Aqui dejo uno de mis One - Shots. LA BELLA Y LA BESTIA 14 de Febrero de 1991, una chica peli – azul caminaba por la calle, paseaba alegremente pues la fecha la ponía de muy buen humor, y a pesar, de que aun no había conocido el amor a sus ya 16 años de vida. Ella era muy bonita y a pesar de eso nada en cuestiones del amor, aunque eso no la deprimía, por dentro deseaba conocer a alguien que la escuchará y siempre estuviese al pendiente de ella: buscaba a su príncipe azul. Por otra parte: Polo, un tipo frio, arrogante y solitario merodeaba por aquellos lugares, a él jamás le había importado todo lo relacionado con el amor; de hecho detestaba que le hablaran del tema, él paseaba por ahí, donde vio a aquella chica peli – azul. Generó una impresión impactante aquella chica en aquel joven peli – morado, él jamás se había fijado en nadie como lo había hecho de repente con esta joven peli – azul que con solo una mirada, y una sonrisa inocente que le obsequio aquella chica le había robado el corazón, un joven que jamás se había abierto a nadie ahora lo hizo al instante... No había mucho que decir, 7 años de un dulce y sincero noviazgo, el siempre había sido bastante caballeroso con ella, cada aniversario de novios la llevaba al restaurant mas fino y caro de la ciudad donde vivían, donde un simple vaso de agua costaba 10 Dlls; a él no le importaba el precio que pagaría por la felicidad de su amada, así era, un autentico príncipe, que después de 8 años de novios ahora serian esposos, un anillo que por casi una década ella estuvo esperando... Y el día de la boda llegó, ella con un elegante vestido blanco y él con su inigualable traje, que lo hacia lucir el mejor vestido (y estaba obligado, pues él era el novio), la boda fue de ensueño, tras una hora se juraron ser fieles para toda la vida, estar juntos hasta que la muerte los separe, sellando aquel compromiso en el que para ellos fue el mejor beso que se hayan dado, y en su noche de bodas, donde se entregaron en cuerpo por primera vez, donde se dejaron guiar por el poder del amor, para después partir a la luna de miel... 2 años después... — Hijo, ¡deja ahí! — gritó una muchacha peli – azul a un bebe. — ¿Sigue de travieso Maya? — le preguntó un joven peli – morado. — Si Polo, déjame y ahorita lo pongo en su cuna... Si, este joven matrimonio son quienes se imaginan, con un bebe de 1 año y 2 meses vivían sin ningún problema, era un matrimonio modelo: hombre trabajador, mujer dedicada al hogar y a su marido, ¿algún problema hasta aquí? No. Los días transcurrían normalmente, todo iba perfectamente para estos no dos, si no tres, pues la felicidad del niño era prioritario sobre la de ellos mismos, aquel pequeño niño era lo único que les importaba, aquí, ambos eran buenos padres, ¿qué habría de malo aquí?, pues el bebe creció demasiado bien hasta los 6 años de edad, aquí, algo cambio... Antes de pasar a lo siguiente, debo aclarar que aquel niño no era el único, pues tuvieron otra hija la cual tenia hoy 4 años de edad... — ¿Qué haces mamá? — preguntó alegremente él niño. — Esperando a tu padre para ir a cenar — contestó alegremente. Aquella mujer esperaba ansiosa a su marido, le había prometido una cena romántica, sus hijos serian cuidados por una amiga del padre: María. Las horas transcurrían normalmente, al parecer, Polo parecía estar un poco atrasado, pues se suponía que llegaría a las 07: 30 p.m. y eran ya las 8: 10 p.m. María había llegado y Polo ni sus luces, era la primera vez que le faltaba a una promesa a Maya, él no llegó hasta las 10: 00 p.m. — ¿Dónde estabas Polo? — le preguntó Maya al verlo llegar. — Ah, lo siento Maya, realmente me siento decepcionado de mi — es excuso. — ¿Qué ocurrió, por que no llegaste? — le preguntó preocupada. — Me pidieron quedarme en la oficina — comenzó a explicar — y aunque no quería amenazaron con no pagarme el día. — Que mal — dijo un poco desanimada. — Pero no te preocupes — le susurro abrazándola — te lo compensaré con algo mejor. Aquella noche se volvieron a entregar el uno al otro en cuerpo, y al cabo de unos días, se podía notar que Maya había quedado embarazada nuevamente, esperaba un tercer hijo, para ellos era una bendición, otra criatura que venia en camino para alegrar más sus vidas, y fue en el transcurso de el embarazo de Maya que todo comenzó a cambiar... 1 año después... Un año había pasado y el feliz matrimonio miraba a su pequeño de dos meses, el fruto de su amor quedo así: 2 hijos y una hija, los mayores ya cursaban la escuela primaria, y mañana seria un gran día, pues seria su octavo aniversario, 8 años de un perfecto amor... — Contesta Polo — se decía a si misma Maya marcando al móvil de Polo. Cuanto parecía que Polo contestó, en realidad era su contestadora, eran las 2: 00 a.m. y no era la primera vez que Polo llegaba tarde, llevaba varias semanas haciéndolo, muchos le decían a Maya que Polo en realidad la estaba engañado; pero ella no quería oír eso y ciegamente creía en él: que eran asuntos de trabajo la razón de sus tardías llegadas. Aunque ella no era tan tonta, ya sospechaba, pues espiaba el buzón de entrada de Polo y vio varios mensajes sospechosos, y al encontrar uno, se sentó en un rincón a llorar, pues se había puesto en evidencia la infidelidad por parte del peli – morado, había llorado como nunca, tirada contra su cama, sin ánimos y con la puerta cerrada, solo acompañada por una botella de whisky vacía, agotada por tanto llanto y dolor desgastado... — ¿Por qué Polo? — le preguntó llorando al verlo llegar tarde otra vez. — ¿De que hablas? — le preguntó también. — ¿Estas ebrio? — le preguntó molesta. — Ya cálmate — le dijo y se sentó en la cama. — ¡Ya estoy harta de esto Polo! — le reclamó. Aquel día se la pasaron discutiendo toda la noche, sus gritos se podían oír a la habitación de Mary y Van (sus hijos), quienes no podían evitar sentir la tristeza de oír a los padres que tanto amaban discutiendo, y más por que el bebe despertado por los gritos se encontraba llorando... — ¡VE Y CALMA A ESE PUTO BEBE! — le ordenó Polo. — ¡ESE PUTO BEBE ES TU HIJO! — le respondió enojada. — ¡CALLATE! — le ordenó molesto tirándole un golpe. Aquello fue horrible, Polo había golpeado a Maya, quien después se fue de la casa a quien sabe donde, Maya se quedo llorando una vez más, ¿por qué aguantaría tal maltrato?, no era la primera vez que era golpeada de fea forma, Polo había venido desarrollando un comportamiento bastante agresivo hacia ella y sus hijos, al grado de ignorarlos y simplemente irse, ningún abrazo para Mary y ninguna hora con la que pudiera jugar con Van, ningún segundo para cargar a Henry (el bebe), Polo ya no era mas ese caballeroso príncipe que había enamorado y conquistado a Maya: era una maldita bestia. — ¿Mamá, estas bien? — le preguntó asustada Mary viéndola llorar. — Hija — la abrazó llorando. Ambas se abrazaban, aquellos 3 niños eran lo único que le daba fuerzas y fortalezas a Maya para soportar tanto dolor y sufrimiento, sus ojos resecos no parecían que pudiesen llorar más y sin embargo lo hacían, habían llegado a un punto donde todo era falso, salidas, restaurantes, etc. Se le notaba en la mirada a Maya que ya no era feliz, convivía con el mal y ella esperaba que al día siguiente Polo fuese distinto: como lo era antes. En esta noche, Polo había llegado, por primera vez temprano, se abalanzó contra Maya, quería hacerla suya. — ¡No Polo, déjame! — le dijo tratando de quitarlo de encima. — Eres mía lo quieras o no — dijo insistiendo. Aquí fue donde Maya donde se dio cuenta que Polo ya no la quería mas, pues jamás le ponía atención, ninguna rosa ni ninguna caricia, solo quería hacerla suya y ya, como si Maya tuviese alguna clase de dueño o propietario, más bien tenia un dictador o algo parecido, vivía secuestrada dentro de aquel infierno al que llamaba casa, y por fin, todo su sufrimiento terminó. — ¡TODOS LOS DIAS LO MISMO MAYA! — le reclamó. — ¡¿Y QUE QUIERES QUE YO HAGA?! — le reclamó igual. Otra discusión, durante meses llevaban discutiendo a diario, Polo con un enojo injustificado y Maya como la pobre mujer que no podía defenderse, el dolor la hacia envejecer mas rápido que a las demás mujeres de su edad, su caminar ya era lento de aquel terrible sufrimiento... — ¡SIEMPRE TE HE TRAIDO EL PAN A LA CASA, SIEMPRE! — le aclaró. — ¡SI GRACIAS POLO! ¡¿Y TUS HIJOS QUE?! — le cuestiono. — ¡NO TENGO TIEMPO! — respondió enojado. — ¡PUES SI, ANDAS CON OTRA MUJER Y NI A DORMIR VIENES! — ¡CALLATE! Polo había golpeado fuertemente la cabeza de Maya, ella cayó inerte al suelo, sus dos hijos miraron toda la escena y con lagrimas en sus ojos, fueron a ver el estado de su madre, la cual se encontraba inconsciente y parecía estar grave, Polo había reaccionado al fin y comenzó a pensar en lo que había hecho, y cuando iba a revisar a Maya... — ¡LARGATE PAPÁ, JAMÁS TE LO PERDONARE, TE ODIO! — le gritó enojado, triste y con mucha ira Van. Polo se sentó a lamentar esas palabras de su hijo, aunque fuese un niño aquella frase iba enserio, aquel niño inocente de 7 años ahora aprendió a odiar, mientras miraba como su madre no reaccionaba, hasta que una ambulancia y junto con su abuela Johanna fueron al hospital, donde el doctor que atendió a Maya fue a dar la noticia... — Señor, señora, lo lamento, hicimos todo lo que pudimos, pero sufrió un fuerte daño en su cerebro... No había mas que decir, solo lo triste que fue ver a la madre de Maya quebrándose en llanto y implorando a Dios que esto solo fue una cruel broma, mientras que Van y Mary no habían sino notificados, Polo, lo lamentaba, al fin había entendido que Maya valía demasiado para él, aquella mujer que tanto lo aguanto, la culpa se inundo en todo el ser de esta bestia. — Ojala te perdone Dios — le dijo Johanna llorando y con mucho odio — por que yo jamás lo haré. Maya fue enterrada, Van tuvo que ser sometido a un tratamiento psicológico junto con Mary, pues fue el shock de la muerte de su madre pues Van se había vuelto demasiado agresivo y Mary no podía hablar aunque clínicamente si podía, Polo, al no soportar la culpa fue encontrado por Johanna colgado del techo de la casa del peli – morado, donde en la pared ponía en sangre: Maya, siempre te ame, espero algún día me puedas perdonar, y aunque no vaya a donde vas tu, espero que cuando nuestras almas se crucen me des una segunda y ultima oportunidad. Ese fue el resultado de esta historia: 3 niños huérfanos y un final infeliz.
Esto fue... muy triste!! que clase de teleserie... :( que tristesa, pobres niños, pobre Dawn y Paul... que mal... Wenu, la verdad es que no creo que Paul sea capáz de golpear a una mujer >< Y esuu! buen fic, pero muy triste :( cuidatte y saludos!