Esa Lluvia Tardía Escucho afuera las gotas caer. Es pura ironía, durante el sol no se asomó ni una nube; en esta madrugada se amontonan para saludarme. Lástima, yo estoy muy entretenida. Siento al cielo llorar, yo estoy bien, gracias. Ella toca mi aluminada ventana, pero yo solo observo la parpadeante ventana de mi navegador que me avisa otra notificación. El agua del cielo quiere que olfatee su aroma húmedo, pero el polvo de mi habitación ha tapado mis fosas nasales. Solo me cuesta un poco respirar, al menos cuento con mi boca para eso tan vital. El regalo de la condensación desea que la pruebe, que salga y me deleite con su sabor. Yo solo quiero que en mis papilas gustativas estén el sazón de la victoria y la razón. Finalmente en Puerto Rico cae lluvia, pero mi coraje por su egoísta atraso no me permite celebrarlo con Bomba, Plena y Trova. ¡Que se quede esperando ella ahora!