One-Shot La negra Asunción

Tema en 'Relatos' iniciado por Misora Naomy, 26 Noviembre 2012.

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¿Sientes que esta declamación Venezolana es buena?

  1. SIIIIIIIIIIIIIIIIIII ^^

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  2. Bueno más o menos ^^U

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  3. Sin comentarios

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  4. NOOOOOO que estupidez

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  5. Acaso importa, es tu fic no el mío

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    Misora Naomy

    Misora Naomy Entusiasta

    Capricornio
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    12 Mayo 2012
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    106
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    One-Shot La negra Asunción
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1085
    Bueno, esto no se le puede llamar song -fic porque es de una declamación que he querido poner, es de mi querido país Venezuela, no habla del país en sí, pero si de una gran bailarina de joropo de por esos lares, ya sin más digo que esta declamación no es mío y no tiene fines de lucro, además de que algunos personajes son míos y otros son parte de la declamación:
    La negra Asunción
    Desde Guachara al cajón, de Cazorla a palo Santo
    No hay negra que baile tanto como mi negra asunción
    Una joven morena de la bella Venezuela despierta de su dulce sueño, esta tenía ojos negros, figura delgada, buenos senos, una cadera preciosa, cabellos azabaches y carácter duro y fiero cual toro
    La chica no tenía más de 18 y apenas abrió los ojos se vistió:
    Una camisa blanca un poco escotada con un faralao, una falda hasta los pies amarilla y unas alpargatas típicas de su hermoso país, su pelo estaba atado en forma de cebolla con una flor de cállenla en la misma, la dulce mujer sale de su casa y camina al restaurante para poder desayunar.
    Mujer: óigame cuñao tráigame una reina pepia – dijo la joven morena
    Mesero: ya se la traigo mi negra Asunción—responde el mozo y corre a la cocina—Patrón una reina pepia pa mi negra
    El cocinero antes de ponerse a cocinar sale de la cocina y va a la pequeña mesa donde se encuentra Asunción y le da una oferta:
    Cocinero: te tengo una proposición Asunción—una oferta pa tu comida
    El cocinero era un hombre de unos 20 años, fornido, de ojos marrones, pelos negros y actitud amable y retadora de vez en cuando
    Asunción: pues dígame Don Ventura—responde esta con dureza
    Don Ventura: báileme un Galerón ahí y le regalo el desayuno
    Cuando empieza el galerón y entra mi negra en pelea
    Todo el mundo la rodea, como hormiguero a huesito
    ¡Por que hay que ver lo bonito, que esa negra Joropea!
    La bella Asunción comienza a Joropear por todo el lugar, Don Ventura se había retirado, puesto que tenía que ver algo en los corrales. La mujer zapateaba de forma fiera en el piso y movía su falda al compás de la música, pronto el restaurante se llenó y los hombres gritaban en nombre de la joven, siendo observados por las esposas de los mismos (Que tenían la mirada que mata) :
    Hombres: ASUNCIÓN, ASUNCIÓN—gritaban
    Mujer Catira: esa negra nos va robar el marido—enojada
    Mujer morena: señora Petra, ya lo está haciendo, baila con su esposo—asustada
    Petra: ¿Qué?, ya se las verá conmigo—levantándose
    La mujer petra aparentaba un 40 años, cabello castaño, carencia de senos y bastante rellenita (Cómo decía ella) vestía una falda floreada hasta los pies con alpargatas y su camisa blanca con faralao
    Que esa negra joropea, bien lo sabe el que la saca
    Que la compara a su amaca, cuando hace calor y ventea
    Asunción continuaba con su danza y zapateo junto con el marido de Doña Petra:
    Don Blas
    Ella bailaba con fiereza y salvajismo, cual potro libre en el llano, el hombre solo gozaba de sus movimientos y hacía lo posible por ser el que dirigía los movimientos de la danza, puesto que la fuerza con la que la negra bailaba era capaz de romper has la meseta más dura, pero el placer no l e duro mucho, puesto que su celosa esposa empujó a Asunción, esta le devuelve el empujón a la mujer y continua su danza, pero sin el traidor esposo de la desquiciada Petra, esta vez bailaba sola
    “Así es que se escobillea”, grita algún mocetón
    Y en su honor hace a Asunción una figura tan buena
    Que cómo flor de cayena, se le esponja el camisón
    El clímax de la danza estaba llegando, el final de la canción poco a poco se acercaba, la negra emanaba candela de todo su cuerpo y quemaba los corazones de los espectadores machos que babeaban por ella, mientras sus mujeres solo rabiaban a l no poder detener sus celos.
    Se le esponja el camisón, y el mozo que la ha floreado
    Salta: ¡Con permiso cuñao, es conmigo la cuestión!
    Entonces se ajusta el calzón, la engarza por la cintura y con tanta donosura que se le mueve y la maneja que la negra lo festeja con una nueva figura
    El joven Cesar que se encontraba entre la lluvia de hombres casados salió, el era un pretendiente de Asunción desde hace un largo tiempo, era moreno, pelo corto de negro intenso, ojos marones penetrantes, camisa manga larga blanca, unos jeans simples, un sombrero típico de Venezuela y sus alpargatas. El apartó a todos los que intentaban bailar con su negra y el mismo fue el que lo hizo, demostrando tener la misma destreza y fuerza que ella.
    Con una nueva figura en que ella se le encabrita
    Como gallina chiquita cuando el gallo la procura
    Mesero: ¡Venga a verla Don Ventura!
    Grita alguno hacia el corral y desde allí el Caporal dice con cara risueña:
    Don Ventura: baila bien esa trigueña, yo la he visto en Guayabal, yo la he visto en Guayabal y también en San Fernando, yo vengo el llano cruzando de paso para el Yagual, y aunque decirlo este mal, por parecer pretensión. Desde Guachara al Cajón, de Cazorla a Palo Santo, no hay negra que baile tanto cómo mi negra Asunción.
    EL FIN…
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