La mitad de la verdad

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por *->AkiKo<-*, 19 Marzo 2008.

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    *->AkiKo<-*

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    La mitad de la verdad

    La mitad de la verdad


    Capítulo 1. La presentación

    Este día, para mi, no era muy especial, abandoné a mis amigos en un rincón pequeño del mudo y me fui para otra ciudad, donde todo el mundo era igual, desconocidos y con la misma expresión en la cara, ¿habría alguien diferente en esta ciudad? ¿Alguien con quien confiar, a quien querer?.
    No sabía si tenía que estar feliz, porque mis padres, tenían un nuevo y mejor trabajo en esta ciudad, pero ellos no sentían este dolor de infelicidad tan grande en mi corazón.

    Pasaron dos días, empecé las clases en el nuevo instituto. Con la cabeza hacia abajo, por no llamar l’atención, y no causar miradas no deseadas. Si, lo reconozco, soy muy reservada y tímida, pero espero encontrar a alguien con quien poder abrir mi confianza.
    Empezaron las clases, como siempre, me presentaron, no se por que, se me quedaron mirando casi boquiabiertos, me hicieron sentar al lado de una chica que parecía muy simpática, me saludó y se presentó:

    - ¡Hola! ¿que tal? Yo me llamo Kasumi Oda, encantada!

    Esa sonrisa me hizo calmar un poco.

    - ¡Ah...! Yo me llamo Akemi Tamaki... encantada...
    - ¡Ju, ju! Eres muy vergonzosa, eh??
    - S-si...! Je, je!
    - ¡Tranquila, puedes confiar conmigo!

    En ese momento, pensé que había encontrado alguien diferente de la multitud de ciudadanos.
    Sonó el timbre para almorzar.
    - ¡Ei, Akemi! – Era Kasumi, con su sonrisa inocente en la boca.
    - ¡Ah, hola!
    - ¿Almorzamos juntas?- me preguntó.
    - ¡Claro!
    - Mira... te presento a Eichiro, y a Mayu, espero que seáis amigos.
    - Encantada.
    - Nosotros también.
    ¿Debían ser igual que Kasumi? ¿O como la otra gente de la ciudad?

    Se terminaron las clases, hora de recoger y de irse a la nueva casa.
    Al salir con Kasumi y los demás del instituto, veíamos como se estaban peleando dos chicos mayores que nosotras:

    - ¡Bueno, me voy, no quiero ver las caras de esos dos!- dijo Kasumi.
    - ¿No quieres saber quienes son?- respondió Eichiro.
    - No... no me gustan esas peleas tontas.
    - ¿Vienes Akemi? Esto es muy normal a estos institutos, es Tokio.
    - Si ahora os alcanzo...
    - Vale.
    Ellos se fueron, pero yo me quede pensando, ya sabía que la gente de aquí era muy diferente, quería saber más, conocer mucho, para estar a la altura de ellos.

    Me quedé mirando, pero no duró mucho más la pelea así que me fui, los dos chicos que se estaban peleando pararon, y uno de ellos se fue corriendo, el otro más tranquilo, cómo si no le hubiese pasado nada, yo no podía comprender eso. Pero entonces...:
    - ¡Ay!...
    Me tropecé con el chico de la pelea, el que se fue caminando.
    - ¡Uy! Perdona, no miraba por donde iba.
    - No... es culpa mía. - respondí.
    Mejor no hacerle enfadar...
    Pero su comportamiento no era el que yo me pensaba, violento y mal educado, era lo contrario, me quedé muy sorprendida.
    Se quedó mirando mi rostro, con los ojos muy abiertos, como si fuera un obseso, como si se hubiese paralizado, ¿por qué?.
    - No pasa nada. Espera que te ayudo.-dijo.
    - Muchas, gracias.
    - Emm... cómo te llamas?
    - ¿Eh? ¿yo?... Akemi, Akemi Tamaki... ¿por qué lo preguntas?
    - Err... por nada. Yo me llamo...emm... Naoki Morisaki.- Desvió rápido la mirada hacia otra parte, pero de seguida se volvió a fijar en mi.
    - ¡Ayyy!
    - ¿Qué té pasa? Te as echo daño en la rodilla?
    - S-si aquí había una piedra grande y me he dado en la rodilla.

    Me cogió en brazos, me puse como un tomate, nunca me había cogido ningún chico en brazos, además, estaba como un tren.... pelo suave y castaño muy claro, con unos mechones cayéndole por la nuca y por delante la oreja, ojos verdes, una mirada seria y a la vez, tierna, unos labios carnosos, para besarle ahora mismo, con piernas largas y un cuerpo... ¡para comérselo! Su buena fragancia, mi olfato ya no podría olvidar ese olor.
    ¿Que era lo que sentía a dentro de mi? Mi corazón se aceleraba por momentos, sentía sus latidos a través del pecho.
     
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    Re: La mitad de la verdad

    Muy BuenaS!! Soy la autora y como es la primera vez publico una de mis historias, y esta vez lo hago para que me digais mis fallos o cosas que pueda arreglar, y asi mejoro mucho!! :)


    Espero que sea de vuestro agrado y que posteeis!! [​IMG]


    Con todo mi cariño: *-> AkiKo<-*
     
  3.  
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    Re: La mitad de la verdad

    Bueno que soy un pelin descuidada jejeje!!

    Espero que comenteis mucho y seais sincer@s!!


    Atentamente: *->AkiKo<-*
     
  4.  
    kag_inu

    kag_inu Guest

    Re: La mitad de la verdad

    hello *->AkiKo<-* bienvenida!!!:)

    me gusta mucho0o0o tu historia y los nombres de los personajes estan muy bien
    ay que bonito nada más conocerse y por el "destino" ya la tiene que llevar en brazos

    bueno pues sigue así espero que lo continues pronto
    chao, besos y animo ;)

    kag_inu
     
  5.  
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    Re: La mitad de la verdad

    Capítulo 2. ¿La mentira?

    Él estaba tranquilo, yo en situaciones como esta no podría estar así.
    Creía que me llevaría a la enfermería, pero no...
    - Em... ¿dónde me llevas?
    - ....... ya lo veras.
    - ¡Tengo que irme, lo siento!-le dije apartándolo de mi, y bajando de sus brazos.- No podía irme con él...
    - ¡Espera!
    Me fui corriendo, me dolía la rodilla, pero continué, no quería que aquel chico me hiciera latir tanto el corazón, me daba miedo, no le conozco de nada, no me corresponde, le tengo que olvidar...
    - ¡¿Que te ha pasado Akemi?! ¡ pareces muy cansada!, y estas muy sonrojada...
    - N-nada...
    No dije nada de lo que había pasado, no quería hacerme ilusiones.
    - Esta es mi casa- les informé.
    - ¡Que bonita! Mi casa está cerca de aquí, mañana te pasaré a buscar.- me dijo Kasumi.
    - ¡Muy bien, nos vemos!- me despedí con simpatía.
    Abrí la puerta de casa, saludé, no había nadie. Fui hacia mi habitación... me senté en la silla del escritorio, escuché un ruido en el piso de abajo, tomé la decisión de ir ha ver lo que era, cuando ya estaba abajo... sentí la presencia de que alguien estaba detrás de mi observándome, me giré, vi una sombra, parecía un hombre, este vino corriendo, yo sin saber lo que hacer... me dio un abrazo, ¡ese olor...! ¡era él!, no quería soltarlo, quería que fuera un abrazo eterno. ¿Y eso?
    - ¡¿ Qué haces aquí?! – le pregunte. – ¿como has podido entrar? Estaba cerrado.
    - ¡Por favor no me sueltes, no te vayas como antes!
    - Lo siento, pero... no puedo dejar que estés aquí, vete, por favor – le pedí con tristeza, yo tampoco quería que se fuera, pero... que estoy diciendo...!
    - Pues... si yo me voy, tu bienes conmigo...
    - ¡No! ¡Yo no me puedo ir! – le dije gritando.
    - No quería llegar hasta aquí, pero no me dejas elección...- arrugó el entrecejo.

    ¡Le he hecho enfadar! Me va a “matar”, pero que he hecho.

    - Tranquila que no té haré nada. – me dijo tranquilizándome. – Bueno, que le voy hacer, me tendré que ir.- puso la mano en su cabeza desprendiendo un suspiro de insatisfacción de su hermosa boca.
    Yo estaba muy sorprendida, de que no me hubiese hecho nada.
    - Pero, no te libraras de mi tan fácilmente. Adiós. – Esto me dijo con una mirada seria y amenazadora, y se fue.
    Pero que... ¿que ha pasado, me habrá seguido hasta aquí?
    Estuve toda la cena pensando en él, toda la noche, ¡¿pero que me estaba pasando!?

    ¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬


    Al día siguiente...

    DING-DONGGGG!!!- Sonó el timbre que me reclamaba para ir al instituto, no quería ir, no quería encontrarme con aquel chico, pero Kasumi me esperaba..
    - Hola!!! ¿cómo estas hoy Akemi?
    - Ah... bien.
    ¿He sido demasiado borde con Kasumi? Haber si se piensa que no me cae bien o algo así.
    Al entrar por la puerta del instituto vi como aquel chico estaba en un banco observándome, ¿me estaría esperando? ¿para que? No creo que me espera a mi, pero su mirada me siguió hasta que entre en el edificio. Yo pasé por delante de él sin mirarlo ni decir nada.
    - ¿Aquel chico te miraba? Se han fijado en ti muy pronto, y es muy guapo!- me informó Kasumi.
    - No se ha fijado en mi, solo me miraba porque soy nueva- escondí los pensamientos, los recuerdos de ayer, de lo que pasó entre él y yo.
    Pasó todo el día, y todo este día lo pasé pensando en él, ¿pero que estoy pensando, que es esto que siento, que me hace vagar sin rumbo por él?
    A la salida...
    - Akemi, hoy no te podré acompañar, voy a clases de repaso, ya te llamaré, ¿vale?
    - Adiós, que te vaya bien.
    Me dirigía a casa...

    Bueno, de ahora en adelante ya no pasara nada, que bien, seguro que aquello era una broma, no podía ser que un chico se fijara en mi, es igual, ya estoy mucho más tranquila.

    - ¡Mhhahhh! ¡d-dej-ameeee! – grité con desesperación, alguien me cogió por detrás ¿quién era?
    En aquel momento, no podía pensar en nada....
    - tú tranquila... no te va a pasar nada.
    Ese tono de voz... ¡otra vez él! Pero que manía tiene en acosarme el tío..!
    Me abrazo por detrás, y unos segundos después, me cogió en brazos, y me llevó en un callejón abandonado, allí me dijo...
    - ¡¿Qué es lo que no entiendes?! ¡te dije que no te librarías de mi tan fácilmente! ¡y tu, después pasas por mi lado y ni me miras ni me dices nada! ¿ Que es lo que no te gusta de mi? ¡Quiero que estés a mi lado! ¡no te quiero ver con tus amiguitos! ¡haz lo que te digo!
    Me quedé paralizada, no sabia que fuera así, brusco y despiadado, por lo que veo esto no es una broma. No me puedo defender, ¿Que hago?
    - T-tu comportamiento conmigo no me gusta, eres muy violento, para mi esto es una mentira...- dije desviando la mirada de la suya y con voz temblorosa.
    - ¿Cómo? ¿Crees que esto es una mentira? ¿Crees que la mujer a la que amo y tiene mi corazón en sus manos le diría todo esto?- me dijo seriamente.
    - No sé si le dirías todo esto o no, pero es imposible de que te guste, nos acabamos de conocer, fue un error... – la voz temblorosa no paraba de salir, no tenía porque tener miedo...
    - Para mi no fue ningún error, fue el destino el que nos unió, para estar juntos y protegerte, y te aseguro que llegarás a quererme, a desearme como yo te deseo a ti, tus ojos castaños y verdes, pelo castaño claro, que te da la tentación de enredar tus dedos sensualmente entre ellos,- me dijo tocándome suavemente el cabello- labios carnosos tiernos y suaves - pasando su pulgar fino por encima de mis labios- ,curvas marcadas, piernas femeninas,- con su mano subiéndome por el muslo- y unos pechos... todo esto algún día será mío, aún así... ¿crees que un hombre se comportaría como un caballero?

    Nunca habían dicho esto tan bonito sobre mi, pero de forma un tanto violenta, pero... esto era una farsa... Y no me podía tocar tanto a la ligera...
    - ¡Esto es una mentira, tu no me quieres ni me querrás, déjame de una vez!- le dije gritando despiadadamente, se quedó mirándome con una mirada sorprendida, tal vez no le habría de haber dicho de esta manera... Entonces, por segunda vez, me fui de entre sus brazos, el no se impuso, ¿quizás me he pasado? El me está engañando, es peor, a parte, sólo se fija con el físico, ¿y los sentimientos?

    Ya me había parado, estaba exhausta, mire hacia atrás, no vi a nadie, me sentí aliviada, pero las palabras que me dijo unos minutos antes estaban en mi mente, no podía quitármelas de la cabeza. ¿Sería verdad que me quiere, sin conocerme, si saber nada de mi?
    Ahora estaba caminado tranquila, y metida en mis pensamientos. Al bajar un poco la guardia...Se presento otra vez una sombra delante de mi... En este momento pensé que era él...

    - Hola, ¿cómo te han ido las clases hija? – uff que alivio! era mi padre, se ve que hoy había salido antes del trabajo, pero... ¡si ya estaba delante de casa!- ¿Qué te pasa Aiako? Te veo muy despistada... no será por algún muchacho del nuevo instituto- dijo insinuándose, ¡pero que cosas..! ¿Y si era verdad? No... no puede...
    - Si hombre, y que más.- le contesté arrugando el ceño, y con una mirada de repugnancia hacia su razonamiento.
    Me subí toda sonrojada a mi habitación y me tiré en la cama, aferrando la cabeza en la almohada.

    - Cariño...creo que nuestra hijita ya tiene alguien metido en la cabeza, es demasiado inocente...
    - Si...creo que si... espero que sea bueno...
    Yo, un poco confundida por lo que había dicho mi padre, estaba con la mirada perdida, pero entonces el silencio fue interrumpido por la llamada que le hacían a mi móvil. ¿Quién debía ser? Seguramente era Kasumi porque dijo que me llamaría. Al contestar
     
  6.  
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    Re: La mitad de la verdad

    Capitulo 3. La sorpresa

    - Hola ¿quién es?
    - .... – No se pronuncio ni una sola palabra, sólo se oía el respirar de la otra persona- TUUUT TUUUT ...- ¿habían colgado? No era Kasumi por lo visto, ¿quien debía ser? Bueno si querían algo ya volverían a llamar...
    - ¡Piruri, piruri...! – volvían a llamar...pero que molesto era.
    - ¿Diga?
    - Hola Akemi soy Kasumi, te he llamado como té he dicho antes, era por si querrías venir a mi casa el sábado y quedarte ha pasar el día, mis padres quieren conocerte y a mi me hace mucha ilusión, te lo digo ahora porque mañana no iré al instituto, porque tengo que ir al medico.
    - ¡Ah! Vale, que bien, seguro que puedo venir, sino puedo te llamo, una cosa, ¿antes me has llamado, hace un momentito?
    - No... ¿porqué?
    - Por nada... es igual, bueno ¿quedamos así, el sábado, me pasas a buscar?
    - Vale! Nos vemos! Adiós!
    - Adiós
    - Si no era Kasumi... ¿quién demonios debía ser?
    - ¡La cena está lista....!
    - Ahora bajo... – Me fui a cenar, ya tenía mucha hambre, pero espero que mi padre no saque el tema de los chicos...
    La cena era tranquila, comentábamos sobre lo que nos había pasado hoy, todo sobre ése tema...

    - Hija ¿ya tienes amigos al nuevo instituto?- pregunto mi madre para romper el hielo, antes había quedado un espacio en silencio, y eso sólo quería decir que escondían algo y me querían evitar.
    - Si, tengo una amiga que se llama Kasumi y me ha invitado a pasar todo el sábado en su casa porque sus padres tienen ganas de conocerme.
    - Muy bien, un día que venga ella si le apetece.
    - ¡¿Si, puede?! ¡vale! Ya le diré.- dije con entusiasmo- ¿ya puedo recoger la mesa?
    - Si, espera que te ayudo.-contestó ella.

    Mi padre no había hablado en toda la cena, no me gustaba esto, me parecía extraño para él, siempre hablaba mucho...

    - ¿Puedo irme a mi habitación? Tengo que terminar los deberes.
    - Si ya te puedes retirar, gracias por ayudarme.
    - De nada – Mi madre tan comprensiva y amable, es única, puedo confiar en ella para lo que sea, pero eso de el chico este... pues va a ser que no.

    - Cariño no has dicho nada en toda la cena, te pasa algo?
    - No... tranquila – dijo un poco nervioso - tu tranquila...- esas ultimas palabras que había susurrado me hicieron recorrer por todo mi cuerpo un escalofrío, esa fue la ultima conversación que oí, ya que después de terminar los deberes, me fui a dormir, mañana... que pasaría...?



    A la mañana siguiente....

    - ¡Tururú, tirirí, tururí !!
    - ¡Kyahhhhhhhhh!!!!!!! !Me cag-... en el despertador! ¡A la próxima lo lanzo por la ventana!
    - ¡Akemi! ¡Que son esos gritos tan temprano? que hasta los vampiros duermen a estas horas!
    - Si mamá... lo siento...- que chiste tan malo, ella y sus costumbres de hacer chistes en ocasiones como esta, o... con todas...
    - El almuerzo ya está listo.
    - ¡Ya va! – ¡vamos, vamos, que llego tarde!
    - Como siempre... tarde! Si las otras veces llegas pronto es gracias a tu amiga.
    A que viene ese suspiro materno? Cosas de madres...
    - ¿Tu crees que es normal ir con la tostada en la boca y el zumo en las manos?
    - Creo que si, las tostadas para comérselas tienen que entrar en la boca, y como tengo la boca ocupada, el zumo en la mano. ¿no? – eso le dije, me gusta que se quede sin palabras, y después de esa respuesta, la sonrisa de niña buena. No he visto a papá esta mañana, bueno da igual que llego tarde.

    En el instituto...

    - Akemi Tamaki. No vuelvas a llegar tarde o te tendré que expulsar en el pasillo.
    - Sí señor.
    - ¿Akemi, que te ha pasado que vienes tan tarde?- preguntó susurrando Eichiro.
    - Pues... es que, yo siempre llego tarde... je je!
    - Ja ja ja!!!
    - Señorito Noda, le digo lo mismo que a la señorita Tamaki, si se vuelve a repetir una cosa de estas, serán expulsados al pasillo sujetando dos cubos de agua.
    - Si señor.- Dijimos los dos a la vez, este profesor da “repelús”, nos llama señoritos y señoritas.

    Al terminar esas aburridas y cansadas clases, el sol ya se estaba poniendo, el atardecer de aquella ciudad era distinto a la de la antigua en que vivía. El chico... ¡el chico! No le había visto por el instituto... ¿dónde estaría? La curiosidad me invade, por ese joven desconocido...la verdad es que me gustaría volver a verle.
    - En que estás pensando?
    - Pues nada, es que, bueno, hay un... ¡hey!
    - Sigue...
    - ¡pero si tu eres aquel chico, em... Naoki! El que me acosó unas cuantas veces y me metió mano!
    - ¡Pero mujer no grites tanto que la gente de la calle pensará mal! No señoras, no le hagáis caso! Je je...
    - ¡con razón tienen que pensar mal, acosador! ¬o¬
    - Vale, vale tranquila... hay una cosa que me debes...
    ZaZz...

    Un... ¡¿un beso!? Pero... si es el primero! Me lo ha robado y para rematarlo con lengua! Y además, yo no le debo nada!
    - ¡¿ pero que estás haciendo?!
    - Besarte, ¿o es que no lo ves?
    - ¡Ya me he dado cuenta!
    - No me digas...que es el primero?
    Me sonrojé como nunca me había sucedido, ¿tanto se me notaba?
    - ¡A ti eso no te incumbe!
    - Bueno... si este es tu primer beso... quiere decir que aún eres virgen...
    - ¡Sí y que pasa!- que interrogatorio por favor...ya que estamos podría hacerme preguntas aún más íntimas que estas...!
    - Y si eres virgen quiere decir que ningún hombre excepto yo- ¿a que viene ese yo remarcado?- te ha tocado, eres pura e inocente, ahora me gustas mucho más que antes...
    - ¡Yo no te pertenezco, ni a ti, ni a nadie! ¡así que déjame en paz de una vez! Éste amor que dices sólo es una fachada para convertirme en un juguete tuyo, y cuando termines de divertirte conmigo te olvidarás de mi!- y seguramente yo no te ti, sería demasiado tarde, esto me da mucho más miedo que perder la virginidad - ¡y yo no quiero que me pase esto, así que vete y olvídame, tu no me quieres ni me querrás! – después de decirle las cuatro cosas que tenía que decirle, que por cierto me habían quedado muy bien, es que veo mucho la tele y leo mucho manga, me marché con la cabeza alta como si no hubiese pasado nada, como si no le conociese...y para casa.

    Él se había quedado atrás, seguramente se quedó tan sorprendido al decirle que como juguete yo no valía, que ya se había olvidado de mi, me había olvidado... !y estas lágrimas? ¡por qué salen, tendría que estar contenta de que todo esto hubiese terminado, que no me hubiese enamorado de él! ¡enamorada! No podía ser que estas lágrimas sean de tristeza, la tristeza al saber que ya no sabría nada más de él! ¡por qué?

    Al llegar a casa lo único que me apetecía era encerrarme en mi habitación e intentar una solución a mi problema, pero...

    - Hija, hoy tendrás que ayudarme a preparar la cena, porque viene un invitado que trabaja con tu padre, ya harás los deberes en otro rato.
    - Vale mamá, escucha, mañana te recuerdo que voy a casa de Kasumi.
    - Ah! Es verdad, muy bien, pero ahora tenemos que acabar de hacer la cena que están a punto de llegar.
    - De acuerdo.

    Pasado un rato...

    DINGG-DONGG!
    - Ya vaa!! Akemi, quedate aquí y termina de parar la mesa.
    - OK!- pasado el rato ya me sentía mucho mejor.
    -----------------------------
    - Bienvenidos! ¿cómo ha ido el trabajo?
    - Bien. Este es el chico del que te hablé.
    - Oh! ¿Este chico tan joven trabaja contigo?
    - Bueno es el hijo de un cliente muy importante.
    - Muy buenas tardes señora.
    - Encantada.- Que sonrisa tiene este chico.
    ---------------------------

    - Parece que se están presentando tendré que ir yo también. -Antes de que acabara de salir de la cocina para dirigirme para el salón...
    -_-_-_-_-

    - Encantado de conocerle, me llamo Naoki, Naoki Morisaki.
    - Ahora saldrá mi hija.
    Al oír como se presentaba y ver la sonrisa que había pronunciado su boca al oír mi nombre, mis ojos se congelaron, no podía ser... que estuviera aquí ...en el salón de casa... antes de que pasara todo...ya me conocía?
     

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