¿Bichos? Eww!! Seguro a más de uno le dan asco ya otros tantos no les importará pisarlos, total, son... bichos... ¡Qué más da! Pero para Fabre los insectos eran más que cosas que se arrastran y que son capaces de ponerle los pelos de punta a la vecina. Lo insectos son fascinantes y lo mejor de todo, tienen un papel importantísimo en nuestro ecosistema y por lo tanto en nuestras vidas. Y allá abajo existe un mundo... un universo que nos es ajeno. Él nos los ha revelado. Fabre fue un entomólogo pero principalmente un naturalista en el siglo XIX. A diferencia de muchos científicos de la época, él no era ningún noble y nunca tuvo los estudios que uno esperaría de un hombre de ciencias, pero su curiosidad era innata y desde pequeño dedicó su tiempo y atención a lo que la mayoría pensaría que es una perdida de tiempo. Muchas de sus observaciones contradijeron dogmas que se tenían en aquella época pero el tiempo terminaría dándole la razón a muchas de ellas. El maravilloso mundo de los insectos es un compendio de su obra más extensa "Recuerdos entomológicos" por lo que es un buen punto de partida en su bibliografía. Al igual que Sagan y otros divulgadores, la forma de escribir de Fabre recuerda más a la narrativa de grandes autores como Virgilio u Homero, autores que admiraba, de hecho él huía de la frialdad del cientificismo imperante en la época y no le importó que muchos le criticaran su falta de "seriedad" para escribir libro "serios". No importa si no eres biólogo o no, este libro te hará ver que los insectos no son tan malos como los pintan.