"el nuevo amor de kiba" (wolf rain)

Tema en 'Fanfics Abandonados de Temática Libre de Anime' iniciado por Laia_Hamfers, 28 Septiembre 2008.

?

q tal esta el fic?

  1. genial

    2 voto(s)
    66.7%
  2. bueno

    1 voto(s)
    33.3%
  3. malo

    0 voto(s)
    0.0%
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    Laia_Hamfers

    Laia_Hamfers Iniciado

    Sagitario
    Miembro desde:
    23 Septiembre 2007
    Mensajes:
    46
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    "el nuevo amor de kiba" (wolf rain)
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    1852
    "el nuevo amor de kiba" (wolf rain)

    El nuevo amor de Kiba (Wolf rain)<?xml:namespace prefix = o />



    Ella caminaba rumbo a su colegio con muchas preguntas en su mente, dudas que trataban sobre sus relaciones sociales, ya que no se llevaba muy bien con ellas, sus compañeros siempre la molestaban, criticaban, entre otras cosas, esto hacia que ella claramente tuviese baja autoestima. Aquella castaña clara, de ojos color miel, de piel pálida resaltaba sus bellos ojos, de estatura media, bestia el uniforme estilo marinero, tenia su mirada al suelo, con alguna curiosa intención, al parecer estaba llorando, ya que lagrimas se podían ver que caían al piso por el reflejo de los rallos del sol – ( no quiero ir al colegio) – pensaba como si deseara que sucediera algo para no poder ir – (cierto es que intento integrarme a mis compañeros, pero estos no me dan la oportunidad) – snif…snif…- (lo único que gano es que me ridiculicen, tratando de humillarme) – esto provoco que su mente la llevara a una vivencia del pasado, donde ella estaba sentada en su puesto, observando a algunos de sus compañeros, ya que la mayoría había salido al recreo, un grupo de chicas que estaban conversando cerca de la ventana, a veces la miraban y se reían, la castaña las observo durante unos momentos y le llamo la atención las reacciones que están tenían cada vez que la miraban, sin entender prefirió ignorarlas, ya que como estaba sola no le convenía actuar de mala manera contra ellas para poder defenderse, esta perdió su vista en cualquier punto de la sala, sin darse cuenta que las risas habían cesado siente que alguien le toca el hombro, ella se da vuelta y justo en ese instante alguien le tira una sustancia espesa en el rostro, ensuciándole además el uniforme, la ojimiel abre sus ojos pasmada, y ve que era una de las niñas del grupo que se reía a carcajadas junto a las demás, ella las mira y no sabe como reaccionar, lagrimas caen de sus ojos y se levanta muy rápido, cuando estaba tomando paso para irse del lugar una de las chicas se dirige a la puerta impidiendo su salida.

    - No vas a salir, Naora – articulo con pesadez
    - Aléjate Yume – comento entre lágrimas – ¿Por qué me hacen esto?
    - Tan solo es para divertirnos de una chica rara y tan tonta como tu – dijo mientras ponía sus manos en su cintura e inclinaba su cara hacia ella con una mirada despectiva – además solo falta que te tome una foto – decía mientras levantaba una mano, en donde traía un celular y toma una foto de ella – porque con pintura azul te ves divina, deberías usar mas seguido ese color
    - Naora abre sus ojos, los que estaban muy húmedos – ya lo hiciste, ¿Qué mas quieres?
    - En eso levanta su otra mano y mira el reloj – a la cuenta de 1…2…3 y…- dicho eso en esos instantes suena la campana y el curso completo entra por la puerta trasera llevándose la sorpresa de ver a Naora en el peor estado que quisiera que la vieran, todos se echan a reír, haciendo de aquel momento uno mas, de los mas humillantes que para ella fueran. La chica salia corriendo de la sala, tratando de llegar al baño, donde se ocultaría hasta que terminaran las clases.


    Aquel recuerdo solo era uno mas de las humillaciones que había tenido, solo quería faltar a clases, ojala, si ahora mismo la atropellaran y muriese, ya que se evitaría una experiencia desagradable más. Ya había pensado en el suicidio, como una de las alternativas de salida fácil pero había algo en ella que le impedía actuar de esa manera, se cuestionaba que podía ser, pero no lograba deducirlo. Mientras caminaba perdida en sus pensamientos no se fijaba en la gente que ella chocaba de vez cuando, eso no le importaba, solo sentía que ella era una de las personas que seguro peor la estaba pasando del resto. Estaba en el centro caminando por las veredas, llegando a un cruce donde instintivamente se detiene y espera a que el resto de la gente que estaba a su lado pudiese pasar, eso le indicaría que era su turno para atravesar.

    El semáforo que estaba en verde cambio en rojo señalando que la gente pasara, ella mientras caminaba se detiene en medio de la calle, levanta la cabeza y mira enfrente, al otro extremo del cruce, ahí ve a un chico que estaba observando el cielo y que después baja la mirada, justo la mira. Naora sin extrañarse no despega su vista de el, en esos instantes solo hubo una conexión en ellos, como si aquel momento era solo para ellos dos y la gente dejara de existir. Ella es sacada de sus amarguras, y en su mente solo venia una pregunta diferente a las demás – (¿Quién cera ese chico?) – mientras lo miraba detenidamente alguien aparece corriendo al lado del joven, y estira su mano como si tratara de impedir algo, al parecer gritaba para llamar la atención de la zagala, pero ella ni el joven escuchaban, estaban sumidos en un mundo solo para los dos, nuevamente el hombre movía su boca y gritaba pero no sucedía nada. El joven bien parecido de ojos azules y cabellos castaño oscuro era de piel blanca, usaba una chaqueta negra, bajo de esta una polera blanca sencilla con unos botones en el cuello, unos vaqueros que estaban un poco rotos en la costura de abajo y unas zapatillas deportivas blancas con unas marcas azules, le sonríe y con una mano le señala que mire al lado derecho de la calle, la chica no entendía pero solo hace caso a la señal, ella mueve su rostro y justo en esos instantes escucha una bocina muy fuerte, y el grito del hombre se hacia escuchar cada vez mas fuerte, la muchacha sin moverse vuelve a mirar donde estaba el muchacho pero este había desaparecido, ahora solo vio al hombre que corría hacia ella gritando que tuviera cuidado, porque un camión se dirigía hacia ella, estaba en shock, todo estaba sucediendo muy rápido sin que pudiese reaccionar, esta mueve un pie pero era tarde la bocina del camión se hizo aun mucho mas intensa en la mente de la chica.


    Ese camión que intento detenerse no pudo, pues el peso que tenia como siempre hace que siga avanzando, atropello a la chica dejándola tendida en el suelo. El hombre atónito se había detenido en la orilla del cruce viendo como todo había sucedido, el conductor se bajo del camión el cual se había desviado de la pista chocando con una tienda que había ahí cerca, este se dirigió a ver a la joven y el hombre también corrió hacia donde ella estaba tirada. Esta tenia los ojos abiertos pero parecía agonizar, su mirada la tenia dirigida al cielo pero estaba perdida – llamen a una ambulancia de inmediato – articulo el hombre que estaba arrodillado levantando el frágil cuerpo de la chica, ahí se dio cuenta que su estado era peor de lo que se había imaginado – ¡acaso no entienden! – gritaba entre la multitud que rodeaba el cuerpo - ¡llamen ahora a una ambulancia! – la gente no parecía entender, la importancia lo estaba carcomiendo por dentro, una mujer de mas de unos 30 años se acerco a él y se arrodillo a su lado – soy enfermera, no desespere, ya llame a la ambulancia del hospital, vienen en camino – articulo poniendo una mano sobre el hombro de él para que se relajara - ¿conoce a esta jovencita Sr.? – pregunto la mujer.


    - Soy su padre – decía entre lagrimas que no pudo contener - ¿seguirá con vida? – le pregunta a la enfermera, la que en esos instantes estaba tomando el pulso de la niña.
    - Esta muy lento su pulso – comento mirándolo con lamento.
    - El padre se levantan dejando delicadamente a su hija sobre el suelo y se dirige donde el chofer, al que lo miraba con odio y mucha rabia – esto es lo que le haces a una joven – articulo inculpándolo mientras lo empujaba violentamente, el chofer se mueve por el impulso pero lamentaba todo lo sucedido, sentía mucha culpa y que esta impedía que se defendiera, el padre desesperado y asustado por la posible muerte de su hija tomo del cuello de la polera al hombre llevándolo hacia su rostro – si ella muere, tu pagaras por todo – lo amenazo y luego le planto un golpe en la cara provocando que este sangre.
    - Ya basta – dijo otro que se interponía.


    En esos momentos el sonido de la ambulancia se hacia escuchar muy fuerte, la que había llegado y se detuvo en una esquina de la calle, los paramédicos se bajaron inmediatamente dirigiéndose a la puerta trasera, la que abrieron y sacaron de adentro de la camioneta una camilla para acostar a la zagala. Esta no reaccionaba, su mirada seguía perdida, vio los rostros de los enfermeros pero ella no podía inmutar palabra alguna, una imagen vino a su mente y era la del momento cuando vio al joven extraño, su cuerpo no lo sentía, ahora veía como era acomodada en la camilla y era trasladada a la camioneta. La enfermera llamo la atención del padre para que se subiera al vehiculo y acompañe a su hija, en donde además de él iba uno de los paramédicos mientras el otro tomaba el control del manubrio y la lleva al hospital lo mas rápido posible.


    El padre tomo la mano de su hija la que estaba blanda, al parecer se había roto los huesos, esto provoco que el aumentara su llanto. La hija seguía mirando al techo, desvío la mirada al rostro de su padre, lo que le provoco mucha nostalgia al verle llorar. Pero extrañamente el rostro del padre se veía borroso, y ella se asustaba aun más – (¿Qué me sucede? ¿Por qué veo borroso? ¿Padre?) – Pensaba – (estoy perdiendo la vista, no quiero, no quiero que suceda eso, ¿Por qué me tienen que pasar estas cosas a mi?) – Naora empezaba a botar lagrimas, era lo único que podía hacer – (no puedo hablar, solo lloro y no me expreso, quiero abrazarte papá) – decía en su mente-(No puedo moverme) – en eso la chica solo siguió llorando hasta caer en un sueño profundo.


    - ¿Qué le sucede? – preguntaba el padre
    - Esta en coma Sr.



    CONTINUARA...
     
  2.  
    Laia_Hamfers

    Laia_Hamfers Iniciado

    Sagitario
    Miembro desde:
    23 Septiembre 2007
    Mensajes:
    46
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    "el nuevo amor de kiba" (wolf rain)
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    2179
    Re: "el nuevo amor de kiba" (wolf rain)

    Una voz escucho en la mente la zagala, esta la llamaba por su nombre pidiéndole ayuda, esta nuevamente nombro su nombre tres veces mas – Naora…Naora…Naora, necesitamos de ti, necesitamos que vivas en nuestro mundo, ya que hay alguien, quien interferirá en la conexión del mío como del tuyo, y tu eres clave para esto.<?xml:namespace prefix = o />


    El cielo estaba despejado, dejando así poder ser implorado por aquellos viajeros que buscaban alguna cuidad o pueblo donde descansar, los trotamundos estaban en una larga fila en aquel desierto árido y seco, el viento era fuerte, lo que provocaba que sus vestimentas bailaran bruscamente junto a el, algunos hombres se sujetaban sus sombreros para evitar que se les escapara de la testa, uno de ellos vio una figura a lo lejos tirada en el suelo, este curiosamente se separa de los demás y corre hacia esta, la persona usaba una abrigo color café tierra hasta las rodillas, tenia varios bolsillos y un cinturón que traía suelto, usaba un sombrero el cual se lo había sacado cuando se arrodillo al lado de la figura, así podía observarlo mejor, aquel cuerpo le llamo la atención era un animal, parecía un lobo de color blanco y estaba inconciente. El hombre se había asustado, este se levanto y se inmediato se fue a las filas largas de gente.

    Aquel animal empezó a sentir algo, un tipo de impulso que lo llamaba a levantarse y seguir un nuevo camino, unas imágenes vio en su mente, cosa que extraño le pareció, ya que el ambiente en donde el estaba era totalmente diferente al cual el habituaba rondar, vio una calle, autos movilizándose y una chica que había quedado detenida en medio de la pista, a la que ella miro por unos instantes, curiosamente vio el cielo y luego miro a la chica, este se había percatado desde antes que estaba en peligro. Como estaba en su forma humana, con su mano le indico lo que se aproximaba y justo en esos instantes él despierta y ve a su alrededor, lentamente se incorpora, pero se tambalea un poco ya que hace mucho tiempo que no había pisado tierra, miro a un lado donde estaba la gente caminando, este débil camino a penas para acercarse a ellos, el mismo hombre que estaba corriendo sintió el caer de alguien a su lejanía, se dio vuelta, ya que estaba de espaldas hacia el chico lobo, el cual ya no era animal, sino un persona joven de unos 17 o 18 años, moribundo intento levantarse pero se cae, el hombre sin pensarlo dos veces solo reacciona y va a ayudarlo, este se agacha y pone una brazo del muchacho sobre su hombro y acto seguido ayuda a levantarlo, ambos se dirigieron a las largas filas de los trotamundos.

    Ya era de noche y la gente estaba cansada, decididos a acampar, el hombre que había ayudado al joven había encendido una fogata cerca de su vivienda, y había puesto a unas vienesas a calentar en unas varillas de metal, mientras esperaban a que se cocinaran, ambos se sentaron frente al fuego para entibiarse.

    - ¿De donde vienes muchacho? – pregunto el hombre que al parecer era de unos 40 años, tenia un poco sus ojos cansados pero aun sonreía frente al joven, los ojos del hombre eran cafés, su cabello rubio y un poco corpulento, por mucho sol que ha tomado en sus viajes, tenia un dorado especial.
    - El chico abrió sus ojos por la duda, no sabia que responder, ni siquiera sabia porque estaba ahí, nuevamente en su mundo, el creía que había muerto y no sabia que responder – No sé - respondió sin esfuerzo mientras miraba la fogata
    - Como no vas a saber, todos venimos de algún lugar, yo viejo por el mundo, y vengo a buscar una medicina a este desierto árido, ya que me han contado que la vida que hay aquí es mucho más segura. – articulo – veamos chico, por lo menos dime tu nombre
    - Kiba – respondió sin dudar.
    - Un gusto chico, yo soy Azuma – dijo alzando su mano en modo de saludo.
    - Kiba dudoso, miro la mano extendida sin entender que era lo que pretendía – Ey Kiba, saluda – comento con un impulso tomando la mano del joven lobo y la que movió arriba y abajo. Azuma río por un rato pero luego miro las vienesas. Al parecer estaban listas.

    El rubio saco unos panes de una bolsa y puso las vienesas dentro de estos, y luego le paso uno al ojiazul, este con el pan en sus manos lo miro recordando aquella vez que su amigo Hige le había dado uno de esos, se acordado que era un hot-dog, en esos momentos él saco el pan y lo tiro lejos a tras de su espalda, Azuma abrió sus ojos y extrañado le pegunto porque había echo una cosa así, Kiba solo empezó a comer la vienesa y respondió con su boca llena – no…me…gusta…el…pan – en eso traga.

    - Hay chico, sin duda me vas a ser reír, creo que no me aburriré en este viaje…- articulo mientras sonreía – una cosa, ¿Por qué estabas caminando tan débil? – aunque eso, le hizo pensar, ¿Qué había sucedido con el lobo que estaba inconciente en medio del desierto?
    - Llevo días viajando y sin comer – comento mientras lo miraba para que sonara convincente. En esos momentos Kiba se dio cuenta que tenia muchas dudas al respecto, y entre mas hablaba con el hombre, mas confundido estaba – (Si yo estoy vivo, quizás mis amigos también – dedujo mientras pensaba – pero ¿en donde estarán?) – se dijo cuando levanto su cabeza para ver las estrellas en el cielo.


    Un animal vagaba percibiendo con su olfato un olor bastante exquisito, se notaba confundido y con hambre, lo único que lo animaba a seguir era un pensamiento, comida, estaba decidido a encontrar y a saciar aquel gran apetito, se detuvo unos segundos y levanto su nariz mientras cerraba sus ojos para poder concentrarse en su instinto. No obstante, un disparo se escucho a lo lejos, lo que hizo que desconcentrarse de su objetivo, el animal se quedo quieto por unos instantes y nuevamente escucho dos disparos seguidos, curioso empezó a apresurar el paso, atravesando un claro del bosque en el que iba, otra vez se detuvo y olio el mismo olor a comida, siguió sin detenerse hasta llegar a un claro donde al parecer estaban matando a un animal, parecían ser dos ciervos, y al lado de ellos una fogata donde estaban calentando carne, el animal había encontrado lo que estaba olfateando hace rato, y por lo que vio era un campamento de humanos, el lobo se asomo entre unos arbustos sin ser notado y reviso el ambiente para ver cuando podía robar comida, un par de hombres estaba despellejando los cuerpos y después de una hora los había guardado entre unas telas de cuero, el lobo observo con cuidado donde lo guardaban, al parecer eran trasladados a una camioneta verde oscuro.

    Tuvo que esperar hasta la noche para poder salir, ya que los humanos habían almorzado, cansado durante el día, el animal aprovecho de dormir. Después de varias horas se oscureció y para su suerte no fue encontrado, miro nuevamente al campamento y al parecer las personas estaban dormidas dentro de la carpa, el lobo silenciosamente salio de su escondite para ir donde estaba la carne fresca, este salto a la parte de atrás de la camioneta y empezó a comer su deliciosa cena.

    Victorioso y satisfecho lamió su hocico saboreando aquella carne que tanto anhelaba pero al parecer algo andaba mal que sintió un disparo y la carga de un artefacto, el lobo curioso miro y era uno de los hombres que lo estaba apuntando con una escopeta, este rápido salio disparado para esconderse entre el oscuro busque y así evadir aquella temible arma. Mientras corría y corría con las energías recuperadas sintió un ulular cerca de el, el lobo se detuvo y escucho un tanto molesto aquel ruido, que al parecer le traía incómodos recuerdos, vio como un búho empezó a planear a su alrededor. El lobo color café claro y ojos del mismo color, era Toboe, quien recordó cuando estaba junto a otros lobos, estos eran tres, uno blanco como la nieve, el segundo plomo y el ultimo de un color chocolate y además una chica de cabello morado, estaban buscando la salida de un bosque muy oscuro y denso, ya que tenia tenia muchos árboles y nada de luz, lo que curiosamente hacia que la chica decayera, los lobos estaban preocupados por ella, ya que esta estaba en el suelo bastante débil, al parecer necesitaba luz para recuperar energía, justo en esos momentos aparece el odiado búho para nuestro lobo café claro, tal y como lo hacia ahora estaba planeando alrededor de ellos, y empezaba a decir frases sin sentido alguno, los cuatro confundidos, le empezaban a hacer preguntas, pero ninguna era respondida.

    El lobo volvió a su situación actual y el búho al igual que antes seguía planeando en círculos junto a el, al parecer estaba diciendo otras palabras sinsentido, nuevamente tendría que hablar con ese animal.

    - Búho: En un pasado juntos estaban y juntos lucharon para alcanzar un nuevo inicio, de a uno fueron cayendo y de a uno nuevamente se levantaran, separados estarán pero otra vez su objetivo alcanzaran.
    - Lobo: ¿Qué estas diciendo búho loco?, otra vez iniciaste con tus frases raras – articulo molesto mientras bajaba una oreja y la otra la tenia arriba.
    - Búho: Aun queda camino por recorrer, y objetivos que buscar. Dos personas serán y una de ellas de este mundo no pertenecerá.
    - Lobo: Ya cállate – dijo sin paciencia y reanudo su camino, pero el búho lo seguía a donde fuese – ¿Por qué mejor te consigues una vida? – para su mala suerte el búho molesto se puso, y voló directo a el para empezar a picotear su cabeza. El lobo corrió para evitarlo pero el búho era más hábil de lo que imaginaba.
    - Lobo: Esta bien te dejo en paz
    - Búho: Encuentra la salida y a los demás, pues ellos solos están, y sin saber donde ir, escucha tu vos interior y los hallarás. .

    El animal a pesar de Haver escuchado aquellas latosas frases, lo ultimo lo entendió claramente, parece que las picadas del ave parlante lo ayudaron, eso lo sorprendió, ahora sabia que hacer el joven animal, se sentó e intento escuchar su voz interior, pasado un rato este entendió y partió a buscar la salida para ir al desierto, en donde presentía que encontraría a sus amigos lobos.

     
  3.  
    Laia_Hamfers

    Laia_Hamfers Iniciado

    Sagitario
    Miembro desde:
    23 Septiembre 2007
    Mensajes:
    46
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    "el nuevo amor de kiba" (wolf rain)
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    3213
    Re: "el nuevo amor de kiba" (wolf rain)

    Curioso no solo era para Kiba y Toboe estar vivos, ya que ellos habían dado su vida por salvar el planeta, ellos no sabían que harían ni a donde irían, tan solo sentían algo en su interior que al parecer los guiaría, aun así, no tenían la absoluta confianza de que si era correcto escuchar aquello. Además se preguntaban sobre sus amigos, ¿donde estarían?, ¿estarían vivos o muertos?, ¿O estarían perdidos al igual que ellos?, ¿Qué estarían haciendo ellos en estos momentos?...claramente tenían muchas interrogantes pero no tenían respuesta alguna, al parecer solo tenían que escuchar aquel curioso sentimiento en su interior que los guiaría a algún lugar. Aunque no sabían se los encontrarían y si fuera así, seguirían buscando por cielo, mar y tierra porque nunca se darían por vencidos.
    <?xml:namespace prefix = o />
    En una cuidad que al parecer estaba en medio del desierto, un niño jugaba con su gato, al cual lo tenia colgando de sus patas delanteras, el minino lloraba de un poco de dolor pero el niño no hacia caso, le gustaba tener así a su mascota, mientras jugaba con el y corría este tambaleaba de un lado a otro, estaba entre las calles de la cuidad, personas se paseaban por aquí y por aya, sin notar el cuerpo de una persona tirado en el suelo, parecía estar ahí hace varios días en medio de las veredas, el pequeño castaño se percato de ello y cruzo la calle para poder verlo. El niño se agacho y vio que era una persona de pelo largo y una vestimenta de marinero, el chico soltó al gato, el cual se escabullo aprovechando la oportunidad, el niño empezó a mover el cuerpo para poder despertarlo, al parecer era una mujer, ya que se había dado una vuelta dejando ver su rostro que antes estaba boca abajo, el pequeño abrió sus ojos preocupado y continuo intentando despertar a la joven. Esta abrió sus ojos y vio muy borroso pero de a poco se iba aclarando, en eso noto al niño que estaba con una sonrisa, ella pestaño varias veces seguidas, e intento levantarse, se sentó en el suelo y el cabro chico, la ayudo a pararse, estaba un poco decil la muchacha, puesto que tambaleaba un poco, luego de normalizarse en su postura, el niño la miro unos instantes, noto en ella una triste mirada, eso llamo su atención pero a él una idea se le ocurrió, este le sonrío y señas le hizo para que lo siguiera, ella atino y lo siguió. El chico corría entre la multitud, que estaba en el centro, los autos avanzaban en las calles y la chica observo a su alrededor mientras caminaba, se parecía mucho a su hogar, confundida siguió al pequeño el cual se había detenido y le grito, él doblo a su izquierda pero ella lo había perdido de vista, mientras empezaba a correr para alcanzarlo entre la multitud choca con alguien, este al parecer la vio muy molesto, lo que provoco que ella se avergonzara unos momentos, el hombre era de cabello blanco corto y una pequeño mechón atado a una coleta, usaba un aro en una de sus orejas, ojos color ocre, de tez morena, usaba una chaqueta de cuero color negra que tenia un escote que dejaba ver una cicatriz en su pecho, y unos pantalones del mismo material y color, además de unas botines de cuero. Su estilo parecía al de un motociclista, con una mirada seria y con el entrecejo fruncido la miro con un poco de desprecio, pero rápidamente la ignoro, ya que emprendió su paso con las manos guardadas en los bolsillos del pantalón, la chica lo miro hacia atrás pero se levanto otra vez y siguió corriendo donde el muchacho había doblado. Ahí pudo notar al niño que estaba frente a una tienda y a la vez señalaba a la vitrina, ella se le acerco y confusa miro donde le indicaba, al parecer había unos maniquís con unos diseños de vestimentas muy lindos, la muchacha nuevamente miro al niño y le pregunto, ¿Por qué me muestras eso?, el jovenzuelo le regalo una sonrisa, y tomo su mano llevándola a dentro del local. Naora al entrar vio unos pantalones los que le llamo la atención, se acerco y los saco, el niño en esos momentos se acerco a la joven y le mostró unas poleras que habían dobladas en unos muebles, ahí ella tomo un par y se las fue a probar. Pasado unos minutos, ella había salido con la ropa nueva puesta y se fijo en algo que curiosamente el niño estaba haciendo, al parecer estaba tomando un par de poleras y se las guardaba en su jardinera sin ser visto, la niña atónita se dio cuenta que había sido manipulada, ella quiso acercarse a él para exigir explicaciones pero justo un guardia se iba acercando al chico, al parecer lo había visto en pleno acto, ella se imagino que pasaría, a lo que reacciono dirigiéndose donde el jovenzuelo y tomo su mano para luego salir corriendo de ahí, ambos escapan del lugar pero el guardia los siguió sin descanso, entre aquel gentío se metieron para no poder ser vistos pero aun así el hombre los seguía, la chica observaba donde podían esconderse desesperada pero el pequeño, quien muy vivo era le indico un pasaje, donde ambos se escondieron, en eso luego la guío hacia una tubería que tenia rejas pero él la había abierto, ella solo lo siguió y se quedo quieta junto a él, el guardia llego a aquel callejón pero se dio cuenta que no estaban, al parecer los había perdido de vista hace ya mucho rato, a lo que decidió irse. El muchacho y ella estaban con la respiración agitada pero luego de un rato se habían relajado un poco. El diablillo le tiro un poco la polera dándole a entender que ella tenía que seguirlo aun.



    Las sombras se apoderaron del día, dando inicio a la noche, aquel hombre de seria mirada y tez morena vagaba sin donde ir, pero no inspiraba ganas de emigrar a alguna parte, él solo se quedaría ahí, y al igual que los noches anteriores aria de esta día, se dirigió a un bar donde al entrar unos hombres que estaban ebrios chocaron con el torpemente, este sin paciencia los empujo, provocando que cayeran al suelo, con mala gana abrió bruscamente la puerta y entro, no evito ver a aquellas bellas mujeres que bailaban en sobre unas tarimas con caños, estas se quitaban el sostén y danzaban para otros hombres que ahí estaban, él cerro sus ojos y negó con la cabeza, sin duda el sexo femenino humano no le atraía, se dirigió a la barra donde ordeno algo fuerte para beber.
    Apoyo sus brazos y empezó a pensar cosas que le habían sucedido ese día, extrañamente recordó a aquella joven con la que había chocado durante la tarde, algo vio en sus ojos que le llamo la atención pero no sabia que era, esa mirada un tanto inocente pero a la vez perdida le daban a entender que estaba confundida, en esos instantes fue interrumpido por el hombre que le sirvió el trago, este bebió un poco y luego lo dejo sobre el mesón, volvió a retomar sus pensamientos.

    Una niña estaba escondiéndose a tras de él, este intentaba protegerla ya que unos extraños la estaban persiguiendo con unas armas, el moreno les dijo algo muy fuerte pero al parecer aquellos hombres no hacían caso a lo dicho por él, al parecer el moreno les estaba advirtiendo, porque sus vidas podrían correr peligro, aquellos extraños sin hacer caso apuntaron con sus armas al albino, lentamente se le acercaban pero este corrió hacia ellos muy rápido sin poder ser visto, los tomo por sorpresa, cuando ya estaba al lado de estos golpeándolos con patas y combos, los hombres intentaron defenderse pero algo los detuvo, ya que se habían parado, vieron a un animal muy furioso que ahora les estaba dando una mirada amenazante y acecina, este se abalanzo sobre ellos atacándolos sin piedad, la pequeña que estaba sentada apoyada contra la pared, observaba asustada aquel asesinato, que había echo ese animal, era un lobo color plomo, que ahora se dirigía donde la chica para poder ver su estaba bien, pero esta asustada se levanto y corrió lejos de este. Al parecer sus actos le habían impactado demasiado.

    El moreno con una mirada triste vio su vaso que estaba vacío, volvió a pedir otro trago fuerte para poder ahogar aquella culpa que tenia, algo mas recordó, vio a un lobo joven de color café claro, se podía notar que le guardaba mucho afecto, su mente le trajo imágenes de cuando viajaba junto con otros lobos, sin duda los apreciaba aunque no lo admitiera. En esos momentos nuevamente le sirvieron su bebida, la que tomo tranquilo pero fue interrumpido por una persona, que al parecer buscaba pelea, esta tomo el vaso y el contenido se lo lanzo a su cara, el albino enfurecido lo tomo rápido por la camisa y le pego dejando que cayera al suelo. Este se levanto y se dirigió a él pero este lo evadió pegándole una patada en el trasero, lo que hizo que el hombre pusiera sus manos en el. El lobuno sujeto otra vez al hombre y le sonrío – esto me hacia falta – inquirió con felicidad.

    La chica había llegado a un lugar donde el muchacho vivía, era una pequeña casa algo vieja pero humilde, parecía contento el chiquillo, este corrió hacia la puerta y la golpeo tres veces, espero salir a alguien, la puerta se abrió y vio salir a una mujer que al perecer era su madre, de pelo castaño claro y ojos del mismo color sonrío a su hijo - ¿Qué ah sido de tu día?, el le contesto que había tenido suerte, contándole a su madre lo que había echo, ella lo miro con una mirada triste. Se podía ver que no le gustaba la forma en que sus hijos obtenían las cosas, vio la ropa que le había entregado en sus manos, no sabia que hacer, por una parte era gratitud pero otra eran las enseñanzas al pequeño, aunque le doliera en el alma como madre tenia una tarea y a pesar de que era dura actúo como debía, en eso tomo la oreja del diablillo y empezó a tirarla un poco suave y le reto. Este se puso a llorar y rápidamente entro a su casa. La mujer después de ello vio a Naora que había visto todo.
    - sin duda mi hijo te ayudo a obtener esa vestimenta, ¿cierto?
    - La castaña abrió sus ojos como pelotas, no sabia que decir más que decir si con la cabeza - lo siento…
    - No es tu culpa niña, además eso pasa cuando mi hijo hace estas delincuencias – articulo mientras se acercaba a ella.- pero ven, al parecer no tienes donde quedarte.
    - No pero gracias – comento rascando su cabeza, ambas entraron y la hizo sentarse en el pequeño comedor que tenían frente a una cocinilla - ¿quieres algo para beber?
    - Si no es mucha molestia – manifestó observando el lugar.
    - Perdón por mi hijo, seguro te metió en problemas.- decía mientras ponía a calentar agua en una tetera.- le afecta mucho nuestra situación. No estamos bien económicamente.
    - No se preocupe, de todos modos creo que yo también le ayude…
    - ¿Cómo? – pregunto confusa
    - Bueno…- ella empezó a narrar con detalle lo que les había sucedido, en eso son interrumpidos por unos golpes en la puerta, la mujer se acerco y la abrió, en esos instantes una pequeña llorando se abalanzo a abrazarla muy asustada. Esto llamo la atención de Naora tanto como de la madre – ¿Qué sucedió Haruhi? – mientras la abrazaba
    - Un hombre se volvió lobo y mato a unos hombres que me querían acecinar – menciono entre llantos
    - ¿Qué?- estaba sorprendida - ¿estas diciendo locuras otra vez? – decía mientras se separaba de la hija.
    - No mamá es verdad – articulo entre lagrimas, la pequeña rubia de ojos claros y tez blanca usaba un vestido rosado y unos moños muy tiernos.- yo estaba en una tienda de dulces y cuando salí unos hombres me amenazaron diciendo que les tenia que pasar el dinero, asustada logre escapar y ellos me siguieron, entonces me caigo al suelo y este hombre alto y moreno ve que soy seguida por ellos y me toma en sus brazos y empieza a escapar conmigo.- la historia hasta ahora era creíble para ambas mujeres, quienes la escuchaban con atención – entonces llega a un callejón sin salida, ahí llegan los bandoleros y nos amenazan con sus armas, él me deja en el suelo y me defiende, poniéndose delante mío, yo estaba muy asustada mamá – dijo volviendo a llorar con ruido.
    - Relájate hija, cera mejor que no recuerdes nada y lo demos por pasado, ahora ve a descansar.- la pequeña se retiro a su pieza y tranquila decidió dormir.
    - No puedo creer que aun aya gente así…- manifestó cerrando la puerta y dirigiéndose a la cocinilla ya que la tetera estaba silbando.
    - ¿Cree que ella este bien?
    - Pues si vio a los hombres morir creo que abra sido impactante para ella, con miedo debió llegar hasta aquí corriendo – comento sirviendo las tazas
    - Lo siento por ella, quizás con cosas bonitas se podría ayudar a aliviar esos pensamientos.
    - No lo sé- dijo tomando un poco de té – ¿tu de donde eres?
    - Soy de Nagasaky – tomo un poco de su té
    - Naga ¿Qué?
    - Nagasaki, una cuidad que esta en Japón…- manifestó confusa por la reacción de la mujer – ¿que sucede?
    - Lo siento pero esa cuidad no existe, debiste haber perdido la memoria – comento mirándola con cara de “ y a esta pobre que le pasa”
    - Ella estaba sorprendida, ¿Qué sucedía?, esta mujer la creía loca, su cabeza ahora se le había echo un nudo, no sabia que preguntarse ni que hacer, quizás ahora esa mujer llamaría para que la encerraran en un manicomio.- ella estaba en la calle durmiendo mamá – se escucho una voz proveniente de un pasillo, al parecer era el hijo que estaba un poco somnoliento – nadie la ayudaba a levantarse y yo lo hice, en todo caso no es una mala persona madre.
    - Eso fue una voz de salvación para la muchacha, quizás ahora encontraría algo que decir – ¿entonces eres un niña que esta perdida? – pregunto sospechosa la madre
    - Si – dijo a penas
    - Puedes quedarte, si algo sucede tendrás que irte – articulo severamente
    - Esta bien – no le quedaba de otra, al final no tenia donde más quedarse ni a donde ir. – (¿si Nagasaki no existía ni Japón, en donde estaba entonces?) – se preguntaba mientras les decía que iba a salir a tomar un poco de aire. Ella estaba al parecer en una especie de callejón y la casa estaba oculta entre paredes de plomas y tuberías salían de estas atravesando las alturas. Naora miro el estrellado cielo, y medito sobre lo sucedido, ¿Qué haría?, no sabia, lo ultimo que recordaba era que estaba tirada en el suelo y el pequeño la despertó, miro al tejado de la casa, donde decidió subir y sentarse para mirar las estrellas. Mientras lo hacia logro llegar y se acostó apoyando su cabeza sobre sus brazos, ella usaba unos jeans ajustados y una polera escotada de color morado, que dejaban ver sus hombros, tenia unos vuelos muy delicados y era larga, sobrepasaba su cintura y sobre ella un cinturón blanco doble, que no era ancho, rodeaba su cintura, y unas botas blancas.- (menos mal que me deshice de ese uniforme, solo me traía malos recuerdos) – pensó – ( ahora debo investigar como llegue aquí) – eso le preocupaba bastante, de sus ojos salio una lagrima que callo sobre su hombro, algo escucho el la oscuridad, creyó que era un gato pero para su sorpresa alguien estaba abajo merodeando entre los alrededores, un extraño se acerco a la casa y dio señas a otros que estaban escondidos, este se acerco a la puerta y suavemente la abrió, a dentro no había nadie. Naora solo se dedicaba a observar.
     
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso