Dragon Ball2012 StrikesPor: Alberto Rodríguez León (missignoneon) Prefacio Se acerca el 21 de diciembre de 2012, es una oportunidad que no podía dejar pasar, recuerdo cuando vi una imagen que decía “Volveré el 2012” era Gokú y me puse a pensar ¿Qué acontecimiento tan importante podría hacer que Gokú volviera a la tierra? Era demasiado obvio, el fin del mundo según los mayas. Otra cosa que influencio a la creación de esta historia, fue lo que dijo el personaje “rareza jugable” <<Dragon Ball debería ser como los comics, con varios autores que escribieran varios universos>> no lo dijo tal cual, pero fue lo que entendí. Bienvenidos al universo 2012 de Dragon Ball, un universo que yo cree y espero sea de su agrado, les pido que me señalen faltas de ortografía y opinen sobre la narración. Prólogo Nos encontramos en el planeta de los sayajines, frente al palacio del rey Vegita, donde vemos a 30 guerreros derrotados alrededor de una anciana, sus prendas representaban muerte y destrucción, su falda estaba hecha de huesos y en su cabeza había una serpiente. –¿Por qué el gran Dios Itzam Ná nos ataca? –pregunto uno de los guerreros mal heridos. –No tienes derecho de nombrarlo –la sangre de los enemigos se transformo en una lanza que atravesó el cuerpo de ese guerrero. –¡Es suficiente! –grito una figura en lo alto –Yo el rey de todos los sayajines te derrotara y también a Itzam. –¿Por qué no me lo dices en la cara? –dijo Itzam Ná mientras flotaba sobre el rey de los sayajines. –Es imposible ¿Cómo llego hay tan … –no termino la frase pues el poder hizo que el planeta explotara. Más sin embargo, eso no evita que una nave salga despegada, dentro, un bebe, la nave se dirige a un planeta distante llamado Tierra. Capítulo 1 Nuestra historia empieza en una pequeña casa, ubicada en una de las montañas más alejadas de la ciudad, un anciano espera frente a la puerta pacientemente a su nieto Gokú. –Hola abuelito, ya volví –dice una figura adulta con un gran trofeo en su mano. –¿Cómo te fue en el torneo hijo? –pregunto el anciano mientras entraba a la cocina –Seguro tienes hambre. –¿Pues qué te puedo decir? El torneo que realizo la Corporación Capsula fue muy entretenido, conocí a un sujeto llamado Yamcha que tenía una técnica muy interesante –entraba a la cocina y tomaba asiento, dejando el trofeo a un lado. –¿Pudiste ver al maestro Roshi? –pregunto el anciano mientras prendía el fuego. –Sí, me enseño la técnica “kamehameha”, me ayudo a ganar el torneo. –¿Dominaste el Kamehameha en tan poco tiempo? –pregunto asombrado el anciano. –Sí y la Corporación Capsula me regalo esto –saca de su bolsillo una esfera color verde jade, con el número cuatro dibujado en maya. –¡Valla, es una de las legendarias esferas de Kukulkán! –menciono asombrado mientras le arrebataba la esfera. –Me dijeron que la hallaron en un meteorito, pero no me dijeron más ¿Tu sabes que es abuelito? –pregunto con gran curiosidad. –Si, son parte de una leyenda, dicen que en la antigüedad; El dios Itzam Ná era el hijo del creador de todo lo que ves, sin embargo, no era el único Dios en el planeta, hay cientos y cientos, uno de ellos era Kukulkán, era el único que podía vencer a Itzam Ná, por eso el encerró a Kukulkán en 7 esferas de jade, la leyenda dice que el 21 de Diciembre de 2012, Kulkunkán será liberado”… –¿Qué más? –pregunto Gokú exaltado mientras se paraba de la mesa. –Nada más, –rio el abuelo –es todo lo que sé –empezó a cocer carne, cuando de pronto sonó un teléfono, el abuelo lo contesta y tras tres minutos de charla –Voy en seguida –cuelga y apaga la estufa –Gokú, tenemos que ir a la Corporación Capsula, me necesitan –sale de la casa. Gokú toma la esfera y acompaña a su abuelo. Cuando por fin llegan a la Corporación Capsula, el Doctor Brief les da la bienvenida. –Doctor Gohan es un gusto tenerlo de vuelta –le da la mano. –El gusto es mío ¿Cuál es el problema? –Como sabrá Gokú vino de una capsula espacial y nosotros decidimos estudiarlo, por cierto, hola Gokú, felicidades por ganar nuestro torneo ¿Traes la esfera que te regalamos? –Gracias Doctor Brief, si, aquí la traigo –la saca y se la da. –Estudiando la nave de Gokú, encontramos un rastro de tierra que no era de este planeta, años después, exactamente 4, cayó un meteorito con la esfera… –Sí, lo recuerdo –interrumpió el abuelo de Gokú. –…Pues… tiene la misma tierra del planeta de Gokú, más otra de un planeta distinto –todo se queda en silencio, fue una noticia sorprendente, pero el silencio se rompe cuando una figura sale gritando. –¿¡Cómo se atreve a rechazar mi proyecto!? –era una figura un tanto enana, un anciano de hecho. –Lo siento Gero, pero tus androides son peligrosos, lo siento pero la respuesta es no –puso su mano sobre su hombro. –No necesito de su misericordia –le quita la mano y sale furioso del edificio. –Siento que hayan visto eso, continuando con lo que les estaba diciendo, con estas muestras, descubrimos que el planeta de Gokú se destruyo, lo siento mucho, pero todavía podemos aprender más de ellos si vamos al planeta de donde el vino, le pusimos el planeta “Namekusei”- –Esto es increíble Brief ¿Pero quién ira? –pregunto sorprendido e impactado el pobre anciano. –Ira Gokú por supuesto –le contesto el Doctor Brief. –¿¡Qué!? ¿¡Yo!? –dijo Gokú con una cara de sorpresa. –Así es Gokú, en nuestro torneo mundial, tú fuiste el vencedor y necesito que alguien cuide de mi hija. –¿Qué? ¿Te refieres a la pequeña Milk? –pregunto el abuelito. –Sí, pero ya no es una pequeña, tu sabes que a ella siempre la ha gustado explorar. –Así es papá –dijo una voz femenina al fondo, era una chica realmente guapa, vestía falda de color negro, camisa blanca y una bata de laboratorio, piel blanca y con un cabello largo y negro. –¿Así que tu eres Gokú? Es un placer conocerte –le da la mano y le sonríe. –S-si, yo soy Gokú –respondió al saludo mientras balbuceaba. –¿Cuándo partiremos papá? –pregunto la hija con suma emoción. –Dentro de tres días –le respondió. –Entonces no se diga más, volveremos dentro de tres días –afirmo el abuelito. –Sí, así será –continuo Gokú. Finalmente, Gokú y su abuelo llegaron a su casa, Goku subió a su cuarto y salió al balcón, solo se le veía admirando el horizonte, pensando qué pasaría en su viaje, no lo negaría, Milk era muy bonita, pensaba también si llegaría a encontrar adversarios en ese planeta, pero, sus pensamientos se rompieron cuando su abuelo entro. –Gokú… Quiero que tengas esto –le da un palo de madera –¿Qué es esto abuelito? –pregunto con suma curiosidad, mientras lo veía repetidas veces –Se llama el “Báculo Sagrado”, fue un invento que realice en la Corporación Capsula, puede estirarse hasta donde lo desees –¡De verdad! –grito Gokú con emoción, salto desde el balcón e hizo que el báculo se estirase hasta llegar a la misma altura de la montaña más alta que eran 50 m. Pronto el próximo capítulo.
Capítulo 2 Finalmente han pasado 3 días, todos los científicos de la Corporación Capsula están revisando las maquinas que darán impulso a la nave y a esta misma, el padre de Milk estaba revisando sus cálculos por quinta vez. En una habitación de espera, se encontraban Milk sentada en un sofá individual que estaba alado de un librero y una mesa con revistas, Gokú y su abuelo compartiendo un sofá doble junto a una lampara. –Dime Milk ¿Estas nerviosa? –pregunto el abuelito. –Si soy sincera un poco, pero sé que Gokú me protegerá. –Lo hará ¿No es cierto Gokú? –volteó con una mirada seria el abuelo a este ultimo. –Por supuesto que sí, no por nada gane el torneo de las artes marciales. –¿Cómo le haces para tener tanta fuerza? –pregunto Milk con suma curiosidad. –Pues me levanto temprano todos los días a entrenar, sin mencionar que como cinco veces mi tamaño –esto último lo dijo con una risa. –¿E-e-enserio? –dijo algo confundida Milk. –Imagínate cocinar para él todos los días –afirmó el abuelo. Es en este momento cuando entra el papá de Milk. –¿Estas lista hija? –Siempre he estado lista. –le contestó. –¿Qué hay de ti Gokú? –le pregunto su abuelito –Sí, nervioso pero a la vez impaciente –levantó el pulgar con ánimo. –Entonces no se hable más, les mostraré el interior de la nave –continuó el papá de Milk saliendo de la habitación. La nave era enorme, de color blanco y con letras de color negro diciendo “Capsula Corp.”, en su interior era igual de inmensa, sus zetas eran de color azul, las ventanas tenían una franja de color negro que las recorría y el resto de las habitaciones eran de un color amarillo, tenían cocina, gimnasio, T.V., dormitorios, tableros de control, una sala de expulsión con trajes espaciales, hay que destacar que las explicaciones que daba el Doctor Brief eran demasiado científicas, pero Gokú no las entiendo para nada. –Milk cuídate mucho por favor –suplicaba el Doctor Brief poniendo sus manos en los hombros de su hija. –Papá, no tienes de que preocuparte –le sostuvo las manos Milk dándole una sonrisa –Gokú… quiero que te… –no termina su oración pues es interrumpido el abuelo. –Lo sé abuelito, tendré mucho cuidado –le sonrió Gokú. –No quise decir eso –respondió el anciano –, quiero que cuides de Milk –puso una de sus manos en el hombro de Gokú. –No te preocupes, también lo haré y con todo gusto –respondió con una risa algo incomoda “jejejejeje”. Cada científico estaba en posición detrás de sus computadoras, el ambiente era tenso y se podía sentir que el aire pesaba, los relojes parecían detenerse y aunque la cuenta regresiva empezó desde el segundo 10, parecía que eran minutos “3, 2, 1” fue lo último que se escucho antes de que los motores del cohete prendieran y esta se elevaba al cielo con una velocidad sorprendente. Todos los científicos estaban celebrando su éxito, pero entonces sucedió lo que temían, había una posibilidad de 2 a 1,000, 000 de que los motores fallarán y resultó cierto pues los motores se iban a apagando, el pánico surgió porque no lo podían creer y querían salvar a los viajeros a toda costa, fue entonces cuando el abuelito de Gokú corrió al hangar donde despego la navey juntando sus manos pronuncio las palabras “Ka-me-ha-me ha!”, una onda de energía se elevo pegando a los motores de la nave y reactivándolos. –Fue sorprendente, es increíble lo que el Ka-me-ha-me-ha! Puede hacer si se tiene la intención –pensó Gokú al ver como desaparecía la onda de energía. –Oye Gokú… –irrumpió Milk –¿Tú también puedes hacer eso? –pregunto con una curiosidad soprendente. –Puedo, pero no creo que con el mismo nivel que mi abuelito, tengo que entrenar y puede que lo logre –le sonrió. –¿Cómo crees que será el planeta Namekusei? –volvió a preguntar viendo al techo. –Ni idea, pero supongo que eso es lo emocionante –respondió viendo por la ventana al vacio pero siempre inigualable espacio exterior, Milk solo vio a Gokú con una sonrisa llevaban poco de haberse conocido, pero estaba segura de confiar su vida en la manos de este poderoso guerrero. En la tierra los científicos seguían celebrando con excepción del Doctor Brief que seguía asustado por lo del accidente que sufrió la nave mientras que el abuelo de Gokú seguía riéndose por lo sucedido e intentaba calmar al pobre profesor. Pronto el próximo capítulo. ------------------------------------------------------------------------------------------------------ Si quieren saber qué paso en la nave de Gokú y Milk antes de llegar al planeta Namekusei, esperen el capítulo especial “Crónicas de la Capitana Milk” que se estrenara cuando se publique el último capítulo.
Jajaja, excelente, realmente me hizo muchísima gracia el motivo que le dio para tener tanta fuerza "como cinco veces mi tamaño" sólo alguien como él, pensaría que su fuerza radica en eso. Esto promete muy buenas aventuras, ya quiero leer que ocurre cuando desembarquen. Mmm, tienes una hermosa narración y exelente ortografía. Te felicito, espero seguir tu fic. :)
Capítulo 3 Ha pasado ya un mes desde que Gokú y Milk partieron del planeta Tierra a Namek, un planeta cuyo cielo, pasto y agua era de color verde sin mencionar que a diferencia de nuestro planeta, Namek tiene más campo, pero la mayor parte del planeta está cubierta de agua. Volviendo con nuestros dos héroes, aterrizaron encima de una montaña y explorando el planeta se encontraron a un habitante del planeta de color verde también con la estatura de un adolecente promedio de la tierra siendo atacado por un sapo tan grande como un edificio de 5 pisos. –¡No te preocupes! –gritó Gokú corriendo colina a bajo, dio un salto que lo coloco frente al sapo gigante, este saco su lengua rápidamente, pero Goku logro tomar al ente alienígena y lo saco del rango del sapo, sin embargo este no se rindió y decidió dar un salto para poder aplastarlo, es entonces cuando Gokú saca su Baculo Sagrado y gritando “¡Crece!” golpea al sapo elevándolo unos 30 metros sobre el suelo y terminando esto tomo el baculo con ambas manos y lo inclino al frente para que su enemigo se golpeara con una montaña. –¿Te encuentras bien? –pregunto Milk bajando con dificultad. –Sí, estoy bien ¿Qué hay de ti amigo? –pregunto Gokú con un leve tono de preocupación. –U-u-u-ustedes son… –el pobre no podía hablar bien, se notaba que estaba sorprendido –Mi nombre es Gokú. –Y el mío es Milk. –Mi nombre es Den-Den. –¿Sigues tartamudeando? –preguntó Milk algo desesperada. –No, de verdad así me llamo –respondió algo nevioso. –¡Gokú! Esto es maravilloso, seremos los primeros en demostrar que hay vida en otros planetas –exclamaba Milk de alegría –,quiero aprender todo sobre su cultura. –Pues creo que no tenemos mucho tiempo –interrumpió con tristeza Den-Den. –¿A que te refieres? –pregunto Milk algo preocupada. –Bueno hay una leyenda escrita en los códices, pero es el Gran Patriarca quien la conoce mejor ¿Pueden acompañarme? Les será de importancia a ustedes también. –agrego viendo los apenas los rostros de nuestros héroes. –Por supuesto –dijo Gokú con una mirada seria. –Goku ¿Puedo hablarte en privado? –continuo Milk en voz baja –¿Crees que podemos confiar en él? No lo conocemos ¿Qué tal si se trata de un ladrón? –y así continuaba con acusaciones para el chico verde. –No me importa, se nota que esta preocupado y dudo que quiera hacernos daño después de ver mi fuerza, además que querías aprender sobre ellos, esto será una buena oportunidad para ti –respondió con el mismo tono de voz este Gokú. Fue así que Den-Den los guío a la mitad de un bosque, había una aldea un tanto pequeña pues las construcciones de vivienda de los Nameks era pequeñas, blancas y parecían las raíces de un árbol, casi todas las casas tenían campos de cultivo, pero tanta “tranquilidad” era cortada con la presencia de una pirámide de 48 pisos; era de un color jade, cada piso tenía una antorchas y dibujos que representaban a los dioses y en la parte de arriba se encontraba un observatorio donde el Gran Patriarca vivía. Después de una gran subida. –Tras esta puerta se encuentra el Gran Patriarca, debemos esperar a que él nos de la aprobación –advirtió Den-Den en voz baja y golpeando la puerta tres veces grito –¡Gran Patriarca! Te pido disculpas por esta audiencia sin previo aviso, pero traigo conmigo a dos seres que son de gran importancia –al terminar hubo un silencio un tanto incomodo, pero eso no evito que Gokú y Milk se vieran con caras de confundidos por lo que dijo de que eran personas importantes, después de unos segundos se abrió la puerta lentamente, dentro de la habitación había más pinturas rupestres y un asiento enorme done el Gran Patriarca descansaba; era un ser parecido a Den-Den, pero se notaba que era mucho mayor por las arrugas en su piel sin mencionar que era también grande, por lo menos dos veces más que Den-Den. –Ustedes no son de por aquí ¿cierto? –cuestiono este gigante. –No señor, somos del planeta Tierra –contesto Milk algo asustada por la presencia de este ser. –No tienen que temer, soy demasiado viejo para hacerles daño –sonrió –Pero cometieron un grave error por venir –continuo con tristeza. –¿Por qué lo dice? –pregunto Gokú dando un paso al frente. –¿A qué vienen? –pregunto nuevamente el Patriarca. –Yo vengo a aprender sobre ustedes –respondió Milk. –Y yo porque esta la posibilidad de que sepan algo de mi planeta. –continuo Gokú. –Tu vienes del ya desaparecido planeta Vegita, hogar de nuestros hermanos –dijo con seriedad el ser verde –Den-Den, será mejor que te vayas por favor –tras decir esto, Den-Den salió de la habitación –.Un grupo de sayajines llego a nuestro planeta por error, nosotros les ayudamos y les enseñamos sobre nuestra cultura y cuando decidieron marcharse, implementaron nuestras creencias en su mundo, pero el gran Dios Itzam Ná decidió que el planeta sayajin fuera un tributo para él, así que mando a destruirlo. –¡Pero eso no explica por qué fue un error venir aquí! –grito Milk al ver a Gokú algo desanimado. –Tenemos una leyenda de que un día, el hijo de uno de nuestros hermanos perdidos iba a venir aquí a liberar al Dios Kukulkán y vencer a Itzam Ná, ese hijo eres tú –levanto su mano y señalo a Gokú, es entonces cuando llega Den-Den corriendo con una cara de asustado –¡Gran Patriarca los heraldos de Itzam Ná ya están aquí! Pronto el próximo capítulo.
Capítulo 4 Den-Den jadeaba del cansancio, Gokú y Milk quedaron impactados y aunque no sabían bien qué era lo que se acercaba el miedo se apodero de todos en la habitación y fuera de la pirámide. Los heraldos Ix Chel; una anciana un tanto enana con un vestido blanco, y K’inich Ajaw; un hombre musculoso con un tapa rabo de color rojo con naranja, bajaban lentamente del cielo y conforme lo hacían, el ambiente se tornaba más y más pesado. –Tú eres el guerrero que liberara a Kukulcán y vencerá a Itzam Ná –dijo el Gran Patriarca. –¿¡Qué!? –pregunto alamardo, confundido y asustado Gokú. –El gran Kukulcán te ayudara –continuo después de la interrumpción –,él fue aprisionado en siete esferas y temiendo que la ira de Itzam Ná nos cayera encima le dimos a nuestros hermanos Sayajines una de las esferas para que la protegieran, pero fue en vano. –Gokú, tú tienes esa esfera –respondió Milk asombrada. –Es una señal más –dijo Den-Den con una voz de esperanza. –Pero yo no puedo hacer esto ¿Cómo esperan que derrote a tres dioses? –replico Gokú con miedo. –Los códices dicen que tienes que demostrar que eres un guerrero valeroso y puro, será entonces cuando Kukulcán decida aparecer en su forma de alma y te concederá tres deseos –explico el gran ente verde con una voz grave. El silencio comenzó de nuevo, Gokú y Milk no se creían lo que oían, pero tampoco lo iban a cuestionar con todas las maravillas que han visto. Fue entonces que un grito de dolor irrumpió y cuando nuestros héroes se asomaron para ver lo que sucedió, sólo alcanzaron a ver a K´inich Ajaw tirar a un Namek, todos se encontraban perturbadas con excepción de Gokú que mostraba furia. –No dejare que otro planeta… –apretaba sus dientes y puños al ritmo de sus pensamientos –… ¡Sea destruido! –y diciendo esto dio un salto con puño en frente apuntando a Kínich Ajaw, pero antes de que lograra hacer contacto fue interrumpido con un golpe de Ix Chel en la mejilla izquierda, haciendo que Gokú recorriera 10 km, inmediatamente saco su Báculo Sagrada y haciéndolo crecer la distancia que recorrió junto ambas manos y dio un movimiento con el al sentido de las manecillas del rejol, pero fue inútil pues sus enemigos lo esquivaron con una agilidad tremenda y en el acto se pusieron en movimiento para alcanzar a su enemigo, nervioso por lo que sus enemigos lograban uso su báculo como jabalina en un intento para escapar de sus enemigos y digo “intento” porque estos dieron un salto que logro ponerlos a la misma altura, los golpes eran tan fuertes que se escuchaban como truenos, por cada golpe que Gokú lograba detener recibía otros 20 de parte de ambos y cuando por fin decidieron dejarlo en paz, ambos le dieron una patada en la espalda formando un cráter frente a la pirámide del Gran Patriarca al momento de hacer impacto con el suelo. Absolutamente todos los presentes quedaron maravillados al ver la golpiza que le dieron al supuesto salvador, los heraldos no parecían cansados y continuaron caminando hacia la pirámide, de esta se podía ver a Milk bajando para ver el estado de Gokú y a Den-Den persiguiéndola para detenerla y ponerla a salvo, en cuestión de minutos los heraldos ya habían pisado el primer escalón de la pirámide, pero algo andaba por así decerilo mal con la flora y los Namek cerca de Gokú, las flores se marchitaban y los Namek parecían agotados y el puño de este guerrero empezaba a ser cubierto por un aura de color blanco y por supuesto Ix Chel y K´inich Ajaw no le dieron la más mínima importancia, Milk y Den-Den quedaron frente a frente de ellos e Ix Chel levanto su brazo con la palma abierta para preparar un ataque, pero en una ráfaga de segundo Gokú con todo su cuerpo lleno de moretones estaba detrás de ellos con su puño cerrado a la altura de la cabeza y aunque fallo a darle el golpe a Ix Chel el puño golpeo con el escalón y todo en un radio de 5 m fue cubierto por un domo de luz blanca. Los heraldo se pararon con dificultad y decidieron irse… por ahora. El próximo capítulo será el último, incluirá un epílogo y la carta de agradecimiento.
Jajajaja, por eso ellos se complementan, él extremadamente confiado, y ella extremadamente recelosa. Oh, oh, eso prepara sorpresas... Dios... menos mal desistieron, Gokñu está malherido, no creo que hubiera ganado, y afsd, Milk gritando, no ayuda. Espero la continuación. :)
Capítulo 5 Tras la magnitud del golpe de Gokú los heraldos de Itzam Na sufrieron un daño considerable por lo que partieron, los namek cargaron a su guerrero y lo llevaron con el curandero. Este lo recostó sobre las ojeas de un árbol, hablando en su idioma nativo cubría el cuerpo de Gokú en sales y polvos de varios colores, sus moretones y heridas abiertas desaparecieron poco a poco con excepción de la quemadura grave que tenía en su brazo derecho que alcanzaba su codo, para eso utilizo unas vendas cubiertas de sabia. A fuera de la casa del curandero se encontraban muchos namek de los que destacaban Den-Den y el Gran Patriarca, Milk estaba junto con ellos observando cómo colocaban las esferas. –Ya esta, dentro de un momento el Dios Kukulcán aparecerá en su forma espiritual –menciono el Gran Patriarca mientras colocaba la última esfera. –¿Cómo sabe eso? –cuestiono Milk con un tono de preocupación. –Se que vio el acto de valentía del guerrero Gokú, sólo necesitamos que Den-Den recite el ritual –y así, Den-Den comenzó a recitar y el cielo se obscureció. Relámpagos y truenos caían violentamente, de pronto se podía ver el serpenteo de Kukulcán en el interior de las nubes y con un eclipse descendió de forma majestuosa, se enrosco y puso su cabeza por delante ¡Todos! Absolutamente todos estaban impresionados por la presencia, los namek se arrodillaron y Milk continuaba parada paralizada por el asombro, el miedo y la impotencia que sentía en ese momento. –¿Dónde esta el guerrero que logro auyentar a Ix Chel y K´inich Ajaw –pregunto con una voz grave y profunda la serpiente emplumada de varios colores. –¡Aquí estoy! –grito Gokú con la mayoría de sus ropas rotas y aunque ya había mejorado de salud no dejaba de mostrar alguna mueca de dolor. –¿Gokú? ¿Cómo te encuentras? –pregunto Milk alarmada y corriendo para observarlo más de cerca. –No te preocupes Milk, ya me siento mejor. –Tenemos que irnos, esta no es nuestra lucha. –Lo sé, pero no puedo dejar que Itzam Na continúe destruyendo planetas, vi el poder de Ix Chel y K´inich Ajaw, estoy seguro de que Itzam Na es aún más fuerte –respondió Gokú con una mirada seria. –Gokú… ¡Entonces desea que desaparezcan! – grito Milk. –No puedo conceder ese deseo, mi poder no es suficiente –corrigió la serpiente. –Entonces… ¡Deseo tener el poder suficiente para vencer a Ix Chel y a K´inich Ajaw! –y al terminar de gritar, los ojos de Kukulcan brillaron a un color rojo, Gokú empezó a brillar también, sus ropas se reconstruyeron y en su cabeza apareció un penacho cuyas plumas doradas se acomodaron como si fueran un abanico completamente abierto y un aura amarilla cubría todo su cuerpo en forma de un fuego. Es entonces cuando los heraldos volvieron, pero al ver la nueva imagen de Gokú se sintieron un tanto intimidados. Seguían en el cielo y de pronto una estela choco con ambos cuerpos llevándolos a una zona más apartada y cayeron con un impacto en el piso, con excepción de Gokú que dio un salto hacia atrás antes del golpe que dejo dos grandes agujeros en el piso. Levantándose con dificultad Ix Chel y K´inich Ajaw se mantuvieron quietos por unos minutos, cuando Ix Chel salto directo a Gokú con la pierna en alto, nuestro héroe se hizo para atrás cuando levantando levemente la vista vio al Dios del fuego cayendo con su puño listo para el golpe. Gokú lo sujeto antes de que su adversario lograra su objetivo y lo azoto contra su compañera de pelea. Recuperándose del golpe los Dioses empezaron a cargar energía para hacer un ataque a distancia, pero el gran guerrero Gokú rápidamente comenzó a golpear al Dios Kínich Ajaw, este a penas y veía los fuertes golpes que le llegaban y de pronto Ix Chel dejo de cargar su ataque para ayudar a su compañero, nuestro héroe reacciono y atrapo el puño para poder darle una patada en la cara y cuando su pierna termino de bajar soltó su puño y continuo con otra patada giratoria y así siguió por 30 patadas seguidas, antes de parar uso el estomago de Ix Chel como base para impulsarse y regresar con K´inich Ajaw y patearlo con su pie izquierdo y dando una vuelta logro que cayera alado de Ix Chel, junto sus manos y comenzó a juntar energía suficiente para un “Ka-me-ha-me-ha!” pulverizando a sus enemigos. Gokú volvió a mirar al cielo cuando vio una figura descender, era el legendario y poderoso Itzam Na que veía a Gokú con una mirada fría. –Así que tu fuiste el que derroto dos veces a mis heraldos –dijo el poderoso Dios que se encontraba casi desnudo si no fuera por su tapa rabos y luciendo un cuerpo perfecto; musculoso y con cuadros bien marcados. Gokú no le contesto, solo estaba frente a el con una mirada de furia y cuando decidió atacar en una ráfaga de segundo su ataque había sido parado y un golpe lo hizo chocar contra una montaña, la cual fue destruida y seguido de eso, sucedió un temblor, este apenas podía levantarse, y cuando Itzam Na volvió a estar junto a Gokú –Sabes, creí haber aniquilado a toda esa raza salvaje guerrera, pero después me entere que dos naves habían escapado, desgraciadamente no le di importancia… y sigo sin verla –Gokú volvió a dar un golpe, pero fue esquivado fácilmente y dando una patada al estomago, nuestro héroe fue derribado y dejando inmensos cráteres junto terremotos. –¿Si creiste que era igual de débil que esos dos? –Tiene razón y eso me molesta aún más ya sabía que era fuerte y eso es lo peor –pensaba mientras se levantaba y veía a Itzam Na acercarse –Ojala y pueda usar el ataque que había usado contra sus heraldos –seguía pensando mientras concentraba la energía en su brazo izquierdo. –¿Crees que lograras atacarme con la Genkidama? –¿Así se llama? No, sólo quiero crear una explosión –y al terminar de junta la energía necesaria, golpeo su brazo contra el suelo. Se mi consiente volvió al lugar donde se encontraba Kukulcán, Milk y los namek. –¡Kukulcán! ¡Dame por favor el poder suficiente para derrotar a Itzam Na! –grito desesperado Gokú. –¡Espera! –interrumpió Milk –¿Estás seguro de esto? Eso debe de ser demasiado poder –continuo preocupada. –Tendré que soportarlo, el riesgo es muy alto ¡Hazlo! –y de pronto Kukulcán descendió directo a Gokú metiéndose en su cuerpo y este dio un fuerte grito de dolor al principio y ya después se convirtió en uno de batalla, ahora las plumas del penacho descendían desde la nuca hasta llegar a sus tobillos. –¿Go-Go-Gokú cómo te sientes? –volvió a preguntar Milk asustada. –Milk lleva a todos los namek a la nave, tenemos que evacuar al planeta. –¿¡Qué!? ¿Por qué? –pregunto ahora aterrada. –Siento la energía de este planeta fluir, los impactos que ha recibido ha ocasionado que su núcleo se deshabilite y pronto hará implosión, tengo que detener a Itzam Na antes de que eso pase, Gran Patriarca confió en que realizara lo que le estoy pidiendo. –Así será. –¡Gokú espera! –grtio Milk pero este ya se había ido –Muy bien ¡Todos síganme! Cuando Gokú volvió al lugar de su último encuentro se encontró con Itzam Na meditando y a los pocos segundos comenzó a ponerse de pie. –¿Crees que tener más plumas te ayudara a vencerme? –cuestiono con un ligero tono de burla el poderoso Dios. –Las plumas no, el poder de Kukulcán fluyendo en mi y el de un poderoso guerrero sí –respondió Gokú con seguridad e inmediatamente después su adversario salto en frente suyo con intenciones de dañarlo, pero hábilmente este sujeto el rostro de su enemigo y lo estrello en el piso causando otro temblor, se acerco y le dio una patada mandándolo a estrellarse contra una montaña volviendo así a causar otro temblor. Mientras con Milk y los namek corrían para ponerse a salvo, para ellos los estruendosos golpes sonaban peor que un trueno y el retumbar peor que un terremoto, pero lograron entrar poco a poco en la nave, Milk se encontraba al lado derecho de la puerta principal y en la izquierda El Gran Patriarca observando que todos los namek entraron , las nubes seguían negras, los rayos continuaban cayendo, la tierra continuaba temblando y los volcanes comenzaban a hacer erupción cubriendo toda la tierra de lava. –¿Qué está haciendo Gokú? Tenemos que irnos preguntaba Milk molesta y desesperada. –El no vendrá con nosotros –le contesto el Patriarca. –¿¡Qué!? –Hay una segunda parte en el códice que dice que el gran guerrero se sacrificara para liberar a Kukulcán. –¿Y no se lo dijo? –Estoy seguro de que Kukulcán ya se lo dijo. La batalla entre Itzam Na y Gokú continuaba siendo brutal, posiblemente uno de los golpes más sobresalientes fue cuando Itzam Na arrojo a Gokú a un volcán activo y este salió sin ningún rasguño. –Kukulcán esta batalla ya se prolongo mucho –comentaba Gokú en sus pensamientos mientras esquivaba y contra atacaba a Itzam Na. –Lo sé, hay una forma –este le explica el poderoso ataque a lo que Gokú salió del alcance de Itzam N para pensar, pero su tiempo se acabo cuando el poderosos Dios le lanzo un rayo de energía, rápidamente se coloco detrás suyo y le dio un golpe en la nuca para que se estrellara en el piso y antes de que se volviera a levantar bajo Gokú dándole una patada y antes de que su enemigo dejara de temblar por el gran impacto le dio una barrida y una vez derribado, dio un salto y comenzó a lanzar bolas de energía y después de 1500 golpes empezó a lanzar “ka-me-ha-mes-ha”. Mientras tanto con Milk y los namek. –Ya son todos Milk, tenemos que irnos –dijo El Gran Patriarca. –¿Está seguro que él está bien? –cuestiono Milk viendo al horizonte. –El gran Kukulcán no permitiría que guerrero tan valiente desapareciera –entonces entro a la nave y Milk también. Dejando una estela de humo se fueron del planeta. Volviendo con Gokú este ya le había dado un total de 2011 golpes. –Es hora Gokú –dijo Kukulcán y Gokú bajo rápidamente con su puño en alto. –¡Puño de Kukulcán! –grito energéticamente, la silueta del Dios serpiente emplumada empezó a aparecer por todo el brazo de nuestro héroe –¡2012 golpes! –grito y después de varios segundos el planeta exploto. –¡Gokú! –grito Milk con lagrimas en los ojos al ver la trágica escena, puso sus manos en sus ojos y rompió en llanto y en lo oscuro del espacio fue interrumpido con el gigantesco cuerpo de Kukulcán. –Ha sido liberado –dijo el Gran Patriarca con asombro. –Que se muera –respondió Milk, con rabia. –Por favor señorita, no le falte al respeto –pidió Den-den. –¡No! Mato a Gokú ¿Y ahora que hará? –Mortal –hablo Kukulcán – Gokú volverá. –¿Qué? –pregunto confundida. –Antes de morir pidió regresar a la tierra después de un mes terrestre, ahora está entrenando en lo que algunos llaman Mictlán. Epílogo. Cuando la nave de Milk volvió a la tierra todos los científicos se maravillaron, Milk le dio la trágica noticia al abuelo de Gokú quien rompió en llanto, pero cuando le dijo que volvería se puso mejor aún que no dejaba de estar triste. El Gran Patriarca le dijo a Den-den que su tiempo ya iba a acabar y que él tenía que ser el nuevo Patriarca en la tierra, que construirían una gran torre blanca que tocaría las nueves. En una granja callo una nave idéntica a la de Gokú, de ella salió un hombre con cabellera peinada para arriba y llevaba consigo 7 esferas “Bulma quédate atrás” fue lo último que se escucho en ese lugar. Mientras en un almacen en la parte más fría de Japón “Como ven, nuestro objetivo será destruir a toda la Corporación Capsula, desde hoy somos la Patrulla Roja” dijo el Doctor Gero. En la casa de Gokú se veía a un namek volando sobre ella y con un ataque en forma de rayo de color purpura destruyo la casa por completo. Y el viaje de Gokú por Mictlán apenas empezaba. Carta de Agradecimiento. Es para mí un gran honor terminar otra historia (con esta van cuatro) y hasta ahora la más larga (con cinco episodios y en camino un especial) ¿Por qué es importante esto? Pues porque cuando cree esta cuenta, lo hice con el objetivo de entregar un producto de calidad a ustedes mis lectores. El motivo por lo que mi escrito no es tan popular, creo que es porque yo no voy a perfiles, páginas, canales que son ajenos a mi o que no tengo el permiso para hacerlo, sólo publico el enlace en mis redes sociales y si vienes a mi perfil a pedirme que lea una de tus historias, con todo gusto lo hago y te invito a que leas mis escritos (sin ponerte el link de alguna) porque ese es mi perfil y mi espacio. Entonces quiero agradecer a todos los que entraron por gusto y no por sentirse obligados, espero hayan disfrutado esta historia como a mí me gusto escribirla y como pueden ver la historia deja aún huecos por llenar, eso es porque a lo mejor decido retomar esta historia y los uso cómo puntos de partida. Missigno Tales es una empresa ficticia que cree para motivarme, sonará ridículo pero así siento que debo entregar siempre algo interesante, novedoso y como ya dije un producto de calidad, además de promocionar trabajos potenciales de los demás. Nuevamente gracias por leer y espero les gusten los futuros escritos que publicare. Atte.: Rodríguez León Alberto (missignoneon).Muchas gracias por todo.