Bueno aquie traigo la segunda parte de Flor de Cerezo, que muchos me habeis pedido que continue x) y aqui os traigo el primer capítulo, espero que os guste ^^ Capítulo 1 – presentaciones.Todo se encontraba en silencio mientras aquel hombre de grandes huesos firmaba el papel que el joven muchacho le había entregado minutos atrás. Este permanecía en su asiento observando como el director de aquel instituto privado sellaba el papel de transferencia. El chico comenzó a examinar la sala para matar el tiempo mientras esperaba pacientemente. Los rayos de sol entraban por los grandes ventanales que se ubicaban detrás del gran escritorio iluminando todo a su paso. Se escuchaba un “tic-tac” continuo proveniente de las agujas de aquel gran reloj, el cual se encontraba colgado en la pared del este de la sala. Al fin el director levantó la cabeza y sonrió al muchacho. Este le devolvió la misma sonrisa mientras se estrechaban la mano. —Bienvenido al instituto Ogawa, señorito Namikawa — decía mientras agitaba fuertemente la mano del otro con la suya. El chico educadamente soltó su mano ante la incómoda presencia de aquel hombre obeso. — Espero que sea de su agrado, pariente de los Nioka. —Claro señor. — contestó este con indiferencia y repugnancia, al mismo tiempo, ante aquel último comentario. — Y por favor, no me integre en el apellido Nioka. — comentó con frialdad. — Mi nombre es Daniel Namikawa, solo. Diciendo aquello el muchacho hizo una reverencia y comenzó a caminar en dirección opuesta saliendo de aquella sala dejando al director boquiabierto. Tras cerrar la puerta de dirección se apoyó en la misma suspirando. Malditos ricos insignificantes… pensó golpeando la pared con rabia. A pesar de ser el hijo mayor de Hiro Namikawa, hermano de Kanna Nioka y esta madre de Haru y Yumi, él jamás deseo ser relacionado con ese apellido, porque no se sentía, especialmente, parte de la familia. Normalmente se alejaba de ellos pero, sus padres lo habían trasladado al instituto de sus primos y eso era un inconveniente en su relajada y tranquila vida. Por desgracia Hikari, su hermana pequeña, ya estudiaba en Ogawa desde años atrás, y no le hacía mucha gracia el hecho de compartir escuela con su irritante hermana pequeña. — ¿Daniel? — el chico levantó la cabeza ante la sorpresa de ser su nombre pronunciado. Era una muchacha que mostraba una expresión confusa mientras lo observaba atentamente. Su cabello azul claro le llegaba hasta más abajo de la cintura, el cual lo tenía recogido con un lazo del mismo color que su uniforme, un azul marino. Sus ojos morados brillaban intensamente mostrando la típica dulzura que ella poseía naturalmente. Entonces esbozo una sonrisa — Que alegría verte, primo. —Bueno días, Miyuki — saludó Daniel con indiferencia dándose un pequeño balance hacia adelante para colocarse en una posición normal. Miyuki Kurumisawa era, posiblemente, la única prima que el respetaba de entre todos, ya que esta siempre mostraba una sincera sonrisa en el rostro siempre que le saludaba. — ¿Te has inscrito hoy en este instituto? — Pero aun así le parecía un poco ingenua. ¿A caso no era obvio? Si no fuese así, ¿qué demonios haría él en un instituto que no apreciaba? —Sí Miyuki, hoy — resopló profundamente. Paciencia, pensó mientras cerraba los ojos para después abrirlos de nuevo y observar a la muchacha — ¿Sabes dónde está la clase 3-C? — Preguntó esperando que Miyuki lo supiera ya que, no le apetecía mucho preguntar a personas desconocidas. Esta esbozó otra sonrisa y agarró su muñeca comenzando a tirar suave de ella. — ¡Claro! — caminaba deprisa tirando del chico que en aquel momento tenía una expresión de incredibilidad ante el tacto de la suave y fría muñeca de la muchacha. A él jamás le había tocado una chica, ya fuese familiar o no. Ni siquiera llegó a abrazar a su hermana pequeña alguna vez. Solo una mujer logró tocarlo cuando era muy pequeño, y esa fue su madre. — Es la clase de Haru — contestó alegremente. Genial, otro “pariente” pensó sarcásticamente resoplando. — También está Victoria. — ¿Victoria? — Miyuki paró en seco y le transmitió una mirada de confusión. — ¿No recuerdas a Victoria? — Daniel negó con la cabeza, pero estaba mintiendo. Por supuesto que recordaba a aquella muchacha de ojos verdes y tez clara, portadora de una melena brillante y castaña. Aquella chica de belleza occidental. — Fue una invitada en la mansión Nioka las navidades pasadas. La novia de Haru, ¿no la recuerdas? — ¿Es novia de Haru? — preguntó ante la sorpresa. Pero entonces recordó el momento en que su primo besó a la inquilina recién entrar al comedor por la mañana de aquel día lluvioso. —Hay Daniel, no sabía que te fallara tanto la memoria — rió divertida volviendo a tomar la mano de este y comenzando a guiarle de nuevo hasta su aula. Faltaban unos pocos minutos para que las clases comenzaran. Los alumnos del aula 3-C empezaban a ocupar sus correspondientes pupitres mientras entraban por la puerta. Una muchacha, de los ojos más verdes que pudieras imaginar, se encontraba observando el azul del cielo que lucía fuera, detrás de aquellos ventanales. Faltaban muy pocos días para dar paso a la primavera. Se encontraban a veintitrés de febrero. — ¿En qué piensa la chica más bella de este instituto? — Una voz melodiosa y familiar despertó a la joven de sus profundos pensamientos sin sentido, solo palabras sueltas. Esta parpadeó un momento mientras volvía a despejar su mente. Un chico de pelo oscuro como la noche y ojos del mismo color la observaba con una de sus sonrisas más dulces. —Venga ya Haru, no mientas — sonrió Victoria bajando la cabeza para ocultar su reciente rubor. —No miento — el muchacho comenzó a acariciar su rostro — para mí lo eres, ya lo sabes. Mantuvieron sus miradas una encima de la otra. Usualmente se observaban comprobando que la persona que tenían en frente era real, examinando que su amor no era fruto de su imaginación, y que se amaban profundamente sin confusión alguna. A unos centímetros nada más de otro beso, fue interrumpido ante la entrada del profesor. Los dos jóvenes enamorados se despidieron con una sonrisa, la cual transmitía perfectamente el mensaje “hasta luego”. El hombre que acababa de cruzar la puerta era el profesor de historia, tambien el tutor. El mismo que hizo la breve presentación de Victoria la primera vez que cruzó las puertas de esta aula. —Buenos días queridos alumnos — saludó el profesor Hiroshi en tono burlón. Era un profesor bastante divertido si se le conocía bien. Era amado por muchos alumnos en esta institución. — Quiero daros la excitante noticia de que… — tomó aire dejando la atmósfera más intrigante que antes, los alumnos escuchaban atentamente. ¿Qué sorpresa podrían tener en aquella época del año? — hoy viene un alumno nuevo. — ¿Un alumno nuevo a mitad del semestre? — Una muchacha de pelo oscuro observaba al profesor con confusión. El nombre de aquella joven era Haruka Noto. Compañera de Victoria y reciente amiga de esta. Haruka fue buena amiga de Yumi antes de que esta se marchara. Ahora lo era de Victoria. —Solo me he mudado a esta ciudad, y tenía que proseguir mis estudios ¿no? — Un atractivo joven se encontraba apoyado contra el marco de la puerta. Poseía una mirada muy sensual y hechizante. Era portador de un pelo dorado, oscuro, que le llegaba hasta los hombros. Sus ojos castaños eran profundos como el chocolate. Su piel, muy clara y lisa. Sobre la nariz portaba unas gafas de estudio que le daban un aspecto muy atractivo. Haruka se ruborizó nada más escuchar la sensual voz de aquel alumno nuevo. Era tan atractivo. Pero no fue la única, las demás chicas del aula permanecieron embobadas observando al muchacho. Incluso algunos chicos poseían brillos en los ojos. Las únicas personas que se encontraban confusas mandaron unas miradas entre ellas. Haru y Victoria no comprendían que es lo que hacía Daniel en Tokio, y además, en la misma clase que estos. —Chicos, os presento a Daniel Namikawa — anunció el profesor Hiroshi suspirando al ver que sus alumnos ya no se encontraban presentes. Comenzaron a preguntarse por lo bajo entre ellos el porqué de ese extraño nombre. — Es pariente de la familia Nioka — comentó — tambien podemos decirle “el primo de Haru” — añadió. Un nuevo murmullo comenzó a sonar por el eco del aula, mientras Haru percibía miradas provenientes de todos lados. Este se limitó a observar a Daniel, aquel chico que conocía de la infancia, pero al cual jamás escuchó decir palabra alguna. Victoria no podía quitar ojo de Daniel, aquel chico le pareció extrañamente atractivo desde la primera vez que le vio en la mansión de los Nioka. Observó cómo Daniel posaba su mirada sobre la suya, ella la apartó inmediatamente ruborizándose. —Siéntate en aquel pupitre de allá — señaló el profesor Hiroshi con la cabeza. Daniel obedeció dirigiéndose al sitió que le había dicho el tutor. — Bueno, luego haréis presentaciones — Hiroshi se dirigió a su escritorio sentándose encima — Estas de suerte Daniel, hoy comenzábamos con la segunda guerra mundial — sonrió irónicamente mientras se escuchaban las quejas de sus alumnos. Todos comenzaron a sacar sus libros de las mochilas colocándolos encima de los pupitres, los abrieron por la página que el profesor había mandado y, antes de que pudiese comenzar su clase llamaron a la puerta. —Pero bueno, ¿uno no puede comenzar su clase? — se quejó el profesor haciendo señal con la mano para que la joven que se encontraba en la puerta entrara. — ¿Qué ocurre Tomoe? La chica que había cruzado la puerta poseía el nombre de Tomoe Honda. Era la sempai de la clase 3-C. Una muchacha deseada por casi todos los seres masculinos del instituto. Poseedora de un brillante pelo dorado perfectamente liso y de unos ojos saltones muy claros. Era envidiada por muchas chicas ante su cuerpo perfectamente desarrollado y un rostro tan lindo. —Disculpe profesor, pero…— comenzó a decir con su voz aguda. —…Venimos a informar sobre un evento — una voz masculina fue la que terminó la frase. Entonces un completo ruido molesto comenzó a ocupar la sala, causante por los gritos de todas las alumnas del aula. Se podía escuchar atentamente lo que cada una gritaba: “¡Yuki-sempai!” algunas estaban al borde del desmayo, mientras que los chicos lo observaban con expresión de pocos amigos. Yuki Kaburaki sonreía abiertamente luciendo sus perfectos dientes del color más blanco. Solo tres personas le observaban seria y fríamente. Daniel no soportaba mucho a su primo Yuki por la posesión del gran ego de este. Haru en cambio nunca se mostró demasiado a gusto ante su presencia, desde muy pequeños solían competir entre ellos en cualquier festival del colegio. Pero este la mayoría de las veces fue vencido, y juró que algún día lo superaría en todo. La única persona que le observaba con asombro, odio y confusión al mismo tiempo era Victoria, a pesar de aquel suceso bajo la lluvia en la mansión Nioka el cual le molestó bastante, seguía asombrada ante la belleza que Yuki poseía. No le agradaba su presencia, claro, y mucho menos cuando Haru se encontraba en la misma aula. Por suerte se lo cruzó una o dos veces desde que comenzaron las clases, y esas veces estaba rodeado de chicas, por lo tanto no tuvieron que transmitir miradas incómodas. Pero esta vez no habían chicas a su alrededor, pudo observar como este le guiñaba un ojo, acto que le hizo girar la cabeza. Apretaba sus puños con fuerza molesta con su corazón, el cual comenzó a latir deprisa cuando Yuki esbozó su hechizante sonrisa. Victoria odiaba a aquel chico pero, ¿cómo era posible que sintiese un cosquilleo en las tripas cada vez que este posaba su mirada sobre la de ella? Tomoe observó molesta la escena, fue la única que se dio cuenta de las miradas entre Victoria y Yuki. ¿A caso no le vale con tener a Haru? Maldita… pensó apretando los dientes con fuerza. Ella tambien era la presidenta del club de fans Yuharu (Yuki y Haru) esa era otra de las causas por la que Tomoe era muy popular en el instituto. El club Yuharu era para las jóvenes chicas del instituto que amaban a los príncipes de este. Haru Nioka y Yuki Kaburaki habían sido votados como los chicos más atractivos del instituto. Haru ignoraba completamente aquel irritante club de fans, pero Yuki amaba ser el centro de atención. —Entonces soltad lo que tengáis que decir de una vez — suspiró el profesor Hiroshi frotándose la frente. —Sí, veréis — Tomoe mostró una de sus más seductoras sonrisas dando media vuelta y observando a los alumnos de la clase 3-C — faltan unos días para dar la bienvenida a la primavera, entonces, se celebrará el festival anual que celebramos siempre. —Pero hemos pensado que — Yuki se acercó a su compañera continuando en su lugar — después de aquel festival, un mes después, la primera semana de abril… —Celebrar el baile de la primavera — terminó de contar Tomoe — será una fiesta de gala, algo común en Estados Unidos o Inglaterra. — ¿Cierto, Victoria? — Yuki guiñó el ojo de nuevo en dirección de esta que se escondía en su pupitre ante las miradas de sus compañeros — Bueno, venimos a avisaros porque… —La clase 3-C junto con la nuestra, 4-A serán las que abrirán el baile con un vals. — Concluyó Tomoe aplaudiendo alegremente. —Y otra cosa — Yuki cogió una de las tizas y comenzó a escribir en la pizarra mientras leía cada palabra una a una — “Las chicas serán las que deban pedir al chico que las acompañe al baile” Otro gran murmullo comenzó a sonar en la clase a causa de la emoción de estas. Los chicos se animaron un poco más con la idea ya que por primera vez en la historia no habría suficientes Harus y Yukis para todas, al fin tendrían una oportunidad con alguna chica. —Bueno, ¿habéis terminado ya? — Preguntó desanimado el profesor Hiroshi — Quiero comenzar mi clase ya. —Una cosita de nada, profesor — Tomoe respiró profundamente antes de terminar por fin con la noticia — No podréis pedir a ningún chico de vuestra misma clase que os acompañe al baile. Victoria sintió como una piedra caía sobre su cuerpo derrumbándola en aquel momento. Eso significaba que no podría ir con Haru al baile, lo observó con tristeza y este le contestó la mirada con otra tranquilizadora. Al fin y al cabo no estaba mal conocer nuevas personas. Pero si las chicas tenían que pedir al chico sería muy difícil para Victoria escoger a otro que no fuese Haru, aunque… Observó a Yuki un instante, este la examinaba con aquella mirada que una vez percibió en el comedor de la mansión de los Nioka durante aquella primera cena. No, no, no… ni lo pienses Victoria pensó agitando la cabeza de un lado para el otro intentando apartar aquel pensamiento de su cabeza, sería un error pedirle a Yuki ser su acompañante. Enseguida el profesor Hiroshi despidió a los estudiantes de último año para comenzar al fin con su clase. La mañana de los jóvenes transcurrió como cualquier otra. Llegaron por fin al tiempo libre, la pareja de la clase 3-C salió sonriente dada de la mano, mientras cruzaban la puerta tres miradas se clavaron en sus espaldas como cuchillas, pero ellos ni las notaron. Tomoe no pudo contener la rabia al ver a Haru con aquella chica extranjera, golpeó la pared sin pensárselo dos veces. Las dos muchachas que la acompañaban se alarmaron al instante de observar el puño de la hermosa presidenta contra la pared. —Tomoe, ten más cuidado por favor — rogaba pacientemente la pequeña de ojos grisáceos, dueña de un hermoso pelo dorado que le llegaba por encima de los hombros. — no tiene ningún sentido que golpees la pared. —Por favor Haruna, no me molestes — Esta se rindió ante las palabras de la mayor. Haruna Honda era la hermana pequeña de Tomoe además de una miembro más del club Yuharu. No le gustaba mucho la idea, pero acompañaba a su hermana a cualquier parte. Haruna estaba en clase de Miyuki. La otra muchacha observaba con indiferencia. Comenzaba a cansarse del comportamiento de la presidenta, además de que no solía contarle nada, y Haruna siempre guardaba los secretos de esta. Era la tercera miembro del club, llamada Kaori Hibiki, pero todos la conocían como Luna. Kaori estaba en clase de Yuki y Tomoe. Era la chica más sencilla del instituto, no molestaba a nadie y nadie la molestaba a ella. Le gustaba ser algo distanciada de los demás, se unió al club solo porque Tomoe se lo pidió, ya que esta y Kaori eran amigas desde la infancia y no podía negárselo. Aunque la presidenta siempre le haya ocultado cosas a su mejor amiga, o no la haya tomado en serio o con respeto como debería haber sido… Kaori la quería y respetaba como a su propia hermana. —Vámonos Haruna — decía en un tono serio mientras tiraba del brazo de la muchacha, la cual se resistía — tu hermana necesita estar sola un rato. —Sí, hazle caso Haruna — respondió esta con voz seca — necesito ir al baño un momento. Diciendo aquello se dio media vuelta y caminó por el largo pasillo en dirección al aseo dejando a las dos chicas atrás, observando como una triste Tomoe caminaba con desganas. Mientras tanto en el gran patio del instituto un joven de cabellos rubios se encontraba apoyado contra el tronco de un árbol observando el cielo pensativo. Kaito Kurumisawa era un chico desinteresado, prácticamente, de todo. No le interesaban los eventos del instituto ni las personas que allí había. Tampoco estaba entre sus aficiones el relacionarse mucho, además de que estaba en el primer curso y era nuevo. Al paso de una tortuga una hermosa muchacha, dueña de una melena castaña muy lisa que le llegaba hasta la cintura y de unos ojos rosados, caminaba con las manos pegadas a la espalda en dirección al árbol en el que Kaito se encontraba malgastando su tiempo libre. —Kaito-kun — su rubor aumentaba cada vez que observaba a aquel muchacho. Este la observó un momento y después le dedico una sonrisa que muy pocas personas lograban ver transmitir al rubio. —Hola Naoki — saludó manteniendo aquella sonrisa en su rostro. Naoki Sai era la cuarta miembro del club Yuharu, pero se pasaba mucho más tiempo persiguiendo a Kaito, su mejor amigo de la infancia y del cual ella estaba enamorada, en secreto. Esta era un año mayor, iba a clase de su hermana Miyuki, junto con Haruna. Un saludo era lo que usualmente Naoki y Kaito intercambiaban con palabras ya que, solían sentarse juntos bajo aquel árbol y observar los cielos. Cuando tenían algún problema o una duda, acudían uno al otro y se ayudaban mutuamente en lo que pudiesen. Su amistad era debido a que sus madres eran amigas desde antes de su nacimiento. Naoki sabía que no era un amor correspondido, pero aprovechaba la única relación que poseían. El resto de la mañana transcurrió deprisa. Victoria comenzó a guardar sus cosas con desgana, porque sabía que su jornada no había terminado. Al terminar de guardar los libros se colocó la mochila en la espalda y, acompañada por Haru, comenzó a caminar con paso firme hasta su trabajo desde tres semanas atrás. Al llegar al edificio, después de abrir las puertas, lo primero que se escuchaba nada más entrar: — “¡Bienvenido al cosplay café Wonderland, disfrute en el país de las maravillas!”
^O^ OMG! Nena,adoro esta historia y no solo lo digo porque hago mi gran devut por 1era vez en un fic,sino porque de veras te la luces. Lo que no me gusto fueron esas estupidas gritando ''Yuki,Yuki!'':mad: Estoy celosa y pues bueno,aun no me acostumbro u_uBueno, no note fallos ortograficos o de dedos asi que felicidades y espero que me sigas invitando a las demas continuaciones. Besos byebye!
Hola Sakurash, gracias por la invitación a la nueva historia o mas bien la continuación de la anterior. Era tal cual me lo imagine de ti, es una historia muy atrapante y lo que me hace mucho mas fácil la lectura. Veo que como era de esperarse estas agregando nuevos personajes, mas los que estuvieron anteriormente. Seguramente va a haber muchas nuevas relaciones amorosas y quizás pueda asomarse algunos conflictos en la vida amorosa de Victoria, como que siempre noto que esta chica es muy enamoradiza, habrá que ver si ella es fiel con su amado Haru. Espero pronto el siguiente capitulo, adiós amiga mia.
de nuevo me sorprendes cada vez va mejor y si la anterior historia estuvo buenisima esta continuacion esta aun mejor espero con ansias el prox cap y como sabes ya soy seguidora de este fic. >.< me pregunto quien invitara a haru y victoria a quien invitara sin contar de como le estara llendo a yumi, bueno no mas preguntas por q se q despues las sabre solo que egracias por invitarme a leer por que esta grandioso y sin duda alguna nunca me perderia un fic tuyo.
Onee-san!! ^^ Muchas gracias por la invitación, me ha encantado este primer capitulo, ¿quién esperaría que Yuki estuviera ahí? Eso si, no me gustó que las chicas de la clase se pusieran a gritar por Yuki, ¡él es mioo! ¡de nadie más! ¬¬' Felicitaciones, me ha encantado, y me impresioné cuando leí que Victoria había aceptado el trabajo en el café, quedé boquiabierta Pero que pena que no Victoria no pueda invitar a Haru, por un momento pensé que invitaría a Yuki, y pense: ¡Olvidalo! ¡Yuki es miooo! Ok, lo siento, me dejé llevar. Espero con ansias el proximo capítulo, espero que me avises ^^ ¡Besos y saludos onee-san! :)
Hola sakurash!!! Gracias por invitarme a leer la continuación! Wow! me impresionaste!!! como siempre jeje! Personajes nuevos, nuevas relaciones, nuevas intenciones y muchas sorpresas más!!! ¡victoria no podrá invitar a haru! es lo que me entristece u_u además ¡¿Yuki apareció?! wow! presiento que habrá algún enredo! esperemos que Victoria no se nos deje llevar! daniel me llama la atención! tambien le toca a el su parte protagónica verdad? OWO De errores no detecté ninguno y todo se encuentra impecable y excelente narrativa! colocas un toque personal al escrito que lo vuelve tambien muy atrayente ¡si que si! ¡sigue así, pero hay que pulirse y ser mejores que ayer? ¡nunca te rindas! saluditos!!!!
Que envidiaa trabaja en un cosplay cafe *__* y que cuquis Haru y Victroria es tan bonito estar enamoradoo eres mi heroina por hacer una continuacion tendrian que hacer un dia dedicado a ti! Graciaaaaaaaaaaaas por la continuacion (L) Bueno amiga me despido y espero que me avises cuando subas la continuacion :3 Watashi-tashi