One-shot de Naruto - Kunoichi no te enamores, el amor... duele.

Tema en 'Fanfics Terminados de Naruto' iniciado por Thithalia, 8 Marzo 2013.

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    Thithalia

    Thithalia Usuario común

    Aries
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    Título:
    Kunoichi no te enamores, el amor... duele.
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2415
    Kunoichi no te enamores, el amor... Duele.


    —¡Waa! ¡Eres muy bonita! —la pequeña se sonrojó.

    —Yo, no. Yo… —dijo con la cabeza gacha ocultando su sonrojo.


    El bosque de los ōkami era un bosque sombrío, pero cuando te adentrabas verdaderamente, albergaba un tesoro natural. El lugar de encuentro de estos pequeños fue en una pequeña laguna que era alimentada por un pequeño riachuelo; las rocas rodeaban el lago, unas grandes y otras pequeñas, y unas medianas hacían un espiral en el agua. El cielo adornando el sol quien iluminaba la vegetación, aquí dos personas coincidieron una y otra vez…


    —¡Claro que si! —un niño de no más de siete años reía feliz con su compañera.

    —No… Mi madre se avergüenza de mí por mi tosco rostro y mis manos de niño, mi frente es monstruosamente grande, dice que no tengo gracia ni caminando ni sonriendo —decía la niña de cinco años.

    —¡Claro que no! ¡Eres muy linda! —Le dijo tocando su rostro y tomando en sus propias manos la de la niña —¡Cuando crezca me casaré contigo! —la pequeña se sonrojo.

    —¿De verdad?

    —Es una promesa —dijo y le enseño el dedo meñique. Así los dos lo cruzaron.

    —Una promesa —dijeron ambos.


    Los años fueron pasando y todas las primaveras se encontraban en el mismo lugar. Este día luego de cinco años se volverán a ver, él con dieciséis y ella con catorce años. Él siempre todos los días, todos los años se dirigía a su pequeño oasis, esperando a su pequeña amiga.


    —Sasuke… kun —el mencionado volteo su rostro y con los ojos muy abiertos la miró. Sus labios se curvaron ligeramente hacia arriba y rápidamente corrió hacia la persona quien le llamaba.

    —Sakura… ¡Eres tu! —la tomo en brazos y la estrechó con fuerza contra su cuerpo. Cuanto la había extrañado. Escondió su rostro en su cuello aspirando su aroma, su conocido aroma cpn el cual soñaba desde que la conoció; cerezos y naranjas, ese olor tan extraño que solo podría ser suyo. La apretó aún más contra si cuando sintió los brazos de ella en su espalda estrechándolo con fuerza y sus puños arrugando su camisa.

    —Sasuke-kun —lo apretó más contra ella —¡Sasuke-kun! —Enterró su cabeza en el pecho masculino —¡Oh Sasuke-kun, te he extrañado tanto!

    —Tranquila —dijo al sentir las lágrimas de la menor y tocándole el cabello con parsimonia. La separó de él –no sin un poco de esfuerzo, tomo su rostro en sus manos y le dio un beso en la frente. —Ya estas conmigo.


    Los días pasaron y al corriente ambos se pusieron. Sakura su había vuelto hermosa, su cabello rosa creció hasta su cadera, sus ojos parecían brillar como las mejores joyas de la corona con ese verde jade; su piel cremosa, como nieve; labios delgados pero sonrosados; su figura ahora era más delicada, a tal punto que parecía que si la tocabas mucho se rompería.

    Sasuke no muy diferente a ella había cambiado también. Su cabello siempre en punta cual copete de gallina, pero ahora más largo –ligeramente más largo, hasta sus hombros; sus facciones se habían endurecido en el camino a las de un hombre; su tamaño ya de 1.75cm; sus ojos ónix al igual que su cabello se tornaron fríos, que solo se veía a veces la ternura e ingenuidad cuando con ella se veía.


    —Sasuke-kun… —dijo un día Sakura mirando al cielo con sus piernas hasta las rodillas sumergidas en el agua, su kimono estaba ligeramente abierto.

    —¿Hn? —respondió el mayor.

    —Tu… Nuestra promesa la tenemos que romper… —el mayor se sentó rápidamente en el suelo y la miro serio.

    —¿De que hablas? ¿Te volviste loca? —le gritó. Ella se tapó el rostro con sus antebrazos.

    —Lo lamento, Sasuke-kun… Pero tu y yo no podemos volver a vernos —de entre sus brazos se veían las lagrimas.

    —No ¡No! —la agarró de los hombros haciendo que sus brazos cayeran, dejando sus ojos cristalinos y lagrimeantes a la vista —Tu eres mía ¡Eres mía!

    —Lo siento ¡De verdad lo siento! —lloraba y trataba de separarse del de ojos negros. —Yo no soy una simple persona, no soy una aldeana, ni campesina…

    —¡Eres una hime, ya lo se! —ella lloró más fuerte.

    —No… —lo empujo y se levanto. Él en el suelo la miraba —tampoco soy de la realeza…

    —¿De que hablas Sakura? —se paró del suelo y la encaro serio.

    —Yo… Yo… —sus lagrimas caían como cascadas, Sasuke trato de acercarse y tocar su mejilla pero ella se alejo moviendo su cuerpo hacia atrás y a su derecha. Su cabello suelto se movió con dicho movimiento.

    —Sakura… ¿Por qué…?

    —Yo… Sasuke… Jamás podré estar contigo… Desde pequeña he sido entrenada como kunoichi —Sasuke quedo con su brazo extendido y el cuerpo rígido, sus expresiones faciales se volvieron glaciales. —Si… Si yo alguna vez… Si alguna vez tuviese que hacer algo contra el reino en el que vives… Por favor, por favor —se tiró arrodillada al suelo sosteniendo sus manos contra su pecho —Por favor delátame ¡No quiero hacerte daño o ser la causante de un daño hacia tus familiares! —alzo su mirada llorosa, se paró, dio media vuelta y desapareció de la vista del pelinegro. Este camino tambaleante hacia delante, pero no dio muchos pasos cuando cayó arrodillado al suelo. Sus ojos estaban rojos y su boca curvada en una mueca deforme de odio y dolor.

    No lloraría, era un hombre, pero sus ojos igual se cristalizaron. La persona que más confiaba solo era una espía. La persona que considero como su mujer, solo era una falsa ¿Qué fue esa persona, esa amistad, falso amor? Se fue levantando lentamente, pero algo llamo su atención. En el suelo brillaba su colgante, un colgante que ella siempre cargaba: una gacela rodeada de un circulo según ella: El circulo significa continuidad y lealtad a los tuyos; la gacela, elegancia y fuerza. Eso era importante para Sakura…


    —Nada fue mentira ¿Verdad Sakura? —Miró al cielo que comenzaba a llover —Entiendo. —se levanto con el colgante en manos y desapareció del lugar lentamente.


    Los años siguieron pasando y ambos en sus actividades fueron cambiando, creciendo, fortaleciéndose. Sasuke, era un poderoso ninja, peligroso. Sakura, elegante e inocente, al menos todo lo que podía conservar. Y esperando ahora con su nueva misión que Sasuke la encontrara y la matara.

    —Oye teme ¡Teme! —gritó un rubio de ojos azules y piel canela.

    —¿Qué quieres. dobe? —pregunto parando de entrenar.

    —¿Hoy no ibas a conocer a la otra prometida de tu hermano? —limpiándose el sudor del rostro.

    —Hmp.

    —¡Claro! ¡Siempre tan comunicativo!


    Ambos empezaron a caminar hacia el palacio.


    —Teme… ¿De quien es ese colgante? —señalando su pecho. Un día el llego con su colgante y sus “amigos” pues el decía no tener amigos solo ‘aliados’ o ‘mocosos inútiles y chillones’ le preguntaron que era “¿De quien es?” “¿Quién te lo dio?” “¿Por qué lo tienes?” pero el jamás contesto solo lo tomaba en su mano y seguía su camino.


    Estaban caminando por el salón para subir a las habitaciones cuando Sasuke se detuvo abruptamente. El rubio se detuvo y siguió el curso de la mirada de su amigo. Frente a ellos se hallaba una de las mujeres más hermosa que hubiese visto. De cabellos rosas recogidos en un moño intrincadamente difícil –a la viste de los hombres, con decoraciones en colores plata, rojo y oro; de piel cremosa y pálida, con sus mejillas levemente sonrojadas; ojos de color de las esmeraldas, delineados de negro que le daban un aspecto felino; labios delgados y delicados; parecía una muñeca de dulce.


    —¡Vaya! ¡Era muy mona! —grito Naruto acercándose a la pelirosada quien se sonrojó abruptamente. Alzo su brazo con un abanico para tapar su sonrojo.

    —Arigatou —agradeció el cumplido.

    —¡Naruto! —Llamó un pelinegro de coleta al rubio —¡No veas con esos ojos a las mujeres de otros!


    Shock #1, Sasuke salió de su estupor y se acerco, a una muchacha sonrojada viéndolo sin camisa y sudoroso. Los ojos de Sakura viajaron al colgante en su cuello y sonrió imperceptible por el abanico.

    Sakura bajo su abanico y con lenta elegancia hizo una reverencia —Es un gusto conocer al hermano menor de mi prometido —su voz era como miel, sedosa y dulce.

    —¡Hmp! —dijo y se dio la vuelta.

    —Yo soy Naruto, un gusto. Sakura-chan —dijo y salio tras el pelinegro con una sonrisa.


    Atrás de ellos se podían escuchar los gritos de sus padres.


    —Oye Sasuke ¡Sasuke! ¡Te…!

    —Ya cállate Naruto —gritó golpeando la pared. Sus ojos rojos con el nombrado “Sharingan”, Sasuke estaba furioso…

    —Ella… ¿La conoces? —pregunto y al no recibir respuesta trato de ver a la cara al Uchiha, mas se detuvo al ver caer gotas de agua al suelo. Sasuke lloraba. Retrocedió y se sentó en el piso de la habitación, esperaría.


    —¿No me delataras, Sasuke-kun?

    —No puedo, Sakura. No puedo. —negó mirando el panorama del balcón.

    —Entiendo —el moreno se volteo para verla marchar, escuchando sus ultimas palabras —Tan grande es mi pena que debo pasar el resto de mi vida con alguien a quien no amo y destruyendo el corazón de los que tu amas. Solo déjame ser, una molestia.

    —Así que se conocían de antes —dijo Naruto en la oscuridad. Sus ojo fieros ante el de ojos ónix.

    —Si… Era… Mi mujer…


    Konoha era atacado constantemente, pero últimamente se habían intensificado los ataques. Muchos de aquellos que salían de misión no regresaban. Una noche fresca de invierno Sasuke regresaba a su habitación luego de horas de entrenamiento intensivo, cansado se dirigió a su futón, pero en medio de este se encontró una rama pequeña con otras más pequeñas con flores de cerezos, atado con una cinta roja estaba un papel enrollado de unos tres centímetros de ancho; al abrirlo había una caligrafía perfecta de mujer, el pergamino decía:


    “Ataque a Konoha.
    Viernes 26.
    Hora: 21 horas.”
    Apretó el pergamino entre su mano y corrió a los aposentos de sus padres.


    —¿Estas seguro de esto? ¿Quién es tu informante? —pregunto su padre serio.

    —Muy seguro, y mi informante… Le conozco desde pequeño, es todo lo que necesitas saber.

    —Bien… Que todos los ninjas estén aquí en treinta minutos sin excepción. —entro a su habitación. Sasuke asintió.


    Konoha estaba cubierta de colores rojos, naranja y amarillo. La sangre se mezclaba con el fuego. Los ninjas peleaban protegiendo a los aldeanos que no habían logrado refugiarse por uno u otra razón. Los mejores ninjas estaban dando el todo por el todo en el campo de batalla. En el castillo la cosa no estaba en mejores circunstancias. La familia real estaba acorralada por el grupo criminal “Akatsuki” y por algunos ninjas de la Aldea del Sonido. El ataque fue exactamente el día y a la hora pautada.


    Mikoto-sama corría por los pasillos del palacio, Mikoto Uchiha no era una ninja como su marido, ella solo era una princesa que se enamoro de un rey. Corría asustada, aun cuando hubiese aprendido a defenderse un poco no era igual a los demás. Frente a ella observo a Sakura, la prometida de su hijo mayor, cuando le iba a hablar vio como un pelinaranja le daba un beso en sus manos ¡El líder de Akatsuki! Retrocedió torpemente, haciendo ruido. Ambos se voltearon y Sakura sonrío tétricamente.


    —Yo me encargo de la bruja —dijo con maldad la Haruno. El hombre sonrió y se fue. Sakura se acerco lentamente, cazándola y cuando sus mejillas rozaron susurró —El colgante de Sasuke-kun… Es mío —Mikoto abrió sus ojos con sorpresa, eso quería decir… —En el tercer pasillo hay un cuadro de Madara-sama, en la armadura del pecho hay una parte que sobre sale deslícela hacia la izquierda, luego súbala. Es un pasadizo, la llevará directo a “Sunagakure” —luego desapareció de su vista.

    En las calles, el rubio llamado Naruto pudo ver como el suelo se partía en dos. —¡Oh Saku-chan, llegaste-un! —dijo el desquiciado del rubio que parecía mujer. Naruto y su esposa Hinata vieron como una figura rosada aparecía entre las llamas y pisando la sangre.

    —Naruto, Hinata —saludo con un asentimiento —Deidara —sonrió perversamente —Detrás de ti.

    —¿Qué…? —el rubio volteo y su cabeza fue atravesada por un hacha.

    —¡Tsunade-sama! —gritaron los menores.

    —¡Vieja!

    —Maldito Naruto… —lo golpeo en su cabeza. Miró a Sakura. —Gracias por el dato.

    —No hay de que, Tsunade-sama.



    Los años siguieron pasando, luego de la devastación de la guerra, Akatsuki fue eliminado, la familia real se salvó. Los cuentos, leyendas, historias se contaron de una gacela rosa que corría por las calles deshaciendo el horror de las bestias de vestimenta negras y nubes rojas… Los reyes en honor a una kunoichi plantaron árboles de cerezos en la plaza principal de Konoha, y dos a cada lado de la entrada a la aldea. Así que cuando sientas el aroma de los cerezos sabrás que estas llegando a Konoha.


    El príncipe Sasuke, parecía un alma en pena, pues luego de la guerra, entre los escombros quemados había una maraña de pelos rosados, el kimono que aquel día llegaba y un cadáver calcinado con su misma complexión y estatura. Mikoto-sama todos los viernes iba a la plaza a dejar un plato de fresas a los pies del árbol de cerezos.

    Un día el príncipe en una misión, herido quedo, intento llegar a alguna aldea pero no pudo y cayo al suelo, antes de caer en la inconsciencia susurro: “Sakura, voy contigo”

    Pero el príncipe no murió, se sentía dolorido, había un aroma a humedad, madera quemada y flores de cerezos.


    Abrió sus ojos lentamente, luego de escuchar una voz melodiosa tarareando. Abrió sus ojos de par en par al ver una cabellera rosa.

    —Sak-Sa-ku-ra —ella volteo y sonrió dulcemente.

    —¿Por qué nunca me delataste, Sasuke-kun?

    —¿Cómo… Matar… A la persona que a-amo?

    —Sasuke-kun… Arigatou


    Fin.​
    --------------------------------------​
    Bien, hace un tiempo no escribo de Naruto. Esto me salio por leer un manga "Shinobi Life" que por cierto no esta completo y quienes lo tradujian estan obsoletos u.u​
    Esta hambientados en diferentes momentos de vida.​
    Creo que hay mucho OoC con Sasuke al principio.​
    Espero les guste y comenten ​
    Gracias :)​
     
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  2.  
    Inaru Uchiha

    Inaru Uchiha Entusiasta

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    Hoolllaaaa…!!! Ayyyy me encanto, me gusto este fic, estuvo un poco triste pero al fin estuvo lindo, corto pero lindo =)..



    Atte: Inaru♥
     
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