One-shot LOVE IS LOVE.

Tema en 'Fanfics sobre Videojuegos y Visual Novels' iniciado por leon keneddy, 17 Septiembre 2012.

Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    leon keneddy

    leon keneddy Guest

    Título:
    LOVE IS LOVE.
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Fantasmas
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    3049
    Swan se despertó sudando, jadeando y de nuevo con aquella extraña sensación. Sabía que era algo normal y ciertamente no le molestaba tanto el hecho de que pasara, sino a quien implicaba.

    No era la primera vez que le pasaba, había sucedido un par de veces antes, y lo comprendió después de ser asesinado. Se levantó levemente de la cama, intentando no hacer ruido para no despertar a las otras personas que habitaban en la casa, se dirigió lentamente al baño y abrió el grifo de agua fría; atrapó el agua entre sus manos y empapó su rostro con ella.

    Cerró el paso del agua y se miro al espejo. Si, definitivamente no le molestaba que aquello pasara, pero le preocupaba, le preocupaba aquíen implicaba. Sueños húmedos, desde que volvió a San Romero y comenzó una nueva vida, las cosas avían sido un poco más fáciles, pero una condición del pueblo para poder volver a vivir en la ciudad, era vivir por algún tiempo con la familia de Juliet, al comienzo les incomodo a todos, pero por alguna razón se pudo a acostumbrar gracias a la ayuda de Juliet.

    Desde la llegada de él, Juliet y Nick avían comenzado a discutir, tuvieron una serie de peleas que llevaron al término de la relación, pero hasta Juliet reconoció, que gracias a Swan pudo superarlo.

    Cuando salió del baño, se dirigió de nuevo al cuarto de huéspedes donde avía estado viviendo por las últimas semanas, pero antes de llegar, se detuvo frente a la puerta de la habitación de Juliet. Y pensar que ahí adentro se encontraba ella, dormida, la persona de sus sueños eróticos. Entró sigilosamente en la habitación de Juliet y la observo dormir, quien estaba recostado de lado.

    Sigilosamente, cerró la puerta detrás de él y se deslizó hasta el piso, quedando su espalda contra la puerta. Quería observarla un rato antes de irse a dormir. En su sueño, Juliet se dio media vuelta, quedando boca arriba, se volvió a mover y se sorprendió al ver que Juliet tenía los ojos bien abiertos, instantáneamente Juliet se puso de pie.

    Swan se paro y lanzo un pequeño grito dentro de su habitación. Juliet se sentó y lo miro fijamente a los ojos.

    Juliet: ¡Baya que eres un pervertido!

    Swan se enojo por el ataque directo de Juliet, pero antes de poder defenderse Juliet volvió a hablar:

    Juliet: ni te atrevas a responderme, o voy a gritar tan fuerte que todos van a oír me, y sabes que te puede suceder.

    Swan se resigno, y lo único que hiso, fue lanzar un largo y profundo suspiro, pero se sorprendió bastante al ver que Juliet se paro y comenzó a caminar lentamente asía el, Swan se sorprendió un poco, pero su sorpresa fue más cuando Juliet lo arrincono contra la puerta, sus brazos se posaron alrededor de su cuello, lo cual lo impresiono un poco, pero se relajo, lentamente Juliet se acerco a su rostro y Swan sabía lo que venía, puso su mano detrás de la cabeza de la rubia, y la atrajo a la suya hasta que sus labios se encontraron. Se besaron con desesperación, sus lenguas recorrían cada rincón de la boca del otro, a pesar de que al principio se sorprendieron, pero no pudieron evitar responderse con igual intensidad.

    La mano de Swan bajó por la espalda, a la estrecha cintura de Juliet. Viajo con lentitud al interior de su pijama, y sintió la calidez de la piel desnuda contra su mano. La rubia bajo sus manos de los hombros de Swan a su pecho, el por un momento pensó que lo iba a empujar, y rompió el frenético beso que estaban dándose. Grande fue su sorpresa cuando descubrió que la intención no era empujarlo, sino quitarse la pequeña blusa que usaba para dormir.

    Dejándose llevar por sus impulsos, se tiraron a la cama, y Juliet termino encima de Swan, y en un movimiento inesperado, sus intimidades se tocaron, y a pesar que fue a través de la ropa, fue suficiente para disparar los sentidos de ambos al máximo.

    Ambos liberaron un gemido. La sensación, era muy intensa, más de lo que hubieran imaginado. La parte superior del pijama de Swan fue retirada mostrando su físico cincelado, algo que sorprendió un poco a Juliet ya que a el no le gustaban los deportes.

    En cambio Swan volvió a besar a Juliet en la boca, unos momentos para después comenzar a besar su barbilla, la línea de su mandíbula, su cuello… Juliet gimió y levantó la cabeza dejando más al descubierto su cuello, dándole permiso al chico de cabello negro a darle más de aquellos besos. El no dudó. Mordisqueó lentamente la suave piel de la rubia, y ella seguía gimiendo, aunque trataba de controlarlos para que sus gemidos no fueran tan fuertes.

    Decidió emparejar las cosas y comenzó a subir por su vientre con sus manos. Ella no hizo más que susurrar su nombre unas cuantas veces. Swan logró subir hasta sus senos, y se maravilló con la perfección de su cuerpo. Si bien era cierto Juliet tenia perfectos, y redondos senos, y fueron más que suficientes para él.

    Inmediatamente dejó el cuello, y se concentró en tocar los senos de Juliet, podía cubrirlos perfectamente con una mano, y a él le seguían encantando, y más que sentir que necesitaba más para tocar, pensó que su mano encajaba perfectamente. Con su dedo índice comenzó a delinear algunas figuras sin sentido, y cuando sintió que necesitaba más, se inclinó y comenzó a besar su pecho. Un gemido, tras otro y otro. Pero el más grande fue cuando Swan dejó de besar y comenzó a lamer y a morder de vez en cuando sus pechos.

    Comenzó hacer su camino con besos hacia abajo, inclinándose cada vez mas y mas, hasta llegar al vientre de Juliet, ahí permaneció unos segundos para continuar bajando, y se detuvo únicamente cuando se topó con las bragas. Como Juliet estaba arriba de el, Swan la recostó y cuando se propuso a bajar las bragas, algo lo detuvo… Era la voz de Juliet.

    Juliet: Swan, te amo.

    El levantó la cabeza y se topó con la mirada de Juliet, ella lo estaba viendo directo a los ojos, y parecía tan segura de lo que había dicho.

    Juliet: Te amo. (Repitió)

    Swan sintió una presión en su pecho, necesitaba decirle algo, pero no podía decírselo, no sabía que decir, jamás avía sentido nada por nadie solamente rencor, odio, deseos de muerte, y nada mas por nadie, hasta el día de hoy.

    Juliet al no recibir respuesta pensó que no sentía lo mismo por ella, y pensaba en una respuesta para no meterse en líos, así que decidió ahórrarle el problema:

    Juliet: Es… está bien Swan. Debí suponer que no sentías lo mismo por mi (voltio la mirada para no confrontarlo) Solo olvida que esto pasó por fa…

    Pero antes de que se diera cuenta, Swan la avía vuelto a besar. Para después sentarse y atraerla asía el, en un abrazo. Ella se sorprendió, pero no pudo hacer más que rodear la cintura del muchacho con sus brazos, y recargar su cabeza en su pecho.

    Swan: Tonta (dijo él y Juliet solo lo escuchaba) yo… yo… Juliet…tu (tomó aire e intentó hablar de nuevo, pero esta vez, para decir algo coherente) discúlpame… pero yo tenía miedo. Nunca he amado a nadie antes, y creo que nadie me ha amado antes.

    Juliet: sabes algo, eres un idiota (En la voz de Juliet se oía dolor, le dolía tanto que Swan sufriera. Le dolía como si fuera su propio sufrimiento)

    Swan: Si, lo sé (susurró y tomo valor de nuevo. Cerró sus ojos y lo siguiente que dijo, lo dijo tan bajo que de no ser porque estaban todavía abrazados y el estaba prácticamente en la oreja de Juliet, esta no lo hubiera oído) Yo también te amo.

    Juliet: Tonto (sonrío ella volviéndolo a besarlo. Esta vez suave y delicadamente)

    Vagamente se dieron cuenta cuando su tierno beso se volvió tan apasionado como lo era ahora. Swan la acostó de nuevo y lentamente comenzó a bajar las bragas de Juliet. Ella solo lo miraba, una vez que se hubo deshecho de sus bragas, Swan sonrió y la volvió a besar. Swan bajo por todo su cuerpo. Disfrutaba oírla gemir su nombre. Le encantaba sentirla estremecerse bajo su tacto. Adoraba la forma en cómo ella arqueaba la espalda cuando él se entretenía con sus pezones en su boca. Le fascinaba toda ella. No había más que eso. Simplemente la amaba.

    Por segunda vez en la noche, abrió sus propios pantalones, pues sentía como estos le estorbaban cada vez más y los tiró a un lado una vez que se los quito. Comenzó a acariciar su delicado cuerpo. Quería recorrerla completamente. Quería sentir cada parte de su cuerpo y hacerla suya. Pasó sus manos por su cintura y de ahí a la cadera. Comenzó a bajarla hasta los glúteos y fue a sus muslos. Juliet gimió cuando Swan comenzó a vagar por su ingle.

    Juliet: Swan…

    Swan: ¿Te gusta, Juliet? (sintiéndose en la necesidad de oírla pedir más) ¿Quieres que pare?

    Juliet: ¡No! Sigue por favor (rogó, sintiendo el difícil respirar, como si hubiera corrido por un buen rato) Sigue.

    Swan la besó y comenzó a seguir deslizando sus manos por la blanca piel de las piernas de Juliet. Llegó a la entrepierna y deslizó su mano buscando un punto en específico. Juliet gimió. Swan se sorprendió, apenas y había rozado su intimidad y había obtenido esa reacción. Volvió a tocar, pero esta vez no fue solo un roce, fue una caricia completa. Juliet de nuevo gimió. El chico sintió como Juliet se humedecía cada vez más, y decidió seguir experimentando.

    Deslizó un dedo adentro y Juliet gritó al tiempo que se aferraba fuertemente a las sabanas. Comenzó a mover su dedo y la rubia arqueaba su espalda una y otra vez evitando volver a gritar. Feliz con las reacciones que había obtenido, Swan deslizó otro dedo. Otra vez, Juliet gritó.

    Cuando decidió que era suficiente, sacó sus dedos y Juliet se dejó descansar en la cama un momento, antes de que Swan volviera a besarla. Ya era mucho para él, la necesitaba, sin embargo, ella aun quería complacerlo igual, y con su mano, que se había deslizado entre los boxers del chico, comenzó a acariciar el miembro de Swan. El gimió. Pasó sus dedos por toda la superficie y el gruñía placenteramente. Pero el mayor gemido vino cuando Juliet rodeó con su mano el miembro de Swan y comenzó a mover su mano arriba y abajo.

    Swan: Juliet…

    Ella oyó su nombre pero siguió con lo que estaba haciendo. Al principio comenzó tímidamente, pero comenzó a aumentar la velocidad conforme Swan se lo pedía. Swan comenzó a gemir más y de repente la agarró de los hombros y la apartó bruscamente. Ella automáticamente retiró su mano. Lo miró con ojos preocupados ¿Lo había lastimado? Él era el que le había dicho que fuera más rápido.

    Swan: Estuvo bien (dijo como adivinando el pensamiento de Juliet, respiraba pesadamente) Es solo que no quiero… uh… venirme todavía (susurró y se sonrojó) quiero hacerte mía.

    Le dedicó una bella sonrisa y lo besó. Swan correspondió y sin separarse del besó comenzó a recostarla sobre la cama de nuevo. Se quitó los boxers listo para poder hacer a Juliet suya. La deseaba y nada, excepto la misma Juliet, iba a impedir que se unieran.

    Pero entonces, notó en que había algo que debía saber, aunque no sabía cómo preguntarlo. No era que realmente le importara si había estado con otro hombre antes. Juliet era una chica hermosa, sabía que tenía mil pretendientes y Swan no la hubiera culpado, si ella hubiera hecho algo, es decir, el estaba a punto de hacerlo. Pero era algo que él tenía que saber.

    Swan: Juliet, tu… umm… alguna vez, err… quiero decir…

    Juliet levantó una ceja ante el balbuceo del muchacho, pero entendió lo que él le quería preguntar.

    Juliet: No, nunca he estado con nadie; no así

    Swan se sintió, de alguna manera, feliz de saber que sería el primer hombre en la vida de Juliet. Aunque ciertamente eso aumentó algo de presión en él, porque no quería lastimarla, así que se obligó a sí mismo a ser lo más delicado posible.

    Comenzó a besarla y se acomodó encima de ella, tratando de no dejar caer todo su peso sobre ella. Rompió el beso y se sintió obligado a sonreírle levemente para decirle que todo estaría bien, ella le sonrió de regreso y fue todo lo que el necesitó. Comenzó a entrar en ella lentamente y Juliet dejó salir un pequeño grito de dolor al tiempo que movía la cabeza a un lado y cerraba los ojos fuertemente. Swan se sintió mal ante su dolor pero siguió con lo suyo, se detendría si Juliet le decía que se detuviera. Volvió a ver su rostro. La rubia luchaba contra las lágrimas que salían de sus ojos.

    Swan: Juliet… (Susurró asustado de que le doliera demasiado) ¿Quieres que pare?

    Le preguntó, esta vez con verdadera preocupación y no para oírla pedir más. Ella agitó vigorosamente la cabeza hacia un lado aun con los ojos cerrados.

    Swan: ¿Estás segura?

    Juliet: Si… estoy segura

    Swan le tomó la palabra a la chica y continuó en su labor. Trataba de ser cuidadoso, pero Juliet aun parecía estar sufriendo, estaba decidido a que si las cosas seguían así, terminaría todo de inmediato. Pero al poco tiempo los gemidos de dolor de Juliet comenzaron a volverse de placer, y él se alegró de que no tuvieran que terminar en ese momento. Poco a poco iba elevando la velocidad y las caderas de ambos se movían al mismo compás. Ambos gimiendo, se besaron al momento exacto en que Juliet llegó al clímax. Swan lo logró casi enseguida después de Juliet.

    Sudados, jadeando, y completamente cansados, al igual que extasiados, se recostaron uno al lado del otro. Juliet se enrollo entre las sabanas y junto a Swan. Se sentían tan cansados. El sueño no tardó mucho en vencerlos.

    -----------------------------------------------

    Rosalind avía terminado de preparar el desayuno y avía comenzado a lavar los sartenes y platos que había usado para ello. Sentía una enorme curiosidad por lo de anoche. No sabía que pensar.

    Rosalind: Cordelia (llamó a su hermana, tenía que sacarse la duda de la mente)

    Cordelia: ¿Qué quieres... Rosalind?

    Rosalind: ¿oíste lo de anoche?

    Cordelia: No ¿Qué se supone que debía oír?

    Rosalind: Bueno, anoche, oí gritos en el cuarto de Juliet, pero no eran gritos de palabras, sino... mmm... gemidos y pensé que estaba en problemas, pero después oí la voz de Swan gemir, aunque el gemía mas fuerte. Y después Juliet grito muy feo, como si le hubieran hecho algo muy doloroso. Ah, y al final gritaron los dos al mismo tiempo.

    Cordelia: debió ser tu imaginación, será mejor ir a despertar a Juliet o llegara tarde otra vez.

    Cordelia subió las escaleras y toco un par de beses la puerta sin recibir respuesta alguna, abrió la puerta y casi se atraganta, con la escena que tenía delante de ella, a Juliet y Swan, los dos dormidos, abrazados y desnudos. Aunque le sorprendió la escenita que tenía delante de ella, noto que Juliet sonreia, una sonrisa de pura felicidad, silenciosamente entro en la habitación, tomo la sabana que estaba en el suelo, y los cubrió a ambos con ella.

    Salió nuevamente en silencio de la habitación, y bajo de vuelta a la cocina donde estaba Rosalind, la miro fijamente a los ojos y le dijo:

    Cordelia: Rosalind, promete que no le dirás nada a mama ni a papa.

    Rosalind: ¿por qué?

    Cordelia: será mejor que no preguntes. (Levantándose de la mesa y tomando el teléfono de la pared)

    Rosalind: ¿a quién vas a llamar?

    Cordelia: al director, para decirle que Juliet y Swan van a faltar a clases hoy (una sonrisa diabólica se formo en el rostro de Cordelia) y también…

    Al día siguiente Juliet y Swan fueron juntos a la preparatoria, y al entrar al salón todos gritaron !FELIZ BODA!

    ¿FIN?...
     
    • Me gusta Me gusta x 1
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso