The Life...

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Eileen, 28 Abril 2009.

  1.  
    Eileen

    Eileen Entusiasta

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    The Life...
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    The Life...

    Introduccion
    [FONT=&quot]
    [/FONT]
    [FONT=&quot]Es increíble como puede uno vivir vidas distintas, y en cada una de ellas es el contrario de la otra, cuando deseé volver a estar aquí y aun mas quería recordar todo lo que me había pasado en mi vida anterior, pero los recuerdos que regresaban eran muy pocos.[/FONT]
    [FONT=&quot]
    Es difícil de explicar, ni yo misma sé porqué digo esto, pero…necesito decirlo. Muchas veces es emocionante darte cuenta de que esta es tu segunda vida, y te alegras de ella tanto como la otra vez, una cosa que aprendí muy bien desde el principio, es que siempre hay un lado feliz en todo, solo hay que buscarlo, date una oportunidad…
    [/FONT]
     
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    Eileen

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    Capitulo 1

    Hola a todos! Sé que soy nueva en este seccion, y espero que os agrade este ffic ;)
    Bueno, aqui esta el capitulo uno y espero que os guste :

    Capitulo 1: Nueva vida
    Vivo en una casa muy grande de tres pisos, tiene un jardín con distintas flores, arboles y arbustos. Mis padres la mayoría del tiempo están de viaje, por negocios. A pesar de que vienen muy poco a visitarme, sé que me quieren mucho, y yo también los quiero, por esa razón aprovecho cuando están conmigo.

    Hoy estoy especialmente intranquila, ya que mañana iré de viaje a Forks, son ya casi el final de las vacaciones de verano, para ser más exactos falta una semana para que empiece el cole de nuevo. Esta vez iré a una Academia, mis padres no me quisieron decir el nombre por teléfono, así que es una razón para estar emocionada, el vuelo es hoy a las doce de la noche…la noche. Me encanta sobretodo el crepúsculo, es lindísimo, y la luna llena…me encanta. Un gusto que siempre quedo en mí. A lo que iba, estaba caminando por los largos pasillos, en camino a mi habitación.

    Empecé a empacar, y por mucho que algunos mayordomos me querían ayudar, no acepté y los eché de mi habitación divertida. Puse una canción y acto seguido empecé a empacar contenta. Cogía la ropa del armario y la metía en la maleta casi bailando, o por lo menos eso intentaba ya que me salía algo torpe, así fui antes…y aun lo soy, aunque ya mejoré un poco.

    Cuando finalmente acabé con la ropa ya estaban puestas seis maletas de gran tamaño de color azul celeste, sonreí ante lo que hice satisfecha, en es momento se abrió la puerta y me volteé. Era Stefany, una de las sirvientas, pero yo la consideraba como una gran amiga.

    —Anda, si que tienes fuerza, ¿eh?—dijo Stefany divertida mirando las maletas con algo de asombro.
    —Y esto solo es el principio—me reí yo.
    —Anda Khris, ¿quieres que te ayuda?—me pregunto algo preocupada, sabia que me encantaba llevar el máximo de maletas posibles y se preocupaba por si no lograba a acabar a tiempo, ya eran las ocho de la tarde.
    —No hace falta, enserio—le contesté sonriendo—pero…—me quedé pensando y la miré de reojo sonriendo— ¿me puedes hacer un favor?
    —Claro, para eso estoy aquí…—respondió medio confusa.
    —Em…vale, ¿puedes preparar seis sándwiches, traerme tres botellas de agua y un helado de chocolate?—le pregunté sonriendo.
    —Tú…—me dijo Stefany con una na mirada asesina—Ah, como siempre, buscas algo para que salgas con la tuya…—dijo, luego resopló, me miro a mi, después a las maletas—Vale, pero no te pases, ¿eh?—me dijo en medio tono de amenaza, pero bromeaba, claro esta.
    —Lo intentaré—respondí sonriendo, después de eso salió de mi habitación y cerró la puerta. Yo volví con mi trabajo, que consistía en preparar mis maletas, ya había acabado con la ropa, así que ahora seguían los aparatos electrónicos. Cuando acabé con eso, miré feliz a todo lo que acababa de empacar, solo faltaban mi laptop, el teléfono móvil y un par de juegos.
    En ese preciso momento entro Stefany con todo lo que pedí.

    —Aquí esta—respondió poniéndolo sobre mi mesa, que ahora estaba casi vacía. — ¿Ya acabaste?—me pregunto algo sorprendida mientras yo cogía el helado.
    —No, me falta el bolso que llevaré…—le contesté mientras comí un trozo de mi helado mientras me sentaba en mi cama.
    —Ah…—resoplo—bueno, date prisa que en una hora llega el coche para llevarte al aeropuerto—me advirtió, yo abrí los ojos de par en par sorprendida, miré el reloj, eran ya las diez— ¿Cómo que las diez?—pensé sorprendida. Solté rápidamente el helado sobre la mesa, afortunadamente era una caja entera de helado, me vestí rápidamente ante el asombro de Stefany y luego me miré en el espejo. Llevaba un jean hasta las rodillas, unos zapatos de color blanco y un T-short azul celeste, llevaba una chaqueta blanca y el pelo suelto. Después de eso acabé la pequeña maleta, luego me volví a sentar en mi cama y resoplé ante el desconcierto de Stefany y le di una sonrisa, después de eso empecé a comer el helado.
    —Bueno…por lo menos ya están hechas la maletas—me dijo, y después sonrió, entro un mayordomo mientas yo tomaba el helado.
    —Señorita Khris, llego el coche—me dijo mientras yo lo miraba con asombro.
    —Ya dije que no me dijeran señorita—bufé molesta, pero por un lado lo fingía.
    —Claro señorita—me respondió como si nada, eso me enfado y desconcentro al mismo tiempo—Es un caso perdido…—renuncié al final ante la gracia de Stefany.

    Esta vez dejé que me ayudasen a bajar las maletas, yo solo cogí la pequeña maleta que era bastante ligera, era de color blanca con flores de color azul celeste. Miré el cielo mientras vi la luna llena, era hermosa, y con el aire fresco aun mejor, parecía un sueno teniendo en cuenta que estaba ya en el jardín.

    —Señorita Khris, va a perder el avión—me saco de mi mundo un mayordomo, ¡ah! Como odiaba que me dijeran señorita. Entré en el coche de color negro, por todo el resto del camino miré la luna, me encantaba. Después de poco tiempo llegué al aeropuerto, ya que estábamos bastante cerca.

    Faltaban 15 minutos hasta embarcar, me senté en la primera silla que vi, las personas de mí alrededor me miraban extrañados, pero no les presté atención, miré por la gran ventana cerca de mí, acaba de aterrizar un avión, me vinieron recuerdos cuando viajé a los trece anos hace tiempo, era emocionante.

    Flash Back
    [FONT=&quot]Una mujer castaña de ojos marrones, un hombre de pelo gris y ojos grises y una chica de doce anos de pelo castaño y ojos marrones entraron en el aeropuerto. Después de un momento, encontraron sitios libres y se sentaron, afortunadamente los sitios estaban uno al lado del otro, las maletas estaba cerca de ellos. [/FONT]
    [FONT=&quot]—Dame agua…—le pidió la chica a su madre, ella estaba buscando entre las maletas, al final me dio una botella, pero raramente el agua era azul, la chica abrió mucho los ojos, parecía que algo la molestaba, hizo señales a sus padres que rápidamente buscaron un vaso donde la castaña escupió.[/FONT]
    [FONT=&quot]— ¡Quemaba!—se quejo la chica medio riéndose, sus padres se unieron a las risas—Menos mal que tengo reflejos…—comenté sonriendo al final.[/FONT]
    [FONT=&quot]—Tienes razón, hija…[/FONT]

    Fin del Flash Back

    Me quedé con la mirada perdida, la voz de los altavoces me devolvió los pies a la tierra. «Todos los pasajeros de destinación Forks, por favor que vayan a la salida 13.»
    Cogí mi bolso y me dirigí a la salida numero 13, estaba emocionada, había una cola, pero era pequeña, cuando llego mi turno le di el boleto y la encargada quedo algo sorprendida. — ¿Khristina Sebastián González?—dijo esta asombrada mirando el pasaporte, que le acababa de entregar, yo asentí con la cabeza.
    —De acuerdo…—dijo la mujer devolviéndome el boleto y el pasaporte aun confusa, suspiré, ya sabia el porqué de es actitud, siendo la hija de una persona importante.

    Unas doce horas después, llegué a Forks, era impresionante, nada mas aterrizar el avión, empezó a llover. Me encantaba la lluvia y el frio, una razón por la cual estoy segura adaptarme, sonreí. Me fui a buscar mis maletas, ahora entendía porque Stefany no quería que llevara tantas cosas, es muy pesado llevarlas todas… ¿Dónde estuvo mi cabeza?

    Por suerte distinguí unos guardias que me esperaban y llevaron mis maletas al coche negro que estaba fuera del aeropuerto. Por el camino miré el paisaje, me encanto. Llegué a un hotel, la habitación que estaba reservada era el n°303. Cuando llegué a mi habitación, lo primero que hice fue darme una ducha, después de eso abrí una maleta y cogí el laptop, también cogí el teléfono y llamé a mi padre para decirle que llegué al hotel. Se alegro mucho pero no pudo quedarse demasiado para hablar conmigo, ya que estaba muy ocupado. Miré el calendario que había en la pared, era el 3 de Septiembre, faltaban cuatro días hasta empezar el cole e ir a la Academia, la Academia cual por cierto, no sabía como se llamaba…
    Encendí la tele, muy pronto me vino el sueno, así que apagué las luces y me eché a dormir.



    Me desperté, miré la ventana por el rabillo del ojo, estaba nublado, cosa que me confundió un poco, casi parecía de noche, pero me reconfortaba. Miré el reloj, eran la una del mediodía, pero francamente no lo parecía, me desperté un poco y me fui a duchar. Me volví a sentar en la cama y me quedé pensando un rato, ya sabia que iba a hacer, voy a comprar los libros que necesitaba. Cogí una maleta, dentro de ella había una carpeta, cogí la hoja y sonreí.
    Busqué por Internet la librería mas cercana—Port Ángeles…—dije mientras cogí una mochila conmigo.

    Cogí un taxi para que me llevara a la librería, llegué en poco tiempo. Entré en le librería, parecía algo antigua, pero era bonita. Le di el papel al encargado, este me trajo los libros en unos quince minutos, eran muchos, debía admitir. Le pedí también unos cuadernos, y lo que quedaba en la lista. Lo metí todo en mi cartera y salí de allí, un viento frio se hizo presente. Me encanto, decidí pasearme por los alrededores. No había mucha gente, y me sentía libre. No sé cuanto tiempo me quedé paseándome, pero de pronto se hizo de noche. En un despiste mío, me topé con una calle sin salida, grave error. Cuando me volteé para darme la vuelta, había una persona allí, me dio un miedo…

    — ¿Hola?—fue lo que dije, siempre podía haber la esperanza de que también se haya equivocado de camino. No me respondió, por lo que lo tomé a mal. Se estaba acercando, ideé un plan ingenioso, y a pesar de la rara situación, sonreí. Cuando estaba a un metro de distancia, me fui para la derecha y la persona se fue para ese lado, entonces yo me fui a la izquierda y pude pasar y empecé a correr con fuerza.

    Me volteé para ver si me seguía, y me di cuenta de que así era por mi mala suerte. Me percaté de que tenía un cuchillo…
    — ¡No corras tanto niña! Ven aquí…—por primera vez ese hombre dijo algo, pero por la voz que tenía, me vino hacer exactamente lo contrario, correr aun más.
    No había ningún coche por ningún lado, en un momento empecé a cansarme, pero de todas maneras seguí corriendo mientras la distancia era de apenas tres metros. Entonces, todo ocurrió muy rápido…

    Apareció un coche negro que tenia la puerta delantera abierta, y en la que por milagro, entre derechito como si fuese una pelota de golf, y se cerro la puerta cuando el coche se fue hacia la izquierda a gran velocidad. Respiré por un minuto con dificultad, luego me clamé. —Gracias…—dije después de un suspiro, me volteé para ver quién era el conductor…
     

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