Poco a poco mis lágrimas luchaban por aflorar en mis ojos. No tengo unos ojos de un color inusual, ni especialmente bellos o exóticos. Simplemente me permiten ver, con horror, cómo el amor de mi vida sonríe ante el shock que me han causado sus palabras. La peor pregunta desesperada del mundo escapó de entre mis labios antes de que pudiese pensar siquiera en coserme la boca: "¿Acaso vas a dejarme?". Error fatal. Nunca se ha de preguntar aquello sobre lo cual se conoce la respuesta. Él tiene ese rostro que me da miedo. Su cara está tensa... Sus pupilas se dirigen a todos sitios y a ninguno en un movimiento desacompasado. La agresividad le apresa. Sin quererlo... O quizá a favor de su voluntad, se convierte en aquello que me aterra. Un hombre. A mí me dan miedo. Y cuando es un hombre, fuerte, grande y majestuoso quien me mira con desprecio... Quiero desaparecer. Me encojo y no puedo dejar de temblar. No puedo huir ni ponerme a salvo... Porque el amor que arde en mí gritándome que intente retenerlo a mi lado me lo impide. Pero mi cuerpo quiere dejar de sostener mi desesperación y amenaza con arrojarme al suelo. No me va a dejar moverme. Hasta mi estructura interna me traiciona. Lloro. Empiezo a sentir los dolores de cabeza que me anuncian que voy a perder la cordura... Y no amenazan en vano. Mientras él dice con la frialdad del mármol: "Ya te he dejado."; yo siento cómo la tensión muerde mis sienes. Todo está fuera de control. Las ganas de abrazarle me ahogan, se vuelven contra mí. Me atenazan. Le amo. Quiero que vuelva en sí. Quiero que sea ese ser pacífico que calma mi éxtasis cuando me altero. Pero ha desaparecido. Mis manos le buscan temerosas en el vacío... Sin éxito. Tengo que quitarme de en medio para no ser atropellada por su odio... Y se va. Acaba de empujarme al vacío en el que casualmente he encontrado este ordenador... Y este rincón de la web. Pero se olvidó de tirar conmigo a mis roídas ganas de vivir. Teclear en la vida no es tan fácil como en este relato. Aún así he de intentarlo, y superar el instinto para escribir: FIN.