Rosa. Pensaba editar esto para publicarlo, pensaba, porque en realidad soy muy floja y nunca tuve la verdadera convicción de hacerlo, esta tal cual lo hice para un concurso que ya no recuerdo como se llamaba... No quería publicarlo pero alguien que husmeo en mis documentos se dio cuenta de ese hecho y luego comenzo con un sermon sobre auto-estima (WTF!?) y como quiero seguirle la "cura", aqui lo tienen, pero les recomiendo no leerlo. Fue mi primer POV, y tambien mi primer One-shot (no sirvo para ninguno D'x) :brinco: Rosa. Me observe por tercera vez en el espejo; inspeccione mi cabello rubio, los ojos negros y brillantes que en este momento mostraba, y mis perfectas facciones joviales y sumamente hermosas, no hacían faltas ajustes a mi físico en esta ocasión, mi cabello largo caía perfectamente peinado sobre mi espalda hasta mi cintura sin aparentes motivos para enredarse. Sí, definitivamente era la criatura más agraciada sobre la tierra y eso me gustaba. —A los ciervos no les importara mucho que su cazadora este algo desaliñada, —Comentó Esme del otro lado de la puerta— lo cual considero prácticamente imposible por cierto. Torcí los labios, no me gustaba cuando me presionaban. Di una última inspección a todo mi aspecto antes de salir de la habitación con paso ligero, en el salón principal ya todos estaban listos esperándome. Hoy iríamos a cazar a las montañas de Tennessee, a todos nos hacía falta. —Rose, estas de suerte. Estoy completamente segura de que hoy encuentras un oso —Canturreo Alice mientras bajaba la escalera —Quizá algo más, pero a decir verdad no veo muy claro. Uno o dos temas fueron aclarados por Carlisle, y como era costumbre repitió una especie de normas que teníamos que seguir para la cacería y que todo mundo sabían de memoria. Cuando fue adecuado nos dividieron en grupos de dos, y una vez confirmado el plan, todos salimos disparados con la velocidad inhumana que poseímos. Corrí dirección norte seguida por Edward, quien desde siempre era mi compañero en esto, no tardamos mucho en adéntranos en el bosque ni en identificar el olor de las respectivas criaturas; aparentemente el menú de hoy era extenso. Quizá debería seguir la sugerencia de Esme e irme directo por los ciervos, aunque… ¿No había dicho Alice que encontraría un oso? No era realmente mi platillo preferido, pero siempre era entretenido cazarlos y estaría bastante provechoso para el plato fuerte. —No te precipites Rose —Hablo Edward a mi lado. Apreté los dientes sintiéndome rabiar con él. No solo había rechazado completamente mi compañía –La cual en realidad hace mucho que había dejado de desear– Sino que aprovechaba cada oportunidad para intentar humillarme, creyéndose superior a lo que nunca sería, con su estúpida habilidad para entrometerse en pensamientos ajenos y contestar ofensas que no han salido de boca de nadie. Pero después de todo él era Edward, mi condenadamente atractivo hermano a quien tenía que querer y respetar al igual que al resto de la familia. —Te recuerdo que llevo dos años convertida, he aprendido bastante bien a cazar y puedo yo sola contra especies grandes. —respondí con gesto indignado. —Exageras las cosas… se necesita mucho más tiempo para aprender cómo es correcto. Iremos por los alces —ordenó el —, hay algunos cerca. Me decidí por no refunfuñar más, me encontraba realmente demasiado hambrienta como para discutir por alces, antílopes o lo que fuera. Ambos seguimos el olor de la presa durante un par de minutos, y cuando hubimos dado con ellos nos agazapamos entre los arbustos. A Edward le gustaba realizar la acción con sumo cuidado cuando en realidad el banquete ya estaba asegurado, la captura no tenía forma alguna de escapar puesto que su velocidad era absurda comparable con la especie a la que pertenecíamos, aún así me esmeraba por acatar todas las órdenes y caprichos de mi hermano porque así me lo había pedido Carlisle. En realidad no me gustaba irme con rodeos, si estuviera a cargo hace mucho que mi presa estuviera muerta. Espere alerta un par de minutos hasta que vi a Edward lanzarse sobre uno de los animales, y yo imite el movimiento atacando a otro. Fue realmente rápido, solo encaje mis incisivos en el cuello del animal al tiempo que le rompía el mismo. En menos de un segundo mi presa estaba ya muerta y toda la sangre tibia que corría por su cuerpo se encontraba a mi disposición. Así era, toda mi familia pertenecíamos a la raza de los fríos, éramos monstruos esplendidos sin posibilidad de marchitarnos que bebíamos sangre por puro gusto; nos hacíamos llamar a nosotros mismos vampiros y nos dignábamos a pensar que existían razones para vivir, cuando en realidad había muchas más para exterminarnos. Sin embargo estaba completamente acostumbrada a ser hermosa y estar estancada en los dieciocho años… o al menos eso quería creer. A veces recordaba mi vida humana y un sentimiento extraño me recorría a medula espinal y me hacía sentir remotamente melancólica. La vida como criatura eterna era perfecta, no tenía que preocuparme por el tiempo, los errores o la muerte; Carlisle me había asegurado que incluso podría casarme y enamorarme de algún otro ser que perteneciera a mi especie. Pero ya no había nada que le diera color a la vida, no tenia oportunidad de arrullar un niño entre mis brazos ni llorar de felicidad cuando alguien me confesara su amor, porque incluso me sentía incapaz de amar; la vida y los sueños perdían sentido porque ya no había tiempo limitado para cumplirlos, y hace dos años que no sonreía de verdad. Me encontraba a mitad del banquete cuando un olor diferente llego a mi nariz. El aroma se adentro hasta lo más profundo de mi ser haciéndome perder por completo el interés en mi comida. Era una fragancia que me llamaba haciendo despertar mis instintos, y no, definitivamente no era un oso. —Rose —Intento llamarme Edward. Pero su voz solo se escucho como un zumbido a lo lejano, todos mis sentidos habían sido nublados por aquello que producían tan enigmático aroma. Comprendí que no podía tratarse de más que de sangre humana y mi mente comenzó a formular ideas de lo grandioso que sería beber algo así. Salí disparada en la dirección en la que se encontraba el humano, antes de que Edward pudiera detenerme, debí correr más rápido de lo normal porque de otra forma él me hubiera alcanzado en menos de un instante y esta vez conseguí perderlo al poco tiempo, supuse que eso se debía al deseo incontrolable que tenia de beber aquella sangre. A decir verdad no sabía muy bien lo que estaba haciendo, era como si mi cuerpo se moviera solo y por puro instinto, sin embargo mi cerebro tenía una vaga idea de lo que estaba ocurriendo y sabía que estaba por cometer algo de lo que me arrepentiría probablemente el resto de mi vida; pocas veces había bebido sangre de una persona, era realmente deliciosa pero sin duda alguna me volvía alguna una clase de monstro indigno de una familia como la que tenía. Llegue sorprendentemente rápido –incluso hasta para mí– a mi objetivo, Edward había quedado en la lejanía y no tenia posibilidad de alcanzarme antes de que hubiera cumplido mi cometido. Busque a mi victima con los ojos y no me sorprendió ver al oso del que Alice me había hablado, ella pocas veces se equivocaba. Aparentemente el individuo que buscaba había sido atacado por aquella descomunal bestia, y él como humano que era no tenia posibilidad de escapar de tan gigantesco animal; claro que tampoco tendría posibilidad de escapar de mí. Me deshice del animal asombrosamente rápido, y sin perder tiempo dirigí una mirada a mi futura cena. Quería ver a tan delicioso manjar antes de acabar con él. Era musculoso con cabello rizado, bastante atractivo para ser humano. A pesar de emanar tanta sangre seguía consiente y sus ojos me miraron de una manera sorpresiva y repleta de miedo que me recordaron a cuando yo era humana. Me aterre por lo que estaba a punto de hacer. Acabaría por completo con los sueños y la vida de alguien, al igual que alguien lo había hecho con la mía dejándome completamente sola. Despúes de todo, ya no quedaba nada de la humana, soñadora y colorida Rosalie Lillian Hale que alguna vez fui, ni siquiera las esperanzas, porque me habían sido robadas. Nunca quise ser la rosa seca en la que me habían transformado, la rosa repleta de envenenadas espinas, tan hermosa y monstruosa que había sido separada del resto del rosal. Y cada que tuviera la ocasión, en secreto rogaba por algo que le devolviera aunque sea un poco de color a mi vida. Porque las rosas con vida blanco y negro me hacen sentir ganas de gritar. — — — — — Si milagrosamente han llegado hasta aca, nada les cuesta comentar al respecto :parpadeo:
Re: Rosa. ola ^^ sigue continua con el fic es mas o menos de como rosalie conoce a emmet el amor de su vida OwO plis siguelee! porfavor :saltarin::):)
Re: Rosa. Sí, milagrosamente llegue al final xD Los POVs son diferentes y bastante dificiles de hacer. El problema es que tienes que seguir la personalidad y lo que posiblemente pensaría el personaje aunque esto no ayude al argumento a tu historia; puedes caer en el OCC. Yo vi un ligero OCC al obedecer a Edward , pero lo suficientemente soportable. Esta frase esta algo rara, la entendí como "Porque las rosas con vida en blanco y negro me dan ganas de gritar" Dentro de todo lindo one-shot :)
Re: Rosa. Yo lo leí, fue para un concurso que yo realicé. Existen pocas historias de Rosalie, sobre todo donde no hagan un bashing contra ella. Rosalie tiene una personalidad fácil de definir pero difícil de entender. A mí me gusto bastante como lo manejaste.
Re: Rosa. Guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaau, esta genial xD Da la sensacion de algo ligero n-n Me gusto la narracion =)
Re: Rosa. ^^ estubo super bien yo = ise uno de Rosalie pero algo distinto jeje aun no e subido nungino de mis fic pero en verdad me gusto mucho tu fic :D esta genialoso jajajaja me gustaria saber el final :P me kede picada jajaja ^^ bueno te mando un saludo bye