Les dejo este escrito que escribí hace muy poco, que a mí personalmente me gusta mucho :3 Gracias por leerme y espero que les guste. Déjenme comentarios para mejorar c: ------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Recuerdo cuando te conocí, prácticamente por error, y desde ese día no me separé jamás de tu lado. Siempre sonreías, y eras tan amable conmigo. Tú eras un chico gracioso, eras una excelente persona, y todos opinaban lo mismo. Yo era un chica solitaria, nadie se interesaba por mí, y yo no me interesaba por nadie. Pero por razones que sólo Dios sabe, un día nos encontramos. Era invierno, y comenzamos a hablar de cosas sin importancia. Tú me hablabas, y yo escuchaba atentamente. Así comenzó todo. Éramos muy unidos, pasábamos días enteros juntos, y siempre nos divertíamos. Tú me defendías cuando los niños me molestaban ¿recuerdas? Justo un día de esos, yo dije: "Eres mi héroe", y tú me contestaste: "Y tú eres la princesa que debo salvar". Desde ese día, comenzaste a llamarme princesa. Yo me sentía tan halagada, ya que sabía que no tenía ni belleza extrema, ni buen carácter; pero tú siempre me hacías sentirme como una. Teníamos alrededor de nueve años en ese entonces; no medíamos el significado de nuestras palabras. Tal vez por eso tú continuaste llamándome así. Cuando entramos a la secundaria, yo pensaba que las cosas cambiarían. Habíamos crecido, mental y físicamente; ya no podríamos hacer lo mismo que de niños. Cosas como esas no estarían bien vistas, y tampoco eran deseadas para nosotros. Pero no cambiaron tanto como pensé, pues tú seguías tratándome igual, y pasábamos incluso el mismo tiempo juntos. Era todo perfecto para mí en esa época. Hasta que un día, una bella chica se cruzó en tu vida. Parecías muy feliz de estar con ella, y siempre que tú eras feliz, yo lo era. Pero ¿por qué no podía sentirme así? no podía responderme esa simple pregunta. Si pienso en los hechos, recuerdo que solías pasar mucho tiempo con ella; incluso más que el que pasabas conmigo. La llamabas "hermosa, reina, linda" etc; y evitabas llamarme princesa en su prescencia. La ponías más alto que a mí; y podía entenderlo, ya que las novias suelen importar más. Lo que no entendía, era por qué sentía esa horrible sensación de ardor en mi pecho cuando hablabas de ella o cuando te veía a su lado. Siempre habías sido mi mejor amigo, habíamos pasado muchos años juntos, no tenía sentido que me molestara que fueras feliz. Luego lo entendí, no era el hecho de que fueras feliz, sino el porqué. El porqué, era ella. Y supongo que me molestaba que fuese ella, y no yo. Estaba celosa, y aunque no lo quería, no podía evitarlo. Pasaron dos meses, y un día fui a visitarte a tu casa. Me abriste la puerta con la cara demacrada, y al verme sonreíste falsamente. Yo lo noté, y te lo hice notar. Fuimos a tu habitación, donde pasábamos siempre el tiempo juntos; me contaste porqué estabas así. "Yo rompí con ella, esta mañana", eso me dijiste. Comenzaste a llorar, y me abrazaste con fuerza. Hacía mucho tiempo que no me abrazabas. La sensación que sentí con ese abrazo, fue diferente a la que solía sentir antes, de niños. No podía identificar cuál era, ni el porqué la sentía, pero te correspondí y te consolé. Nunca te había visto así, me dijiste que ella te había engañado con otro chico, que te habías enterado por un tercero, y no por ella. Que te diste cuenta que ninguno de los dos se amaban desde hacía bastante tiempo, y que eso fue la gota que rebalsó el vaso. Yo no te contestaba, sólo te abrazaba con fuerza y te besaba en la mejilla. Muy dentro de mí, me sentía feliz de que hubieras terminado con ella, pero más me enfadaba lo que te había hecho, y verte así me rompía el corazón. Era un mezcla de sentimientos. Pronto tu sonrisa volvió, y por lo tanto la mía también. Pero había algo que me inquietaba, y era que aún no comprendía ciertas cosas que me sucedían. Verte saliendo de educación física, o de natación, hacía que mi corazón se acelere enormemente. Cuando me abrazabas o tomabas del brazo, era igual. Me sentía tan ridícula, que hasta me burlaba de mí misma. Te conocía desde hacía mucho tiempo ¿por qué de repente me sentía así? Cuando me di cuenta, me sentía muy estúpida. Al parecer, todo este tiempo, había estado... enamorada de ti. Todo coincidía, y me sentía algo feliz de que fuera así. Mi mejor amigo, alguien con quién pasé cosas muy tontas y divertidas, con quien lloré, a quien le confié tantas cosas secretas sobre mí. Tú lo sabes todo sobre mí, nunca te escondí nada. Que ahora me de cuenta de lo perdidamente enamorada que estoy de ti, me hace sentirme extraña, pues tú mismo sabes que nunca llegué a enamorarme de nadie. Y ahora ¿que voy a hacer? Pues, te lo diré. No sé tu respuesta, pero espero que, pase lo que pase, podamos seguir viéndonos. Sin ti, creo que no podría vivir; nunca lo intenté, ni quiero hacerlo. Me alegra haber encontrado un nombre para todas estas cosas que siento, para poder explicarte qué es lo que siento. Es amor. Y nunca nadie antes me había hecho sentir así. Es tan inesperado, que hubiera encontrado el amor Donde Menos Imaginaba. Y por toda nuestra historia, por todo lo que hiciste por mí y yo por ti, quiero decírtelo... Te Amo.
Mira qué hermoso está esto. Me ha gustado el relato, va como en crónica, primero comienzas narrando cómo eran las cosas desde niños, cuando simplemente se estaban platicando en la escuela de cualquier cosa, como dos buenos amigos, pero ambos cuidándose mutuamente, y era un apego extraño que conforme pasaron los años fuiste comprendiendo en qué se convertía. Y ahora me imagino que continúas junto a él, porque el escrito es emotivo y aún conserva toda esa chispa que sentiste desde el primer momento. Pienso, en ese caso, que la relación que llevas con él es muy linda y tú debes ser una persona muy sincera y digna de su afecto. Me parece maravilloso. No noté muchos errores ortográficos, sólo un dedazo al momento de escribir "resbaló" pero espero que lo corrijas. Por lo demás muy bien. Gracias por compartirnos tu sentimiento, a mí me ha encantado. Saludos.