Siempre.... Bueno chicas de nuevo por aqui ...les traego algo para la ocasion de dia de muerto..es algo raro pero interesante asi que espero que les sea de su agrado!. Capítulo 1 –¿Crees que es verdad lo que nos ha contado el guía sobre el hotel? –¿Lo del desayuno de regalo? –preguntó Kagome sonriendo porque sabía perfectamente que no era eso a lo que se refería su hermana–. La verdad es que me creería cualquier cosa que me dijera un hombre tan guapo como él. –Yo hablo de lo de que el hotel esté embrujado. Lo cierto es que hay algo extraño en el ambiente. ¿Tú no lo notas? –dijo Rin frotándose los brazos y mirando a su alrededor con precaución. Se encontraban en un edificio de tres plantas en el barrio francés. En la habitación había una chimenea antigua con una repisa de madera labrada a mano y de al menos 3oo años de antigüedad; las ventanas altas y estrechas daban paso a un balcón de hierro forjado–. No me digas que tú no lo notas. –Creo que te has tomado demasiado en serio lo de la visita a los rincones encantados. Y la sensación extraña que notas es por la diferencia de temperatura que hay entre el calor infernal del exterior y el frescor de la habitación, que debe de ser una de las pocas en todo Nuevo Lyon que tenga aire acondicionado. Rin volvió a mirar a su alrededor. –Sí, aire acondicionado y una antiquísima lámpara de aceite. Pero no, no es eso. –Cariño, ¿te parece que este sitio tiene aspecto de haber sido un burdel? ¿Eh? ¿O de haber sufrido un terrible incendio que dejó atrapadas a varias mujeres? –Kagome se dirigió a la ventana y miró a la calle, donde la gente paseaba de un lado a otro con guirnaldas de carnaval incluso a horas tan intempestivas–. Cualquiera habría podido saltar desde aquí a la calle sin hacerse ni un solo rasguño, y este es el último piso. Rin contestó con una sonrisa antes de meterse en el cuarto de baño y, en cuanto hubo cerrado la puerta, Kagome dejó de sonreír y observó la habitación detenidamente. Faltaba algo, pero no conseguía averiguar qué. A diferencia de su hermana, Kagome no solía dejarse llevar por su imaginación. Se quitó la cámara que llevaba colgada al cuello, la dejó sobre la mesilla y volvió a dirigirse a la ventana. Allí estaba él. Su largo pelo negro recogido en una coleta, llevaba una camisa negra y unos pantalones también negros metidos en aquellas botas que despertaban en Kagome las más traviesas fantasías. Estaba solo, paseando por la calle en penumbra hasta que se detuvo de repente y se volvió a mirarla. Aquellos ojos ardientes la hicieron darse cuenta con dolor de cuánto tiempo llevaba sin sentir las caricias de un hombre. Él sonrió como si pudiera leer sus pensamientos sin esfuerzo alguno. Kagome dio un paso atrás, alejándose de la ventana y poniéndose una mano en el pecho en un intento por calmar los ansiosos latidos de su corazón. Entonces volvió a mirar sigilosamente. Ya no estaba allí. ********************************** Kagome se despertó sobresaltada. Sabía que había estado soñando durante toda la noche, pero en cuanto abrió los ojos no pudo recordar el contenido de dichos sueños. Lo que era obvio era que habían sido muy intensos porque estaba sudorosa y el corazón le galopaba dentro del pecho como un caballo desbocado. Tardó unos segundos en sentirse completamente despierta en el mundo real y, cuando lo consiguió, se bajó de la cama y fue directa al cuarto de baño. Se metió en la ducha y se dispuso a comenzar el día del mismo modo que lo acabaría: mojada. Hacía un tremendo calor húmedo en esa época del año. Aunque empezaba a acostumbrarse a ello. Salió del cuarto de baño dispuesta a ser la perfecta turista durante todo el día, pero entonces vio que su hermana estaba todavía en la cama. –Vamos, dormilona. Despierta, ya es muy tarde. Rin abrió los ojos lo justo para ver a su hermana. –¿Te molestaría mucho que no te acompañara esta mañana? –¿Te encuentras mal? –le preguntó Kagome poniéndole la mano en la frente. –No, sólo estoy agotada. Quiero quedarme durmiendo un par de horas más, después estaré lista para ponerme en marcha. Te lo prometo. –¿Estás segura de que no te importa quedarte aquí sola? –No, durante el día no me importa –respondió con sinceridad–. Pero ven a recogerme a la hora de la comida. –Muy bien –lo cierto era que no estaba en absoluto preocupada por Rin, su hermana nunca había sido una persona muy mañanera. Así pues, Kagome agarró su sombrero de paja, su bolso a juego, las gafas de sol y la cámara y salió de la habitación. Lo primero que hizo nada más salir del edificio fue darse la vuelta para tomarle una foto; de pronto le resultó extraño que no se le hubiera ocurrido hacerlo antes. Pero cuando apretó el botón no ocurrió nada, parecía que se había acabado el carrete. ¿Cómo era posible? Kagome habría jurado que... Se encogió de hombros sin darle mayor importancia y se dirigió a la pequeña tienda de souvenirs que había en la esquina de esa misma calle. Una vez hubo dejado la película para revelar y hubo comprado otras dos nuevas, salió de allí y continuó su camino. Eran sólo las nueve de la mañana y ya había treinta grados de temperatura. El sudor manaba, pero no se evaporaba; no había ni un ápice de brisa en las calles casi desiertas. Todavía era demasiado temprano para los turistas, de hecho la mayoría de las tiendas ni siquiera habían abierto aún. Kagome caminó desde Rue Royale hasta Jackson Square, le encantaba caminar, pero el movimiento estaba haciendo que la ropa se le quedara pegada a la piel húmeda. El Café du Monde estaba abierto y con muchas de sus mesas ya ocupadas. A un lado de la sala había un solo músico, un hombre vestido de blanco que estaba sacando el saxo de su funda para disponerse a tocar. Kagome eligió la mesa más cercana a él y, al pasar, le dejó un billete en la funda del instrumento. –Muchas gracias, preciosidad. ¿Puedo tocar algo especial para ti en este bella mañana? –Algo dulce e intenso –respondió ella–. Como el aire. El músico sonrió comprendiendo perfectamente lo que le pedía y enseguida comenzó a tocar. Kagome se sentó a la mesa, pidió un café y se preparó a dejarse arrastrar por la melodía. Fue entonces cuando notó una especie de cosquilleo en la nuca, se puso recta, se dio la vuelta... y lo vio. Allí estaba el guía. ............................................................................................................. bueno espero comentarios..que tengan un dia feliz
Re: Siempre.... Hola!!!!!! amiga bueno dejame desirte que me a encantado tu ff lindo. Me encanta la trama que le pones ya quiero leer el siguiente ff. Aunque me an surgido un monton de preguntas una de ellas es el de ¿quien es el guia aaaaaaa ok me agunato :P al siguiente cap, que espero que lo pongas pronto. A que Rin tan dormilona jeje me pregunto cual era la historia del hotel bueno espero con ancias el siguiente capi nos lemos luego bye.
Re: Siempre.... Amiguitaaaaaaaaaaaaa Linda! n.n ¿Como estais preciosa..? Os Espero que se encontreis muy bien =) I LOVE YOU FIC!! Hace mucho no leia uno de suspenso..O de terror... w.w..Me has dejado toteada. x.x Os espero que no os demores en subir el proximo capitulo..Os soy muy desesperada x.x Por mi si lo os montas uno por dia ..Soy feliz :) Es mas...Para la proxima...Os dare la cifra de cuantas veces entre a ver si os habeis montado el proximo capitulo.. Y os vuelvo a reiterar...Soy una desesperada tenaz... buaaa...¿Tendre trauma de niña? jijiji.. Un besho!! MUACK!!..Chupones..besos y abrazos.. : ) Bajo la luz de la luna.... Aine miss murder..♥