El grito de la Banshee Esa mañana era una mañana como cualquier otra. El sol se asomaba lentamente, los pajaritos cantaban felices, despreocupados, como si nada pudiera interrumpir ese día maravilloso que estaba comenzando. Nada excepto… ese grito. Ese grito que resonó en todo Beacon Hills, que hizo que los pájaros volaran espantados de las copas de los árboles, que la gente se mirara extrañada entre sí, porque nunca habían oído algo como aquello, y que hizo que a un grupo de amigos que si sabían de lo que se trataba se les helara la sangre. Scott, Stiles, Isaac y Allison, se encontraban en ese momento, reunidos en la escuela, cuando de repente lo escucharon. Ese grito tan particular que solo una persona podría lograr. -Lydia- dijeron al unísono. Se dirigieron hacia su casa, que era de donde provenía ese sonido y cuando llegaron entraron corriendo hasta donde ella se encontraba y la bombardearon a preguntas: -¿Estas bien? ¿Dónde está el peligro? ¿Alguien te ataco? Lydia les dirigió una mirada confundida. -Lydia, ¿Por qué gritaste?- pregunto Allison. -ah eso… es que estoy llegando tarde al colegio y acabo de darme cuenta de que mi esmalte de uñas no combina con mi ropa… Allison no pudo evitar soltar una carcajada ante la mirada incrédula de los tres chicos que habían quedado descolocados por esa respuesta. -Lydia!!!-volvieron a repetir al unísono.