Este escrito participa en la actividad, días de abecedario.Agradezco a mi novia Lucy por sugerirme la palabra. Se despertó asoleado y algo desconcertado mientras los rayos reflejados en el mar lo cegaba obligándolo a entrecerrar sus ojos, se balaceó sintiendo el arma entre sus dedos, su única amiga en tantas desventuras. Miró hacia los lados reconociendo el mar y hasta ese aroma. Las imágenes difusas de Tortuga confirmaban sus peores sus sospechas. —¿De nuevo?, …¡Gibbs!...más vale que estés aquí—dijo para luego hacer una pausa—…necesitamos tortugas. —balbuceó comenzando a caminar trastabillando por la arena.