My Amai Otome

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por nekosawa, 16 Febrero 2009.

  1.  
    nekosawa

    nekosawa Guest

    Título:
    My Amai Otome
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasmas
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1620
    My Amai Otome

    hola soy nuevo en este foro me lo recomendo una amiga y queria probar suerte con este fic espero que sea del agrado de todos.

    pequeño resumen

    doncella es el titulo que le dan los vampiro a las jovenes que eligen como su compañera
    ¿aceptarias ser mi doncella?
    esas es la pregunta que marco la vida de Uriko una chica odiada por un don que nunca quiso tener pero gracias a el conocera a un ser que pensaba ser un angel pero que resulto ser lo que nunca imagino.

    1-.La sombra que invadió el corazón de la doncella

    Era una mañana fría en la ciudad de Tokio la nieve caía lentamente llenando las calles en un pequeño apartamento, se levantaba una joven perezosamente de su cama, hoy no tenia ganas de ir al colegio pero igual se levanto para ir al baño a lavarse la cara, al verse en el espejo pudo ver su rostro demacrado con algunas vendas en la frente y uno que otro morado en toda su tez y con los ojos rojos de haber llorado tanto la noche pasada, lavo su rostro con cuidado para no mojar la venda en su frente, se lavo los dientes para salir del baño y ponerse el uniforme.

    -Espero que me ayas escuchando-le dijo a la nada antes de salir de su apartamento

    Flash back

    Era de noche una chica de cabello rojo largo amarrado en dos coletas y ojos verdes como una esmeralda, entraba a su casa llorando desesperada y con miedo, se arrodillo en el piso tapándose los oídos para no oir los gritos que se escuchaban en la puerta.

    -Maldito monstruo por que no te mueres- Gritaba una voz desde fuera.

    -Maldita zorra solo deja que te veamos mañana te ira peor- Grito otra persona.

    -Se acabo- dijo sollozando –kami, ¿estas ahí?-dijo mirando al techo- soy yo Uriko disculpa que te moleste cada noche pero si no es mucha molestia me gustaría que me mandaras un ángel el más bonito que tengas para que no me sienta tan sola onegai- agacho su rostro en la sabana sin dejar ni un momento de llorar.

    Fin del flash back

    La joven caminaba por la calles desolada donde se podía ver una que otra alma, los pocos compañeros que se encontraba en la calle la evitaban para no cruzarse con ella, llego a la entrada de la academia donde se encontraba una gran multitud de alumnas rodeando a un chico de cabello plateado, Uriko pasó como si nada aprovechando la distracción que ese extraño aplicaba en sus compañeros entro en el salón de clases pero ya era tarde un comité de bienvenida la estaba esperando.

    -Con que decidiste venir engendro- le dijo con crueldad uno de sus compañeros.

    -Déjeme pasar por favor- pidió amablemente.

    -¿Porqué deberíamos hacerlo maldito monstruo?- grito una del grupo.

    -Solo quiero pasar-dijo débilmente

    -Un ser tan repulsivo como tú no debió haber nacido- dijo cruelmente su compañero.

    -Perdónenme- dijo apunto de llorar.

    -Deberías irte del instituto-dijeron todos.

    -Gomen- repitió conteniendo las lágrimas.

    -Chicos no molesten a la señorita por favor- dijo un profesor recién llegado.

    El grupo de alumnos se fue a sentar no muy contento por lo ocurrido.

    -Nanamura–san valla a su asiento- le dijo con un tono “amable”.

    La ojiverde obedeció y se fue a sentar sin antes mirar al profesor y ver la cruda realidad.

    -Desgraciada mocosa deberías morirte- le escucho al sensei.

    Sabia que el sensei nunca fue claro con ella, sabia que todos en la academia la odiaban no solo por los maltratos, si no por que podía ver mas allá del cuerpo de la persona, podía ver su aura, lo que pensaban, lo que sentía, las falsas intenciones que tenían hacia ella y otras personas desde que algunos sabían esos comenzaron a acosarla y tratarla como monstruo, fue directo a su asiento que se encontraba apartado del de los demás.

    -Minna hoy tendremos un nuevo estudiante por favor trátenlo bien- dijo el sensei.

    En eso momento un chico de cabello plateado largo amarrado en una coleta baja de ojos rojos como la sangre con cara de pocos amigos, entraba en el salón de clases.

    -Chicos el es Asazuki Tetsuya será nuestro nuevo compañero desde el día de hoy-explicó.

    Uriko al ver al chico solo atino a tener un miedo aterrador, su presencia era maligna acompañada con un aura negra que cubría todo el salón.

    -Asazuki-Kun siéntate por aya- le señalo uno de los puestos vacíos que se encontraban cerca de una de la chicas.

    -Hola mi nombre es Schertyz- le saludo una rubia melosamente.

    A la cual el peliplata ignoro completamente para tomar la mesa y llevarla a una de los espacios libres que estaba al lado de la pelirroja, los demás alumnos lo veían como se le ve a un bicho aplastado, se habían encargado de lavarle el cerebro para que la odiase también pero parece que no había surtido efecto. La pelirroja sentía el aura de todo el salón mas la del chico a su lado era pesado y oscuro no sabría hasta cuando podría resistir. Las clases siguieron sin ningún acontecimiento extraño hasta que sonó el timbre del receso, Uriko abandono le salón lo mas rápido que pudo, la atmósfera dentro era muy pesada y dolorosa para resistirla entro de golpe en la azotea del la escuela encontrándose a ese chico de cabello plateado.

    -¿Como es posible?- dijo aterrada de encontrarse a ese chico no había manera de que él llegara ahí antes que ella.

    -Tú- la tomo con violencia empujándola contra la reja que daba a la calle.

    -¿Qué?-dijo atemorizada por eso ojos rojos.

    -Hueles diferente- dijo sin soltarla ni un segundo.

    -A que te refieres suéltame por favor- le rogó.

    -Sabes a lo que me refiero humana- le dijo con algo de desprecio.

    -¿Humana?-pregunto confundida.

    -Lo sabes puedes verlo eres diferente- dijo aprisionando el cuello de Uriko.

    -Te refieres a lo de tu aura- dijo entre cortado.

    -Correcto lo viste no puedo dejar que sigas con vida- aprisionaba mas su cuello.

    -Gracias- dijo derramando lágrimas.

    -¿Porqué me agradeces?- pregunto confuso.

    -Por acabar con mi miseria- le sonrío con ternura.

    -Eres una humana algo extraña-le dijo curioso.

    -¿Que tipo de ser eres?-le pregunto.

    -Un ser que nunca pensaste ver en tu vida-le dijo con arrogancia.

    -Un ángel caído-dijo por inercias.

    -No me compares con esas criaturas tan insignificantes, soy algo mas poderoso-dijo haciéndose el ofendido.

    -Es que esa aura tan negra da miedo, pensé que serias un ángel caído- dijo con la mirada triste.

    -Pero si dices que te doy miedo, ¿porqué un ángel y no un demonio?– pregunto incrédulo por los comentarios de esa humana.

    -Por que ayer desee un ángel de la guarda para no estar sola de nuevo- dijo aun viéndolo tristemente y derramando lágrimas silenciosas que reflejaban el dolor de su alma.

    -Y pensaste que ese ángel seria yo-dijo con indeferencia.

    -Mas o menos, mas aun cuando sentí una presencia superior a la de un humano pensé que me había escuchado pero creo que me equivoque –le explico con una pequeña sonrisa.

    -No soy lo que quieres pero no te dejare sola- le acaricio la cabeza.
     

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