Expulsión.

Tema en 'Fanfics abandonados sobre Libros' iniciado por GianmarcoPerú, 2 Agosto 2011.

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    GianmarcoPerú

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    Piscis
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    Título:
    Expulsión.
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    814
    Expulsión

    Primera Parte

    -¡Tú, rubio infeliz! –señaló Ron al encontrarlo.
    Draco Malfoy detuvo sus risas al reconocer aquel grito. Los alumnos que cruzaban el pasillo se giraron ávidos de curiosidad.
    Ron respiraba agitadamente, rojo hasta las orejas por la ira que lo carcomía. Su ceño estaba perfectamente fruncido y su mandíbula tensa.
    -¿Son mis ojos o es que tu cara ya da juego con tu cabello?
    -Déjate de payasadas.-cortó dejando bien en claro que no andaba de humor.- ¡Sé lo que le hiciste!
    Malfoy pareció sorprendido una fracción de segundo. Medio sonrió y con una voz de burla contestó.
    -¿Y qué, no te gustó lo que viste?
    Ron no pudo más. Su nivel de tolerancia llegó al límite.
    -Después de clases, en el Bosque Prohibido.-citó con las manos presionadas.
    -¿Eso es un reto, Weasly? – su semblante cambió a uno serio.
    Ambos, de repente ignoraban lo que sucedía a su alrededor.
    -Practica bien tus hechizos de defensa, no querrás olvidártelos precisamente hoy al atardecer.-burló, escéptico en cada palabra.
    Ron sonrió de manera insidiosa.
    -No necesitaré de la magia.
    Y se marchó, dejando a un Malfoy aturdido.
    *
    El muchacho bajó las escaleras con expresión dura, y cayó a la cuenta al encontrar desierta la Sala Común. La noticia de que él y Draco iban a pelearse era pública en su aula y quizás de otras más.
    Se dirigió con pasos sólidos a las puertas y al momento en que la abrió descubrió la figura lívida de su amiga, apoyada en el muro de al frente.
    Sus miradas chocaron y exigieron no comunicarse oralmente, sus ojos lo decían todo aunque ni advirtieran de ello.
    -Hermione.-se animó por fin a soltar.
    Ella no se detuvo a contestar. Desvió su mirada al suelo pedregoso intentando desaparecer ese instante.
    -¿Por qué…? ¿Harry donde rayos esta? Lo he buscado y…
    -¡Idiota!- exclamó en un quejido, pretendiendo ser valiente.
    Ron advirtió de su mala defensa. Estaba afligida. ¿A quién engañaba, por qué no le decía la verdad? ¿No confiaba lo suficiente en él?
    -¡Caramba, Hermione, qué genio!- repuso fingiendo molestarla.
    No debía saber sobre la pelea, aunque lo más probable era que hasta esas alturas ya se haya informado. Igual, debía desvincularse lo más pronto de ella y callar su consciencia.
    -Dime el porqué.- lo miró y halló la batalla con sus propias lágrimas en sus ojos.- ¡Por qué haces esto!
    -¿De qué hablas? Yo… yo no haré nada.- se protegió retirándose para luego caminar por el lado opuesto, con un remordimiento inexplicable.
    Ella permaneció quieta ahí unos minutos.
    -¡Espera, Ron!
    A unas yardas de su posición Hermione corría hacia él, el cabello agitándose de aquí hacia allá.
    Ron no sabía cómo reaccionar. La única sensación que invadió su mente fue los brazos de su amiga rodeándole el cuello y precipitándose a su cuerpo.
    Le estaba abrazando, así como si nada.
    -Harry será expulsado de Hogwarts, no quiero que tú tampoco lo seas. Mucho menos por los juegos de Malfoy. No vale la pena, tú lo sabes.-decía a su oído.
    Ron tragó imperceptiblemente y alejando los brazos de Hermione explicó.
    -Es por eso que hago esto. Además ya es tarde para reivindicarme.
    -Ron…
    -Ahora Harry ya debe de estar de camino a la casa de sus tíos. ¿No? –conocía la respuesta, pero quería oírla salir de la boca de ella para decirse que no era ninguna pesadilla.
    Asistió, con pesar.
    -Nunca pensé que la habitación que compartíamos sería sólo por cuatro años. Créeme que pensé que duraría hasta el final… Descuida Hermione, siempre lo visitaremos.
    -No es eso.-negó con la cabeza.-lo que sucede es que tu también quieres ser expulsado, quieres marcharte de Hogwarts pero no sin antes partirle la cara a Malfoy.
    Su postura cambió, fortaleciendo cualquier fragilidad.
    -Nos vistes a Malfoy y a mí la noche pasada en el pasillo. ¿Verdad? ¿Ya sabes lo que pasó? –inquirió para la gran impresión del pelirrojo.
     
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    GianmarcoPerú

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    Expulsión.
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    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
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    1530
    ¡Hola! Lo siento por no haber presentado el fik en el anterrior tema u.u este escrito lo hice ya hace unos meses atrás y quise volverlo a subir por distintas razones, espero que sea de su agrado y... como sea, disfrútenlo! xD
    Expulsión
    Segunda Parte
    Harry recordó el nerviosismo en los ojos de su amiga, aquellos que a menudo descansaban una paz de infinita pureza. Pero se había equivocado. Ella no era así. ¿Desde cuándo dejó de serlo? Se preguntaba una y otra vez, ahora conocía la irrefutable respuesta.
    Cerró los ojos, dejándose vencer por sus pensamientos. A veces el mejor camino para escapar de la realidad era descansar. Por vez primera Harry Potter deseó jamás despertar.
    El expreso de Hogwarts aulló, indicando su partida.
    Hagrid, el guardabosque y semi gigante contempló como el tren de un inmaculado rojo desaparecía en la niebla, arrastrando consigo a Harry.
    *
    -¿Es posible que esto no tenga ningún reparo? ¿Usted no puede impedirlos?
    -Yo sólo soy el Director, Hermione. No puedo intervenir en algo así. Además, esto lo causaste tú. Debes de asumir las consecuencias de tus actos, ya es hora.
    -Pero yo no -desvió la mirada- no pensé que llegaría hasta este extremo. Nunca quise que ellos se…
    Sus palabras se apagaron, era difícil acabar con esa oración. Incluso pensarlo. ¿Cómo podría anticipar que era victima de una actuación? ¡¿Cómo?!
    -Sólo dime algo. ¿Qué tan fuerte es tu vinculación con las Artes Oscuras? –la pregunta le cayó de manera imprevista.
    La muchacha se erguió y sosteniendo la mirada de Dumbledore declaró con voz inexpresiva.
    -Desde que comencé a salir con Draco Malfoy. Después de la muerte de mis padres, Señor.
    Dumbledore meditó su respuesta unos segundos de prolongado silencio.
    -Tengo entendido que Harry sabía de esto, y que buscó como solución atacar a Malfoy en su misma casa, la anterior noche para poder vengar todo lo que realizó.
    -Pensaba que así esto acabaría. Lo empeoró, eso hizo –parecía una adolescente en estado incomprendido.
    Dumbledore descartó esa imagen. Hermione no le engañaba, hasta ahora.
    -¿Ronald Weasly?-inquirió con súbito interés.
    -¿Qué tiene? –presionó los puños.
    -¿Le dijiste la verdad o es que esperas también que acabe en la misma situación que Harry? –suponió.
    -Le devolví los recuerdos de lo que vio ayer. Creí que era lo mejor, quizás para que recapacite y tomé como salida dejar esa postura de chico idiota- habló sin pensarlo.
    -Así que tú bloqueaste su mente. Oh, Hermione, hasta que alturas has llegado a parar - avanzó hasta su escritorio, y apoyó una mano en el - ¿Sabías que él los había oído a ambos? Tú no querías inconvenientes y trazaste un bloqueo en su mente con el hechizo Inconfundible. Pudiste haberle arrebatado la vida en el proceso. Sin embargo, lo hiciste.
    -Señor-citó ella, manteniendo en su rostro una seriedad insidiosa- Ron ni nadie ya me importan. Es más, creo que esta conversación alcanzo a sobrepasarse en detalles.
    Elevó su varita a una velocidad increíble, señalando directamente a la figura azorada del Director, quien por un mezquino segundo vio reflejado en el cuerpo de la muchacha la esencia de Lord Voldemort.
    -¡Abvra Kadavra!
    Una luz verde cegadora cubrió el despacho.
    *
    Una oleada de frustración resurgió en su cabeza, dejándolo anonadado y con la guardia baja en sus movimientos. Tocó su frente y deslizó su cuerpo en el árbol que momentos antes se apoyaba. Aún conservaba el punzante dolor en su memoria, pero no importaba… Ya no.
    ¿A caso Harry también era conocedor de aquello? ¿Era por esa razón que fue explícitamente expulsado de Hogwarts?
    Más recuerdos invadieron su mente, provocando un escozor en todos sus huesos. Aquellos recuerdos… eran los verdaderos… los que no fueron manipulados o violados en algunos aspectos.
    Él bajaba los peldaños de la torre, las antorchas fijadas en intervalos eran la única iluminación existente. Había subido para cumplir su castigo encomendado por Snape, y debía ir lo más rápido a su alcoba para entregar las tareas del día siguiente hasta que al llegar a piso firme, oyó un repiqueteo que fue apagándose, o mejor dicho alejándose. Ron decidió investigar la procedencia de ello y con cierto temor se apresuró por oír nuevamente el sonido, pegado a las paredes ásperas y evitando causar cualquier ruido. Llegó a la esquina, en donde dos pasillos opuestos se abrían. Por un instante iba a dejar su estúpida búsqueda. Incluso se había vuelto.
    -No puedo hacerlo, entiende- esa voz lo petrificó.
    -¿El qué, estar a solas conmigo?-frunció el entrecejo sin comprender y giró velozmente para poder oír. Sabía que, al pabellón izquierdo su mejor amiga y la persona más repudiada por él se hallaban, mezclados en una confusa conversación.
    -Siempre estamos a solas- corrigió ella sin una pizca de desaprobación en lo que dijo- lo que quiero decir es que… ¡Oh, Draco! Espera- reía tontamente.
    -No nos hemos visto desde la desaparición de esos críos, que por cierto ahora son de buena utilidad para mi padre- opinó.
    -¿Quiénes críos? ¿Luna y Neville?
    -Si, esos. ¿Es que ese par también son tus amigos?- mostraba insatisfacción.
    -Algo por ahí. La cuestión no es esa. Debo irme, Harry parece sospecha sobre lo nuestro y temo que interfiera.
    -¿Ese mocoso? ¡Anda, por favor! Yo que me las intentaba arreglar sólo con Dumbledore y ahora también será con Potter. ¡Qué demonios! –hubo fastidio en su voz, mucho.
    -Ya veré como me las arreglo, no te preocupes. Ya me…
    -Aun no.
    Ron imaginó los labios de ellos dos fundiéndose en un beso, uno de implacable anhelo.
    Unos pasos torpes se fueron apartándose. Crujió una puerta al abrirse y acto seguido se cerró, llevándose consigo la presencia de ambos jóvenes a una habitación claramente desolada.

    -Ron. Espérame, detente. ¡Ya, por favor!
    Este se deshizo de su agarre apartando bruscamente su brazo.
    -No me molestes, Hermione- advirtió, iracundo sin frenar sus pasos.
    -¡Te pido que no lo hagas! ¡No vayas con el Director!
    -¿Y qué mierda esperas que haga, estar de brazos cruzados mientras observo como tu “amigo” selecciona más personas para armar un ejército a favor de Voldemort, a contra de su voluntad? ¡Dios, qué sucede por tu cabeza al estar metida en eso! ¡Apártate, ya hazlo! No me obligues a…
    -¿Me acusarás, en serio quieres que vaya directo a Azkaban? –Sus ojos brillaron tenuemente y convencieron a Ron de escuchar- Si le dices al profesor no quedará de otra. Mira, tengo una mejor opción. Hablaré con Dumbledore, le contaré todo. Tal vez podría ayudarme, sí, eso serviría y nos ayudaría a ambos.
    Ron retrocedió, analizando sus palabras.
    -Prometo que lo haré. Tú no te perjudicaras en nada. Solo pido a cambio tu silencio.
    Él asistió, frunciendo los labios.
    -Esta bien, pero escúchalo y hazle caso en lo que te diga.
    -Como digas, Ron –sonrió- Gracias.
    -Como sea, iré a dormir- giró y al hacerlo fue victima del hechizo Inconfundible dirigido por la muchacha que desde chicho admiró y amó, aunque a sus espaldas.
    -Es mejor que lo olvides, pero de esta forma es más confiable.-fue lo único que alcanzó a oír antes de desplomarse y perder la conciencia.

    -Hermione… –susurró Ron, flexionando sus piernas y permaneciendo unos largos minutos así, en la oscuridad del Bosque Prohibido.
    El viento ululaba, meciendo la copa de los fornidos árboles que lanzaban sombrías siluetas danzantes.
    -Así que después de todo haz venido. Vaya, qué formidable- ironizó una voz.
    Ron se incorporó. Sus piernas flaqueaban, pero pudo ocultarlo.
    -Acabemos con esto pronto- indicó este con frialdad.
    -Lo mismo sigo, Weasly.
    Draco Malfoy se hizo visible al presentarse, en el otro ángulo del claro.
    Portaba su varita.
     
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    TheVictimSoul

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    Aries
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    Waaaaaaaaaa pero cuantas sorpresas en solo 2 capítulos 0.0 Cuando leí que Hermione mataba a Dumbledor casi me da un paro *_* Jajajaja espero la conti que ya sabes que a mi los líos amorosos mezclado con un poco de drama me encantan :D Y ese "triángulo amoroso" entre MI xD Draco Ron y Hermione me encantó. Waaa todavía no lo supero, Granger así de "malvada" y Ron, pobre tan inocente u.u. Por cierto, tu forma de narrar es impecable, la ortografía igual y que no se hable de la magnífica historia que te hace pedir más. Aquí voy a estar yo esperando!!
    Besos y sigue así.
     
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    GianmarcoPerú

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    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
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    Gracias por haberme leído, en especial a ti Soul ¡Disfrúta esta parte también! (:
    Expulsión

    Tercera Parte

    La luz verde inundó la habitación. El cuerpo de Dumbledore cayó de espaldas con un sonido sordo. Hermione se acercó con la varita aún en la mano y entrecerró los ojos, ligeramente desconcertada.
    El anciano tenía fija su mirada en ella. Una mirada en la cual sólo la incertidumbre reinaba.
    *
    La luna ocupaba su sitio de suprema jueza en lo alto del firmamento. Una suave brisa acarició las copas de los árboles, agitándolos por un momento.
    -¡Everte Sta…
    -¡Expulso!-anticipó derribando a su oponente y haciendo que este chocase fuertemente contra el tronco de un árbol.
    Algo crujió, quizás la madera, quizás alguno de sus huesos.
    -¿Qué ocurre, Weasly? No creí que fueras tan débil.
    Ron se propuso incorporarse. No evito que sus piernas flaquearan.
    -Retiro lo dicho. Sí lo eres- se corrigió Draco, medio divertido medio serio.
    -Procura dejar de decir estupideces, Malfoy.
    -¿O qué, me vencerás con tus patéticos temblores?-señaló sus extremidades- Mira, Weasly eso no tiene ni pizca de gracia.
    -¡Por qué fue ella! –Clamó sorprendiéndolo un segundo- ¡¿Por qué de todas las que te rodean escogiste a ella?!
    Ron advirtió la frustración en su propia voz.
    Nunca esperó tal respuesta. Nunca.
    -Porque la amo.
    Un pensamiento lo abrumó. El mal equilibrio en sus piernas desapareció.
    Una aversión incapaz de someter cayó a aquel muchacho de rubios cabellos y ojos grises como el acero.
    Lanzó un hechizo que golpeó directamente en el pecho a Draco, y no vaciló en dar otro y otro… Una parte de él disfruto mientras que el muchacho se retorcía sobre la superficie, delatando su calvario.
    -¡Crucio!
    Fue el golpe final.
    Draco profirió una secuela de gritos que resonaron por todo el Bosque Prohibido.
    Ron reparó en su acto. Había realizado uno de los hechizos imperdonables. Él…
    -¿Malfoy?-oyó la creciente desesperación en su voz- ¡Malfoy!
    Draco presionó los puños, impotente. Sentía la cabeza por explotar. No alcanzó a oír el llamado de su adversario a pesar de la corta distancia que los separaba.
    Los músculos de Ron se hallaban tensos, presos de la angustia. ¿Qué había hecho?
    Sostuvo la idea de llevarlo con él a Hogwarts, directo a la enfermería. Podría recuperarse. La cuestión era el tiempo. ¿Tardaría en el trayecto lo suficiente para que el corazón de Malfoy diera su último latido?
    -¡Sectusempra!
    Un haz luminoso cruzó el cuerpo de Malfoy, provocando profundos cortes en su piel y desangrándolo rápidamente. La blanca camisa que llevaba puesta se tiñó de un rojo escarlata, y sus movimientos se hicieron menos perceptibles.
    La imagen del nuevo Malfoy quedó grabada en la mente de Ron. Una aprensión nació en el, que incluso hizo olvidar cualquier rastro de odio hacia el Slytherin.
    -Muévete, muchacho. Debemos irnos.
    Giró la cabeza, no queriendo una parte de él saber la apariencia de aquel homicida.
    -Snape- susurró al reconocer su figura negra.
     
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    TheVictimSoul

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    Aries
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    Noooooo mi Dracoooo T.T ayyy que bonito Draco ama a Hermione :D pero Ron casi me lo mata ¬¬ espero la continuación ¡debo saber que le va a pasar a mi rubio platino!, y mejor aún ¡Debo saber como va a reaccionar Snape con Ronald! ¿Lo llevará con Dumbledor?, ¿o no? WAAAA espero mi conti. Sigue así, vas para escritora profesional ;)
     
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    ¡Vaya, no puedo creer que haya actualizado este fic! Lo había dejado hace varios meses pero gracias a ustedes lo he vuelto a postear, y sobretodo a continuarla. Este es un capítulo actual, espero que sea de su agrado. ^^
    Cuarta Parte
    La niebla allá fuera dificultaba la trayectoria hacia Kings Cross. El maquinista gruñó, maldiciendo el brusco cambio del clima y esperó la aparición de su asistente que segundos después regresó del baño, estrujando su estómago en gesto de dolor.
    -¡Hasta que por fin, muchacho! Llama a Dumbledore y comunícale que tardaremos más en regresar. Y. —añadió. —también hazles saber a los pasajeros.
    -Pero Señor, sólo está aquel estudiante expulsado. –le recordó con voz estrangulada. No oyó respuesta por parte del maquinista puesto que salió como una exhalación hacia el baño otra vez.
    *
    Harry se arrebujó más en el asiento debido al frio que parecía aumentar a cada segundo y empezó a sentir aquel agudo y molesta punzada en la cicatriz de su frente. Reprimió las ganas de gritar e hizo frente a la escena que se manifestaba ante sus cerrados ojos.
    -No me estarás mintiendo ¿O si?—siseaba la voz de Voldemort con una leve desconfianza.
    Estaba en un salón oscuro, iluminado tan sólo por el haz de luz que proyectaba la varita, y que recorría la figura lívida de Dumbledore en el suelo.
    -¿Cómo cree? No me atrevería. –respondió otra voz que se alarmó al escuchar. La mirada de Voldemort cayó sobre una estudiante que Harry conocía perfectamente.
    -Así que Dumbledore fue asesinado, y por uno de sus más estimados alumnos. –se deleitó al advertir la presencia de la traición. –Verdaderamente no pensé que fueras capaz de hacerlo, Hermione. Lo admito y me rectifico por mi tan poca credibilidad en ti.
    -Gracias, Señor. –Asintió ella, ascendiendo la vista con decisión. —Dígame, ahora que he cumplido mi parte ¿Cumplirá la suya, no es así?
    Los labios de Voldemort se curvaron lentamente en una sonrisa y… la escena se disolvió provocando que Harry se lanzara hacia adelante con un brazo estirado. El nombre de Hermione permanecía en su boca.
    *
    Ron no tenía despejados ninguno de sus pensamientos en concreto. Desde la relación amorosa entre Hermione y Malfoy hasta la muerte del Slytherin que presenció éste hace unos segundos atrás. Incluso ahora no tenía ni la menor idea del porqué seguía a Snape. Realmente no deseaba hacerlo, pero tenía una corazonada desconocida que le decía no abandonar el campo de juego, por más riesgoso que parezca.
    - Pro…--se interrumpió el mismo al ordenar sus nociones, sin dejar de caminar claro.
    Snape había herido gravemente a Malfoy hasta llevarlo a la inconsciencia… o la muerte. No estaba seguro. Pero eso le eliminaba cualquier respeto hacia su persona, inclusive desmerecía un trato normal por la seriedad del asunto.
    - Snape. –dijo firme y claro bajando un desnivel con torpeza.
    Snape, ya en la superficie plana, frunció el seño pero ignoró tal llamado.
    - ¿Dónde diablos estamos? –preguntó, asombrado al contemplar el más desmesurado y grueso árbol nunca antes visto en su vida.
    - No te quedes atrás o a menos que gustes compartir una agradable experiencia con las criaturas que habitan acá. –habló inexpresivamente moviendo su varita en dirección al árbol exorbitante.
    La tierra empezó a sacudirse por unos instantes, causando a Ron una impresión terrorífica que se intensificó más al ver cómo el árbol que yacía frente suyo se elevaba marcando un camino circular hacia abajo.
    - Mama mía. –susurró incapaz de someter su excitación.
    La tierra se detuvo justo en el momento en que Snape realizaba unos hechizos de protección por los alrededores y resolvía bajar las peligrosas escaleras.
    - ¡E-Espera!—Y fue al alcance del que una vez fue su profesor de Pociones.
    *
    Su escoba y demás equipaje se hallaba en el último vagón del tren, aunque aun conservaba su varita. Y eso era la herramienta más importante para proseguir con su plan. Cruzó cada puerta del tren con unos simples Alohomora’s y ya estaba en el último vagón cuando ocurrió lo inesperado. El expreso de Hogwarts se detuvo con un sonido parecido al de una sirena. Una voz proveniente de ella decía:
    - Pasajero queriendo huir. Pasajero queriendo huir. Pasajero queriendo huir...
    - ¡Alohomora! –la cerradura accedió y él empujó la puerta precipitado, sabiendo que cada segundo ahí significaba su derrota.
    - ¡Accio Escoba! –exclamó al tiempo en que esta salía disparada de un rincón y era rodeada por ambas manos de Harry, quien atravesando el pasillo derribó la puerta del vagón principal y salió como una flecha inmediatamente hacia Hogwarts.
    El maquinista y su asistente se hundieron en una depresión mientras observaban la marcha de Harry Potter.
     
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    O mi dios....xD..... ¡NO ME LO CREO!, Hermione conspirando con Voldemort, Draco puede estar muerto (rezare para q no xD), Ron tratando a Snape con un aire de ¿superioridad?. Ayyyy no puedo hacer otra cosa q esperar la conti y q Harry ponga un poco de orden ¿Qué pensará el de su amiga?.
     
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  8.  
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    ¡Muchas gracias a los lectores que constantemente se toman el tiempo a pasarse a leer este fic! (=
    CAPITULO 5
    Las gradas que conducían hacia el subterráneo eran antiquísimas, y sino hubiese sido por las llamas que bailaban en cada antorcha muy posiblemente Ron tendría ciertas dificultades. Bajó cuidadosamente, arrimándose a la pared pedregosa de quién sabe cuántos siglos de antigüedad y esperando muy en el fondo dar con el final de aquella aventura. Por supuesto que estaba en lo incorrecto al no haber llevado a Snape con Dumbledore, pero nada podía hacer para frenar sus ansias de hallar una respuesta clara y concisa. Estaba desesperado, lo sabía, pero una vez pisado el terreno ya no valía retroceder. Sería un acto deshonesto para un mago como él, sería una decepción para Harry y sus amigos. Por lo pronto lo más adecuado era seguirlo y obedecerlo como un perro faldero.
    Necesito saber lo que oculta. Necesito dar con una explicación sobre todo lo que ha estado ocurriendo estas últimas semanas. La expulsión de Harry, la impasibilidad del Director frente a ello, el secuestro de Neville, Luna… y también el comportamiento de Hermione. Pensó lo último con un resentimiento. Tragó y dirigiendo su mano hacia el bolsillo de su pantalón se llenó de coraje. Su varita descansaba ahí, preparada para ser blandida y brindarle protección. ¿Cómo podía sentirse solo?
    Advirtió que Snape se había detenido frente a un muro bañado de polvo y lo contemplaba detenidamente. Iba a gastarle una broma pero de improviso, unas líneas bien marcadas empezaron a dibujarse en este muro formando un rectángulo. Ron no estaba seguro si lo que ocurría era producto de su imaginación o si realmente sucedía tanta fantasía frente a sus ojos. Por fin decidió creer la segunda opción, porque después de todo él y su vida pertenecían a un mundo mágico.
    - Ábrete Sésamo—susurró para sus adentros, preparándose para la siguiente sorpresa que le estaría aguardando tras la puerta.
    *
    Como si fuera una mierda. Así se sentía Draco Malfoy luego de ser derrotado por el menor de los Weasly. No recordaba muy bien que lo llevó a la inconsciencia pero sí sus primeras victorias; parecía que su memoria había sido dañada, pero no podía decir que intencionalmente puesto que en gran parte eso lo beneficiaba. ¡Como si quisiera tener recuerdo de su enfrentamiento no-ganado con Weasly!
    Se incorporó a duras penas, aún sentía el escozor en su piel y la debilidad en su cuerpo. ¿Pero qué coño le había pasado? Se dio un vistazo a las prendas que tenía y las llegó a comparar con el traje de un pordiosero, incluso se podría decir que peor. Su camisa de un inmaculado blanco ahora tenía rastros de sangre seca, su pantalón dejó de ser planchado para estar arrugado y sucio por la tierra, su varita… ¡No encontraba su varita!
    Hurgó en cada bolsillo y en la tierra donde minutos antes estaba recostado, palpando a tientas y desesperadamente… No podía, no en esas circunstancias… era imposible… la varita que debía haber protegido, la varita de Lord Voldemort había desaparecido.
    Sus pupilas se dilataron al proyectarse a él mismo en el futuro, siendo torturado por el Señor Oscuro y sin compasión alguna… también imaginó la situación en que acabaría su familia y Hermione si la verdad saliera descubierta. No. Ella ni nadie debían enterarse sobre la pérdida de la varita de sauco, tenía que recuperarla a como de lugar.
    Sólo un pensamiento se grabó en su mente luego de tranquilizarse. Dar con el paradero de la última persona que lo vio: Ronald Weasly.
    *
    Harry aterrizó con un sonido sordo en las afueras de Hogwarts, inquietándose más con cada segundo que pasaba pero tratando de mantenerse bajo control para hacer su aparición de la que una vez fue su escuela en la que se sintió querido y valorado.
    Dejó su escoba en los alrededores del Bosque Prohibido y se dispuso a poner en marcha el plan que consistía básicamente en hacerle entrar en razón a su mejor amiga.
    Caminó con pasos largos hasta llegar a una abertura que separaba la ventana con el suelo (no sabía ni por qué y para qué servía) y se dejó vencer por sus instintos, entrando forzadamente por aquel agujero angosto. Finalmente logró salir y se escondió tras una columna colosal cuando dos estudiantes de Gryffindor pasaron hablando acaloradamente.
    - ¡Dicen que los dos se enfrentaron en una batalla a muerte!—decía una muchacha con voz desmesurada.
    - ¡Vaya! Y yo que pensé que el tal Ronald no era más que un charlatán y cobarde—comentó la otra demostrando su reprobación consigo misma. —pero que se podría esperar, al fin y al cabo era amigo de Harry Potter. ¿Verdad? Seguro se le pegó la mala maña.
    - Si, pero ya sabes, lo expulsaron, el pobre estará solo a partir de ahora. ¡Ni la muggle esa la quiere! Y siendo su mejor amiga por lo que sé.
    - Lo dudo. Ella está muy colgada por Draco. ¿Te conté que la otra noche los vi haciendo…?
    Harry no lo toleró más. Salió de su escondite con los puños apretados y con el rostro rojo de la cólera, apuntando firmemente a las dos jóvenes con su varita.
    - ¿Pero qué narices creen que hacen? Refiriéndose así de sus compañeros de Casa, y a sus espaldas. Qué bajo. —escupió con tono informal y sin intenciones de repararlo. —Ahora, díganme. ¿Qué ocurrió en mi ausencia? No quiero mentiras, se los advierto.
    Las estudiantes estrujaron los cuadernos que tenían bajo sus brazos e impotentes llevaron a Harry por el pasillo en busca de un lugar seguro y secreto, donde podrían responder a las interrogantes del mago.
     
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    TheVictimSoul

    TheVictimSoul Entusiasta

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    Noooooo ¿me torturas?, te gusta torturarme verdad? T.T jajajaja quiero saber que pasa luegoooooo. Un capi algo corto pero como siempre muy bien narrado y ¡hermooosooo! Wiiii mi Draco sigue vivo, eso en parte es demasiado lindo pero aunque odie admitirlo me preocupo por Ron. ¿A ver que era esa pared?, ¿Y al otro lado que habrá?, y volviendo con mi rubio platino hermoso, ¿Perdió la varita de sauco?, aver aver Draco querido estás en problemas ¬¬ y Hermione?, no me pusiste muchos datos sobre la pequeña leona!!! uuuuuu vas a terminar matándome de ansiedad y curiosidad ¡me derrito, me derritooooo! Bueno aquí esperaré el siguiente capi, aqui... no me voy a mover xD. Besoooos sigue así que yo y tus demás lectoras queremos saber más sobre esta historia que promete demasiadoooo.
    TheVictimSoul: cuiiidate sashaaaa .... y perdón si me emocioné con el comentario xD
     
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