Soy un torbellino desenfrenado, incapaz de detenerse. Doy giros inacabables que marean más mi anterior serenidad. Ahora soy sólo un desorden sin sentido. Cada parte de mí se siente perdida y confundida en un mundo que se destruyó a sí mismo. Mi mano se dirige hacia la lapicera para intentar retomar la escritura de mi diario, pero ya no me siento capaz de plasmar ninguno de mis pensamientos dentro de esas amarillentas hojas. Me siento constantemente perseguida por las más terribles pesadillas, que tú jamás vivirás ni en un millón de años. Ésta es la realidad. Mi mente ha quebrado después de todos estos sucesos y ya no sé ni quién soy. Los de mi pueblo me llaman loco, pero el monstruo dentro de mí me llama... Humano.
Chica, oh por dios, esto es casi tal cual como me pasó en cierta ocasión hace años. Suelo sentirme identificada con tus escritos, eso es encantador y un poco espeluznante(?) Jajaja. Me encanta que tengas esa facilidad de llenar de sentimientos un escrito tan cortito, me encanta <3 Te leo luego, Blair