Gravity Falls Lo que en nosotros quebró [Gravity Falls]

Tema en 'Fanfics sobre TV, Cine y Comics' iniciado por arya, 14 Noviembre 2015.

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    arya

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    Título:
    Lo que en nosotros quebró [Gravity Falls]
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    1467
    Este es mi primer fanfic de Gravity Falls, como sabrán es una serie que ha obsesionado a muchos entre ellos me incluyo. Espero que sea de su agrado.

    ADVERTENCIA: La historia no es para menores de edad ya que en ella encotraras PINCEST, LEMON, VIOLENCIA.

    TODOS LOS DERECHOS DE LOS PERSONAJES LE PERTENECEN AL CREADOR DE LA SERIE ALEX HIRSCH" :3



    "Lo que en nosotros quebró"


    ¡Dipeeer!—Ese grito ahogado en sueños hizo que el joven se despertara sobresaltado sin saber bien la razón, miró el reloj en la pared, marcaba las cuatro y cuarto. Intento conciliar el sueño una vez más, aunque sabía que eso era imposible hacia tanto que no dormía una noche completa, miro su habitación entre la oscuridad, libros por todos lados, su ropa tirada en el piso, su máquina de escribir llena de platos y vasos sucios, finalmente su mirada llego al techo aun podían distinguirse unas cuantas estrellas fosforescentes pintadas hace ya tantos años. Lloro una vez más al sentir un enorme vacío en medio de su corazón, hasta que sonó la alarma que le indicaba que aun seguía vivo.

    Tomo un largo baño. necesitaba que sus ojos rojos desaparecieran hací como sus evidentes ojeras, se vistió y se colocó su antigua gorra, bajo las escaleras y encontró a su madre preparando el desayuno. Con una gran sonrisa dejo el plato sobre la mesa:

    —¡waffles y jugo de naranja tus favoritos Dip!

    —¡Gracias Má!—respondió Diper con fingido entusiasmo.

    —Hijo, hoy es tu ultimo día de clases debes de estar muy entusiasmando.

    —Me alegra poder visitar al tío Stan.—dijo casi de manera inmediata.

    —Jamás entenderé que encuentras de divertido en Gravity falls.

    Dipper sonrió de manera misteriosa, las razones por las que amaba a Gravity falls estaban escritas en un viejo libro resguardado en un lugar oculto en su habitación.

    —Bueno hijo me voy a trabajar, nos vemos en la noche.— abrazó y besó al joven en las mejillas antes de marcharse.

    —Ok Má

    Recogió todo lo necesario para sobrevivir a ese ultimo día de clases, solo lo alentaba la idea de que mañana a esa misma hora iría rumbo a Gravity falls. Pensó en lo que le dijo su madre ¿Por qué le gustaba ese lejano y pequeño lugar?, en Piedmont había muchas cosas que hacer, estaba su escuela, sus amigos, e incluso la universidad a la que desea ir, solo que ese pueblo lleno de misterio y gente curiosa era el único lugar donde sentía libertad.

    El resto del día transcurrió sin mayores sobre saltos, despedidas, charlas acerca de que lugares visitarían en las vacaciones, una que otra promesa de llamar a una chica. Al escuchar la campana final Dipper tomo sus cosas y casi salió corriendo, en la entrada principal alguien lo detuvo del hombro.

    —Dipper sigue en pie la propuesta de que me acompañes a Hawaii.—era Brandon su mejor amigo.

    —Gracias Brandon, pero sabes que mi tío es viejo no me queda mucho tiempo con él.—respondió un tanto melancólico.

    —Dipper ¿puedo preguntarte algo?.— dijo Brandon en tono serio.

    —Claro.—contesto el joven Pines aunque algo inseguro.

    —Desde hace ya tiempo te veo raro, cómo si estuvieras ausente, eres tú pero al mismo tiempo no lo eres. ¿Te ocurre algo Dip?.—

    Esto dejo a Dipper impactado creía que disimulaba su dolor. Ese vacío lo perseguía como la sombra. Por un instante no supo que responder, no porque no deseara decirlo sino que el mismo desconocía el origen de todo ese sufrimiento.

    —Gracias Brandon, la verdad es que he estado estresado por lo de entrar a la universidad. Es solo eso.—

    —Ok, Dip. Nos vemos después de vacaciones, AHH Y YA SABES SI CAMBIAS DE OPINIÓN LLÁMAME.— Le grito su amigo mientras se marchaba.

    Dipper se montó en su bicicleta, peleado lo más rápido hasta que sintió que su corazón se salía de su pecho. Por qué le había mentido a su amigo tal vez él podía ayudarlo, por qué ese dolor sin respuesta, esa ausencia, ese vacío, qué le ocurría. Se dejó caer sobre el pasto de la entrada de su casa a recuperar el aliento, cerró los ojos y se dejó llevar, podía sentir el olor del pasto, la calidez del sol, una ligera brisa, la cálida mano de alguien sujetando la suya, inmediatamente abrió los ojos... pero, no había nadie, solo él, ¿a quién esperaba ver?, se puso de pie, guardo su bicicleta y subió a su habitación, un rato después mientras preparaba sus maletas escucho llegar a su madre.

    —Dip, ¿estas arriba?.—Grito su madre desde la cocina.

    —¡Sí Má, arreglo mis maletas!.—Grito Dipper desde su habitación.

    —Bien, la cena estará en un rato más.—Le grito su madre.

    El joven Pines no empacaba en exceso, solo un par de jeans, unas camisetas, un par de tenis, calcetines, boxers, su gastada gorra, y para viajar a Gravity Falls sabía que necesitaría aquel libro de tapas rojas. Movió su librero, golpeo tres veces la pared en lugares estratégicos y apareció aquel libro al que consideraba un amigo, pensó que era justamente un año que no lo leía desde su última vista la pueblo de su tío. Se sentó en la orilla de su cama, desempolvó el libro, recorrió cada página y recordó las aventuras vividas sonriendo de manera natural, se disponía guardarlo cuando algo cayó de este. Al principio no reconoció bien que era, al levantarlo se dio cuenta de que era una fotografía de cuando tenía doce años pero quién era aquella niña que lo abrazaba, su mente no podía reaccionar, que era lo que veía, por qué no podía recordar. Le dio la vuelta a la foto encontró algo escrito en ella "Dipper y Mabel los gemelos misterio", al terminar de leerlo se fue de bruces en el piso de su habitación se había desmayado, no supo cuánto tiempo estuvo inconsciente hasta que los gritos de su madre lo trajeron de nuevo a la realidad.

    —¡Dipper la cena esta lista!

    —¡Dip te estoy esperando!

    —¡No me hagas subir por ti Pines!

    Al escuchar la voz de su madre abrió los ojos y se incorporó lentamente, le costó volver a echar a andar su cabeza, cuando estuvo mejor la primera palabra que llego a su cabeza fue "Mabel". Bajo corriendo las escaleras hasta la cocina donde su madre servía la cena, la sujeto bruscamente de los hombros y le comenzó a gritar:

    -¿DÓNDE ESTÁ MABEL? ¿DÓNDE ESTÁ MABEL? ¿DÓNDE ESTÁ MABEL? ¿DÓNDE ESTÁ MABEL? Repetía sin cesar, hasta que su madre le grito.

    —¡Dipper me lastimas!

    Dipper se detuvo, y pregunto una vez más: -¿Dónde está Mabel?

    —¿Quién es Mabel?.— Su madre respondió un tanto angustiada.

    Aquella respuesta dejo sin aliento a Dipper, ¿cómo su madre no sabía quién era Mabel?, ¿por qué el mismo no había recordado a su hermana en todo un año?. Se sentó en una silla del comedor y pregunto.

    —¿Alguna vez tuve una hermana?

    —A qué viene eso Dip, siempre has sido hijo único. No crees que si hubiera tenido una hija lo recordaría. Respondió de manera sombría su madre.

    -Jajaja, tienes razón tal vez solo estoy estresado.—Contesto el joven Pines para tranquilizar a su madre.

    -Claro hijo, tranquilizate mañana por la tarde ya estarás con tu tío Stan.

    Gravity Falls es ahí donde encontraría la respuesta que buscaba, una vez más se encontraba contra un sinfín de misterios que parecían infinitos e incomprensibles.

    —Mamá ¿Puedo pedirte un favor?

    —Si Dip, ¿dime? Contesto de manera amorosa.

    —¿Puedo marcharme esta misma noche a Gravity Falls?

    Su madre lo dudo por un momento pero supo al ver la expresión de Dipper que aunque ella se hubiera negado él de todas formas se hubiera marchado, guardo silencio por un momento y finalmente dijo:

    -Llama al taxi para que te lleve a la terminal de autobuses, mientras, yo llamare a Papá y al tío Stan para avisarles.

    Dipper subió y llamo al taxi, recogió su maleta y una vez más guardo al viejo libro entre su chamarra y su pecho. Minutos después se despedía de su madre, al abrazarla pudo sentir que estaba preocupada.

    —Má, no te preocupes estaré bien.

    —Lo se Dip, llama cuando llegues y también a tu padre ya que no regresara hasta dentro de dos semanas.

    —Lo hare, y gracias mamá. Te quiero.

    Cerró la puerta del taxi y se despidió con la mano, eran exactamente las 2 y media de la madrugada cuando el autobús salió rumbo a Gravity Falls, miraba las luces centelleantes de los coches y las casas de California hasta que ya no se vieron más. ¿Qué había ocurrido? ¿Por qué no recordaba a Mabel? Y sobre todo ¿Dónde estaba?

    Espero que les haya gustado, nos vemos :3
     
  2.  
    arya

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    20 Enero 2015
    Mensajes:
    172
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Lo que en nosotros quebró [Gravity Falls]
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    1770
    Capitulo II

    El sol comenzó a salir entre las montañas del pequeño pueblo de Oregón cuando el autobús llego, Dipper bajo lentamente tomando una gran bocanada de aire como si esto le diera la energía necesaria para poder dar otro paso. Pensó en llamar a su tío o a Soos para que lo recogieran pero sabía que aun necesitaba estar solo así que decidió caminar, recorrió las calles de Gravity Falls una vez más pudo ver el restaurante de Linda Susan, la comisaria, incluso pensó que era bueno que siguiera funcionando el Laser Tag. Todos esos lugares estaban llenos de recuerdos de Mabel pero eran recuerdos que no podía encontrar en su mente y eso lo atormentaba, no podía dejarse de preguntar ¿qué había ocurrido?, acelero sus pasos y no quiso mirar más aquellos lugares llenos de sentimientos olvidados. Desde lejos pudo ver el letrero de la Cabaña del Misterio, se echó a correr debía de llegar ahí, no toco decidió entrar, con los años había llegado a conocer tanto a Stan que pocas cosas sobre el llegan a escapársele eso incluía los lugares ocultos de las llaves, entro con sigilo y fue directamente a la cocina ya que necesitaba algo para calentarse. Se sorprendió al ver a su tío sentado en la cocina bebiendo café, dejo caer su mochila y corrió a abrazarlo.

    —¡Tío Stan me alegra verte!

    —A mí también muchacho, pero suéltame mis huesos ya no son como antes.—Dijo el viejo mientras dejaba escapar un poco de aire.

    —Lo siento, me deje llevar.—Respondió Dipper un tanto sonrojado.

    Ambos se sentaron en la mesa y bebieron el café que Stan había preparado, tenía algunas preguntas para su tío pero no sabía que palabras utilizar para no parecer más loco de lo habitual. Fue el viejo Pines quien rompió el silencio:

    —El que yo sea tan viejo, no significa que tengas que venir corriendo a verme.

    —No es eso Tío Stan, es otro el motivo que me trajo aquí.—Contesto seriamente Dipper.

    —¿Entonces qué es chico?.—Pregunto Stan lleno de intriga.

    —Busco a mi hermana Mabel.—Sentencio Dipper sin dudar en sus palabras.

    —Chico tú nunca has tenido una hermana.—Respondió un tanto preocupado Stan.

    —¡Claro que sí! Y no solo una hermana, una hermana gemela. Pero todos parecen haberla olvidado, mis padres, tú e incluso yo.— Dijo lleno de tristeza Dipper después saco la fotografía que había encontrado dentro del libro y se la mostró.

    —Encontré esta foto dentro del diario tres, esa foto fue tomada en el ático de la Cabaña del Misterio hace ocho años.—Le dijo a su tío.

    —Tienes razón es el ático y la niñita se parece a ti pero puede ser alguien del pueblo a quien conociste ese verano.—Sentencio el viejo Pines.

    —Leé la parte de atrás, además creí que si alguien comprendería el dolor de perder a un hermano serias tu.—Respondió Dipper casi al borde del llanto, miro a su tío y supo que su palabras habían sido excesivas aquel era un tema muy difícil para Stan incluso para él. El viejo se levantó de la silla y dijo:

    —Es hora de abrir la Cabaña.— Puso su mano sobre el hombro de Dipper y agrego.—Aunque en este pueblo loco no me sorprendería que tuvieras una hermana, además tener una sobrina eso si suena interesante.—Dijo riéndose y luego salió de la cocina.

    Dipper sonrió al escuchar las palabras de su tío bebió el resto de su café, recogió su mochila y subió al ático todavía estaba la vieja cama donde le gustaba desvelarse en sus veranos desentrañando viejos misterios. Se dejó caer en ella miro el otro lado de la habitación y supo que Mabel era real tan real como aquellas paredes dentro de las cuales ambos habían crecido, sin darse cuenta se quedó dormido, perdió la noción de las horas hacia tanto que no dormía bien sin sentir la soledad implacable sobre él. Cuando despertó estaba atardeciendo una vez más bajo a la cocina necesitaba algo de comer, preparo un sándwich con lo que encontró en el refrigerador y bebió un refresco, pensó acerca de en qué lugar empezar a buscar además de que necesitaría los otros dos diarios. Termino su soda y fue por su mochila, se alegró al ver los otros dos diarios dentro de ella al parecer el viejo Stan lo conocía también como él creía conocer a su tío. Preparo su mochila con todo lo que creyó necesitar para poder acceder al lugar donde comenzaría a buscar "el antiguo Bunker", si bien el ahora conocía mucho de los secretos del autor este mismo le dijo que dentro de ese lugar se encontraban aquellos secretos que ni siquiera él había podido descifrar a lo largo de los años. Se dirigió a despedirse de su tío, le alegro que también se encontrara Soos tenía mucho tiempo sin verlo.

    —¡Hola Soos!, ¿cómo te trata la vida de casado? Pregunto Dipper.

    —¡Chico Pines!— Grito entusiasmando Soos y lo abrazo. —Bien, Melody es una esposa muy paciente y si me equivoco mi abuela aun viene a regañarme.

    —¡Eres el mismo de siempre Soos! Dijo Dipper riendo.— Después se dirigió al viejo Pines. —Voy a salir un rato.

    Su tío solo hizo un gesto de aceptación y no dijo nada aunque pensó desde lo profundo de su corazón "Cuídate hijo".

    —¿Quieres que te lleve Dipper?.— Le pregunto Soos.

    —No Gracias, me iré en el carrito de Golf esto es algo que debo de hacer solo.

    —Tienes razón chico, no necesitas que alguien te cuide mírate eres tan alto como yo.—Respondió Soos.

    Dipper se sonrojo un poco, era cierto era tan alto como su amigo parecía que el mismo no se percataba de lo mucho que había cambiado a lo largo de los años. Se despidió de ambos y se marchó en dirección al Bunker, el camino era un poco difícil además ya había oscurecido recordaba el lugar y lo que en el paso pero parecía falso, falso porque sabía que en ese lugar también estuvo Mabel aunque sus recuerdos le dijeran lo contrario.

    Llego al viejo pino donde hace ocho años había encontrado el diario que además guardaba el Bunker lleno de misterios aun sin ser descifrados, con solo subir unas cuantas ramas lo pudo abrir se sintió feliz ya que en efecto había crecido como le dijo Soos. Tomo la linterna de su mochila y bajo, desactivo el sistema de seguridad sabia los signos necesarios de memoria, también pudo detener la ducha desinfectante realmente no se sentía con ánimos para pasar la noche mojado. Tomo aire y pudo ver entre las penumbras aun congelado al cambia formas, ver a su yo de doce años en un rictus de dolor le hizo erizar la piel pero sin duda escenificaba lo que en ese momento sentía. Busco el generador, este se encontraba un poco oxidado pero el viejo y sabelotodo Dipper no salió de la cabaña sin un poco de aceite, lo puso en la válvula y esta cedió con facilidad empezó por los gabinetes donde el autor le dijo que se encontraban aquellos misterios y criaturas tan aberrantes que jamás quiso descifrar. Ritos paganos, portales a otras dimensiones, sociedades secretas en realidad no había nada con lo que él no hubiera lidiado ya, no existía ningún documento que le ayudara a recobrar sus recuerdos por un instante pensó en la Sociedad del Ojo Cegado y el arma para borrar memorias pero sabía bien que esta fue destruida hace tiempo. El joven Pines se hallaba absorto en su búsqueda de tal manera que no se percató de que alguien tenía tiempo observándolo desde la oscuridad, aquella figura se fue acercando lentamente hasta quedar atrás de él, aquella sensación de ser observado lo ataco súbitamente se voltio rápidamente pero esto no le impidió recibir un puñetazo directamente en la cara lo cual lo hizo caer de la silla solo pudo decir: -¡HIJO DE PERRA!

    Quiso vislumbrar a su agresor, era casi tan alto como el castaño pero mucho más delgado por un instante le pareció que era Robi sino fuera porque este se encontraba de gira con su mediocre banda de Rock, su cabello era largo y desalineado además de parecer que no había recibido ni un rayo de sol así como un baño en mucho tiempo, la poca luz dejo ver la tonalidad de su cabellera, ese color era tan peculiar que solo un maniático lo podía usar al instante supo de quien se trataba.

    —¡Gideon maldita sea! —Dijo Dipper mientras se levantaba.

    —¡Vaya que eres lento Pines!—Respondió el peliblanco en tono sarcástico.

    —¿Qué demonios haces aquí?—Pregunto mientras se sacudía la ropa.

    —Esperándote, sabía que en algún instante regresarías a este lugar.—Casi un jodido año, esperando a ver tu estúpida cara Pines. —Dijo Gideon entre risas.

    —Solo una pregunta más.— Agrego Dipper

    —¿Qué pasa Dippercito? —Respondió Gideon.

    De manera repentina Dipper le regreso el puñetazo en la cara, no lo derribo pero pudo ver como escurría sangre de su labio, Gideon escupio al suelo y se empezó a reír de manera desenfrenada el joven Pines sabía que estaba loco pero no cuan realmente loco estaba. Dejo de reír y dijo:

    —¿Quién te crees que eres Dipper Pines? No te basto con quitarme mi reputación, mandarme a la prisión, destruir mi amuleto e incluso arrebatarme el diario. Por tu culpa lo he perdido todo. Murmuro melancólicamente Gideon.

    —Eso te lo hiciste tú mismo.—Dijo rotundamente Dipper, entonces un grito que estremeció aquel lugar le recordó todo su dolor.

    -¡TAMBIÉN ME LA QUITASTE!—Grito Gideon.

    Al escuchar esto Dipper supo que el también recordaba a Mabel, pero como era posible esto ¿Qué le ocultaba? ¿Acaso sabía dónde estaba ella? Lo sujeto por las muñecas y desesperadamente comenzó a decir:

    —¿SABES DÓNDE ESTA MABEL? ¿QUÉ PASO? ¿GIDEON DÓNDE ESTA MABEL?

    —No lo sé.— Dijo Gideon casi sin voz.—Pero se lo que ha pasado, por ahora lo importante es que tu también lo recuerdes. Solo quiero advertirte que si lo que haremos no funciona tu mente quedara hecha mierda y no abra vuelta atrás.

    Dipper dudo por un momento nunca había confiado en Gideon pero por ahora parecía que él era el único que podía darle repuestas, además sabia en lo profundo de su corazón que el no tener a Mabel a su lado era como estar muerto así que no tenía nada que perder.

    —Hare todo lo que me digas.— Dijo firmemente Dipper.

    —Comencemos.—Agrego Gideon.

    Espero que les haya gustado :3 bye bye
     
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