Entre la niebla

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Shassel, 5 Agosto 2013.

  1.  
    Shassel

    Shassel Usuario común

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    Entre la niebla
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    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    12
     
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    Soñar, que maravilloso era soñar con una fantasía que nunca sería realidad.

    Ahora que he vivido lo suficiente, sé que amar, no es a veces una hermosa realidad.

    Querido desconocido, antes de entregar mi alma al eterno vacío de la muerte, quisiera escribirte por primera y última vez.

    Amor, a veces me pregunto, ¿Dónde murió mi amor? ¿Dónde se escaparon mis anhelos y dónde perdiste tu alma…?


    CAPÍTULO 1: EL DÍA EN QUE TE CONOCÍ


    No pude evitarlo, mi desesperada manía por la perfección algún día sería mi perdición, que terquedad la mía. Las pruebas del colegio eran agotadoras, aun así debía demostrar que era la mejor, sin importar que eso significase no dormir toda la noche.

    A penas podía caminar, eran las 6 de la mañana y ya me estaba arrepintiendo de mi enorme sacrificio, caminando cual mosquito fumigado, logré llegar a la ducha y despertar mi ánimo con el torrente de agua helada, mala idea.

    — ¡Aaaaaaah! —grité fuertemente al sentir el golpe del agua fría sobre mi cuerpo—. Tengo que despertar, tengo que despertar —intentaba convencerme.

    Una vez fuera de la ducha el resto era sencillo: vestir el uniforme, peinarme, hacer algo para disimular las ojeras, alistar la mochila con las tareas y los libros del día, ya saben, la misma rutina de siempre.

    A veces olvidaba que podía ser muy lenta, aún no había desayunado y, como era mi costumbre, ya estaba retrasada. Tomando la mochila con velocidad desesperada, salí de mi casa olvidando para variar: la sombrilla y mi abrigo de invierno.

    — ¿Cómo puedo ser tan…..? —me insultaba a mí misma al ver como a medio camino, comenzaba a caer una ligera llovizna que empezaba a humedecer mi delgada blusa del uniforme.

    Resignada, aceleré el paso para poder llegar a la parada del autobús del colegio antes de que la lluvía cayera a grandes cantidades, al menos ya estaba cerca. A pesar del frío que me embargaba, y la fuerte preocupación por el examen del día, debía admitir que me sentía feliz, aquella era una mañana de neblina, no saben cómo amaba esos días, ojalá hubiera llevado mi abrigo.

    El misterio de lo que pueda estar en el camino me encantaba, en días como esos, agradecía mucho vivir en un lugar como aquel, lleno de bosques frondosos y antiguos caminos de piedra, limpio, sereno, un lugar donde a pesar del avance de las selvas de asfalto, aún podías respirar un reconfortante aire puro.

    Siempre creí que nunca encontraría el amor en un lugar como ese, de hecho, eran pocos los muchachos de mi edad que se atrevían a quedarse en un lugar así, todos preferían las fiestas y la diversión a vivir en un lugar tan aburrido y alejado de la ciudad. En innumerables ocasiones, fui tachada de “rara” o “socialmente aburrida” al decir que prefería el rumor de los árboles cuando los acariciaba la brisa del verano, a estar en una fiesta llena de bailes estrambóticos y conversaciones vacías.

    No tenía muchos amigos pero amaba mi vida; estudiar, escalar montañas , todo para mí era una aventura, practicar algún deporte, capturar lagartijas, sencillamente, no deseaba más. A pesar de que tenía 15 años, y la mayoría de mis compañeras presumían del amor, no deseaba abandonar tan pronto mi niñez, al menos no hasta ese día.

    Mi despistada cabeza no me permitió percatarme de tu presencia, seguía caminando con la cabeza baja, procurando que la leve lluvia no mojara mi rostro, sin embargo, un repentino sentimiento extraño me obligó a levantar la mirada encontrándote por primera vez.

    Te mire fija y detenidamente durante un corto momento, era como si el misterio de tus ojos oscuros me hubiera embrujado dulcemente. De pie, vestido con el uniforme del colegio que más odiaba, estabas allí, protegido inocentemente por el techo de una casa que hasta ese día nunca antes vislumbre.

    Allí estábamos los dos, mirándonos confundidos como un par de tontos, en medio de una neblina que nunca podré olvidar.
     
    Última edición: 10 Septiembre 2013
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  2.  
    Marina

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    Oh, wow, se ve interesante, me gustó el inicio, la manera de la protagonista de narrar su vida, pero te pregunto, ¿voy a verle el final a este... supongo que es longfic? Porque en ocaciones he comenzado a leer y jamás les veo el final XD

    Espero que en verdad lo lleves a término, de antemano gracias si lo haces.

    Noté pequeñas faltitas que no robaron el gusto de la lectura, pero de todos modos las pondré:

    Repites ducha inmediatamente después. Tal vez quedara mejor así: "logré llegar a la ducha y despertar mi ánimo con el torrente de agua helada, mala idea" O quizás simplemente: "logré llegar a la ducha y despertar mi ánimo con el agua helada, mala idea".

    Ese ¡Aaaaaaa! Lleva h al final. "¡Aaaaaaah!"

    Después de saben, va otra coma.

    Creo que es "desayunado"

    ¿No crees que queda mejor así? "En días como esos, agradecía mucho vivir en un lugar como en el que vivía, lleno de bosques frondosos".

    Pequeños detalles que no son tan notorios, así que disculpa por traerlos a colocación ewe.

    Por cierto, me encanta la personalidad de la protagonista. Amar la naturaleza es genial.

    Saludos.
     
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  3.  
    Shassel

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    Hola Marina, muchas gracias por las correcciones, en verdad, muchas gracias,la verdad no creí que mi modesto escrito despertara interés, u.u y si, pienso darle un final, estoy trabajando en ello, la verdad que no había caído en cuenta sobre los errores, mi peque hermano estaba que brincaba por quitarme el ordenador, y eso me desespero para terminar el escrito lo más antes posible, ya mismo me pongo a corregirlo, gracias nuevamente por leer.
    :D Te envío un enorme abrazo a la distancia.
     
  4.  
    Sacnite

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    Hola!!! Pasaba por aquí y me llamo la atención el titulo..^^

    Me agrado mucho el comienzo espero que la continúes, me agrado el escenario en donde desenvuelves la historia me encanta que la chica le gusta la naturaleza y eso de escalar montañas y atrapar lagartijas simplemente me encanto, ( yo solía con mis amigos atrapar lagartijas pero era algo mala porque la lanza vamos con la onda al aire u.u jeje que mala era y ahora cada ves que puedo voy a escalar^^ ) volviendo al tema no me hagas caso xD....

    Me gusto que le dejes la intriga de no identificar a los personajes del todo y el desarrollo del encuentro y mas con la niebla como me encanta eso... A mi me quedo con la ganas de ver la continuación de como se desarrolla^^

    Espero que la continúes, me agrado^^

    No pude evitar leer el comentario que hiciste sobre tu hermano creo eso nos pasa a todos los hermanos siempre de importunos y mas cuando estamos en algo importante jeje

    Bueno Saludos!!! Nos vemos
    Si la continuas me veras por aquí nuevamente ^^
     
  5.  
    Shassel

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    Hola Sacnite, muchas gracias por tu comentario, me hace muy feliz saber que haya agradado, esta noche si mis hermanitos no atacan de nuevo estaría subiendo la continuación. Saludos y muchas gracias.
     
  6.  
    Marina

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    No hay de qué, gracias a ti por traernos esta tierna historia. Comprendo lo de tus hermanitos, así que no te preocupes, espero que te dejen trabajar para la continuación.

    Recibido el abrazo XDD.
    Estaré pendiente del siguiente capítulo.
     
  7.  
    Shassel

    Shassel Usuario común

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    Antes de empezar este capítulo me gustaría enviar un abrazo enorme a Marina y Sacnite, mil gracias por su apoyo, chicas, este capítulo es por ustedes. Espero que lo disfruten.


    CAPÍTULO 2: ASÍ EMPEZÓ LA LOCURA



    Por primera vez en mi vida no sabía qué hacer, la boca se me había entumecido, el cuerpo empezaba a temblarme, al sentir tu mirada descansar sobre la mía, el miedo natural que anidaba en mi interior salió a flote, no pude resistirlo más, salí corriendo, acelerando el paso a toda mi capacidad. Me sentía tan tonta. Una vez lejos, procurando disimular mi interés, volví la mirada para observarlo por última vez antes de marcharme, no me estaba viendo, continuaba con la mirada perdida entre la nada, era como si ni siquiera se hubiera percatado de mi presencia.

    — Vaya presumido —dije en voz muy baja, estaba tan decepcionada. Creo que al leer tantas historias de amor a primera vista, aprendes a creer, al menos por un micro-segundo, que tú también podrías vivir tu propia historia de amor. Por qué todo me salía siempre al revés.

    Bostece un par de veces antes de seguir caminando, vaya confusión: verlo, escapar de él, era la primera vez que me sentía tan ridícula.

    — Torpe, torpe — repetía sucesivamente.

    ¿Quién era? ¿De dónde había salido? , todo se cruzaba en mi cabeza sin hallar ninguna respuesta, debía volver a verlo, saber quién era, o de seguro enloquecería, en todos los años que crucé una y otra vez esa calle, nunca antes lo había visto, ¿Acaso era una alucinación? Ya estaba empezando a parecerme a mis compañeras.

    ¿Por qué era tan tímida?

    Si bien mi educación fue estricta desde muy pequeña, nunca había tenido problemas para hablar con las personas, aun cuando mi infancia fue solitaria. Mi padre, un matemático dedicado, consagraba cada minuto de sus escasas vacaciones a instruirme, según él, en el noble estudio de los números y la física, era tan aburrido. A pesar que estudié la primaria en una academia para hombres y mujeres, para la secundaria, mis padres optaron por inscribirme en un colegio exclusivo para señoritas, me agradaba, pero odiaba su uniforme, parecía una monja: siempre vestida de blanco; falda, blusa, medias y zapatos, la única excepción era el chaleco azul pastel que jamás podía omitir, que tortura.

    Vaya inicio de mañana, al menos, ya estaba dentro del autobús, lleno de adolescentes que parecían nunca terminar de maquillarse. Como era mi costumbre, opte por leer uno de los tantos libros que solía pedir prestado a la biblioteca del colegio, fue imposible, ¿Por qué no podía concentrarme? Aunque leí la misma hoja cientos de veces, no logré entender ni un párrafo, sus ojos no salían de mi cabeza.

    — Leyendo como siempre Dany — Mi corazón dio un salto, no la había visto llegar.

    — Hola Janeth —dije un poco asustada —. ¿Hace cuánto que estás allí?

    — No mucho, ya estaba por bajarme, pero si lo hacía, de seguro no llegas a tiempo a clases.

    — ¿Eh?

    — Que ya estamos en el colegio, ¿acaso no piensas bajarte del bus? —Respondió mi compañera entre sonrisas—. ¿En qué estás pensando?

    No podía ser posible, ni siquiera me había dado cuenta que el autobús ya había llegado al colegio y solo esperaba mi bajada para empezar el segundo recorrido. Parándome de mi asiento, rígida como un robot, salí de aquel lugar teniendo que soportar las risas burlonas de mi “querida compañera”.

    Como era lógico, mi descuido me llevó a ser la burla del salón un día más. Janeth no había perdido tiempo contando el chisme de la mañana. Sentada en el rincón más lejano del salón, dedique el poco tiempo que me quedaba a recordar lo aprendido la noche anterior e ignorar, como era costumbre, las risas y burlas de las otras chicas.

    A veces era difícil intentar ser lo que mi madre llamaba: Una mujer de principios, al menos en esta época sí.

    — Vamos Dany, no les hagas caso —dijo Katrina mientras se acercaba a mi pupitre.

    — No te preocupes —dije sonriendo levemente—. Nunca lo hago.

    Ella era quizás la única y mejor amiga que nunca nadie pudiera tener, alegre, caritativa y moderna, como era de esperarse, la diferencia de nuestros medios de crianza, ocasionaba ligeras diferencias entre nosotras, mientras ella amaba salir de compras y visitar las tiendas, yo prefería subir a un árbol y observar el atardecer, mientras ella me contaba acerca de las últimas tendencias de maquillaje, yo le contaba los prodigios de la civilización egipcia o alguna noticia de tecnología, éramos dos mundos distintos que de una manera extraña, habían logrado juntarse para ser amigas. No importaba lo diferente que éramos, siempre encontrábamos maneras de juntar nuestros caprichos y volverlos divertidos temas de charla para ambas.

    — Buenos días señoritas—dijo la maestra de Ciencias rompiendo el tradicional bullicio del salón —. Por favor, dejen todas sus pertenencias a excepción de un bolígrafo en la parte de atrás del salón y tomen sus asientos, la prueba empezará en cuanto las cambie de lugar.

    La orden no se hizo esperar, pobre de la chica que se atreviera a desobedecer una de sus órdenes, no por nada, la Lic. Lozano era considerada uno de los ogros del colegio, luego de sortearnos los asientos, y revisar que no trajéramos ninguna “ayudita” en nuestras mangas, la prueba empezó. Fórmulas, teorías, ejercicios, me pareció tan simple, en cuestión de media hora, ya había terminado.

    Para que contar el día en un colegio, todos sabemos cómo son: física, literatura, historia, ciencias, costura, todo me parecía más aburrido de lo acostumbrado, al menos, después de 6 horas de estudio, ya se había acabado la jornada, para alegría de todas, el timbre del colegio retumbó por todo el lugar anunciando la esperada hora de la libertad.

    — ¿Caminamos juntas? — dijo Katrina poco antes de que saliera corriendo para alcanzar el bus de regreso a casa.

    — Lo lamento— dije excusándome—, tengo que llegar a tiempo para preparar el almuerzo, mis padres no están en casa el día de hoy —En realidad estaba mintiendo, mi mente solo lograba concentrarse en volver a ver al apuesto chico de los lentes que vi en la mañana—. Te parece si lo dejamos para mañana.

    Ella asintió moviendo la cabeza y emitiendo una de sus acostumbradas sonrisas, tras despedirme con un beso en la mejilla, corrí por todo el colegio hasta llegar a la salida.

    — Menos mal —dije un poco agotada— no me atrasé.

    Esta vez no podía distraerme, si lo hacía, quien sabe hasta dónde iría a parar. Había repasado tantas veces la manera de presentarme ante él, no podía echarme para atrás, al diablo la timidez, solo le preguntaría una dirección, no podía ser tan difícil.

    Una vez en mi parada, comencé a caminar lentamente en dirección a mi casa con la esperanza de encontrarlo, necesitaba volver a verlo.

    — ¡Borrego!— dijo una voz muy conocida a mis espaldas.

    — ¡No, soy, un, borrego! — grite enojada.

    — Vamos borreguito, no te enojes, te invito un jugo de alfalfa, ¿Qué dices? ¿O lo prefieres de césped?

    Levante mis manos en señal de resignación, aun cuando en el fondo solo quería estrangularlo, hermanos, solo ellos saben cómo humillarte de manera eficaz.

    Tomándome de la mano, mi hermano me llevó hasta el bazar de la esquina mientras, una mirada que yo no esperaba, nos observaba inquisitivamente. Un poco extrañada, guiada por un extraño sexto sentido, regresé la mirada encontrándome para mi sorpresa, con aquellos hermosos ojos oscuros que había encontrado entre la niebla. No era posible. ¿Cómo pudo malinterpretar la escena?

    Dirigiéndonos una mirada asesina, mi dulce misterio de la neblina, se alejó rápidamente dejándonos atrás en cuestión de unos minutos.

    — ¿Helado o jugo de frutas? —decía mi hermano alegremente mientras yo gritaba mil maldiciones en mi interior.
     
  8.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

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    Muy entretenido capítulo. El día en el colegio me trajo recuerdos de esa época en que también lo cursé. Los mejores años, aunque cuando uno los está pasando parece que no XD, pero ellos quedan en la mente de manera dulce y nostálgica.

    Me gustó cómo explicaste la amistad entre Katrina, esa diferencia entre ellas que lejos de alejarlas, las une. Eso es genial porque es así como uno aprende más cosas nuevas y en cuanto a la chismosa del salón, bueno, espero que algún día reciba una medida de su propio proceder XDD

    Ese dulce misterio de la niebla, me encantaría saber quién es. ¿Por qué malinterpretó la situación de Dany con su hermano? ¿Será que también ella lo atrajo? Esa mirada asesina me dice que sí.

    Espero el siguiente capítulo.
    Gracias por los abrazos. De mi parte, recibe muchos más :D
     
  9.  
    Shassel

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    Antes de iniciar el capítulo, me gustaría mandar un abrazo enorme a Marina, y pedirle una enorme disculpa, al leer el capítulo sabrá por qué, lo lamento fue inconsciente pero, debo decir que es un bonito nombre, espero no te moleste....
    Lamento la demora, el trabajo me tenía aprisionada.


    CAPITULO 3:


    El sentimiento de derrota y confusión inundó mi corazón como una fuerte ráfaga de viento invernal, el rostro que tanto deseaba ver, había escapado de mi presencia.

    — ¿Borreguito? —insistía mi hermano al verme observar a la nada, era natural, no tenía idea del infierno que vivía.

    Intentando calmar mi coraje, tragándome el orgullo herido, giré el rostro a mi hermano y dije lo único que mi boca alcanzó a pronunciar:

    — Agua.

    — ¿Qué?

    — ¡Qué quiero agua! —grité un poco desesperada.

    ¿Cómo puedes aprender a controlar emociones que nunca antes habías experimentado? ¿Acaso me había enamorado? ¿Cómo reconocerlo? Nunca antes había amado, si bien, apenas sentía una ligera y fugaz atracción por alguien, esa sensación de libertad que sacudía mi alma nunca me había permitido atarme a alguien, en el ámbito emocional muchos decían que era un roca: insensible, caprichosa y hasta un poco irracional. Decían que era una torpe princesa a la espera de un príncipe azul que nunca llegaría. Quizás tenían razón. No entendía como, un idiota y simple desconocido, había podido revolver mi conciencia hasta un estado de abstracción total.

    Ajena a la conversación de mi hermano, subí la cuesta hasta mi casa, soñando en el recuerdo de mi primer encuentro con aquel muchacho.

    — ¿Y dime que piensas? —gritó mi hermano con voz potente, al parecer, mi actitud de zombie ya lo había fastidiado.

    — ¿Qué?…..—No había escuchado ni una sílaba.

    — ¡¡¡Hermana!!!

    — Lo lamento—Intenté disculparme, en realidad, ni siquiera yo podía soportarme.

    — ¿Qué te ocurre?

    — Te lo diré en casa, de acuerdo—No podía ocultarle la verdad, al menos no a mi hermano. Aunque lo intentará, ya sabía que tarde o temprano me descubriría.

    Aun cuando mi corazón quería quedarse sentado frente al portal en el que hace solo unas horas lo encontré, continué mi camino hacia mi hogar grabando en mi memoria todos los delicados rasgos de mi naciente amor.

    Más temprano que tarde, el momento había llegado, ya estábamos en casa y el inquisidor mirar de mi hermano no se alejaba de mí ni por un instante.

    — Habla —dijo mi hermano sin ningún rodeo.

    — Bueno este, yo, yo…. —No podía ser verdad, lo iba a decir.

    — ¿Es un muchacho? ¿Verdad? —El gesto de mi hermano se veía forzado, a pesar que intentaba contener su diversión, la sonrisa burlona de su rostro me gritaba todo.

    — Sí —grité muerta de la vergüenza.

    — ¿El piernas de alambre?

    ¿Qué había dicho?

    La risa de mi hermano me obligó a imaginar tantos escenarios, ¿acaso lo conocía?, ¿Piernas de alambre? …. ¿A qué se refería???

    — Hay Daniela, no puedo creer que tengas tan mal gusto— El tono de mi hermano me lo confirmaba todo, ¡Acaso era tan evidente!

    — ¿A qué te refieres?

    — Por favor hermanita, fingir no es precisamente uno de tus dones, acaso crees que estoy ciego, ¿es por ese chico verdad?... él que nos vio frente al bazar. ¿Un tipo celoso eh? Ten cuidado hermanita, eres joven, y a veces nuestra ilusión nos juega crueles pasadas.

    — Tú — articulé casi en un suspiro, no podía contenerme, estaba tan nerviosa—, ¿lo conoces?

    — ¿Al carrizo ese? Para nada —contestó mientras se tomaba el vientre intentando contener su risa.

    — Deja de reírte— espeté un poco molesta, no le encontraba la gracia a mi sufrimiento.

    — Lo lamento, solo que es tan divertido, mira, no lo conozco, personalmente hablando, pero sí lo he visto algunas veces cuando voy al parque a practicar futbol con mis amigos, ¡es un tipo tan torpe!, las pocas veces que lo invitamos a jugar un partido, no se separó del piso ni por un momento.

    — Qué malo eres.

    — Es la verdad —indicó un tanto más tranquilo—, es por eso que mis amigos lo llaman piernas de alambre, son tan ocurridos, aunque yo lo hubiera llamado piernas de tallarín, combina más con su estilo—su cara brillaba de alegría orgulloso de su ingenio malsano, ¡Hombres, quién los entiende!

    — Odioso, ¿cómo puedes ser tan sádico?

    — Hermanita, solo soy realista, si tú quieres fijar tu cariño en alguien tan torpe como ese sujeto quién soy yo para impedírtelo, ¿sabes? empezaba a creer que serías monja o una de esas viejas locas que viven con un millón de gatos, supongo que estas creciendo, sin embargo, debes saber que si ese idiota se atreve a hacerte algo, no habrá piedra bajo la que pueda ocultarse, pues lo encontraré y entonces…

    Mi hermano hablaba con tanta emoción en sus palabras, no pude evitar que se erizara la piel, aquel día aprendí que, a pesar de sus bromas y enojos, él, era un verdadero hermano.

    Entre regaños y concejos, ambos disfrutamos de un almuerzo agradable, mis padres no estaban así que aprovechamos para ver la televisión mientras comíamos, estaba prohibido pero, nadie tenía por qué enterarse ¿Verdad?

    Una vez terminamos de arreglar la casa, me concentré en concluir mi tarea y, finalmente salir a refugiarme en mi amado segundo hogar, mi único y atesorado guardián de secretos.

    La dulce brisa de sus verdes hojas golpear mi rostro era tan reconfortante, a pesar de que mi familia me tildaba de loca, no podía evitar pasar el resto de mi tarde, sentada en la cima de un antiguo y enorme árbol de aguacate ubicado en lo más profundo de los terrenos de mi familia, el olor a naturaleza viva, el canto de los jilgueros alegrando mis oídos, el hermoso y frío rostro de la montaña saludándome en el horizonte, definitivamente no hay una emoción igual.

    — Dany —oí pronunciar mi nombre en la lejanía, era Marina, mi única amiga en el barrio.

    — Marina — grité mientras sacaba mi cabeza a través del espeso follaje—, estoy aquí, sube.

    Como niñas de campo, ambas sabíamos perfectamente como subir un árbol, era todo un deporte para las dos, a pesar de las caídas y las heridas causadas por las ramas, nunca dejamos de seguir subiendo a la cima de aquellos enormes árboles. Si nuestras madres nos vieran…

    — Dany, creo que estoy empezando a envejecer— dijo Marina, un tanto agitada—, cada día me cuesta más subir a encontrarte.

    — Vamos Mar, no seas aguafiestas.

    — Es verdad, es verdad, ahora tenemos asuntos más importantes que discutir.

    — ¿Eh? —Mi rostro era un mar de confusión, el rostro emocionado de Marina, su inesperada visita, ¿Qué estaba ocurriendo?

    — ¿Cómo pudiste ser tan odiosa?, tú hermano me lo contó todo, ¿estas enamorada?

    De no ser por una rama ubicada a mi costado, de seguro hubiera caído de cabeza al suelo por el susto, mi secreto había pasado a ser noticia pública. No sabía en qué punto de ese bello atardecer todo se volvió una comedia, ¿acaso estaba bromeando? ¿Ayudarme?

    — ¡Daniela!, reacciona, conozco al sujeto no hay por qué asustarse, solo hazme un favor, mañana, sin excusas y lo más bonita que puedas, sal temprano te lo pido, madruga por primera vez en tu vida y espérame en el paso del tren. Aunque me cueste la vida, yo conseguiré que salgas con él, es una promesa.

    Fría, con un corazón que no dejaba de saltar, fue solo hasta ese instante que pude captar lo que ella había dicho, lo conocía, Marina lo conocía. Tal vez, no todo estaba perdido.
     
    Última edición: 19 Agosto 2013
  10.  
    Marina

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    Jajaja, qué hermanito tan entusiasta, emmm, prefiero llamarlo entusiasta que sádico XD Se nota que es algo irritante, pero comprende a su hermana, que es lo importante, además, tiene su tierna manera de demostrarle cuanto la quiere y mira, resulta que conoce al piernas de alambre, jajaja, lindo apodo, aunque si su hermano también notó los celos, creo que Dany sí debe tener cuidado. Una persona que es muy celosa, se deja llevar por la ira, aunque bueno, hay que darle oportunidad, no siempre las primeras impresiones son acertadas :)

    Awww, qué lindo de tu parte ponerle Marina a la mejor amiga del barrio de Dany y por supuesto que no me molesta, a mí también me encanta este nombre. Espero que ella pueda ayudar a nuestra protagonista y la acerque al... carrizo, ewe. Necesito saber su nombre para llamarlo de la manera correcta *-*

    Bien, espero la próxima.
    Un abrazo. Cuídate.
     
  11.  
    Sacnite

    Sacnite Entusiasta

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    Hola!! Me alegra que la ayas continuado se pone super interesante y divertida tu historia^^

    Me encanto como describiste la amistad de Dany y Katrina, si que son diferentes jeje
    Medio risa en la forma que su hermano llamo a Dany jejeje borreguita xD
    Como se le ocurre contarle a su hermano waa los hermanos siempre se burlan de uno y terminan contándolo u.u
    Pobre Dany lo bueno de todo es que su amiga lo conoce que bien!!!

    Me encanto el hecho de que su lugar favorito es ese enorme árbol de aguacate donde le puedes contar todo lo que has hecho y tu sentimientos, ver desde desde lo alto el hermoso atardecer y la brisa recorre tu rostro y jugar con el cabello *suspiro* (eso me trae mucho recuerdo u.u quede impresionada ya empece a extrañar mi antiguo hogar de infancia mi viejo árbol A... u.u) no me hagas caso ...u.u

    Por cierto me encanto en el hecho de que ese chico misterioso se allas puesto celoso eso quiere decir que ciente algo por ella si no no hubiera lanzado una mirada de asesino a su hermano jejeje

    Me encanto ^^ sigue así!!!
    Saludos!!^^ Hasta la próxima^^
     
  12.  
    Shassel

    Shassel Usuario común

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    Finalmente la continuación, antes de empezar, me gustaría enviar un abrazo enorme a Marina y Sacnite, mil gracias por sus comentarios y apoyo, me llena de emoción saber que cuento son ustedes, las quiero un mundo. Espero que les agrade esta continuación llena de confusiones, y sin más demora, el esperado encuentro.




    CAPÍTULO 4:


    Era la primera vez que me detenía a observar el amanecer, el brillo naciente del sol, su destello glorioso contra las nubes recelosas, el aroma de tierra húmeda inundado el ambiente, todo era hermoso ante mis deslumbrados sentidos, casi no había podido dormir de la emoción, aún entre las sombras de la noche todo era luz en mi corazón.

    — ¿Acaso estás enferma? —dijo mi hermano mientras se acercaba a mí, ni siquiera me había dado cuenta de su presencia— ¡Me parece increíble verte despierta y arreglada tan temprano! , seguro estas planeando una revolución.

    — ¡Hermano! —grité molesta— ¿Eres tan molesto? A veces me cuesta creer que seas mi hermano.

    — Ja, no eres la única que piensa eso, créeme —exclamó en señal de victoria mientras me palmoteaba suavemente la cabeza—. El desayuno está listo, ven.

    Al ver que mi hermano salía de mi habitación sin inquirir más sobre mi actitud, me acerqué al espejo decidida a seguir el concejo de Marina al pie de la letra.

    — ¿Maquillarme? Debe estar bromeando —dije dubitativamente mientras observaba mis enormes ojos negros reflejarse en el cristal.

    Por más que intentaba controlar mis nervios, mi mano no deja de temblar mientras sostenía uno de los delineadores negros que Marina me obsequió en mi cumpleaños. La verdad, nunca consideré la idea de usar maquillaje, lo consideraba tan innecesario, sin embargo, allí estaba yo, parada frente a un espejo sin saber por dónde empezar.

    Veinte minutos después, al parecer lo había logrado: peinar mis largos risos castaños, oscurecer moderadamente mi mirada, levantar aún más mis pestañas y colorear un poco mis labios, ¿Por qué las mujeres hacemos esto? Antes que mi madre me descubriera, debía salir y desaparecer, además, ya casi era la hora. Tomando mi maleta y colocándomela en la espalda, salí de mi casa sin despedirme de nadie, no quería que me vieran convertida en un payaso, al menos eso creía yo. Por una confusa razón no podía sentirme: bonita, simpática o graciosa, mientras recorría el camino humedecido por la lluvia de la noche anterior mi corazón se preguntaba si era lo correcto.

    Al llegar al lugar acordado me sorprendió mucho ver a Marina esperando impacientemente mi llegada, en verdad cumplió su palabra.

    — ¿Hasta que llegas?, ¿Por qué demoraste tanto? —sus ojos lucían maravillados—Pero bueno, al menos lo lograste— la sonrisa de satisfacción en sus labios me llenó de paz, no estaba segura de haber quedado bien arreglada.

    — No tenía idea de lo difícil que era maquillarse —debía admitirlo, me había equivocado en ese aspecto.

    — Sabía que eras bonita Dany, no tienes por qué tener miedo, ese tonto no se atrevería a rechazarte —terminó por decir Marina mientras enfocaba sus ojos negros en dirección de la casa de mi querido misterio.

    — ¿Y ahora, que haremos Marina? —los nervios destilaban en cada una de mis palabras.

    — Vamos a su casa, qué más.

    No podía creer lo que Marina decía, era tan valiente, o demasiado arriesgada quizás, ¿Cuál era la relación que Marina mantuvo o mantenía con él?, ¿A qué se debía tanta confianza.

    — ¿Acaso piensas llamar a su puerta? —exclamé más que sorprendida—, y…

    — Para nada, solo lo esperaremos en la salida, su madre es un ogro, si ve a su niñito con una mujer, no sabes la que se armaría, jajaja — contestó Marina en tono divertido.

    — Marina, ¿acaso él y tú…?

    — No, para nada, no fuimos novios si eso es lo que querías decir, lo conozco por pura coincidencia, mi novio me lo presentó, eso es todo.

    — Es que yo, lo lamento Marina, estoy tan nerviosa.

    — Olvídalo, no te abandonaré de acuerdo, a no ser que la ocasión lo requiera, claro está, jajaja.

    Marina y sus bromas, no podía haber una mejor amiga, un poco coqueta tal vez pero, quién era perfecta. Desde que fuimos niñas, ambas fuimos creciendo en aquel hermoso lugar lleno de bosques y lagunas, siempre juntas, como compañeras que la vida juntó para no separar nunca más.

    A pocos pasos de llegar a su casa, ambas esperamos ocultas bajo la sombra de un copioso árbol de pino, ahora sí parecíamos unas acosadoras, ojalá él no piense lo mismo.

    — Joaquín — pronunció Marina haciéndome pegar un pequeño brincó de sorpresa—. Su nombre es Joaquín.

    Finalmente lo sabía, estaba tan contenta, al menos ya no dibujaría más corazones vacíos. El chillar de una puerta abriéndose nos obligó a voltear la mirada en dirección sur, el momento de la verdad había llegado, Joaquín estaba allí, estático, mirándonos fijamente de una manera tan curiosa: sus ojos parecían sorprendidos pero su gesto era contradictorio, sin detallar más nuestra presencia comenzó a caminar en dirección a la parada del autobús ignorándonos por completo.

    — Vamos Daniela, no seas cobarde camina— decía Marina mientras tiraba de mi abrigo obligándome a caminar.

    Los sucesos que ocurrieron a partir de ese momento se escapan de toda lógica, mi mente parecía escapar de mi cuerpo mientras Marina corría tras él intentando atraparlo, yo me había quedado atrás, observando todo el espectáculo sin saber si reír o llorar ante los hechos. Marina se había convertido en gato y Joaquín en ratón. No entendía por qué, pero, el ver a Marina correr como una loca tras él mientras gritaba su nombre me parecía tan gracioso, no podía dejar de reír. Por otro lado, verlo a él emprender una carrera desenfrenada para escapar de ella me provocó una inevitable tristeza, si se supone que ambos se conocen, ¿Por qué actuaban así?.

    — Vaya que están locas eh, mira que perseguirlo de esa manera, a quién se le ocurre —el tono burlón de aquellas palabras era tan familiar, no podía creerlo, me había descubierto por segunda vez—. No sabía que tu amiga podía ser tan obstinada.

    — ¿Hermano?, ¿Pero tú?, ¿Cómo?, ¿Pensé que ya te habías ido al colegio?

    — Hay Daniela, eres tan despistada, pasaste frente a mí y saliste de la casa sin siquiera despedirte.

    — ¿En verdad? —grite en tono suave y desconcertado, era difícil admitir semejante distracción.

    — Hay Daniela, vamos, camina, ya es hora de irnos al colegio.

    Las risas divertidas de mi hermano incrementaron sucesivamente mientras bajábamos la cuesta acercándonos al lugar en el que Marina había desaparecido, su diversión parecía ser directamente proporcional a mi vergüenza. Vaya hermano.

    Al llegar a la parada, me encontré con una muy enojada Daniela esperándome por segunda vez.

    — ¡Daniela! ¿Por qué no me ayudaste a perseguirlo?

    — ¿Eh, acaso eso es algo normal, cómo pudiste hacerlo?

    — Bueno es que yo… no lo sé, solo quería ayudarte pero, todo se me salió de las manos…

    — Aunque me gustaría ver en que termina su locura, tengo que irme, cuídense— dijo mi hermano mientras rascaba mi cabeza y se alejaba de nosotras a paso veloz para alcanzar su recorrido.

    La decepción se respiraba en el ambiente de manera sofocante, sin decirnos nada más; ambas recorrimos el resto de camino hacia la parada con la mirada baja y nuestros ánimos a punto de derrumbarse.

    — Lo lamento Daniela —dijo Marina notoriamente apenada— se supone que no debía salir así.

    — Descuida Mar, ya no importa —contesté de inmediato intentando fingir mi tristeza—, vamos ya llegó el autobús.

    Tras arribar al colegio, ambas nos despedimos y fuimos cada una a su salón, ese día, el colegio lució un brillo gris que solo yo podía notar. Cuando entré al salón, todas permanecieron estáticas al observar mi nueva apariencia, yo no lo percibí, solo camine hacia mi pupitre y me recline sobre mis manos intentando desaparecer, pues, por mucho que quisiera prestar atención, mi cabeza sencillamente se había quedado atrapada en aquel fragmento de camino en el que, por extraños motivos del destino, encontré al mayor tormento de mi joven existencia.

    Es increíble como tu vida puede derrumbarse contra el pavimento en cuestión de segundos causando que tus días transcurran lentos y dolorosos sin alguna razón válida. El sentir como tú alma queda atrapada en una burbuja de tiempo de la que no puedes escapar bajo ningún motivo es tan patético; que no podía menos que odiarme por sentirme así a causa de un chico que apenas conocía.

    — ¿Dani, vamos por algo de comer quieres? —Era Marina, estaba tan distraída que ni siquiera percibí su presencia, su rostro parecía preocupado, al parecer mi actitud la había afectado más de lo que imaginaba— ¡No me digas que no te diste cuenta que el recreo comenzó hace años! —me susurró casi en secreto, no era de las personas que disfrutasen con el ridículo ajeno o el placer de humillar a alguien tan distraída como yo.

    — ¿Eh?, Claro, vamos —dije tras esbozar una pequeña sonrisa, el saber a una persona tan preocupada por mi bienestar era reconfortante.

    Mientras caminábamos por los estrechos pasillos del colegio hasta la cafetería, no podía evitar sentir el peso de la mirada de Katrina aplastarme como a un pequeño insecto, no podía ocultárselo más.

    — Katt, yo… —tartamudee torpemente intentando tomar valor—, necesito ayuda.

    La conversación entre ambas duró más de lo imaginaba, basta con decir que nos llevó el resto del recreo y un buen tramo del camino de salida del colegio, Katrina gustaba mucho de los detalles y no estaba dispuesta a dejarme escapar sin antes conocer todos los por menores de mi pequeña aventura romántica, parecía estar aún más emocionada que yo, me recriminó mucho el no haber solicitado su ayuda desde el comienzo y el haberla tenido preocupada tanto tiempo, a veces le gustaba exagerar, solo habían pasado dos días

    — Por esta vez te dejaré ir —dijo Katrina mientras me empujaba al interior del autobús de regreso a mi casa— No importa el miedo que sientas mi querida Dany, solo háblale, no te rindas sin dar pelea. Confía más en ti, hasta ahora no conozco un reto que no hayas sabido superar, sé que lo lograrás.

    — ¿Katrina?

    Ella confiaba tanto en mí, no hubo momento en el que no se asegurara de trasmitirme todo su apoyo, no tienen idea cuanto apreciaba a ese pequeña loca de cabellos dorados, aun cuando muchas veces me sacaba de quicio; yo la quería, tanto como a una hermana. Tras despedirme con un fuerte abrazo, subí al bus esperando que mi confianza no desvaneciera hasta llegar al; como Katrina lo llamaba; “Punto de batalla”, estaba vez estaba decidido, sin importar que tan rápido corra, sin importar si él no estaba interesado en mí, hoy hablaría con Joaquín, cueste lo que cueste.

    El camino no duró demasiado, el viaje se me hizo tan corto, al parecer todo estaba en mi contra. Mi valentía había desaparecido. Y allí estaba yo, de pie junto a aquella parada de autobús, sin saber si caminar o no hacia mi casa, esperando a una persona que quizás nunca llegaría.

    Media hora después, debía aceptar mi realidad, él no llegaría o quizás, ya estaba en su casa, quizás tomo otro camino para no hacerle frente a un par de locas acosadoras. La simple idea de ser una acosadora me horrorizó, ¿Qué me estaba pasando?, ¿Quién era yo para irrumpir de esa manera en la vida de alguien? Ya había sido suficiente, ya era tarde y debía ir a casa, sin perder más tiempo empecé a caminar la cuesta sin siquiera regresar la mirada, debía aceptar mi derrota, aún sin haber luchado ya había perdido.

    — ¡Señorita! —escuché decir mientras unos pasos se acercaban a mí rápidamente—, ¡olvida su abrigo!

    Girando instintivamente la mirada, finalmente lo volví a encontrar, era él, corriendo animosamente tras de mí, trayendo en sus manos a mi escurridizo y muy oportuno abrigo.

    — Sí que camina rápido, pensé que nunca la iba a alcanzar, sin embargo, creo que valió la pena la carrera.

    — ¿Eh? ¿Por qué? — mi voz parecía quebrarse.

    — Por conocerla.

    Mis manos se entrelazaron en mi pecho sin saber que contestar, el momento que tanto soñé había llegado.
     
    Última edición: 30 Agosto 2013
  13.  
    Sacnite

    Sacnite Entusiasta

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    Hola!!! Gracias por tu algo x3 jeje me encanto tu capitulo ..^^

    Oh por fin sabemos el nombre del chico tan esperado ^^ Joaquín pobre sito con cuerdo con Dany que pensara el pobre de ellas que son unas acosadoras jejeje xD Marina es muy divertida y cómica jeje

    Medio mucha risa el hecho que aya luchado con el maquillaje jeje pensé que no iba a valer la pena si no hasta que por fin lo conoce y intercambian palabra, adoro ese abrigo que oportuno jejeje..^^ (que mala eres dejarlo hasta hay en lo mas interesante jeje)

    Espero que la continúes, lo haces muy bien me gusta tu historia ^^

    Saludos^^
    Hasta la próxima !! un placer leer tu fanfic..^^
     
  14.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

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    Jajaja, un capítulo muy divertido. Buen intento lo del maquillaje, aunque...

    También me he preguntado por qué las mujeres hacemos esto si la belleza al natural es la mejor XD

    De verdad, Marina está un poco chiflada, pero me causó intriga la reacción de Joaquín, ¿por qué huyó de ellas si deseaba conocer a Dany? ¿Qué ha sucedido entre él y Marina como para que él la ignore así? Una cosa sí quedó clara, Joaquín y Marina no son amigos, hahaha y si lo son, extraña amistad la suya.

    Me gusta mucho que Dany tenga a esas dos amigas que desean lo mejor para ella y también que cuente con un hermano fastidioso. Me pregunto si el hermano tiene nombre, quizás se me haya pasado, pero creo que no se ha mencionado su nombre.

    Quedó muy interesante, así que espero el próximo cap.

    Un abrazo XD
     
    Última edición: 3 Septiembre 2013
  15.  
    Shassel

    Shassel Usuario común

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    Entre la niebla
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    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
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    Y después de tanto tiempo, la continuación, lamento mucho la demora, una disculpa enorme a tod@s mis lector@s no he tenido mucho tiempo, que tristeza. Antes de comenzar, me gustaría mandar un abrazo enorme a mis queridas Sacnite y Marina, muchas gracias por sus comentarios y por su apoyo a esta pequeña historia.
    Sacnite, tienes razón, un abrigo muy oportuno, al menos la lucha con el maquillaje sirvió de algo XD. Espero que te agrade la continuación, es un poco corta, pero prometo continuarla lo más pronto posible. Eres libre de ahorcarme al terminar de leer.

    Marina, este capítulo explicará un poco la relación existente entre Joaquín y Marina, espero no decepcionarte, pero... bueno, será mejor que lo leas. Y sí tienes razón, yo también me he pensado mucho el hecho de que seamos nosotras las que tengamos que usar maquillaje, a veces es tan cansado XD.

    ADVERTENCIA: Este capítulo puede provocar decepción, sin embargo, les prometo que al final, todo tendrá su final merecido.
    CAPÍTULO 5:



    El viento soplaba levemente haciendo bailar no solo mi cabello sino también mi corazón, ahora entendía esa muy usada frase de “El tiempo se detuvo”, en verdad había ocurrido, podía sentirlo perfectamente al estar hechizada bajo la sombra de aquellos hermosos ojos enmarcados por cristales brillantes y claros, al verlo a él podía decir que todo era posible. Él me sonreía y su gesto me derretía por completo, era la primera vez que veía una sonrisa tan perfecta y armoniosa. Estaba hipnotizada.

    — Mi nombre es Joaquín, estudió en el Instituto San Carlos, bueno, aunque supongo que eso ya lo sabías por mi uniforme, ¿Debo parecer un tonto, verdad?, lo lamento, ¿Puedo tratarte de tú?...

    — Yo —pronuncié con dificultad, mis labios me pesaban y mi aliento había desaparecido, era como si mi propio cuerpo estuviera en mi contra—, soy Daniela, y no, no me molesta que me tutees —no podía dejar de temblar, aun cuando luchaba por que él no lo notará, creo que fui demasiado evidente.

    — Estas temblando, debes tener frío, ¿por qué no usas tu abrigo?

    Instintivamente vestí mi abrigo y me quedé con la mirada baja sin saber cómo más actuar, los concejos de Marina y Katrina habían desaparecido de mi cabeza, el sentimiento de soledad y desesperación de la situación me estaban ahogando, ¿qué podía preguntarle?

    — Eres nueva en el barrio, ¿verdad?

    — ¿Qué? —exclamé algo confundida, ¿nueva yo?, debía ser una broma— ¿Nueva?

    — Lo digo por qué, nunca antes te había visto por el barrio.

    Ahora pensábamos lo mismo, vaya casualidad, sin embargo, como podía ser posible que dos personas que conviven en el mismo espacio geográfico no se encuentren ni una sola vez, era tan posible esa probabilidad, aun cuando no era muy sociable que digamos, había entablado conversación al menos una vez con todas las personas que habitaban el pequeño barrio: “El Pedregal”, que era el lugar en el que al parecer, ambos habíamos crecido.

    — Yo he vivido aquí desde que tengo memoria —señalé un poco molesta, solo lo suficiente.

    — ¡Yo también! —el tono de su voz me rebeló que al parecer no había percibido mi cambio de humor, estaba radiante—, ¡Qué raro no encontrarnos antes! Es una lástima.

    ¿Lástima? ¿Qué quiso decir con eso? Mientras más intentaba analizar la situación, menos podía llegar a una conclusión lógica, sin embargo, el gesto un poco intranquilo de su rostro me hizo cambiar mi entusiasmo loco de hace unos instantes; por una intensa y mal disimulada cara de seriedad, Acaso….

    — En realidad tenía miedo de acercarme a ti —dijo Joaquín de repente provocándome un mini ataque cardíaco que me sacó de inmediato de mis cavilaciones—, pero, de no hacerlo supongo que quizás, bueno…, creo que debo ser sincero, necesito tu ayuda.

    — ¿Mi ayuda? —contesté sumamente intrigada, no lo sabía aún pero, algo en su tono de voz me hizo pensar en que lo que venía no podía ser bueno bajo ningún motivo.

    — Sí, sé que es atrevido de mi parte y que apenas nos conocemos pero, tú eres su amiga y —su rostro parecía iluminarse aún más de lo habitual, mientras más hablaba mi corazón se apagaba lentamente—,…

    — ¿Y? —pronuncié lentamente intentando relajar mis ya destrozados nervios.

    Pues, que solo tú puedes ayudarme a conquistarla, tú que la conoces bien, debes saber cuáles son sus gustos, sus opiniones, necesito tu ayuda, y no tienes por qué preocuparte, te juro que lo único que deseo es hacerla feliz, respetarla, mimarla, yo jamás me atrevería a dañarla, la amo.

    — ¿La amas? —susurré intentando tragarme el dolor de un corazón que comenzaba a desquebrajarse rápidamente, no podía ser cierto, ella no…— ¿A quién? —aun cuando la evidencia era obvia, debía cerciorarme.

    — A Marina, tu amiga, es tan hermosa, no tienes idea de cuánto la amo. Te prometo que si todo sale bien, la primera hija que tengamos llevará tu hermoso nombre. ¿Qué dices, me ayudas? Por favor, di que sí, ¿Sí?

    — Claro —asentí firmemente sin perder más tiempo, necesita correr de aquel lugar antes de desmoronarme por completo —, haré lo que esté en mis manos.

    — No sabes cuánto te lo agradezco — concluyó alegremente mientras me daba un fuerte abrazo en señal de agradecimiento.

    — Descuida, no hay nada que agradecer, solo te pido— pronuncié ligeramente mientras lo apartaba de mi—, que ambos —no podía creer lo que iba a decir—, sean felices, lo prometes.

    — Por supuesto —afirmó alegremente estrechando mis manos.

    — Me alegro — contesté sin fijar mi mirada en la de él—. Por ahora debo irme, un gusto conocerte.

    — Igualmente Daniela, fue un gusto conocerte, pero antes de que te vayas, ¿Te parece bien si nos vemos mañana? Me gustaría que me hablaras un poco más de Marina —la alegría de sus palabras era como un huracán de agujas dirigiéndose infamemente contra mi corazón—, sin embargo si ella viene contigo, no te asustes si escapo de ustedes como lo hice en la mañana, es que ella me intimida tanto. La amo, pero aun no sé cómo hablar con ella.

    — Lo entiendo —afirmé— es muy difícil hablar con la persona que amas.

    No contesto, tan solo se limitó a observar el cielo mientras pensaba en quien sabe qué. Notando que mi presencia ya no era necesaria, me alejé de él intentando no regresar la mirada. En eso concluía mi aventura, vaya forma de matar un amor.

    — Adiós —me dijo él al verme partir.

    Sabiendo que mi voz se quebraría, me limité a despedirlo moviendo la mano de un lado a otro mientras le daba la espalda y me alejaba de él al paso más sereno posible. Lo amaba, o al menos, sentía que lo amaba, pues aun cuando la lógica me gritaba que debía alegrarme y alejarme, no podía dejar de llorar. Lejos de la vista de todos, lejos de la lastima del mundo, me refugié en el único lugar que mis cansados pasos pudieron encontrar, mi amado árbol, mi amigo, solo él podría entender mi soledad. Qué patética era. No me di cuenta que mientras el mundo se desmoronaba bajo mis pies, alguien observaba atento todo el espectáculo.

    Acurrucada sobre la rama más alta de aquel hermosos árbol de aguacate, me dedique a observar la grácil caída de la lluvia sobre los floridos campos de mi familia, procurando serenar mi mente antes de desquiciarme por completo, era tarde y aun cuando sentía frio y mi uniforme entero comenzaba a empaparse, no me moví ni un miserable centímetro, al menos ahora, mi tristeza podía confundirse con la lluvia sin que nadie se diera cuenta de la vergüenza a la que, torpemente, yo me había expuesto.

    — Daniela —gritaron de repente—, ¡Acaso estás loca! Ven.

    Acaso era posible, no debía ser un error, después de tanto tiempo, no, de seguro estaba enloqueciendo, pero…

    Temblando, ansiosa y un poco confundida, baje desde lo alto en cuestión de unos segundos, a veces parecía un gato, a penas puse un pie sobre el suelo, me concentré en buscar con la mirada a la persona que hace unos instantes me había llamado, no había nadie, aun cuando mi vista se encontraba borrosa por la lluvia y las lágrimas podía distinguir mi entorno con claridad, al parecer, todo fue un engaño más de mi mente desquiciada. Ya estaba a punto de volver a encaramarme en el árbol cuando unos brazos delicados y extrañamente conocidos, me abrazaron por la espalda impidiendo mi ascenso.

    — Dimitri —fue lo único que se me ocurrió articular antes de corresponder a su abrazo.

    — Daniela — dijo él mientras giraba mi cuerpo para poder ver mi rostro—, no sabes cuánto te extrañe. Estás tan cambiada, casi no te reconocí.

    Esta vez fui yo quien lo abrazo, en verdad era él, había vuelto, mi mejor amigo de la infancia había regresado. No recuerdo la cantidad de veces que aquel muchacho de cabellos negros y mirada esmeralda había salvado mi vida pero, sin saber cómo, siempre estaba junto a mí en los momentos en los que más lo necesitaba. Con mis ojos bañados nuevamente por las lágrimas, continúe abrazándolo intentando de cierta manera hacerle saber lo importante que él era en mi vida. Pues, en el momento en que mi vida parecía perder su rumbo, una nueva luz aparecía en mi camino.
     
    Última edición: 23 Septiembre 2013
  16.  
    Sacnite

    Sacnite Entusiasta

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    Hola!!!! que bueno que la ayas continuado ya me había asustado ..xD no te preocupes no te voy ahorcar.. x3 no soy asesina ni psicópata xD bueno eso no es lo que dice mi madre jejej no mentira es chiste...xD

    Oh es si fue un golpe bajo... Pobre Dany le destronaros el corazón, como pudo verle pasado eso pobre y tanto que se esforzó en maquillarse... (por eso yo ni miro un labial, el que me quiera me tiene que querer así..xD)... Pero que rabia la pobre no le quedo de otra que aceptar ayudarlo u.u

    Lo único bueno es que se pudo consolar con su árbol su confidente por lo menos el la dejaría llorar en silencio...
    Me sorprendo el nuevo integrante de la historia Dimitri el mejor amigo de ella ohhh eso suena interesante como se desarrollara toda esta situación, esto se puso interesante y mas la escena de ellos dos abrasado ella llorando y el abrasándola aparentemente fuertemente ... xD

    Quiero saber que pasara ahora estoy muy intrigada? su primer amor roto totalmente... y como hará para no sentirse mal cuando le este ayudando con su amiga

    Aquí estaré esperando con muchas ansias la continuación..^^
    Me encanto el capitulo^^ Por cierto como es Dimitri ? me quede intrigada del personaje nuevo ^^
    Te felicito tu historia me encanta ^^

    Saludos!!!
    Hasta la próxima ^^
     
  17.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
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    ¡Oh, mi Dios! Pero cómo cambió todo. Este giro en la historia fue una sorpresa total. Jamás pensé que Joaquín estuviera enamorado de Marina y que fuera ese el hecho de que lo hiciera acercarse a nuestra Dany. Ay, póbrecita, me dio un pesar leer lo que sintió cuando ese... ¡tipo! le confesó su verdad. Tantas emociones que Dany sintió cuando él le habló, la miró. El impacto de escucharlo, de verlo frente a frente, de perderse con su amplia y brillante sonrisa. Y todo eso, para nada. Su amor fue una decepción. Ahora comprendo por qué Joaquín huyó de Marina. Después de todo, es un tímido con ella.

    Curioso de verdad que vivieran por los mismos lares y no haberse visto nunca, pero es posible eso. Como Sacnite, también me pregunto qué hará Dany con el asunto de Marina y Joaquín. Si los ayuda, deberá sofocar todo su amor, lo que supongo que no será nada fácil. Pero qué bueno que a aparecido en escena este chico, Dimitri (me encanta ese nombre XD) Amigos de la infancia, ¿eh? Será muy interante conocer por qué se fue del barrio. Para comenzar, es un nuevo personaje que ya me está intrigando y con esa leve descripción de: "cabellos negros y mirada esmeralda", me lo imagino un poco.

    Fue bueno el capítulo y nada desepcionante. Al contrario, fue todo una sorpresa, como ya dije.
    Espero la continuación, no te preocupes querida Shassel si por tus ocupaciones no publicas pronto, lo importante es que no lo dejes, sino que lo continúes cuando puedas. Me gusta mucho esta historia.

    Un abrazo.
     
  18.  
    Shassel

    Shassel Usuario común

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    u.u Antes de colgar la continuación, me gustaría pedir una disculpa, lamento haber tardado tanto tiempo en subir la continuación ,he estado enferma durante casi todo este mes yendo de hospital en hospital para ver quién me da un remedio que si funcione XD, y aunque aun estoy un poco enferma, ya tengo las fuerzas suficientes para escribir, u.u que horrible es estar enferma.
    Nuevamente un millón de gracias a mis queridas Sacnite y Marina, su apoyo me infunde entusiasmo para continuar :). Espero que les agrade este capítulo, prometo que pronto se revelará un gran secreto sobre nuestro nuevo personaje Dimitri :). Sin más que decir, la continuación.

    CAPÍTULO 6:



    Parecía mentira, una ilusión que inconscientemente creaba mi corazón en busca de consuelo, tras cinco años de separación, nuestros caminos se encontraban nuevamente, a pesar del dolor que había estrujado mi pequeño corazón ilusionado, me sentía feliz, feliz de encontrar a mi querido Dimitri.


    — Daniela —susurró lentamente mientras levantaba mi rostro con ayuda de sus delicadas manos—, te extrañe tanto, no tienes idea.

    Ambos nos miramos fijamente sin pronunciar el más mínimo murmullo, necesitábamos tanto ese momento, podía sentirlo, nos necesitábamos. Su rostro había cambiado, pero aun podía distinguir en sus ojos a aquel niño de overol y camiseta con quien, en tiempos pasados, solía salir a recorrer los innumerables bosques de nuestro pequeño poblado en busca de aventuras y lagartijas. Haciendas encantadas, bosques misterios e innumerables anécdotas, habíamos vivido tantas cosas, todos nuestros recuerdos llenaban mi memoria.

    — ¿Idea? ¿Por qué nunca me dijiste que te irías? —exclamé molesta acabando finalmente con el silenció—. ¡Eres tú el que no tiene idea!

    — Daniela yo —tartamudeó levemente mientras apartaba la mirada—, no podía —su voz parecía quebrarse, jamás lo había visto tan arrepentido—, no podía despedirme de ti.

    — … —mi rostro se desencajó por la impresión, mis manos temblaban intentando moverse para estamparse contra su rostro, ¿Acaso no le importaba mi sufrimiento? — ¿Por qué? — contesté finalmente, mi mente parecía un enjambre de avispas a punto de atacar, estaba tan dolida, perder a tu mejor amigo, no es algo fácil de superar.

    — Porque eras y eres demasiado importante para mí, si te hubiera visto antes de partir, seguramente hubiera muerto al ver tu tristeza chocar con la mía. Lo lamento, no era mi intención, mi familia me envió a vivir en la capital para que tuviera una mejor educación y bueno, solo era un niño Dani, aun cuando mi mayor deseo era quedarme contigo y… bueno, yo… —farfulló entre dientes, parecía ocultar algo.

    — ¿Tú qué? —dije un poco cansada y congelada por el frío de la lluvia que no dejaba de caer. Cualquiera que nos viera diría que parecíamos un par de locos discutiendo en medio de la locura misma. Nuestras miradas no dejaban de permanecer la una sobre la otra, inquisitivas, buscando incansablemente aquel infante con el que tiempo atrás habíamos capturada fantasmas imaginarios y duendes con ollas de oro, buscando a aquel amigo con quien tanto teníamos en común y que ahora parecía tener mucho que decir. ¿Por qué nos costaba tanto comunicarnos como lo hacíamos antes? Acaso, ¿habíamos cambiado demasiado?

    — Yo, te quiero demasiado Daniela, lo sabes, no quería causarte tanto daño, lo lamento —sus ojos comenzaron a opacarse, su rostro perdió lucidez, ¿Cómo podía causarle tal congoja, olvidando mi tonto orgullo, lo abracé dulcemente intentando reparar las heridas que innecesariamente nos habíamos causado, era hora de madurar y admitir que como humanos tenemos derecho a equivocarnos, quería ahorcarlo, es verdad, pero también lo quería y necesitaba demasiado, el orgullo era algo que ninguno necesitaba en ese momento.


    Una vez en mi cama, y con una temperatura bien ganada, aun pensaba en los grandes giros que había dado mi vida en tan solo un pequeño y a la vez eterno día. Pese a toda probabilidad, me había arriesgado y había perdido un gran cariño que anidaba cálidamente en el centro mismo de mi alma, me había engañado a mí misma con una ilusión que nunca dejo de ser solo eso: una ilusión. Me es difícil describirlo con exactitud pero, era como haber tocado el cielo con mis manos y el inferno con mis pies en un confuso y muy desesperante segundo en el que todas mis ilusiones se hicieron papilla, vida de adolescente, decía mi hermano, tenía razón.

    — ¿Apeteces un té? —inquirió mi hermano mientras tocaba mi frente—, Mmm, ese Dimitri, no ha cambiado nada, es el mismo imprudente de siempre, tendré que darle una lección, ¿acaso no podían conversar en un lugar más cálido? —Su timbre de voz parecía temblar en un ritmo que yo no sabía descifrar con claridad, ¿Acaso, estaba preocupado?—. Daniela, ¿me contarás lo que ocurrió?

    Supongo que merecía la verdad, mi hermano no era alguien a quien yo pudiese engañar u ocultarle información, me conocía demasiado bien, tanto, que a veces me disgustaba. Y esa tarde, lo había preocupado. Luego de que no llegué a casa a la hora habitual, salió él solo a buscarme aun pese a la lluvia, y como era de esperarse, me encontró. Estaba molesto, sus ojos me lo advertían, sin embargo me permitió despedirme de Dimitri antes de llevarme a la casa, era algo que debía agradecerle, sin duda era un gran hermano. Aun cuando no era su problema, cuido de mi todo el resto de la tarde ya que mis padres no estaban en la casa, que alivio, si se enteraban de mi desfachatez, seguro me hubieran castigado.

    — Deberías beber el té —insistió mi hermano—, de lo contrario te resfriarás y no podrás ir al colegio.

    — Fabián — susurré débilmente a causa de la fiebre.

    — ¿Qué ocurre? — cuestionó mostrando en su rostro un aire de preocupación.

    — Fallé.

    Al parecer lo había entendido, la caída de sus pronunciadas aunque bien marcadas cejas lo corroboraba, siempre ocurría lo mismo cuando se deprimía, el saber que compartía mi tristeza como suya era algo que me conmovió de una manera indescriptible. Aquella noche, tras una larga conversación con Fabián, sentí como mi dolor había disminuido, al menos en cierta medida. Llorar, maldecir, gritar, golpear tus almohadas,

    volverte pedazos, volver a llorar… todo era admisible a la hora de olvidar un amor, y eso fue lo que hice, intentar olvidar. Eso solo era el primer paso, quedaba algo aún más grande por hacer: sanar heridas, eso era lo complicado.

    Aquella fue la noche más larga de mi joven existencia, no quería dormir pero era necesario, y mañana….! Oh el duro mañana, cuanto miedo le tenía!, enfrentar a Marina era algo que empezaba a desanimarme enormemente. ¿Qué haría ella al saber la verdad? Era mi amiga, eso nadie lo podría cambiar, y a pesar de las circunstancias nunca dejaría de quererla como la quería, por encima de sentimientos fugaces como el amor a primera vista estaba la hermosa amistad que ambas habíamos construido a lo largo de todos estos años-

    — Que sea tu voluntad —suspiré entre pensamientos mientras miraba el estrellado cielo a través de mi ventana, el destino era algo que no me pertenecía, de eso no tenía duda, y aunque la vida no siempre te da lo que deseas, solo te queda esperar para saber qué es lo que en

    — realidad te depara el camino. La luz no deja de existir solo porque la cubran nubes de melancólica oscuridad, y tarde o temprano, todo volverá a brillar nuevamente.

    De camino al colegio, todo parecía más gris de lo normal, el cielo cubierto de deslucidas nubes y la densa bruma que cubría el camino llenaban el ambiente de un particular tonos melancólico que solo yo lograba descifrar. Tristeza, decepción, en eso se resumía todo, parecía una estúpida, amaba el paisaje y aun así lo aborrecía solo… por él.

    — ¡Dani! —gritaron a mis espaldas, advirtiéndome que era momento de exponer nuevamente el corazón a un crudo invierno.

    — Joaquín —pronuncié entre dientes, mientras volteaba la mirada. Como podía aparecer en un momento como este, disimulando una sonrisa, detuve el paso y comencé a jugar con mi cabello para distraer mis pensamientos mientras él se acercaba.

    — Vaya, eres rápida, pensé que no te alcanzaría —dijo alegremente mientras me daba un beso en la mejilla, quería desmayarme pero no era el momento, debía ser fuerte, debía olvidarlo—, acaso lo olvidaste, quedamos de vernos hoy.

    — ¿Quedamos? —titubee contrariada— ¿Cuándo?

    Tras verme de una manera un tanto cómica, Joaquín se limitó a reír y darme pequeñas palmadas en la espalda, comenzaba a recordarme a mi hermano, ambos me trataban como a un camarada al que debía ayudársele a superar su desorientación en el mundo.

    — En fin —pronunció Joaquín tras acomodarse los lentes y recuperar un poco el aliento—, mi querida Daniela, me tengo que ir, pero no lo olvides, mi vida está en tus manos —No dijo más, solo se limitó a acelerar el paso y alejarse en dirección a la parada de su autobús, no lo entendí entonces hasta que oí la delicada voz de Marina llamarme a la distancia.

    — Daniela —continuó gritando mientras se acercaba velozmente hacia mí— Picarona, como no pudiste llamarme para decirme que tú y él por fin dieron el primer paso.

    — Marina —pronuncié de manera fría y melancólica, aun cuando quería ser fuerte, las palabras de Marina me hicieron perder todo el poco valor que me quedaba y empecé a llorar, sería la última vez.

    — Dani, ¿Qué ocurre? —insistió Marina tomándome por los hombros y abrazándome fuertemente— Acaso, estas feliz, dime que es eso por favor, no me asustes.

    — Todo, fue un error —dije levemente mientras enjugaba mis lágrimas.

    Tras contarle a Marina todo lo ocurrido, ambas nos sentamos en la acera sin saber que decirnos la una a otra, al parecer esto había sido más duro para ella que para mí.

    — Yo —susurró Marina rompiendo nuestro tan largo silencio—. Daniela yo, te juro que no fue mi intención, lo lamento tanto. Todo es mi culpa.

    — De que hablas Mar, tú no tienes la culpa de nada, nadie la tiene, el amor no es algo que alguien pueda controlar.

    — Dani, yo —sollozó durante largo tiempo mientras ocultaba su rostro entre sus manos, estaba empezando a preocuparme, ¿Qué le estaba ocurriendo?—, yo, te mentí Daniela, te mentí, Joaquín nunca fue solo mi amigo, él, era mi novio.

    — ¿Qué? —exclamé con la última partícula de aliento que mi cuerpo fue capaz de procesar, acaso estaba en una pesadilla. Al parecer, el mundo me tenía muchos más secretos de los que yo podría siquiera imaginar, como me hubiese gustado ser capaz de predecir el futuro, me hubiera ahorrado tanto sufrimiento. La confesión de Marina, era solo el comienzo de una larga cadena de decepciones que tardaría mucho tiempo en llegar a su fin.
     
  19.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
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    Tan esperado capítulo y muy fue muy bueno.

    Ahora sé que Dimitri jamás se despidió de Dani, así que es muy normal que ella, después de haber sido consolada por él de tan horrible desepción con Joaquín, quisiera reprocharle su partida dejándola algo así como abandonada, no obstante ella comprendió que ahora estaba ahí y que debían seguir basando su bonita amistad en aquellas felices vivencias que tuvieron en el pasado aunque es bien visto que ambos han cambiado mucho, pero una verdadera y buena amistad no se rompe por nada y acepta los cambios.

    Wow, Fabián, haha, ahora ya sé que el hermano mayor tiene un nombre, cuando leí las primeras líneas sobre él que entra a ofrecerle té a Dani y que ella lo siguiera llamando hermano, me pregunté por una vez más si tenía nombre y más abajo en la lectura, descubro que sí XDD. Fabián es también un bonito nombre, de hecho, me gusta más que el de Joaquín XD. Obviamente que Dimitri se lleva el premio =)

    Ese secreto de Marina me cayó de sorpresa. Quiero decir, si son amigas desde niñas, ¿cómo pudo ocultarle semejante realidad? ¿Y cómo va a tomarlo Dani? ¿Se sentirá traicionada, burlada?

    Se pone aun más interesante y aparte, deseo saber ese secreto de Dimitri. Ups, tal como termina este capítulo, veo que a Dani le queda todavía mucho por sufrir.

    Espero la continuación y gracias por actualizar. Dicen que más vale tarde que nunca :D

    Abrazos.
     
  20.  
    Sacnite

    Sacnite Entusiasta

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    Hola!! ya llegue un poquito tarde pero segura jeje... Espero que te mejores muy pronto y que todo eso que tengas se te quite..^^
    Nada de gracias.. yo estoy mas que agradecida por que nos deleitas con tu historia^^ y espero que no te desanimes y que llegues a terminar tu historia..^^

    Woo!!! Dimitri aparece en el mejor momento es mi héroe y ahora se que ellos nunca se despidieron, bueno el no se despidió xD pero ahora están juntos y esa amistad nunca se perdió a pesar de los años y la distancia...^^ Concuerdo con Marina no la de la historia sino no la real espero que me entiendas xD con Fabian por fin sabemos el nombre del gran hermano que tiene Dany ojala mi hermano fue asi u.u...
    No puedo creer que la Dany le este pasando todo eso.. u.u pobre sita y mas aun al saber que Joaquin fue novio de Marina... Marina porque se lo ocultaste waa... no entiendo su razón, como tomara Dany todo eso...u.u


    Quiero saber, que sucederá ahora? Como se desarrollara toda esta mezcla de sentimientos y confesiones...?

    Espero con muchas ansias el próximo capitulo^^

    Saludos!! hasta pronto!!^^
     

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