Discordia (II)

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Mortrum, 25 Junio 2011.

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    Mortrum

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    Discordia (II)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    573
    La siguiente historia se desarrolla en forma de drabbles y one-shots, con suspenso y angst. Es la continuación de "Discorida (primera parte)" la cual va separada por su funcionalidad trágica a modo de introducción.
    ***​

    Discordia (II)
    by Mortrum

    “…Fue una terrible tragedia, por suerte todo acabó; tal vez mis noches abandonen el insomnio pronto, no necesito ya de esas pesadillas, esas imágenes bizarras teñidas de horror…”

    -Diario de Anne Sharppen.

    Jacky aún traumado por lo que había sucedido hacía un mes no dejaría las pesadillas tan fácil como su novia Anne, a diferencia de ella él buscaba en sus recuerdos y memoria qué había sucedido tan perturbador en secundaria como para haber llevado a Lou a una vida de masacres y trastornos de personalidad. El timbre sonó ayudando a que vuelva a la realidad:

    —Ábreme Jacky, soy yo corazón— desde el otro lado de la puerta era Anne, su horario había concluido antes esta vez y ya estaba en el hogar; desde que se reconciliaron afrontaban sus problemas con mejor prudencia y calma.

    Jacky le abre —Hola amor— y la besa con pasión como si hubiera pasado una eternidad, no importaba que la vecina religiosa los viera con desaprobación por el simple hecho de que la joven fuera mayor que él.
    —¿A ti te fue bien, corazón?

    —Sí, además este último año de profesorado es el más fácil, no es lo mismo dar clases a adolescentes y púberes que combatir en las calles como lo haces.

    —Espero que no me cambies por una joven alumna de esas que tienes en clases— contestó muy chistosa a lo que risueños comenzaron a besarse cerrando la puerta sin llave y con traba de bronce.

    Le haría bien a la chica policía entretener su mente en la bañera junto a su amor, había estado todo el día preocupada por nuevas pistas que le dejaban incómodas dudas… parece ser que quién la atacó el día que le arruinaron el radio en su patrulla no fue Lucy, alguien más había estado ayudando a la demente asesina, y eso explicaba por qué algunos asesinatos que coincidían con Lucy Cleaver se llevaron acabo al mismo tiempo en diferentes lugares, ¿pero quién? ¿realmente había alguien más o sólo eran crímenes aislados?

    El teléfono sonó, semidesnuda saltó de la cama para atender provocando que del aspaviento Jacky cayera asustado de la cama; parecía ser que alguien había robado el cuerpo de Lucy Cleaver de donde estaba y ello ameritaba una investigación y nuevas conclusiones. A Jacky no se lo debía decir por su tranquilidad, pero ella tenía que averiguar qué tipo de conexión existía entre sus sospechas y ese nuevo hecho…
    —¿Qué sucedió Anne?
    —Alguien ha robado el cuerpo de Lucy, me necesitan en el caso y además trabajaré con dos detectives de gran reputación— y así como le comunica a su novio, sin despedirse se retira con prisa. Jacky extrapola un recuerdo útil en ese momento… Lou tenía un compañero en especial fuera del colegio, iban a un pub… él se llamaba… Lars Moonsly ¿Será posible? perfectamente podía ser un juego mortuoso y tétrico de dos jugadores.
     
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    Horror
    Total de capítulos:
    8
     
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    El giro inesperado

    —Nunca llega a tiempo Sharppen, ¿así espera ser tomada enserio? — le saluda su superior, Anne tenía que guardarse el desprecio siempre que se le impregnaba la odiosidad de ese individuo gordo y oloroso, el simple hecho de verle los rastros de comida escurridos levemente por los labios era repulsivo; y pese a ese olor a tabaco y alquitrán la chica con prudencia se animó a presentarse con cordura y respeto.
    —El detective John Jackson y su compañera Danna Johnson le acompañarán en estos embrollos, por ahora les sugiero comenzar de inmediato, luego se conocerán y etcétera-etcétera; yo tengo que irme ya, ¡a trabajar! — puntualizó el jefe a lo que se saludaban con Anne, la joven no podía esperar a que se fuera en el auto para decirlo, así que les susurró a los detectives enseguida:
    —Tiene que irse, no quiere perderse de su investigación en McMeatberg “¿qué hamburguesa es la más grasosa dentro de mi boca?” — con sarcasmo pero de buena actuación logró romper el hielo con sus nuevos compañeros de trabajo.

    Jacky estaba en su casa, en su creciente paranoia comenzó a buscar sobre el dios Moloch, era algo que siempre solían nombrar Lou y Lars en el pub que ya estaba clausurado, parecía ser que practicaban un culto adorador de un dios fenicio y lo combinaban con adoración a demonios. Se le pasaban las horas y ni había ido a la reunión de profesores de su Institución Educativa, la noche le recordó que debía cenar y rememorar en sus pensamientos a los cadáveres de aquellos deportistas que acosaban nerds colgando del garage de Lucy; llegó a la cocina y ya ni recordaba para qué iba a abrir la heladera, el estallido en su ventana le obligó a arrojarse al suelo por intuición y el refrigerador se cerró solo, de un segundo a otro su ritmo cardiaco enloqueció y parecía paralizado en el suelo aunque daños no tenía en su cuerpo.
    El ladrillo en el suelo del comedor había sido arrojado desde afuera y tenía una nota anexada:
    “Sólo nos quedas tú, Jacky”

    A penas pudiendo respirar buscó su celular nuevo y con tres dígitos llamó a la policía, no podía ni pensar en llamar a Anne, simplemente no pasó por su mente. Ahora el caso debería tomar otro giro.

    —¡Sharppen, a mi oficina! — el altavoz resonó en el escritorio de Anne, la detestable voz ronca de su jefe —…por lo que veo este caso te involucra demasiado emocionalmente, por el bien de la investigación me han pedido que te adjunte unos viáticos y te mande lejos de Seattle, tú y tu noviecito estarán al menos tres meses en las afueras de la ciudad, trabajarás por la computadora de la seccional 33 desde allá hasta resolver otra cosa.
    —¡¿Qué!? no puede hacerme esto, las cosas van tomando forma y usted me aleja de la meta ¿qué le pasa? — se queja la chica desconcertada.
    —¡Que no lo resolví yo, carajo! Sólo hice mi trabajo de supervisor y envié tu situación a resolución de los superiores— contesta el jefe arrojando sus útiles al suelo al golpear su propio escritorio.
    —Es igual— añade ella ahora sin esconder su desprecio en gestos faciales.
    —Ya basta, vete, recoge tus cosas y traslada tu parte a John y Danna, te doy menos de 48 horas para salir de la ciudad o tu sueldo se verá afectado, créeme.
     
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    Discordia (II)
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    Horror
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    834
    Rostro vacío

    “La insomne reminiscencia alusiva de aquél que una vez fuí,
    aborrida como debía acaer aleve contrastando mi bujeta de escualidos conortes
    me contagia de la vigilia que niego pese a las cenizas en mis párpados;
    como una máscara queda escondido lo invariable de forma indiferente,
    inevitable desear no verlo encontrado en tus ojos que juzgan
    inexcusables sin necesidad”
    -cuaderno de notas de Jack Bailey.

    ¿Quién secuestraría un cuerpo con un mes de descomposición? Una pregunta que no entendía Douglas, el jefe de Anne.
    —¿Así que no tenemos opción, amor?
    —Tú sí, tienes la segunda opción, Jacky corazón.
    —No, deja, no estaré lejos de tí por tres mes, usaré el bus del medio día y cambiaré mis horas a la tarde… veré que me dejen— así acordaron y Anne aceptó, pero antes debía pasar con su portafolio a dejarle los materiales a Danna… —Volveré antes de las diez, corazón, deja todo listo que hoy nos vamos, si pasa algo recuerda el plan y… el vecino del frente es nuestro aliado ahora, cuenta con él.

    Anne lo besó como si fuera la última vez que lo iba a ver, era raro pensar de esa forma aún para ella que en su trabajo había visto muchas cosas y vivido de todo; subió al automóvil y una última despedida entre mirada y mirada permitió que Jacky cerrara la puerta con mayor dependencia. Las llaves encendieron el motor, se sentía un tanto carbonizado del mal uso pero no se vio con tiempo y siguió adelante.
    —Danna, voy en camino— ella no atendió, estaba el contestador; la detective estaba saliendo de bañarse y en su mesa de luz tenía el periódico de hace un mes con la foto del traje que usaba Lucy cuando salía a matar y secuestrar… una máscara oni de hanya y túnicas negras.

    —Vaya, un mensaje de…— Danna presionó el botón para saber.
    —Hola, ¿Danna? Te llamo para…— pero la señal se corta, las luces en su hogar tintineaban y algunas quedaban apagadas, una sorpresa para ella, ¿qué pensar? Tomó su 38 y colocó unas seis balas, dirigiéndose a buscar una linterna vio en su reloj a pila que eran las 8:46 de la noche; sin quitar su mirada de las ventanas tanteaba con la mano el paradero de la maldita linterna. La puerta del frente, alguien estaba llamando, los nervios comenzaron a asediar su profesionalidad, ya con linterna en mano se dirigió a la puerta que por segunda vez comenzó a sonar…
    —¿¡Quién es!? — preguntó ella sin poder ocultar lo perturbada en su voz mientras buscaba prender la luz de afuera para poder ver bien por el visor estilo ojo mágico de su puerta, esa luz no encendía… ¡Pawm! un golpe desde afuera sacudió la puerta y de la sacudida cae estremecida la detective al suelo, un segundo castigo sobre la puerta destruye la cerradura y picaporte. Bajo tensión Danna se arrastró hasta su arma y pensaba en buscar su celular para pedir apoyo, pero en lo que la puerta se abre violentamente, se sienta apuntando hacia fuera desconcertada intentando concentrarse en las posibilidades; entre suspiros casi gemidos vuelve a exclamar con autoridad ¡Arroje el arma, muéstrese ahora o será eliminado! Pero por la entrada nadie aparecía, el viento agitaba frío las ramas del árbol en su jardín. Danna se puso en pie con cuidado sin perder la concentración mientras caminaba en dirección a su celular… ¡Crash! Un ladrillo traspasa su ventana en la habitación contigua, gira su cabeza sin desviar el torso con la necesidad de averiguar pero entendió que podía ser una distracción así que devolvió la mirada, allí estaba, con túnicas negras y máscara de oni atravesando la puerta… Danna disparó repetidas veces y vació su cargador en el sospechoso —¡No! no puede ser— pensó al divisar que era un títere mokujin al que le disparaba, detrás del engaño entró a velocidad el asesino con un machete en manos, ella corrió a encerrase y su arma estaba sin balas, no tenía tiempo. Llegando a la puerta trasera una horrorosa dolencia la obliga a caer, en agónicas quejas y gimoteos ve que su pierna fue atravesada por el machete y no puede evitar gritar, el asesino intentó que su arma desgarrara la columna de la detective pero su mala puntería desvió el filo hasta por detrás de la rodilla.
    En quebrajados alaridos de sufrimiento rogaba por su vida a la vez que el maldito la levantaba por el cuello, ella manoteó la máscara del agresor y al observar la vio, era una chica pálida que no mostraba expresiones en su rostro; ésta colocó la cabeza de Danna en el microondas y lo encendió, entre chispas los gritos afónicos cesaron ante los sacudones eléctricos y musculares en todo su cuerpo… pareció una eternidad, para la asesina fue un instante.
     
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    508
    Despierta la Oscuridad

    Los miedos de Anne Sharppen se habían confirmado, más que nunca su jefe ahora esperaba verla fuera de la ciudad, con un asesino rondando era mejor tenerla lejos del caso; fue fácil identificar para los detectives forenses qué había sucedido, aún así no ayudaban a la situación de John Jackson…
    —Quiero ayudarte, John, pero si me dejan fuera del caso no podremos castigar al asesino que se metió con tu compañera— Anne dentro del consuelo añadió al detective su opinión personal colocando su mano sobre la espalda del consternado.
    —Veré en qué puedo influenciar, pero al menos espera una semana en las afueras de Seattle para no contradecir, ya veremos.
    —Gracias, Johnny.

    Junto a Jacky la chica policía se retira de ahí, todo estaba listo para que se fueran y así harían, Anne contaba con la palabra del afligido detective.
    —Tengo miedo Anne— le dijo Jacky a su amor.
    —Jacky, sólo a ti puedo confesarte esto… también tengo miedo, mucho miedo— liberándose de su orgullo exterioriza en palabras sus emociones. El vehículo arrancó, en contraste de la zona cercana a aquella mina que ahora era muy investigada por las autoridades locales, se marchaban en dirección opuesta bajo la lluvia interminable de Seattle combatiendo las sombras de la ruta con los faros de largo alcance.

    Pluvia cadit in sanguino alieno divini corporis. Praesentat dolorium lacrimas nostras moriens. Excita vindicta, in corpore vestro nomine vindicta. Leva oculos tuos occiderum mea plegrias!!— fueron las palabras de Lars frente al cadáver de Lucy, él realizaba el ritual correspondiente, como su amiga él ya no era “él” sino “ella” a modo de destruir aquél pasado que padecieron pero sin hacerlo realmente; los ojos de Lucy se abrieron finalmente, bañada de sangre alzó su cuerpo una vez más simulando vida y su putrefacción se disipó como nubes de vapor a la vez que la sonrisa de una estimuló a la de la otra…
    —No podrán reírse de nosotras otra vez, Lucy— pronunció la asesina.
    —Nos hemos retrasado un poco por culpa de Anne, Lara— contestó su no muerta amiga.
    —Es sólo una vida más, querida, serán dos por el precio de uno, créeme…
    —Serán Jacky y Anne, serán ellos el proceso final de nuestro ritual— ambas al mismo tiempo completaron el diálogo precisas con su coro en dúo de timbre macabro.

    Virgin Lake, allí arribaron Anne y su novio, jamás había imaginado unas pseudo-vacaciones en ese lugar hermoso imposible de disfrutar ante la inevitable paranoia que atormentaba su presente como un karma acarreado desde aquél nebuloso pasado.
    Anne despertó a Jacky quien dormía en el asiento contiguo avisando que habían llegado, a lo que pudo el joven ofuscar sus miedos en el momento que el paisaje inundó su rostro, a diferencia de su novia claro, ella digería el proceso a largo plazo más como un contratiempo.
     
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    Discordia (II)
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    1082
    El final del comienzo

    —¿Qué lees? — preguntó Anne que frente al atardecer reposaba su cuerpo en descanso junto a Jacky; al principio habían estado conversando para darse calma uno al otro, luego abrazados por el suave viento que cálido regaba con los sonidos del bosque los sentidos de la pareja, lograron acurrucarse el uno con el otro. Pero Jacky se había puesto a leer, y su libro estaba marcado por la mitad:
    —Es un libro que habla sobre la antigüedad, esoterismo del mundo antiguo, ya voy por Sumeria; me llama la atención por aquello que te contaba, es que recordé qué daños le hacían a Lou y Lars los que eran “populares” ¿te acuerdas? Y analizando deduzco que la culpa que me adjudican está basada en mis actos de omisión… tal vez por eso me dejaron para lo último, si es que no hay alguna otra víctima que tengan en mente.
    —Nadie te hará nada mientras esté contigo Jacky, lo prometo; sin dudas se tomaron muchas molestias para realizar tal masacre, esos cadáveres que colgaban en el techo de su garage eran en su mayoría porristas y jugadores de football… no me extraña pues, a Lou lo vieron siempre como un nerdo geek, y a Lars como un friky afeminado, una cosa es crearse una imagen sobre el otro, y otra cosa es atacarlos como lo hacían.
    —Ningún acto bully debería terminar en masacres ¿o sí? — dijo Jacky, pero no era una pregunta para responder, sino que sólo se volvieron a abrazar tendidos en la hamaca de tela frente al lago para besarse; Jacky recostó su cabeza en ella esperando la noche.

    En Seattle John Jackson seguía perturbado por la horrenda muerte de su compañera Danna, mientras intentaba convencer a Douglas una vez al día de permitirle a Anne volver al caso de Lucy, se mentalizaba sobre si él podría seguir adelante, ya no se sentía seguro trabajando pues parecía ser que trataban con asesinos omnipresentes.
    Para despejarse cerró su apartamento y despegó su moto luego de darle propina al chico que cuida los vehículos; su caja de cigarrillos estaba casi vacía y lo mejor era combinarla con alcohol en un restaurante barato. Esa noche no parecía él mismo, con campera de cuero negra y remera blanca arreglada bajo el cinturón de sus jeans se sentía un motociclista rudo y sin nada que perder…

    —¿Algo más? — pregunta la mesera.
    —Whisky sin hielo por favor; gracias. Y la noche pasaba sobre él, todo afuera se movía muy rápido y en el océano de pensamientos se le pasaban las horas.
    La mesera le preguntó si se encontraba bien, él dijo que sí pero en todo su cuerpo había un “no” muy grande firmado con melancolía. —Me avisa si necesita algo ¿sí? — de alguna manera la mesera preocupada insistió con cortesía, su horario de trabajo se terminaba en media hora y sintió compasión por el sujeto.
    —Le agradecería si me señala dónde encuentro el baño— responde John con una voz un tanto ebria pero aún bastante lúcido para moverse.
    No iba a usar los orinales de ese baño, eran un desastre, así que se metió por la puerta hacia un inodoro decidiendo que aún podía apuntar en su estado de embriaguez… el suspiro frente al sonido del agua “genial” pensó, pero unos pasos ajenos obstaculizaron su serenidad dentro de ese baño para hombres, allí dentro escuchó la voz de la mesera acercarse por fuera:
    —Oiga, señorita, ese baño es el de caballe…— pero la voz de la camarera fue silenciada por un filoso sonido seguido de un sofocado impacto; en eso John bajo sus escrúpulos buscó cerrar rápido su cierre y colocar su torso sobre la puerta a su inodoro, el suspenso aceleró los latidos de su corazón y con cuidado buscó en su sobaquera el arma asignada que con él siempre llevaba.
    Estaba listo para salir cuando por debajo de su puerta una cabeza rueda hasta entre sus pies… la mesera… sin saber cómo se aguantaba la respiración y con profundas inhalaciones intentaba no perder el juicio pues en dos segundos abriría la puerta y sabía que tendría que disparar; la luz del baño se apaga justo cuando decide salir —¡Tire el arma, manos sobre la cabeza! — pero al enfocar hacia delante al salir desde la ubicación de su retrete, una sombra salta desde la pared del segundo sanitario para cortarle la mano, a tiempo John interpone su revolver y el impacto metálico le sustrae el arma de fuego de su alcance sin efectuar un disparo al caerse; el asesino estaba en el suelo y el detective no dudaría en arrestarlo a golpes ahora que podía, lamentablemente el charco de sangre que fluye del torso sin cabeza de la camarera le obliga a resbalarse y golpearse la cabeza contra el lava manos, con la poca luz que había no podía ver su revolver en el suelo y su caída le dio tiempo al asesino a ponerse en pie con su machete en manos. No tuvo tiempo de gritar por ayuda que de un salto decide evadir el ataque de machete con la puerta hacia su inodoro, bajo sus pies el filo cortó sus tendones cerca de los tobillos lo que le exigió desplomarse con un grito de dolor oprimido éste por el golpe final, el filo del arma traspasó la débil puerta de madera hasta el cuello de John.

    —Sarah, aún estás en horario de trabajo, sal de ese baño que no se nos permite jugar con nuestros clientes… ¿Sarah? Sarah…— un compañero que había escuchado el alboroto en el baño se había acercado a la puerta a preguntar por ella, como no contestaba se dirigió a la puerta del baño para mujeres por si su oído le hubiere engañado —Sarah ¿estás aquí? — en eso por detrás del compañero de la mesera sale corriendo veloz una figura encapuchada hasta irse de ese lugar. Aunque él y Sarah la habían visto entrar, sólo ella había prestado atención a sus rasgos, y ahora estaba muerta.

    Los periódicos hablarían de una asesina con el estilo de "la fallecida Lucy", contarían sobre un camarero aterrado que no puede describir al culpable, una novela de terror se parecerá mucho a esa página de Seattle Times. Un baño para hombres difícil de limpiar en ese restaurante.
     
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    Discordia (II)
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
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    Horror
    Total de capítulos:
    8
     
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    1031
    Caminando lejos de su realidad

    La última noticia les había llegado a Jacky y su amada; la misión más difícil que Douglas haya tenido que afrontar ahora estaba dejando demasiadas incógnitas a los profesionales…
    —Jacky amor, se supone que no debe haber extraoficialidad en mi trabajo pero, yo sola no podría y, sin ti estoy a la mitad…—Anne tomó las manos del chico con un gesto de miedo.
    —¿Qué te sucede bonita? Me asusta verte así— Jacky respondió casi interrumpiendo, acercándose al rostro de Anne él la besa suavemente en los labios.
    —Douglas me ha llamado, me informó que el detective John también ha muerto, pareciera ser que por primera vez el gordo arrogante tuviera miedo y se preocupara por mí; verás, la asesina de alguna manera sabe cómo encontrar a sus víctimas y su accionar es de profesional.

    Ambos residiendo temporalmente en la cabaña en Virgin Lake propiedad de la policía comenzaron a idear un plan, era hora de frenar con el escape y comenzar a luchar; Anne Sharppen tenía su arma reglamentada y una escopeta de buena calidad, Jacky por las dudas permitió que ella le enseñara un par de técnicas de defensa personal así como ha estado leyendo sobre la posible Fuerza con la que se enfrentaría si se encontraba con la asesina fanática.

    Pero en Seattle las cosas comenzaron a tornarse más Oscuras…
    —¿Lucy? Lucy, ¿eres tú? — unos sonidos extraños en la cocina de las asesinas exigió que Lara fuera a investigar con un rastrillo en mano. Al llegar ella a la heladera no podía creerlo, Lucy estaba parda con sus cuatro extremidades toda ensangrentada comiendo como un animal de su refrigerador, emitía sonidos ásperos como si fueran rugidos…
    —¿Qué sucedió Luu? — preguntó soltando el rastrillo hacia un lado un poco asustada; en eso Lucy emite un desapacible chillido agudo en coro con un gruñido grave y cavernoso virando la cabeza hacia delante con la mandíbula como descolocada aún en cuatro, fue al mirar a su amiga, Lara de la impresión retrocedió unos pasos con pequeños sollozos…
    —No me asustes Lucy, soy tu aliada, soy tu amiga— le dijo a la rubia endemoniada quien al escuchar a su amiga expele de una arcada un chorro de sangre negra, una especie de brea negra casi viva que mancha el suelo frente a Lara.
    —Creo que el momento ha llegado mi guapa, la energía esperada se ha fusionado con la que une tus átomos dándoles la naturaleza que hemos estado esperando ¡No desaprovechemos esa manifestación! — Lara exclama excitada y fuera de sí con su tono maniático a Lucy quien se yergue toda sucia exhibiendo sus ojos totalmente negros y su sonrisa afilada. Lara dibuja una desquiciada alegría agachándose para tocar la mucosidad negra en la cocina.

    Virgin Lake, 11:09am del otro día.
    Allí estaba Jacky Bailey sacando agua del poso, hubiera sido una actividad estándar de no ser por la vaca que se cruzó a seis metros del chico, ¿una vaca, allí? El animal se detuvo justo en frente de Jacky y giró la cabeza hacia él… un comportamiento demasiado raro para ser una vaca, ¿qué eran esos gestos? la vaca lo miraba a los ojos como si hubiera relevancia en hacerlo y el joven comenzó a sospechar de esa conducta con temor.
    —Anne, ven a ver esto Anne…— tratando de no levantar mucho la voz Jacky buscaba la atención de su novia quien estaba en la cocina con los aparatos electrónicos encendidos y por eso no sentía al joven. El animal posicionó su cuerpo de frente al chico y barrió el piso con las pezuñas de su pata delantera, Jacky sabía que a diferencia de los toros las vacas no cerraban los ojos al embestir así que decidió empezar a correr hacia la cabaña, ni bien volteaba él su torso el mamífero se abalanzó a dañarlo… en el último momento Jacky se arroja detrás de un árbol no muy pequeño obligando a cambiar la dirección del animal repentinamente; la vaca desgarra un poco ese árbol siendo su cuerpo rechazado en el impacto hacia atrás.
    —¡¡Jacky!! — gritó Anne que al haber escuchado el mugido de furia tras el alboroto se alarmó, salió con su escopeta en manos y vio a Jacky arrojado en el suelo pateando para arrastrar su cuerpo lejos del bovino el que marchaba de costado mirando de reojo a Anne…
    —¡Dispara Anne! ¡No es lo que parece! — exclamó con pánico el chico y así lo hizo su novia, el disparo le abrió un costado del cogote a la vaca.
    Se acercó rápido a Jacky pero él estaba bien; ambos con desconfianza se acercaron al animal que yacía derribado, Anne apuntando concentrada cubría a Jacky quien caminaba detrás…
    —Sí, está muerta pero…— intentando decir esto, Anne observa como del hueco en el bovino comenzaba a surgir una serpiente lentamente, quedaron paralizados ante ello… el reptil los ve y abriéndoles la boca se mete a gran velocidad otra vez, los cartuchos de la escopeta se vacían en el cadáver sin piedad y un silencio les invade luego, como esperando algo que ya no sucedería…
    —Anne, las armas dejarán de tener utilidad a partir de ahora— Jacky le expresa con calma colocando una mano sobre su cadera.
    —¿A qué te refieres? ¿¡Viste eso!? ¡Qué demonios…! Eso no era normal mi amor, ahora más que nunca las necesitamos— ella no sabía como digerir lo que acabaron de ver.
    —…Es un presagio de lo que vendrá, va más allá de nuestros conocimientos terrenales, los libros que jamás devolví a la biblioteca resultaron no ser una farsa del todo— añade él.
    —Jacky, creerán que estamos locos o nos verán como mentirosos ¿¡Qué rayos sucede aquí!?
    —No lo creerán, no diremos nada Anne, combatiremos “el fuego infernal” con “agua bendita” ¿comprendes?
    —¿Me estás hablando de religión?
    —No Anne, seremos visitados por una criatura de una dimensión que los humanos verían infernal, si queremos sobrevivir a ella debemos comprender su naturaleza y atacar.

    Aunque Anne Sharppen no podía creer lo que estaba viviendo, si quería seguir viviendo debía adaptarse sin perder la razón a esos cambios incomprensibles y terroríficos.
     
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    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    1138
    Pugna Finalis

    Sal, polvo de ladrillo, y otros materiales comenzaron ser muy comunes en puertas y ventanas dentro de la cabaña en la que estaban Anne Sharppen y Jack Bailey; se preparaban para algo que jamás antes hubieran creído posible…
    —Si la asesina encontró al detective lo hizo robando algo de su camarada Danna, tal vez te encuentre a ti por tomar algo de él, o tal vez Lucy me marcó de alguna forma antes de que la mataras… si es que la mataste— reflexiona Jacky.
    —Está viva de seguro, su cadáver fue robado de su tumba o sea, ¿qué mejor deducción?— complementa Anne.
    Estaban muy nerviosos, habían pasado mucho de su tiempo practicando con rituales que no sabían si funcionarían, investigaron mucho sobre ritos antiguos desde la extinta Sumeria en adelante, el estado de alerta y el cansancio eran muy estresantes.

    Virgin Lake, 21:29pm cerca del lago.
    —Apresúrate Lucy, ¿quieres llegar tarde a la cena de nuestros anfitriones? Ellos serán tu cena— dijo Lara viendo a través del túnel semi natural de atracción como la cicatriz de su amiga terminaba de sanarse como por arte de mágia, el balazo en la frente ya no se veía; estaba más bella que antes y, bueno, tal vez ella también quería convertirse en lo que Lucy Cleaver era.
    —Aún tenemos tiempo bombona, además mira… unos pescadores se acercan hasta nosotras, déjame divertirme.

    —Señoritas ¿se han perdido?— pregunta el pescador de sombrero.
    —Sí, no sabemos dónde estamos— respondió Lucy provocando una sonrisa en ellos.
    —¿A dónde quieren llegar? — pregunta otra vez el pescador.
    —Somos parientes de una chica policía y su novio Jack, nos dijeron que buscáramos la cabaña por esta zona pero no sabemos llegar— miente Lucy muy manipuladora.
    —Vaya, qué suerte tienen— el pescador que apaga el motor se mete en la charla —sé a quiénes se refieren, los he visto rondar, les puedo decir el camino que toman generalmente.
    —Sería genial— contesta ahora Lara colocándose en pose sensual para asegurar que serán escoltadas…

    La sangre de los pescadores caía desde lo alto de un árbol, el camino hacia la morada de Jacky ya había sido señalado y Lucy se vio en la libertad de jugar con los pescadores hasta quitarles la vida.
    —Luu, deberías aprender a permanecer limpia, no puedo seguir sacando los manchones de sangre de tu ropa; no es que no disfrute verte torturar a las personas inocentes pero, intenta comprender mi punto.
    —Lo intentaré Laly— Lucy le expone a Lara bastante comprensiva luego de tragar entero el corazón del sujeto que regaba la tierra desde lo alto con sus fluidos corporales.

    —¡Jacky! ¡Jacky despierta! — Anne sacude al joven para que se levante, aunque eran las 22:14pm él había estado todo el día trabajando en su plan defensivo y de contraataque.
    —¿Qué? ¿qué sucede amor?
    —Jacky, escuché gritos afuera— y cuando ella le dice esto, él no lo piensa ni un segundo, se preparan. Y a tiempo, pues los celulares habían dejado de funcionar así como la línea telefónica; era obvio lo que ocurría.

    —¡Jacky-Jack bonito! Volví por ti ¿no me abres? — por la ventana se escuchaba desde afuera la voz de Lou que era emitida por Lucy.
    —¡Sabemos que están ahí, salgan! ¡Si quieres traer a tu novia para saludarnos todos será genial, Jacky! — Lara también gritaba desde afuera, tan afable de tono como Lucy, desconfiable.
    —Knock-Knock knockin on Jacky’s door!! — cantaba Lucy con una voz en forma de coro demoníaco, sus tres voces eran perturbadoras y nada humanas, a lo que Lara accedió a arrojar una roca a la ventana para asustarlos partiendo los vidrios.
    —¡Uups! ¡perdoooonen…! Es que me voy poniendo más agresiva a medida que el tiempo corre y soy ignorada— menea su pelo negro al decirlo para luego reirse descontroladamente.

    Jacky no sabía como calmar su miedo y sabía que ese momento llegaría, ahora debía ser fuerte pero los latidos de su corazón lo delataban tanto como a Anne. La chica policía se asomó a la ventana rota con su escopeta en mano y vio como Lucy había comenzado a trepar como insecto en dirección a ella; con un disparo en la cabeza la obligó a caer hasta Lara, la asesina atajó el cuerpo de su amiga endemoniada y la sostuvo mientras la cabeza se regeneraba…
    —¡Así no se trata a los invitados, chicos! ¿¡por qué no nos abren y arreglamos las cosas como gente civilizada!? — exclama con sarcasmo Lara. Los ojos de Lucy se pusieron blancos excepto las pupilas que negras se estiraban como líneas verticales:
    —¡No debiste! — con sus múltiples voces en eco la rubia le grita desde abajo a Anne… —…Una vez es aceptable que me dispares, pero con esta segunda vez te has alejado de mi amistad— continuó pero esta vez con su voz femenina.
    Intentaron traspasar las ventanas del primer piso pero las oraciones de Jacky estaban funcionando tal cual el libro del chico decía:
    “…si la materia es capaz de generar pensamientos, y la materia es energía, las oraciones que a uno sugestionen vibran por el aire en forma de voz modificando el espacio y por ende el tiempo del receptor sea un vivo o un no vivo”. Parecía ser una energía opuesta y corrosiva a la que manejaban las asesinas.
    —¡Has estado estudiando bien mi querido Jacky-Jack! Me excita cuando enfrentas mi poder incomprensible con el tuyo ¡Quiero besarte Jacky…! ¡…hacerte cosas muy sucias, mi jinete! — Lucy buscaba desconcentrarlo al verse eyectada del impacto contra la ventana por una energía producto del joven, sus palabras manejaban un contenido bizarro que podía ofuscar los pensamientos de su mente sin dificultad; pero cuando Anne abraza a Jacky por detrás, el poder en sus palabras comenzaron a dar mayores fuerzas al escudo.
     
  8.  
    Mortrum

    Mortrum Entusiasta

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    17 Marzo 2011
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    Discordia (II)
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    Pugna Finalis II: Non nullus est finis

    —No la escuches amor, escucha mi voz— dijo Anne abrazándolo por atrás, ella buscaba al instante idear la manera de vencerlas tal como Jacky le había indicado hacía unas horas antes de que llegaran.

    —¡No podrán estar ahí toda la noche niños!— vociferó Lara con la voz de Lars y con más sarcasmo que al principio —¡Hagamos esto fácil y comencemos con la última cena! — agregó golpeando histérica la puerta, con un cambio de ánimo muy sospechoso.
    Las cosas que eran arrojadas por Lucy y su amiga traspasaban la casa más no ellas dos podían hacerlo, con la mirada Lucy atrapó la atención de un cuervo que las observaba y empezó a manipular su accionar, el plumífero voló a través del agujero en la ventana y con sus alas intentaba deshacer la barrera de sal y polvo de ladrillo que la pareja había creado en una tarde, Anne no lo detuvo a tiempo y con un chillido gutural la puerta se abrió violentamente por Lucy; Lara entró primero y la joven policía abrió un hueco en su estómago con la escopeta, eso provoca que Jacky cese sus oraciones y en lo que Anne recargaba Lucy entró con imparable celeridad hasta embestir a la chica…
    —¡Al fin Jacky-Jacky apetitoso! Solos tú y yo, podría terminar contigo con mi dedo pulgar en un solo movimiento pero, primero quiero que sufras por lo que me has hecho pasar…— expresó Lucy con maldad en todos sus guiños y movimientos.
    —No te he hecho nada Lo-Lucy, te lo has estado haciendo a ti mismo con tu ego— rebatió con valentía.
    —¡Calla estúpido! — gruñó con cuatro voces en su garganta la endemoniada apretando el cuello del chico para sofocar sus palabras —…primero voy a humillarte haciéndote en tu lindo cuerpo cosas que no imaginas, voy a hacerte llorar mucho y poco a poco mientras comienzo a amputar vas a desear morir, no usaré tu corazón para el ritual en mi Laly querida hasta que hayas pasado por todas mis ocurrencias— amedrentó con locura en sus ojos y su voz retirándole la camisa del torso al chico.

    —¡Zorra! ¡asegúrate de que yo muera primero! — interrumpió Anne comenzando sus disparos y recargas inmediatos, alejaba impacto a impacto a Lucy de Jacky, el chico tomó la sangre de cabra que preparó en un balde con pincel mientras su amada descargaba primero su escopeta y luego su revolver sobre el cuerpo despedazado de la rubia; Lara a penas podía ponerse en pie pues a diferencia de su amiga sus poderes no la sanaban con rapidez. Jacky le marcó con una pincelada de sangre de cabra el cuello a Lucy, la rubia encrespada intentó golpearlo pero evadió Jacky el ataque con lo que Anne le había enseñado de defensa personal, contra un espejo quedó enfrentada Lucy y con un segundo pincelazo la aprisionó a su imagen literalmente. La rubia pensó en golpear el espejo así rompiéndolo se liberaría, al intentarlo su puño quedó succionado por la vítrea imagen como si fuera un portal a otra dimensión, su otra mano también quedó atrapada al colocarla en soporte de la primera buscando escapar… convulsiva e irritada comenzó a afligirse gimiendo con inquietud…
    —¡Calla zorra!— Anne con soberbia la obligó a callarse metiendo su cara en el espejo con ira —Terminemos con esto mi amor— le dijo a Jacky luego.

    Jacky comenzó a dibujar con la sangre de animal los símbolos apropiados alrededor de la rubia quien jalando con fuerzas estaba por despegar la pared entera de su lugar.
    —¡Déjenla! — grita Lara levantando su machete a tanto que se alzaba irascible como levitando al erguirse. Pero Anne estaba lista para impedirle que se acercara a Jacky:
    —Quiero que intentes acercarte, quiero que tu machete conozca esta lanza que hice yo misma para empalarte en el nombre de John y Danna— enunció Anne tomando en manos la pica de madera bajo la alfombra, sin balas o tiempo para recargar tenía que ser hábil mano a mano.

    La pared se desprendió justo cuando Jacky terminaba el ritual en contra de Lucy apuñalando su corazón por la espalda con una cuchilla de plata, ya Anne estaba muy dañada de impedir el avance de la incansable asesina, los golpes hacia Lara no le detenían; la pared como muro que separaba la sala de la cocina cae sobre Lucy haciendo que su cuerpo estalle en tripas negras y sangre como brea con vida, el impacto forzó a la agotada de Anne a hacerse a un lado para evitar ser alcanzada y así aprovechando esto, Lara le arrebata con astucia la lanza y con ésta le golpea el rostro…
    —¡Muévete Anne!— exige Jacky al denotar como iba a ser clavada por la asesina, la reacción tardía de la chica provoca que la lanza no la mate pero traspase por donde su riñones. Frente a los espeluznantes quejidos de la chica, Jacky bajo mucha adrenalina corre a arremeter contra la enemiga pero es detenido por la mano de Lucy quien casi muerta mueve su brazo libre con ayuda dela EnergíaOscuraque abandonaba su cuerpo para estorbar al joven sin camisa.
    —¡Qué mejor victoria! — alardea Lara al ver a sus oponentes a sus pies en el suelo listos para que los asesine; toma la lanza de madera haciendo doler a Anne para así estacar a Jacky perola EnergíaOscuraliberada del cuerpo de Lucy buscando sobrevivir se inyecta en forma de sangre negra, hirviendo, por la boca de Lara arrojándola para atrás.

    —Ja-Jacky amor, no pu-edo moverme, olvidate de mí ahora mismo, toma esa lanza y termina con la bastarda— desangrándose en el suelo le dice a su amado como último deseo; él sabía que lo correcto era terminar con esa endemoniada pese a que sus instintos lo empujaban hacia Anne.
    Tomó la lanza y al trote se mandó hasta la demonio, atravesó su cráneo desde la boca y siguió paso a paso intentando así arrastrarla hasta el poso; Lara se esforzó con sus extremidades de forma paranormal adherirse al borde pero la fuerza del joven estaba siendo canalizada por una energía más fuerte que la que manejó Lucy, entre raspones y golpes al final el cuerpo cayó hasta el agua en el poso…
    —¡Llegó tu fin maldita infeliz!— agredió Jacky encendiendo el faro del poso para que se reflejara la demonio en el agua, tomó el balde con la sangre de la vaca que Anne asesinó que dejó en la tarde junto al poso ¡tenía pensado algo peor que aprisionarla!
    —¡Aaahhh!— con el eco del poso el coro de voces infernales que fluyeron de Lara impulsaron la lanza hacia fuera de su cráneo, si destrozaba la luz no se reflejaría pero, la puntiaguda arma golpeó las cadenas que sujetaban la iluminación, la pica siguió hacia arriba y el impacto provocó que el faro comenzara a caer hasta ella, antes que el cable se cortara Jacky arrojó la sangre… pero la luz cesó primero, y ahora Lara comenzaba a subir con sus cuatro extremidades trepando como lagartija, como si no tuviera ligamentos; la esperanza estaba en cero para el chico y en eso la luz en corto circuito se enciende pestañando hacia el poso… el cuerpo de la criatura comienza a ser succionado hacia abajo a tanto parpadeaba el faro casi destruido, en forma de golpes llevaron hasta el agua a la que escurría sus sesos por el cráneo emitiendo chillidos agudos puramente con sus cuerdas vocales. Con sus ojos enormes casi salidos de su órbita se encadenó a su imagen en el agua del poso, la sangre del animal la intentaba ahogar… ¡¡Fuuff!!
    Un destello disparado desde el fondo del poso da por finalizado el horror, así lo había leído Jacky en su larga investigación sobre aquella Fuerza que las asesinas utilizaban con ignorancia y libertinaje.

    Toda la adrenalina del chico se volteó a lo que ahora más le afectaría…
    —¡Anne! — dijo asustado por la vida de su amada quién dentro de la cabaña yacía de seguro muerta. No pudo terminar de entrar que en ello en techo colapsa sobre la sala donde cerca del cuerpo arruinado de Lucy estaba Anne desangrándose.
    —¡No! ¡Anne! ¡NOO!

    Y la vida debía continuar, de un modo u otro la vida debía continuar

    —Douglas, Douglas…— la secretaria llama al jefe de la difunta Anne y el gordo demora en contestar pues se sentía trastornado por todo… —¡Douglas, por favor!...

    —¿¡Qué, qué!? — contesta ronco y tosiendo.
    —Tienes teléfono.
    —Ahora no quiero problemas— se reusa acomodando sus piernas adoloridas por su sobrepeso.
    —Dice que es importante…
    —Está bien Daiana, dame ese teléfono— se resigna y toma el tubo —¿Sí? ¿ahora qué quiere señor?.
    —Douglas, sé que no es el mejor momento pero es importante; espero que no haya cerrado el caso de Lucy.
    —¿Qué quiere decirme?— el gordo se espanta.
    —El cuerpo de Anne Sharppen ha sido robado.

    by Mortrum
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