El Océano Pacífico saludaba al viajero mientras recorría los últimos kilómetros que le quedaban a la carretera. Después de muchos días y 11.000 kilómetros atravesando Rusia, al fin aquel recorrido tocaba a su fin. Pero el viajero aún no se sentía satisfecho. No había salido de su casa en todo ese tiempo, y quería experimentar en sus carnes el viaje que acababa de realizar…
Lo que se me vino a la mente al leer el escrito fue, que el aventurero estaba jugando algún juego o estaba soñando despierto... En fin, lo que interprete yo fue que a veces uno desea hacer algo, sueña por ejemplo en llegar a hacer alguien en la vida, aventurarse, o simplemente esta el deseo de, quizá, cambiar de trabajo, pero la triste realidad es que a veces no hacemos nada para realizar esos sueños o ambiciones. Uno debe dejar de fantasear, levantarse de la silla y hacer algo.