La jungla salvaje que se encuentra una vez se comienza a entrar en la isla, dejando atrás la seguridad de las playas. La vegetación abunda, tanto en cantidad como en variedad; los árboles son múltiples, pero sólo unos pocos de ellos tienen fruta, cuatro para ser exactos. Dos tienen mangos, uno bananas, y uno cocos.
El pequeño grupo se internó hacia la jungla, dejando atrás poco a poco la playa para internarse a explorar el lugar. El ruso se mantenía callado, y Terra avanzaba con decisión a su lado. Detrás de ellos venía Alisson, quien tenía expresión de que quería estar en cualquier lugar menos allí. Luego la seguía Hikari, que tampoco parecía muy contenta de encontrarse allí. Miguel venía detrás de Hikari, quien no parecía creer tan mala su suerte como las dos anteriores, y cerrando la marcha venía yo, Tony, preguntándome que tan vasta era esta jungla con la misma seriedad con la que consideraba el buen trasero que tenía Miguel. Mi mente divagaba muy fácilmente. Contenido oculto @Nekita @Cygnus @Taiga Aisaka @Jenna Bodt Fubar @rapuma
Se formó un silencio incómodo. Nadie hablaba y eso a Miguel le llegó a molestar, no le gustaban los silencios así. Empezó a silbar mientras aceleraba el paso, luego se giró y cogió un palo. Sí, un palo bastante grueso y se lo cargó a la espalda. —Bueno, al menos ahora puedo dar de palazos si pasa algo —susurró mientras se reía internamente por la situación extraña que acababa de pasar por su cerebro aburrido. Luego, retomó la cancioncilla y los silbidos, pero al ver que molestaba, decidió parar. Volvió a formarse ese silencio que tanto detestaba.
Alisson Tony había armado un pequeño grupo para ir a la jungla, después de decir algo relacionado con un romance de rescate a lo cual no le preste mucha atención debido a que me había interesado mas imaginarme que habría dentro de la jungla, lo bueno del caso es que había dos personas que probablemente nos dijeran si habría peligro cerca o no y tenía que admitirlo, un grupo podría ser mejor a que una o dos personas se adentraran solos a un lugar que desconocían. Una vez que empezamos a caminar por la jungla miraba todo a mi alrededor, realmente preferiría estar en la playa, pero una tarea era una tarea a fin de cuentas, y al parecer el chico Miguel si le entusiasmaba la idea ya que había tomado un palo mientras silbaba un poco hasta volver a detenerse. Por mi hubiera seguido silbando, a mi no me molestaba pero... tal vez a los animales que habitaban allí, les molestara un poco El silencio era incomodo, tenía que admitirlo, pero bueno, mejor me concentraba en otras cosas, como en los árboles, cuales darían frutos para poder alimentarnos y cuales simplemente podrían servir para otras cosas. "Nada malo puede pasar... ¿verdad?" pensé respirando profundamente para después soltar un leve suspiro, solo era una leve excursión, nada malo debería de pasar
Vikztor Reznov El ruso avanzó liderando la pequeña expedición, escuchando los pasos torpes pisando ramas y hojas aplastadas. No sabía bien a donde dirigirse pero que más podía hacer aparte de caminar, intentando buscar algún lugar que le llame la atención. Se detuvo unos momentos ante una pequeña rama que dejaba ver unos racimos a algo parecido a uvas, pero eran verdes. Las tomó con la mano y las dejó en su lugar; quizá eran tóxicas y alguien podría caer enfermo. Siguió avanzando, sintiendo el la humedad apoderarse de su ropa y los malditos mosquitos zumbar en sus oídos. Aplastó uno en su cuello y gruñó. A él no le molestaba el silencio, al contrario, estaba cómodo en el. Era parte de su vida, el silencio... ¡Pero ese molesto silbido! ¡Lo estaba sacando de quicio! Volteó hacia atrás para dedicarle una mirada al médico del grupo y siguió su camino. Era cosa de él o en realidad ¿se hacía mas oscuro el follaje a medida que se adentraban más?
Contenido oculto El médico es el pj de Liza White, que se quedó en la playa, no Jenna XD Dirigí mi mirada a Miguel, que cargaba aquel grueso palo como si fuese una bazooka y silbaba alegremente como si no hubiera un mañana, y luego al ruso al frente de todo, quien parecía a punto de estrangularlo por ésto último. Reí internamente, que interesante… —Por cierto, ¿alguien más lo notó? —comenté en voz alta a nadie en particular—. El avión, en la playa sólo se encontraba la sección del medio… la cabina del piloto y la cola del avión pueden haber caído en otra parte de la isla.
Tony había preguntado algo al aire, al parecer sin dirigirse a nadie en específico, rompiendo el silencio incomodo que se había formado en nuestro grupo-cosa que posiblemente siguiera así después de notar como el ruso había visto a Miguel por estar silbando y demás-. Así que... si se había vuelto a romper ese silencio a pesar de todo, vendría bien seguir conversando para no tener tan tenso todo este lugar. — Sí...el avión al parecer se dividió en tres partes como tú dices... — dije en un leve suspiro — ¿Creen que haya sobrevivientes de las otras secciones? — pregunté finalmente, si nosotros pudimos sobrevivir tal vez alguien más lo había logrado también
—¿Honestamente? No —le respondí a Alisson—. Creo que nosotros tendríamos que estar muertos… no te confundas, agradezco muchísimo seguir con vida, claro que sí, pero creo que nuestra supervivencia fue un milagro… y ese milagro, seguramente tuvo que ver conque nosotros aterrizamos en la playa. Hice una pausa para relamerme los labios. Hasta aquel momento, no me había dado cuenta de lo sediento que estaba; de verdad nos vendría bien encontrar algo de agua. —Si alguien cayó entre estos árboles, con el pesado metal del avión y desde esa altura… no creo que haya tenido tanta suerte —suspiré finalmente.
Y de pronto.. la leve esperanza de pensar que habría mas gente aparte de nosotros, se desvaneció por la grata explicación de Tony, que ahora que lo pensaba, tenía sentido aunque no quisiera admitirlo, pero aun así, ¿cuánto costaba intentar pensar en que podría haber mas sobrevivientes?, nada en realidad... pero si nos aferrábamos a la realidad como lo hacía Tony, costaba bastante imaginar algo así. — Ese positivismo... no lo sé... me mata — dije permitiéndome soltar una leve risa, lo decía de una forma tan simple que me sorprendía un poco, volví a centrar mi vista después de un tiempo en nuestros al rededores, ¿dónde podría haber agua?, a este paso... no creía que los posibles animales fueran nuestro mas grande problema si lo comparábamos con la deshidratación
Le sonreí a la muchacha que iba delante de Hikari, aunque ella no podía ver dicha sonrisa tan claramente porque me encontraba al final del grupo. Aparté del camino una piedrita de una patada y la fui pateando durante el trayecto, aburrido, hasta que me digné a replicar. —Pues me considero una persona positiva, Ali. ¿Puedo llamarte Ali? —sugerí, aunque realmente no pensaba llamarla de otra manera de todos modos—. Simplemente estaba estableciendo ciertos puntos… como los puntos por los que reuní a ustedes cinco para explorar. El ruso tiene a su favor su físico, que nos puede sacar de problemas si nos ataca un animal salvaje o algo. Y Terra aquí parece que conoce una o dos cosas sobre frutas salvajes, lo mencionó en la playa, así que supongo podrá decir si alguna es venenosa o algo. Tú, Ali, tienes una cuenta con el ruso y puedes darle una mano si lo necesita, y yo le salvé la vida a Hikari en la playa así que puede darme a mí una mano, y no saquen de contexto eso por favor. Ante esto, Miguel se volteó, un tanto indignado de que no fue nombrado cuando enumeré a todos ellos. —Tú tienes un buen trasero —respondí honestamente, encogiéndome de hombros.
Después de un rato de seguir caminando con el silencio reinando otra vez hasta que nuevamente Tony volvió a romperlo diciendo una que otra cosa, como si podía decirme Ali, que era una persona positiva y explicándonos el porque nos había elegido para hacer esta expedición dirigida por el ruso y Terra-bueno, su explicación acerca del porque Miguel había venido, me había provocado algo de gracia, por la sinceridad con la que se había expresado-. Aunque si seguíamos así agradecería que Tony siguiera hablando para que no estuviéramos tan callados escuchando los sonidos de la naturaleza de nuestro alrededor que era algo... incomodo a mi parecer, aunque tal vez a nuestros guías les resultara más placentero. "Así que Miguel vino por eso..." pensé tratando de serenarme un poco ante la "confesión" de Tony del porque lo eligió — Entonces, en esta expedición esperamos encontrar agua y comida, ¿verdad? — dije intentando volver al punto inicial de todo esto — ¿O es para conocer el lugar donde posiblemente estemos un tiempo? — ambas cuestiones para mi sonaban viables, podría ser una u otra o incluso ambas
—Quizás un poco de las dos —le respondí a Ali con sinceridad—. El agua es primordial, y esas frutas que pasamos pueden ser buena comida pero… también es bueno conocer un poco donde nos encontramos, ¿no crees? Miré hacia delante y decidí dirigirme al ruso en específico para mi siguiente pregunta esta vez. —¿Tú qué opinas del lugar, Coronel Kurtz?
Viktor Reznov Se volteó y observó detenidamente al hombre que no paraba de hablar y al que aparentemente el grupo ya lo había seleccionado como líder; pero él no e ignoró el comentario. Siguió avanzando en silencio, gruñendo cuando los mosquitos le molestaban. La hilera de palmeras y la maraña de manglares parecían tan impenetrables como una muralla de doca. Sabía por experiencia que no podía abrirse paso a través de aquella barrera; eso supondría avanzar apenas unos pocos cientos de metros en todo un día de agotador esfuerzo físico. El método habitual para penetrar en el interior de una isla era encontrar un curso de agua y avanzar por él. Pero no estaba seguro de que realmente haya uno, pero no lo hizo desistir en su intento de encontrar alguna señal de agua. Ahora mismo el lugar pequeño camino por donde caminaban era tan etrecho que las plantas casi lo habían invadido convirtiéndolo en un túnel caluroso y angosto. El avance no resultaba fácil en absoluto; el calor se hizo insoportable; el aire era ardiente y rancio. -Es como respirar por un trapo. -dijo de pronto a nadie en específico hasta que detuvo su andar y volteó a las personas que lo seguían. Arrugó la nariz nuevamente con desprecio: no estaba acostumbrado a tratar con niños. -Debemos de buscar un arroyo, algún lecho de torrente; ya que si estamos en una isla las calas se forman por una fractura en las barreras coralinas exteriores, y esa fractura facilita que el agua dulce salga de la tierra hacia el mar. Por ende, si encontramos el agua, podemos seguir y establecer un camino. -dijo sin más y se cruzó de brazos; estaba empapado de humedad.
Terra Weedall. Para la muchacha de aspecto desenfadado y salvaje, escuchar a estas personas hablar sin detenerse era un verdadero fastidio. Avanzaba rápido y sagaz, girando su vista a su alrededor, para detectar presencias tanto de animales salvajes como de fortuitos sobrevivientes, y estaba pendiente del mínimo ruido que no fuera ocasionado por sus propias pisadas. De modo que frunció el ceño al notar que Tony no pensaba callarse. Algo en ese hombre le desagradaba de forma particular, pero no expresó palabra alguna. Terra husmeó el territorio. Procuraba ir un par de metros distante de sus "compañeros" y verificaba las clases de árboles que tenía a su alrededor. Sabía sobre frutos tóxicos así como de animales que no debían ser ingeridos: el olor era primordial para detectar frescura y constantemente se llevaba a rozar a los labios pequeños frutos, a manera de uvas verdes, que iba encontrando extendidos en las ramas bajas de los árboles y que desechaba enseguida por notar una aspereza evidentemente venenosa. Los frutos que debían encontrar debían ser lechosos y carnosos para aplacar su sed de alguna manera. Pero conforme más se adentraban a la jungla, los cocoteros iban desapareciendo. Quedaba la opción de desalinizar el agua del océano, pero ella nunca había procurado realizarlo. Lo único que buscaba era un lugar alto para poder visualizar su entorno y detectar cuán larga era la isla o si tenía alguna conexión con tierra interna. Pero los montes eran escasos, parecía una planicie llena de vegetación salvaje. Se detuvo de pronto al escuchar un siseo característico. Echó una pronta mirada a sus pies y se apartó de las ramas cercanas, no sin antes cortar una de un rudo tirón para que su punta pudiera ser utilizada como la más rudimentaria de las armas en tanto procurara elaborarse una con más cuidado al caer la noche. —Deberían callarse —dijo de pronto, más que nada refiriéndose al hablador Tony—. Estamos rodeados de víboras e insectos agresivos. Pongan atención a donde pisan, cada quién se vale por sí mismo.
Alisson Habíamos seguido caminando siguiendo el rumbo de las dos personas que nos dirigían, aun por la extensa jungla que nos rodeaba, evitaba decir algo respecto a la dificultad del camino, no quería que un comentario iniciara un disgusto mas del que ya había. Una vez que el ruso se detuvo para darnos una especie de indicación: buscar un arroyo que surgían en las ¿coralinas? porque de allí sale agua dulce-claro, todo esto en una versión bastante resumida realmente-. Luego Terra después de inspeccionar los diversos árboles que habían a nuestro al rededor y uno que otro fruto que se encontraba hasta que se detuvo de repente antes de voltearnos a ver y sugerirnos lo que mas me temía: El dejar de hablar. Luego nos advirtió de las serpientes e insectos y no pude evitar ver el suelo por donde estaba caminando para verificar que no estuviera cerca de una serpiente o uno de esos insectos agresivos — E-Entonces... ¿qué camino seguimos ahora para encontrar el agua? — pregunté a nuestros "lideres" de la expedición, esperando en mi lugar mirando a mis alrededores y una que otra vez al suelo para seguir asegurándome de que estaba relativamente "segura"
—Pues cállame —le dije a Terra con una sonrisa de lado, como invitándola a que lo hiciera—. Se me ocurren muchas cosas que puedo hacer mejor con la lengua que hablar, cuando quieras puedo enseñarte, sweetheart… Me detuve en ese instante cuando se oyó un sonido. Los demás también lo escucharon, evidentemente, porque se pusieron a mirar alrededor como para comprobar su origen… había sonado como… ¿un grito? ¿Era eso posible? ¿Había alguien más que nosotros seis en esta jungla? Contenido oculto @Nekita @Cygnus @Taiga Aisaka @Jenna Bodt Fubar @rapuma
Viktor Reznov Alzó su cabeza como un resorte y miró hacia los lados; ¿había sido un grito? pero solo por un segundo, efímero, no había alcanzado a oír de donde provenía. ¿Serían los demás que estaban en la playa? Alguna de esas niñas tontas. -A lo mejor un mono aullador. -anunció como restandole importancia para intentar tranquilizar al resto de los jóvenes, pero él estaba seguro que había sido un grito; lejano, proveniente del interior de la jungla. ¿Algún otro sobreviviente, quizá?
—¿Mono aullador? Que cosas raras tienen en Rusia… —comenté, suspirando—. Pero no, eso fue una persona, alto y claro… iré a ver de que se trata, enseguida regreso. Y dicho esto, me adelanté del grupo y me adentré por mi cuenta en la jungla, mirando donde pisaba y con cuidado de no ver víboras o cosas por el estilo. Creía que lo había oído en esta dirección… Y al cabo de unos breves minutos, comprobé que no me equivocaba. Levanté la mirada cuando oí otro grito, más cercano, mucho más cercano… apoyado precariamente sobre las gruesas ramas de un árbol se encontraba uno de los asientos del avión, que había sido desprendido limpiamente y se encontraba en su mayoría intacto, pero se tambaleaba en aquellas ramas, como si la más leve brisa pudiese hacerlo caer… y no era una caída placentera, debían ser un par de metres, una caída fuerte… Sentado en esta silla se encontraba un hombre de unos cuarenta y tantos, de cabellos platinados, delgado… un desafortunado pasajero con el cinturón abrochado, atascado allí y suplicando ayuda. —¡Oigan, de verdad querrán ver esto! —exclamé en cuanto llegué de regreso junto a los otros cinco y, corriendo, los guié con velocidad hacia aquel árbol y a aquel pasajero.
Terra Weedall. Terra miró de arriba a abajo a su interlocutor, clavándole la fría mirada con cinismo. No dijo nada. "Valiente debilucho", pensó, tosiendo una ligera risa. Probablemente hubiera comenzado a agredir verbalmente a aquel gracioso muchachito, cuando de pronto se escuchó un terrible quejido cerca de los árboles frontales. El grupo de personas repentinamente quedó impávido, y alguien sugirió que podría tratarse de un animal. Pero ése, sin duda, había sido un lamento humano. No pasó mucho tiempo para que todos siguieran a Tony y descubrieran a un sujeto malherido y atascado en un árbol, completamente solo. Terra inspeccionó la zona y decidió que tenía que ayudar a bajarlo de ese lugar. Echó una mirada a los demás y se adelantó unos pasos dispuesta a actuar en cuanto alguien con más elocuencia le dirigiera la palabra al sujeto.
Y como si se hubiera previsto Tony contestó a la "orden" -o algo parecido a una- de Terra de una forma en la que estaba segura que de una u otra forma habría una discusión entre ambos que vendría siendo mucho más peligrosa que cualquier serpiente o bicho de esta jungla en la que estábamos, aunque no creía que pasara de contestaciones verbales, prefería evitar una discusión que no nos llevaría a ningún lado. Pero, por suerte algo parecido a un grito hizo que todos centráramos en otra cosa, nunca creí estar tan aliviada de escuchar a una persona...¿una persona?, miré a los demás rápidamente, a pesar de que la opción que fuera un mono aullador se hubiera mencionado y que Tpny hubiera mencionado que sería practicamente imposible que alguien mas hubiera sobrevivido gracias a los árboles y la altura...¡podía haber una posibilidad!. Tony fue el primero en irse a buscar el origen del grito, no mucho después le seguimos todos -cabe recalcar que yo lo hice con cuidado, esta bien que no solía prestarle atención a muchas cosas, pero no quería encontrarme con una serpiente enojada por el camino que intentara morderme los talones así que procuré ponerle atención a donde esta pisando- para encontrarnos con la sorpresa de ver un hombre colgado de un par de ramas de un árbol, en el asiento del avión y con su cinturón abrochado, pidiendo ayuda y poder salir ileso del lugar donde se encontraba. — Pero lo bueno es que no podía haber más sobrevivientes, ¿no Tony? — dije al aire mirando aun con impresión la escena que estaba sobre nosotros, ¿cómo lo sacaríamos de allí a salvo?