Nos vemos en Miami

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Dark Hime, 30 Noviembre 2008.

  1.  
    Dark Hime

    Dark Hime Entusiasta

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    Nos vemos en Miami

    Hola!!
    Weno, este es mi segundo fic en este foro. Espero que sea de su agrado.


    -- Prólogo --


    Todo el mundo estaba tirado en el suelo con las manos sobre la cabeza. Eso no era un simulacro, estaban siendo atracados.
    Dos encapuchados se dirigían hacia la caja fuerte del Banco de Tokio mientras que una joven vestida con un mono negro y con la cabeza cubierta por una máscara de payaso recogía los sacos con dinero que desde la ventanilla le entregaban los trabajadores y se dirigió hacia la salida.
    Un hombre vestido de oscuro, con un pasamontañas negro del mismo color de sus ojos, se encontraba en medio de la sala apuntando a los ejecutivos financieros que se encontraban en el lugar con la pistola que sostenía con la mano izquierda mientras que con la pistola que sostenía en la otra mano apuntaba a una señora que se encontraba en el suelo como los otros rehenes.

    -Jefe, ya lo tenemos- dejo uno de los dos muchachos que se habían dirigido hacia la caja fuerte, los cuales volvían con su botín.
    -Bien, ahora nos vamos a ir- dijo serio para toda la sala -no quiero ningún movimiento.

    En el aparcamiento, un joven de ojos celestes escuchaba el sonido de las sirenas de los coches de la policía que se aproximaban aún a distancia. Salió corriendo de la caravana blanca en la que se encontraba y se ancontró con la chica que salía con los sacos de dinero en la mano.

    -Sango- dijo el joven -métete el el vehículo y no salgas.
    -Está bien Kouga- dijo la chica mientras se quitaba la máscara -¿tú a donde vas?.
    -A avisar al jefe que tendremos compañía; la pasma se acerca. ¡Tú corre a la caravana y no salgas!- le gritó mientras corría hacia la puerta del banco.

    La joven obedeció. El muchacho de ojos celestes se dirigió a la entrada del banco y avisó a sus compañeros a todo pulmón.

    -¡¡Viene la poli!!- gritó el chico
    -¿Qué?- preguntó una joven dentro vestida de negro, con la cara tapada por una máscara de drama y una peluca verde que le llegaba hasta la cintura.
    -Jefe, biene la pasma, salir de ahí rápido- volvió a gritar el joven desde fuera a punto de entrar al lugar.

    El que respondió como jefe de la operación retiró la mano con la pistola que apuntaba a la señora que se mantenía en el suelo para pasar a apuntar al joven moreno que estaba a punto de abrir la puerta.

    -Lárgate- dijo serio
    -No os dejaré, estamos juntos en esto- dijo serio el de ojos celestes.
    -¡Qué te vayas! ¿acaso ella no te importa?- preguntó el hombre del pasamontañas al joven refiriéndose a la chica que acababa de abandonar el lugar con tres sacos de dinero.

    La sirena de la policía ya se escuchaba en el lugar. El joven retrocedió y corrió hacia la caravana. Se sentó en el asiento del conductor y arrancó el vehículo.

    -Kouga- dijo la joven morena que terminaba de recogerse el cabello en una coleta alta como la de él, la cual estaba sentada en el asiento del copiloto -¿Dónde están los demás? ¿Dónde están Ayame y Miroku y...?.
    -no preguntes más Sango, el jefe dijo que te sacará de aquí.

    Lo estacionó en la zona de descarga de una fábrica de muebles situada en la parte de atrás del banco. Tan rápido como lo hizó bajó del vehículo junto con su compañera; Sango se quitó el mono que llevaba y lo tiró dentro del coche para salir corriendo tras Kouga, el cual se dirigió al lugar donde la gente empezaba a acumularse, junto al lado de los coches policiales. Ante él desfilaban esposados una joven vestida de negro ya con la cabeza descubierta por lo que mostraba esos cabellos rojos tan peculiares; un joven moreno de ojos grisáceos en el qeu se podían apreciar unos pendientes en su oreja izquierda; un joven de ojos ámbares y cabello grisáceo y un cuarto joven de ojos igualmente ámbares, de cabello más largo y más brillante que el anterior.

    -¡Aya!- gritó el joven de ojos celestes que recién llegaba a la escena -¡No Aya!, ¡¡jefe!!, ¡Miroku!- no paraba de gritar mientras intentaba acercarse a ellos pero Sango lo retenía, no dejaría que hiciera una estupidez -Os sacaré, lo prometo. ¡¡Os sacaré a todos, lo juro!!.

    Ese grito se olló en todo el lugar.

    -¡¡Huye!!- gritaba la pelirroja -¡corre, no te dejes coger!.

    Dos de los policías iban a ir tras el joven que acababa de gritar pero un peliplareado los derribó de un empujón y una patada.

    -¡¡Cúidalas!!- gritaba el joven de mirada fría que transmitía temor, el cual acababa de evitar que lo siguieran -¡Te mataré como algo le pase a la gatita!¡Juro que te mataré ¿me oyes?!.

    Kouga y Sango corrieron hacia la caravana, entraron y se fueron.

    -¿Qué vamos a hacer Kouga?- preguntaba la morena.
    -Ya sabes Sango, iremos por ella. Le prometí al jefe que la cuodaría- dijo el joven con el rostro serio por lo que acababa de pasar.
    -Tienes razón; por la hora que es debe de estar por salir de la escuela- anunció la joven -si no la cuidamos el jefe te matará.

    Los dos se quedaron pensando en eso que había dicho la joven y soltaron una carcajada debido a la situación en la que se encontraban esa amenaza resultaba cómica. Eso hizo que ambos se relajara un poco mientras ponían rumb a un colegio.


    ** DOS DÍAS DESPUÉS **

    -En pie los acusados- dijo el juez.

    Los cuatro jóvenes que se encontraban en el banquillo se levantaron para escuchar el veredicto.

    -Por los numerosos cargos de robo a mano armada son considerados... culpables- dijo el portavoz del jurado.
    -Serán dieciséis años de carcel sin posibilidad de reducción de condena por buen comportamiento- dijo el juez seriamente mientras veía con atención a los acusados -Caso cerrado, se levanta la sesión.

    Tras haber dado dos golpes el juez con el mazo de roble, los gusrdas jurado que se encontraban en la sala llevarón a los acusados a su respectiva celda.

    Espero que les haya gustado.

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  2.  
    StarAcua

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    Re: Nos vemos en Miami

    PRIMERAAAA jajajaj ....wuau me encanto tu ff,esta realmente bueno jajaja^^...es muy interesante!!! y ni que decir emocionante;) ...espero todo se solucione!!...y consiguan liberar a los chicos!!!...bueno espero la conti pronto por que realmente esta bueno!!!...por cierto es un sessho/kag no??...sino esta igual de bueno:D
     
  3.  
    Dark Hime

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    Re: Nos vemos en Miami

    Hola!!
    Weno, muchas gracias StarAcua por leer mi fic. A ti te dedico este primer capítulo jejejeje.

    Con respecto a tu pregunta te diré que aún no tengo decidido si será un SessKag, la verdad es que da juego a muchas cosas. Espero que este capítulo sea de tu agrado.

    Espero que os guste este capítulo:



    Capítulo 1. Huída

    Han pasado tres meses desde el juicio. Tres largos meses son los que llevan encerrados en ese pequeño cubículo y ya no lo podían soportar. Sin embargo cada uno lo demostraba de una manera diferente; el lider del grupo seguí con esa mirada fría y ese rostro inmutable, no hablaba con nadie a menos que fuera extremadamente necesario. Se encontraba acostado en la litera inferior derecha, con su cabello extendido a lo largo de la cama.
    En la litera superior ojeando una de las revistas que los guardas les traían para que estuvieran informados de lo que ocurría en el mundo exterior, estaba una pelirroja recostada moviendo de forma lenta sus piernas en un vaivén. Toda su atención estaba puesta en esos escritos en los que se hablaba de la pareja del año.
    De pie apoyado en la esquina que se formaba entre las rejas y la pared izquierda de la celda se encontraba un muchacho peliplateado con los ojos cerrados, como concentrado en algo. Su rostro mostraba la incomodidad que le suponía ese silencio sepulcral de ese momento. Acababa de discutir con el joven que se hallaba acostado en la cama y había perdido, no sabía como habia conseguido enfadarlo en solo diez segundos, qeu fue el tiempo que duró la conversación de ellos.
    En el centro de la celda se ancontraba el cuarto integrante de ese peculiar grupo, un joven moreno que tenía una pequeña coleta recogiendo los pocos cabellos largos que había al final de su cabeza sentado en un taburete de madera y recostado por lo que parecía un pedazo de plástico mientras soltaba unos sonoros ronquidos, muestra de que estaba profundamente dormido.
    Acababan de dar las diez de la mañana según el reloj que colgaba de la entrada del corredor de ese pasillo en el cual se encontraban ellos y uno de los guardias pasaba justo por debajo del marco. Se hacercó a la celda de estos cuatro muchachos y zarandeó la puerta de la reja.

    -Vaya chicos, parece que alguien se ha acordado de vosotros- decía el guarda en tono burlón -tenéis visita- En cuanto dijo eso centró su vista en el jefe de todos. -Parece que es una visita muy linda amigo, lástima qeu no la quieras recibir.
    -No soy tu amigo- dijo el interesado levantándose de la cama en donde estaba recostado y dirigiéndose a la puerta. -No te atrevas a tocarla.
    -Esa mirada tuya no me afecta desde ese lado de las rejas- dijo en guarda intentando mantener la seguridad en la voz mientras pequeñas gotas de sudor resvalaban por su frente -te lo aseguro... Sesshoumaru.
    -Oh, ¿en serio?- preguntó burlón el aludido.

    Todos estaban escuchando la conversación que estaba a punto de finalizar por parte del joven qeu estaba del mismo lado que ellos muy atentemente. En ese momento otra figura se acerca por el mismo sitio por el que lo había hecho minutos antes el guarda.

    -Señorita, le había dicho que esperara con mi compañero en la sala de la entrada mientras venía a anunciar su presencia a estos bándalos- dijo el guarda cuando se giró y observó de quien se trataba.
    -Su compañero me dejó pasar- dijo la voz femenina muy coqueta .¿Acaso vengo en mal momento agente?- se insinuó la joven.
    -No, claro que no, es solo que sus amigos no desean verla. Pero si quiere yo puedo hacerle un favor.
    -Bien- dijo la joven con una sonrisa indescifrable en sus labios. En ese momento un golpe hizo que el guarda callera inconsciente.

    Todos se acercaron a la reja para ver lo que sucedía cuando un joven de ojos celeste y cabello amarrado en una coleta alta les sonrió a todos mientras se apoyaba en un gran bate, con el cual le había golpeado al guarda.

    -Vaya, que mal aspecto tenéis chicos- dijo el joven a modo de saludo.
    -No jodas más y sácanos ya de aquí lobo rabioso.
    -Yo también me alegro de verte chucho.
    -Kouga, ¿vas a ayudarme o lo tengo que hacer yo todo?- preguntó la misma voz femenina de antes.
    -Claro preciosa, faltaba más- el joven se fue en dirección a la voz y a los pocos minutos volvió con el guarda a hombros vestido nada más que con su ropa interior y la joven intentaba abrir la celda con las llaves que le había sacado del bolsillo.

    Todos se alejaron para atrás en cuanto la puerta se abrió y el joven de la coleta entró con el guarda. Con ayuda del otro moreno ataron las manos del guarda a la cama de arriba de la litera hizquierda y los pies a la cama de abajo mientras el peliplateado de cabello más grisaceo cogía un bol con agua y se lo hechaba a la cara para qeu despertara. En cuanto lo hizó el jefe de todos se acercó lo suficiente como para poder pegar su cara a la de él.

    -y ahora, ¿sigue sin asustarle mi mirada?- dijo Sesshoumaru mientras esbozaba una sonrisa de superioridad -vaya, parece que te ha comido la lengua el gato.

    Dicho esto todos salieron de la celda. Kouga abrazó a la pelirroja que hacía tanto qeu no veía, la cual se le tiró encima en cuanto salió.

    -¿Me hechanste de menos Ayame?- preguntño el de ojos celeste.
    -¿tú que crees tonto?- respondió con una nueva pregunta la pelirroja finjiendo enfado
    -Yo también te quiero Aya- dijo Kouga mientras se acercaba más a la pelirroja.
    -Si- fue lo único que pudo decír Ayame antes de qeu unos labios tomaran los suyos.
    -Iros a un motel- dijo el otro moreno
    -Que pasa, ¿celoso Miroku?- preguntó la joven al separarse de los labios de su novio siengo todavía abrazada por este.
    -Siempre tienes que tener razón, ¿no Aya?
    -Por cierto, si qeu se tomaron su tiempo para venir a buscarnos- se quejó uno de los peliplateados apuntanto con su dedo índica a Kouga
    -Cállate Inuyasha- dijo el jefe con seriedad en su rostro -a no ser que quieras que te dejemos dentro.
    -Hmp- fue lo único que contestó

    En ese momento la pequeña figura de la joven que les había ayudado a escapar se presentó ante ellos logrando atención pués había pasado desapercibida para todos.

    -Será mejor qeu salgamos, el coche está esperándonos.
    -Es verdad, tienes mucha razón gatita- dijo Kouga al tiempo qeu cogía a Ayame de la mano y depositaba un beso en la cabeza de la que acababa de hablar antes de salir de ese pasillo rumbo a la salida.
    -¿No vas a saludar pequeña?- dijo el jefe posando sus ojos sobre ella -¿o ya te has olvidado de mi?
    -Sessho, ¿como crees eso?- dijo antes de que sus labios rozaran los del joven -Te he extrañado mucho.
    -Yo también a ti gatita, yo también- dijo mientras la abrazaba.
    -Bueno chicos, ¿nos vamos?

    Los dos muchachos estaban fijos mirando para ella. Era la primera vez que veían a esa chica morena, de largos cabellos que caían hasta la parte baja de su espalda, unos ojos chocolate que mostraban una inocencia inaudita para ellos y dueña de unas curvas demasiado definidas para su edad, ahora que lo pensaban también era la primera manera qeu veían a Sesshoumaru actuando de esa manera tan extraña para ellos.

    -Inuyasha, Miroku, os presento a Kagome- dijo el jefe mientras ponía un brazo posesivo sobre los hombros de la joven.
    -Será mejor que dejemos las presentaciones para luego- dijo la joven mientras se dirijía hacia la salida junto con Sesshoumaru seguido por los dos muchachos.

    Ya fuera de la carcel los estaba esperando una furgoneta negra.

    -Ya era hora- dijo una joven que asomaba la cabeza desde la ventanilla del asiento del conductor. -¿Qué hacíais ah´ñi dentro?
    -No te pongas así nena, no es para tanto- dijo Kouga con una sonrisa en sus labios por la mueca tan graciosa que tenía en la cara la muchacha mientras descorría la puerta del lado opuesto.
    -¡Hola Sango!- saludó Ayame en grito -cuanto tiempo sin verte querida.
    -Yo también me alegro de verte Aya- dijo sango con alegría -ahora subir todos, que no estamos de vacaciones.
    -eso digo yo- añade Kagome que recién entraba en la furgo.
    -Sango- dijo como saludo el acompañante de la anterior
    -Hola jefe, ¿qué tal la trena?, ¿sigue igual?- pregunta con gracia sango
    -Ya lo comprovarás la próxima vez- contestó en broma mientras se sentaba en los asientos del final con la joven que lo había sacado.
    -Vaya, ¿y esta quien es?- preguntó Miroku a la vez qeu entraba
    -No le digas esta Miroku- dijo un enfadado Kouga -parece que ya no te acuerdas de Sango
    -Sa... ¿Sango?- preguntó atontado mirando a la chica -lo... lo siento, no te reconocía.
    -Deja pasar idiota- dijo Inuyasha que intentaba entrar en el vehículo, cosa que le dificultaba su compañero al estar en la puerta alelado sin moverse -siéntate delante y ya.

    Miroku pasó para el asiento del copiloto ofreciendo una sonrisa coqueta a Sango mientras esta solo rolaba sus ojos en blanco y se arochaba en cinturón de seguridad.

    -bueno chicos, decid adiós: ¡nos vamos!- dijo con una sonrisa mientras echaba un último vistazo a sus compañeros otra vez reunidos para poder arrancar el coche.
    -¿qué rumbo tomamos jefe?
    -¿Aún lo preguntas Sango?- preguntó con sarcasmo -creo que debemos saludar a unos amigos.
    -Que razón tiene jefe- dijo la conductora mientras cambiaba de marcha. -rumbo al Banco de Tokio pues.

    Gracias por leerlo, espero sus comentarios con sus críticas y sus ánimos.

    Bye

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  4.  
    Andrea_Miko

    Andrea_Miko Entusiasta

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    Re: Nos vemos en Miami

    holaaaa, me gusto mucho tu historia, ya quiero saber que pasa !!.......hayy que lindo que kag y sessho esten juntos n.n ....bueno cuidate :D
     
  5.  
    StarAcua

    StarAcua Usuario común

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    Re: Nos vemos en Miami

    Holaaaaaaaa...muchas gracias nena^^...gracias de verdad por dedicarme el capi..esta precioso..el capi me encanto!!...por suerte sessho y kag estan juntos:D estaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnnnnnnnnnn romantico jajajajaja..me fascino el capi y cuenta conmigo como fiel lectora;)

    Besosss y siguele que esta super bueno!!!!
     
  6.  
    margaretrose

    margaretrose Guest

    Re: Nos vemos en Miami

    hola...me gusta mucho tu fic espero lo continues pronto ademas me enknta la pareja sessh kag .....cuidate
    además de que la trama esta en verdad muy atrayente.
     
  7.  
    akatsukihime

    akatsukihime Entusiasta

    Aries
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    Re: Nos vemos en Miami

    me encanta tu fic
    la pareja se va a quedar sesshkag verda?¿?
    me encanta esa pareja
    espero la conti pronto
     
  8.  
    Samantha

    Samantha Soy Nami en New POT xD Comentarista Top

    Piscis
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    Escritor
    Re: Nos vemos en Miami

    Ok no tengo mucho que alegar, la idea me gusta y es interesante, solo me queda sugerirte dos cosas:

    -Trata trabajar con la raya o el guion largo (—) ¿Cómo lo haces? muy facil, oprimes al mismo tiempo Alt Gr + el guion que se encuentra a la tabla de números. Aquí te dice como usar los guiones.

    -Trabajo un poco más en esa narración, he notado que te enfocas más en los diálogos. Recuerda que mientras más narración tenga tu fic, más interesante y atractivo será.

    -Te faltan algunas tildes, Pero bueh, eso lo puedes arreglar usando word.


    Sigue los consejos.
     
  9.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

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    Re: Nos vemos en Miami

    Hola, soy nueva en tu fic, jeje.

    que bien se la lleva Sesshoumaru con la gatita, jijiji. Es broma.
    Y pobre guardia, no quisiera estar en su lugar.

    Me ilusionéeeee!!!!!!
    Creí que la gatita podría ser Rin. No me gusta mucho la pareja SessXKag, pero no puedo negar que tu historia está buenísima

    Vaya cárcel, quisiera que me encierren ahí, porque violar la seguridad es muy sencillo.
    Que bien que Kouga y Ayame estén juntos, sí!!!!!

    Muy original la idea de hacerlos criminales, se pone divertido

    Luego te invitaré a mi trabajo para que opines. sigue asííííí!!!!!
     
  10.  
    Stefy Mustang

    Stefy Mustang Entusiasta

    Libra
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    Re: Nos vemos en Miami

    Hola Hime-san (te digo "san" porque eres mayor!)

    Ya! Por fin comento en tu nuevo fic!! Es que se me olvidaba siempre :silbar:
    Bueno... pues por el momento el título no tiene NINGUNA relación con el prólogo y el primer capítulo, después veré....
    Es obvio que las parejas que ya son fijas son: Kog&Aya, San&Mir... me gustaría saber qué pasa con Aome... irá con Sessho o con Inu??? Hey... a quién engaño?! A MÍ SÓLO ME IMPORTAN SANGO Y MIROKU xD!!!

    Stefy Mustang :sang:

    (sTeFy)

    P.D = ACOSTÚMBRATE AL NUEVO NICK!!
    P..D 2= PON CONTI EN LA JOVEN ABOGADA
     
  11.  
    TheRusso

    TheRusso Entusiasta

    Acuario
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    Re: Nos vemos en Miami

    Hola,
    Esta historia esta muy interesante!!1,
    muy buena!!, acaban de salir y ya
    van por mas?, que loco xD, pero
    bueno, espero que la continues...


    Adios :rosa:
     
  12.  
    Dark Hime

    Dark Hime Entusiasta

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    Re: Nos vemos en Miami

    Muchas gracias a todos por postear mi fic. La próxima conti la subiré mañana.
    La verdad es que con respecto a las parejas puede haber mucho cambio jejejeje, eso se verá según el fic avance.
    Una vez más os doy las gracias por seguir mi fanfic.

    Atte: [*\_DaRk HiMe_/*]
     
  13.  
    Dark Hime

    Dark Hime Entusiasta

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    Re: Nos vemos en Miami

    Aquí dejo el segundo capítulo. Dedicado especialmente a: Andrea_Miko, StarAcua, margaretrose, akatsukihime, Samanta, lubecita, Stefy Mustang y ~Pumi Russo~.




    Capítulo 2. De vuelta a las andadas

    Una furgoneta negra aparcaba en la zona de descarga de una fábrica de muebles situada por la parte de atrás del Banco de Tokio. Dentro de esta los siete ocupas trazaban lo que sería el plan de ataque.

    -Bueno, ya conocen las instalaciones- dijo serio el jefe del grupo -¿o a caso tengo que recordárselas?.
    -Todo está seguro Sesshoumaru.
    -Ayame tiene razón, aún tenemos el mapa en la cabeza- dijo el joven de larga coleta -Aún recuerdo como nos jodieron.
    -Bien, el plan es el siguiente- dijo Sesshoumaru seriamente -Kouga y Miroku la caja; Inuyasha te encargas de las cámaras; Aya, tú ya sabes que hacer.
    -Entiendo jefe- dijo la pelirroja con una sonrisa en los labios.
    -Sango, tú mantén el coche en marcha.
    -Como ordene jefe.
    -¿Y yo?- preguntó la joven de ojos chocolates que quedaba por entrar en la jugada.
    -Tú... eres mi presa- dijo Sesshoumaru mientras pasaba su brazo por la cintura de Kagome. -¿Os ha quedado claro?- pregunta tras haber asignado a cada uno un que hacer -Pués entonces vayamos.

    La puerta corredera derecha de la furgoneta se abrió y de ella salieron seis personas en orden de aparición encaminándose hacia el banco.
    Los primeros en entrar fueron Miroku e Inuyasha, los cuales se pusieron al final de la cola que la gente formaba para acercarse a la ventanilla. El moreno miraba hacia todas partes buscando el camino hacia la caja fuerte y comprobando todos los obstáculos que tendrían que sortear mientras que el peliplateado se fijaba en que todas las cámaras de vigilancia enfocaban las ventanillas de pago y las mesas de ejecutivos financieros que allí trabajaban, por lo que de momento no los habían grabado.
    Unos minutos más tarde entró una pelirroja con pecas y pómulos bien marcados, la cual se acercó al guardia de seguridad que allí se encontraba dando vueltas por el hall mientras fingía intentar calzar bien un zapato y se insinuaba a los ejecutivos con sonrisas cortas pero pícaras.
    En ese momento entró una joven morena que parecía ocupada buscando en su bolso una targeta de crédito y se colocó detrás de los dos hombre que se habían colocado anteriormente, los cuales la dejaron pasar delante de ellos en un acto de amabilidad. Miroku pulsó uno de los botones del busca que llevaba sugetado al cinturón del pantalón y en ese momento entraron dos hombre en el banco.
    Uno de ellos iba vestido de negro y llevaba un pasamontañas oscuro que solo dejaba ver unos ojos negros, el cual llevaba una pistola en su mano derecha. El otro vestía informal, con un chaleco de pesca verde y llevaba una gorra del mismo color, gafas de sol oscuras las cuales no dejaban sus ojos a la vista y tenía bigote.

    -Todo el mundo al suelo- dijo el joven del pasamontañas -¡Esto es un atraco!.

    Aún no había terminado de pronunciar esas palabras y los jóvenes que estaban al final de la fila se cubrieron los rostros con máscaras que sacaron de los bolsillos. Inuyasha disparó a las cámaras mientras que Miroku se dirigía con el hombre de la gorra hacia donde se encontraba la caja fuerte. En un preciso movimiento Ayame había tumbado al guardia y le había arrebatado las pistolas que llevaba como armas, con las cuales se dedicaba a apuntar a los ejecutivos.
    El que llevaba el rostro completamente cubierto cogió a la joven morena por el cuello con el brazo libre mientras pegaba la pistola a su cabeza.

    -Mas vale que llenéis sacós con el dinero si no queréis que la mate- dijo con mirada seria.
    -¡¡Ayuda, por favor!!- gritaba la chica mientras las lágrimas corrían por su rostro en carrera.

    Tras cinco minutos los don muchachos salían por el pasilló que habían atravesado anteriormente con dos sacas llenas de dinero cada uno y se pusieron detrás del jefe.

    -Dadle a ella el dinero- dijo el joven que tenía a la rehen mientras la soltaba con cuidado y esta se dirigía hacia la ventanilla donde agarró cuatro sacos con dinero con manos temblorosas. Por el peso podía apreciar que al menos uno de ellos era de monedas.
    -¡Camina rápido hasta aquí!- dijo el joven mientras la apuntaba -No te pares.

    La chica obedeció y volvió con él. Inuyasha cogió las bolsas de sus manos y se fue del banco. El joven de ojos negros volvió a agarrar a la chica.

    -No me mate por favor, soy muy joven todavía.
    -¿De verdad?- preguntó con curiosidad.
    -Déjeme ir- dijo rompiendo en llanto.
    -¿Y si no lo hago?- dijo mientras pasaba su namo por debajo del pecho de la muchacha.
    -Porfavor.
    -¡Chicos!- llamó el jefe -nos vamos.

    En ese momento los que agarraban las sacas salieron seguidos de la pelirroja.

    -Ni se os ocurra hacer nada cuando salgamos- dijo mientras salía sin dejar de apuntar a Kagome con la pistola.

    Una vez fuera del edificio bancario agarró la mano de la chica y echó a correr con ella hacia la parte de atrás, donde se encontraba su compañera, la cual los esperaba con el coche en punto muerto.
    En ese momento Sango los vió por el espejo retrovisor, abrió la puerta corredera de la furgoneta y encendió el coche.

    -¡Vámonos!- dijo mientras daba marcha atrás y los tres chicos entraban en el coche a saltos -¿Y el jefe?- preguntó al no verlo pero pronto lo vió correr con Kagome de la mano.

    Sesshoumaru cogió a Kagome en brazos y saltó al interior de la furgoneta mientras la puerta de cerraba y el vehículo se perdía por la carretera sin seguir un rumbo fijo.
    Yalejos del Banco de Tokio el jefe se quito el pasamontañas dejando ver su largo cabello plateado; en ese momento una muchacha se le tiró encima.

    -¿Estás bien Sessho?- preguntó la morena mientras lo abrazaba.
    -Si Kag, por cierto- dijo el joven mientras la abrazaba -¿muy joven para morir?.
    -Si, ¿acaso no lo ves?- preguntó indignada -... ¡¿Me estás llamando vieja Sesshoumaru?!- dijo enfadada. Era la primera vez qeu lo llamaba por el nombre al completo y todos estaban viendo la escena atentamente.
    -Para nada gatita, para nada.
    -Mira para eses dos tórtolos- dijo Kouga mientras sacaba la gorra -vaya Sesshoumaru, veo tu fibra sensible.
    -Hmp- dijo como respuesta mientras más abrazaba a la joven que ahora parecía acomodarse en su regazo.
    -No me gusta el bigote Kouga- dijo Ayame mientras se lo arrancaba de un tirón despúes de quitarse todo el maquillaje que llevaba puesto, al igual que el plástico que cubría sus pómulos.
    -Auch- se quejó el aludido -eso duele Aya.
    -¿De veras?- al terminar le dio un leve beso a su novio como compensación por el "dolor" causado.
    -Ahora que recuerdo- dijo Kagome -Sessho...

    Sesshoumaru compendió en el momento y se quitó las lentillas que coloreaban sus ojos color miel que tanto le gustaban a la joven sentada en sus piernas, la cual se encontraba recostada en su pecho.

    -Así mucho mejor- dijo dando un beso en la mejilla del chico.
    -Por favor- dijo Miroku desde el asiento del copiloto -tener un poco de compasión por los pobres que aquí se encuentran ¿no?- se quejó el de ojos índigos- a no se que... Sango.
    -Olvídame- dijo la aludida -tengo que tener los ojos puestos en la carretera o me quitarán los puntos del carnet.
    -Pero Sango- dijo Inuyasha -¿tu tienes carnet de conducir?.
    -No- dijo Kouga.
    -¿Entonces?- preguntó en poseedor de ojos azul-grisáceos.
    -Por eso Miroku, por eso mismo.

    Todos menos Miroku empezaron a reírse pues él no había entendido la ironía de su comentario.

    -Kouga, pronto llegaremos al Motel- dijo Sango -¿vamos hacia allí?.
    -Claro Sango- dijo este -tenemos qeu enseñarle a nuestros amigos lo que hemos hecho en su ausencia- dijo con una sonrisa cómplice mientras miraba a Sesshoumaru.
    -Espero que no hayas hecho lo que estoy pensando lobo- dijo el jefe con la mirada fría y tono serio -o serás cachorro muerto.
    -jejejeje- reía Kouga sin ganas mientras el sudor corría por su frente -que bromista eres jefe.
    -Kouga- dijo la pelirroja -creo que no bromea -dijo asustada por la mirada asesina que él les mandaba a ellos.


    Espero que les haya gustado.

    Atte: [*\_DaRk HiMe_/*]
     
  14.  
    TheRusso

    TheRusso Entusiasta

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    Re: Nos vemos en Miami

    Omg!!!, esto esta interesante!!1,
    pero como que inuyasha se paso
    con kagome, no? >.>, aprovechado >.<,
    sessho parece estar enamorado!!,
    quienes seran los amigos? o,o,
    bueno, espero lo continues, bye!!1
    te quda superQ!!!

    Suerte :rosa:
     
  15.  
    Yunnie

    Yunnie Iniciado

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    Re: Nos vemos en Miami

    Yo no tengo mucho que agragar la verdad. Ya te dijeron lo de las tildes y el de las rayas. Pero no es nada que no se puede arreglar con word. Me dio mucha risa que cuando vi el guión juraba que iba a encontrar un post con lo de la raya. xD.

    En fin hablando de tu fic. La idea es original, me gusta, pero no me llega. No me siento dentro de la historia. Pero eso se arregla con un poco de narración como te han dicho arriba :3 Mucha suerte y espero leer la conti.

    Saludos
     
  16.  
    Scriptina

    Scriptina ナルト♥ さくら

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    Re: Nos vemos en Miami

    Ciertamente, tu FanFics contiene escasos errores, pero sí notables. De manera que Samanta te expresó las posibles fallas... No me queda mencionarta nada.

    Ugh, la pareja me tiene angustiado. No entiendo a Inuyasha ¿Puede haber alguien tan bárbaro? D:!

    Suerte, Darkie.

    Cuídate.
     
  17.  
    Dark Hime

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    Re: Nos vemos en Miami

    Hola, gracias por sus post.

    Aquí les dejo el tercer capítulo. Espero que les guste.

    Capítulo 3. No con mi hermana.Primera parte

    Habían llegado a ese motel de carretera en el que anteriormente todos se habían refugiado de la policía tras los atracos y que les había servido de hospedaje a los miembros del grupo que habían logrado escapar de la detención durante los tres meses que les duró la condena a sus compañeros.
    Nada más llegar, Sango aparcó la furgoneta en la parte de atrás del motel, todos bajaron y ella, junto con Inuyasha y Miroku cubrieron el vehiculo con una lona grisácea que se encontraba en el suelo y se dirigieron a la entrada del local. El primero en entrar fue Kouga.

    -Buenos días joven Kouga- dijo un anciano que se encontraba del otro lado del mostrador al ver entrar al joven de ojos celestes y coleta.
    -Mas bien diría tardes, ¿no crees Tôtôsai?- saludó el joven de ojos celestes -parece que volvemos todos a casa.
    -¿De verdad?.

    El viejo posó los ojos sobre los chicos que entraban en ese momento en el lugar y se quedaban detrás de Kouga, podía distinguir a tres jovencitas de las cuales dos de ellas estaba muy acostumbrado a verlas corretear por el lugar; también observó a tres chicos jóvenes, uno moreno, otro con el pelo de color plata y un tercero con el pelo grisáceo, con tonalidades negras y platas.

    -Le diré a Kaede que os prepare la cena, por cierto- dijo mientras se giraba y se dirigía al pequeño corcho situado a su derecha para buscar entre las llaves que tenía allí colgadas una en especial, se giró y se la entregó al joven que anteriormente lo había saludado-ten, ya conoces la habitación.
    -Si- dijo antes de poner rumbo hacia las escaleras que conducían al piso superior.
    -Buenas tardes Totosai ovaasan.
    -Buenas tardes Kagome, que bien que estas a salvo.
    -Si, ahora no tendrá nada que temer- dijo un ojidorado de mirada fria adelantándose a responder antes de hacerlo la aludida.
    -Se...Sesshoumaru- dijo sorprendido el anciano al ver ese rostro serio otra vez, aún después de tanto tiempo seguía teniendole miedo a esa mirada -vaya, que alegria volver a veros de nuevo.

    Sesshoumaru se limitó a observar el sitio. No había cambiado casi nada desde la última vez que habían estado en él; seguía habiendo esas escaleras a la parte izquierda de la recepción en donde se encontraba el mostrador, las cuales estaban bastante oscuras por la falta de luminosidad y que daban al piso superior.

    -No sabes cuanto extraño los desayunos de Kaede- dijo el moreno que acompañaba al otro chico peliplaterado haciendo un gesto de tener hambre posando sus manos sobre su barriga.
    -Oh, Miroku, cuanto se hechó en falta tu presencia por estos lares- comentó con una sonrisa el anciano.
    -jejejeje, pues venimos para quedarnos viejo- saludó Inuyasha.
    -A ti sí que no te hechamos en falta maleducado- dijo el anciano mientras los veía pasar hacia la izquierda.

    Todos subieron las escaleras siguiendo a Kouga. Este se paró en frente de una puerta un tanto carcomida por las polillas y con las primeras visagras sueltas e introdujo la llave que le había dado Totousai para poder abrir la puerta lo cual no le llevó más de diez segundos.

    -Esta no es la misma habitación que solíamos tener- dijo serio el joven de mirada fría.
    -Lo se, pero tuvimos que cambiar por precaución- se excusó el chico de la coleta -No os dejeis engañar por el aspecto de fuera.

    Todos entraron en la habitación y según lo hacían sus caras se transformaban. La habitación era amplia, como dos cuartos juntos. Las paredes estaban recubiertas de papel rosa pastel. Una mesa triangular de madera pintada de verde manzana estaba situada en el centro de la habitación con tres sillas a cada lado del mismo color; a la derecha de la mesa dos camas de matrimonio extragrandes; una de ellas, la que más se acercaba a la pared exterior donde se encontraban las ventanas, podría decirse que tenía una capacidad para cuatro personas sin tener que apretarse mucho, recubierta por un cubertor de peluche fuxia con cojines de corazones y almohadas rosas con dibujos de estrellas negras. La otra, justo a su lado solo separadas por una mesilla, amplia para tres personas, con un cobertor de peluche amarillo, con un muñeco de un gatito encima de la cama y almohada blancas con el dibujo de corazones negros. A la izquierda de la mesa triangular se podrían apreciar dos sillones blancos individuales, un sofá grande y tres sillones redondos sin respaldo del mismo color, justo enfrente de una televisión de plasma. A la derecha de esto, pegado a la pared interior un minibar y a la izquiera un biombo que ejercía de línea divisoria, el cual guardaba una cama matrimonial con sábanas color crema y almohadas blancas con rayas marrones. Justo enfrente de la puerta de entrada de la amplia habitación se apreciaban cuatro armarios rústicos a medio cerrar que dejaban ver ropa de mujer. Al lado de estes un sofá muy descuidado y que denotaba viejo ya que su color naranja estaba levemente apagado.

    -Esto es...- comenzó a decir el jefe del grupo con el ceño fruncido.
    -Yo elegí muchas de las cosas de esta habitación Sessho- dijo la más joven de todos.
    -perfecto- concluyó Sesshoumaru.
    -No puedes decirlo en serio- dijo Miroku.
    -¿Algo que objetar?- preguntó el jefe en tono amenazador.
    -no, nada.
    -Mejor así- dijo la chica de la coleta -No me gusta que critiquen mis gustos.
    -Claro que no Sanguito, si lo has elegido tu está genial. Ahora que lo veo mejor diría que la habitación está pero que muy bien decorada, parece que un decorador francés haya estado aquí- dijo Miroku en su defensa.
    -Solo un pequeño detalle- dijo Inuyasha mientras observaba la habitación por enésima vez -Aquí solo hay tres camas, pero somos siete.
    -Lo sé- dijo Kouga -la cama del fondo, la que está tras esos biombos es la que yo uso, por lo tanto Ayame dormirá allí- dijo el ojiazul -las otras dos camas que están juntas son las de Kagome y Sango, así que todo está en sus manos. Sino, siempre os queda ese sofá- dijo señalando el de color naranja.

    Inuyasha y Miroku se quedaron viendo mutuamente y dirigiendo alguna que otra mirada a las chicas.
    -No pienso dormir con Miroku- dijo sango que había captado la mirada lujusiosa que el moreno le lanzaba -yo compartiré la cama con Kag-chan.
    -Bueno, por mi no hay problema- dijo la morena como respuesta a lo que su amiga había sentenciado -¿dormiréis los tres en la cama de Sango Sessho?.

    Los tres chicos se miraron entre ellos. La pelirroja y el joven de la larga coleta los veían divertidos pues la cara que ponía el más mayor de todos era un poema. Nadie dijo nada ante esa pregunta tan obvia, lo normal sería que así pasara, pero Sesshoumaru no estaba muy de acuerdo con esa deliberación y su mirada de asco hacia sus compañeros lo dejaba en claro.

    -Yo dormiré con vosotras- sentenció el peliplata mientras se dirigia hacia la cama de al lado de la ventana.
    -Pe... pero- empezó a decir Miroku.
    -Por mi bien- dijo Sango -vosotros dos, no babéis por la noche, me gusta mi almohada -dijo amenazante la dueña de la cama que tenía una colcha amarilla.

    Todos se relajaron esa tarde, no salieron de la gran habitación pero eso no impidió que lo pasaran bien, veían la televisión y se enteraban de lo que pasaba en el mundo de fuera, ese del que estuvieron relegados durante tres meses. No había cambiado mucho, solo que ahora la pareja de moda que Ayame leía en sus revistas del corazón había terminado la relación y que el cantante de turno había sido detenido por consumir drogas, pero al final había salido libre. Todo como siempre.
    Un joven se encontraba sentado en una de las cillas de la mesa verde que se encontraba en el medio de la sala, pensando en sus cosas y sin prestar atención a lo que pasaba a su alrededor.

    -"¿Quién será esa chica? La verdad es que es la primera vez que la veo, pero me suena muy familiar, lo peor es que Sesshoumaru no deja que nadie se le hacerque, la protege como a nadie, parece que le importa demasiado. Pensaba que él era un ser frio y sin sentimientos pués con nosotros no hace más que pelear y dar ódenes, pero a ella... a ella la abraza y la cuida"

    En medio de sus pensamientos Kouga se sentó en una de las sillas de su lado, intentado averiguar que era lo que lo tenía tan perdido.

    -¿Qué te pasa Inuyasha? Hoy estás más tonto que de costumbre.
    -Kouga, ¿tú sabes quién es esa chica que está con Sesshoumaru?.
    -¿Te refieres a Kagome?.
    -Si- dijo seriamente el peligris.
    -Pués... digamos que ella es... ¿De verdad no lo sabes Inuyasha?- preguntaba desconfiado el joven de ojos azules -ella es lo único importante para Sesshoumaru, te aconsejo que no te acerques mucho a ella y que no piensas cosas obscenas sobre ella- dijo en tono gracioso y acusador.
    -¡¿Pero tú de que vas?!
    -jejeje- reía -no te enfades, no lo decía a mal, no hay porque enfadarse- Solo no te metas con ella- dijo ahora serio -si no sabes nada, es mejor que lo dejes estar.
    -Tú lo sabes, verdad Kouga.
    -Yo... yo sé muchas cosas, quizá demasiadas. No te metas en donde no podrás salir Inuyasha, es un consejo de amigo.

    Kouga se alejó de él y se dirijió hacia donde Ayame se encontraba dejando a su compañero con muchas más dudas de las que tenía en un principio.

    -"sabré quién eres Kagome"- pensó mientras dirigía una mirada a la chica que estaba sonriendo mientras veía junto a Sango un programa de animación en la televisión.

    Continuara...
     
  18.  
    Dark Hime

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    Re: Nos vemos en Miami

    Aquí dejo la segunda parte, espero la disfruten ^^ y pido perdón una vez más por el retraso :(.

    SEGUNDA PARTE

    Ya empezaba a anochecer cuando la anciana dueña del motel, Kaede, llamó a la puerta de los chicos. Era tarde y como no habían salido de allí en todo el día suponía que no tenían nada para comer así que se había tomado la libertad de prepararles algo, de la misma manera que solía hacer anteriormente. Sango fue la que abrió la puerta.

    -Hola niña, ¿ya se han instalado todos?.
    -Si Kaede.
    -Bueno, venía a deciros que he preparado algo para que comáis- dijo la anciana.

    En cuando Miroku escuchó esto se asomó a la entrada para mirar con ojos suplicantes a la anciana que allí se encontraba.

    -Pero necesito que alguien baje para subir los platos de comida- agregó Kaede.
    -No hay problema señora- dijo Miroku -yo mismo la acompañaré para subir los platos de todos.
    -Creo que mejor vamos todos- dijo Kouga que recién se acercaba a la puerta -son muchos platos y no podrás con todos.
    -Además queremos nuestra comida ENTERA- recalcó Sesshoumaru -no lo que tú dejas en los platos.
    -Es verdad Miroku, acéptalo- dijo Inuyasha que recién se metía en la conversación -cuando se trata de comer no te mides.
    -Vale, pero dejadme en paz de una vez- dijo Miroku ya cansado de la actitud de sus compañeros mientras todos estallaban en carcajadas.

    Los chicos siguieron a Kaede hasta la cocina del motel mientras las chicas se quedaban arriba organizando algunos detalles. Sango colocó una especie de mantel sobre la mesa, Ayame colocó los vasos mientras Kagome traía las botellas con las bebidas para colocarlas encima de la mesa del minibar.
    Kaede tenía encima de la mesa que ella junto con Tôtôsai utilizaban para cenar siete platos con arroz con gambas y un bol con sopa para cada uno. Kouga, gran maestro en el arte de servir cogió su porción y la de Ayame y un plato de arroz colocando cada plato en equilibrio sobre sus brazos, Sesshoumaru se encargó de subir su ración y la de Kagome de igual forma que Kouga mientras que Inuyasha y Miroku veían como solo quedaba un bol con sopa y no querían aparecer ante las chicas como hombres poco caballerosos, así que hicieron un duelo de miradas mientras Kaede cogía el bol y subía detrás de lo dos anteriores que ya se dirijian a su habitación.
    Sesshoumaru fue el primero en entrar empujando con el hombro la puerta, ya que no se encontraba cerrada.

    -La comida ya está aquí- dijo Kouga haciendo su aparición.
    -Ten- dijo Sesshoumaru acercándose a Kagome, la cual rápidamente retiró su ración y la colocó en la mesa colocando Sesshoumaru la suya justo a su lado.
    -Gracias Sessho- agradeció Kagome con un beso en la mejilla.
    -¿A mi nadie me ayuda?- preguntó el chico de la larga coleta.
    -No- dijo Ayame entre risas -te ves muy gracioso así sabes -dijo acercándose junto con Sango para quitarle los platos de los brazos y colocándolos en la mesa; Sango al otro lado de Kagome, Kouga al lado de Sango y Ayame al lado de Kouga.
    -Aquí tienes Sango- dijo Kaede entrando por la puerta con el bol de sopa.
    -Gracias Kaede- agradeció Sango -tiene una pinta exquisita.

    Los otros dos hacían recién acto de presencia en la habitación.

    -Vaya, llegan los caballeros- dijo irónicamente Ayame.
    -Si, parece que estaban muy ocupados para no ayudar a Kouga-kun y a Sesshoumaru-sama- recalcó Sango sobre lo que había dicho Ayame.
    -No es lo que pensáis chicas- empezó a decir Miroku -yo me disponía a traerte tu bol cuando el inepto de Inuyasha se puso delante y al final Kaede se me adelantó linda Sango.
    -Tus excusas no valen conmigo.
    El silencio se hizo en la habitación. Miroku quedó helado ante la negativa tan rotunda que había recibido por parte de la morena. Sango se sentó al lado de Kagome para empezar a cenar.

    Todos cenaron entre risas y comentarios por parte de todos. La velada llegó hasta la media noche donde las chicas se retiraron de la habitación para ducharse en el baño que se encontraba al final del pasillo. Volvieron ya cambiadas de ropa y se metieron a acostar. Sesshoumaru y Kouga también fueron a bañarse y cuando volvieron a la habitación se disponían a acostar.

    -¿Vosotros no os ducháis?- preguntó Sesshoumaru.
    -No- dijo Miroku -estoy muy cansado.
    -¡Más vale que te vallas a duchar ahora mismo guarro!- dijo Kouga en grito -ni se te ocurra mancharle la cama a Sango -dijo amenazadoramente.
    -Vale- dijeron los dos al unísono.

    Cuando volvieron de ducharse todos se dirigieron a acostarse. Kouga fue hacia la cama de detrás de los biombos en donde Ayame lo esperaba medio dormida ya. Inuyasha y Miroku se acostaron en la cama de Sango, retiraron el peluche y el cobertor mientras que Sesshoumaru se acostó al lado de Kagome, la cual se encontraba en el medio de la cama, estando Sango en el lado que daba hacia su cama y Sesshoumaru hacia la ventana.

    -Mira que suertudo- dijo Miroku con mirada rencorosa.
    -No te quejes Miroku y duérmete- dijo Inuyasha dándose vuelta hacia un lado, dándole la espalda a Miroku -por cierto, nada de sueños húmedos con Sango, que yo soy tu compañero y no quiero tocamientos.

    Todos se durmieron enseguida, el día había sido agotador para todos y por fín podían descansar tranquilos sin peligro a que los capturaran o pensando en como estaban los demás. Hacia las tres de la madrugada un ruido alertó a Sesshoumaru ya que él nunca dormía profundamente pues aprendió a estar alerta en cualquier situación; cogió la pistola que antes de acostarse había colocado balo la almohada y se levantó silenciosamente dirigiéndose hacia la ventana más cercana para ver que era eso que escuchaba.
    Divisó un coche aparcando en la parte de atrás del motel, cerca de la furgoneta que ellos habían estacionado el día antes y vio salir de este dos figuras, un hombre maduro y una mujer joven, bastante más joven que el hombre a su forma de ver. En ese momento Sesshoumaru sintió una mano en su hombro y apuntó con el arma a la figura que se encontraba detrás de él.

    -No dispares, soy yo- dijo el joven de ojos azules que se encontraba con las manos en alto, señal de rendición.
    -Kouga.
    -Es el alcalde de la ciudad vecina- dijo el aludido mirando por la ventana -viene todas las semanas a este motel con una chica diferente, no hay de que preocuparse.
    -¿Estas seguro?- preguntó desconfiado el de ojos dorados.
    -Completamente. Viene a "desahogarse" después de un largo y agotador día de trabajo- dijo entre risas -quizá hoy tenga una noche como la que yo acabo de tener.

    En ese momento Kouga calló al suelo pues había recibido un gran golpe que lo había derribado.

    -¿Eso piensas Kouga?.
    -A... Ayame-dijo entrecortado el joven mientras se levantaba.
    -Mira que eres tonto onii-chan- dijo una segunda voz femenina.
    -¿Sango?- preguntó la pareja.
    -Hacéis mucho ruido sabéis. En cualquier momento despertaréis a Kagome.
    -Bueno, será mejor que vayamos a acostarnos- dijo Kouga mientras agarraba de la cintura a su novia.
    -Si, será lo mejor- respondió Ayame.
    -¿Qué está pasando?- preguntó una voz somnolienta.
    -Lo habéis conseguido- dijo Sango
    -No pasa nada Kagome, vamos a dormir- dijo Sesshoumaru mientras se acercaba a ella.

    Kagome se apoyó en el hombro de Sesshoumaru mientras él volvía a fijar su vista en la ventana y en las dos personas, esa información que había asimilado esa noche le podía ser muy útil. Cuando se dio cuenta Kagome estaba dormida contra él, así que puso sus brazos al rededor de su cuello y la agarró por las piernas para subirla cono una niña pequeña y se dirigió junto con Sango a la cama. Sango se acostó por el mismo lado en el que lo había hacho antes mientras Sesshoumaru colocaba a Kagome en la cama y soltaba sus brazos de su cuello. Ya casi estaba totalmente acostada en la cama cuando en un acto reflejo volvió a subir los brazos al cuello de Sesshoumaru y lo atrajo hacia ella haciendo que este cayera encima de la joven sosteniendo su cuerpo con las manos a la altura de la cabeza de ella.

    -Osito- fue lo único que salió de la boca de una dormida Kagome.

    Todo quedó en silencio y Sesshoumaru se soltó del agarre como pudo y se acostó en la cama al lado de Kagome de costado, acariciando el flequillo de ella con una mano. Sango giró la cabeza para quedar mirando para la pareja con una sonrisa maliciosa en el rostro.

    -Osito- dijo repitiendo lo dicho por su mejor amiga -jejejeje, osito.
    -Duérmete ya Sango- dijo un enfadado y avergonzado Sesshoumaru

    La noche transcurrió sin más interrupciones.

    Continuará...
     
  19.  
    TheRusso

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    Re: Nos vemos en Miami

    Hola!!, primero que nada, quisiera
    felicitarte, tu historia es demasiado
    buena!!, espero la continues prnto
    y nunca la abandones.
    Al igual que inuyasha yo tambien tengo
    la duda, quien es Kagome?, que quiere?,
    como conocio a sesshy?, >.>, me parece
    sospechosa :o, bueno con l tiempo
    tal vez las conteste, bye, bye!!!,
    esta magnififca!!!

    :rosa:
     
  20.  
    Orianna

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    Re: Nos vemos en Miami

    oooooooooooo
    Kag y Sesshi!!
    vaya, pero ahora viene mi Inubello por kag
    !!pero por que por ella ven por mi!!!ella ya tiene a sesshi
    jeje
     

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