron a vivir con ellos. Tenia 6 años. Pusieron mi casa en venta e hicieron el funeral de mis padres. Otra cosa que mi familia había notado es que nunca en mi vida había llorado, nunca. Ni cuando nací, ni cuando mis padres murieron. Pero eso a mi no me daba importancia. Yo seguía viviendo, tranquila con mi abuela hasta que el día de la víspera de Navidad enfermó muy gravemente. A pesar de los momentos difíciles que pasaba la familia, todos siguieron unidos y fuertes para que mi abuela pueda recuperarse, yo no estaba incluida. Habían cosas mucho más importantes que eso como los estudios y mi salud. Pero poco a poco me daba cuenta de lo indiferente que podía llegar a ser. Después de darme cuenta de eso, trate de ser más “tierna” pero todo acababa igual: terminaba siendo fría e indiferente. Llegó el día en que mi abuela no resistió a su desconocida enfermedad y murió. Como no quería parecer un “demonio”, fingí estar dolida por la muerte de mi abuela. Creí que todo iba a ser como antes, pero no fue así. Mi abuelo ya no podía cuidar de mí por su edad, ninguno de mis tíos quería cuidar de mi por ser un demonio, por lo que quede en adopción. Nunca mas volví a ver a la que una vez fue mi familia. Los próximos 9 años, pasaba de familia en familia, de colegio en colegio, de ciudad en ciudad. Llegué a Montréal, una ciudad de Québec en Canadá. Es una hermosa ciudad llena de personas amables, con un clima loco pero eso no le quita su calurosa bienvenida. La primera vez que salí para conocer mejor la ciudad no entendí mucho lo que las personas trataban de decirme por que hablaban en francés. Mi francés estaba en un nivel medio pero habían palabras que no entendía porque, como en todos los países y regiones, hay una clase de idioma que solo los residentes de ese lugar entienden y hablan. Pero con el tiempo mejoré mi francés y aprendí muchas expresiones “Québécoises”. Ya casi no se nota que soy Estadounidense. Hace un año, comencé mi quinto año de secundaria. Era nueva en la escuela, por lo que no conocía a nadie y, como me lo esperaba, todos los alumnos me miraban raro. Ya estaba acostumbrada a tales miradas... no les daba importancia. Para desgracia mía, mientras me dirigía a mi casillero, un chico alto y delgado tropezó conmigo haciendo caer los libros que llevaba y también haciendo caer los míos. En ese momento, nuestras miradas se cruzaron... Su piel pálida pero no tanto como la mía, sus ojos grises, sus cabellos castaños oscuros, ondulados y cortos... Cualquiera hubiera pensado que somos hermanos o algo por nuestro gran parecido, mis cabellos negros, lacios y largos decían un poco lo contrario. — Lo siento mucho, no te vi... estaba muy desconcentrado, ¿te encuentras bien? Se levantó y me estiró la mano para levantarme. Su piel es tan cálida que cualquiera pensaría estar quemándose. — La culpa es mía, tampoco te vi... Ademas no conozco la escuela. — Entonces eres nueva. Bueno, mi reputación caerá cada vez mas bajo entre los nuevos alumnos... Mi nombre es Lucas Evans, ¿cual es el tuyo? — Alex... Alex Sterben. — Lindo nombre, Alex. Al igual que yo, Lucas era un chico solitario hasta que me conoció. Al comienzo del año, me mostró como funciona la escuela, los cursos, todo... pero por nada del mundo se despegaba de mí. Esa pequeña acción me parecía un poco extraña pero me gustaba. Los meses pasaban, y las vacaciones se acercaban.... En parte estaba feliz porque después de tanto tiempo ya no tendría miles de miradas sobre mí. Pero notaba un comportamiento raro en Lucas... no lo entendía pero no me importaba. Siempre me protegía cuando corría peligro, lo cual nunca pasaba. Siempre se preocupaba por mi, pero yo nunca me sentía enferma o algo por el estilo. El año escolar terminó, todos los estudiantes de quinto de secundaria lograron graduarse. Todos estábamos felices, un compañero de clase sugirió festejar la buena nueva haciendo una fiesta en su casa el primer sábado del verano a partir de las 16:00. La idea era fantástica, todos estuvimos de acuerdo. La fiesta se llevó a cabo el primer sábado de verano como previsto, en casa de Johan, mi compañero de clase. Su casa era tan grande que parecía una mansión, los salones tenían globos, habían mesas repletas de bocadillos y el salón parecía una discoteca gracias a una de esas esferas que ponen en las verdaderas discos. Fui la primera en llegar, Johan me trataba bien, se podría decir que éramos amigos, pero con Lucas era muy diferente.. con él yo era mas... una mejor amiga que otra cosa. — Hola Alex, ¿ cómo te va ? — No me quejo, un poco extrañada por ser la primera, pero ni modo, ¿ y a ti como te va ? — Bien, gracias. Bueno, ¿ crees que pase mucho tiempo hasta que los otros lleguen? — No, salí un poco temprano de casa para asegurarme no perderme esta magnifica fiesta. — Nunca te había escuchado tales comentarios de tu parte, ¿pasó algo estos días? — No, nada. — Esa es la Alex que conozco. Respondí fríamente, pero es que era la verdad, ¿qué hubiera podido ocurrir en 2 días? Con los minutos, los alumnos de quinto de secundaria fueron llegando. Todos estaban en la casa de Johan, menos una persona... Esa persona era Lucas. Por la primera vez en la vida, me sentí preocupada por alguien... Ese sentimiento... ¿qué me estaba pasando? No lo sabía en ese momento, y de la nada Johan se me acercó. — ¿ Qué pasa, Alex ? Te noto diferente. — No es nada, tan solo me perdí por un instante. Le mentí, sabia que estaba bien hacerlo, las personas no deberían prestarle atención a alguien como yo. Y mucho menos preocuparse por ella... De la nada, recibí una llamada telefónica. ¡Era Lucas! Sin pensarlo dos veces le contesté, ese chico tenia que darme un par de explicaciones en cuanto a su ausencia en la fiesta. A través de la ventana, noté como la lluvia empezaba a caer. Amaba los días lluviosos.. lo sigo haciendo. — Lucas, ¿ dónde demonios te metiste ? La fiesta comenzó hace una cuantas horas, sabes. — Lo siento, Alex. Se me hizo un poco tarde. Fui a comprar algunas cosas y perdí la noción del tiempo. — Bueno, eso ya no importa. ¿ Por dónde estás ? — Estoy a una cuadra de la casa de Johan. No tienes por que estar preocupada. — ¿ Preocupada, yo ? No digas tonterías, nunca estaría preocupada. — Haha, como digas Alex... Preocupada... Lucas tenía razón, estaba preocupada, tan solo no quería que fuera tan obvio. Le dije a Johan que saldría para encontrarme con Lucas, el me dijo que nos estaría esperando. Salí en busca de mi idiota favorito, de mi mejor amigo... o por lo menos eso es lo que yo pensaba que él era. Sentía la lluvia caer sobre mí. Esa sensación me encantaba. Simplemente no podía dejar de admirar las frágiles y frías gotas de agua caer. Y de repente lo vi en la otra cuadra, lo vi caminando hacia mí, lo vi caminando bajo la lluvia, vi sus cabellos negros mojados, sus ojos grises llenos de alegría que brillaban como la luna. Cuando lo vi, vi a un ángel caído llorando bajo la lluvia buscando a alguien que pudiera ayudarle, buscando un lugar donde pudiera sanar y volver a volar, buscando a alguien a quien amar... Y yo, yo era un demonio que subió a la superficie para ver como era el mundo de arriba, para buscar de que burlarme, para buscar un ángel de quien enamorarme. Y ese ángel estaba frente a mi, caminando en mi dirección. Yo, una persona fría, indiferente, insensible me había enamorado... Había encontrado el amor en alguien que no era mi familia, había encontrado el amor en un extraño, en un amigo, en un ángel caído. Me puse a correr, me dirigía a mi ángel, a mi salvador, a mi amor... Quería que aquella calle que separaban el cielo y el infierno no existiera mas. Él me sonrío y también empezó a correr, me puse a correr bajo la lluvia, aunque eso ya no importaba. Solo importaba estar junto a quien amaba. Corrí como si no hubiese un mañana. Ese mañana nunca llegó y nunca lo hará. ¿ Por qué ahora ? ¿ Por qué ahora que encontré la felicidad tiene que pasarme esto ? ¿ Por qué ahora que estoy extendida en el suelo estoy sintiendo esto ? ¿ Por qué tengo que ver a miles de personas a mi alrededor sufriendo ? ¿ Por qué tengo que ver a la persona que amo sufrir ? ¿ Es un castigo por no haber sufrido antes, por no ser normal, no ser tan indiferente, tan fría, tan insensible ? Ahora que encontré el amor, tengo que sufrir ¿ no es así ? Tengo que... ¿ morir ? No siento mi cuerpo... Tan solo siento las gotas de lluvia caer sobre mi cuerpo... Todo el mundo está llorando... Al fin y al cabo no me había dado cuenta que yo si les importaba. Esos alumnos, siempre estuvieron allí para ayudarme, siempre estuvieron allí para apoyarme y yo no hice nada para agradecerles... En el fondo de mi corazón siento rencor, quiero disculparme por todo, pero no soy capaz de hablar... Lo siento... Y ahí esta él, tomando mi mano, llorando, desesperado. El siempre estuvo ahí para mi, pero nunca quise darme cuenta. No llores mi amor, estaré bien.. te lo prometo... ¿ Qué es esto ? ¿ Qué es esta cosa que humedece mis ojos, que hace sentir algo en la garganta, que cae por mi mejilla ? Una lágrima... estoy llorando, llorando por primera vez en mi vida. ¿ Estoy llorando por miedo a no volver a ver a estas personas, por miedo a no ver a mi ángel ? Parece que sí... pero hay otra cosa que no quiero hacer. La respuesta a mi pregunta. Tengo miedo de volver al lugar al que pertenezco... De volver al infierno. Tantos años buscando esta respuesta... Tantos años.... para encontrar mi respuesta. — Lucas... — Alex, resiste por favor... — ... eres... eres un idiota Lucas... — Si es por enamorarme de ti, si lo soy.. ¡Pero resiste por favor! — No llores, amor... se que nos volveremos a ver, te lo prometo... — Alex.. te amo. Con mi ultimo aliento lo besé, con mis ojos llenos de lágrimas lo miré por ultima vez. Pero lo volveré a ver, yo siempre cumplo mis promesas, lo veré en un par de años, yo lo sé. Volveré como lo hice la ultima vez y a su lado por siempre me quedaré. Con un corazón roto volveré, y muerta viviré otra vez.
Estuvo bien desarrollado, la trama es buena, no demasiado original pero es buena, me gusta tu manera de narrar. Aunque pienso que hubo algunas escenas que, por mas rara e insensible que sea la personalidad de la chica, eran cosas bastante complejas para el entendimiento de una niña. (Esto lo digo por la pregunta de los niños en la escuela primaria y la muerte de sus padres). Sin mencionar que los pensamientos de los adultos me parecieron demasiado exageradas. ¿Acaso esperaban ver a la niña deshacerse del dolor a los 6 años cuando le dijeron que sus padres habían fallecido? A esa edad uno ni siquiera entiende que es lo que pasa en este tipo de casos. Yo estuve en el funeral de mi abuelo a los 6 y no entendía nada. No sé si esto sea solo en mi caso... Por otro lado, del momento en el que se conoce con Lucas para adelante me agradó mucho, lo sentí algo adorable... pero el final fue lo que no me gustó, a parte de que uno no entiende bien si lo que pasó fue un accidente o si simplemente ella se desplomó por alguna enfermedad, esas ultimas lineas no quedaron demasiado bien. Suenan poéticas, si. Pero a mi opinión no debieron haber estado allí.. Además de que las ultimas palabras de Alex para Lucas fueron muy predecibles... rasparon en el cliché extremo. No digo que me hubiera gustado que terminara en un final feliz, eso me habría parecido aun mas cliché. Agradezco la tragedia, pero me habría gustado más si fuera de otra manera. Tuviste algunos errores de ortografía como palabras mal colocadas, ausencia de tildes y mala puntuación, a pesar de no ser demasiadas se notan, por lo que es mejor prestar atención. Saliendo de estos detalles debo decir que fue un buen relato, espero que sigas escribiendo por aquí. Te deseo suerte :D.
Awww, primero que nada gracias por haber tomado un momento para leer mi historia, de verdad gracias :33 y también gracias por criticarla si podríamos decirlo así :3 supongo que es cierto que a veces exageré pero creo que así aprenderé mas :) la verdad es que nunca he estado en alguna situación donde me digan que alguien muy cercano a mi haya muerto y creo que es por eso no esa parte no me salió tan bien como lo esperaba xD y el final ahora que lo analizo mejor no se entiende que le pasó a Alex D: entiendo tu punto de vista :/ la cosa es que quería ponerle un poco de drama pero no funciono u.u y es la primera historia en la que intento hacerlo, no soy una experta en escribir historias xD a veces solo lo hago por diversión :3 pero en parte tendré que hacerlo mas seriamente, tratare de encontrar una manera para encontrar algo mas coherente. En cuanto a las faltas de ortografía, traté de hacer todo lo posible para que no hubieran xD veré donde están :) y las palabras mal colocadas supongo que es porque "hablo" 3 idiomas y me estoy olvidando un poco la regla para saber donde tienen que ir, intentare hacer lo posible para arreglarlo. Finalmente, me alegra mucho que hayas leído mi historia y que hayas tomado un poco de tiempo para mencionarme donde tengo que prestar atención. Gracias :)