Una voz grave, que viaje entre las ligeras brisas otoñales, en busca de un dulce sonido, vaga desde el oeste al este ¿Cuál es aquel exquisito sonido que lo obsesiona e impulsa a navegar por tanto tiempo, en un plano tan ancho e incierto, como lo es el mundo? Supongo que es el noble replique de las majestuosas señoras que se alojan en la cúspide de aquellas arcaicas iglesias, que anuncian el comienzo de una fiesta; aunque es muy posible que me equivoque y él este en búsqueda de un sonido más travieso, como la risa de los infantes, la cual no esta sujeta a prejuicios o altos estándares. Tal vez aquella ingenua voz, que juguetea con el viento, en realidad solo anhela una melodía que traiga paz a su cansado viaje, y le permita reposar, olvidando el fuerte ronquido que emite la ciudad, cada noche. A lo mejor aquella tonada se desprenda del silbido de un bolero, que día a día logra que brille el camino de sus clientes. ¡Quien sabrá!
Holis! Hace mucho tiempo que no pasó por acá y dije:" No estaría de más ver que hay de nuevo por aca" y me topé con tu micro relato. Solo puedo imaginar a alguien, buscando sazón y sentir a su pasar por la tierra, a fin de llenar ciertos vacíos de su propia nómada existencia. No le hayo rostro, pero se puede percibir en pocas palabras un dejo de nostalgia y desasosiego. Gracias por publicar, me animó sinceramente a poder escribir algo propio ya que hace mucho no lo hago por los afanes de la vida adulta. XD