Holaaaaaaaa, mi Fic trata de mi vida al encontrarme la Death Note, es una especie de Cross-over, ya que las personas de mi vida las he sustituido por los personajes de los anime que me conozco que mas se adaptan a ellos tanto por aspecto físico como personalidad. E intentado que los personajes se parezcan lo más posible a la realidad, su comportamiento, lo que me diría en situaciones concretas, etc. Unas aclaraciones, lo que va entre comillas (") son los pensamientos y si al guna palabra está mal escrita por ejemplo: en vez de Sí, Chí, o en vez de estoy, toy, etc. Es porque así es como hablo algunas veces, ¿vale? Disfrutalo. Mi vida si tuviese la Death Note (Cross-over) - Sara ¿Por qué te vistes siempre de negro? Pareces una mosca. JAJAJAJAJAJAJAJA- Se reía Kikyo mientras intentaba molestarme, como solía hacerlo siempre, seguida por más risas de sus "amigas". Estaba sentada delante mía pero se había vuelto para entretenerse conmigo. Yo estaba al lado de la ventana y a mi lado estaba mi mejor amiga, Jessica. - Esque estoy en luto.- Le respondí yo sin dejar de mirar por la ventana con una mano en la barbilla. Tenía puesta una camiseta de hombro caído negra de mangas cortas con una calavera en blanca, un pantalón negro y mis deportes negros con rayas rosas, llevaba puestos unos guantes negros , de los que llegan hasta la mitad del brazo, que en sus terminaciones permiten ver los dedos y tenía las uñas de color negro. Mi pelo es rubio oscuro en ese momento lo llevaba suelto y mi flequillo me tapa el ojo izquierso, mis ojos son de color chocolate tengo una cara fina, soy delgada y tengo la piel clara. - ¿Quién se ha muerto? - Me preguntó sin cambiar su expresión de felicidad. - Tu inteligencia. - Le respondí con indiferencia, mi amiga se rió pero a la pija de la clase no le hizo ni pizca de gracia. - ¿Te crees muy graciosa o que? Con esa cara que tienes de... - En ese momento dejé de mirar por la ventana y la miré a ella para esperar otro insulto al cual yo respondería. -Kikyo, si no quieres un parte será mejor que te calles.- Le respondió el profesor de Lengua, que a la vez era nuestro tutor, quien estaba ya arto de las quejas provenientes de los profesores sobre Kikyo.- - ¡¿Yo?! ¡Si yo no estaba hablando! ¡Sí claro, siempre yo! - Mintió como lo hacía siempre que le llamaban la atención. Yo suspiré, estaba harta de que siempre estuviese molestándome, finjo que no me importa y por eso las personas que no me conocen bien dicen que soy una pasota, pero en realidad algunas veces sus comentarios me hieren, suspiré profundamente y volvía a mirar por la ventana. Estaba en clase de Lengua la última hora de clases del jueves y no tenía ganas de atender a lo que el profesor expplicaba en la pizarra, total, sin prestar atención y leyendo el libro saco muy buenas notas, asinque puedo permitirme el ignorar a mi profesor. En ese momento me dí cuenta de que había un cuaderno negro tirado en el pequeño trozo de cesped que hay antes de la puerta de salida del instituto y decidí ir a cogerlo. - Jessica, ¿cuánto falta para que toque el timbre? - Le pregunté, ella miró su reloj violeta. - Quedan ocho minutos.- Me respondió tranquilamente. Al oir esto empecé a recoger mis cosas de la mesa y a guardarlas en mi maleta roja con dos dibujos de calaveras y tres chapas, en una ponía 'I ♥ YAOI', en otra la letra L y abajo 'Death Note' y la última tenía escrito con letras rojas 'GOTHIC'. Y en eso, sonó el timbre. Salí casi corriendo de mi clase para recoger aquel cuaderno negro que había visto. Cuando llegué a ese lugar el cuaderno todavía seguía allí, lo recogí y leí en voz alta lo que tenía escrito en la cubierta. - Death Note, con que... caderno de muerte, ¿eh?.- Traducí inmediatamente. Escuché a mi amiga llamándome y guarde el cuaderno negro en mi mochila. - ¡Sara! - Me llamó mientras se acercaba a mí corriendo. - ¿Por qué tenías tanta prisa por salir? Todavía tienes que esperar a Mukuro y a Choji para iros juntos ¿no? - Me preguntó mi amiga al no saber el por qué de mi comportamiento. - Porque... "Piensa Sara, ¡piensa!" creí haber visto un... "¡¿Un qué?!" un... ¿perrito? "¿¡Un perrito?! ¿¡No se me podría ocurrir nada mejor?! - Me regañaba mentalmente a mi misma. - Ahhh, ok. - Miró a dos compañeros de nuestra clase que se iva y me dijo... - Bueno me voy que Kiyoteru y Kouga no me esperan, y como no sé cual es el coche del padre de Kiyoteru me da corte ir sola. Adiós - Se despidió para despues gritarle a los dos chicos que la esperasen.- - Adiós. - Me despedí. Y en eso llegaron Mukuro y Choji, los tenía que esperar porque me iva en el coche del padre de Choji, este me llevaba a mi casa, a mí y a Mukuro, los dos son compañeros de clase. Continuará: Gracias X Leer. Si te ha gustado (o no) comenta pliss.
Hola de nuevo, aquí estoy otra vez, siguiendo al Fic, puede que esta conty sea un poco larga pero espero que no se os haga muy pesada y aburrida, en esta ya empieza la bueno (risitas). ¡Disfrutad! Continuación: Me bajé del coche y me despedí, saqué las llaves de mi casa y abrí la puerta. -Ya estoy aquí. -Dije en voz alta para que mi madre se enterase. -Hola cariño, ¿cómo te ha ido el día? -Me dijo para después besar mi mejilla derecha. -Como siempre, nada nuevo. -Le respondí mientras me dirigía a mi habitación para dejar mi maleta sobre mi cama, al lado del peluche de tigre que tengo y que me ocupa la mitad de ella, y eso que mi cama es grande. Después caminé hasta el cuarto de mi hermano para saludarlo y a continuación fuí hacia la cocina. -¿Qué hay de comer? -Le pregunté como siempre solía hacerlo. -Espaguetis. -[n/a: perdón si lo he escrito mal pero no sé como se escribe] Me aclaró con dulzura llenándome un plato con pasta. -Mmmm. -Me relamí, cogí el plato y lo llevé al comedor. Después de haber rebañado el plato me fuí a mi cuarto y cerré la puerta, nunca la dejaba abierta. Cuando me disponía a hacer la tarea de matemáticas me acordé del cuaderno negro que me había encontrado en el instituto, lo saqué de la maleta y lo puse encima de la mesa, al lado del cuaderno de matemáticas. -Cuaderno de muerte... suena raro. -Me dije en voz alta a mí misma. -Cuaderno de la muerte... ahora suena mejor, jejeje. -Me reí y lo abrí. -Pero si es un cuaderno normal y corriente, aunque por fuera parece un poco gastado no parece que hayan arrancado páginas de él y estas están nuevas no tienen un color amarillento ni nada por el estilo... -Suspiré y lo tiré en la cama, con el resto de los libros del instituto. ---A la mañana siguiente--- -Sara, levántate y visteté. -Me dijo para que me levantara, ella sabía que yo me despertaba solo con abrir la puerta de mi cuarto. Me vestí con una camiseta de hombro caido blanca con el dibujo de un leopardo de color chocolate, un pantalón vaquero color chocolate también y unos zapatos blancos con un lazo del mismo color. Aveces me gustaría que mi instituto tuviese uniforme, aunque lo adaptaría a mi estilo. Desayuné y mi madre me llevó en coche al instituto, a mí, a Mukuro y a Choji. ---En clase de matemáticas--- -¿Entiendes cómo se hace este ejercicio? -Me preguntó Jessica señalando uno de los ejercicios que nos había mandado el profesor para que hiciésemos en clase y en casa. Su pelo castaño oscuro estaba recogido en dos coletas bajas y sus ojos verdes me miraban fijamente. -Sí, es muy fácil. -Le contesté y empecé a explicarle lo que anterior mente el profesor había escrito en la pizarra, ya que mi amiga entiende mejor como se lo explico yo y no el profesor. Era la penúltima hora de clases, el día se me había pasado lentísimo ya que Kikyo, la pija de mi clase, no paraba de molestarme, y ya estaba arta de ella, mi paciencia tiene un límite. -¿Me prestas la goma? -Me preguntó Kikyo mirándome con aires de superioridad. -No. -Le dije sin dejar de escribir. -Ciel, ¿Me prestas la goma? -Le preguntó a mi mejor amigo. Yo estaba sentada entre él y Jessica, Ciel la miró con esos ojos azules que lo caracterizan, eso y su humor verde. -No se la prestes. -Le dije muy bajito para que Kikyo no me oyese, pero de todas formas la pija me oyó. -¿A ti es? No, pues te cayas. -Me habló de mala manera, parecía enfadada. -De igual manera no te la habría prestado o ¿ya no te acuerdas de las veces que me has insultado? -Le reprochó el ojiazul a la pija. -Yo no te insulto sólo te digo lo que eres, maricón. -Le insultó para después reirse. -Que esté siempre conmigo y con Jessica no significa que sea maricón. -Le contesté dejando de escribir y esta vez sí la miraba a la cara. Me daba mucha rabia cuando insultaba a mi amigo por el simple echo de que era un poco afeminado y siempre estaba con las niñas y no con los niños. -Tú te callas gótica de mierda, que contigo no va la cosa. -Se puso seria. -A ella no la insultes, ¿vale? -Me defendió Ciel. -Porque como sigas así te voy a dar tal guantazo que te voy a dejar la marca de mi preciosa mano marcada en tu asquerosa cara para toda la semana, ¿estamos? -Le amenazó Jessica, ella no se corta a la hora de defenderme. El timbré sonó indicándonos que nos tocaba irnos a la clase de tutoría. Kikyo no paraba de empujarme en los pasillos y eso me molestaba mucho y ella lo sabía. -¿A que es divertido molestar a Sara? -Le escuché decir a una de sus tontas 'amigas', si esque a esas se las puede considerar amigas, que lo dudo. Me aguanté las ganas de pegarle y entré a la clase, el profesor había puesto una pélicula en la pizarra digital, y muchos de mis compañeros ya se habían sentado, algunas chicas estaban viendo la película y la gran mayoría de los chicos estaban con sus portátiles jugando al Counter Strike. Me senté en mi sitio en medio de Jessica y Ciel, y cuando iva a sacar mi cuaderno para seguir dibujando me dí cuenta que en vez de traerme mi cuaderno de dibujo me había equivocado y había cogido el cuaderno negro que me encontré el día anterior. -Me he equivocado de cuaderno. -Me dije en voz alta. -¿Qué te pasa? -Me preguntó Jessica. -Que me he traido el cuaderno que no era. -Le respondí sacando un bolígrafo de mi cartuchera. -Bueno... da igual dibujo en este mismo. Cuando me disponía a dibujar sentí como algo chocaba contra mi cabeza, me toque la cabeza y agarré lo que me había golpeado, era una goma, me giré y ví a Kikyo riéndose. -"Ojalá hoy después de salir del instituto, a las tres de la tarde, cuando vaya al aparcamiento donde su madre siempre la espera, a Kikyo Postigo la atropeye un coche y no tenga posibilidades de sobrevivir." -Pensé yo, y casi por inercia lo escribí en aquel cuaderno negro. -Aunque eso es imposible. -Dije en voz alta. -¿Qué es imposible? -Me preguntó mi querida amiga. -Que Archer pueda peinarse, jajajajaja. -Se rió mi adorado amigo, Jessica y yo nos empezamos a reir junto a él. [n/a: A Archer del Inazuma Eleven también se le conoce como Tobitaka] ---Ese mismo día por la tarde, en mi habitación.--- De repente suena mi móvil, era una de las canciones del anime Panty and Stocking with Gasterbelt y la canción era Dancefloor Orgy, era Jessica la que llamaba. -Dime Jessica. -Dije nada más coger el móvil. Mi amiga me contó una cosa que me dejó totalmente pálida. -¿¡CÓMO QUE KIKYO A MUERTO EN UN ACCIDENTE DE TRÁFICO NADA MÁS SALIR DEL INSTITUTO!? -Pues como te lo cuento, iva a cruzar y no miró si venía un coche y uno que iva muy rápido se la llevó por delante... y no... sobrevivió. -Esto último me lo dijo con la voz entrecortada. -¿Cómo te has enterado? -Le pregunté ya que a mí más que a nadie le interesaba este accidente. -Pues el padre de Kiyoteru se retrasó un cuarto de hora, Kiyoteru, Kouga y yo oímos un estruendo y vimos como la gente se agolpaba en la carretera y cuando pudimos abrirnos paso entre las personas pudimos ver a Kikyo tumbada en medio de la carretera sobre un charco de sangre y a su madre llorando abrazándo su cuerpo inerte. -Me contó tristemente, entonces su madre le dijo que colgara que necesitaba llamar a alguien y ambas nos despedimos. -Se ha... cumplido. -Dije en voz alta. -Se ha cumplido lo que escribí en el cuaderno. Todo... la hora, la causa de la muerte, la... persona. -Tragué saliva y saqué el cuaderno de dentro de la mochila. Volví a leer en voz alta el nombre. -Cuaderno de la Muerte, pero... pero es imposible... -Tiré al suelo el cuaderno y salí corriendo, me detuve al ver a mi madre andando por el pasillo, y me quedé mirándola. -¿Ta pasa algo? -Me preguntó mi madre al ver lo pálida que estaba. -Kikyo. -Dije yo. -¿Qué te ha hecho esa niña esta vez? -Me interrogó con cara de preocupación. -A muerto. -Le respondí sin cambiar mi expresión. -¿Qué? ¿Cómo ha sido? -Mi madre me llevó al salón para que se lo contase todo. Tras contarle a mi madre lo del accidente volví a mi habitación pero antes de entrar escuché como mi madre hablaba con alguien por el teléfono. Cerré la puerta de mi cuarto y en lo primero en lo que me fijé fue en el cuaderno que estaba tirado en el suelo. -¿Pero qué...? -Dije impresionada al ver lo que tenía el cuaderno escrito. Continuará: Y bien, ¿qué os ha parecido? Espero que os haya gustado, cualquier duda o fallo que haya tenido por favor no dudeis en hacermelo saber. ¡Gracias y hasta pronto!
Hola, querida. Bueno, me llamó la atención que era sobre Death Note, sin duda una afortunada tiene el cuaderno... La aparición de Ciel, Archer y Kikyo me sorprendió, y cometes OoC en ellos, recuerda que debes guardar la personalidad de cada uno. Te daré algunas recomentaciones, profundiza en el tema primero que nada, marca la trama, y no simplemente hagas aparecer personajes de la nada. Obviamente cuida los aspectos ortográficos, evita poner: asentí yo, etc. Puesto que es redundante. Al hablar en primera persona es: yo, sobra pues ya está puesto. Usa el guión largo, puesdes obtenerlo presionando: alt+0151. Lo demás iré hablándolo a medida que avancen los capítulos, pra no cansarte. Jajaja, al fin la chica se da cuenta del uso del cuaderno, aunque, ¿realmente es tan fácil de deducir? Y es una chica de la época actual, ¿no? Pues no creo que hace años existieran las chapitas, y seguidores de L. Jajajaja. Saludos.
Channel muchas gracias por comentar, de verdad, me ha hecho tanta ilusión ver que alguien ha comentado mi historia que ahora estoy dando saltitos en mi habitación. Bueno aqui dejo la conty y espero que te guste, sobre el tema de los personajes los he puesto más que nada porque Ciel se parece a mi amigo en aspecto físico y la personalidad se la he cambiado para adaptarla a ese mismo. Continuación: El cuaderno estaba abierto por unas páginas que no eran las normales de líneas, esta vez era una página de color negro y en ella se podía ver que había algo escrito en tinta blanca. Me acerqué y recogí el cuaderno, cuando vi de cerca lo que estaba escrito me dí cuenta de que estaba en inglés. Aunque me daba pereza traducirlo sentía cierta curiosidad. -Normas de uso de la Death Note. -Leí el título directamente en español y continué traduciendo. -Norma número uno, aquella persona cuyo nombre sea escrito en este cuaderno morirá. -Me quedé unos minutos en silencio y continué. -Norma número dos, este cuaderno no tendrá efecto a menos que quien la escriba tenga en su mente la cara y el nombre de la otra persona, de esta manera, las personas que comparten el mismo nombre que la víctima no se verán afectadas, tres, si se escribe una causa de muerte antes de 40 segundos de haber escrito el nombre, eso será lo que ocurra, a menos que eso sea físicamente imposible, cuatro, si no se especifica una causa de muerte, la persona morirá de un paro cardíaco. "Es decir, que si yo no hubiese escrito que la atropeyaban habría muerto de un ataque al corazón..." Cinco, si quiere especificar detalles de la muerte, deberás hacerlo en los siguientes 6 minutos y 40 segundos, seis, este cuaderno se convertirá en propiedad del mundo humano una vez que toque el suelo de éste. "¿A qué se refiere con 'mundo humano'?" Siete, el propietario de la Death Note puede reconocer la imagen y voz del propietario original, del Shinigami propietario del cuaderno. "¿'Shinigami'? ¿El Dios de la muerte?" Ocho, aquellos humanos que usen el cuaderno no podrán ir ni al cielo ni al infierno si no que iran a la nada, nueve, se puede escribir la causa de la muerte sin el nombre pero se debe llenar el vacío dentro de los 19 días, diez, no se podrá matar a personas que sólo tengan 740 días de vida. "Eso son... dos años" Once, 'suicidio' se puede poner como causa de la muerte puesto que todas las personas pueden tener dicha tendencia a quitarse la vida, doce, cualquiera que toque el cuaderno o las hojas del mismo podrá ver al Shinigami que acompaña el propietario, trece y última, en el caso de que la Death Note sea destruida el Shinigami ya no estará atado al humano que sea propietario del mismo. "Wow esto es increible..." -¡Sara! ¡La cena! -Me llamó mi madre interrumpiendo mis pensamientos. Cené totalmente callada y enfrascada en mis pensamientos. -"Si la existencia del cuaderno se hiciese pública... eso sería terrible, si cayese en malas manos Dios sabe lo que podría pasar. Pero... con esto puedo eliminar a quien yo quiera..." -Le daba mil vueltas al tema del cuaderno y a las normas del mismo. -¿Por qué estás tan callada enana? -Me preguntó mi hermano, Bankotsu, al darse cuanta de lo poco que estaba hablando. -Hoy a muerto una niña de mi clase en un accidente. -Le dije para después meterme un trozo de tortilla en la boca tranquilamente. -¿Es eso verdad mamá? -Miró a mi madre y ella asintió y después habló. -Sí, Kikyo.- Le drespondió mi madre mirándome, por alguna razón yo no estaba para nada triste, es más, ahora estaba... contenta.- -¿Y cómo ha sido? -Me interrogó, esta noche había un tema de conversación bastante entretenido. Tragué lo que estaba masticando y se lo conté todo, mi hermano me escuchaba con atención, después de narrarle lo sucedido con todo lujo de detalles, por supuesto me callé lo de aquel libro raro, les dí las buenas noches a ambos, mi hermano y mi madre, me fui a dormir. Semanas después la cosa estaba más calmada en el instituto, la gente no hablaba tanto de la muerte de Kikyo como los primeros días, y yo, para seros sincera estaba mucho más animada, la única persona que me atormentaba continuamente ya no esChannel muchas gracias por comentar, de verdad, me ha hecho tanta ilusión ver que alguien ha comentado mi historia que ahora estoy dando saltitos en mi habitación. Bueno aqui dejo la conty y espero que te guste, sobre el tema de los personajes los he puesto más que nada porque Ciel se parece a mi amigo en aspecto físico y la personalidad se la he cambiado para adaptarla a ese mismo.taba y eso me alegraba, por muy cruel que pueda sonar. Porque era ella la que empezaba a molestarme y las personas a las que manipulaba la seguían y me hacían la vida imposible. Aunque todavía había un tema que me preocupaba, el Shinigami, el cuaderno decía que al tocar el cuaderno podría oir y ver al Shinigami, pero yo no he visto nada de nada ni he oído nada. Al princio tenía miedo pero si es verdad que los poderes para matar los da el cuaderno quiere decir que el shinigami por si solo no puede eliminar a nadie y eso me alivia. -Sara, ¿me prestas los apuntes de matemáticas? -Me preguntó Ciel sacándome de mis pensamientos. -Esque entiendo mil veces mejor tus apuntes que los que da el profesor. -Me miró con cara de perrito abandonado, ¡sabiendo muy bien que no puedo resistirme a esa expresion! -¡Toma! Pero quita esa cara que hace que quiera abrazarte. -Le dije poniéndole delante de la cara los apuntes de matemáticas. -¡Sara, Ciel, mirad esto! -Gritaba Jessica mientras corría a donde estábamos sentados, a la hora del recreo siempre nos sentábamos en el mismo sitio, debajo de un roble muy antiguo que había en el jardincito trasero del instituto, era muy tranquilo porque nadie solía hacercarse por allí. -Ohhh un periódico que guaaayyyy. -Añadió con ironía el ojiazul. -Que no tonto, que leas el título. -Le replicó la morena. -Chica de 14 años es atropeyada brutalmente en la misma puerta de su instituto. -Leí con interés. Ciel le arrebató el periódico a Jessica y lo volvió a leer. -Han publicado el accidente hasta en los periódicos. -Nos dijo a ambas. -No me extraña con la denuncia que le metió la madre de Kikyo al que la atropeyó, como para no aparecer. -Comentó Jessica. -Pero la culpa la tenía Kikyo, que cruzó sin mirar. -Dije tranquilamente. -Y además, ahora en clases se está más tranquilo. Sin tener que estar aguantando los continuos comentarios de la pija. -Ciel dijo exactamente lo que yo estaba pensando. RIIING!!!! (sonido de la campana del instituto) -Ahora, ¿qué clase toca? -Preguntó Jess. -Francés, con la Loca. -Le respondí rápidamente. -Esa mujer ya se debería haber jubilado, total, para lo que enseña. -Pensó en voz alta Ciel. -Di que sí, ¿os acordáis cuando me mandó a por tizas y cuando volví me puso un parte por irme de la clase sin su permiso? -Recordé riéndome. -Sí, se le vá la cabeza, jajajaja. -Dijo Jessica, y en eso llegamos a clases. Tuvimos que esperar 20 minutos porque a la profesora de Francés, que es bastante vieja, se le había olvidado en que clase tenía. -¡Ya estoy en casa! -Dije en alto para que mi madre me oyese, ella me saludo y me sirvió el almuerzo. Cuando terminé de comer recogí la mesa y me encerré en mi cuarto, cuando me dí la vuelta lo ví, allí estaba en medio de mi habitación, el ser al que había estado esperando desde que supe que existía. -¡¡¡UN... UN SHINIGAMI!!! -Grité con todas mis fuerzas me había mentalizado para esto pero la impresión fue tal que no pude contenerme. Continuará: Espero que os haya gustado. Hasta pronto ♥.
Continuación: Me había puesto totalmente pálida y el Shinigami estaba parado en medio de mi habitación sus ojos rojos, eran como las puertas al mismísimo infierno, tenía la apariencia de una pantera negra, pero en algunos lugares de su cuerpo se podían observar como una especie de heridas que dejaban ver sus huesos, tenía un par de alas formadas por huesos muy parecidas a la forma de las de los murciélagos. El shinigami dió un paso hacia delante y yo temblé de miedo y retrocedí hasta que mi espalda chocó contra la puerta. -No tengas miedo, no pienso matarte. -Una voz grave salió de su boca dejando ver sus afilados colmillos. -Ya lo sé, no puedes matarme sin tu... Death Note. -Le dije con seguridad y sin dejar de mirarlo a los ojos. -Si ya lo sabes, no tienes por qué temerme. -Pero tienes unos colmillos bastante afilados y unas garras muy grandes. -Resalté mirando ambos sitios. -¡JAJAJAJA! Los humanos sois tan miedosos. -Parecía que se divertía. -¡No te tengo miedo! -Mentí un poco, dando unos pasos hacia el frente. El shinigami caminó en dirección a mi escritorio y con la boca abrió el cajón donde tenía la Death Note, la cogió y la tiró al suelo y con la pata fue pasando las hojas. -Vaya, vaya, pero qué tenemos aquí. -Dijo con voz divertida. -Has escrito muchos nombres, normalmente las personas normales se vuelven locas por culpa de la Death Note, pero tú pareces bastante cuerda por no decir que eres sólo una mocosa. -Yo sólo he eliminado a algunos políticos corruptos que están destruyendo este país. -Le aclaré con confianza. -Le estoy haciendo un favor a la humanidad. Y me he asegurado de que sus muertes parezcan naturales, y sin relación unas con otras para que no sospechen nada, ¡y no soy una mocosa! -El último humano que obtuvo la Death Note acabó muy mal, ¿sabes? -Me informó cerrando el cuaderno y dándomelo en la mano. -¿Y para qué has venido hasta aquí? -Le pregunté cogiendo la Death Note con ambas manos. -Quiero ser tu shinigami guardián. -Me contestó seriamente. -¡Venga ya! ¿Un Dios de la Muerte quiere ser el 'guardián' de una chica de instituto? -Dije irónicamente creyendo que se estaba burlando de mí. -Sí, y mi nombre es Cancerberos. -Está bien. (suspiro) Me llamo...- -Sara Sherald. -Se adelantó él. -¡¿Qué mierda...?! ¡¿Cómo sabes mi nombre?! -Le grité sin entender por qué ese ser sabía cómo me llamaba. -Ojos de Shinigami. -Me informó mientras inspeccionaba mi habitación. -¿Ojos de Shinigami? ¿Qué es eso? -Quería saberlo todo acerca de los Shinigamis ya que iva a vivir con uno. -Los ojos de los Shinigamis nos permiten ver el nombre completo y la esperanza de vida de quienes vemos. -Me contestó, al parecer no tenía intención de ocultarme nada. -Y, ¿Cuánto me queda de vida? -No podía ocultar mi curiosidad ante tanta información. -No te lo puedo decir. -Me dijo dando por terminada la conversación. Solté un bufido y me preparé para hacer la tarea. Pero una vez sentada en mi silla de frente al escritorio no podía concentrarme al notar esa mirada de fuego sobre mí todo el tiempo. -Deja de mirarme, me distraes. -Le anuncié con confianza. -No quiero, eres interesante, y nunca había estado tan cerca de un humano como ahora. -Estaba tumbado sobre mi cama y desde ahí me miraba fijamente. -¿Puedo hacerte una pregunta? -Le dije de repente. -Las que quieras. -Me contestó con normalidad. -¿Cómo perdiste el cuaderno? -Le pergunté cogiendo mi silla de escritorio y colocándola delante de él para después volver a sentarme mirando al shinigami cara a cara. -No lo perdí, me lo perdieron. Y ya que cayó en tu mundo decidí observar para ver quién lo recogia y qué hacía con él. -¿Puedes cambiar de forma? No sé un gatito pequeñito, un peluche.... -Si quiero, sí. -Me contesto confiado. -¿Puedes transformarte en un gatito chiquitito? -Se me iluminaron los ojos de ilusión, ¡me encantaban los gatitos! Aunque seguía prefiriendo a los perritos. -¡JAJAJAJA! Aunque seas una asesina sigues siendo una cría. -Se rió, me dí cuenta de que yo le divertía. -¡No soy una asesina! -Le aclaré firmemente. -Claro que sí, matas a gente, ¿no? -Nunca me había detenido a pensar en qué me había convertido. -Olvidémoslo, centrémonos en lo que me importa... ¡vengaaa! porfiiii combiértete en un lindo gatitooo. -Le dije haciendo un pucherito. -No. -Me aclaró apartando la mirada. -¡Sara! ¡A cenaaar! -Me llamó mi madre. -Cuando vuelva quiero ver a un lindo gatito encima de mi cama, ¿Ok? -Le aclaré a Cancerberos antes de salir por la puerta. Continuará: Bueno... sé que los Shinigamis no suelen tener la apariencia de un animal, ¡ni siquiera suelen tener pelo!, y tampoco pueden transformarse, ni ser el guardián de nadie, pero si un Shinigami viniera a visitarme sería tal y como lo he narrado... se puede decir que es el Shinigami de mis sueños Con esto aclarado me despido, hasta pronto.
buenaaaaaaasss, la conty ha estado genial... por cierto ami tambn me gustan los gatitos ¬///¬ y etto... no se qe decirte.. qe ta mu' bien y t animo a qe la sigas, bezotesssss.
FanRinXLen gracias por comentar, de verdad, cada vez que veo que alguien ha comentado me pongo happy n.n, y me alegra mucho que te haya gustado. Continuación: Cuando volvía mi habitación lo ví tumbado en mi cama, al parecer se había quedado dormido, y aquellas alas de huesos que tenía habían desaparecido. Me puse el pijama, uno de color blanco con rayas negras en horizontal, y me acosté al lado del Shinigami. Al levantarme para ir al instituto no vi a Cancerberos por ninguna parte, y mira que es grande, ¡cómo para no verlo! -¿Habrá sido un sueño? -Pensé en voz alta, me vestí con una camiseta negra de hombro caído con una calavera con dos micrófonos en rosa fucsia y debajo una camiseta de tirantes rosa con rayas negras, unos pantalones cortos negros y en algunas zonas estaba como roto, me puse unos deportes negros con rayas rosas y unas medias negras que me llegaban hasta la mitad de los muslos, como siempre, llevaba el pelo suelto. Cuando bajé casi me dá un paro cardíaco al ver al Shinigami en la cocina. -¡Ahhh! -Eso fue lo único que salío de mi boca. -¿Te pasa algo cariño? -Me preguntó mi madre sirviéndome el desayuno, eran tostadas con mantequilla y mermelada de fresa y al lado un vaso de zumo de naranja. -"¡Es verdad! Nadie aparte de mí puede ver ni oir a Cancerberos" No, nada... pensé que había visto un bicho. "¡¿Un bicho?! ¡¿De verdad, Sara?! ¡¿No se te puede ocurrir nada mejor?!" -Me regañaba a mi misma mentalmente por no haber dicho nada mejor. -Desayuna rápido sino llegarás tarde. -Me dijo mirando el reloj. -Hoy no puedo llevarte al instituto asíque te irás andando. Terminé de desayunar cogí mi maleta y salí de casa. -No me des esos sustos. -Le dije a Cancerberos que me estaba siguiendo. A primera hora nos tocaba inglés, con esa mujer que no vocaliza, eso hacía que no entendiésemos ni papa. Cuando la clase estaba por terminar todos teníamos una cara como... ( =` ω = ). Que tocora el timbre no nos tranquilizaba porque teníamos clase de Francés, todavía peor. -¡¡¡Hola chicos y chicas!!! ¿Cómo estáis? -Entró gritando Coco con una sonrisa de oreja a oreja. Es una de las profesoras de gimnasia, además es una de las profesoras más deseadas del insti. Es rubia tiene el pelo liso y largo hasta la mitad de la espalda y siempre está sonriendo. [n/a: Coco es del anime Mermaid Melody Pichi Pichi Pitch] -MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL -Le contestamos todos al unísono. -Vaya, vaya, no me ha gustado esa 'A' tan larga. -Dijo Seira entrando y colocándose al lado de Coco. Es la otra profesora más deseada del instituto, es la otra profesora de gimnasia. Tiene el pelo liso de color naranja le llega más abajo del trasero. Y ella también está sonriendo la mayoría del tiempo [n/a: Seira también es de Mermaid Melody Pichi Pichi Pitch]. Por desgracia no tenemos a ninguna como profe de gimnasia, tenemos a un tío muy desagradable como profesor. -¿Y la profesora de francés? -Preguntó Conan. [n/a: es el protagonista de Detective Conan] -Está enferma, asíque hoy les daremos clases nosotras, eso sognifica... -Habló Coco. -¡Hora libre! -Gritó Seira. -¡¡¡SÍIIIIIIIIIIIIIII!!!! -Celebramos todos. -¡¡¡SOIS LAS MEJORES!!!. -Lo sabemos. -Dijeron Coco y Seira a la vez juntando sus manos y posando. ヽ(*^ー^)人(^ー^*)ノ Saqué la Death Note y escribí. -"Rosa Marrufo morirá mañana a las 08:00." -Escribí el nombre de la profesora de francés, estaba arta de ella. Sabía que si no ponía causa de la muerte moriría de un paro cardíaco a esa misma hora, y eso era exactamente lo que quería. Cancerberos leyó lo que había escrito y sonrió de manera maliciosa, se había transformado en un gatito lindísimo que tenía unas alas de huesos chiquititas y monísimas. -¿Qué haces, Sara? -Me preguntó Ciel, estaba sentado a mi izquierda y siempre que estaba haciendo algo, quería ver lo que era ya que le gustaba mucho ver como dibujaba. -Nada. -Inmediatamente cerré el cuaderno y lo guardé para después sacar un folio en blanco y empezar a dibujar. -¡Eh, Sara! ¿Quieres jugar al Counter Strike con nosotros? -Me preguntó Len Kagamine sacando su portátil de la maleta, estaba en medio de Conan y Harley [n/a: Harley es también conocido como Tsunami del Inazuma Eleven]. -¡Sí, será divertido! ¡Y contigo en mi equipo ganaremos seguro! -Me animó Harley. -No gracias, otro día. -Rechacé su oferta amablemente sonriéndoles. A lo que ambos me contestaron decepcionados. -¡Yo sí juego! -Les dijo Ciel, haciendo que ambos contestaran con un '¡Genial!' -Sariiitaaa. -Me llamó Jessica, siempre que me llamaba de esa forma era para pedirme algo. -¿Ya te sabes la canción que vas a cantar para la prueba de música? -No, ¿por? -Le dije sin mirarla ya que estaba concentrada en mi dibujo. Mi profesor de música nos asigna a cada alumno una canción para que la cantemos, ya sea en inglés, español, japonés... Como era el tercer trimestre nos había dejado elegir tema libre, asíque yo elegí una canción de Vocaloid. -Porque quiero escucharte cantar, me gusta mucho tu voz. -Según la opinión de los de mi clase canto bastante bien, aunque a mi no me gusta cantar en público, me pongo muy nerviosa. Mi amiga dice que soy una de las que mejor canta de la clase pero ella es la mejor, sin contar a Rin y Len Kagamine, ¡cuando canta su voz se parece a la de CUL de Vocaloid! -Odio cantar ante las personas me da vergüenza. -Le aclaré dando por terminada la charla y haciendo que inflara sus mejillas como una niña pequeña. -No sabía que cantaras bien. -Me dijo Cancerberos hablando por primera vez desde que entré en clase. -Quiero oirte. -¡Jamás! Y mientras estemos en clases no me hables, no quiero parecer tonta hablando sola. -Le dije muy bajito, él asintió con la cabeza y siguió observando todo lo que le rodeaba. -¡Terminé! -Anuncié en voz alta. -¿A ver? -Me preguntó Jess quiténdome el dibujo. -¡Qué chulo! ¿Cuántos van ya? -¡Buf! Los suficientes como para llenar una carpeta entera que casi no se puede ni cerrar, jejejeje -Me reí. Encendí el portátil y empecé a jugar al Counter Strike, era la única niña de los dos cursos, A y B, que jugaba a ese juego. -¡Sara, únete a antiterrorista! -Me animó emocionado Conan. -¡Ok! -Le contesté contenta mi vida era maravillosa sin nadie que me atormentase día a día, aunque no sabía cuanto duraría esa felicidad. Dos días después, un Jueves a primera hora cuando nos tocaba Música, que era el día cuando nos volvía a tocar francés un profesor de otra asignatura, uno que no nos daba clase a nosotros, nos informó sobre que la profesora de francés había muerto y hasta dentro de dos o tres semanas no conseguirían un profesor suplente. -Eso significa que en tres semanas no tendremos francés, osea, horas libres. -Nos aclaró Ciel, no se veía para nada afectado. -Exacto, para mí son... ¡horas de dibujo! -Grité feliz. -Y para nosotros... -Empezó Harley. -¡Horas de Counter Strike! -Dijeron todos chicos al unísono. -¿No estáis ni un poco afectados? -Nos preguntó Mukuro un poco preocupada. -Míralo de esta forma, se ponía enferma muy seguido, se desesperaba dándonos clase, estaba súper deprimida porque su marido murió hace poco, y ahora está descansando en paz. -Le hice ver a Mukuro que no era una cosa tan mala. -Ya vale de hablar del tema chicos, ahora estáis en Música y os tocan las audiciones. A ver el primero en cantar es Len Kagamine y la canción que ha elegido a sido... SPICE! Cuando Len cantó le tocó a Rin y escogió la canción Out of Eden, después fue Jessica y cantó Yoru no Uta, luego seguí yo y elegí la canción Circus Monster y así siguió hasta que todos cantamos nuestras canciones y el profesor nos dijese en qué habíamos fallado. -Sara, hazle caso al profesor por una vez en tu vida y cuidate esos agudos, que se nota que no subes lo suficiente. -Me aconsejó Jessica saliendo de la clase, ya que había sonado la campana. -Claro, como tu cantas perfectamente y de pequeña ivas a clases de canto, no cometes ningún fallo. -Le dije molesta odiaba que el profesor siempre me dijera lo de los agudos... -¡Sé que los agudos me cuestan y a veces no me salen bien! ¡No hace falta que me lo estén echando a la cara todo el tiempo! -Dije furiosa. -Al menos vosotras dos teneís voces bonitas para cantar, ¡cuándo yo canto la gente se tapa los oídos! ¡Eso depremiría a cualquiera! -Nos replicó Ciel. -Pero tú no te deprimes porque eres un machote, ¿verdad? -Le dije sonriéndole. -Por eso y porque se pasa por donde-yo-me-sé lo que la gente piense, ¿eng? -Le oí decir a mi amiga. -Jejejeje. ¡Hey! ¿ahora qué toca?- Nos pregunto el ojiazul. -Inglés. -Puse cara de asco y continué. -Y despues... ¡hora de dibujos! -Cambié la cara de asco por una de alegría. Cuando llegué a la clase de inglés abrí la maleta, normalmente Cancerberos salía de ella para quedarse tumbado en la mesa, pero hoy había preferido quedarse en casa jugando con la Play Station que tenía en mi cuarto, para ser un Dios de la Muerte era muy lindo... -Sara, siéntate de una vez. -Me ordenó la profesora interrumpiendo mis pensamientos. -Si señorita Pilar. -Me senté y la clase empezó. Continuará: Si no conoceis las canciones y os apetece escucharlas aquí os dejo el nombre del cantante y la canción: * Len Kagamine - SPICE! * Rin Kagamine - Out of Eden * Tomoyo - Yoru no Uta * Luka Megurine - Circus Monster
Buenaaaaaas, te comento qe me ha encantado la conty. Y si yo hubiese visto al shinigami en mi cocina yo me habría puesto a tirarle cosas como loca xD, tmbn me sorprendió ver a Coco y Seira, es 1 de las series qe veía cuando era pequeña, me hiso muxa gracia cuando Jessica dice qe Ciel se pasa x donde-yo-me-sé la qe los demás piensen, jijijijí, al igual qe yo ;p. Me llamó la atencion tmbn que al shinigami le gustara jugar a la Play jejeje, si el shinigami es como me lo imagino es realmente kawaii. Tmbn escuché las canciones la única que no conocía era la de Circus Monster de Luka y ví qe había distintas ver. con diferentes Vocaloids. posdt: ¿es verdad qe dibujas bn? si es así porfapliiis cuelga uno de tus dibujitos *haciendo un pucherito* me encantaría ver alguno, ¿oki? Bueno te dejo ya, chaito y no olvides avisarme cuando cuelgues la proxima conty. Bezotez.
Gracias por vuestros comentarios. Y sí, FanRinXLen, dibujo bastante bien. Pero no puedo colgar ninguna foto de ellos hasta que me compre un móvil nuevo, ya que el anterior se me murió. No me acordaba de que lo tenía en el bolsillo trasero de un pantalón y... ¡lo eché a la lavadora! El resto se explica por si solo. Bueno sigo con la conty. Continuación: Después de clases caminaba en dirección a mi casa inmersa en mis pensamientos, cuando vi a Archer. -¡Hey Ar...! -Me quedé callada al ver que no estaba solo, cuando me acerqué un poco más sin que se diera cuenta vi que era una pelea, ¡era muy desigual, Archer contra cinco chicos! ¡Le acabarían haciendo daño! Pero vi que Archer le daba una patada al que parecía el jefe tirándolo al suelo, en él ya había tirados dos chicos más, me acerqué todavía más para escuchar que estaban diciendo. -Vamos, levántate, ¿no eras tú el que quería esto? -Le retó Archer al que parecía el jefe. El otro chico se levantó y Archer le iba a pegar un puñetazo, y para impedirlo lo único que se me ocurrió fue salir corriendo en su dirección y abrazarlo por la espalda impidiendo que se moviera. -¡¡¡NO!!! ¡Para Archer! ¡Por favor! -Le dije con la cara toda roja por estar abrazada a él. -¿Sara? ¡Vete! ¡O te harán daño! -Me aconsejó intentando librarse de mí. -¡No! ¡Si te dejo volverás a luchar y serás tú el que acabe herido y no quiero eso! -Le dije mirándolo a los ojos. Unos de los chicos se sacó algo del bolsillo Archer vio lo que era y me cogió de la mano y salió corriendo llevándome con él. -Archer, ¿qué estás haciendo? -Le pregunté ya que no entendía por qué se había puesto a correr arrastrándome junto a él. -Uno de ellos iba a pedir refuerzos con su móvil. -Me soltó la mano cuando ya nos habíamos alejado lo suficiente. -¿Por qué me detuviste? -Ya te lo he dicho... te iban a hacer daño y no... y no quería que eso sucediese. -Le respondí sonrojándome levemente y bajando la mirada. Él se me quedó mirando, la verdad es que me gustaba mucho, pero no pensaba decírselo. Me gustaba desde que lo vi entrenando solo, chutando el balón de fútbol contra un muro en el que había dibujado un círculo con tiza, deducí que era para mejorar su puntería. -Gracias. -Me pilló por sorpresa, me iba a decir algo cuando me acordé de que mi madre me estaba esperando. Miré mi reloj y vi que era tarde. -Lo siento, tengo que irme sino mi madre se empezará a preocupar. -Me despedí con la mano y salí corriendo. Al llegar a mi casa mi madre me preguntó por qué había tardado tanto y lo dije que me había encontrado con una amiga y me había entretenido mucho, mi madre lo creyó y me encerré en mi habitación como siempre. Me encontré a Cancerberos parado justo delante de la puerta. -Has tardado mucho, ¿qué estabas haciendo? Y a mí no me mientas. -Se lo conté todo y añadió. -Eso fue peligroso y encima no llevabas la Death Note. -¿Y para qué la iba a utilizar? ¡No pienso matar a todo el que me moleste! -Le reproché furiosa. -¡¿Por quién me has tomado?! -Lo siento si te he ofendido sólo me preocupo por tí. -Se me acercó y apoyó la cabeza contra mí haciéndome entender que quería que se la rascara. -Me sé cuidar yo solita, Bero-chan, no hace falta que te angusties tanto por mí. -Le expliqué mientras le acariciaba el ocico, él me miró -De todas formas mi hermano me enseñó unas llaves de cuando daba karate. -Agregué guiñándole un ojo. Al día siguiente, viernes por fin, no podía dejar de mirar a Archer. Bueno... siempre lo hacía... me parecía tan guapo (suspiro) me gustaban sus ojos, su forma de ser, sus escasas sonrisas, su... -No sé que le ves a ese chico. -Me dijo Jessica haciendo que volviera a la realidad. -Y si tanto te gusta, ¿por qué no se lo dices? -¡¿Estás loca?! Él jamás se fijaría en mí. -Bajé la mirada muy apenada. Yo jamás había salido con ningún chico, y no es porque no me lo pidieran... muchos niños me han dicho que querían salir conmigo pero siempre les decía que no. Pero cada vez que me gustaba un chico, jamás se lo decía a ninguno, o no era el tipo de chica que le gustaba o se cambiaba de instituto antes de que pudiera decirle lo que sentía... -¿¡Cómo que no?! ¡Tú no te das cuenta pero eres muy guapa! Tienes una cara fina y delicada, un cuerpo bien formado, unos pechos no muy grandes pero bonitos, unas buenas caderas y unas piernas preciosas. ¡¡¡DATE CUENTA DEL CUERPAZO QUE TIENES!!! -Me gritó como si estuviera sorda. -¡Mentira yo no soy nada bonita! -Le contradecí, siempre me decía lo guapa que era y yo sabía que lo decía porque era mi amiga. -Bufff. -Bufó dándose por vencida, yo cuando quería podía ser MUY cabezota. -Me rindo no tienes remedio. Yo sonreí y puse cara de... (●⌒ω ⌒●) mientras me reía. Y aunque no lo pareciera estaba en clase de Historia. Tenía el libro abierto en vertical apoyado en mi cartuchera para que no se cayese, lo tenía así puesto para que el profesor no viera que estaba dibujando. Y me dio por prestar atención al profesor, cosa que no hago muy a menudo aunque después saque buenas notas en los exámenes. Harley estaba dormido detrás de mí, al lado de él estaba Conan, escuchando cada palabra que decía el profesor, yo estaba en medio de Jessica y un Shikamaru muy aburrido y con su habitual actitud de pasota. - ...Y después Germania invadió la parte inferior de la región de Italia... -Explicaba el profesor mientras que con el dedo señalaba en el mapa los países nombrados. Jessica y yo nos empezamos a reír flojito ya que nos imaginamos a los dos personajes Yaoi de Axis Power Hetalia que correspondían a cada país mencionado por le profesor, yo me imaginaba al personaje de Germania metiéndole la mano en la entrepierna al personaje de Italia que tenía la cara roja. Shikamaru me miraba con cara de... (¬.¬)?. -¿Qué es tan divertido? -Nos preguntó bastante enfadado el profesor. Mi amiga y yo nos empezamos a reír con más fuerza, haciendo que Harley se despertara de su 'siesta' y nos mirara con cara de confusión, a Shikamaru le salió una gotita estilo anime en la cabeza. Cuando nos calmamos y dejamos de reírnos empecé a dibujar una pareja yaoi en un folio en blanco. Mi amiga miró el dibujo que estaba haciendo se sonrojó levemente y se le iluminaron los ojos. Sonó el timbre, recogimos nuestras cosas y nos fuimos a la clase de inglés, ya estaba harta de esa asignatura era la única en la que aprobaba por los pelos, estaba pensando en saltármela pero mi amiga me agarró por la parte trasera del cuello de mi camiseta. -¿A dónde crees que vas? -Me miró con cara de enfado y empezó a darme la charla. -No te puedes saltar una clase así porque sí, a menos que te encuentres muy mal. -Movía las manos como si estuviese loca. -Si yo me aguanto el querer escaparme, tu también. -Pero... grrr. ¡No es justo para una clase que me quiero saltar! -Inflé las mejillas como una niña pequeña y entré en clases. Después de inglés tocaba recreo así que Ciel, Jess y yo nos fuimos a donde siempre, al jardín trasero y nos sentamos debajo del roble. Cuando estaba allí me relajaba y notaba una sensación como de... paz. -¿En qué piensas? -Me preguntó Ciel. -En lo cómodo que se está aquí sin que nadie te moleste. -Los tres nos quedamos en silencio disfrutando del poco tiempo de paz que teníamos. -Gracias por ser mis mejores amigos. -Les dije sorprendiéndolos. -¿A qué viene eso ahora? -Jessica al igual que Ciel no entendía por qué había dicho eso de repente. -No sé, me han dado ganas de confesarme. -Le respondí con una sonrisa amable en el rostro. -Si quieres confesarte... corre y confiésate a Archer y luego... tú ya sabes que pasa luego.- Me dijo con cara juguetona el ojiazul. Le iba a contestar cuando sonó el timbre, la media hora del recreo se me había pasado volando al igual que las tres horas siguientes de clase. Después de hacer los deberes, eso incluye escribir en la Death Note los nombre de unos asesinos que habían salido en las noticias, salí de casa para despejarme. Cuando iba caminando por una calle desierta me choqué con un chico, por culpa de que estaba distraída escuchando música con mi MP4 y no prestaba atención. -¡Ten más cuidado! -Me gritó enfadado. -¡Eh! Tú eres la chica que estaba con Archer el otro día. No lo podía creer parecía como si los problemas me persiguieran. Entonces el chico me agarró de la muñeca muy fuerte. -Acompáñame, tú y yo nos vamos a divertir un rato. Continuará:
Hola ota' veeeeeeez, no se por qé pero me encanta comentar tus historias, y aunqe me digas qe soy mu' pesá' (nunca me lo has dixo pero lo sé) voy a comentar asta qe dejes de escribir (spro qe eso no pase). Toy segura (segurísima) de qe si Sara se confiesa a Archer él le dirá qe sí, y entonces..... BESOOOOOO *¬* (si tú qeres claro). Qe malota eres te gusta saltart clases (a mí tmbn xD, aunqe no suelo hacerlo). ¡¡¡¡¡Y como el matón ese le haga algo a mi Sarita le rompo el culo a patadas!!!!!! Osea entro en la historia (con tu ayuda) y le dejo para el arratre. Ya ta' eso es to' amiga, becitoz y hasta prontito n.n. Pstdata: Sigue la historia!!!!!!!!!!!!!! AHORA PLIIIS!!!!!
Sí que soy mala, pero no le pienso hacer nada raro a mi personaje. Continuación: -¡No quiero! Y suéltame que me haces daño. -Le ordené intentando esconder mi miedo. -¡Déjala en paz! -Gritó furioso un chico de cabellos castaños que había aparecido de la nada. El matón muy molesto me arrojó al suelo. -¿Quieres pelea? ¡Venga! -Le retó el chico al moreno. Aparté la mirada de los dos chicos y la centré en mi muñeca izquierda, me había hecho daño y ahora la sujetaba para protegerla, hasta que escuché un golpe seco seguido del ruido de alguien que cayó al suelo. -¡No vuelvas a tocarla! -Le gritó el castaño a un aturdido chico que lo miraba desde el suelo debido al golpe recién recibido. -¡Discúlpate con ella! -¡Ni de coña! -Le respondió el chico que anteriormente me había arrojado al suelo. -¡Que te disculpes! -Alzó al chico sujetándolo del cabello, al ver que no tenia intenciones de hacerlo llevó su brazo derecho a su espalda torciéndolo, lo llevó hasta donde yo estaba y le obligó a arrodillarse frente a mí. Yo no sabía como reaccionar. Y entonces miré al castaño, no me lo podía creer esas marcas en la cara... -¡Josep! -Grité sorprendida. ¿Cómo podía ser él? Pero esas marcas... esas rayas naranjas que le caían desde los ojos hasta el final del rostro no mentían, era él. [n/a: es Josep King del Inazuma Eleven] -¡Hazlo o te romperé el brazo, bastardo! -Le volvió a gritar más furioso, su paciencia se agotaba. -¡Dis… discúlpame! -Lo soltó y cayó al suelo más que molesto, humillado como estaba, el chico se retiró del lugar. Era el mismo chico que me protegía cuando era pequeña de los abusones, que se tuvo que mudar por asuntos familiares, y además era mi vecino y nuestras madres eran amigas de la infancia. Tenía la piel blanca y el pelo castaño y alborotado, sus ojos eran de color añil, ahora esos ojos me miraban con expresión de preocupación, tenía un cuerpo bien formado y fuerte, no tenía comparación con el chico delgaducho y canijo que conocí. -Josep, ¿de verdad eres tú? -Le pregunté. -¿Estás bien, Sara? -Me agarró con cuidado la muñeca y con un trozo de su camiseta improvisó una venda, al parecer se percató de la cara de dolor que puse al caer al suelo y el acto de agarrármela. -No has cambiado nada, todavía te sigues metiendo en problemas con mucha facilidad. -¿Qué haces aquí? -No podía creerlo mi primer amor estaba de vuelta. -Han vuelto a transladar a mi padre de trabajo y he venido para quedarme. -Me sonrió, ¡Dios! ¡Cómo echaba de menos esa sonrisa! Me lancé para abrazarlo y enterrar mi rostro en su pecho y a la vez él me rodeó la cintura con sus fuertes brazos, siempre fuimos los mejores amigos, y cuando crecimos un poco empecé a enamorarme de él pero cuando tenía diez años se mudó debido a que a su padre le transladaron a otra oficina que estaba fuera de la ciudad. -Te he echado tanto de menos. -Estaba feliz... muy feliz. Me separé un poco, para poder verlo a la cara. -¿A qué instituto vas a ir? -Al mismo que tu enana. -Me dijo burlón. -¡No soy bajita, tú eres demasiado alto! -Él me abrazo con más fuerza. -¡Saraaa! -Gritó un chico de pelo negro con reflejos azules. Josep y yo nos separamos rápidamente, ¡adiós a la atmósfera romántica del reencuentro! -¿Pasa algo Ciel? -Le miré con cara asesina, él al estar acostumbrado a mis miradas mortales ni se inmutó. -No, nada sólo te vi y quise saludarte. -"Di mejor que me has visto abrazada a Josep y has venido a interrumpir" -Pensé con una venita de enfado en la cabeza. Ciel miró por primera vez a Josep y habló. -¿Quién es él? -Preguntó señalándole con el dedo. -No señales a la gente con el dedo, es de mala educación. Se llama Josep y es un AMIGO de la infancia. -Le aclaré resaltando la palabra 'amigo', porque siempre se hacía ideas equivocadas. -Con que AMIGO, ¿eh? -Volvió a resaltar la palabra amigo. -Pues yo me llamo Ciel y soy el MEJOR amigo de Sara. -Dejó bien claro su relación conmigo. -¿Sabes qué? Yo soy el PRIMER mejor amigo de Sara. -Competían como dos niños pequeños y de sus ojos saltaban chispas. -"Y también mi primer amor" -Pensé sonrojándome levemente. -"Pero... ahora me gusta Archer..." -Bajé la mirada al suelo y mi expresión se tornó triste. -¿En qué piensas para estar triste? -Me preguntó Josep, mirándome preocupado, y con el dedo índice me levantó el rostro para que lo mirase a la cara. -¿Eh?, en... en nada en absoluto. -Le sonreí pero se dio cuenta de que era forzada. -Bueno... yo me voy que se me hace tarde. -Se despidió y se fue. -"Lo sabía, sólo había venido para interrumpir, será...". -¿Quieres ir a tomar un helado? Y así aprovechamos y nos contamos como nos ha ido la vida, ¿te parece bien? -Me dijo interrumpiendo mis pensamientos. Cuando era pequeña y me defendía después siempre me llevaba a tomar un helado para consolarme. -Perfecto. -Le devolví la sonrisa pero esta vez si era una sonrisa desde el corazón. Después de comprar los helados fuimos a un parquecito, nos sentamos en un banco y empezamos a hablar. -¿Cómo te fue en tu instituto? -Le pregunté mientras lamía mi helado de chocolate. -Bien, me apunté al club de fútbol nada más llegar, era uno de los mejores equipos de la región, junto a ellos gané muchos partidos. -Me contó emocionado. -Pero te quedarás en ese instituto hasta que termines el curso, ¿verdad? -Sí, pero nada más terminar me vendré a vivir aquí, en la misma casa que teníamos. -¿Los vas a echar de menos? -La respuesta era obvia. -Claro, han sido dos años los que pasé en el instituto. Aunque los dos años que pasé en el colegio casi ni me acuerdo de ellos. Algún día te presentaré a mis compañeros de la Royal Academy, ¿vale? -Vale. -Le respondí sonriendo. -¿Y a ti cómo te ha ido la vida? -Ahora quería oírme él a mí. -Pues... -Me quedé pensando en todo lo que me había pasado últimamente, la Death Note, Bero-chan... -Nada más empezar el instituto me apunté al club de atletismo, y gané muchas competiciones contra otros institutos. Aunque no lo parezca soy la chica más rápida del club. -Seguro que no debe haber muchas si tú eres la mejor. -Se burló, desde siempre le gustaba hacerme enojar. -¡No es verdad! Bueno... no hay muchas pero... También soy una de las más rápidas del club contando a los chicos. Al único que nunca e superado en ninguna prueba ya sea 100 metros lisos, carrera de obstáculos, relevo, etc, es a Nathan [n/a: también del Inazuma Eleven]. ¡Algún día seguro que lo superaré! -Me había emocionado nada más pensar en las carreras, me encantaba correr disfrutaba mucho haciéndolo. Josep me observaba divertido mientras hablaba. -¿Es bueno vuestro club de fútbol? -¡El mejor! Seguro que ganaría al vuestro sin problemas. -Eso ya lo veremos. -Dijo confiado. -Ahora que me acuerdo, ¿no te gustaba mucho dibujar? -Chí, y e seguido dibujando, ¡incluso e ganado varios concursos de dibujo! Aunque mi especialidad es el manga no el realista. -Me terminé el helado y lo miré sonriendo. Él me pasó un dedo por la comisura de los labios para quitarme restos de chocolate, y lo lamió, ante este gesto me ruboricé. Él miró su reloj, se terminó el helado a mordiscos y se levantó yo le imité. -Es hora de que me valla, ya es tarde. -Miré el cielo ya estaba anocheciendo. -Tienes razón, yo también debo irme. -Ambos nos despedimos y nos fuimos a nuestras respectivas casas. Cuando llegué no paraba de cantar y la sonrisa no se me borraba del rostro cuando mi madre me preguntó por qué estaba tan contenta yo le respondí que me había encontrado a Josep, a ella no le sorprendió porque se había topado con su madre cuando estaba haciendo la compra. Bero-chan también me preguntó lo mismo y le expliqué que éramos amigos de la infancia, aunque todavía lo seguimos siendo, que me defendía y todo lo demás. Esa noche dormí tranquila y profúndamente. Continuará:
¡Hola~♥! Uff, por fin me digno a seguir esta historia. La verdad es que pensé: 'Bah, ¿para qué voy a seguir este Fic que apenas gusta si tengo Fics mejores que escribir?' Pero cuando me pedisteis con lo continuara no pude negarme (●⌒ω ⌒●) así que me estrujé el cerebro (el poco que tengo) y aquí está, una linda Conty que espera ser leída y espera gustar mucho. Continuación: A la mañana siguiente me despertó la alarma del reloj, cuando miré la hora vi que eran más de las diez, me puse totalmente pálida, y me levanté corriendo. —¡Llego tardeeeeee, la entrenadora me va a matar! Nuuuuu soy demasiado joven para morir —lloraba estilo chibi mientras Bero-chan me miraba divertido—. ¿Y tú que miras shinigami perezoso? —me vestí rápidamente y cogí la bolsa de deporte. —¿Hoy también vas a entrenar? —¡Por supuesto! Se acerca la fecha de las competiciones entre los institutos de la región, ¡y nuestro instituto siempre queda uno de los primeros en la categoría de atletismo! Debemos mantener este ritmo —dije presumiendo. Volví a mirar el reloj y me entró prisa otra vez. —¡Jooo, que se me olvidaba que llego tarde! Salí tan rápido que a mi madre no le dio tiempo ni despedirse de mi. Al llegar todos estaban entrenando para las diferentes pruebas, me cambié de ropa y me dirigí hacia la pista de los cien metros lisos. —Hey Sara, llegas tarde —Kouga estaba parado en frente mía mirándome fijamente. —Lo sé, lo sé "¿¡Por qué me tiene que decir lo obvio!? Baka" —Empecé a calentar y me fijé en Nathan, en como adelantaba con tanta facilidad a los otros chicos. —Con él en nuestro equipo ganamos fijo —movió la mirada rápidamente de mí a Nathan y otra vez a mí. —"Casi nunca me habla y ahora le ha dado por no parar, uff" Con él y con migo. "Ups, eso a sonado un poco falto de modestia. Haber si así me deja tranquila" Soltó una risita y me dio la espalda para irse. —"¿A qué viene esa risita por lo bajo? Será..." —se volvió hacia mí y empezó a hablarme otra vez. —Ah, por cierto, un chico me ha dado esto para ti —se sacó del bolsillo una carta y me la entregó. —Ah, pos vale —la cogí y me la guardé en el bolsillo trasero de mi pantalón corto. —¿No la vas a leer? —al parecer tenía más ganas que yo de saber qué ponía en la carta. —No tengo ganas, después si eso —le di la espalda y fui a la pista. Después de entrenar y ganarme una reprimenda de la entrenadora Coco me cambié de ropa y me reuní con Ciel para tomar un helado. —¿Cómo te ha ido el día? Yo no aguantaría un sábado en el instituto —me preguntó mientras caminábamos. De repente me acordé de la carta que había sacado del bolsillo del pantalón de gimnasia y lo había metido en los vaqueros. —Kouga me dijo que un chico le había dado esto para que me lo diese a mí —le enseñé la cartita lila medio arrugada. —Uuu, ¡Ábrela, ábrela! ¡A lo mejor es una carta para retarte a una pelea! —me animó mientras daba pequeños saltitos. —¡¿Y eso es bueno?! —solté un bufido y empecé a leer la carta—. 'Srta. Sara Sherald: I LOVE YOU Te espero en el patio a la sombra del viejo roble a la hora del recreo' —abrí los ojos como platos. —¡¿UNA CARTA DE AMOR?! —gritamos Ciel y yo al unísono. —Te la manda un tal Akaito. De todas formas, no parece que vaya muy en serio. Puede que sea una broma. —¿Sí? —¿No te suena un poco cursi? I LOVE YOU —soltó una risita—. Y eso de que firme es un poco raro. —Creo... que no voy a ir... paso de la nota — (-.-') —. —¿Qué dices? ¡Eso no se hace! —Pero tú has dicho que no iba en serio... Además, sea quien sea le diré que no. —De todas formas tienes que decirle algo. Alguien tan valiente como para declararse merece una respuesta —se tomaba muy en serio los temas del corazón. — . . . —me quedé un momento reflexionando—. Vale iré. —¡Bien! ¡Así me gusta, Sara! Luego me lo contarás todo, ¿eh? Qué divertido —sonreía sin parar. Cómo le gusta verme en este tipo de situación—. ***El lunes en el recreo, cómo decía en la carta*** Caminaba con pisadas pesadas y arrastrando los pies. —"Qué rollo. En fin..." —me sorprendió ver a un chico, más alto que yo, bastante guapo parado debajo del árbol. Estaba apoyado en el tronco con las manos en los bolsillos, tenía el pelo de color rojo a juego con sus ojos. —"¿¡Ése es!?" Ejem... ¿Akaito? El chico me miró y me sonrió dulcemente. —Hola, princesa. Has venido, ¿eh? —"¿¡PRINCESA!? ¡Vaya fantasmón!" —me quedé de piedra—. —¿Qué te pasa? Estás pálida. ¿Te pongo nerviosa? — . . . "Es un POCO rarito" —seguía de piedra—. —¿Te acuerdas de mí? —no paraba de sonreír—. —¿¡Eh!? No... Lo siento ¿Nos hemos visto antes? —me relajé un poco—. —Sí, haz memoria. Hace una semana. En el patio el instituto. Yo iba al club después de clases y... ***Recordando*** Iba caminando con calma cuando de pronto oí una dulce voz gritarme. —¡CUIDADO! ¡QUITA DE AHÍ! —la voz venía de arriba así que miré—. Te vi cayendo desde una ventana del primer piso. Me sorprendió tanto que no me dio tiempo a reaccionar y caíste en cima mio. —Perdona.. ¿estás bien? — . . . —tenía la cara contra el suelo y tu estabas sentada en mi espalda. —¡Te dije que te quitaras! —te levantaste corriendo y te fuiste de la misma forma—. Los siento, tengo prisa. Llego tarde al club. Siempre salto desde esa ventana para ganar tiempo. Adiós. ***Fin del recuerdo*** —Sí... ahora que lo dices, algo recuerdo... —tenía una gotita estilo anime en mi cabeza—. ¡Eh! ¡No me digas que me has hecho venir para vengarte! —No, no es eso. Como ves, soy muy guapo... y las chicas siempre me van detrás. No diré que no me gusta... pero ninguna me llama la atención en particular. Las veo a todas iguales, como un manojo de hortalizas. —¿A sí? Caray — (-.-') —. —Tú has sido la primera que me ha tratado de mala manera. Ha sido toda una experiencia —movía las manos como si estuviese interpretando un personaje en una obra de teatro. Demasiado cursi para mi gusto—. Desde aquel día, no puedo apartarte de mi mente. Pienso en ti día y noche. Me tienes atrapado. —"¿¡Pero este de dónde ha salido!?" —He preguntado por ahí y sé que sales con un chico... con Harley, del club de fútbol —de repente se puso serio—. Él también tiene éxito con las chicas... Aunque no entiendo por qué... total, sólo es un tipo del montón que no juega mal al fútbol. —Harley y yo sólo somos buenos amigos —intenté dejarle claro eso, pero pareció no escucharme—. —Puede que aún te guste, porque todavía no me conoces mucho. Pero si vienes a verme tocar, te aseguro que alucinarás —me sonrió de nuevo de manera arrogante—. El pobre Harley... se va a quedar sin novia. —"¿De qué va este pintamonas?" —en mi cabecita volvió a salir una gotita estilo anime. —Vale —me pasó el pulgar por los labios en un gesto lento—. Adiós —y se fue despidiéndose con la mano de espaldas a mi—. —"¿¡Pero qué acaba de pasar!? Estoy hecha polvo y tengo la piel de gallina" ***En la clase de gimnasia después del recreo*** Ciel estaba hablando con Jessica, me acerqué a ellos con la poca energía que me quedaba después de hablar con ese tío tan raro. —¿Cómo ta ha ido, Sarita? —Ciel estaba todavía entusiasmado con eso. —Era un creído medio chiflado. Me ha soltado el rollo y se ha ido. ¡Un tío rarísimo! Ah, sí. Me ha dicho algo de cuando lo vea tocar... debe tener un grupo... como llevaba el pelo rojo... —Pelo rojo... —Jess se quedó pensando hasta que abrió los ojos como platos—. ¿Es Akaito? —Ciel y yo la miramos sorprendidos por su reacción. —Sí... un tal Akaito. Le mandó una carta de amor a Sara —le explicó el ojiazul sin entender el por qué de su reacción. —¡¿Qué?! ¿En serio? —¿Lo conoces, Jess? —Ciel me quitó las palabras de la boca. —¡Claro! ¡Es famoso! ¡Tiene mucho éxito con las chicas! Akaito es el cantante de 'Embrassemoi' el mejor grupo Pop del instituto. ¡El año pasado arrasaron en la fiesta de fin de curso! ¡Te ligas a uno de los chicos más guapo del insti! ¡Qué morro tienes! —me dijo dándome palmaditas en el hombro. —"Qué mala suerte, dirás. Así que es famoso... Bueno, y a mí qué." —Sabes muchas cosas de todos los chicos, ¿eh, Jess? —Ciel hablaba con mi amiga mientras yo estaba en mi mundo. —Sólo de los más guapos. Je je je. Continuará: Bueno, hasta aquí llega la conty. Espero que os haya gustado. Gracias x leer.