Sobre la ciudad se asentó silenciosa la niebla… mas no era una niebla normal. Era aire tóxico que indicaba que sus propios habitantes querían destruirse.
El smog que contamina el ambiente de las grandes ciudades. Ese es el gran defecto del progreso industrial.
Aunque es cortito, transmite mucho este nanorrelato. Es cierto, el ser humano es tan estúpido que no cuida el medioambiente lo suficiente y de esa forma, se destruye a sí mismo. Es una buena crítica a esta realidad tan dura, lo has escrito de una forma hermosa y eso está muy bien. Además has sabido condensar una idea que tal como está escrita, no deja lugar a la duda, simplemente te deja lugar a reflexionar y a pensar, en qué estamos haciendo mal. Quizás si todos tuviésemos un poco más de conciencia para con respecto al mundo, este iría mucho mejor y muchas catástrofes, podríamos evitarlas. Al fin y al cabo, solo tenemos un mundo y debemos cuidarlo, así como él nos cuida a nosotros. Me ha encantado, todo en orden. ¡Sigue escribiendo!
Muy, pero que muy corto y muy, pero que muy cierto e interesante. Y es que los humanos podemos ser los únicos animales inteligentes pero no lo somos en cuanto hablamos de naturaleza, porque más de la mayoría de la población no se da cuenta que debemos cuidar el mundo en el que vivimos. No, les importa más el dinero y tener muchos beneficios, les da igual que nos estemos muriendo lentamente y, precisamente, por nuestra propia culpa. Y para la poca gente que intenta cuidar el medioambiente y reciclan, son llamados hippies locos y, al final, el camión lo echa todo en el mismo cubo... que vergüenza. Y en este escrito tan corto lo has dejado bien claro. Estamos cavando nuestra propia tumba y no nos queremos dar cuenta. Sigue así ^^