Mi novio y mi mejor amigo ¿Tengo que elegir? (Jake,Bella,Ed)

Tema en 'Fanfics abandonados sobre Libros' iniciado por Bellla, 3 Marzo 2009.

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  1.  
    Bellla

    Bellla Guest

    Título:
    Mi novio y mi mejor amigo ¿Tengo que elegir? (Jake,Bella,Ed)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    2315
    Mi novio y mi mejor amigo ¿Tengo que elegir? (Jake,Bella,Ed)

    Esta historia será un triangulo de amor. Es mi primer fanfic de crepúsculo jejeje
    Esta historia esta basada por el final de Luna nueva y el principio de Eclipse!!! jejejeje espero que les guste!!!! a porcierto este fanfic ya etsa publicado por mi en otro foro con el nick de Victoria000Crepusculo.


    Prologo
    Era una mañana muy lluviosa y gélida el sol estaba oculto bajo las nubes negras. Ya no recordaba la razón de cómo paso todo pero allí estaba en medio del bosque, rayos y feroces truenos me atormentaban pues una temible batalla estaba por librarse: La batalla de lobo y el león, la batalla del licántropo y el Vampiro.
    Corrí y corrí lo que mis piernas pudieron pero no pude alcanzarlos, entre la niebla se perdían mis dos seres más queridos, el miedo se apodero de mi cuerpo, grite y grite pero no me oían, Intente echar a correr de nuevo tras ellos, pero mis piernas no se movían estaba aterrada, totalmente inmovilizado de puro terror, me sentí inútil, en ese preciso momento lágrimas gruesas de angustia y dolor recorrieron mis mejillas sin piedad alguna. Ya era tarde, demasiado tarde la batalla había comenzado ninguna esperanza quedaba.
    -¡Parad! ¡Parad! Grite desesperada, pero, de nada sirvió, ya que había perdido la voz, seguí gritando inútilmente sin recobrar la voz, mi voz era totalmente sorda, me había quedado totalmente muda.
    Capitulo 1: llamada
    -¡Nooooo! Grite con fuerza, mientras me despertaba con la respiración agitada y sudor por toda la cara, De repente sentí como unos helados brazos se enroscaban en torno a mi espalda, pude sentir el alivio recorrer todo mi cuerpo.
    -¿Bella? ¿Estás bien? Dijo el mientras sentí su gélido aliento en mi nuca, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, volví el rostro hacía el para poder contemplar su semblante: se mostraba totalmente sereno con un deje de preocupación en sus ojos.
    -Si, solo fue un mal sueño. Dije tratando de ser convincente, pero se me quebró la voz al recordar aquella horrible pesadilla, Edward coloco suavemente mi cabeza en su hombro.
    -Puedes contármela, si quieres. Dijo, con un toque de curiosidad en sus ojos.
    -Tal vez otro día. Mi mente no paraba de reproducir esas terribles imágenes que no paraban de torturar continuamente mi cabeza, recordar ese sueño era tan doloroso, tanto que ni la dulce presencia de Edward podía arrebatarme el dolor de solo imaginarme que pudiera ser real. – Solo fue una pesadilla no es nada. Mi voz sonó como un murmullo. Edward puso su mano en mi mejilla y comenzó a acariciármela suavemente, noté como se me aceleraba el pulsó, mi corazón quiso saltar de mi pecho, Edward se inclino hacía mi quedando a unos pocos metros de distancia, quise acortar la distancia pero entonces Edward comenzó a pronunciar unas palabras.
    -No te preocupes, todo va ha estar bien. Entonces Edward me besó tiernamente en los labios, fue un beso fugaz, pero sabroso mis latidos se hicieron aun más intensos.- ¿Bella estás bien? Preguntó, mientras estudiaba con la mirada mi expresión, intentando hallar algo en mi semblante, algo que desentonase.
    - No, creo que se me ha olvidado respirar. Respondí aturdida, Edward puso esa sonrisa torcida que tanto me gusta, mi favorita.
    -Hoy es carnaval, ¿No vas ha ir disfrazada? Preguntó Divertido, entonces recordé algo, Alice, que me había hecho prometerle que le dejaría disfrazarme de lo que quisiera ella, pero, ¿Cómo pude prometerle eso? A sí ya lo recuerdo, Estuvo todo el día tras de mi suplicándolo, solo le falta ponerse de rodillas e implorármelo.
    -¡No! ¡Es terrible! ¡Va ah ser el peor día de mi vida! Dije aterrada, no podía dejar que ella me disfrazará. Edward río entré dientes, parecía divertirse con mi apuro lo que hizo que mi enojo aumentará aun más.
    -¡Venga ya! Tampoco es para tanto Bella, además a Alice le hará mucha ilusión. Yo le volví la espalda ya que no podría seguir enfadada si le miraba a los ojos, intente escapar de su abrazo, pero me resulto imposible ya que el era 1000 veces más fuerte que yo, pude sentir su mirada clavada en mi espalda con una de sus manos volvió mi rostro hacía el, yo intente resistirme pero, de nada sirvió.-Bella, no te enfades. Usó de nuevo esa táctica de inclinarse hacía mí para aturdirme y funciono a la perfección, pude oler el dulce aroma de su aliento, su sonrisa, sus ojos…la cabeza comenzó a darme vueltas sin parar, empecé a ver pajaritos volar. Me había quedado completamente en estado de Shock, la respiración se me hacía difícil, de nuevo las mariposas en mi estomago comenzaron ha revolotear sin fin, me había quedado deslumbrada, otra vez. El se quedo observándome durante un par de minutos con esa mirada suya tan penetrante.
    - Y-yo… Dije yo con un hilo de voz, me sorprendió darme cuenta de mi repentino tartamudeó, Edward puso una sonrisa triunfadora. En ese preciso instante sonó el teléfono, tenía que cogerlo, ya que mi padre no estaba se había ido a pescar.
    Así que me levante corriendo, para bajar velozmente las escaleras. Pero Edward se me adelante y cogió el teléfono antes de que yo pudiera alcanzarlo, lo cual me pareció extraño de su parte ya que el no suele comportarse de ese modo.
    -Bella, no va ha ir a verte, ni hoy ni nunca. Dijo Edward mientras le rechinaban los dientes, sus ojos demostraban irá, me acerqué más, para intentar descubrir la razón por la cual sus ojos emanaban aquella furia tan profunda y penetrante.
    Entonces pude oír una voz que reconocí al instante.
    -Tengo que Hablar con Bella te guste o no y precisamente una sanguijuela como tu no me lo va a impedir. Dijo Jake, si aquella voz era la de Jacob llevaba mucho tiempo sin verlo, lo añoraba de todo corazón sus risas, su sonrisa. Quería ir a verle pero Edward no me dejaba y yo ya no estaba castigada Charlie me había levantado el castigo y aunque estuviera castigada, seguro que Charlie le encantaría la idea de que fuera a ir a visitar a Jacob porque era evidente que el prefería mil veces a Jacob antes que ha Edward y eso me fastidiaba.
    En ese momento vi como Edward entraba en cólera.
    -Déjame hablar con el. Le pedí aunque casi sonó como una súplica, el se limito a volver la cara hacía mi.
    -No Bella, no irás a ver a Jacob, al menos no mientras yo este aquí. Colgó de golpe el teléfono como ensañándose con el lo que me sorprendió es que no lo rompiera. Sabía que Edward estaba furioso así que no le llevaría la contraria no por ahora. Inconcientemente le cogí de la mano con fuerza quería calmarlo me dolía mucho verlo de esa forma me recordaba ha, cuando se estaba retorciendo de dolor en el suelo debido a la tortura de Jane, esa imagen no, no me gustaba ver así a Edward.-Bella, prométeme que no irás ha ir a ver a ningún licántropo, por favor. Dijo Edward casi en una suplica y con un hilo de voz.
    -Edward… Dijo yo sin estar muy segura de poder prometerle eso, sería una promesa que no podría cumplir Jacob era mi mejor amigo… ¿Podía alejarme del tan fácilmente después de todo lo que hizo por mí? No, eso sería muy injusto, además yo apreciaba mucho a Jake y sabía que estaba sufriendo, por mi culpa, tenía que verle, tenía que borrar esa tristeza que vi en sus ojos cuando lo vi por última vez, la despedida, el final de una bonita amistad, no, no podíamos acabar así, Edward tenía que comprenderlo tarde o temprano, Jacob es mi amigo le gustará a él o no pero, ¿Qué podía hacer? Tenía a Edward vigilándome casi toda la mañana y la noche para el resto de tiempo en que el se ausentaba tenía a Alice que vigilaba todos mis movimientos, todos mis pasos por minúsculos que fueran, cada soplido y cada decisión con sus visiones.- Yo… no te puedo prometer eso… Dije finalmente mientras intentaba evitar la evidente furiosa mirada de Edward, quise evitarla pero la curiosidad me impulso ha echar una ojeada para observar su expresión: su rostro era totalmente sereno pero pude notar culpabilidad en su rostro, parecía estar cargando con todo el peso del mundo, esa visión me dejo fuera de combate, quería acariciarle, quería abrazarle y decirle lo intenso que es mi amor por el, pero algo me lo impedía, algo que me hacía quedarme clavada en el suelo, ¿Vergüenza? ¿Duda? ¿O quizás miedo?
    El cerro sus ojos con el ceño aun fruncido pude ver como su frente se arrugaba en una expresión amarga, mientras yo solo observaba, hasta que algo, un sentimiento, un dolor, impulso mi mano, que voló hasta su cara, sin pensármelo dos veces acaricie su rostro con lentitud, el semblante de Edward se restauro volviendo a su habitual estado sereno y después agarro mi mano con suavidad inmovilizándomela en su mejilla para después abrir sus ojos en un movimiento ágil, nuestras miradas se cruzaron por unos instantes.
    -Cuanto siento esto Bella, todo esto es por mi culpa, no te sentirías unida a un licántropo si yo no me hubiera ido y te hubiera dejado aquí. Volvió a poner ese gesto de dolor en su rostro el que tanto me torturaba ver en su hermoso y pálido rostro.
    -No es culpa tuya…Edward. El me abrazo con fuerza, sus brazos eran como una cuerda en torno a mi cintura que cada vez se estrechaba más, hasta quedar hundida en su pecho, por auto reflejo o por costumbre le abrace fuertemente la espalda, tenía miedo, miedo de que se volviera a ir y no regresará, miedo de que no fuera real de que fuera un sueño del que no quería despertar.
    -Te quiero. Me aferré más a el, por miedo a perderle el pareció notarlo y con sus duros y a la vez dulces labios beso mi cabello y mi cabeza.
    -Yo también… Me confesó el, pero aunque yo ya sabía que el me quería me resulto un alivio escuchar de nuevo esas dulces palabras que fueron como música para mis oídos.
    El resto de la mañana trascurrió tranquila y normal.
    Hice mis obligaciones como “ama de casa” mientras esos ojos dorados que me hechizan me miraban con curiosidad, me fue muy difícil poder concentrarme con tal hermoso ser a mi lado.
    Ahora ya era Por la tarde…
    Toc, toc. Sonó la puerta.
    -Yo abro. Avise a mi padre que ya había llegado de su “magnifica” pesca.
    Edward sonrió sospechosa mente, mientras no pudo evitar que una pequeña risa se escapara de sus labios, el río entre dientes, me quede observándolo algo sorprendida. De nuevo el disfrutaba de un chiste que yo no sabía. -¿De que te ríes? Dije yo tratando de sonar indiferente pero mi curiosidad me podio haciendo así que mi voz sonara como la de una niña de 6 años curiosa. Edward volvió a reír y luego dijo.
    -Si te lo dijera no tendría gracia. Le miré con cara de pocos amigos y fui a abrir la puerta casi volando. Al abrir la puerta vi pasar mi vida ante mis ojos, esto era aun peor que una película de terror, lo era porque era real.
    -¿Qué haces aquí?
     
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  2.  
    Kisa-chan

    Kisa-chan Iniciado

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    Re: Mi novio y mi mejor amigo ¿Tengo que elegir? (Jake,Bella,Ed)

    Veamos

    si te soy sinsera

    los personajes estan muy bien adaptados , son muy como en eclipce

    la historia es buena o eso parese

    pera la neta no me agradan los Jake/Bella/Edward (nunca los leo)

    jajaja no tengo nada contra ellos pero no me agrada k destrosen a Jake

    pero tampoco k Jake se kede con Bella

    osea me gusto el final k tubo la historia original

    pero seguire leyendo tu fic sera interesante

    nos vemos
     
  3.  
    Bellla

    Bellla Guest

    Título:
    Mi novio y mi mejor amigo ¿Tengo que elegir? (Jake,Bella,Ed)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    2890
    Re: Mi novio y mi mejor amigo ¿Tengo que elegir? (Jake,Bella,Ed)

    Hola Gracias por leerlo Kisa-Chan siento mucho que la neta no te guste
    la verdad esque a mí tampoco me gusta demasiado la idea, pero una amiga
    me lo pidio y pues no se lo nege, a mí Edward y Bella me encantan como pareja
    pero Jake y Bella tampoco me disgusta es obvio que prefiero Nessie y Jake pero bueno...
    Siento haber tardado tanto la conti no la pondré muy seguida debido a los examenes sorry.

    Capitulo 2: Mi disfraz.
    -Yo abro. Avise a mi padre que ya había llegado de su “magnifica” pesca.
    Edward sonrió sospechosa mente, mientras no pudo evitar que una pequeña risa se escapara de sus labios, el río entre dientes, me quede observándolo algo sorprendida. De nuevo el disfrutaba de un chiste que yo no sabía. -¿De que te ríes? Dije yo tratando de sonar indiferente pero mi curiosidad me podio haciendo así que mi voz sonara como la de una niña de 6 años curiosa. Edward volvió a reír y luego dijo.
    -Si te lo dijera no tendría gracia. Le miré con cara de pocos amigos y fui a abrir la puerta casi volando. Al abrir la puerta vi pasar mi vida ante mis ojos, esto era aun peor que una película de terror, lo era porque era real.
    -¿Qué haces aquí? Mis ojos se abrieron sin poder evitarlo como platos, pude divisar como la sonrisa de Alice se hacía cada vez más amplia al ver mi extraña sorpresa.
    -¡Hola Bella! Dijo con mucho entusiasmo, entonces noté que en sus manos llevaba una bolsa especial para trajes, empecé a delirar pensando en que se le abría ocurrido disfrazarme, no lo sabía pero seguro que no sería nada bueno, tal vez pudiera escabullirme mintiendo, si supiera como mentir bien.
    -¿Qué haces aquí? Le pregunte aunque ya sabía su respuesta, alo mejor era un mal entendido y solo me quería regalar un vestido.
    -Encargarme de que cumples tu promesa. Dijo con una amplia sonrisa que se me volvió del todo irritante mis peores temores estaban por cumplirse.
    -Vamos te disfrazarás en mi casa. Su voz sonaba un tanto aguda por la excitación.
    Alice me llevo a su casa en su coche, tan veloz como pudo.
    -¡Venga Bella! ¡Vas a ser la más guapa de toda la fiesta! Ando hasta al cuarto de baño dando saltitos, con tal elegancia que hasta la bailarina más profesional se moriría de envidia, yo me limite a seguirle y poner buena cara para no herir sus sentimientos…
    Durante varias horas Alice estuvo experimentando con mi cara y mi pelo, mientras
    Yo descansaba sentada en una silla, las horas pasaban el tiempo se alargaba y Alice no terminaba conmigo, entonces mi di cuenta de porque Alice tenía tanto entusiasme en prepararme con dos o tres horas de antelación. Cuando por fin termino, una extraña sonrisa de satisfacción se torció en su liso y perfecto rostro angelical.
    -¡Estas perfecta! Me dijo ella apunto de morir de felicidad, pude ver como su sonrisa de autosuficiencia se transformaba en una de diversión.
    -¡Edward tiene que ver el magnifico trabajo que he hecho contigo! Correteaba de un lado a otro emocionada. Me mire al espejo una vez y me espante al ver mi propio reflejo creí que me iba a desmayar, no podía creer lo que mis ojos veían, lo que Alice había hecho conmigo.
    -¡Bella, quédate aquí no te muevas! Aunque su voz era tan dulce y suave pude notar una nota de advertencia su semblante cambio a uno un tanto siniestro. Lo que me hizo tragar saliva repetidamente antes de musitar algo.
    -Lo que tú digas. Me alivie al notar como el rostro de Alice volvía a mostrar su dulce y alegre expresión común para después desaparecer en un santiamén de mi vista. En ese preciso instante al quedarme sola, sentí como caía sin fin en un enorme vacío que no parecía cesar nunca, me pregunte porque razón comencé a sentir un dolor punzante en mi corazón, entonces recordé a ese amigo que nunca había olvidado y que estimaba mucho, Jacob Black, también divise a el Jacob que conocía al que adoraba, mi sol de repuesto y al otro Jacob que parecía un extraño, un ocupa en la vida de mi mejor amigo, me costo acostumbrarme al nuevo Jacob, pero de vez en cuando un destello de mi Jacob salía a la luz.
    Cuanto extrañaba a Jacob me moría de ganas de verle e intente ir a verle varias veces pero Edward no me lo permitía lo cual no entendía bien ¿Por qué no podía ser amiga de Jacob y al mismo tiempo la novia de Edward? Aquello me resultaba de lo más duro de soportar, pero en fin así era o Edward o Jacob, como elegir entre mi mejor amigo el que estuvo conmigo cuando más lo necesite y entre mi novio al que siempre he amado y nunca he podido olvidar, el que siempre estaba aquí aunque la distancia nos separara, sentía una amor incondicional por el.
    Al pensar en ello sin darme cuenta una lágrima que se mantenía prisionera de mis parpados escapo, derramándose por mis mejillas al compás de mi respiración que cada vez se acortaba más, hasta que, sentí como en mi cintura se enroscaban dos gélidos brazos con una delicadeza que creí ser de porcelana, deslizo una de sus manos hasta mi rostro secándome la lágrima que seguía bajando por mis mejillas sin piedad.
    Voltee el rostro hacía atrás y me encontré con el de mis ser más querido Edward el sol que ilumina mi vida. Nuestros rostros quedaron a escasos centímetros, mientras que Edward me volvió hacía el completamente. Se quedo por unos instantes leyendo mi expresión y pareció ver en ella algo que lo angustio de sobremanera. Después acerco sus labios hacía los míos aplastándolos en un dulce beso que no dude en corresponder, tal vez eso fuera lo que necesitaba iluminar esta noche con un poco de Edward. El beso duro menos de 30 segundos, entonces el subió su otra mano que se encontraba enroscada en mi cintura a mi otra mejilla, nos quedamos mirándonos por unos instantes hasta que el se decido por hablar.
    -¿Qué te pasa mi amor? ¿Por qué lloras? Me pregunto mi novio, sus ojos detonaban preocupación y desesperación. Enseguida mi cerebro comenzó a maquinar una excusa o una mentira que resultará lo suficientemente convincente como para poder engañar al propio Edward.
    -No estaba llorando, tan solo fue una mota de polvo. Edward enarcó una ceja, y luego hizo una especie de sonrisa de lo más extraña lo cual me sobresalto.
    -Esta bien, si solo es por eso… Dijo el no muy convencido, me sorprendió que se tragará esa trola, que no me di cuenta de que ahora Edward mantenía sus labios sobre mi oreja con delicadeza.
    -Estas muy hermosa esta noche. Me susurro Edward a el oído lo que me hizo estremecerme, luego bajo sus labios hasta mi cuello y siguió dándome pequeños besos en el.
    Al rato volvió ha alzar su rostro.
    -¿Estas preparada? Pregunto burlón, su voz sonaba suave serena era como música para mis oídos, me pregunte a que se referiría con eso.
    -Preparada ¿Para que? Pregunté como una niña le pregunta a su padre, lo cual hizo que Edward soltará una suave carcajada.
    -¿No es obvio? Para salir a la calle. Sentí como el miedo, la vergüenza y el pánico se dejaban notar en mi nuevo semblante, Edward me miro y después paso una de sus manos por mi cintura atrayéndome hacía el, yo me aferre a su camisa con el pánico aun recorriendo mis venas.
    -Tranquila, no te preocupes, estas preciosa. Me dijo el tiernamente, mientras clavaba sus ojos en mi. Me dirigió hacía la salida, para después llevarme hasta su coche, nos paramos hay por unos instantes, yo me quede viendo el rostro de Edward, pero el mantuvo los ojos cerrados como si quisiera ocultarlos de los míos, como si quisiera que no leyera algo en ellos, lo cuál me causo un vació en el estomago.
    Me quede evaluándole, intentando descifrar un rompecabezas indescifrable, pero en ese preciso instante Edward abrió los ojos con lentitud su rostro era totalmente in pasivo carente de expresión y vida.
    Edward se dirigió a la puerta del copiloto, para después abrírmela, por un instante vacile en entrar, pero luego me limite a subir sin decir ni una palabra el cerro la puerta del coche y en un segundo ya estaba sentado a mi lado arrancando el coche casi con agresividad.
    -¿Qué te pasa Edward? Quise hacerme oír, parecer enfadada por su indiferencia, pero tan solo me salió un hilo de voz, mi pregunta sonó como un murmullo en la noche.
    Edward no se volvió para ver mi rostro, tan solo frunció el ceño en una expresión un tanto desesperada.
    -¿En que estas pensando, Bella? Me respondió él, con otra pregunta, evadiendo la mía, lo cual me fastidio de sobremanera.
    -No has respondido a mi pregunta. Le informe yo, esta vez mi voz sonó ronca y furiosa, lo que me hizo quedarme pensando si no le habría sentado mal mi entonación, ¡maldición! ¿Por qué tenía siempre que sonar ronca cuando no quería? ¿Por qué nunca sonaba como quería?
    -Bella, por favor. Me dijo el en tono de súplica, lo cual me hizo preguntarme, el porque la repentina desesperación de saber en que pienso.
    -Pero… Intente replicarle pero el se apresuró a interrumpirme.
    -Me voy a volver loco, si no se en que estas pensando. Dijo el al fin mientras esta vez si me miraba.
    Noté como el coche disminuía el paso y como la manecilla de velocidad retrocedía hasta llegar a 50 kilómetros.
    -Me estaba preguntando, que era lo que te pasaba eso es todo. Me apresuré a decir, mientras sus ojos me evaluaban para comprobar si decía la verdad, al terminar de examinarme mi rostro, su semblante indiferente cambio a uno un poco más alegre.
    Y después aumento más la velocidad lentamente, no quise mirar los kilómetros por miedo a sobresaltarme.
    -¿Por qué lo preguntas? Exigí saber yo.
    -Ya hemos llegado. Aparco el coche con facilidad y en un instante ya me estaba abriendo la puerta, yo salí del coche pero resbale al pisar el suelo, cerré los ojos por instinto pero luego sentí vértigo al notar una extraña sensación de agitación en el estomago, así que abrí los ojos ha hurtadillas y lo primero que pude ver fue la penetrante mirada dorada de Edward que me sostenía en sus brazos, mis pies se mantenían en el suelo mientras toda mi espalda estaba flexionada hacía abajo y Edward me sostenía con uno de sus gélidos brazos así evitando que yo cayera de espaldas al suelo.
    Una sonrisa se curvo en los labios de Edward.
    -Deberías tener más cuidado. Dijo el divertido y observando mi rostro y pareció ver en el algo que le gusto porque volvió a sonreír.
    -¡Son estos tacones que son una trampa mortal! Hice un puchero, mientras estallaba en una carcajada suave pero que hizo lucir sus perfectos y blancos dientes, sentí envidia de Edward al ver sus relucientes y perfectos dientes, parecían los de un anuncio de dentífrico.
    Sin previo aviso me beso, sin darme cuenta yo intensifique el beso noté como Edward me besaba apasionadamente lo cual me resulto de lo más extraño, ya que cuando esto llegaba a pasar Edward me apartaba de él. Yo aproveche para dibujar el contorno de sus labios con mi lengua, Edward se tenso y se aparto de mí tan bruscamente que caí de espaldas al suelo, un pequeño gemido de dolor se escapo de mis labios. La cara de Edward era una mascará de terror, parecía totalmente aterrado.
    -Lo siento Bella. De repente Edward se volvió borroso y después desapareció en la oscuridad de la noche sin decir nada más, me quede tirada en el suelo intentando asimilar lo que acababa de pasar, lo cierto era que todo había pasado tan rápido que no podía enterarme de nada. Estuve esperando varios minutos a que Edward volviera con una sonrisa y disculpándose por su repentina escapada. Me levante del suelo y empecé a gritar.
    -¡Edward! ¡Edward! Empecé a llamarlo con la esperanza de que este apareciera, pero… No lo hizo, volví a caer en un vació pero esta vez era aun más intenso me deje absorber por el hasta que termino tragándome, así haciendo que la angustia, el dolor, el rechazo y todos mis demás males florecieran en mi pecho, la agonía me hacía cada vez más difícil la respiración sentí que me iba a morir ahogada por la ansiedad, esperando a Edward.
    Estuve esperando durante horas y horas que se me hicieron tan largas como dos eternidades, el tiempo pasaba lento ahogado por mis lágrimas ¿Y si Edward se había vuelto a ir para siempre? ¿Y si esta vez no regresaba? ¿Cómo podría aguantar otra ruptura tan drástica? No mi corazón no podría volver a aguantar ese dolor, solo de pensarlo ese agujero que Edward había sellado ahora se habría violentamente, estaba sangrando, sangrando de amor por el, me sentí herida a pesar de que en realidad no tenía ninguna herida física, pero sentía que me desangraba, era un sentimiento desagradable, aunque ya estaba demasiado sumida en la nada como para sentir dolor a pesar de que estuviera hay lo ignoraba por completo, mi dolor, ya no me afectaba había creado una especie de capa protectora que me protegía de ello, a cambio de perder gran parte de todos mis sentidos, una parte de mí quería salir de aquel agujero, pero este tiraba de mí con tanta fuerza que creí que me iba a perder en el para siempre.
    Hasta que, de repente sentí que alguien tiraba de mí haciéndome salir de aquel agujero tan inmenso, tiraba de mi con mucha fuerza no más bien me arrastraba del. Sentí algo cálido en mi mejilla.
    -¡Bella! ¡Bella!
    Continuara
     
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