Quebrada por dentro Desecha por fuera Él había arruinado mi noche entera. Mejillas mojadas Que el viento acariciaba Mi rostro cubierto de lágrimas saladas. ¿Por qué su crueldad era capaz de tocar la fibra de mi placidez? ¿Por qué el vacío de mi pecho aumentaba con su desfachatez? Sólo quisiera matarlo Y enterrarlo bajo un montón de tierra ¡Oh, que Dios perdone esta mente rastrera! Sólo espero que el destello De una luz milagrosa Borre de mi mente la crueldad de aquel hombre Y que borre mi odio hacia él Antes que quede muerto Porque ese es el deseo de mi carne En este momento Matarlo yo misma con mis propias manos Sin ningún argumento Sólo la dicha de que estará extinto Y que jamás volveré a verlo.