“Nada de lo que haces vale la pena ni tiene sentido.” “Todo lo que dices o piensas está mal.” “Todo lo que te gusta y disfrutas es moralmente incorrecto.” “Tu argumento y opinión son inválidos.” “A nadie le importa que tengas algo para decir.” Cuántas cosas bonitas recorren tu cabeza todos los días… cuántas cosas hermosas piensas cuando te encuentras solo y analizas. Te despiertas por la mañana y recuerdas lo que te dijeron ayer y como un mantra se repiten todas aquellas cosas. Todo eso que te dicen o que crees oír, no es más que una ayuda para que te des cuenta de que tu existencia no vale nada, que todo lo que experimentas no tiene sentido ni dirección alguna, y te des cuenta también de que necesitas de alguien más en dicha existencia para que, por lo menos, sea una existencia normal y que así seas siempre el esclavo ejemplar que se te crió para ser. ¡Ah, pero cuidado! ¡Que no te encuentren de la mano con nadie! Porque te verían como a cualquiera de aquellos que buscan demasiada atención y dejarías de importarles, ¡Que no te vean hablando con el viento! Porque serías diferente y como no hablas con la gente, te dejarían de lado. ¡Jamás dejes que te descubran escribiendo en la computadora! Porque, tal vez, encuentres a alguien que, como tú, depende demasiado de la aprobación de los demás y de su consejo, su ayuda. ¿Quién sabe qué ideas estúpidas metería alguien como tú en tu propia cabeza? ¡Tal vez incluso intentes luchar contra toda esa gente buena! Te quedarías solo y nadie te querría, porque ellos sólo querían ayudarte, ¡Ellos nunca hicieron nada mal! “Todo lo que he hecho desde que naciste fue mantenerte y tratar de guiarte, ¿Y así es como me pagas?” tal vez no debiste despertar hoy. “¿Por qué nunca piensas en mi? ¿Es que acaso no aprecias mi sacrificio?” tal vez no pensaste, es cierto, fuiste egoísta. “¿Es que acaso no puedes hacer nada bien? ¿Acaso tengo que golpearte como a ——— para que aprendas?” tal vez mereces los golpes y el abuso con el que se te amenaza. Tal vez mereces todo ese mal con el que constantemente se te caracteriza. Tal vez el mundo tiene razón y no vale la pena que sigas luchando, ellos te aman. Las sogas con las que te atan son el abrazo que nunca te dan, los golpes que recibes en la cara son las caricias mimosas que siempre anhelaste, las palabras duras y los insultos son sólo halagos desnudos para que no suenen a mentira, porque tienes la mala costumbre de cuestionar todo lo que te dicen. Entonces ¿Qué hallas de malo en este lugar? Todo te fue dado y jamás se te negó nada, ¿verdad? “Te acostumbraron demasiado a que todo te caiga del cielo, por eso no sabes ir por ti mismo ahora.” Nunca realmente fuiste bueno para nada. “Estoy harto/a de tus caprichos, debí dejar que te pudrieras solo a ver qué tal te iba.” Tal vez debiste irte cuando aún tenías tiempo. Pero… siempre piensas en el mal al final de todo. Siempre acabas insultando a aquellas personas que querían el bien para ti. Todo lo que alguna vez te dieron no te importa, sino ¿Por qué piensas tan mal de ellos? “Mamá… quiero ser escritor” “¿Escritor? ¿De qué rayos va a servirte eso? ¿Acaso piensas decirle al mundo cuán mala madre soy? ¿Es eso acaso, te estás quejando?” “En realidad no me siento tan cómodo con esto…” “Deja de mentir, sé que quieres esto. ¿Sino por qué habrías accedido?” “¿Podrías por favor llamarme por mi nombre? No me gusta que me llames así.” “¿Por qué? ESTE es tu nombre, y el que me dices no me gusta, no va contigo porque tú eres una chica.” “¡No me estoy quejando! ¡Si tú no estuvieras cómodo yo ya habría parado! ¡Si me pidieras que te llamara de algún modo lo haría! ¡ES LO QUE ME ENSEÑASTE! ¡¿QUÉ MÁS QUIERES DE MI?!” Pero nadie te escucha, porque sólo lo dices al viento cuando estás a solas, sólo lo dices a aquella persona con quien vas de la mano, sólo eres capaz de expresarlo a través de una computadora. Porque no eres más que un simple cobarde que jamás podrá decir las cosas de frente, y por eso gritas al cielo y tus lágrimas caen en silencio, porque si alguien te escuchara entonces deberías esconderte. Porque si alguien alguna vez se enterara de que estás tratando de romper el molde en el que se te metió desde que naciste, entonces SÍ estarías sola. Y nadie jamás te liberaría de tus cadenas, y nadie más que tú debería afrontar la vida por ti y eso te da miedo. Porque jamás vas a darte cuenta y, al fin y al cabo, acabarás entrando en el molde de todos modos… y todo lo que alguna vez pasaste se lo transmitirás a tus hijos e hijas, será demasiado tarde para que acabes de romper con todo lo que se te impuso. Al momento de marchar, te verás a ti misma y sentirás la vergüenza que sintieron todos los que querían ayudarte, sentirás las sogas nuevamente abrazarte.
Auch... Qué escrito tan duro. No quiero decir con esto que no me guste, al contrario. Me parece muy interesante lo que planteas, pero me parece que hay que mirar un poco el lado bueno de la vida. A veces el mundo no se porta de la mejor manera con nosotros... Lo que queremos hacer, nuestros gustos... quienes somos no parece encajar en esta sociedad y es entonces cuando quienes te rodean forman un papel importante. En determinados momentos de nuestras vidas pareciera que estamos solos contra el mundo, porque todo quien nos rodea parece venirse en nuestra contra... Es entonces que hay que saber observar las manos que se estiran para ayudar, que siempre están... Hay que mirar el lado bueno de las cosas y siempre caminar hacia adelante, odiando lo menos posible, sintiéndose siempre orgulloso del camino recorrido, porque todo lo que fue puesto en nuestro camino nos ha ayudado a ser quienes somos. Me has hecho pensar bastante y eso siempre se agradece... Es bueno leer algo que no sea una historia de vez en cuando.
A mí, al igual que a Lionflute, también me ha agradado mucho tu escrito. Pero por alguna razón, he sentido que todo lo que habías plasmado era tan cierto como la vida misma, me gusta esta descripción tan dura que has hecho de algunas relaciones sociales, pero al mismo tiempo también creo que hay dos caras de la moneda, que aunque aquí solamente nos muestres la mala, hay dos. Es hermoso lo que has escrito y al mismo tiempo horrible, no sé si me explico. Te felicito, gran escrito. ¡Un saludo! :)