Historia larga Terranova: Era de los aventureros.

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por El fénix ascendiente, 11 Febrero 2017.

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    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

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    Título:
    Terranova: Era de los aventureros.
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    2253
    El comienzo del viaje


    El héroe, había acabado con el mal que amenazaba asolar el mundo de Terranova, un mundo en el cual existe la magia y convive con una reciente tecnología industrial, además de reinos y espadas. La hazaña del héroe fue contada durante generaciones y generaciones, dando paso a la era de los aventureros, miles de habitantes del mundo de Terranova, tomaron sus armas y fueron a buscar la fama y riqueza, como aquel héroe de hace varios siglos atrás.

    Los zepelines, en ese mundo era el transporte aéreo por excelencia, pero no en todas las partes se tenía la posibilidad de usar unos de estos zepelines, había ciertos países que no contaba con una compañía de zepelling. En unos de los embarcaderos para los zepelines, se encontraba esperando el trasporte una joven de 17, la cual correspondía al nombre de Invernal, de tez morena, su cuerpo era delgado, su estatura era un poco baja, sus ojos eran verdes oscuros, pelo negro largo y liso, el cual estaba amarrado con una cinta que llevaba puesta en su frente y sus puntas que terminaban en sus hombros estaban dobladas hacía arriba, la parte superior de su pelo tenía algunas extensiones finas que terminaban en la frente y extensiones a los lados que tapaban sus orejas, llevaba puesto unos zapatos negros de cuero, pantalones color verdes, una chaqueta roja que le llegaba hasta las rodillas, guantes blancos, una capa negra que era sujetada por una esfera verde y diseñada sobre la capa había un pentagrama con bordes plateados, llevaba sobre sus hombros dos hombreras de metal color negro y tenía dos espadas enfundadas . Invernal, que ya había subido al zepelling , miraba desde su ventana el paisaje del lugar el pasto verde y una casa ancha y de dos pisos color azul, el cual se utilizaba como un lugar donde se compraban boletos para los dirigibles y recibían encomiendas, observó a dos chicos subir por las cuerdas que evitaba que el dirigible subiese por su cuenta.

    —Esos niños suben sin pagar—pensó Invernal, pero luego suspiro y no le dio importancia—Eso no me ocupa, el pasajes es realmente carro, además yo casi subo sin pagar, si no fuese por esos dos trabajos que hice antes de llegar aquí.

    Invernal, miró a las montañas, después de aquellas montañas se encontraba el gran océano que separaba el continente de Hangea de su vecino Erezia, pasaron como 15 minutos y soltaron las cuerdas y el dirigible salió volando del embarque.

    Invernal, sacó de su bolso que tenía al lado suyo un libro y lo abrió para leerlo.

    Los hermanos Black, Erick, era el mayor, de unos 15 años de edad, tez blanca, de cuerpo atlético, alto, ojos azules claros, hombros anchos, piernas atléticas, pelo rojizo y corto, el cual le llegaba hasta la barbilla y tapaba la mitad de sus orejas y su frente ancha, el chico, vestía con un pantalón rojo que le llegaba hasta las rodillas, camisa blanca sin manga, un brazalete de cuero en la mano izquierda, estaba descalzo y llevaba puesto un sombrero de alas ancha color blanco, la menor de los hermanos era una chica de 13 años de nombre Diana, tez blanca, cuerpo delgado, más alta que las chicas de su edad, pero más baja que su hermano, ojos almendrados y cálidos, pelo rojizo, largo y ondulado, el cual le llegaba hasta la cintura y estaba amarrado por atrás, su pelo por los lados le llegaba hasta los hombros, su cara era fina y hermosa como la de un ángel, su mentón terminaba en punta, sus mejillas eran delgada, vestía con un pantalón blanco, botas blancas, una camisa roja sin mangas, guantes negros, un brazalete de cuero en la mano derecha. Los hermanos Black, descendientes de un linaje de guerreros héroes de las marcas del este del país Rybeta, un país conocidos por sus guerreros, fuertes y en ese país se inventaron las armas de fuegos, pero en los últimos tiempos los Black, se han ido empobreciendo por falta de trabajo y de un reino que no le da importancias a sus héroes, además por la falta de guerras, se han olvidado de los antiguos guerreros, actualmente hay poco miembros de la familia Black. Erick y Diana, han sobrevivido en estos tiempos de cualquier forma que sea posible, incluso por medio pocos morales, como el robo y la estafa, estos hermanos, había decidió irse del continente y viajar por fortuna y riqueza a Erezia, para eso tuvieron que esperar un dirigible y subir por las cuerdas a la sala de equipaje y esperar hasta que el dirigible salga del continente para poder subir hasta la de los pasajeros.

    —uf, por poco nos pillan—comentó Diana, que estaba sentada en el piso de madera

    —Te dije que nadie no vería, hermanita—comentó Erick, que se paro y revolvió el pelo de su hermana

    —Si tienes razón—sonrió Diana y preguntó —¿Dónde vas?

    —Voy a buscar algo para comer—le contestó Erick con una sonrisa—En estos equipajes, deben tener algo para comer o varias cosas muy importantes

    Erick, observó a su hermana y le guiño un ojo, luego camino hacia una caja y la pateó fuerte de la patada dada por el joven, salieron varias pequeñas caja de metal redonda

    —Hermana encontré el tesoro de las galletas—comentó Erick con humor

    Diana, se rió al escuchar ese comentario y recibió la caja de galleta de las manos de su hermano, la chica abrió la caja y observó un montón de galleta de todos los sabores y tamaños, el hermano mayor, recogió varias cajas de galletas y la metió en su bolso

    —Ya tenemos suficientes provisiones para el viaje—comentó Erick, que observo algunas cajas y con una sonrisa picara comentó —Veré, si encuentro algo de valor para vender cuando lleguemos a Erezia

    —Claro—sonrío Diana

    La lectura de Invernal, fue detenida pues el inspector que estaba partiendo los boletos, la chica, cerró el libros que leía y le dio el boleto al inspector, que revisó el boleto y luego de verificar que todo estaba bien, partió el boleto y le dio la mitad de Invernal y se quedó con la otra

    —Que disfrute el viaje, señorita—le dijo el inspector

    —gracias—agradeció Invernal con una sonrisa

    El inspector, se fue hacer lo mismo en otros asientos.

    Invernal, se dio cuenta que el dirigible ya estaba saliendo del continente, la joven viajera, hecho un último vistazo del continente y una nostalgia entre alegría y tristeza, le invadía al ver su mirada en aquella tierra y su mente la trasporto a su lugar de nacimiento

    Invernal, era oriunda de las Tierras Negras, en un pueblo alrededor de un bosque. Según una antigua historia de los habitantes de esa tierras, ellos, provienen de una gran isla continente que se había hundido. Los sobrevivientes de ese hundimiento, llegaron al continente y después de caminar varios kilómetros por ese extraño paraje que tenía un clima más frío de lo que ellos estaban acostumbrados, se convirtieron en varias tribus nómadas , entonces las tribus, llegaron a un área que tenía la extensión de un país y tenía un clima igual a su antiguo continente, además era el único lugar donde había tierras negras al igual que su antiguo continentes y por eso llamaron al país Tierras Negras, felices se establecieron en ese lugar y desde ese desierto, se expandieron por toda esa área, convirtiéndose en un país, llegaron a ser conocidos como buenos jinetes, guerreros de dos espadas y buenos comerciantes con otros países, pero unos siglos después el país vecino Eclix, un país más avanzado tecnológicamente y con más experiencia en la guerra que los habitantes de Tierras Negras, aunque fueron el país que más opuso resistencia, igual fueron vencido, unos dos siglos después, el imperio de Eclix se disolvió, pero Tierras Negras, se había convertido en una provincia de Eclix y nunca más cambio.

    Aunque en la provincia de Tierras Negras, tiene un buen clima para sus habitantes y el invierno no se hace presente, cada 15 años existía 20 días en que los habitantes sentían un invierno frío , así que llamaban esos días estación blanca, la joven Invernal, había nacido en esos días y por eso sus padres le habían puesto Invernal. Pasaron los años y la niña Invernal, mostraba signo de poder usar la magia, todo se agudizó , cuando la niña mostróa sus padres que podía invocar fuego, ese día casi se quemó la casa y al final del día la chica recibió una cachetada de su madre, la cual le advirtió que nunca usase la magia, pues no quería que sus vecinos se enterarse, hay Invernal, descubrió que la magia era una disciplina prohibida y temida por los habitantes de Tierras Negras, así que empezó a actuar como una niña normal y observar cómo su padre le enseñaba a su hermano mayor a pelear con espadas, pues el padre de Invernal , era un antiguo guerrero además de jinete. Invernal, cuando estaba aburrida y nadie la observaba, iba a su lugar secreto a practicar con dos palos como espadas, los movimientos que observaba de su padre, además de practicar su magia sin que nadie se diese cuenta, en ese mismo lugar, encontró un cuerpo de un guerrero antiguo, que había muerto en tiempo de la defensa contra Eclix, y tomó las espadas, la escondió y practicaba con las espadas. Cuando Invernal tenía 9 años, un viajero proveniente de la ciudad capital del imperio, llegó a esa localidad para investigar sobre los habitantes de Tierras Negras, la joven, que era curiosa desde pequeña, observaba con timidez ese sujeto, se dio cuenta que traía objetos mágicos, lo que la sorprendió y la maravillo, aunque no se acercaba a ese sujeto, pues sus padres les habían prohibido acercarse a ese hombre, cuando Invernal, estaba practicando en secreto sus dos disciplinas preferidas, escucho unos aplauso después de poder invocar con esfuerzo hielo de sus manos. Invernal, giró su cuerpo y se dio cuenta que observándolo estaba ese extraño sujeto, el cual le asombró la habilidad de la niña en la disciplina de la magia, también comentó el viajero que en sus viajes por Tierras Negras, la niña era la única de los habitantes que él había visto hacer magia y eso le sorprendía aún más, pues se había fijado que ningún habitante hacía magia, Invernal, le comento que según sus padres, la magia, era prohibida y temida y que por alguna razón, ella había nacido con el don de la magia y después de una conversación agradable entre ellos dos, el sujeto le acarició el pelo a la niña y le entregó un libro de magia y le dijo que lo mantuviese en secreto y escondido y le dijo que si quería aprender más de magia en el futuro, puede ir a la ciudad de Syan, donde sus habitantes era mayormente hechiceros o practicantes de hechicería, algunos días después el viajero se marchó del lugar. Invernal, estuvo leyendo y practicando, los hechizos en secreto, de ese libro aprendió que había varias sub disciplinas en la magia, y se interesó mucho en querer aprender más de magia, así que a los doces años, se fue dl pueblo y se marchó a escondida hacía Syan, después de tres semana de viaje, pudo llegar al lugar, quiso entrar a la torre de la orden mágica como estudiante, pero solo aceptaba a los habitante de Eclix, y a los adinerados extranjero, busco al extranjero que había visto a los 9 años, pero descubrió que había muerto un años después de su viaje, pero eso no detuvo la hacía de conocimiento de Invernal, que entró como sirvienta en la orden, y ha escondida observaba las clases y cuando todo se iban a dormir, usaba los objetos de la clase para practicar magia y pudo conseguir la llave de la biblioteca y poder leer todos los libros sobre magia, ya a los quince años, decidió que había aprendido lo suficiente en esa torre, así que se marchó a conocer el mundo y poner en práctica su poder, oficialmente ella decía ser guerrera-mercenaria, decidió juntar plata para poder irse a otro continente, pues tenía ansia de conocer más lugares.

    Invernal, suspiro y miro su bolso, entre todas las cosas que llevaba sobresalía un libro de magia con el símbolo de una estrella de cinco punta de color plateada, ese era su primer libro, el libro que le había regalado aquel extraño viajero, la joven, sonrió guardó el libro que estaba leyendo, cerro sus ojos y se quedó dormida.

    Los hermanos Black, salieron del lugar donde estaba el equipaje y llegaron a la sala de pasajero sin problemas, pero al entrar, el inspector que estaba siendo otra ronda extra, los observo

    —¿Ha ustedes les partir el pasaje? —preguntó el inspector a los hermanos

    Erick, saco de un bolsillo de un señor que dormía en su asiento dos boletos partidos y tapando algunos números se los mostró al inspector

    —Sí, estaba llevando a mi hermana al baño, es que es muy fácil perderse en este lugar —le contestó Erick

    —Bien, perdonen las molestias y disfruten de su viaje—le dijo el inspector que se marchó

    Los hermanos, respiraron aliviados y comenzaron a caminar por el pasillo, buscando un lugar vació, entonces encontraron unos asientos vació al frente de otro asiento, el cual estaba siendo utilizado por una joven morena que parecía ser una maga. Los hermanos, se sentaron en los asientos, Diana, observo sorprendida el paisaje aéreo, Erick, observó a su hermana con una sonrisa.
     
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    El fénix ascendiente

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    1958
    Ataque pirata

    Diana, estaba arrodillada sobre su asiento y observaba el paisaje aéreo con mucha excitación, ese paisaje era nuevo para la menor de los hermanos Black

    — Hermano el cielo es el mejor lugar donde vivir— le hablo Diana a su hermano—Es placentero, agradable y pacífico

    —Sí —le contestó Erick sonriendo y pensó —Pero no hay nadie a la redonda, solo estos zepelines

    Erick , se dio cuenta de que en ese asiento, había una bolsa de equipaje, el mayor de los hermano, supuso que ese bolso era de la joven, dormía en el asiento delante de ellos, con un simple vistazo se dio cuenta que no había nada de valor, así que dirigió su mirada hacía las espadas que estaban apoyadas en la pared al lado del asiento de la joven morena, calculo que aquellas armas tenían mucho valor, el joven Black, había estimado que esas armas eran muy antiguas y de gran valor para un coleccionista , así que se paró de su asiento y se acercó con sigilo para poder tomar esas espadas, pero cuando se encontraba cerca de unas de las espadas, el chico sintió una punta la cual era metálica y fría que estaba clavandole, la parte trasera de de su cuello, el chico, ya sabía lo que era esa cosa, era una daga, pero el chico, no había sintió a nadie atrás de él, así que se adelantó unos pasos y se giró , apoyando su espalda en la ventana y se dio cuenta que la daga era de una afilada hoja y de empuñadura plateada, el arma, estaba conectada por un hilos de energía azul, el cual estaba amarrado desde el dedo meñique de la morena que se había dado cuenta de las intenciones del muchacho.

    —Sabes, no deberías tocar lo ajeno--le aconsejo Invernal al chico Black.

    La morena, se encontraba molesta por la acción que querías realizar el chico pícaro.

    —Solo estaba admirando la calidad de esas espadas— Sonrió el pícaro, con nerviosidad.

    El muchacho Black, observó a su hermana,tratando de encontra algun apoyo, pero la menor de los Black, parecia facinda por el hilo de luz azulado.

    —Las espadas parecen de buenas calidad, además según mi apreciación fueron creada para un gran guerrero--el picaro, trato de calmar la situación.

    —No te creo, pero eres solo un muchacho y veo qe estas nervioso, así que no te matare-- Comento Invernal, que suspiró molesta y empujo el hilo hacía atrás, haciendo que la daga volviese a su funda y agregó cerrando sus ojos --En realidad esas espadas eran de un difunto, que murió hacía siglo, cuando Arenas negras,era un país y estaban defendiendo sus tierras del imperio, el tipo que las porto estas armas, murió en el bosque del claro azul.

    Erick, respiro aliviado al ver que la daga ya no era un peligro.

    Diana, que estaba observando la situación se sorprendió al ver ese hilo de energía

    —genial, ¿esa daga es un arma encantada? —pregunto Diana, que se había sentada al lado de la joven Invernal y se le notaba la emoción en su cara.
    Invernal, se asustó al escuchar a Diana hablar, no se había percatado de la presencia de la chica

    —Sí, es un encantamiento avanzado—le contestó Invernal, que volvió a normalizar su respiración, ya que se había recuperado del susto qué le había dado la menor de los Black .

    —Eso es genial, ya había escuchado de armas encantadas, pero jamás había visto una—exclamó Diana con una excitada alegría.

    —Diana, se te olvido que casi muero por esa misma arma—pensó Erick, que dio un suspiro al recordar ese momento.

    Diana, estaba maravillada por a ver visto la daga de Invernal , de hecho la joven, tenía cierto conocimiento de armas y las encantadas, eran sus favoritas.

    —Disculpa, se me olvido presentarme, ya que seremos vecinos en este viaje, sería bueno empezar a conocernos —le dijo Diana a Invernal con una sonrisa y se presento—Yo soy Diana Black y mi hermano es Erick Black, ambos somos del país Rybeta, descendientes de los grandes guerreros de las Marcas del este.
    —Invernal del Claro Azul, lugar ubicado en la provincia de Arenas negras —le contestó Invernal

    —Espera, si eres de Arenas negras, como puede hacer magia —preguntó Erick, con sorpresa al escuchar de donde era Invernal y agregó —Tengo entendido que los habitantes de Arenas negras, no pueden hacer magia y esa disciplina no es del agrado de los habitantes de Arenas negras.

    Invernal, dio un suspiro, a la chica hechicera, realmente no le gustaba que hablasen sobre ese tema, además ella no sabía cómo podía hacer magia, simplemente había nacido con esa habilidad

    —No lo sé, nací con magia—Contesto Invernal y agregó como un comentario—Y sobre el desagrado que tienen los habitantes en mi tierra sobre la magia, supongo que soy una hereje.
    —En todo caso, ¿de qué escuela de hechicería provienes ?—pregunto Diana con curiosidad a Invernal.
    —De ninguna, soy autodidacta—contesto Invernal, que para parar la conversación, sacó de su bolso un libro y empezó a hojearlo.

    Los hermanos, se sentaron en los asientos que les correnpondian y se mantuvo el ambiente en silencio.

    Una flota de cinco barcos piratas, estaban navegando por el mar, los objetivo de aquellos barco eran los zepelines. Los barcos, eran grandes y estaban construidos de acero, su combustible era una caldera que era alimentada con carbón, que los. esclavos de los piratas recogía y tiraban a las calderas, que hacían funcionar las chimeneas del barco. El capitán pirata, miraba con su catalejo a su próxima víctima

    —Tripulación, disparen las barreras—exclamó el capitán pirata.

    Los barcos rodearon un espacio grande del océano y unas plataformas salieron del centro de los barcos, las cuales tenían unos cañones gigantes y de formas cuadradas, los artilleros , estaban sentados en las sillas de cada cañón y observaban desde su mira telescópica. Los astilleros dispararon desde esos cañones, unas luces dos veces, las luces crearon dos barreras lineales, una que rodeaba el dirigible de manera horizontal y otra vertical, ambas barreras de color doradas se unían en el centro del dirigible, el cual se detuvo bruscamente a causa de las luces.

    El movimiento brusco, hizo que los pasajeros del dirigible se sacudiesen, el mayor de los Black, salió disparado de su asiento y cayó encima del pecho de Invernal, la cual se enfado y le dio un fuerte coscorrón en la cabeza del chico.

    —maldito pervertido—exclamó Invernal
    —Disculpa, el movimiento fue muy fuerte y me hizo caer—le contestó Erick rascándose la nuca y pensó—Bueno, hay que admitir que aunque sus pechos son un poco pequeños son muy suaves. —Hermano, señorita Invernal, miren unos barcos con banderas piratas--dijo la menor de los Black.

    Invernal y Erick, se pusieron al frente de la de la ventana y observaron la flota de los barcos piratas y sus grandes cañones.

    —Son cañones de barreras—comentó Diana

    —¿Cañones de barreras? —pregunto Invernal

    —Los cañones de barreras, en un principio fueron crearon para detener a las unidades militares como las máquinas —le explico Erick a Invernal y continuó —aunque, actualmente los piratas los utilizan para detener dirigibles y realizar con mayor facilidad sus asaltos.

    Invernal, observó a los barcos piratas, era la primera vez que veía uno de estos problemas de Terranova. El dirigible, bajo rápidamente, la habitante de Arenas negras, bajo su cabeza, puesto que las bajadas bruscas no eran del agrado de Invernal.
    El dirigible aterrizó en unos de los barcos de los piratas, la puerta del dirigible, se abrió y entraron los piratas junto con el capitán.

    —Escuchen, nadie saldrá herido, si coperan conmigo y me dan sus posiciones valiosas—exclamó el capitán y luego ordenó a sus lacayos que recogiese las pertenencias de los pasajeros

    Cuando un pirata llegó a los asientos de los hermanos Black y de Invernal, este pidió las pertenecían de los chicos, pero Erick, dijo que no tenía nada de valor, entonces el pirata tomó la mano de la joven Diana.

    —Entonces, me llevaré a esta chica como esclava —le dijo el pirata

    —no—grito Diana, que retrocedió, alejándose alguno centímetro de ladron del mar y acto seguido, saco de su bolsa unas agujas de acero y las tiró, estas pequeña, pero dolorosas agujas, se clavaron en el brazo izquierdo del enemigo, que sintió mucho dolor y soltó a Diana.

    Erick, aprovechó el momento de dolor del secuestrador y desenfundo su cuchillo que tenía en su cintura, dio un gran salto y aterrizo atrás del pirata, con su arma corto la espalda de su oponente de derecha a izquierda, el pirata cayó desplomado en el suelo y su camisa se marchó de sangre

    —Esto te pasa por meterte con mi hermana, maldito bastardo —grito con mucha Furia el muchacho pícaro.

    —Muy buen ataque, pero llamaste la atención de los demás secuestradores—le dijo Invernal al chico y apunto al grupo de pirata que observaban con mucho enfado el acto de chico.

    Unos de los piratas , sacó una pistola trabuco y disparó contra Erick, el mayor de los Black, cerró sus ojos esperando lo peor, pues esa bala iba a una gran velocidad y Erick, sabía que no podía esquivarla.

    —Hermano—gritó Diana con desesperación.

    Se escuchó un choque, pero el joven Black, estaba vivo, abrió sus ojos y asombrado, observo que Invernal había desviado la bala con un hechizo escudo.

    —Odio las armas de fuego—dijo Invernal, que abrió sus ojos y cerró sus manos deshaciéndose del escudo.

    —maldita, hechicera —exclamo un enfadado capitán y exclamó —es solo una hechicera y un chico con un cuchillo, ataquen

    Los piratas, sacaron sus espadas y fueron a atacar a los chicos, Invernal, sonrió , alzó su mano y dijo unas palabras, las dos espadas volaron hacia las manos de la morena, que tomó sus armas y observando a sus enemigos, la chica maga ataco.

    Invernal, corrió hacia sus enemigos y chocó sus espadas contra el primero de sus enemigos y luego su otra espada apuñalo al oponente, luego cortó a otros de los bandidos del mar por la mitad.

    —Maldita sea, no puedo quedarme observando—dijo Erick, con enojo.

    Erick, saco otro de sus cuchillos y dando otro salto, corto la cabeza de unos de los piratas, luego apuñaló a otro con dos cuchillos, aprovechando, saco la pistola del pirata y con ella disparó a otro pirata que estaba atrás de su enemigo. Invernal, enfundó sus espadas y sacó de su mano un hielo afilado que tiró hacia el ojo de unos de los piratas y luego saco otro y este atravesó el cuerpo del secuestrador.

    La lucha contra los piratas, había terminado, solo quedaba el capitán que corrió hacia afuera del dirigible. La hechicera morena y el picaro Black, se miraron y después de afirmar con su cabeza, salieron persiguiendo al capitán.

    Invernal y Erick, salieron del dirigible,se fijaron que no había nadie y sintieron una fuerte sacudida, seguida por el rompimiento del suelo, aparecio ante los chicos, un robot de color dorado, que tenía una chimenea de la cual salía humo, en la cabina del piloto, se encontraba el capitán, sentado en un asiento rojo y manejando a la máquina con unas palancas media dobladas.

    —Ahora, no me pueden hacer nada, esta es mi gran arma—Exclamó el capitán que estaba alegre de tener su máquina.

    —Que demonio es esa criatura—exclamó soprendida Invernal

    —Es una machina y este es un modelo deus ex—contesto Erick, preparándose para la batalla

    —Ya lo sé, solo estaba expresando mi asombro al ver a esa machina—contesto algo molesta Invernal, que al igual que Erick, se puso en posición de batalla, invocando llamaradas

    Los chicos, observaron a la machina, esperando un ataque o un milagro para ganarle a esa máquina.
     
  3.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

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    Terranova: Era de los aventureros.
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    1668
    Machina

    La machina del capitán pirata, era amenazante, la máquina,medía unos dos metros , echaba fuego y vapor por sus tubos, en el interior de la maquina, había unos engranajes, los cuales unen las articulaciones de aquel golem de metal, su color dorado, representaba el máximo resplandor de la máquina y en el centro de la machina, una placa de acero, los brazos eran grandes y largos, sus piernas eran la mitad de su porte, adentro estaba su ocupante, el cual manejaba la machina con palancas y botones. Los chicos, estaban sorprendido al ver tamaña monstruosidad de metal.

    —Esa cosa es gigantesca—exclamó Invernal.

    Invernal y Erick, comenzaron su ataque pero justo cuando iban a comenzar el ataque, el puño del androide se abrió y salió una llamarada de fuego azul que estuvo a punto de alcanzar a los chicos, por suerte ellos al ver el ataque retrocedieron y no fueron alcanzados por las llamas.

    —Este sujeto, sacó su haz de la manga—comentó Erick y agregó —Esa cosa tiene un gran poder

    Erick, estuvo pensativo unos segundo y luego miró a Invernal

    —¿Invernal, tienes un plan?— pregunto Erick a la joven hechicera
    —no—contestó Invernal y luego miró al mayor de los Black—Y supongo que tu tampoco
    —Qué comes que adivinas—contestó el ladronzuelo

    Ambos chicos al ver que otra llamarada iba contra ellos, evitaron que le llegase las llamas, saltando hacía a un lado.
    El machina, empezó a humear y sus brazos se convirtieron en ametralladoras, las cuales empezaron a tirar balas de forma aleatoria. Invernal, hizo una poses de manos como sosteniendo una bola con sus manos

    —bola de fuego—exclamó Invernal tirando un hechizo de fuego.

    La bola, iba contra la cara del conductor del machina, pero esta desapareció a unos centímetros del capitán, eso sorprendió a la joven, Erick, tomó una cuchilla que había robado de los pirata y la lanzó contra su enemigo, teniendo el mismo resultado que la joven Invernal

    —Tiene un campo de seguridad—exclamó Erick con asombro al ver que sus ataques no alcanzaban a su enemigo
    —Maldita sea—pensó Invernal y volvió a pensar—tal vez, esa sea la única opción, pero hay ciertos problemas y va doler un poco

    El machina, elevo sus manos y lanzó sus puños que se dispararon como un cohete, Erick , al ver uno de los puños, dio un salto, puso la palma en los grandes nudillos del machina, dio una vuelta en el aire y cayó de pie, el brazo izquierdo, dio de lleno en Invernal , que casi cayó al mar, si no fuese por una baranda del barco, que le sirvió a la morena, para afirmarse y no caer al mar, la joven, subiendo con algo de esfuerzo hacia el barco. Las manos que había lanzado el enemigos, volvieron al robot .

    —ja, ja, vieron eso, ese el poder de mi machina—exclamó el capitán pirata, riéndose de Invernal y Erick—Ustedes no son rival de la última tecnología
    — Parece que estas muy orgulloso sobre tu robot — Erick, sonrió y agrego de manera burlona— Creo que ese orgullo por tu maquina, es porque la tienes ya sabes.
    El capitán, hirvió de ira al escuchar la burla que le hizo el ladronzuelo. Invernal, se acercó a Erick y palmeo su hombro.


    —Distraerlo , tengo un plan que tal vez funciones—Invernal le dijo a Erick
    —Espero que tu plan de resultado—le contestó Erick, que sacó de una funda que tenía en su cintura una espada corta y miro a Invernal—Escucha, si muero te encargas de mi hermana
    —bien, bien, aunque no soy buena nodriza —le contestó Invernal y agrego—Te lo advierto

    Erick, sonrió y fue a atacar al machina. Mientras el joven pícaro, luchaba contra aquella gran máquina, la cual solo se concentraba en los ataques que daba el mayor de los Black, consistente que tratar de apuñalar con su espada y esquivar los ataque que daba la machina, la joven morena, se había arrodillado y utilizo la sangre que salia de su boca y nariz, la cual se había escapado después del golpe que había recibido de la machina, para dibujar una estrella de cinco punta.

    —Listo—exclamo Invernal, que puso la palma de su mano en la estrella de sangre y recito—Ibis, deidreda de la paz y la contención, escucha mi llamado, escuchad este llamado que está desesperada hechicera te hace. Oh, gran pacifica que en ti recae la paz y contención de los pueblos para no destruirse, tú que domina esta nueva época de terranova, escuchad mi llamado y contened al objeto marcado.

    La estrella de cinco punta que había dibujado Invernal, brillo a la vez la mano izquierda del machina. El capitán, observó con sorpresa ese brillo

    —¿Que demonio? —exclamó el pirata, tratando de levantar la mano izquierda sin resultado.
    —He invocado la ayuda de la daidreda ibis, la que vela por la paz y la contención, ahora tu machina no puede moverse, pues está marcada por mi sangre, tu machina es el objeto que es señalado—Invernal, se paró con dificultad, pues el golpe aun traía sus secuelas temporales en el cuerpo de la joven hechicera
    —¿Cuando fue...? —preguntó el capitán y exclamo —el golpe que te di.

    Invernal, se limpió la sangre de sus labios y nariz, puso su manos en posición para ser un hechizo
    —Necesito tu ayuda, Erick, mi magia sola no puede destruirlo— Le pidieron Invernal a Erick y dijo—ahora, que su machina está débil

    Erick, retrocedió y se puso al lado de Invernal, ambos se miraron y afirmaron con su cabeza.

    —espiral de electricidad—exclamo Invernal, que lanzó una línea de electricidad que tenía forma de espiral
    —va esto—exclamó Erick , que había sacado de su bolsa otros cuchillos que había robado de sus enemigos y lanzó estas armas arrojadizas.

    Los cuchillos, dieron justo en la chimenea del machina, impidiendo que saliera más humo de aquel robot, el capitán, viéndose en problema, trato de huir, pero antes de que pudiese salir de aquella máquina , el hechizo lanzado por la morena, le dio de lleno al machina que explotó .
    Invernal, viendo que todo había pasado y su enemigo había sido derrotada, cayó de rodillas al suelo, estaba cansada, la morena, trato de levantarse pero sus rodillas temblaban y caía al suelo. Diana, que había visto la batalla, corrió hacía la hechicera para ayudarla.

    —señorita Invernal—exclamó Diana, que puso los brazo de la joven Hechicera encima de sus hombros y miro a su hermano —Ayuda , hermano
    —Claro —contestó el chico, que recogió a invernal por el lado izquierdo y pensó al sentir el peso de la hechicera —Esta chica ed liviana

    Ambos hermanos, llevaron a Invernal adentró del dirigible y la dejaron en su asiento, la menor de los Black, saco de su bolso un pañuelo y limpió la sangre de la hechicera.


    —Cuida a Invernal, yo me encargo de quitar la atadura de este zeppelín —dijo Erick
    —De acuerdo, hermano—contestó Diana.

    Erick, bajo del dirigible, fue hacia los cañones y empezó a sabotearlos, junto con los dispositivos que detenía al zeppelín y no le permitía moverse y después de una cuantas explosiones, el chico, volvió al dirigible que se empezó elevarse. El conductor del zeppelín, agradeció a los chicos por la ayuda prestada y por deshacerse de los piratas y volvió a retomar el rumbo del dirigible.

    Los agradecidos miembros del personal, le ofrecieron a los chicos una suculenta recompensa, consistente en varias platos que solo los de primera clase podían optar.

    Los chicos, agradecidos por la recompensa, empezaron a comer.


    —Esto esta delicioso —dijo Erick, que comía un trozo de carne con sus manos y después de dar un gran mordisco a la carne, agregó —Esta es muy buena carne.
    —Hermano, estamos en primera clase, debería comer en forma más decente —exclamó Diana un poco molesta por la actitud de su hermano a la hora de comer —Vamos, señorita Invernal, diga algo

    Diana, miro a la hechicera la cual estaba haciendo lo mismo que el mayor de los Black, la ladronzuela, solo suspiro y bajó su cabeza, se dio cuenta que la hechicera era igual que su hermano.

    —Los creadores los hacen y ellos se juntan —pensó Diana y volvió a suspirar—Realmente necesito evaluar con quienes me junto.

    Invernal, masticó otro pedazo de carne y luego de tomarse la mitad del jarro de cerveza que tenía al lado de su plato, miro a al Black mayor, la hechicera, tenía ciertas dudas sobre los hermanos Black.

    —Tengo entendido que los guerreros de Rybeta, son experto en armas de dos manos y buenos pistoleros, pero tu usas espadas cortas y cuchillas y tu hermana usa agujas,¿ a qué se debe?— preguntó Invernal.

    Erick, dejó su jarro de cerveza, se limpio su boca.

    —Bueno, nuestra familia eran guerreros importantes en las eras de las guerras, pero como estamos en unas de las eras de Ibis, no somos necesarios, además la linea familiar de mis padres, era pobre, cuando mi hermana y yo nacimos, nos dimos cuentas que aprender a pelear con la espada de dos manos, era dificultoso e innecesario, así que nos volcamos a aprender sobre las armas ligeras, yo aprendí usar la espada corta y las cuchillas, además de usar las armas de fuego y mi hermana aprendió a usar las agujas, todo esto solo por necesidad—le contestó Erick
    —Ya veo, no soy quien para juzgarte, yo uso hechicería a pesar que está prohibido en mi tierra—comentó una pensativa Invernal
    —señorita Invernal, ¿Porque, quieres ir al otro continente?—preguntó Diana

    Invernal, termino de tomar su cerveza y bajo de un golpe su jara, luego dio un suspiro de satisfacción por la cerveza y se limpió su boca

    —Por conocimiento—contesto Invernal y agregó —En el otro continente, hay conocimientos que se desconoce en nuestro continente y hechicerías que desconocen los hechiceros de este lado del charco ¿y ustedes?
    —mi hermano, dice que en otro continente lograremos fama y fortuna—contestó Diana, con una sonrisa.
     
  4.  
    Gamenor

    Gamenor Usuario común

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    Muy bien. Este relato tiene mucho potencial, me ha gustado bastante el primer capítulo. Sin embargo hay una cantidad significativa de fallos de redacción que, si bien no hacen que la historia sea ilegible, si que pueden dar lugar a alguna que otra confusión y tirar para atrás a potenciales lectores. En general hay comas donde no debe haberlas y faltan donde deben estar, también cambias de lugar u omites singulares y plurales, entre otros, pero los que te dije se repiten con bastante frecuencia. Por otro lado los personajes y la historia son muy de mi estilo así que me tendrás acá leyendo un poco más. Como ya te dije esta historia tiene gran potencial.
     
  5.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

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    Terranova: Era de los aventureros.
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    Fantasía
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    7
     
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    Llegando al nuevo continente y una corta despedida



    En tiempos antiguos, hubo una batalla entre el bien representado por un héroe y el mal representado por el villano, después de la batalla, el mal fue derrotado y el bien triunfo, al menos eso cuenta las antiguos relatos, actualmente el mundo de terranova se encuentra en tiempo de paz, los habitantes llaman a este lapso reinado de Ibis o como lo llaman otras personas protectorado de Ibis, esta época también es conocida por un florecimiento de los aventureros y mercenarios, por los nuevos descubrimientos, en la alquimia, magia y tecnología.

    Invernal, que estaba descansando en un cuarto de primera clase que la tripulación del dirigible le habían otorgado por salvar al tripulación y a los pasajeros del vuelo, aunque debía compartir cuarto con los dos hermanos Black, pues solo había un cuarto disponible en el dirigible. El cuarto donde se encontraba invernal, era grande, su pisó estaba alfombrado, las paredes eran de madera de roble fino, había una alacena de madera con vitrales que mostraban zepelines, adentro de la despensa había varias golosinas, bebidas y gaseosas y otros alimentos que las personas debían pagar después del viaje, pero para los tres eran gratis, dos camas una de dos plaza y otra de una plaza, cada una de estas tenía una cómoda con una lámpara, la habitación también contaba con una cortina separadora.

    Invernal, se acostó en una cama con un poco de dificultad por su herida, observo la palma de la mano izquierda.


    –Cirugía de regeneración– el hechizo hizo que la palma de su mano emitiese un brillo blanco.


    Invernal, bajo su mano hacía su cuerpo y la apoyo en su torso.


    –Vaya, esa magia se ve genial–la joven Diana que estaba apoyada en la pared, observaba con curiosidad a la joven Invernal

    –Es una magia de curación, sirve cuando tienes fracturas por dentro–Contesto Invernal y agrego–Si tuviera heridas menores, solo usaría el hechizo “cura”.

    —Ya veo—comento Diana, entonces una pregunta le rondo en su mente, se había dado cuenta que Invernal, no había sido muy clara, cuando ella le explico porque iba al otro continente—Invernal, ¿realmente, porque vas al otro continente?, creo que tiene más razones de las que nos hablaste cuando nos conocimos.


    Invernal, observo a la joven Diana, se impresiono de la habilidad que tenía la joven Diana, para descubrir intenciones ocultas de otras personas.


    —bien, te lo explicare—suspiro Invernal que cerro sus ojos—Todo tiene que ver con una leyenda de mi tierra natal.


    Diana, se sentó a la orilla de la cama de Invernal, para poder escuchar a la morena y con mucha atención, empezó a oír la explicación de la hechicera guerrera.


    —Hace tiempo, digamos en los albores de esta humanidad, según se cuenta en nuestra mitología, hubo una gran extensión de tierra en medio del mar, hay vivían nuestros ancestros, eran inteligentes y su civilización era avanzada para su época, también había entrado en contacto con los dragones, los cuales le enseñaron la magia arcana, el primer tipo de magia que había existido en este mundo, fueron los primeros humanos en usar magia y en enseñarla a otras culturas y eran grandes comerciantes. Esas personas vivían en armonía con la magia, sabían sobre el equilibro y los peligros que conllevaba destruir traspasar ese límite, pero alguien utilizo mal la magia arcana, a causa de esta persona la tierra en donde ellos vivían se volvió inhabitable y se hundió bajo el mar, así que los habitantes de la isla, buscaron otro lugar donde habitar, otro comienzo en otra tierra, de la gran cantidad de barcos que zarparon, la mitad se perdió y los demás llegaron al continente, con miedo a la magia que causo la destrucción de su país, decidieron jamás usarla y prohibirla. Ellos empezaron a bajar por la nueva tierra y después de mucho andar, encontraron a la región de Arenas negras, que era un lugar muy parecido a su habitad y se establecieron en ese lugar, ese era su nuevo hogar, varias generaciones han pasado, para que la magia heredara de nuestros ancestro desapareciese de casi todos nosotros, eso se escribe en nuestra mitología, pero hay quienes dice que el grupo que había desaparecido se fue al otro continente y fundaron otra civilización, parecida a la de nuestros ancestros e incluso jamás olvidaron la enseñanza de la magia. Yo quiero ver a esa tribu perdida y saber porque nací con magia, muy diferente a mi pueblo. —relató y conto Invernal y agrego—Esa es mi razón principal.


    Diana, que escuchaba atenta a Invernal, se quedó maravillada por la historia de la morena.


    —Eres genial, Invernal—exclamo finalmente Diana y agrego—Buscar una civilización de leyenda, eso es genial y aventurero

    —Gracias, aunque ustedes también son geniales, dejar todo para buscar fortuna en el otro continente—comento Invernal y agrego—Bueno, si me disculpa voy a bañarme.


    La joven Invernal, entro al baño del cuarto, pasado unos minutos entro a la habitación Erick, el mayor de los hermanos Black, el cual había dado un paseo por el dirigible, la razón principal de ese paseo, era buscar en las piezas de los pasajeros de primera clase algo de valor para robar.

    — ¿Qué tal todo, hermana?—pregunto Erick

    —Todo bien, señor—le contestó Diana, con una sonrisa y parada militar y dejando su posición pregunto a su hermano— ¿Por cierto, donde estuviste?

    —Por ahí—Erick, sonrió de manera picara y golpeo un bolso de cuero que tenía.


    Diana, observo el bolso que traía su hermano, ya sabía lo que significaba.

    En ese instante salió del baño Invernal, que llevaba una toalla puesta para ocultar su cuerpo desnudo.


    —Es muy buena ducha, es muy relajante y refrescante, Diana, deberías probarla—comento Invernal antes de observar a Erick, cuando vio al mayor de los Black, se sonrojo y enojada exclamo—Maldito pervertido, sal de este lado y ve a tu lado, te doy 3 segundos.

    —bien, bien, tranquila—Erick, empezó a caminar a su parte de la pieza.

    —Little fire—exclamo Diana, que empezó a disparar pequeñas flama de fuego en dirección de su compañero de cuarto


    Erick, esquivo las flamas con rapidez y agilidad antes de llegar a su lado del cuarto. Invernal, utilizo el separador del cuarto como una puerta para evitar que Erick, se acercase a ese lado.

    El viaje continúo sin problema, al medio día de la mañana siguiente, el dirigible estaba arribando a una ciudad llamada Ezell, una ciudad grande con varios edificios, calles pavimentadas y una gran cantidad de población, lo que más representaba a esa ciudad era un gran torre de reloj, que terminaba con una gran campanario, el cual sonaba cada vez que daba una hora y su puerto de dirigible, es una edificación gigantesca, la más ancha y alta de los edificios, con más de 20 pisos, que concluían con un piso donde los dirigibles se estacionaban, el edificio en su cima, tenía una gran puerta que abría y cerraba cuando llegaba un trasporte aéreo.

    El dirigible, estaba pasando por la ciudad, los hermanos Black e Invernal, estaba observando la ciudad, muy mucha ansia, ellos se encontraban sorprendido, puesto que nunca había visto una ciudad tan grande y tan hermosa, Invernal, se fijó en el reloj de la torre, el cual era según la percepción de la morena, muy elegante y complementaba muy bien a la ciudad.


    —wow, esta ciudad es hermosa— Diana, estaba muy eufórica al ver la gran urbe y agrego—Seguro que la ciudades de este continente son igual de hermosa.


    Erick e Invernal, afirmaron con la cabeza al comentario de la joven, en ese momento una sombra cubría al zepelín, los viajeros, observaron que la sombra provenía de la gran estación de dirigible que tenía la ciudad. El zepelín, dejo de moverse y bajo lentamente a una pista de aterrizaje, los encargados de amarrar a los zepelín en la estación, empezaron con su trabajo y eso permitió que los viajeros del dirigible, bajase del vehículo aeronáutico, sin ningún problemas. Cuando los tres chicos viajeros, bajaron de la nave, se despidieron y se desearon un buen viaje y buena suerte en sus proyectos y cada cual se fue por su camino.

    Invernal, caminaba por la gran ciudad, llevaba su bolsa en su espalda y buscaba un lugar donde poder comer, había varios lugares, pero muchos de estos tenían los precios demasiado altos, así que se sentó en el banco de una plaza y se dio cuenta que había un carro de sándwich del cual salía un olor muy delicioso. La morena, se acercó al carito de sándwich


    —Buenas—le saludo el dueño del carro con una sonrisa a la morena— ¿Qué sándwich, apetece comer?



    Invernal, eligió los ingredientes de su sándwich y mientras el dueño del pequeño carro, preparaba el sándwich, empezó una conversación con la morena.


    —Parece que usted es del otro continente—le dijo el dueño a Invernal

    — ¿Cómo lo supo?—pregunto Invernal

    —He visto a muchas personas, así que se cuando alguien es de un lugar u otro—contesto el sandwichero y pregunto— ¿De qué parte del otro continente eres?


    Invernal, le contesto al dueño del puesto de sándwich, que ella era de la provincia conocida como Arenas Negras, El sandwichero, que había terminado de preparar el sándwich de Invernal, miro a la chica muy sorprendido.


    —Vaya, es la primera vez que veo a alguien de la región de Arenas negras— el sandwichero, que le entrego el sándwich y un vaso con jugo natural a Invernal—El jugo va por parte de la casa.


    Invernal, agradeció el gesto del buen hombre, le pago el sándwich y se fue a comer en el banco donde estaba sentada, mientras la morena comía el sándwich, observo un cartel en el cual se encontraban algunos anuncios que requerían el contrato de aventureros, la morena, sabía que necesitaría más dinero para continuar su viaje y poder sobrevivir en ese continente, lo típico que siempre hacía, así que observo los anuncios.


    —bien, tomare este— Invernal, saco la última tira de papel que tenía unos de los aviso, en la tira estaba escrito la dirección del lugar donde se debía dirigir para la misión—Una misión de guardaespaldas, no es un mal trabajo, además es solo una semana, es un tiempo prudente, esto es interesante incluye hospedaje y comida a parte del dinero que te dan cada día, aunque es algo sospechoso, pero por esta cantidad de dinero, hasta un mono bailaría.


    Invernal, se dirigió al lugar señalado por la tira del papel, era una gran mansión, de estilo antiguo, unos cuatro piso, muy alta y ancha, color blanco, con varios ventanales tanto abajo como arriba, con un patio amplio, con grandes áreas verdes y una gran piscina, en la cual se bañaba algunas mujeres con buenos atributos, un camino que empezaba desde un portón de rejas negras, la entrada era un gran arco con una puerta de madera, y terminaba en la mansión, el portón era de rejas negras, la entrada estaba por un guardia que llevaba un fusil y vestía con un pantalón negro, una chaqueta alargada de color azul y un gorro largo, el sujeto estaba parado de forma recta.


    —Alto, ¿Quién anda?—pregunto el guardián con una voz firme, como alguien que recibió un entrenamiento riguroso en el ejército o en algún sitio de gubernamental de entrenamiento.

    —vengo por el trabajo de guardaespaldas—le contesto Invernal, un poco sorprendida por la reacción del guardia.

    —Bien, puedes pasar—dijo el guarda y agrego—Aunque, me sorprende que una jovencita quiera este trabajo, bueno también vinieron dos chicos menores de edad.


    Invernal, empezó a caminar hacía la mansión y cuando llego, toco la gran puerta de la mansión, un mayordomo abrió la puerta y permitió pasar a Invernal. Cuando la joven piel morena, entro a la mansión se sorprendió de la cantidad de gente que quería el trabajo. Invernal, empezó a caminar buscando un lugar donde sentarse y entonces escucho una voz conocida.


    —Señorita, Invernal—exclamo una voz femenina.


    Invernal, observo a Diana que se acercaba a ella, con mano alzada y con una sonrisa de alegría. Invernal, se sorprendió al encontrarse con una de los hermanos Black.

    —Vaya, hace poco nos separamos y nos volvemos a juntar—comento Diana, que llego delante de la morena.

    —A mí me ha sorprendido que nos encontrásemos en este sitio—Invernal, se rasco la nuca.
     
    Última edición: 14 Febrero 2017
  6.  
    El fénix ascendiente

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    2120
    La carta de la calavera



    En la ciudad de Ezell, se escuchaban noticias de varios asesinatos de políticos de alto rango en el gobierno local, las autoridades a cargo de la paz y la seguridad, habían encontrado en las escenas del crimen una carta de presentación con la ilustración de un joker, que vestía de un pantalón amplio color amarillo, el cual estaba amarrado un poco más arriba del tobillo, calcetines negros, zapatos rojos que terminaban en una punta, una camisa blanca, una chaqueta sin manga una mitad roja y otra mitad de color verdes y rombos azules guantes blancos y un sombrero típico de los bufones de color rojo con azul y rombos grises, el sombrero tenía cuatro colas alargadas, en las cuales estaban amarradas unos cascabeles, el joker de la ilustración salía riéndose, hacía equilibrio con sus pies izquierdo que se apoyaba con su pierna derecha y con el dedo índice que creaba la ilusión de una calavera que se reía de igual manera que el joker y que estaba rodeada de una flama de color morada y clara. Al otro lado de la carta dibujada había otra calavera y de fondo, gracias a estas cartas, empezaron a nombra al asesino como el bufón. Varias investigaciones se hicieron respecto a este asesino y se encontraron con una antigua leyenda urbana que habla sobre un extraño y malévolo personaje, que se apodaba “El bufón”, en esta leyenda se dice que era un arlequín fracasado que había hecho un pacto con unos de los deidreda de las muertes y la locura. Ese pacto era de fortuna y riqueza, por un momento el bufón fue rico y tenía una gran fortuna, admiradores y cada rey lo empleaba para sus fiestas, pero llego el día en que el deidreda reclamo su parte y lo convirtió en un asesino loco que pudiese ser empleado por cualquier persona que quiera dañar a otro.


    Uno de sus últimos y más recientes asesinatos, ocurrió una noche en que la ciudad estaba bajo una constante lluvia y una tormenta eléctrica se hacía había hecho presente, específicamente en la casa de un político de Ezell.


    —Espera, ¿eres tú el tal llamado bufón?—pregunto un hombre bien vestido, el cual había caído al piso muy asustado y se arrastraba hacía atrás.


    Las gotas de lluvias, que habían quedado atrapados en una gran ventana, caían y se comían una a otra, los rayos alumbraban el cuarto oscuro en que estaba el sujeto bien vestido. El hombre asustado, estaba retrocediendo hacía atrás hasta que se dio cuenta que ya no podía escapar, su espalda estaba contra la pared.


    —Espera, te puedo dar dinero, todo lo que quieras— el político, que estaba muy asustado por la proximidad del bufón, trato de ganárselo—te duplico el doble de lo que te pagaron por asesinarme, no el triple y te convierto en mi asesino a sueldo.


    Otro rayo cayó, mostrando una cara enmascarada, la cual negó con la cabeza a la propuesta del sujeto.

    El bufón, elevo su guadaña ensangrentada por la sangre de los guardias que había tratado de detenerlo y el asesino, dejo caer el afilado instrumento de matanza, cortando la cabeza a su víctima, el cuerpo sin cabeza cayó al suelo, la cabeza rodo por el suelo,

    Se escucharon unos pasos, se abrieron las puertas y los guardias restantes, observaron al asesino y dispararon con sus armas, pero fue inútil el asesino, era muy ágil y pudo esquivar las balas y lanzo por una ventana abierta. Los guardias, dejaron de disparar, al ver que no podía hacer nada y que el asesino de su jefe ya había escapado.


    La luz de un tercer rayo, alumbro el cuerpo y la cabeza del fallecido.


    En la mansión donde se encontraba la joven Invernal, junto con los hermanos Black. La morena, que tenía su espalda apoyada en la pared, estaba teniendo una conversación con los hermanos.



    —Entonces tu hermano, dijo que para poder subsistir, necesitaban trabajo y tomaron este—La chica morena, miro a la menor de los Black.

    —Exacto—sonrío la pequeña ladronzuela a la hechicera morena

    —Por lo poco que conozco a estos hermanos, creo que Erick, va a tomar algo más que el sueldo —pensó Invernal, mientras mantenía sus ojos cerrados.


    Erick, el cual estaba al lado de su hermana menor, miro a la hechicera y se dio cuenta de lo talvez estaba pensando la joven habitante de Arenas negras.


    —No es eso—Erick, miro un poco molesto a la joven hechicera

    —Veo que supiste, lo que pensaba—Invernal, observo al mayor de los Black y haciendo aparecer un hilo de su dedo y sonriendo agrego—chiquillo, es difícil no pensar en otra cosa.


    Erick, miro un poco asustado el hilo, ya conocía lo que podía hacer la morena, con ese hechizo.


    —Okey, te dije que me disculpaba por casi robar tus espadas—Erick, ya estaba a punto de pegarse a la pared por el miedo que le causaba el filo de la daga de la morena.

    —Bueno, realmente no iba utilizar mi daga—La hechicera, hizo desaparecer su hilo y observo a los que había tomado el trabajo.


    La habitante de Arenas Negras, se dio cuenta de la cantidad de sujetos que había tomado el trabajo, se sorprendió de la cantidad de personas que había tomado el trabajo, muchos de estas personas eran gente que la hechicera no confiaría ni su vida, uno de estos sujetos se acercó a los jóvenes.


    —Vaya, vaya, que tenemos aquí— el mercenario, se puso delante de la habitantes de Arenas Negras y con una sonrisa algo depravada hablo con la hechicera —Una hermosa chica


    El hombre, tomo con suavidad el mentón de Invernal


    — ¿Oye, quieres hablar en la cama?—El hombre, trato de seducir a la hechicera.

    —Mala forma de seducir a una chica—La morena, estaba algo asqueada y molesta, por el comportamiento de aquel sujeto


    La joven morena, retiro la mano del mercenario de su mentón y le dio un fuerte golpe en el estómago, que hizo que el mercenario, retrocediese con una cara de dolor como si le hubiese golpeado en una parte más sensible.


    —Maldita, chica—el hombre, ya se había recuperado del golpe e iba a contratacar, pero su acción fue detenido por una mano que sujeto su muñeca.

    —Oye, no se trata así a una chica—Hizo su aparición un joven de unos 20 años, tez blanca, ojos grises, pelo castaño claro y corto, musculo bien definido en el abdomen y en los brazos, un mentón ovalado y mejillas delgadas, el joven, vestía solo con un pantalón azul y una sandalias, la parte de arriba estaba desnuda, llevaba puesta una bandana azul en su frente y llevaba en el cuello un Colgate en forma de barco, también un parche negro en el ojo izquierdo, en su espalda llevaba amarrado dos arpones grandes y en un cinturón tenía varios cuchillos.


    El mercenario, miro al joven y enojado soltó su muñeca de la mano del joven y se fue refunfuñando y maldiciendo su suerte.


    — ¿Estas bien?—el chico sin polera, miro a Invernal.

    —Sí, aunque…podía verlo vencido por mí misma—Invernal, estaba algo sonrojada al ver el abdomen desnudo del joven y pregunto— ¿Cómo te llamas?

    —Claro no me he presentado, mi nombre es Oceansea Kraken fisherman, pero me pueden llamar Sea, soy de la islas de Greonland— Sea, hizo una reverencia inclinando un poco su cabeza y observando a las chicas, le pregunto— ¿Y ustedes?


    Invernal, se iba a presentar pero Diana, se le adelanto a la morena y con un poco de calor en su cuerpo, hizo una reverencia, antes de presentarse.


    —Yo soy Diana Black y mi hermano, es Erick Black, somos del país de Rybeta, somos descendiente de guerreros de la marca del este—Se presentó Diana con una sonrisa y pensó viendo el torso desnudo de Sea—Qué buen cuerpo que chico.

    —Yo soy Invernal del Claro Azul, soy oriunda de Arenas Negras—La hechicera morena, miro a Sea de arriba para abajo.

    —Vaya, ustedes son del otro continente—comento Sea y agrego—Bueno, es genial ver a persona de otras tierras y especial a un habitante de las Arenas negras, he escuchado que ellos no son muy abiertos.


    La hechicera, se rasco su nuca, realmente era cierto, los habitante de su tierra, son más reservado y no gustan irse más allá de la provincia.

    En eso una criada de la casa, hizo acto de presencia, todos los presentes observaron a la criada.


    —El señor, requiere que ustedes se reúnan con el — la criada, que era una joven de tez blanca, de cuerpo esbelto, de pelo rojo que le llegaba hasta la cintura y el cual estaba amarrado con una cinta, de cara hermosa, mejillas delgadas y ojos cafés oscuros, tenía puesto su uniforme de criada color roja y guantes blancos, la criada después de hacer una reverencia, sonrió a los presente y agrego—Por aquí, por favor.


    Todos los presentes, siguieron a la criada por la mansión hasta que llegaron a un cuarto, la joven criada toco la puerta.


    — ¿Quién es?—se escuchó preguntar a una voz detrás de la puerta

    —Disculpen, les traigo a los que respondieron al requisito, señor— la criada, le dijo al dueño de la casa

    —Qué entren—se escuchó la voz del dueño.


    La criada abrió la puerta y entro junto con los presente, el cuarto era grande de piso de madera, paredes amarillas, una librería y un escritorio en donde estaba el político.


    —Puedes salir—el político, le dijo a la criada.


    La criada, afirmo con su cabeza.


    —Con su permiso—la criada, hizo una reverencia y se marchó de la habitación.


    El político, que estaba sentado en una silla, observo a los presentes y le agradeció por venir.

    —gracias por presentarse en este trabajo—le agradeció el político a los presente y agrego—Los quiero contratar como mis guardaespaldas, para protegerme de un asesino llamado bufón


    Casi todos los presentes se observaron, entre ellos muy sorprendidos, era bien conocido el sujeto llamado bufón, pero para la habitante de Arenas negras y los hermanos Black, el nombre era algo nuevo, así que la morena hechicera, no dudo en preguntar.


    — ¿El bufón?—La morena, pregunto a Sea.

    —cierto, ustedes no son de aquí—le contesto Sea y agrego—Aunque tampoco soy de la ciudad, pero los rumores sobre el bufón ha llegado hasta mi isla, digamos que es una leyenda continental, se dice que el bufón, es un asesino de 200 años de edad, que nunca muere, nadie sabe quién es pues utiliza una máscara y dice que ha hecho un trato con un deidreda de la muerte y la locura, mata por ordene de alguien que lo invoca, además que tiene extraños poderes que le permite hacer su trabajo y desaparecer sin dejar rastro alguno.


    —Se oye interesante—Invernal, se puso pensativa y agrego—Aunque no creó en que una persona pueda vivir tanto tiempo, aunque me interesa el poder del desvanecimiento que tiene ese tal bufón.


    El político, siguió explicando sobre el contrato y lo que esperaba de los guardaespaldas, cuando termino le dio rienda sueltas a los presentes para explorar la mansión y planear sus estrategias para proteger al político.

    La joven hechicera, salió junto con los hermanos Black y con Sea. La morena, estaba pensativa, había leído del poder del desvanecimiento.


    — ¿Por qué, estas tan pensativa?—Erick, se dio cuenta de que la morena estaba demasiado callada.

    —El poder de ese tal bufón, me interesa—contesto Erick—hay dos alternativa por la desaparición que hace ese sujeto, creo que hay dos opciones de habilidades, el primero la trasformación y la segunda la desaparición por humo, son dos habilidades mágica, que solo se puede obtener cuando portan un objeto bendecido con el poder de un deidreda.


    —Vaya, eres muy inteligente— el joven marino, estaba escuchado con atención la explicación de la joven hechicera.


    La joven hechicera, sonrío y se rasco la nuca, al escuchar el cumplido de Sea.


    —jaja, gracias, es que he leído mucho—Las mejillas, de la morena se volvieron roja por lo que dijo el cazador del océano

    —No le alague tantos, Sea—comento Erick y agrego—O se lo va a creer.

    — ¿Que dijiste, mocoso?—La morena, miro con molestia a Erick, por el comentario que el chico realizo y recito—Little ice.


    El joven ladronzuelo, tuvo que esquivar unas pequeñas estacas de hielo que salieron de las palmas de la hechicera.


    —Tranquila morena—Erick, trato de tranquilizar a una molesta hechicera y pensó—Voy a terminar en buena forma, por cada vez que ella dispare sus hechizo contra mí


    Unos ojos, estaban observando al grupo y escribió en un cuaderno “grupo peligroso”.
     
  7.  
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    Escritor
    Título:
    Terranova: Era de los aventureros.
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    1459
    El bufón ha aparecido

    El mayordomo de la mansión, estaba conversando en una habitación de la casa, que estaba oscura con una persona. El mayordomo era un tipo delgado, piel pálida y arrugada, su cara estaba flácida por el tiempo, ojos negros y sin pelos, era un tipo que había tenido tiempos mejores, de lo que vivía ahora.

    —Espera, como que no consideras a esos cuatros como peligrosos, es una hechicera, dos chicos, uno de ellos es un chico que tiene manejo de la espadas cortas y la otra parece que tiene una habilidad con las armas arrojadiza, sin contar con ese marinero que puede llevar dos pesados arpones en su espalda—exclamo el mayordomo preocupado

    Una sonrisa se dibujó adelante del mayordomo.

    —Allá tú, mejor que lo compruebes—comento el mayordomo a la sombra

    Invernal, estaba en una silla en el living de la mansión, la joven, estaba pensativa con eso del bufón, no era la primera vez que escuchaba sobre una persona que tenía la habilidad de ese tal asesino, pero era el primer caso que oía en ese continente, de alguna forma le estaba interesando el tema. Los hermanos Black, se encontraban en la otra esquina de la habitación, ellos estaban jugando con las cartas que Diana, había comprado recientemente, mientras que el marinero Sea, miraba desde un ventanal.

    —Invernal, de nuevo esta pensativa—comento Erick a Diana y agrego—Es la primera vez que la veo así
    —Que esperaba hermano, los hechiceros son así, son pensativos e investigadores, no pueden dejar de pensar—le cdijo Diana a Erick y agrego con una sonrisa—Eso es otra cosa que me gusta de la magia, es que los que están vinculados a ellas, no pueden dejar de pensar e investigar, son geniales
    —Sí, se me olvidaba tu entusiasmo por lo misterioso—pensó Erick

    Sea, bostezó tanto mirar afuera, le había aburrido, así que observo con que podía distraerse y observo a los hermanos Black, jugando a las cartas

    — ¿Puedo jugar con ustedes?—pregunto Sea a los hermanos
    —Claro con mucho gusto—exclamo una sonrojada Diana
    —Primero, ponte una camisa—exclamo Erick, notando el sonrojo de su hermana—Oye, se te nota tu exitación

    Diana, observo a su hermano con molestia tomo una carta y se la lanzo a Erick, el cual doblo su cuello, para que esa carta no se hiciese daños, y laca carta salió volando y se clavó con la pared

    —Rayos, hermano cállate, con razón invernal te tira sus hechizos—exclamo Diana
    —Jaja, chicos ustedes son divertidos—comento Sea, riéndose
    —Ha, maldita sea—exclamo Invernal, parándose del sillón

    Los hermanos Black y Sea, observaron a Invernal

    —Eso es—exclamo invernal
    — ¿Qué sucede, Invernal?—pregunto Diana a Invernal
    —Estaba pensando, en como ese bufón, puede vivir mucho—contesto Invernal y agrego—Solo es una teoría, pero explicaría su longevidad

    Invernal, se acercó a la carta que estaba clavada en la pared y saco la carta

    —Escuchen, el bufón, no es uno solo, es una herencia que se entrega de padre a hijo—comento Invernal, mostrado la carta que Diana había tirado, la carta del bufón
    —Sí, eso explicaría varias cosas respecto a el bufón—comento Diana y con una sonrisa dijo—Vaya, sí que eres inteligente Invernal
    —Bueno, muchas gracias—dijo sonriendo Invernal
    —Otra vez, te la tienes muy creída, morena—comento Erick
    — ¿Qué dijiste, mocoso?—pregunto molesta la joven morena

    Erick, retrocedió esperando un ataque de Invernal, el cual no llego.

    —Por esta vez, te perdonare—comento Invernal, mirando al mayor de los Black
    —Por poco—pensó Erick y observo a su hermana y pensó—Tal parece, que el comentario de mi hermana, alegro a la bruja morena

    En eso se escucharon varios gritos, los cuatros chicos fueron a ver y llegaron a la habitación del político, vieron con asombro como todos los guardaespaldas, estaban tirados en el suelo, observaron al causante de esa matanza, era una chica, que talvez tenía la misma edad que Invernal o un año menos, tez blanca, cuerpo delgado, ojos rojos, de cabello rojizo que le llegaba hasta la cintura, la ropa que tenía puesta consistente en un vestido de una pieza sin manga rojo con rombos verdes del cual colgaba varias esferas doradas, el cual dejaba ver unas piernas atléticas y unos brazos delgados, unos zapatos de bufón, guantes blancos, un sombrero de bufón que al igual que su vestido terminaba en dos esferas pero plateadas y una máscara de papillón o mariposa, que llevaba puesta y ocultaba la mitad de su cara, la chica, portaba en sus manos una hoz de la cual goteaba sangre.

    El político, estaba tan asustado que no se podía mover, junto al sujeto se encontraba el mayordomo que también estaba asustado.

    —Es momento de morir—exclamo la chica, que estaba a punto de utilizar su hoz para corta la cabeza del político,

    Diana, actuando rápido, tiro una de sus cartas que le dio a la mano de la chica, la cual con dolor soltó su hoz

    —Bien, pensado hermana—Erick, saco su dos espadas cortas y fue atacar a su oponente

    La chica enmascarada, al ver que Erick, iba a atacar, pero esquivo el espadazo de la chica, luego otro y otro, pero uno de los ataques de Erick, le hizo una pequeña cortada en la mejilla de la bufona.

    —Maldito seas—exclamó la enmascarada, que con enfado le dio una patada a Erick en el estomago

    Erick, fue lanzado por la patada e iba a chocar contra la pared, pero el cuerpo de Erick, fue detenido por Invernal, la cual al tomar a Erick, se arrastró algunos centímetros.
    —Un poco más y chocarías con la pared—comento invernal
    —Gracias, morena—agradeció Erick, que se despejo de Invernal
    —señorita Invernal, tengo una idea—comento Sea a Invernal

    Invernal, observo al marino del torso desnudo

    —Mis arpones, no creo que pueda contra la hoz de esa chica—comento Sea y agrego—Pero puedes ser posible, combinando mi arma con tu magia
    — ¿Tu arpón puede aguantar?—pregunto Invernal a Sea—Hay ciertas armas, que puede combinar con mi magia
    —Por eso te lo digo—comento Sea y agrego—Mis arpones, son echo del metal de grieado, unos de los metales que puede ser combinado con la magia

    Invernal, afirmo con su cabeza, se acercó a Sea, el cual saco uno de sus arpones, la morena y el marino, se miraron. Invernal fijo la vista a un arpón, cerró sus ojos

    —Escuchad espíritu del arma, escuchad mi suplica, te doy un poco de mi magia, para guiar tu fuerza y tu dirección, te doy la magia de la flama marina—recitó Invernal

    Una energía azul envolvió el arpón y la punta del arma fue envuelta en agua. La chica de la máscara de mariposa, fue atacar a los chicos.

    —Dispáralo ahora, la magia no durara mucho—exclamo Invernal

    Sea, lanzó el arpa hacía la bufón, la cual al ver la cercanía del arma, trato el bloquear el arma con su guadaña, pero el arpón, paso rosando su oreja, el sonido del agua desequilibro a la bufona, que cayó al suelo, se paró algo desorientada, aunque veía borroso, pudo ver a sus oponente

    —Malditos—exclamo la bufona—Me iré, pero volveré

    La bufona, envolvió su cuerpo en humo y desapareció. Los chicos, suspiraron algo más relajado.

    —Se marchó—comento Diana
    —Pero, ella volverá—comento Invernal y algo pensativa dijo—Esa mascara, me parece conocida

    Después de ese evento, el político, estaba agradecido con los cuatros chicos, así que le permitió a Invernal, entrar a la biblioteca, si era lo necesario para salvarle de otro ataque del bufón.

    Invernal, estaba en la biblioteca del político, la morena, estaba sentada leyendo un libro muy grande, en el cual se leía en la cubierta, “Artículos y armas de los deidredas”. La sirvienta de la casa, se acercó a Invernal con una sonrisa y le dejo una taza con té

    — Aquí tiene su té—le dijo la sirvienta a Invernal

    Invernal, agradeció a la sirvienta, tomo la taza.
    —Con su permiso—la sirvienta, hizo una reverencia y se iba marchar cuando Invernal, la detuvo
    —Espera—comento Invernal
    —Si, ¿Necesita algo más, señorita?—pregunto La sirvienta a Invernal

    Invernal, bajo la taza y miro a la sirvienta

    — ¿Cómo te hiciste la herida que está tapando con ese parche?—pregunto Invernal a la sirvienta
    —Fue una mala maniobra al cocinar—le contesto la sirvienta
    —Ha, claro—comento invernal y agrego—Que yo sepa, una sirvienta debe saber cocinar y su equivocaciones en la cocina no se debe reflejar en la mejilla.

    La sirvienta, miro a Invernal con una sonrisa, la había descubierto

    —Ya me descubriste—comento La sirvienta

    Un humo envolvió el cuerpo de la sirvienta, que se convirtió en la bufona
     
  8.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

    Cáncer
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    Terranova: Era de los aventureros.
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    La maldición de la máscara.

    La bufona, agito su hoz de forma horizontal, creando una energía roja oscura, que salió disparado y tenía por objetivo a Invernal, pero Invernal, viendo que no podía esquivar ese ataque, creo con su magia un escudo, esta defensa bloqueo el ataque.

    —Rayos, eres fuerte—La morena, desvaneció su escudo y concentro en su mano izquierda su energía mágica—Bola de fuego.

    La habitante de Arenas negras, lanzo una llama en forma de esfera, hacía su enemiga, pero la oponente utilizo su hoz para cortar la esfera y evitar que le llegase.

    —Ya veo, tu hoz es anti magia—La morena, cerro sus ojos y bajo sus manos.
    —jaja, hechicera, no podrás hacer nada, sin tu magia estas acabada—La bufona se río de la situación de su enemiga.
    —Deberás, crees eso—Invernal, sonrío burlonamente a su oponente—Nací en Arenas negras, nosotros somos grandes guerreros.

    La joven morena, saco sus dos espadas.

    —También soy un espadachín de doble espada—La morena, corrió hacía su enemiga, dio un salto he iba a atacar a su enemiga, pero ella se defendió con su hoz.

    La morena, al ver que no podía realizar un ataque desde ese ángulo, hizo una vueltera atrás en el aire y volvió a su posición.

    —Buena defensa, chiquilla—La chica de Arenas negra, apunto con la espada que tenía en su mano izquierda—Pero vamos a ver cuánto aguantas.
    —Pruébame, mujer oscura—se burló la bufona.
    —Eso fue un apodo un poco racista sabes—le dijo la joven de Arenas negras, con un poco de molestia

    En una habitación de la casa, la cual estaba oscura y soló, se veía las cortinas rojas, sentado en una silla y viendo una bola de cristal, se encontraba un viejo, vestido de túnica y encapucha, viendo la lucha que sostenía la bufona con Invernal.

    —Rayos, sabias que era muy pronto para que ella tomase el lugar de el—El viejo de la túnica golpeo su frente con la mesa y agrego— De hecho, hecha no debería seguir con esta patética tradición familiar, se suponía, que el ultimo bufón, debería ser su padre, ¿Por qué, rayos la conduje a esto?
    —Porque, yo lo quise—una voz se escuchó en toda la habitación.
    —Maldición, eres tú—el viejo de la túnica, observo que en unas de las paredes, apareció un humo rojo.

    Una sonrisa burlona, se dibujó en esa bocanada de rojo y brillos fuertes.

    —Sí, exacto so yos el gran Burk-Loon— se escuchó una voz de aquel humo y agrego—Si, cálmate esta será la última generación que utilizara mi mascara, cuando la última bufona pierda el control, su vida será devorada por la máscara y al fin, obtendré un gran poder, para materializarme en este mundo.
    — ¿Ese era tu plan desde el principio, cierto?—el viejo, miro al humo.

    El cual le contesto con afirmativo “si”, y después de reírse, desapareció.

    —Varias generaciones solo para servir de energía a este ser—el anciano, golpeo la mesa con sus manos y agrego— Debo hacer algo, pediré ayuda a esas personas.

    Los demás, estaban haciendo lo suyo, los hermanos, localizaban que cosas de valor podían tomar y el chico del arpón, estaba afuera de la sala donde trabajaba el empleador, para cuidarlo.

    —Oigan, ustedes chicos—una voz llamo la atención de los tres jóvenes.

    Los hermanos y el sujeto del arpon, se acercaron al mayordomo que venía muy apresurado y jadeante.

    —…su amiga…necesita ayuda—la voz del mayordomo, se escuchaba entre cortado—Esta en la biblioteca, peleando con el, digo la bufona.

    Los chicos, afirmaron y decidieron seguir al mayordomo. Cuando el grupo llego a la biblioteca, vieron que aun la pelea, entre la bufona e Invernal, estaba en pleno desarrollo, la lucha había dejado varias estanterías partidas por la mitad y también varios vidrios rotos. Los chicos, iban a bajar para ayudar a la morena, pero chocaron con una pared invisible.

    —Maldición—La menor de los Black, golpeo la pared invisible.
    —Esto debe de ser obra de ese maldito—pensó el viejo mayordomo.

    La bufona, volvió hacer su ataque de crear una energía con los giros de su hoz, la jove Invernal, esquivo ese ataque, el cual logro partir un pilar.

    —Esta chiquilla, cada vez se vuelve más fuerte—Invernal, se paró y observo a su oponente—Ahora que lo pienso, sus ataques cada vez son más crueles y más descontrolados, es como, si algo la estuviese poseyendo o mejor dicho, ya cada vez más el control de los poderes de la máscara va disminuyendo y es la máscara que la controla.

    Las chicas, siguieron con su pelea, cruzando sus armas, cada una tratando de acabar con la otra, su pelea era vista por los cuatros testigos, que trataba de entrar a la fuerza, golpeando esa muralla invisible. La lucha de ambas chicas, parecía no acabar.

    — ¿Por qué?—se preguntó la bufona—No puedo acabar con esa chica, teniendo este gran poder.
    —Es porque, tu espíritu, solo es de una mortal—una voz se escuchó en la cabeza de la bufona—Permíteme, tomar el cuerpo que posees, para acabar con esta persona.

    La bufona, dio un salto hacia atrás, clavo su guadaña en el suelo.

    —Te lo permito—La chica de la máscara, haciendo que el dueño de esa voz poseyese su cuerpo.
    —gracias—en la cabeza de la chica, se escuchó una voz burlesca.

    Del cuerpo de la bufona, se emitió una gran cantidad de luz de color escarlata, los ojos de la chica de la máscara se volvieron completamente negro.
    —Te acabare, chica—La bufona poseída, observo a su oponente y desclavo su hoz—Primero acabare contigo, luego con el viejo, abuelo de esta chica, y con todos lo de esta mansión y después cuando me coma la energía de esta chica, mi cuerpo terrenal se hará presente y no necesitare de esta mocosa, ni de su familia.
    —Eres unos de los tantos entes, idiotas que uno se encuentra en el mundo espiritual—La chica morena, miro a su enemigo/a y se preparó para otra ronda—Ahora me acuerdo como mi gente llaman a tu clase utukkus, venga utukku.
    —Interesante nombre, acuérdame pasar por tu tierra—el utukkus, elevo su mano y unos símbolos se tatuaron en las manos de la bufón—Sé que eres una hechicera, así que no me detendré a usar mi magia.

    La bufona poseída, disparo de sus manos un rayo rojo, la morena, creo un escudo para protegerse, pero el rayo atravesó el escudo, por suerte el rayo rojo, roso el hombro de la chica, creando una pequeño corte.

    —Ya veo, esta es la magia de un utukku—Invernal, sonrío de forma burlona—je, pensaba que la magia de los de tu clases era fuerte, pero solo es magia común.
    — ¿Cómo que magia común?—el utukku, estaba molesto por el comentario de la morena, que le hirió el orgullo.
    —ja, los maestro de la magia lo hace todo el tiempo, incluso varios novatos sabe esa magia—La morena, levanto su mano izquierda e invoco un rayo de luz y agrego—Cuanto tiempo has estado fuera de la tierra, ser del otro plano.

    La morena, disparo un rayo rojo, pero un asombrado utukku, pudo esquivar el rayo, antes de que este le pegara, el oponente, rodo por el suelo, cuando paro se paró apoyando su mano en el piso.

    —Veo que debo actualizarme, antes de conquistar este mundo—el oponente, se limpió su ropa.

    Ambos reanudaron su pelearon chocando sus armas, después de unos cuantas golpes con sus armas, se miraron sus caras, estos enemigos, sabían que esta pelea debería terminal con uno derrotado.

    — ¿Cómo acabar con este utukku?—se preguntó la morena y agrego—La única manera sería matando al cuerpo anfitrión, pero la verdadera dueña de ese cuerpo.

    La morena, estaba pensativa, no sabía que podía hacer, vio a su oponente, la bufona solo era una joven que talvez tenga su misma edad, no le gustaba la idea de matar a un humano y en especial a una chica.

    —Señorita, debe romper la máscara, solo así Burk-Loon, volverá a su plano—grito el anciano mayordomo a la chica.
    —Burk-loon, ya veo es así como te llamas—una sonrisa apareció en la cara de la joven morena y pensó—gracias a ese anciano, pude saber su nombre, ahora puedo derrotarlo.

    La joven morena, bajo sus espadas, cerro sus ojos y respiro hondo, en su cultura, había solo un hechizo que se permitía hacer y el objetivo de este era debilitar o espantar a los utukku y a los entes malévolos, que interrumpía la vida.

    —Soy la protegida de la señora del invierno, a ella le imploro ayuda para vencer a este utukku, llamado Burk-Loon, decidme el nombre para debilitarlo, o mi gran protectora, soy Invernal tu protegida—La joven morena, abrió sus ojos y miro con una sonrisa burlona a su enemigo—ya se tu nombre para debilitarte Burk-Loon y es Buerko-Koo.

    De repente Burk-Loon, sintío un fuerte dolor y retrocedió, estaba cansado y sudando, su cuerpo no respondía.

    —Ahora, voy hablar con la dueña del cuerpo—la joven morena preparo su último ataque—No sé qué te sucedió para volverte parte de todo esto, pero te diré algo, eres una idiota, si crees que siguiendo la línea destructiva de tu familia los llenaras de orgullo, los utukku, no se conocen por su amabilidad, se conocen más por sus bromas y por sus manipulaciones.

    La joven Invernal, corrió hacía su enemigo y con su espada corto gran parte de la máscara, dejando solo un pequeño porcentaje que cubría la parte del lado derecho de la cara de la chica.

    —Nooo, maldita seas hechicera, algún cuando vuelva a la tierra, me vengare—esa fueron las últimas palabras de Burk-Loon, que dejo el cuerpo de la joven bufona.

    La bufona, se desmayó, pero antes de caer al piso, fue Invernal, que la tomo y la bajo suavemente. El trabajo estaba cumplido.
     

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