Advertencias: Muerte de un personaje. Dedicado: Adess Notas de la autora: Tengan sentimiento, esto es una experiencia que pueden interpretar como la cruda realidad que es. El adiós es un peso. Camino con paso lento, la realidad se me viene encima ahora, nunca medí anteriormente su peso, es desgarrador, sólo puedo pensar. ¿Porqué la vida es tan injusta? No me puedo responder, los recuerdos me invaden y el frío se apodera de mí, mis manos por fortuna no sufren esto, las poso en mis bolsillos para preservar su calidez, con eso acabo un problema, pero los recuerdos son eternos y el adiós es un peso. El día anterior... Eran las 11:00 am, despertaba con un poco de sueño, sueño y mas sueño, me aparté de mi cama y me incorporé al mundo al que estoy acostumbrado, fui a la cocina. Para variar mis padres no estaban , su presencia es fantasma en la casa, en fin estaba preparando mi desayuno; lo de siempre "Dos tostadas con mantequilla, un jugo de naranja y cereal" me puse mi ropa, mi abrigo negro, polera manga larga, color preferente, el rojo mi predilecto, pantalones negros a juego con todo, zapatos negros y mi bufanda consentida, una bufanda roja, me dirán que soy algo nada más Dark, pero sólo es vestuario y mi representación de la muerte de la moda. Este día es un Sábado, tal como el de la semana pasada, no me sorprende, como es un día de fin de semana, fui a buscar a mi mejor amiga, para mí es como mi hermana, y desearía que así fuese, se me hace monótono, pero por raro que suene es así como me gusta, soy bastante rutinario, adoro su nombre, pero no suelo decirlo, se va tan rápido junto con esa agradable sensación que me produce decirlo, que no lo vale, siempre vamos a una misma plaza, diría que es nuestra pero soy muchas cosas excepto ladrón verbal de propiedad municipal, ver las rosas rojas nos alegra al día, se aprecia muy bien su belleza en cada pétalo, incluso en cada espina, no la culpen si un día se llegan a pinchar con ellas, porque sólo se defiende de aquellos que osan con sólo desear robarsela, fuimos y recorrimos todo el centro , nunca faltaba nuestro helado de vainilla y chocolate ,estaban al frente de la floreria del señor AVILA , estamos riendo felices, me sente en la tipica banca de madera ella fue a comprar los helados ,se estaba demorando mucho,voy caminando hacia el local ,veo a una persona tirada en la calle voy corriendo era ella,una lagrima salio hasta llegar al piso y salieron mas,gritaba por ayuda, fuimos a la ambulancia, el doctor.... nos paso una carta que estaba mi nombre decia bueno no traigo muchas noticias , te hice esta carta para agradecerte , que todos los fines de semana me vengas a buscar cuidate, te kiero , adios . EL DIA DEL ADIOS ..... fue lo mas trizte experiencia de mi vida , que quede de recuerdo esto es una caso de la vida real , nunca nadie puede saber lo que puede pasar a la vuelta de la esquina el adios es un peso que nunca hay que olvidar.