Hola, este drabble está hecho para la actividad de: Frasemanía. La frase que se me asignó fue: "Algunas veces está bien darse por vencido" No más Suspiró hondo. Parpadeó para secar las lágrimas que pugnaban por brotar, dándole un brillo inusual a sus ojos. Se miró en el pequeño espejo del baño y volvió a suspirar murmurando con dolor. No más. No más. No más. Se irguió orgulloso y sonrió con amargura. Jamás trataría de darle gusto de nuevo, porque no importaba qué hiciera, él nunca veía el esfuerzo que hacía para tenerlo contento y feliz. Para su padre no había nada bueno que él pudiera hacer. Ante su padre era un egoísta, inútil, irresponsable y perezoso. Para su padre no contaba que asistía a la universidad y que sus notas eran buenas, tampoco contaba que hasta había intentado laborar en un trabajo agotador y poco remunerado, ni mucho menos le importaba que en sus vacaciones lo acompañara a su trabajo para ayudarle con sus cosas. Sí, obligado, pero ahí estaba y aunque no le gustara, lo hacía para darle gusto. Pero no, nada de eso contaba, ni siquiera que hacía el intento de salir de su querida y segura habitación para pasar un rato con la familia dejando su hobbie preferido: la computadora. Bien, durante toda su vida intentó hacer cosas que hicieran feliz a su padre, pero nunca lo consiguió, así que era hora de dejar de intentarlo, porque... Algunas veces está bien darse por vencido. No existía nada que hiciera para que su padre aprendiera a respetarlo, a enseñarle a tener un pensamiento positivo de él, así que... no más. En un tiempo había deseado morir porque no alcanzaba sus expectativas, mas ahora tenía claro que debía vivir su vida, para bien o para mal. Era su vida y no debía vivir la de nadie más, sino simplemente la suya.
Ay, Master, sí se nota la amargura del joven aquí. Y es que es verdad, hacer cosas obligadas, que no te gustan, para agradar a alguien que deber ser importante para ti, para descubrir que nada será o parecerá bueno a sus ojos, pues, ¡ouch! Dolor y dolor. Hm, es una pena que los seres humanos a veces seamos tan ciegos, porque mira, es por eso que la idea de creer que a veces darse por vencido está bien existe cuando no debería. Una pena, pero lindo el relato. Cuídate. Te queyo. Hasta otra.