La bipolaridad de fay

Tema en 'Relatos' iniciado por VJSR, 22 Agosto 2014.

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    VJSR

    VJSR Espada de Hielo y Escudo de Fuego

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    Título:
    La bipolaridad de fay
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    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Acción/Épica
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    1
     
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    Tabla Desastres Naturales: Huracán
    @Davina
    _________

    La bipolaridad de Fay

    Las ventoleras fuertes azotaban las palmas en un va y viene violento. Los primeros en ser sacados de sus residencias fueron los costeros, y los que yacían en lugares con peligro de deslizamiento. Temían que este huracán acareara a hermanas fuerzas naturales; el clima en estos últimos años estaba enloquecido, cualquier cosa podía pasar.

    El gobernador había decretado que no habría clases para ninguna escuela, y que los trabajadores del gobierno no debían llegar a sus trabajos. Solo los médicos, los bomberos, los policías, el Centro de Meteorología y los encargados del programa de cuidado a la hora de los huracanes (como el departamento de Manejo de Emergencias) tenían que estar laborando sin miramiento.

    Los meteorólogos hablaban y hablaban por la radio todo los pasos de Fay. La luz había sido cortada desde el día anterior, se creía que la reserva tenía que empezar desde ya. De la nada el agua fue cortada, también los de la Autoridad de Acueducto y Alcantarillados (AAA) querían velar por el “mañana”.

    Los que tenían celulares con internet posteaban estados semejantes a “Aquí esperando al huracán.”, otros escribían “¡Ya me cortaron el agua y ni siquiera la condena’ tormenta ha llegado!”. En Puerto Rico todo era un caos silencioso.

    –Esto es culpa del gobierno. Sí ellos estuvieran preparado para estos casos, nada de este revolu’ estuviera pasando. –hablaba un hombre entrado de años a su joven familia quienes los ignoraban por su constante parloteo en contra de la autoridad. El anciano solo resopló al ver las expresiones de sus nietos e hijos. –Ya verán cuando les empiecen a quitar sus derechos. ¡Se acordaran de mí!

    Cada familia tenía su propio ritual ante la situación de vientos fuertes, lluvias repentinas, electricidad cortada y la falta de agua en sus tuberías. Algunas familias precavidas tenían comidas enlatadas, juegos de mesas, velas, linternas, abanicos y radios de baterías, una mochila de emergencia, botín de primeros auxilios y cómodos espacios en sus casas. Pero otras familias, en su mayoría, apenas tenían el teléfono cargado y unas latas de salchichas en la alacena. El puertorriqueño era famoso por dejar siempre todo para lo último y nunca prepararse ante las malas situaciones.

    –No se muevan de sus casas. Estamos preparados para lo que venga. –hablan por la radio el gobernador con un positivismo comercial.

    Lo que muchos receptores no sabían era que luego de eso el gobernador bajó del estrado, de donde transmitía el mensaje al pueblo, para preguntarle a uno de sus secretarios si quedaba reserva de alimentos de un mes para las 10,789 personas que habían acogido en un albergue tras ser desalojados de su casas. El secretario negó con la cabeza encogiéndose de hombros ante la mirada preocupada del ejecutivo supremo de la isla.

    Fay bailaba en las afueras de la isla caribeña, cerca de Santa Cruz, por las Islas Vírgenes, le faltaba poquito para llegar a Vieques. El curso que habían transado los expertos en huracanes era que pasaría por el mismo medio de la isla borincana. Las personas mayores suspiraban aterradas, y los más jóvenes solo se quejaban de no tener la rutina que siempre seguían. Los niños solo celebraban por no ir a la escuela, los bebés ni se enteraban que sus padres se halaban los pelos mirándolos con pena, y el “ay bendito de mi nene” que no se despegaba de sus bocas.

    Fay, caminaba con más fuerzas, los primeros grandes diluvios fueron sentidos en Culebra, Vieques y Fajardo, el viento golpeó con más fuerzas llevándose todo tipo de matas de plátanos, grandes árboles y palmas costeras de por medio. Se calculaba que en menos de 9 horas al menos estuviera en la mitad del pequeñito Puerto Rico, de la frágil islita. El ojo del huracán estaba muy cerca.

    –Tanto “show” por un huracán. ¡Al menos no fue un terremoto! –discutía un muchachito con su alterada madre y su nerviosa hermana menor que le pedían que se quedara dentro de la casa hasta que todo eso acabara. –¡Ya!, yo vengo ahora. Voy pa’ la casa de la doña de al lao’ que ella tiene una planta eléctrica para poder cargar mi celular y ver la tele.

    La intensa lluvia le sorprendió pero terco como la juventud se tiró en el aguacero para llegar a la casa de su vecina que quedaba a lado de la de él. Esta vecina lo recibió con una cara de amargura y enojo, nunca es grato dar para adelante lo que es de uno.

    –Que Dios me lo cuide y me lo proteja. –clamaba la angustiada madre ante los eventos climáticos al ver a su hijo correr bajo la lluvia.

    Fay se carcajeaba al ver las reacciones de un desesperado pueblo. Pero ella era un huracán cruel, no seguía órdenes y sobre todas las cosas era espontanea. Tanto o igual que su bipolaridad. En menos de cinco horas, el gran potenciado huracán cambió su dirección subiendo por el norte en un trazo hacia Las Bahamas dejando solamente las intensas pero controladas lluvias en la Isla. Muchos puertorriqueños celebraron, otro tan solo se quejaron de todo lo que se había perdido en ese momento; el tiempo, la electricidad, el servicio de agua potable...

    Y una semana después fue que la luz y el agua regresaron.
     
    Última edición: 27 Agosto 2014
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    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
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    Que escenas tan reales. Y es que sí, las personas suelen reaccionar de muy diferente manera a la hora de un desastre natural y como es comprensible, son los adultos responsables los que tienen más cordura aquí y hay quien se cree invencible que ni siquiera buscan la protección de los refugios adecuados. Muy bien descrito los pensamientos y diálogos de las víctimas de tan terrible tormenta y qué alegría que Fay haya sido bipolar y decidiera marchar por otro rumbo xD

    Wow, vivir una semana sin luz ni agua... ¡Cuán difícil es! Pero al final también volvieron.

    Saludos.
     
    Última edición: 2 Septiembre 2014
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    rhapsodic

    rhapsodic кучко. Comentarista empedernido

    Géminis
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    Primero, quiero que sepas que la etiqueta jamás llegó. Si no entro al tema a chismear no me doy cuenta de que habían, en efecto, escrito.

    Ahora,
    Me gustó muchísimo el relato. Las escenas se me hicieron bastante realistas y fue fácil de leer. Todo muy acertado, pues en casos como esos, nadie labora, solo bomberos, policías y todos aquellos que tú mencionaste (da lala su profesión en casos como esos, son los primeros que se enfrentan al peligro)

    Y lol con ese muchachito, tremendo y lanzado. Se fue a casa de la vecina como si fuera perro por su casa. Qué trompa debe tener, y qué tonta la mujer por permitírselo. Yo lo habría devuelto. Son vecinos, no amigos. (?)

    En fin.
    Estuvo muuy interesante. Gracias por escribir. :')
     

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