hola:) bueno, soy nueva en este foro y pues me encantaria saber que opinan de mi primer fanfic. en realidad me gustaria correcciones, criticas y saber lo que opinan. es un long-fic aqui esta el primer cap. ----principios--- Se miro en el espejo de color dorado mientras las manos de su amiga le trataba de dar forma a su rebelde cabello: se sentía cansada, agotada. Y es que no pudo dormir la noche anterior por los nervios que la comían viva. Solamente se había limitado a mirar el techo de su habitación en la oscuridad mientras imaginaba todo lo que podía ocurrir al día siguiente. Sintió un pequeño dolor en la cabeza: alguien le había jalado por error el cabello color castaño que le llegaba a la mitad de la cintura. Siempre había tenido problemas para poder peinárselo, no estaba convencida que alguien pudiera con él, llevaba más de la mitad de su vida tratando de arreglárselo y es que a ella no le gustaba tener que hacer pociones o hechizos para hacerlo. -lo siento hermy, pero no te preocupes veras que te quedara fabuloso y además tienes cosas más importantes por las cuales preocuparte.- la voz de ginny inundo brevemente la habitación. Hermione no pudo más que hacer una mueca en modo de protesta, no podía quejarse, ya que su amiga tenía mucha razón: faltaban cosas por hacer y es que le quedaba tan poco tiempo para poder arreglarla. .-lo sé ginny.- contesto dulcemente, pero eso no la tenía preocupada en lo más mínimo, lo que ocupaba su mente era otra cosa. Se sentía feliz por poder tener algo con él, aunque no fuera una relación formal ni seria, pero por alguna extraña razón sentía que podía ser el día en que él se le confesara y empezaran a salir juntos de verdad. Tenía la ilusión de pasear con él en castillo tomados de la mano, besarlo y decirle cuanto lo quería. - No sé cómo puedes hacer esto.- nuevamente la voz de su amiga la saco de sus pensamientos. No era de esperarse que ginny se sintiera extrañada por la decisión que había tomado y mucho menos que le tratara de hacerle ver que había mucho más chicos en todo el colegio que la tratarían de conquistar .- vamos Hermione, no tienes por qué hacerlo, no es tu obligación tratar de hacerlo sentir mejor… - Si se que no es mi deber pero… yo quiero hacerlo.- confesó con un susurro y su sangre se le subió a las mejillas por atreverse a decirlo en voz alta. Hacía mucho tiempo que le gustaba ron y jamás lo quiso decir enfrente de las personas, hasta ese momento. Estaba harta que las demás chicas le reprocharan que solo salía con él cuando él lo decía en el momento que el quería y luego la dejara cuando empezara con alguien más. Lo negaba, pero siempre había estado enamorada y aunque la tratara como un objeto, le agradaba su compañía. .-yo no quiero que pases por esto otra vez, se que dentro de poco te dejara de nuevo y sabes que jamás te ha tomado seriamente.- ginny conocía a la perfección a su amiga al igual que conocía a ron. Hermione siempre había sido inteligente y temperamental, su orgullo iba mucho más que de cualquier persona aunque eso significara tener que tragarse sus palabras en algunas ocasiones, por eso ella no debería de salir con ron, ya que él era un poco terco y además jamás se tomaba las cosas como se deberían. Eran demasiado diferentes para poder llegar a una relación. Pero de todas maneras nunca se habían besado. A lo más que su amiga y hermano habían llegado era a abrazarse y eso no tenía nada de malo. Pero le entristecía ver que Hermione se tomara mucho mas enserio el significado de eso y cuando él se iba la dejaba muy herida Vamos ginny, se que jamás lo ha hecho pero tengo el presentimiento que esta vez lo hará.- los labios de la castaña se curvaron en una sonrisa, mientras sus ojos hacían ver el brillo que había en ellos. Estaba demasiado confiada, demasiado feliz. La pelirroja no tuvo más remedio que terminar de peinarla en silencio. No quería herir a su mejor amiga diciéndole malas cosas de ron, ella se daría cuenta poco a poco que todo era un error y cuando eso sucediera tendría que ser ella la que le enjuagara las lagrimas y consolarla.. De nuevo - Ya está tu cabello hermy, ahora solamente te falta maquillarte y elegir el vestido. ¿está bien?- su voz tenía un aire de culpabilidad por haberle dicho lo anterior, así que tenía que tratarla más amablemente de lo habitual - ¡ ha quedado fabuloso, ginny!.- en cambio la voz de la castaña sonaba como la de una niña pequeña, tratando de abrir los regalos de navidad. - Cuando estés lista me avisas y te acompaño donde quedaron.- y dicho esto salió de la habitación, pensado claramente que si su hermano volvía a herir a su amiga, no podría llegar al fin de cursos sin ningún maleficio….
Hola n.n me gusta mucho como narras y la historia va en buen camino :D quiero la contiii n_n. Bueno unas pequeñas observaciones, tienes algunas faltas ortográficas pero nada grave, y por ejemplo en este diálogo: -Lo sé Ginny.- Contesto dulcemente, pero eso no la tenía preocupada en lo más mínimo, lo que ocupaba su mente era otra cosa. Se sentía feliz por poder tener algo con él, aunque no fuera una relación formal ni seria, pero por alguna extraña razón sentía que podía ser el día en que él se le confesara y empezaran a salir juntos de verdad. Tenía la ilusión de pasear con él en castillo tomados de la mano, besarlo y decirle cuanto lo quería. Recuerda poner las mayúsculas como te marqué en las negritas,(Después de un guión y en nombres propios) saludos ;)
hola! muchas gracias por comentar thevictimsoul!:) bueno, se que es un poco tarde pero aqui esta la continuación! soy nueva como saben y es mi primer fic! asi que sus criticas me ayudan demasiado! espero que disfruten el capitulo!:) perdón por las mayusculas! es que ya no me dio tiempo pero creo que es mi único error! disfrutenlo ---------una noche casi inolvidable--------- Salió de su habitación con la cabeza agachada, su vista color miel no dejaban de observar el suelo. Se sentía demasiado nerviosa como para poder dejar de mover sus manos. Las unía, las separaba y las volvía a unir, en un movimiento rápido y desesperado. No quería hacer el ridículo una vez más, y es que noche anterior fue la última vez que lo vio, y casi había gritado de la emoción por haberla invitado salir, en ese momento se había puesto roja y salió corriendo hacia el dormitorio de las chicas sin antes despedirse con un breve "claro" Se movió lentamente hacia las escaleras, le era difícil caminar con ese vestido: era liso, con un pequeño escote en la espalda, con tirantes y de un hermoso color azul dándole así resaltando más su piel color blanca, aunque el único inconveniente era que la prenda era un poco ajustada. Suspiró ante su falta de confianza en sí misma, de repente sus hombros se tensaron y cerró sus ojos color miel. Pensaba que esta era la oportunidad que ella tanto había deseado desde hacía unos años. Ron la había citado en una cena a la luz de la luna, a los alrededores del lago. Algo romántico, sencillo y demasiado significativo. Pero era algo especial, ya que habitualmente sus citas anteriores habían tomado lugar en las excursiones de hogsmeade; en aquellas ocasiones se reían sin parar y jamás habían sido del todo románticas. Solamente era una rutina; de honeydukes, pasaban a beber algo en las 3 escobas, compraban algo en zonkos y luego regresaban al castillo Abrió los ojos de golpe, se le hacía tarde por estar tan pensativa, solamente faltaban 15 minutos para la hora acordada, y es que el lugar estaba un poco retirado y para variar esa noche se le había ocurrido traer tacones. Trató de bajar las escaleras lo más pronto posible, pero los zapatos no la ayudaban mucho. Cuando por fin estuvo abajo se movió rápidamente con paso decidido hacia el lago, pero recordó que ginny estaría en la sala de común esperándola. Odiaba tener que quedarse un poco más de tiempo, llegaría tarde, no había ningún remedio. -Hermione.- reconoció la voz alegre de su amiga al instante, se volteó rápidamente para ver a ginny, pero esta ya se había adelantado para verla de frente. Sus ojos destellaron y su boca se transformó en una radiante sonrisa dejando entrever sus dientes blancos. Hermione se sonrojó: no estaba acostumbrada a que la gente se le quedara viendo fijamente, y mucho menos que la causa fuera porque se veía bien. Ese era el problema con ella, no le gustaba demasiado arreglarse, sentía que era algo superficial.- te ves hermosa.- la castaña lo único que pudo hacer fue sonreír. No quería sentirse más por la apariencia, creía que ginny le había dicho esto porque fue ella quien lo arreglo todo. Pero por un breve momento pensó si ron le haría ese cumplido y su sonrisa se ancho aun más, estaba decidida que esa sería su noche y que nada lo iba a arruinar. -gracias ginny, pero apurémonos se me hace tarde.- su voz sonaba preocupada, y sin decir más las dos empezaron a caminar rápidamente por los pasillos del castillo. Sus pasos era lo único que se escuchaban. Hacían eco contra las paredes, haciendo un incomodo sonido. - Vamos que no vas a llegar más que 2 minutos tarde, no te apures demasiado o si no podrías caerte.-la reprocho la pelirroja, no podía seguir el paso de su amiga. Iba demasiado rápido sin contar que llevaba tacones.- Además, mi hermano no se irá por que te retrases,- Por fin salieron del castillo hacia el frio exterior y sin perder tiempo se dirigieron al lago. La noche estaba preciosa, era luna llena y no había ninguna nube, así que se veían las estrellas en todo su esplendor, el viento era fuerte y las hojas de cada árbol y planta se movían. Hermione lo tomó como una premonición. Lejos de donde estaban, se podía deslumbrar la figura de un chico alto y delgado, sentado sobre un mantel blanco. La castaña sonrió para sí misma, aun lejos de él su corazón había empezado a palpitar con fuerza. - Sé que ya me tengo que ir, suerte.- Ginny la había tomado por sorpresa y la había abrazado brevemente.- se me olvidaba, creo que me dijo algo acerca que quería comentarte algo esta noche.- Cuando se separaron la pelirroja le sonrió una vez más y le guiño el ojo y empezó a caminar hacia el castillo, con un paso lento y elegante dejando a Hermione sola, a unos cuantos metros de ron. De repente sus pies no le respondían y el corazón se le aceleró. ¿Qué es lo que le quería decir que era tan importante?, ¿acaso por fin ron se había fijado en ella? Maldijo a ginny en voz baja, en lugar de tranquilizarla la había puesto aun más nerviosa. Se detuvo y se animó mentalmente antes de poder avanzar, cuando lo consiguió empezó a caminar lenta y despreocupadamente hacia él -lo siento, se me ha hecho un poco tarde.- se asustó al ver que su voz había cambiado drásticamente hasta tener un tono pausado y un poco meloso. Sus mejillas empezaron a tornarse de color rojo y agacho su mirada hacia el suelo, observando así el pasto que tenia debajo de sus pies. - no es nada, y además acabo de llegar así que no tienes nada de culpa.- ron sonrió ampliamente por ver que Hermione era igual que siempre, apegada a los acuerdos y a las normas. Él la notó un poco diferente. La miró detenidamente: aun a solamente la tenue luz de las velas y el brillo de la luna, pudo ver que se había maquillado, algo que casi nunca hacia. Sus labios se veían dulcemente rojos y su cabello tenía unos hermosos caireles color castaño. "obra de ginny" pensó y eso hizo que su sonrisa se anchara aún más.- ¡qué bien te ves Hermione!- dijo alegremente mientras le hacía con la mano una señal para que se sentara a su lado. -gracias.- su sonrojo aumentó aun mas, aunque casi no se podía distinguir, sonrió satisfecha. Se sentó cuidadosamente sobre el mantel blanco en el cual se encontraba ron. Entre ellos había una pequeña canasta color café. Ella no pudo evitar imaginar que es lo que había preparado el pelirrojo para aquella ocasión, tal vez se había limitado a traer un poco de hidromiel y un postre. - ¿fue ginny verdad? Como si no la conociera. Créeme que estuvo diciéndome en toda la mañana como debería de venir vestido.-sonaba fastidiado, es que su hermana parecía que quería vestir a todo el colegio si fuera necesario, eso lo hartaba. Como si no supiera que era una camisa y un pantalón. Hermione lo miró primero fijamente. Estaba vestido con una camisa de cuadros con color blanco y gris, unos pantalones de mezclilla y zapatos negros. Se veía demasiado bien a la luz de las velas. Se sonrojó y para que el no la viera terminó observando la pequeña canasta Ron se percató que ella miraba fijamente la canasta, así que la agarró y empezó a buscar el hidromiel que se había robado en la tarde de las cocinas. Saco dos copas y sirvió lentamente una para él y otro para ella. Sonrió al ver que la había sorprendido, casi jamás podía verla con esa expresión en su rostro. De alguna manera era algo gracioso Hermione sostuvo la copa en sus manos mientras ron miraba el cielo. Le había hecho mucha gracia que hubiera acertado sobre lo que el traía en la canasta, por lo menos una parte. Se fijó como era exactamente el rostro de ron. A la luz de la luna se veía aun más clara su piel y sus ojos azules se veían mucho más brillantes, dándole así al cabello rojo intenso un poco mas de palidez. Sonrió para sí misma, de nuevo. Estaba feliz de estar simplemente en silencio con él a la luz de la luna con una copa de hidromiel. Era relajante y cómodo -¿por qué sonríes?- la voz de ron la asustó por un momento, haciendo que se sobresaltara y se pusiera aun más roja de lo que estaba. Miro su expresión y le agrado saber que el igual sonreía - no es nada, es que me agrada estar así, además también sonrió por que adivine que traías hidromiel en la canasta.- su voz sonó clara y un poco avergonzada. -oh, ya veo. Pensé que no te gustaba adivinación ¡eres mejor que la señorita trelawney! Tal vez hasta te quedes con el puesto.- y ron se empezó a reír y ella con él, era una hermosa sensación, era un momento perfecto, con la persona… perfecta. -no gracias, ¿quién te dirá que te morirás al día siguiente? , por más que lo espero, jamás sucede.- la castaña estaba intentando seguirle la corriente y el empezó a reírse aun más alto. Hermione se sintió un poco más confiada. Pensó que los nervios que no la habían dejado dormir y la habían acompañado hasta unos minutos antes eran absurdos. Para ella era tan normal reírse con él, era natural, innato. Aunque una pequeña cosa la dejaba inquieta ¿Cuándo él le diría la cosa importante? ¿Esperaría hasta que regresaran al castillo? Era un poco frustrante. -¡ha! Ya quisieras, es más ¿Por qué no empezamos a comer? Me muero de hambre.- y dicho esto empezó a sacar unos pastelillos de la pequeña canasta. Estaba demasiado acostumbrada al apetito de su compañero, que casi se rio de sí misma por pensar que sería un pequeño postre. De repente Hermione asustó cuando ya había sacado más de 10 pastelillos de diferentes sabores, además de una tarta de melaza y pay de piña, junto con otra botella de hidromiel. ¿En verdad ron pensaba que se lo podían comer los dos? Estaba loco. - es demasiada comida.- su voz tenía un tono de susto y de reprobación. Pero ron ya no le prestaba demasiada atención, ya que ahora estaba concentrado en un pedazo de pay y una copa de hidromiel. La castaña, resignada por su falta de interés así que tomó un pastelillo y se lo llevo a la boca, lo masticaba lentamente, saboreándolo. - es que no había comido en toda la tarde.- se excusó ron al cabo de unos 15 minutos, cuando ya se había comido más de seis pastelillos y la mitad del pay. - bueno tu siempre tienes hambre ¿Cómo puedes seguir tan delgado? Ya desearía tener yo esa suerte.- dijo Hermione en tono un poco dramático. Era normal que se hicieran bromas respecto sus hábitos que ella se sonrojo por el atrevimiento ¡como podía sacar tal tema a la luz de la luna, cerca del lago, sin contar que estaban solos! Se sintió un poco tonta. Pero el pelirrojo sonrió y contestó - pero yo hago deporte.- la castaña bufó, le gustaba saber que la cita iba sin complicaciones. Deseaba quedarse toda la noche con él, en su mente empezó a sacar cuentas. Miró el reloj de oro que su mamá le había dado en navidad, se percató que quedaban menos de 20 minutos para el toque de queda. Le obsesionó saber que apenas llevaban al menos cuarenta y cinco minutos juntos, en ese pequeño paraíso personal en los terrenos del castillo y no había sucedido nada de lo que ella esperaba, excepto el cumplido que le había dicho ron en al principio de la cita. Si mal no recordaba siempre sucedía lo mismo cuando él la invitaba a salir: solamente hablaban de lo que querían y lo que les gustaba, claro hasta que él empezaba a salir con alguna otra chica y no estaban mucho tiempo juntos - ron, ya harán el toque de queda, debemos irnos.- la voz de Hermione sacó a ron de sus pensamientos. El chico pensó que no le quedaba mucho tiempo y debía decirle a la castaña la buena noticia, era un poco absurdo. Y que ella le dijera nada empezó a ayudarla a recoger las cosas a toda prisa, mientras él la veía un poco asombrado. Era increíble como ella podía hacer todo en menos de 10 minutos mientras él empezaba a entender lo que ocurría. Por un breve instante admiro que ella siempre fuera así pero por otra no le gustaba, se exigía mucho a si misma Cuando empezaron a caminar rumbo al castillo empezaron a hablar sobre demasiadas cosas: las tareas que les faltaba por realizar, maestros, las clases y por si fuera poco la próxima excursión a hogsmeade que se realizaría dentro de dos semanas. Hermione tenía que aprovechar esos pequeños minutos que quedaban para poder llegar a su verdadero objetivo: averiguar la cosa importante. Cuando empezó a imaginarse cómo podía hacerlo, ron la detuvo entre un oscuro pasillo. Ella se sobresalto y las piernas empezaron a fallarle .no se imaginaba un lugar tan solitario para que él le dijera…lo que le fuera a decir. Empezó a pensar que él se e iba a declarar ¿Por qué tanto alboroto? Nadie haría una cena tan romántica para solamente quedar como amigos ¿o sí? Hasta que Ron empezó a poder hablar. Se le veía nervioso, comenzaba a sudar y ella no tenía que pedir explicaciones, solamente se limitó a observarlo. -Hermione la razón por la cual te cite es porque quería decirte algo.- la voz de ron sonaba un poco feliz y avergonzada al mismo tiempo. Por esa razón Hermione empezó a sudar, a imaginarse lo que ocurriría. ¿Acaso si se haría realidad? ¿O solamente la había citado para darle una buena notica? En sus adentros estaba saltando de felicidad, observó los ojos azules de ron intensamente, como si pudiera conocer las siguientes palabras escritas en ellos. Paso un largo silencio incomodo, hasta que él se armo de valor y felizmente dijo: -lo que quiero decirte es que… por fin aclare mis sentimientos.- su voz sonaba tan despreocupada. Miró fijamente el rostro de Hermione, tratando de averiguar cuál era su razón. No quería que lo mal interpretara. Así que se puso un poco rojo por la vergüenza El corazón de Hermione empezaba a latir a mil por hora y la boca se le empezaba a quedar seca. ¿Por qué se había puesto rojo tan repentinamente? Claro, debía de ser eso. Lo miraba atónita. Animándole a seguir - y quería que fueras la primera en enterarte lo que ocurrió ayer en la noche… veras eres mi mejor amiga y siempre te lo cuento todo y esta vez me decidí a decírtelo a ti en lugar de a Harry porque él de seguro no me dejara en paz, pero tú siempre me comprendes… quería pasar un tiempo a solas contigo para hacer así más fácil la noticia.- y dicho esto su boca se transformo en una radiante sonrisa, dejando entrever sus dientes tan blancos como los de su hermana Ella no entendía lo que quería decirle ron pero… no era nada bueno, siempre que adoptaba esa sonrisa significaban dos cosas: o había logrado algo académicamente o… - es que… Hermione… yo…. Estoy.- la voz de ron empezaba a sonar inquieta. Feliz, e hizo una breve pausa para fijarse en el rostro de su amiga ¿acaso lo que veía era tristeza?, imposible tal vez la veía de ese modo por la falta de luz. Le restó importancia y finalmente dijo.-¡ estoy saliendo con Lavender Brown!
Hola n.n Gracias por mencionarme al principio del cap ¡que orgullo!, este capítulo me ha encantado, de verdad que tienes muy bien formada la historia ¡si es que deja picada!. Pobre Hermione T.T, la dejaron por Lavander, ojalá que todo se arregle :D. Yo me despido y espero la contiii
hola hola a TODO mundo:) tercer capitulo!!!! gracias a todas por leer, enserio muchas gracias! ------después de la cita----- Estaba cansada. Sus ojos estaban demasiado rojos e hinchados. El brillo que había tenido hacia unas pocas horas ya no estaba, se había acabado…no había rastro que en algún momento habían estado felices. Su boca tenía un sabor amargo a pesar que estaba seca. Su cabello que antes habían sido unos hermosos caireles ahora eran una maraña enredada, más de lo habitual. Estaba llorando desde hacía más de 4 horas, pensó que las lagrimas en un momento se habrían de acabar, que las que existían en su cuerpo no eran suficientes para poder consumir la tristeza que la embriagaba en aquellos momentos. Su cuarto estaba oscuro, sin tomar en cuenta la poca luz que entraban por las ventanas. Hacia frio, por lo que ella se cubría completamente con las blancas sabanas. No quería que nadie se enterara que había estado llorando, por lo cual recurrió a un hechizo silenciador desde que entró la habitación: lo había hecho de la manera más discreta posible. Se había dado una ducha, cambiado de ropa tan rápidamente que dejo extrañadas a sus compañeras de cuarto y se había acostado, corrido las cortinas de su cama, pronunció el hechizo y empezó a llorar Había sido una situación de lo mas incomoda. Desde que ron le dio la noticia, no sabía cómo reaccionar: fue demasiado doloroso ver la expresión radiante de sus ojos, la hermosa sonrisa en la que sus labios se habían convertido y mucho más doloroso que ella se hubiera hecho ilusiones…una vez más. Vio en lo tonta que se había convertido en esos meses. Había sido tan feliz mientras ellos dos y Harry compartían todo el tiempo, riéndose de todo y de todos. "¿no es una fantástica noticia? Sabía que te tenía que haber contado ayer, pero es que quería que fuera sorpresa. Por fin se que la relación que había tenido con romilla vane hace unos meses fue una tontería ¡lavender me abrió los ojos, al igual que tú y decidí volver a enamorarme!". Aquellas fueron exactamente sus palabras, cada una de ellas marcadas con un signo de felicidad y satisfacción. Y ella se había quedado perpleja, mientras el orgullo que la contaminaba se desvanecía rápidamente, tuvo que contenerse para no llorar enfrente de él. ¿Cuál fue su solución? , la más simple, tuvo que sonreír lo más verosímil posible, abrazarlo fuertemente, mientras aspiraba el perfume que ron contenía y decirle "felicidades, ¡espero que tu relación vaya genial!" Nuevamente había sido una idiota. ¿Cómo pudo pensar que ron, uno de los chicos más guapos del colegio, excelente jugador de quidditch y además uno de sus mejores amigos, podía fijarse en ella, que era una maldita sabelotodo? Sabía que para él no era más que una amiga o una hermana, tenía que evitar las vergüenzas y evitarlo por unas semanas, mientras se controlaba. Durante los próximos 2 días no había problema, era fin de semana y dentro de ese tiempo podía inventar algo Sabía que ginny la iría a ver en la mañana; no podía ocultar lo que había sucedido. Desde luego que ella se daría cuenta cuando viera sus ojos hinchados y su falta de energía. Cuando ella estaba presente, se podía sentir un poco más segura... Seguramente su amiga llamaría a Harry para poder animarla, aunque a este último no le haría gracia verla así. Sonrió por ese pensamiento, al menos tenia con dos personas con quien contar. Empezó a cerrar los ojos color miel poco a poco, hasta quedarse dormida profundamente -¿a dónde vas?- la voz del chico la asustó por un momento, haciendo que ella se sobresaltara. Odiaba cuando la molestaban de esa manera ¿no se podía caminar tranquila por los pasillos sin que nadie te haga ese tipo de preguntas? Bufó, entornó los ojos y se volteó para ver al moreno que estaba detrás de ella. - voy a ver a Hermione, quiero saber cómo le fue en su cita con el idiota de mi hermano.-la voz de la pelirroja sonaba un poco fastidiada, pero no pudo evitar sonreírle a él. -oh, pero por lo que yo sé no fue una cita…cita.- Harry dejo entre ver una hermosa sonrisa. Ginny se puso un poco roja al verlo. Aunque lo negara a todo el mundo, le gustaba la compañía del mejor amigo de su hermano. Pero hubo algo que la inquietó. Si había escuchado bien ¿a qué se refería con eso? - no te entiendo. Si comer a la luz de la luna, junto a un chico no es una cita ¿entonces por qué Hermione dijo que fue una cita?, a menos que me digas que fue una reunión de estudios o algo parecido.- dijo la pelirroja con voz sarcástica, a lo que el moreno respondió con una radiante sonrisa de nuevo. ¿Acaso nadie más que él y Hermione se habían enterado?, ya había sido suficiente que él lo dejaran en segundo plano con las cuestiones amorosas de ron. Pero ¿no se lo había dicho a su hermana? - vamos ginny, es que ron la citó para decirle que…él y lavender empezaron a salir desde el jueves.- Harry se sintió importante, era genial hacerle ver a la pelirroja que no solamente ella se enteraba de chismes del colegio entero. En cambio ella no se sintió ofendía por no haberse enterado ¿cómo podía ser cierto?, no pudo aguantarse su enojo hacia su hermano y explotó justamente en medio de la sala común, donde todos estaban y enfrente de Harry -¡que el idiota de mi hermano y lavender salen juntos!- su cara se había encendido de un color rojo intenso, como el de su cabello. Después de unos segundos se dio cuenta de lo que había hecho: todos en la sala común empezaban a cuchichear por la reciente noticia que ginny había dado, mientras Harry la miraba sorprendido y de algún modo divertido. -gracias hermanita, se suponía que teníamos que esperar un poco para que saliera al publico.- la voz sarcástica que procedía de sus espaldas la asusto e hizo que se volviera a sonrojar, pero esta vez de vergüenza. El moreno que se hallaba a su lado empezó a carcajearse de manera escandalosa. Ron estaba bajando las escaleras perezosamente, con paso lento y flojo mientras bostezaba. - me largo, si quieren algo, ni me busquen.- estaba enojada, más que enojada: furiosa. ¿Cómo se suponía que le tenía confianza a ron mientras él le ocultaba cosas y lastimaba a su mejor amiga? Era un idiota…siempre lo había dicho y jamás se cansaría de decirlo. rn ¿Como Harry se podía juntar con una persona así? El era tan diferente… al menos a sus ojos. Para ella él era persona noble, un poco inteligente, un poco responsable, era un buen amigo, excelente jugador de quidditch, confiable, un poco caballeroso, tenía un hermoso cabello color negro, tenía unos hermoso ojos verdes, piel morena perfecta, sonrisa deslumbrante y además… .-mierda.- la pelirroja se regañó a si misma por pensar en Harry de esa manera. Pero no podía evitarlo, de alguna manera siempre le agradaba su compañía. Le gustaba que él y ella se burlaran de ron mientras se reían como unos buenos amigos…como hermanos. Mientras recorría con paso lento las escaleras no pudo evitar sonrojarse al ver que el mejor amigo de su hermano inundaba todos sus pensamientos. ¿Podía ser que se estaba enamorando? Eso era técnicamente imposible. Ahora estaba en medio de un ligue con Thomas, así que él era el único chico en el cual estaba interesada ¿o no? Sin duda estaba un poco confundida, pero no se le podía hacer más. Mientras todavía estaba absorta en sus pensamientos, toco la puerta del dormitorio que le correspondía a Hermione. Adoptó una forma seria. Sabía que en cuanto abriera la puerta una débil y triste mejor amiga la estaría esperando en medio del llanto. Sabía que la castaña no había podido dormir y se había grabado perfectamente el discurso de él idiota en cuestión. También había pensado en como librarse de el durante un tiempo y por si fuera poco no tendría ganas de hacer nada. Era lo habitual de ella.: la primera vez que le sucedió, su hermano había empezado a tener una relación con Hannah abbot, una reverenda inútil y superficial de la casa hufflepuff. Fue una noche dolorosa, y ginny se había quedado con ella, no quería dejarla sola en momentos así y fue lo mismo las otras 6 ocasiones. Pero esta, ella no sabía que pasaría, ni mucho menos que se enteraría de esa forma. Como no hubo respuesta a su llamado, sacó su vieja varita de la túnica y realizó en un débil susurro el hechizo para poder pasar a la habitación. Después se guardó la varita y entró lentamente. Desde que llegó buscó a Hermione con la mirada. Y cuando la encontró, su rostro adoptó una forma de compasión… de pena -hola, Hermione.-ginny la saludó con voz seca. Sabía que lo único que debía hacer era abrazarla y guardar silencio hasta que la castaña dejara de llorar y pudiera contar lo que paso. Cuando llegó a la cama, se sentó en ella y abrazó a Hermione. Esta estaba fría, con una expresión de remordimiento en sus ojos. Hermione al sentir el contacto de ginny, relajo sus músculos y cerró sus ojos, los cuales estaban todavía humedecidos. En ese momento se sentía un poco más tranquila, como si estar con una persona de confianza era de gran ayuda. Cuando, después de 20 minutos, pudo dejar de llorar completamente. Se alejó de la pelirroja. Y la miró fijamente. -se que ya sabes que….que….- Hermione no pudo terminar la frase, a lo que solo ginny asintió en modo de entender lo que quería decir.-fui una tonta, no sabía que podía ocurrir de nuevo.-cada palabra estaba impregnada de tristeza y de rabia, la pelirroja solamente suspiró.-pensé que esta vez sería diferente, todo había ido de maravilla, comimos, reímos como siempre.- ahora los ojos de la castaña empezaban a inundarse de lagrimas.- ¡fui una estúpida ginny! Y pensar que ya me había hecho ilusiones ¿y sabes? ¡Con la estúpida de lavender! Esa tipa no tiene nada de cerebro, es superficial, amargada, inútil, posesiva, presumida….- -del estilo de muchachas por las cuales el idiota de mi hermano se siente atraído.- la repentina interrupción de ginny hizo ver a Hermione cuantas veces ron había salido con personas así… ¡mierda! Como no se había dado cuenta antes. La única forma de atraer a las personas tan simpáticas como ron era no tener cerebro y reírse de la cosa menos graciosa que decían los demás. Estaba claro, prefería tener mucho más cerebro que todas ellas…aunque tenía que pagar un precio.-no te lo tomes a mal pero el siempre hace lo mismo.- Hermione lo único que atinó a hacer fue a entornar los ojos.-vamos, tengo hambre… creo que tendremos que bajar al gran comedor, ya es un poco tarde, así que creo que casi todos ya acabaron de desayunar.- digo ginny, para poder sacar a su amiga de la habitación, sabía que si bajaban no iba a comer mucho, pero tenía que intentarlo, para distraerla un poco - está bien.- Hermione estaba absorta en sus pensamientos, pero de todos modo aceptó. Ambas se levantaron cuidadosamente de la cama, avanzaron hacia la puerta y bajaron las escaleras. En efecto, tal como había dicho ginny, el gran comedor se hallaba casi vacío. - vamos a sentarnos ahí, al lado de Harry.- la propuesta de la pelirroja ocasionó que Hermione se sorprendiera ¿desde cuándo comía con Harry? De que ella recordara, solamente ginny y su amigo se hablaban en la madriguera o cuando se topaban en la sala común, y cuando mucho, también en los banquetes de bienvenida. Era una sensación extraña: las dos personas que mejor le caían en el mismo lugar cuando ella estaba triste. - claro.- fue lo único que alcanzó a decir Hermione. Cuando empezó a caminar hasta la mesa de su casa, pudo observar que su amiga tenía un leve… ¿sonrojo?, tal vez era su imaginación a causa de los ojos irritados e hinchados que tenia. -hola chicas.- la voz de Harry la sorprendió, se oía alegre, normal. Como si no supiera que ella estaba triste. En un breve momento se sintió un poco angustiada ¿a caso Harry no sabía que le gustaba ron? ¡Si eran mejores amigos!- Hermione, tras una cara espantosa ¿Qué te paso?- "irónico" pensó la castaña. Y en señal de respuesta simplemente bajo la mirada "hombres idiotas y despistados" dijo ginny para sí misma. Como vio que Harry no apartaba la vista de Hermione y seguía esperando la respuesta, empezó a hablar.- ¿como que qué le sucede? Si no te has dado cuenta, tiene que ver con la estupenda noticia que me has dado esta mañana.- la pelirroja sonaba un poco molesta. ¿Cómo se atrevía Harry a preguntar, si con más de 5 años de conocer a Hermione no se había dado cuenta que le gustaba el idiota de ron? La sacaban de quicio con esas preguntas. -¿en la mañana? Pero si lo único que te dije fue que ron y lavender empezaron a salir.- Harry se había quedado un poco desconcertado. Pero para aumentar más su sorpresa, Hermione empezó a llorar en medio del comedor, delante de sus ojos -idiota.- le dijo ginny y dicho esto empezó a abrazar a Hermione. ¡Como no se había dado cuenta antes! A Hermione le gustaba ron. Se sentía estúpido por no saberlo. Le dolía ver a su amiga llorando en brazos de ginny. Así que solamente se le ocurría una solución para animarla. -hermy.- la llamada alzo la cabeza. En pocas ocasiones Harry la había llamado así.- ¿Qué tal si me acompañas a dar una vuelta en el lago? Sabes que ginny tiene diferentes horarios y así hasta tal vez te animes un poco ¿qué te parece?- y Harry agrego una de las sonrisas que casi nunca le demostraba a la gente -claro.- fue su única respuesta, sus ojos se fijaron en el rostro de Harry, sin ver que su amiga había hecho una mueca
hola hola!! bueno hoy les traigo el siguiente capituloo! espero que les guste :) asi que leeanlo y una vez más gracias a thevictimsoul! me encantaria que comentaran! gracias! -------¿una...cita?------ Caminaban lentamente sobre las orillas del lago, el agua cristalina reflejaba el sol que brillaba sobre sus cabezas. El cielo era tranquilo…profundo, solamente habían unas pocas nubes que a simple vista parecían de algodón, el día era caluroso y las hojas de los arboles se veían muy verdes, todo era perfecto para el fin de semana. Los dos jóvenes se limitaban a acompañarse en silencio, ninguno de los quería romperlo, porque de alguna forma se sentían cómodos, sin ninguna presión y sobre todo porque no se les ocurría nada que decir. El no sabía que debía de decir cuando una persona pasaba por un momento difícil, sobre todo si la causa era un problema amoroso sin tener en cuenta que ahora la que necesitaba ayuda era Hermione, aquella chica dura que siempre le había apoyado, y ella estaba tan absorta en sus pensamientos que no tenía nada que decir. Harry contemplo fijamente a Hermione. Se notaba que estaba triste y cansada: sus ojos estaban rojos e hinchados, su cabello estaba más enredado de lo que habitualmente acostumbraba y parecía como si fuera en pijama, además de que su mirada parecía lejana, triste y de algún modo, apagada. Le dolía verle así, tal vez porque era su mejor amiga, pero por otra parte siempre la había admirado por no dejarse llevar por nada y por nadie. Pero ahí estaba, deshaciéndose por ron. -¿Qué quieres hacer?- su voz sonaba un poco preocupada, aunque su rostro mostraba la expresión que siempre adoptaba cuando algo le hacia sonreír. La castaña fijó sus ojos en el suelo observando así el pasto que crujía bajo sus pies y se encogió de hombros: lo que más le apetecía era poder estar durmiendo en su cama o tal vez leyendo. Se había desvelado la noche anterior - ¡ya se! ¿Por qué no me acompañas a la sala de menesteres, hermy?- Harry se escuchaba entusiasta, aunque a Hermione le molestó por un segundo lo que había dicho. Por segunda ocasión en el mismo día la había llamado así, parecía que quisiera tratarla como niña pequeña, ¿Qué faltaba, hacerle caras graciosas y decir las cosas con un estúpido tono? Antes de que ella pudiera contestarle, él ya le había tomado la mano y la jalaba hacia el castillo a toda velocidad. Cuando entraron, la soltó rápidamente, como tomando conciencia de lo que había hecho, y ante ese pensamiento se sonrojó - vamos, que se caminar sola.- en cambio Hermione estaba molesta ¿Cómo se atrevía a jalarla de aquella forma? Empezó a andar hacia la sala con paso rápido mientras Harry la seguía desconcertado. Caminaron en silencio hasta llegar al séptimo piso, cuando se detuvieron enfrente del espacio donde debía de estar la sala, ella no sabía exactamente lo que su amigo había planeado así que volteó a verlo pero Harry ya había empezado a dar vueltas, pensado lo que deseaba que se encontrara en la sala, cuando finalizó, una puerta apareció frente a ellos. -entra.- le ordenó el ojiverde a la castaña con una sonrisa amable, como si estuviera seguro que Hermione amaría lo que se encontraba adentro, se alegraba que supiera la existencia de la sala, porque si no, no podría animar a su amiga. Hermione obedeció a Harry, y cuando entró, se quedo sorprendida. Miles… Millones de libros inundaban la sala, de todos los tamaños y colores imaginables, mientras en un rincón de la sala estaba una hermosa fogata, algo colonial. Al acercarse a las estanterías que la encerraban, observó fijamente : tomó un libro y vio que el titulo no lo había visto nunca en la biblioteca y si su hipótesis era correcta… ¡ninguno de esos libros los había leído en su vida! Harry se le acercó, con una sonrisa y ella se la devolvió. Hermione agarró un libro color rojo sangre, el cual se llamaba "más que unas palabras" que ella ni sabía de que se trataba. Después Se dirigió a una butaca que si mal no recordaba que se encontrara hacia pocos segundos. Su amigo, resignado la siguió sin antes tomar un libro también. Obviamente agarró el más delgado y corto que se encontraba cerca Y así pasaron el tiempo…leyendo. El ojiverde ni siquiera había terminado el libro que había escogido cuando Hermione ya había leído más de 3. Odiaba perderse un sábado perfecto, caluroso en una "sala-biblioteca". Pero sin saber la razón quería verla feliz. Cuando eran más de las 6 de la tarde, ella se levantó y el libro que tenía en sus manos lo dejó en la butaca misma. Se estiró, dando así a conocer sus curvas. Cuando Harry la vio, se quedo sorprendido, que recordara, ella jamás se había puesto ropa pegada ni mucho menos se arreglaba, por que para ella, eso era ser superficial. -tengo sueño, ¿Por qué no vamos por algo de comer antes de ir a la sala común?- su voz sonaba cansada y sus ojos demostraban unas ojeras impresionantes que resaltaban gracias a lo blanca que era su piel. Cuando terminó la frase agarró a Harry de la mano. Todavía no se acostumbraba que los dos estuvieran solos, casi la mayoría de el tiempo estaban acompañados de ginny o de…. Harry, sorprendido y a la vez avergonzado por el tacto de su amiga la siguió hasta el principio de la sala, y como todo un caballero le abrió la puerta, a lo cual la castaña sonrió, bajaron en silencio las escaleras hasta llegar al gran comedor. No se habían dado cuenta de que aun seguían tomados de la mano cuando entraron. Se dirigieron a toda prisa hasta la mesa de su respectiva casa, en la cual se encontraba ginny. La pelirroja los observó un poco molesta al verlos a lo lejos. No sabía en donde se había metido la castaña en todo el día, no la había visto en ningún lugar de el castillo excepto en la mañana cuando se fue con…Harry ¿Estaban tomados de la mano? Eso parecía, por un segundo quiso ir a reclamarle a su mejor amiga, pero ¿Qué estaba pensando?, no podía haber ocurrido nada entre ellos, hacía años que se conocían y ninguno de los dos se había demostrado más cariño que el de amigos, los dos se acercaron más y ginny señaló sus manos. Y cuando los dos fijaron la vista hacia ellas, se soltaron rápidamente, y un tono rosado inundaron sus mejillas. Se sentaron delante de la pelirroja, la cual tenía un vaso de jugo a su lado y cara de asco. -¿Qué hicieron?, pensé que se los había tragado la tierra.- sonaba como una acusación, Harry la miro desafiante aunque mostró una hermosa sonrisa. Odiaba cuando él le hacía eso -nada importante.- dijo la castaña encogiéndose de hombros. - Pero ¡se pasaron todo el día sin dejar rastro!, Harry tu sabes que ella está deprimida ¡y te la llevas sin más!- vociferó la pelirroja mientras sus mejillas se tornaban rojas por el enfado. - solo paseamos por el lago y fuimos a leer ¿contenta?- Harry le contestó en el mismo tono que ella. - no los vi en la biblioteca.- objetó. Hermione, que vio que la pelea iba a estallar trató de calmarlos. - ya ginny, perdona sabía que tenía que avisarte.- comentó un poco asustada ante los dos. - no tenías que avisarle nada, puedes hacer lo que quieras.- dicho esto miro intensamente a ginny, como tratando de adivinar sus pensamientos.- además, ¿Qué importa lo que hagamos? Simplemente puede salir, tiene a otras personas con quien contar además de ti ginny.- tanto la castaña y la pelirroja lo miraban atónitas: era la primera vez que decía algo así enfrente de ellas y tambien la primera vez que reprendia a la hermana de su mejor amigo - lo sé, pero eso no te da derecho a pasear con ella sin antes decírmelo, ¡soy su mejor amiga!- - ¡soy su mejor amigo!- Harry gritó y se escuchó demasiado fuerte aunque los murmullos del comedor no cesaban - ya, dejen de…- pero fue interrumpida - sabes que Hermione está triste y aun así no dejas que se divierta.- -claro que quiero que se divierta. Harry, ¡pero solo estaba preocupada!- ginny ahora se había levantado de la silla, acto seguido Harry la imitó -¡no le haría nada malo!- ahora Harry se había puesto rojo de coraje, mientras Hermione solo los veía atónita. - lo sé.- -¿entonces cual es el problema?- cada segundo él estaba más exasperado. -¡olvídalo!- ginny se sentía derrotada, lo miró con intensidad mientras se sentaba y tomaba su jugo de un solo trago, evitando mirar a Hermione. - me tengo que ir- la voz de la castaña sonaba un poco triste. Los dos la voltearon a ver mientras ella se levantaba de la silla, aun sin probar bocado, Harry, quien se encontraba a su lado, la detuvo. - no tienes por qué irte, aun no has comido- la regaño con un suave tono de voz, tratándola como pequeña, pero los ojos cafés de su amiga empezaron a enrojecerse hasta que salieron lágrimas de ellos. - déjala ir, Harry.- la voz de ginny lo obligó voltear a verla -¿Por qué?- preguntó incrédulo, aun estaba enfadado con ella por hacerle ver que era un poco manipuladora con su mejor amiga, pero quería saber por qué tenía que deja a la persona que se encontraba en sus manos. -por eso.- señalo ginny. El ojiverde dirigió su mirada hacia las puertas abiertas de el gran comedor: eran lavender y ron, tomados de la mano y sonriendo. De repente, sintió un jalón proveniente de Hermione, quien se había soltado de él y empezaba a correr a toda prisa, el sin pensarlo más, la empezó a seguir mientras dejaba a ginny sola. Corrió a toda prisa, mientras veía a su amiga alejarse cada vez más. No se había percatado que tan rápida era. Cuando la alcanzo, la giro bruscamente mirando fijamente sus ojos. Ella, llorando lo abrazó fuertemente. No sabía qué hacer… así que simplemente la abrazo. -es un tonto, vamos a la sala común.- no sabía porque, pero le gustaba verla ahí…tan frágil, dependiendo de él. Sonrió ante ese pensamiento. Lentamente se dirigieron a la sala común, en silencio. Sus sollozos inundaban todos los pasillos. cuando entraron en la sala común, no habia demasiada gente, asi que harry la condujo hasta enfrente de la fogata, los dos se sentaron y la castaña, sin previo aviso se acostó entre las piernas de harry, dando asi su cabeza exactamente en su estomago. Harry, al no saber que hacer, simplemente le acaricio el cabello mientras oía sus sollozos. No supo cuanto tiempo estuvo llorando, pero cuando se calmo, aun seguían e esa posición. Era muy tarde, pero sin previo aviso, alguien le gritó demasiado enfadado a Harry. -¡eres un idiota!-aquella voz los sobresaltó y cuando Harry volteó a ver quién era, se sintió un tonto. Se le había olvidado que… -¡Teníamos entrenamiento antes del partido de mañana!- la voz de angelina lo hacía estremecer, pero aun no se había percatado que una persona se encontraba con Harry, pero eso no importaba. Él tenía un compromiso y lo tenía que cumplir. - yo... angelina…lo lamento.- se encontraba muy avergonzado, Hermione percatándose de lo que sucedía se levantó de las piernas de Harry y se dirigió hasta el principio de las escaleras del dormitorio de las chicas .- no hermy, no te vayas.- su voz sonaba en forma de súplica pero la castaña no le hizo caso y siguió caminando. - ¿Por qué faltaste?- se notaba a simple vista que a a angelina no le hacía ninguna gracia que el buscador de el equipo faltara antes de la semifinal, pero no tenia ninguna justificación sobre lo sucedido. -por que no pude ir…es que tenia muchas cosas que hacer, veras…. - no me importa en lo mas mínimo Potter ¡mañana sin falta dos horas antes del partido y si faltas estas fuera¡.- dicho esto se fue con paso decidido hasta el dormitorio de las chicas, dejando a Harry solo. Pero con una sonrisa en labios