Three-shot de Pokémon - Cuando tus ojos me puedan ver

Tema en 'Fanfics Terminados Pokémon' iniciado por Jhosep Zar, 29 Abril 2018.

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    Jhosep Zar

    Jhosep Zar Usuario popular Comentarista empedernido

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    Escritor
    Título:
    Cuando tus ojos me puedan ver
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    3763
    Cuando mis ojos te puedan ver

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    El viento soplaba con gran intensidad, como una clara señal de que el invierno había llegado, las hojas caía de los árboles y eran arrastradas por las frías brillas hacia el horizonte mientras el cielo se mostraba gris, cubierto de nubes que anunciaban una fuerte nevada; hacia frio y los habitantes del lugar traían ropa abrigada para la situación, aunque claro siempre hay alguna persona que no toma en cuenta el cuidar un poco su salud, esta persona era un chico de mirada algo fría quien después de subir el cuello de su chamarra azul con detalles negros, metió sus manos en sus bolsillos para calentarlas un rato.


    — Odio este clima — se dijo así mismo mientras caminaba por una calle cercana a uno de los pocos parques de la ciudad.

    En ese lugar se podía ver a niños y pokémon quienes se divertían en el lugar y aunque era diversión infantil, el ruido que provocaban lo irritaba de cierta manera, así que decidió caminar con más rapidez para evitar algo de estrés, sentía menos frio mientras sudaba un poco, pero de detuvo al mirar una banca de y junto a ella un árbol que tenía pocas hojas, las cuales se iban con los fuertes vientos.

    — Es verdad, ya ha pasado un año— miro de forma nostálgica ese asiento.

    Aquel lugar era impórtate para él, y ese lugar no hizo más que traer un recuerdo a su memoria, una historia que fue parte de su vida.



    La nieve caía sobre todo una ciudad, un pueblo conocido como Veilstone estaba cubierto por una pequeña almohada blanca y fría, la cuales algunos considerarían molesta como otros que disfrutarían de ella, pero había otros que no les importaba eso y estas eran dos personas que, con trajes de color negro, se encontraba un cementerio, frente a ellos había una tumba en la cual el mayor de los s dos, depositaba un ramo de flores rojas a los pies de la lápida, el más joven simplemente miraba de forma triste el sepulcro. Contemplaban con cierta tristeza y solo guardaban silencio.

    — Paul, hay que irnos — decía aquella persona mayor mientras tocaba el hombro del mencionado.
    — Si — dijo de forma cortante mientras decidió quedarse unos cuantos segundos más en el lugar.

    Después de la visita, ambas personas caminaban de regreso a casa mientras pasaban por una calle cubierta de nieve en silencio, aunque uno de ellos no era fanático de los silencios.

    — Y dime Paul — rompió el hielo — ¿Ya decidiste que hacer?
    — Viajare por la región.
    — ¡Al fin decidiste empezar por aquí!
    — Tengo que volverme más fuerte — Aquellas palabras fueron directas y eso le molesto un poco a su acompañante.
    — No pongas esa idea delante de todo.
    — ¿Y tú que harás Reggie? ¿Vencerás a Brandon?
    — No, no lo hare — dijo con cierta sonrisa cosa que impresiono a su hermano — Ya demostré lo que debía demostrar, ahora solo quiero dedicarme a la crianza pokémon.
    — Tienes que estar bromeando — detuvo su paso mientras elevo su voz — ¿Porque quieres hacerlo?, ¿Es porque eso era lo que ella quería?
    — Eso no tiene nada que ver — levanto la voz de igual manera — Mama no tiene nada que ver, es algo que yo decidí, no me di por vencido solo que ahora no tengo razones para seguir batallando.
    — Te volviste débil, los débiles son solo un montón de fracasados — le dio la espalda a su hermano — Todo lo que importa es el poder— susurro.
    — ¿Qué estás diciendo? — levanto la voz mientras le tiro una bola de nieve lo que irrito a su hermano — No pongas esa idea en frente de todo lo que realmente importa — detuvo su ataque mientras soltó la poca nieve que tenía en sus manos — No te conviertas en alguien igual a papa, eso no es algo que mama hubiera querido.
    — No me convertiré en alguien como él, pero para derrotar a un mounstro — comenzó a alejarse mientras mostro una mirada sombría hacia su hermano — Debes convertirte en uno — Reggie noto la mirada en su hermano que, aunque se mostraba intimidante no le asustaba, se conocían el uno al otro y a pesar de ello ninguno sabia de lo que era capaz.
    — Paul, si eso sucede — Fue cortante— Entonces yo también lo hare, aun si tengo que detenerte — se dio la vuelta y comenzó a dejar sus huellas sobre la nieve — Espero verte para la cena.


    Después de esa conversación tensa Paul estaba algo molesto, sabía que las palabras de su hermano no eran falsas, pero que dejara las batallas de lado era lo que no entendía, un entrenador con un buen talento como él y sus pokémon retirarse a ser un simple criador, no tenía sentido dejar todo lo que había logrado y podría lograr

    — Se volvió débil — susurraba mientras pateaba una lata por la calle, contenía algo de rabia tanto que de una fuerte patada que dio sobre aquel pedazo de metal, este cayo dentro de un bote — Debo entrenar y ser fuerte a cualquier costo.

    Sin ser precavido trato de cruzar una calle y fue afortunado al logras esquivar una carroza arrastrada por Tauros que llevaba suministros por la ciudad.

    —Oye ten cuidado — fue el sonido de reclamo de parte de conductor quien de inmediato siguió su camino, eso irrito más al chico ya que parecía que el culpable no fue el. Continuo con su recorrido.

    Se encontraba en una esquina dispuesto a girar y antes de darse cuenta, detrás de él había una persona apareció de improvisto, esta estaba dispuesta a chocar contra Paul, pero el reacciono de inmediato y se quitó mientras esa persona cayó sobre la nieve.

    — ¡Oye ten cuidado! — Reclamo Paul al ver con claridad a la persona que estuvo a punto de aporrearlo.
    — Lo- lo siento — dijo aquella persona quien resultaba ser una chica a primera vista, aunque él no podía distinguirla bien debido a que seguía tirada sobre la nieve— Disculpa mi torpeza.
    — Tonta.
    — Espera — dijo ella quien trataba de levantarse, pero parecía adolorida — ¿Podrías ayudarme?
    — ¿Ayudarte? — se irrito aún más — Acaso eres alguien débil que necesita de la ayuda de los demás solo para ponerse en pie, eres patética.
    — No, lo siento, lamento molestarte de esa forma — comenzaba a ponerse en pie — No era mi intención, di-discúlpame— dijo como si estuviera asustada, parecía que iba a llorar

    Al ponerse en pie no miro hacia el chico, sino que miraba en varias direcciones, cosa que intrigo de cierta manera a Paul, el cual lentamente se acercó hacia ella, entonces su mirada se intrigo al ver hacia el rostro de aquella chica.

    Sus ojos estaban ahí, pero era claro que estaban apagados, ella no podía ver nada y era la primera vez que Paul se encontraba en dicha situación, miro hacia atrás de ella y sobre la nieve ya hacia su bastón que le ayudaba a caminar.

    — ¡No puede ser! — susurro mientras caminó para recoger el bastón y de inmediato tomo de la mano de la chica.
    — ¡Espera! ¿Qué pasa? — comenzaba a ser arrastrada sin razón alguna.
    — Cálmate te llevare a un lugar seguro— el chico trato de ser sensible ante la situación, pero no era su toque.

    Después de un par de minutos había caminado hacia un parque cercano; Paul miro a los alrededores y vio una butaca, la cual inmediatamente limpio la nieve sobre ella; la chica aún estaba confundida ante la situación ya que no podía ver nada.

    — Siéntate —dijo sin sutileza.
    — ¡Espera, no entiendo que pasa! — se sentía algo asustada cosa que noto el chico de inmediato.
    — Estas en un parque — suavizo sus palabras como su actitud mientras sujeto la mano de ella— Este es un lugar seguro, es mejor que la calle.
    — Ho, está bien — la chica se sostenía de la mano del chico mientras tomo asiento.
    — No pierdas esto, no podrás caminar sin el — le extendía su bastón.
    — Te- te lo agradezco — se sentó.
    — Tienes nieve en tu ropa — fue la primera observación hacia ella.
    — Ha, creo que si — comenzó a sacudir su ropa — Trómpese muchas veces antes de encontrarte.
    — ¿Encontrarme?
    — Bueno, te habrás dado cuenta de que, mis ojos no funcionan correctamente — explicaba con cierta sonrisa en su rostro — Estaba intentando caminar sin la necesidad de mis ojos, pero trómpese varias veces antes de verte.
    — Entiendo eso pero que quieres decir con verme.
    — Bueno te parecerá extraño, pero cuando caminaba por esa calle sentí como si pudiera ver a una persona con claridad — sonrió y aquellas palabras pusieron en duda al chico el cual no dijo nada y ese silencio incomodaba a la chica —Perdón por decir eso, pero creo que eso fue lo que vi.
    — En tu condición no deberías salir de casa, la única manera en que podrías vivir de esa forma es demostrándote a ti misma y a los demás que debes ser fuerte y si continúas siendo torpe e imprudente podrías terminar lastimada.
    — Lo lograre si soy fuerte — susurro — Gra- gracias por tu consejo y por tu ayuda.
    — Yo no te ayude — se volteo mientras comenzaba a caminar — Te cuidado cuando regreses a casa.
    — Oye, espera — ella miro hacia la dirección en la que se marchaba Paul y aunque no podía verlo, sabía que se marchaba — A-adiós susurro con una sonrisa algo triste.

    El joven dejando atrás a aquella persona no quiso pensar en nada más y se encamino hacia su casa, en la cual su hermano lo esperaba con una cena caliente, perfecta para aquel frio de invierno, disfrutaba de la calidez de la comida junto a su hermano y no tenia deseos de entablar una conversación debido a las palabras fuertes que habían cruzado aquella mañana.

    Decidió limpiar los trastos con agua caliente porque él no era la clase de persona que dejaría que alguien quién después de cenar se fuera a dormir; a su hermano le agradaba que el actuara de esa forma, aunque a simple vista parecería el chico que se metería en cualquier tipo de problema.



    Los días eran tranquilos en esa ciudad y aunque la nieve resultaba un problema, eso no detenía las actividades ya que el sujeto de la carroza hacia su normal recorrido, y no eran los únicos que estaban activos durante el día, había otras personas que hacia algo.


    — Blastoise hidrobomba — era la orden de un entrenador que se encontraba en una batalla sobre un estadio cubierto de nieve.
    — Elekid protección — Paul era el contrincante que daba la orden a su pokémon el cual se cubría del fuerte chorro de agua de su rival, el cual presionaba con fuerza.

    Su pokémon no podía contra la fuerte presión que termino cediendo y cayo un par de metros hacia atrás.


    — Elekid que pasa, ya te darás por vencido — era el reclamo de su entrenador, aunque a su pokémon dichas palabras no parecían afectarle.
    — Blastoise rayo de hielo — el entrenador del pokémon volvió a decretar el movimiento más aconsejable para su pokémon, el cual rápidamente abrió su hocico
    — Ahora Elekid, rayo hacia el suelo.

    El pokémon tipo trueno cubrió su cuerpo con electricidad choco sus puños hacia el suelo, el cual estaba cubierta de agua. La electricidad fue el conductor perfecto de la corriente, que choco contra el pokémon tortuga el cual pisaba la ciénaga por descuido y un error grave que, por el cansancio de la batalla, no pudo resistir el ataque y cayo de inmediato. Había sido derrotado. El poco público que había visto la batalla estaba sorprendido por la batalla comenzaban a murmurar algunas cosas.

    — Elekid, necesitas ser más fuerte que eso — se acercó a su pokémon el cual cayo de rodillas debido al cansancio — Sigues siendo muy débil, regresa a tu pokebola — de inmediato regreso a su pokémon para que descansara.
    — Ese chico volvió a ganar.
    — Indudablemente es muy fuerte.
    — No batallare contra él.

    Comenzaba a escuchar varios murmullos de los pocos entrenadores de los alrededores.

    — Este lugar está lleno de perdedores — susurro mientras se alejaba del lugar.



    Había tenido una mañana un tanto movida por la ciudad y esperaba regresar a casa por el día de hoy, el frio le molestaba, no era amigable ante el clima y sobre todo porque tenía que esquivar esa carroza nuevamente y debido a eso, tuvo que tomar un desvió para encaminarse a la estación. Se encontraba pasando por el parque en donde había estado ayer y mientras observaba vio que, a pocos metros de distancia, se encontraba una persona sentada; era aquella chica que había conocido ayer, parecía disfrutar de un pequeño refrigerio, a su lado se encontraba una lata de soda y en sus manos trataba de abrir una funda de papas.

    El chico decidió mirar por un momento a ella porque parecía tener problemas con lo que hacía y así fue; la chica en un fuerte tirón, rompió con fuerza el empaque de la comida y esta se dispersó por todos lados, cosa que decepciono un poco al chico; lo que no esperaría era que una parvada de Spearow que se encontraban en aquel lugar, se abalanzaron sobre la joven y de inmediato comieron las botanas que se encontraban sobre la chica. Paul estaba sorprendido por lo sucedido y más aún ya que después de que la bandada de aves se alejara, dejaron un poco desteñida a la chica ya que su cabello y ropaje se veían algo alborotados.

    Ella se sentía decepcionada como confundida por lo ocurrido, pero tenía hambre después de todo; movió sus manos sobre la banqueta en la que se encontraba, agarro su bolsa y en ella había lo que parecía un muffin, el cual con una sonrisa esperaba comerlo; o eso pensó ya que aquel panecillo fue arrebatado de sus manos por un travieso Poochyena que robo el bocadillo.

    — ¡No puedo creerlo! — irritado el chico comenzó a acercarse, pero se detuvo al dar un par de pasos — No nada bueno saldrá de esto — de disponía a alejarse, pero escucho el sonido de un murmullo, miro nuevamente a la joven la cual tenía los ojos cristalinos y estaba a punto de llorar, esa fue esa expresión que lo puso en una seria incomodidad.
    — !Porque a mí!— dijo ella quien seco sus lágrimas de cocodrilo con su abrigo, pero debido a la situación y al frio, se dispuso a sacar un pañuelo que traía en su bolsillo para limpiar su nariz, entonces una fuerte corriente de viento arremetió por la zona y mientras hacía caer la nieve de los árboles, este arrebato el pañuelo de las manos de la joven la cual quedo completamente pasmada.

    Era como la gota que derramo el vaso, quería gritar mientras sus ojos se volvían charcos húmedos, no podía soportar más la situación y justo cuando estaba a punto de ponerse a sollozar, un extraño calor que sintió en su ser y aun con las lágrimas en los ojos movió su cabezo por los alrededores.

    — ¡Eres tu! — se puso de pie de inmediato — Eres la persona que me ayudo el día de ayer — se quedó en silencio mientras esperaba alguna respuesta, solo pudo bajar su cabeza ante el silencio a su alrededor, aun cuando parecía ser su imaginación, sintió él sabe roce de un objeto en su mejilla.
    — Aquí tienes — Paul se encontraba cerca de ella y había tocado su mejilla con el pañuelo de la chica, la cual inmediatamente lo tomo— Realmente puedes ser tan infructuosa.
    — Lo siento — con algo de tristeza seco sus lágrimas con el pañuelo y aunque al chico la situación le incomodaba un poco, fue más incómoda cuando la chica limpio su nariz — ¡Ha discúlpame por eso!, ¡Es que hace tanto frio que yo, yo!— se quedó muda ante la vergüenza de la situación.
    — Eso no me importa — trato de evadir el tema — Siéntate.
    — Si, lo hare — la chica obedecía mientras él se sentó cerca de ella y de inmediato busco algo entre su mochila de la cual saco una lonchera y de inmediato lo coloco sobre las piernas de la chica
    — Esto es para ti.
    — Que es esto.
    — Es mi almuerzo, no tenía hambre así que te lo doy.

    Miro hacia otro lado para parecer no interesado mientras la chica sonrió con gran devoción ante el gesto amable; comió de manera apresurada ya que estaba hambrienta.

    — ¡Esta delicioso!
    — No hables con la boca llena.
    — Perdón, pero es muy buna comida.
    — La sazón de mi hermano es muy buena, pero es un secreto familiar.
    — ¿Hermano? — se mostró curiosa — Así que tienes un hermano, yo tengo una nana, no es mi hermana ni nada, pero ella me cuida, ho perdón, me llamo Blanche.
    — Huh, que nombre tan común.
    — Jeje tú crees — continúo comiendo mientras el chico juraba silencio mirando hacia otro lado — ¿Cuál es tu nombre?
    — No tienes por qué saberlo — mostro nuevamente esa fría actitud cosa que intrigo un poco a la chica. Decidió terminar el almuerzo para no pensar en el silencio,

    EL viento comenzaba a ser algo molesto y este chocaba con gran pujanza sobre la chica, lo que le hacía que le dificultara aprovechas los alimentos; el chico noto eso y en un impulso inesperado, se sentó del otro lado para recibir las brisas de viento; la chica a pesar de su mala vista, pudo sentir los movimientos del chico y mas que ya no sentía esas fuertes brisas, lo que le pareció curioso ya que sabía que el chico la estaba protegiendo, no quiso decir nada mientras solo sonrió.

    ¿Que estoy haciendo? —pensó el chico mientras el frio viento le helaba la sangre y sin esperarlo, su cara se cubrió de nieve la cual fue soplada desde un árbol.
    — ¡¿Que fue eso?! — pregunto la chica al escuchar el ruido de la nieve.
    — No fue nada — Paul trataba de evitar sonar irritado ante la molesta situación, que no hizo más que sacudir la nieve de su rostro y ropa.


    La chica terminaba de forma ruborizada el almuerzo mientras el chico había se quitado toda la fría nieve se su cuerpo y mientras terminaba noto que por el camino se acercaba su hermano con una bolsa de compras; aquella mañana le había dicho que iría a la ciudad por algunos viviere tanto para ellos como para sus pokémon, pero lo que llamo más su atención fue que junto a él, se encontraba una mujer de cabellera azul osucra y ropa invernan; parecía estar alterada. Tanto su hermano como aquella dama vieron a los chicos sentados en aquel lugar y de inmediato se acercaron.

    — ¡No puedo creerlo!, por fin pude encontrarte — fue la primera palabra que pronuncio aquella mujer.
    — ¿Eres tu nana? — la joven se conmociono al escuchar su voz.
    — Blanche te dije que no salieras del hospital — se veía agitada — En tu estado podría pasarte algo malo.
    — Lo siento — bajo su cabeza — Solo me sentía aburrida.
    — Me sorprende que llegaras de nuevo a este lugar, ayer tuve muchos problemas para encontrarte.
    — Perdón.
    — Bueno parece que el problema se resolvió — decía el hermano del chico.
    — ¿Qué está sucediendo?

    Pregunto confuso Paul ante la situación, lo que llevo a una clara explicación. Aquella mujer era la tutora de la chica, y s encontraba buscándola por toda la ciudad, pero después de explicar la situación, la mujer se encontraba en calma y para tranquilizar el ambiente, el hermano de Paul había ofrecido algunas bebidas que traía en sus bolsas hacia todos los presentes.

    — No creí que estarías en compañía de alguien— Nana daba un fuerte sorbo a su bebida.
    — Y yo no pensé que te encontrarías con mi hermano —Reggie bebía una lata de café — Lo que me ha sorprendido tomando en cuenta que no tiene amigos.
    — Oye ese no es algo que debas mencionar, así como así— se mostró irritado.
    — ¿Es enserio? — Nana se acercó junto con Blanche hacia Reggie
    — Si — susurro — Es muy antipático y enfadadizo.
    — ¿Que están murmurando? — se preguntaba el chico quien se encontraba fuera de la conversación.
    — No creo que sea así, al menos debe tener algún amigo — Blanch se mostró positiva.
    — Es verdad, oye Paul, dime el nombre de algún amigo tuyo.
    — No me fastidies — se irrito aún más.
    — No puedo creerlo — Tanto la chica como su tutora comenzaron a mostrar lágrimas en sus ojos — Eso es tan triste.
    — Lo es verdad — Reggie lanzo un suspiro— Pero no es su culpa que tenga esa mirada aterradora.
    — Oye ya basta de esas cosas — reclamo con ira mientras veía en su hermano una risa de burla hacia él.
    — Eso no me importa — Blanch se acercó hacia Paul — Yo seré su amiga.
    — ¿Estás hablando enserio?
    — Sí, es que me da tanta penita que de ninguna manera le tendría miedo.
    — ¡Tú eres la que da pena! — había explotado de rabia, pero a ella no parecía molestarle.


    Después de varias risas y varias aclaraciones el tiempo paso, Nana y Blanche decidieron volver mientras Paul y su hermano se despidieron de ellas para volver a su granja en las afueras de la ciudad. Durante el camino a casa Reggie se cuestionaba por qué su hermano se había acercado de manera afectuosa hacia una persona y sobre todo hacia una chica, talvez era por el hecho de su discapacidad lo que obligaba a Paul a actuar de esa manera amable, pero Paul no era alguien que actuar de esa forma por lastima. Pensaba en ello mientras iban en el tren que subía hacia la montaña.

    — Esa chica — Reggie rompió el silencio — ¿Porque le cediste tú almuerzo? tú no eres así.
    — No tenía hambre — fue cortante.
    — Si eso dices — desvió su mirada para no ser claro con sus palabras— Es una chica linda y parece que te aprecia; no la dejes ir.
    — No me molestes — movió su cabeza con la intención de dormir, pero su hermano sabía que quería evitar el tema.


    La nieve comenzaba a aumentar tanto en la ciudad como en los alrededores, hacía mucho frio que una taza de chocolate caliente era suficiente para no pensar en ello, algo que Paul hacía, le gustaba mucho el chocolate caliente y ver televisión durante las fuertes nevadas, después de un par de horas lo que hacía era ir a su habitación para dormir un poco, pero era la primera vez en mucho tiempo que no podía dormir con calma, solo pensaba en los sucesos que había ocurrido esa mañana.

    Eso no me importa, yo seré su amiga

    Eran aquellas palabras que no le dejaban dormir, pero en alguna parte de ser aquello no le molestaba.

    — Chica tonta — susurro mientras mostro una sonrisa, una de esas expresiones que no había mostrado en mucho tiempo, simplemente cerro los ojos para dormir.
     
    Última edición: 8 Mayo 2018
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    Jhosep Zar

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    Cuando tus ojos me puedan ver
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    La mañana siguiente había llegado, el no despertó temprano, quiso disfrutar un poco de los placeres de dormir, pero había algo que lo molestaba y fue su hermano quien lo despertó a la fuerza, necesitaba algo de su ayuda y aunque le molestaba que hubiera interrumpido su sueño, no era de los que se negaba cuando se trataba de hacer uno de los quehaceres de casa. Tomaron su ropa de nieve, botas y un par de palas, había mucha nieve que limpiar en su casa y en la pequeña granja que su hermano había empezado a construir hace poco, fue una mañana trabajadora, pero con la ayuda de sus pokémon y el fuerte poder de Elekid e lo que hizo que terminaran más rápido.


    — Con esto basta — Reggie colocaba su pala en el granero y se percató de que su hermano se disponía a partir.
    — Iré a la ciudad — dijo mientras se abrigaba apropiadamente.
    — Iras a ver a Blanche.
    — No.
    — Jeje, Bueno no tardes.


    Aunque en el fondo se burlaba de él, esperaba que lo que había preguntado se hiciera realidad, de todas formas, quizás era lo mejor para el chico.


    Depuse de llegar en el metro hacia la ciudad, esperaba volver a la arena de batallas para entrenar un poco y cuando caminaba por las calles, se detuvo en una intersección, miro hacia adelante y a unos cuantos metros se podía ver había varios entrenadores teniendo sus batallas, decidió dar un paso, pero uno de sus impulsos lo detuvo entonces miro hacia atrás.

    En aquel mismo parque sobre la misma silla, se encontraba la chica de cabello celeste quien en sus manos tenia lo que parecía ser un par de palillos y sobre sus piernas una bola de hilo, parecía que tejía algo y apenas comenzaba, con movimientos torpes, trataba de mantener su concentración debido a su discapacidad, pero dicha concentración se cortó cuando sintió algo en el aire.

    — Huh, ¿Estás aquí cierto?
    — Si soy yo— Paul se encontraba en frente de ella.
    — No esperaba que vinieras — sonrió, aunque al chico le parecía muy extraño, así que decidió acercarse un poco más mientras movió su mano en frente de la cara de la chica, la cual no respondía ante aquella acción — Oye, ¿Es verdad que no puedes ver nada?

    — No dije que no pudiera ver nada, solo que todo es tan borroso que no puedo distinguir las cosas.
    — Si eso es cierto — se sentó junto a ella — Como es que puedes distinguirme.
    — No lo sé, pero te dije que tu presencia es algo brillante y emites cierta calidez.
    — Eso suena algo cursi— dijo de forma seria.
    — ¡Ha perdón!, no quería sonar de esa forma — la chica mostro un pequeño sonrojo en sus mejillas, se sentía avergonzada y aunque Paul no era de los que se fijaba en ese tipo de cosas, al contrario, miro sobre las piernas de la chica un extraño bulto de hilos — Oye ¿Qué es eso?
    — Esto es— toco aquellas telas y de inmediato se puso nerviosas — Esto, no, no es nada — las escondía mientras reía torpemente.

    El frio era un poco molesto como de costumbre y para calentar el ambiente, Paul había ido a una máquina expendedora de la cual consiguió dos latas calientes de bebida, la cual una le había dado a la chica para sentarse a su lado y beber pacíficamente, aunque el silencio era tranquilo, Paul lo corto.

    — Oye; ¿Siempre fuiste así?, ¿Que te paso en los ojos?
    — Ha bueno, en realidad — hablo de forma afligida mientras bajo su mirada — Hace un par de años cuando era más pequeña, hubo un accidente en donde vivía, mi casa se incendiaba, yo estaba asustada porque había quedado atrapada en mi habitación, entonces fue cuando mi madre llego a mi rescate, hizo todo lo posible para que no me quemara, pero el incendio era bástate fuerte que los bomberos y sus Blastoise no podían apagar el incendio — el chico le ponía más atención a la historia de Blanche mientras de sus ojos comenzaron a ser recorrido por lagrimas — Habíamos llegado al balcón que era muy alto y entonces una explosión sacudió el lugar, lo único que pude ver fue un enorme destello muy brillante, y fue lo último que vi antes de caer por el balcón.

    Tras decir aquello se quedó en silencio, pues parecía que recordar aquello le afectaba duramente.

    — ¿Qué sucedió después? — no fue cuidadoso al preguntar, pero debía saberlo.
    — Cuando desperté en el hospital, no podía ver nada, dijeron que mis corneas se había quemado por el fuerte calor que recibió mi cuerpo.
    — ¿Y tu madre?
    — No volví a verla… ni tampoco escucharla.

    El silencio volvió a hacerse presente y el chico se había encontrado con una persona que estaba en una cierta similitud a la suya, ambos habían perdido a un ser que resulto ser muy querido, pero las razones eran diferentes y aunque lo sabía, al ver como ella secaba sus lágrimas con sus guantes, era como si se viera así mismo el día en el que había perdido a esa persona impórtate en su vida.

    — Mama —Susurro.
    — Lo siento, no debería ponerme así por algo que ya paso hace mucho — ella terminaba de limpiar sus ojos mientras volvió a sonreír — Y qué hay de ti, quiero saber por qué no tienes amigos.
    — El juntarte con otras personas solo trae consigo problemas, no se saca algo bueno involucrándose en los asuntos de alguien más. Eso pienso yo.
    — Hooo — susurro mientras paso sus palmas por el brazo del chico y llego hasta sus mejillas, la cuales acerco más hacia su rostro.
    — ¡¿Oye que haces?! — por la cercanía le dio un golpe en la frente con la palma
    — AUUU, eso me dolió — comenzó a reprochar mientras golpeaba repetidamente al chico en el pecho — tonto, tonto, tonto, tonto.
    — Ya basta, deja del golpearme en el esternón, tu tuviste la culpa por hacer eso.
    — Solo quería saber si debajo de tu rostro escondes una mejor expresión, talvez no pueda verla, pero se siente ilusoria y eso debe ser la razón del porque abres tu corazón a las demás personas porque y quizás eso hace que no sonrías.
    — ¿Cómo sabes que no se sonreír?
    — Soy ciega, pero no lo suficiente para no darme cuenta de eso, desde que te conozco tu modo de hablar se siente muy frio, como este clima … pero yo no pienso que seas así en realidad
    — No puedes saberlo
    — El día en el que casi trómpese contigo me dijiste algo muy cruel, pero me dijiste algo que debía escuchar, sabes, tengo un sueño.
    — Imagino que sí.
    — He, normalmente cuando una chica dice eso deberías preguntarle cual es — inflo sus mejillas de forma molesta, aunque a Paul lo único que vino a su mente eran sus sueños de la niñez.
    — Yo creo que es mejor no tener sueños, porque a veces no llegan a cumplirse.
    — Yo también pensaba así, pero a veces con decir cuáles son mis sueños siento que esas palabras vuelven realidad.

    El chico sintió algo de nostalgia en esa frase.

    — Pero antes de logar mi sueño tengo algo que hacer en esta ciudad.
    — ¿Qué quieres decir?
    — Bueno, no te lo había dicho porque creo que a pesar de todo aun no me consideras tu amiga, pero creo que ahora sí puedo ser más abierta contigo.
    — Estoy aquí para un tratamiento especial, dentro de algunos meses me someterán a una operación y poder volver a ver, ¿No es maravilloso? — su ánimo cambio de repente — Pero dicen que, si no sale bien, perderá la vista para siempre— volvió a sonreír — Pero yo creo que todo saldré bien.
    — Creer no es suficiente — se mostró realista — Por eso digo que es mejor no tener sueños, dime ¿Qué pasa si la operación no sale como esperas?, si fuese ese el caso como harías para cumplir tus sueños si nunca vuelves a ver nada.
    — Yo, creo, yo, no, no lo sé — volvió a ponerse triste — La verdad es más directa, cierto, así es como piensas ¿Verdad?
    — Entonces esfuérzate — volvió a decir — Aprende a confiar más en tus demás sentidos que en tu vista y a ser más independiente, si no puedes contigo misma entonces no hables de sueños.


    Blanche reacciono ante esas palabras hirientes; comprendía lo que el chico quería decirle, pero era algo frágil ante frases así de duras, y lo único que pudo hacer era reflejar algo de tristeza en su mirada, cosa que Paul miro de inmediato.

    — Lo lamento— se disculpó y llamo la atención de la chica — Lamento no ser la clase de persona que te gustaría que fuera, creo que empiezo a parecerme a mi padre, sin embargo, solían decir que mi cabello era muy bien parecido al de mi madre, aunque es algo en lo que no quisiera pensar, ninguno de ellos ya no está en mi vida, pero no dejo que eso me afecte, seré fuerte siempre es lo primordial.
    — Esa es tu manera de ser, creo que tú te esfuerzas a tu manera, pienso que es algo admirable, talvez, talvez necesite aprender un poco de ti.
    — Puedes hacer lo que quieras — se disponía a marcharse mientras se levantó de aquella banqueta mientras la chica escucho sus ligeros movimientos.
    — Espera, estaré aquí todos los días, hasta que llegue la hora de marcharme, ¿Volverás?
    — Si me dan ganas — volvió a decir de manera cortante, aunque no eran palabras serias, entonces dio un par de pasos para detenerse nuevamente — Paul, ese es mi nombre

    La chica escucho por primera vez el nombre de la persona que se había sentado en ese lugar durante los últimos días, y eso le dio una gran sonrisa.

    — Paul — susurro y entonces alzo la voz — PAUL eres un amigo muy frio, pero eres una buena persona.
    — Puff, chica tonta — sonrió mientras vio aquella sonrisa en ella.
    — Huh, espera, ¡Estas sonriendo!
    — No es cierto.
    — También eres un mentiroso, no puedes negar eso — rio como si hubiera escuchando un buen chiste y eso irrito un tanto al chico.
    — Adiós — se despedía dejando atrás a la persona que no consideraba una extraña o una amiga, era algo que no comprendía.


    El Frio invierno se volvía menos fuerte con el paso de los días , la temporada estaba a punto de terminar, y eso alegraba un tanto a las personas que ya se despertaban desde temprano a limpiar la nieve de sus hogares o negocios, aunque para los entrenadores era algo a lo que no tomaban importancia ya que día a día practicaban en el campo de batalla, muchos entrenadores sostenían feroces batallas, mientras otros se preguntaban dónde estaba aquel entrenador llamado Paul, aunque sabían que les ayudaba para ser más fuertes, también les alegraba no tenerlo cerca debido a que su presencia intimidaba a cualquier entrenador. ¿Dónde había estado Paul esos días?, en el único lugar que comenzaba a considerar impórtate de alguna manera, todos los días después de despertar temprano ayudaba a su hermano Reggie con cualquier cosa en su casa y después de ello tomaba el tren para llegar a la ciudad en la cual se encaminaba hacia el mismo parque donde aquella chica lo esperaba. Así fue durante una semana en la cual no hacía más que sostener ligeras conversaciones, no había mucho que decir ya que se limitaban a contar sus vidas, no era necesario, solo hablaban de pequeñeces como su estación del año favorita, lo que había comido aquella mañana o que pokémon consideraban un buen acompañante y sobre todo el compartir el almuerzo que Reggie cada mañana le enviaba a su hermano, pues siempre le ponía algo más en su ración porque sabía que se encontraría con Blanche, lo que había tomado por costumbre era siempre beber cualquier cosa de la máquina expendedora de ese lugar.



    Aquello no era una relación a lo que se llamaría amistad, no hacia cosas para divertirse como jugar con la nieve o pasar a una tienda para probarse ropa y después ir a un lugar elegante y beber un café, pero ninguno de los dos pensaba en hacer esa clase de cosas; la chica por su discapacidad y Paul era alguien que no consideraba divertido hacer cosas como cualquier chico de su edad, pero ella también no era alguien común, su compañía le hacía más feliz que hacer cosas ordinarias de chicos, entonces en lo único que pensaba cuando comía el almuerzo era en cómo sería su vida cuando sus ojos volverían a funcionar, talvez las cosas serían diferentes, y podría ver el rostro de su frio y serio amigo. Esperaba ansiosas su operación.


    — ¿Porque traes esa sonrisa mucho últimamente? — se cuestionaba el chico.
    — Me preguntaba como se ve tu cara.
    — Normal, supongo.
    — Déjame verlo — se acercó al chico y seguidamente comenzó a tocar su cara, cosa que lo comenzaba a abirritar y fue más molesta cuando tomo sus mejillas y las estiro fuertemente.
    — ¡¿Qué haces?! — se la quitó de encima con aquel mismo golpe de karate sobre la cabeza de la chica.
    — Eso me dolió; solo quiero memorizar la figura de tu rostro en mi mente.
    — No hagas eso, es molesto.
    — Tu no deberías golpear a una chica de esa forma, tonto, tonto, tonto—reclamaba mientras lo golpeaba continuamente en el pecho.
    — Detente, deja de golpearme el esternón.
    — No puedo evitarlo, eso me divierte; ¿Cómo sueles divertirte? oye Paul, dime ¿qué quieres ser cuando crezcas?
    — ¿Ha que vienen todas esas Preguntas?
    — ¿Cuáles son tus sueños?
    — Sueños, no tengo ninguno.
    — Eso está mal, deberías tener alguno, eso me recordó que no te había contado cual es mi sueño.
    — Sabes lo que pienso respecto a los sueños, son solo un… — no termino su frase porque recibió un tirón en su mejilla por parte de ella quien inflaba sus mofletes— Sabes lo molesta que eres haciendo eso.
    — Cuando una chica te quiere contar sus sueños, seria caballeroso que los escucharas y es por esa razón que voy a contarte cual es mi sueño — sonrió — Mi sueño es ser una artista pokémon.
    — ¿Qué?
    — Cuando era más pequeña miraba en televisión las competencias, los movimientos y estilos que las entrenadoras realizaban con sus pokémon armando una bella presentación, me llenaba de alegría el solo mirarlo porque trasmitían hermosos sentimientos, así que pensé que yo podría transmitir esas mismas emociones hacia los demás si me convertía en una estrella pokémon, ese es mi sueño.
    — Je, suena a algo patético — se rio.
    — ¿Qué? — presiono sus dientes — Aquí es cuando debes decir, “Ese es un gran sueño, estoy seguro que lo lograras”
    — Pues simplemente suena patético.
    — Patético es no tener sueños ni amigos, patético, patético, patético — decía mientras golpeaba el pecho del chico.
    — Yo dije que no tenía sueños, pero nunca dije que no tuviera metas.
    — ¡Eso es verdad! — se detuvo — ¿Tiene una meta especial?
    — Tengo que volverme un entrenador con fuertes pokémon, hay alguien a quien tengo que demostrárselo — volvió a mostrar esa mirada sombría tras decir eso, algo que Blanche se percató de inmediato y se dispuso a mantener su distancia ante esos asuntos que sonaban serio.
    — Eso no suena como un sueño.
    — Ya te dije que no tengo sueños.
    — ¿Y qué harás cuando lo consigas?, ¿Decidirás tener un sueño?
    — Todo depende de si logre cumplir mi meta — se puso de pie mientras comenzaba a alejarse — No tengo nada más que decirte — decidió volver a casa.
    — Tonto — susurro ella algo molesta y triste a la vez.

    Paul volvió a casa como de costumbre, no hacía mucho, solo esperaba a que el clima mejorara para poder pensar en cuando iniciaría su viaje por la región, pero se sentía detenido, era como si su razón de iniciar su viaje por la región no tuviera mucho sentido, se sentía algo confundido mientras miraba el techo de su habitación, quizás pasar el tiempo con esa chica se había vuelto ¿Agradable?, de alguna forma lo hacía sentir bien.



    La mañana siguiente despertó a la misma hora de siempre, no había mucho que hacer así que después de arreglar su habitación se disponía a salir, bajo por las escaleras y ahí se encontraba su hermano.
    — Buenos día — saludo mientras miraba que en sus manos tenia algunas cajas — ¿Que es todo eso?
    — Esto es— abrió una de las cajas y en ella se encontraban un montón de pokémon de felpa— Son algunas cosas de mama.
    — Le gustaba tener muchos de estos — Paul tomo uno de los peludos juguetes mirándolo con cierta nostalgia— Aunque era algo obsesiva con su limpieza; ¿Qué harás con ellos?
    — Creo que voy a regalarlos, sé que ella habría querido eso.
    — Es lo mejor— decidió devolver aquel juguete dentro de la caja, pero se detuvo mientras lo miro nuevamente — Oye, voy a llevarme este.
    — ¿Se lo regalaras a alguien?
    — Quien sabe — le quitaba algo de polvo mientras lo metía dentro de su mochila.


    Había subido como siempre al tren y al llegar a la ciudad, sin detenerse fue al único lugar que visitaba con más frecuencia, al llegar ahí logro ver como Blanche quien como era de costumbre lo esperaba en el mismo lugar; se acercó y de inmediato ella lo reconocía, después de tanto tiempo aun no comprendía es como podría verlo a pesar de su mala vista, pero ahora no importaba, la saludo y de inmediato se sentó junto a ella solo que algo llamo su atención, junto a ella se encontraba una bolsa de papel lo que despertó su curiosidad.

    — ¿Cómo has estado?
    — Bien gracias por preguntar, ¿Qué hay de ti?
    — Como siempre— tras decir eso hubo algo de silencio, Paul estaba acostumbrado a dicha situación, pero esta vez le pareció algo extraño, la chica movía sus manos de forma nerviosa y claramente sus mejillas comenzaban a ponerse color rojo — ¿Te sientes bien?
    — ¡Ha sí!, estoy bien — sonreía de manera nerviosa — Es solo que yo, bueno, quiero decir, bueno.
    — Deja de balbucear, si quieres decir algo solo dilo.
    — No deberías ser grosero de esa manera con una chica, tonto — inflo sus mejillas de forma molesta.
    — Si, ya me lo habías dicho.
    — Al menos deberías disculparte.
    — Perdón, perdón.
    — Cómprame una bebida y pensare en perdonarte.
    — Oye estas empezado a irritarme.
    — Es tu culpa por ser siempre tan serio.
    — Ufff — el chico lanzo un suspiro mientras comenzaba a buscar lo que traía en su mochila —Toma esto — lo coloco sobre las piernas de la chica.
    — ¿Qué es esto? — toco el pequeño objeto — Es tan suave, es un muñeco de felpa.
    — Es tuyo ahora.


    Ella escucho aquellas palabras mientras comenzaba a sonreír aún más, después de mucho tiempo había recibido un obsequio y jamás esperaría que sería de una persona como Paul la cual le demostraría su importancia de esa forma, sus mejillas tomaron un color rojizo mientras abrazaba aquel juguete.

    — Me gusta, me gusta, me gusta — repetía gozosamente y hacía que Paul quitara esa seria expresión de su rostro.
    — A ver si puedes descubrir que es.
    — Hummm — ella comenzó a inspeccionar aquel lanudo objeto— Tiene lo que parece ser un par de colmillos, unos bigotes puntiagudos y una especie de melena e sus mejillas, es un Raikou.
    — Lo adivinaste — sonrió y entonces saco otra cosa de su mochila — A ver si puedes saber qué es esto — en sus manos tenía el recipiente del almuerzo el cual tomo un poco he hizo que la chica lo probará.
    — Humm — termina naba de masticar — Arroz con miso, zanahorias con lentejas.
    — Es correcto — se sorprendió — Ahora un último — volvió a sacar de su mochila un recipiente con una bebida y se lo acerco a la chica la cual lo olfateo.
    — Es coca cola — sonrió.
    — La coca cola no tiene olor — se cuestionó.
    — No, pero puedo escuchar el sonido de las bebidas gaseosas.
    — Eres como una extraña caja de sorpresas — se relajó — Bueno, conserva ese juguete.
    — Claro que lo hare — dijo con cierta alegría y rubor en sus mejillas, entonces reacciono de inmediato — No estaba segura de esto, pero creo que ahora si puedo hacerlo — tomo la bolsa que tenía en su derecha y de ella saco una singular bufanda azul — Paul, quiero regalarte esto.

    El chico no dijo nada mientras como consideración tomo aquella prenda de lana y se decepciono de inmediato al mirar que la prenda estaba algo desordenada y mal cosida desde un extremo, parecía más un trapo viejo que una bufanda. Había recordado que hace algunos días la chica había ocultado algo que, hacia aquel día en el parque, era eso lo que había ocultado

    — La hice para ti, espero que te guste — inclino se cabeza en señal de vergüenza, acto que avergonzó un poco al chico — No creo que sea lo mejor que he podido hacer, pero sé que me esforcé.

    El chico volvió a mirar la bufanda y se dio cuenta de que mientras más recorría el cosido de prenda su aspecto mejoraba. Realmente se había esforzado.

    — Ya que, hace frio de todas formas— enredo la bufanda en su cuello sintiendo su calidez, entonces la nostalgia lo invadió y sus recursos de niñez reprimida volvieron a hacerse presente en su corazón.

    Sonrió mientras ella sabía que aquel regalo lo había hecho feliz


    — Gracias — dijo sin pensarlo.
    — No, gracias a ti — la chica se acercó y como una niña enamorada se inclinó sobre el hombro del chico.
    — Oye, aléjate — Paul volvió a actuar molesto.
    — No quiero — ella simplemente lo ignoro sin dejar de sonreír mientras él sabía que esa era su manera de actuar. Solo lo dejo pasar por esta vez.



    Aquella mañana fue bástate agradable para los 2, hablaron un poco de cosas sin importancia, pero por primera vez era como si lo que hubieran considerado amistad había tomado una forma especial.


    Paul regreso a casa y dejando su ropa de invierno en la entrada y su hermano lo esperaba para cenar, no estaba tan hambriento, pero igual sabia lo sabroso que resultaba la sazón de su hermano. Compartían una pacífica comida hasta que alguien decidió hablar.


    — ¿Le gusto? — pregunto su hermano.
    — ¿Qué quieres decir?
    — Quiero saber si le gusto el regalo.
    — Supongo que sí.
    — Sabes, te has vuelto algo más agradable desde que te juntas con Blanche, incluso veo que no te has sobrepasado con los entrenamientos de tus pokémon — el decirlo aquello, Paul dejo de comer mientras presto atención — Es bueno que los dejes descansar, imaginaba que esa chica provocaría ese cambio en ti — sonreía mientras continuo con su comida, pero Paul no se veía contento, entonces fingió algo de calma mientras terminaba sus alimentos.

    Al terminar la cena, subió a su habitación para cepillarse los dientes después de terminar y lavar su rostro, se miró al espejo, algo que lo irrito por completo.

    — No puedo estar perdiendo el tiempo de esa forma y mucho menos con alguien como ella — susurro con una mirada fría para después marcharse a descansar.


     
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    Jhosep Zar

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    Escritor
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    Cuando tus ojos me puedan ver
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    Para niños. 9 años y mayores
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    Drama
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    A la mañana siguiente siguiendo la misma rutina lo único diferente era su actitud, no fulguraba con anterioridad, se veía molesto e irritado, algo que noto su hermano con claridad ya que al salir de asa no hizo nada más que tomar sus pokebolas.

    Después del corto viaje en tren y bajar hacia la estación, miro aquellos caminos por los que siempre pasaba, uno de ellos se dirigía hacia donde se encontraba la chica y el otro a donde se encontraba su meta, no lo dudo y con una mirada fastidia, no dudo en seguir el camino hacia el campo de batalla.



    Sobre la banqueta del parque, la chica esperaba algo ansiosa y nerviosa al chico, parecía que quería decirle algo realmente importante, pero constantemente pasaba el tiempo esas emociones se convertían en preguntas, ¿Dónde estaba?, ¿Acaso no vendría el día de hoy?, o que algo pudo haberle pasado; se preocupaba mientras la espera se hacía más larga y ese silencio a su alrededor le recordó al oscuro mundo en el que vivía debido a la falta de sus ojos, comenzaba a sentir algo de consternación porque la única luz que diferenciaba en esa oscuridad, ya no estaba. Trato de calmarse mientras se ponía en pie para regresar, pero mientras salía del lugar sintió como si la luz que emitía el chico brillaba a la distancia.

    — Acaso, es Paul — no dudo en seguir a su instinto mientras comenzaba a caminar sabiendo lo peligroso que le resultaría seguir un camino que desconocía.

    El campo de batalla estaba más prendido que nunca mientras los entrenadores y sus pokémon combatían en coordinación, la presión de la batalla era admirada por las demás personas que observaban el regreso del entrenador más fuerte que había pisado ese lugar, enfrentados contra el nuevo favorito.

    — Flygon, aliento dragón — eran las palabras las cuales su pokémon obedecía que, con gran velocidad en el aire, abriendo su hocico y proyectando un potente disparo.
    — Elekid, protección — Paul también estaba centrado en la batalla junto a su pokémon, el cual junto sus puños y creo un escudo a su alrededor el cual de inmediato fue impactado por el enorme ataque que provoco un estallido sacudiendo un poco el campo.

    Aquel entrenador se sentía confiado era nuevo en el lugar y se rumoraba que no había perdido ninguna batalla, pero él no conocía las habilidades del entrenador que era dueño de ese lugar. El humo del lugar al dispersase se logró ver al pokémon eléctrico quien tenía el cuerpo lastimado, que ataque resulto ser muy fuerte y estaba casi exhausto.

    — Hora de terminar, Flygon, ala de acero — el pokémon recibió nuevamente la orden de su entrenador que, con gran vivacidad, se aventó hacia su rival mientras sus alas comenzaban a brillar.
    — Elekid, Trueno.

    Con todo el esfuerzo que aún le quedaba, el pokémon eléctrico comenzó a emanar rayos eléctricos de su cuerpo, los cuales impactaron a su rival, aunque no imagino que la velocidad de su rival y la poca fuerza que le quedaban resulto en una mala combinación; su opositor fue tan rápido y preciso que lo golpe en cuestión de segundos levantándolo por los aires para terminar estampado contra el suelo y acabar fuera de combate. El público aplaudió por la batalla y aquel campo de batalla tenía un nuevo líder. Paul había perdido, algo que no le gustaba en lo absoluto.

    La chica careciente de vista, golpeaba cuidosamente las paredes de la calle con su bastón, el lugar y la ruta era algo nuevo para ella, aunque estaba algo atemorizada, confiaba que podría encontrar a quien con anhelo buscaba, a pesar de la preocupación mantenía una sonrisa. Estaba a punto de pasar por una esquina sin siquiera saber que del otro lado, la carroza de provisiones que era movida por un par de Tauros, se acercaba a gran velocidad hacia ella.



    Paul caminaba de forma irritada de regreso a casa mientras que detrás de él, su pokémon herido sostenía su brazo adolorido, obviamente su entrenador no lo devolvió a su pokebola para que al menos pudiera descansar, tenía algo que decirle.
    — ¿Que fue eso? — se detuvo a mirarlo — No fuiste lo suficientemente fuerte, si vas a continuar así, mejor deberías irte.

    El pokémon más que ofendido se puso de muy mal humor, tanto que tomo una bola de nieve y se la arrojo a su entrenador chocando contra su pecho.

    — Patético — le dijo aún más molesto mientras se acercó hacia el para darle un golpe, cosa que Elekid tomo más como un reto y fue tanto el odio que sentía por su guía que le respondió de la misma forma, pues con rapidez choco su puño contra el de su entrenador y este le dio una fuerte descarga. El chico se desplomo de rodillas y se sostuvo con sus manos a causa del enorme dolor que siento; miro a su pokémon el cual se reía de él. Aquel acto demostró claramente que Paul era más endeble ante su pokémon y eso como un fuerte golpe a su persona; no tenía derecho a llamarlo débil.

    — Tú, yo, no, soy débil — trataba de ponerse en pie para darle el ejemplo a su pokémon.

    Intento hacerle cara nuevamente, pero escucho algunos susurros que lo comenzaban a molestar; decidió seguir su camino y mientras lo hacía, su zapato chocó contra algo sobre la nieve, al tomarlo se inquietó por la apariencia familiar y en efecto, era nada menos que el bastón de Blanche, el cual estaba torcido por alguna razón; dio un par de pasos y salió hacia otra calle, en la cual había unas cuantas personas que susurraban cosas

    “ Fue toda una tragedia”

    “ Escuche que una chica ciega resulto herida”
    “ Debió haber estado acompañada y no estar sola”

    La cantidad de cosas que escuchaba eran suficientes para que su cabeza dedujera quien era la persona que había terminado en ese claro accidente, una pared había sido destrozada y la carroza estaba rota, No pudo mirar claramente el escenario porque de inmediato corrió hacia el hospital de la ciudad. Elekid quien no hizo más que mirar a su entrenador reaccionar de esa forma, decidió seguirlo, tenía curiosidad al ver como el sostenía con fuerza el bastón de la chica.


    Una carrera corta hacia el hospital, había sido posiblemente el recorrido más desesperante que había hecho un si vida debido a la angustia y desesperación, se había detenido justo en frente de la entrada y su cuerpo se congelo mientras se disponía a abrirla. Esa sensación, ese miedo, ese lugar; ya lo había vivido antes, recordó aquel mismo lugar en la misma situación.

    — Paul— Su hermano Reggie estaba detrás de él, respiraba fuertemente mientras en sus manos sostenía bolsas de compras — Nana me llamo de inmediato, ¿Ella está bien?
    — No, no lo sé — Desvió su mirada.
    — Hay que entrar — su hermano tomo la iniciativa sin titubear mientras que Paul, tratando de mantenerse calmado.

    En cada paso que daba hacia el interior, dudaba si quería seguir hacia adelante, no quería saber de la situación por el miedo a que todo se hubiera convertido en una horrible tragedia y paso a paso más se detenía a si mismo, hacia la verdad de lo ocurrido, se paralizó y sostuvo con mayor fuerza el bastón de la chica mientras en enorme nudo en su garganta comenzó a formarse. Avanzo hasta que se desmorono y se sentó en la sala de espera porque era lo único que podía hacer.

    Elekid se encontraba en el lugar y lo miraba de forma confundida, ese no era el entrenador que lo había atrapado.


    La noche había llegado y aquella sala de espera era silenciosa, Paul había encontrado algo de calma mientras dormía un poco, pero debido a los ruidos que se aproximaban despertó al instante, miro hacia la puerta de entrada y su hermano estaba junto a Nana, salían de esa puerta y sus rostros reflejaban un poco de calma.

    — ¿Cómo esta ella?
    — Ella está bien — nana no se veía tan tranquila, el susto había sido muy grande como para olvidar lo ocurrido.

    Lo mejor de todo era que no se encontraba en un estado grave y fue suficiente como para que tanto Reggie junto con Nana decidieran tomar un descanso, el hermano de Paul decidió volver y se despedía mientras esperaba que regresara a casa después de ver como se encontraba la chica.

    Paul se encontraba en frente de la habitación donde Blanche reposaba y cuando se atrevió a abrirla, un temor recorrió su cuerpo con solo tocar la perilla, comenzó a agitarse mientras en su pecho sintió un enorme apretón, su corazón parecía a punto de estallar mientras trato de controlarse; sabía que no era la primera vez que se sentía de esa forma he hizo lo que siempre hacia ante aquella situación, respiro de manera profunda y su mirada volvió a ser fría, su actitud era la misma que tenía hace días, soltó aquella perilla mientras salía de aquel lugar.

    — Espera — la voz de Nana lo detuvo, se encontraba detrás de el — ¿Vas a irte sin siquiera verla?
    — Ella está bien, eso es lo único que importa — lo dijo de forma completamente desinteresada mientras continúo caminando — Deberías cuidarla mejor la próxima vez, ella es muy frágil para ir por ahí por si sola.
    — ¿Eso piensas de ella? — se mostró seria — Te diré algo sobre ella, cuando perdió la vista estaba destrozada, no se salía de casa porque no podría tener una vida normal, era muy peligroso que caminara por ahí sin poder ver con claridad las cosas, sabía que así no podría cumplir con su anhelado sueño que dejo de confiar en si misma hace mucho, cuando llegamos a esta ciudad los médicos le dijeron que era posible que sus ojos no resistirían la operación, le expresaron que debería aprender a vivir sin ellos, sabía que eso le afectaría, pero jamás imagine que pretendería intentar a no contar con sus ojos que en un descuido me di cuenta de que había salido a pasera por la ciudad, estaba asustada que temía lo peor; pero cuando la encontré descubrí que estaba bien y cuando regrese con ella me dijo que había conocido a un chico que la había ayudado a pesar de decirle cosas horribles, una persona que tenía un extraño brillo radiante, un chico que por alguna extraña razón le hacía compañía durante estos últimos días—hizo un breve pausa mientras suavizo sus palabras — Adelantaron su operación dentro de tres días, así que partiremos de la ciudad mañana; me dijo que te lo contaría, quería despedirse de ti.

    El chico simplemente se quedó en silencio sin poder pensar en algunas palabras que sonaran correctas en esa situación, inconscientemente se había involucrado en la vida de aquella chica y no habría forma de salir de esa situación con un simple adiós.

    — Desde que esa chica te conoce — Nana continuo —Curiosamente ha intentado hacer toda por sí misma, cocinar, limpiar, coser, incluso memorizar cada paso que da cuando sale de casa; aún tiene problemas con todo eso, pero ya no es la chica frágil que crees que es; pero a ahora ha llegado en un momento en que realmente nos necesita, y sobre todo a ti, dime Paul ¿Realmente piensas irte sin despedirte?
    — No puedo hacer nada por ella — miraba hacia el suelo — Pero si vino a despedirse al menos le diré adiós.
    — Creo que eso será suficiente— se alejó con las expectativas bajas esperando que al menos el chico le dijera algo alentador


    Se había quedado frente a la puerta y tras escuchar todo ello, movió la perilla e inmediato ingreso. Una fuerte luz del atardecer cubría aquella habitación, el lugar brillaba de extraña manera y mientras el intentaba ver, logro ver que sobre aquella camilla se encontraba una mujer con una rebosante sonrisa, como si fuera la mayor alegría que el chico hubiera llegado; la mirada del chico de sorprendió ante la presencia de aquella mujer, una presencia que se desvanecía poco a poco, había sido una extraña ilusión que le había jugado sus recursos, logro darse cuenta de ello mientras sobre aquella camilla, Blanche parecía dormir profundamente. Cuando la miro se dio cuenta que en su cabeza traía un pequeño vendaje del posiblemente el golpe que recibió.

    — Tonta — susurro mientras en sigilo estiro con fuerza aquel bastón que no había soltado; lo dejaba recto.


    Lentamente lo dejo cerca de su cama mientras se disponía a salir y cuando toco la perilla de la puerta, se dio cuenta de algo en ese entonces.

    — Paul — Blanche había despertado —¿Te marchas?
    — No es posible — Volvió a susurrar mientras se alejaba de la puerta para acercarse a ella — Deberías descansar.
    — No tengo sueño — se mostró pálida pero luego sonrió — Tuve mala suerte, lamento haber asustado a todos, prometo que esto no se volverá a repetir, yo solo … — detuvo sus palabras mientras sintió un leve golpe en su cabeza. El chico la había golpeado como de costumbre, pero este golpe fue demasiado suave.
    — Eres una tonta — el chico trato de suavizar sus palabras a pesar de hablar de manera seria — Debiste haber vuelto a casa y no ir por un camino que desconocías, talvez tuviste suerte esta vez, pero si continúas siendo descuidada te podría ir peor y la única culpable de eso, serás tú

    Aquellas últimas palabras las dijo en un tono grave y eso provocó una fuerte conmoción en ella, a pesar de todo, no necesitaba escuchar eso. Se puso en pie y lentamente camino hacia el chico.
    — Te equivocas — dijo de forma consternada y levanto sus puños — ¡TU ERES EL TONTO! — su paciencia había explotado tanto que de manera realmente fuerte al chico en el pecho una y otra vez.
    — Oye, basta — Paul trato de detenerla después de recibir algunos golpes y cuando detuvo los brazos de la muchacha, miro hacia su rostro y se inmuto al ver que ella estaba llorando.
    — No debiste decir eso, debiste decirme algo como, “oye te esforzaste” o “estuve preocupado por ti, no te dejare sola la próxima vez,” pero no tenías que decirme eso, yo, yo ya no puedo aceptarte así, odio que seas así, te odio, te odio, te odio— abrazo con fuera la cintura del chico mientras sus lágrimas no se detenían.

    Para Paul aquella situación seria un verdadero fastidio, pero no le importaba estar siendo abrazado por ella, ni que su abrigo estuviera siendo empapada por aquellas lágrimas, podía sentirlo, aquel llanto de dolor había llegado hasta las grietas de su cerrado corazón y había despertado aquella parte de sus sentimientos que se habían escondido.

    — Perdóname — dijo mientras abrazo a la chica quien sintió aquellos brazos que la rodearon — Perdóname, pero es lo que soy ahora.

    Blanche quien aún derramaba lagrimas sintió que esa persona a quien no podía ver, había abierto su corazón hacia a ella por primera vez, y lo sabía porque la sujetaba con fuerza. Paul no era alguien que lloraría por aquella situación, pero si alguien que podía mostrar sus sentimientos.
    — Hace un año en este mismo lugar, había una persona que era muy valiosa para mí; pero estaba enferma y decaía día a día, ella no pudo llegar a ver la primavera, no pudo seguir a mi lado — el chico decía aquellas palabras con cierta nostalgia tras recordar aquella cálida mirada que le daba alegría y a la vez tristeza — Antes de partir ella me dijo que llegarían días realmente difíciles, que tengo que ser fuerte sin importar que.
    — ¡Tú mama! — susurro ella quien descubrió a la persona a quien menciono durante esa corta historia.
    — Hay muchas cosas que nos obligan a ser débiles, y eso es algo que tú sabes, tu falta de vista te obligo a ser endeble; como a mí, mi debilidad fue lo que hizo que una de las personas más importantes cayera en esa enfermedad, no lo podía soportar, así que fue entonces que decidí seguir sus palabras, pero me di cuenta que no puedo volverme fuerte como ella habría querido porque no quería ser fuerte por ella, sino para combatir contra la persona que provoco aquella enfermedad que acabo con su vida. Ser fuertes mi único camino, es lo único que me importa y hay cosas que provocan debilidad, ya te lo había dicho, cuidar de alguien solo trae consigo problemas— lentamente retiro sus brazos de ella mientras la miro directamente — Es una suerte que no puedas ver, porque no te gustaría mirar esta cara, estos ojos llenos de odio, eso es lo que soy ahora, y ahora tengo que dejarte para poder seguir mi camino— soltó sus hombros mientras se alejaba — Sé que te operaran dentro de poco, así que lo último que te diré es que espero que seas fuerte si nunca llegas a ver nada.

    Paso a paso se alejaba de ella hacia la salida; la chica no podía reaccionar correctamente a lo que había escuchado, aquella persona que estuvo a su lado durante esos fríos días de invierno era así en realidad, frio y con una meta que sonaba vacía, presiono con fuerza las sabanas que la cubría mientras aguantaba el llanto.

    — Adiós — dijo el mientras abrió la puerta.
    — Te equivocas — Blanche logro soportar el llanto mientras ponía seriedad — Alguien como tú no lograra volverse fuerte de esa forma.
    — Lo hare a mi manera.
    — Sé que lo intentaras, pero, pero si no lo logras a tu manera, si fallas en cumplir tu meta, prométeme que volverás a ser la persona que estuvo sentada a mi lado esos días de invierno, cuando mis ojos te puedan ver, quiero distinguir a esa persona, porque yo te promete que daré todo de mi para poder verte, no perderé mis ojos, no lo hare.
    — Es una promesa — dijo con sutileza mientras salió de aquel lugar dando a su vez un adiós.


    Hace unos días aquella conversación le daría un mal sabor de boca, pero esta vez no, sabía que tenía a alguien en algún lugar que esperaría verlo, alguien con quien podría compartir algo de tiempo y sobre todo alguien con quien tenía que cumplir una promesa. Había dado unos pasos hacia afuera de aquel hospital y frente a él, se encontraba su pokémon eléctrico quien lo había estado esperando.

    — Escuchaste todo verdad — pregunto no tan curiosamente, pues conocía a su pokémon el cual simplemente movió su cabeza en señal de afirmación.

    A pesar de lo duro que Paul se comportó con su pokémon aquella mañana, sabia el porque estaba esperándolo y sobre todo por qué aún seguía a su lado, a pesar de lo mal que llegaba a tratarlo.

    — Es verdad, Elekid, tenemos una menta que compartimos juntos, ese es nuestro destino así que lo primero que haremos será ganar la liga Sinnoh — estrecho su pokebola a la cual presiono para ser devuelto.

    Quizás su destino no estaba escrito o quizás no podría hacerlo como quería, pero su anhelo de ser fuerte y demostrarlo estaba frente a él, y así fue como pensó durante un tiempo, durante su viaje por la región demostrando que él y su pokémon tenían todo lo que se necesitaba para derrotar a cualquier rival. Pero se había equivocado.

    Había vuelto de sus recuerdos mientras miraba nuevamente aquella silla de madera en ese lugar, se veía tan vacía y eso le provocaba cierta melancolía. ¿Qué habría pasado con la chica?, a la que por primera vez en su vida quiso llamar amiga, era lo que pensaba mientras que tomo su mochila y de ella inmediatamente salió aquella bufanda que había sido el primer regalo que había recibido por parte de ella, se encontraba en tan buenas condiciones que debido al frio decidió ponérsela. Suspiro y siguió su camino.


    Regreso a aquel cementerio donde se encontraba su madre, limpio el polvo y acomodo en un par de flores; tenía la costumbre de volver cuando podía solo o en compañía de su hermano, para darle limpieza o decorarla con alguna flor, le gustaba mucho hacer eso. Después de pasar algo de tiempo en ese lugar decidió marcharse, la tumba había quedado limpia y sobre ella decía, “En honor a Livia Haruko”



    El frio de la temporada se había calmado mientras aquel cielo gris se cubría de un tono naranja provocado por el ocaso, aquel color cubría un tren que llegaba a la estación, en el cual Paul entro. Se sentó cerca de la ventanilla y mientras miro hacia afuera vio que otro tren llegaba por la otra vía y entonces ocurrió la cosa más inesperada en su vida. En la distancia pudo ver que en aquel tren, detrás del cristal de una de sus ventanas estaba ella, Blanche. No podía verla con claridad, pero sabía que era ella.


    Como si escapara de la policía, el chico salió de inmediato del tren y evito ser atrapado por la puerta que se cerró de inmediato; desesperado miro hacia todas las direcciones frente a la estación esperando encontrarla y al notar que no lograría, salto hacia las vías del tren llamando la atención de las personas que consideraría eso peligros, pero él ignorando todo eso llego hacia el otro lado, volvió a mirar a los alrededores pero la gente de ese lugar le dificultaba la vista, decidió moverse y entre todo la multitud pudo ver aquel cabello azul que distinguía a la persona que buscaba, ella se alejaba de la estación llevando una maleta, no lo volvió a pensar y la persiguió.


    Se había alejado un poco de la estación y Paul se acercaba más hacia ella, pero mientras más se aproximaba comenzaba a dudar, ¿Que debería decirle?, ¿Cómo mirarla a los ojos? y sobre todo, ¿Porque estaba persiguiéndola?, se detuvo a tan solo pocos metros de ella, extendió su mano y trato de decirle algo pero su boca no pudo pronunciar nada, volvió a dudar y se quedó a mirar cómo se alejaba.


    Blanche una chica con una mirada tranquila y una vista casi perfecta, se detuvo inesperadamente por una brisa ligera que se movía su cabello, aquel viento le provocó una pequeña inquietud en su nariz provocando un suave estornudo e inmediatamente tomo un pañuelo se su bolsillo, pero este salió volando con la fuera del viento. Aquel objeto fue atrapado por Paul el cual reacciono de inmediato. Ella se le acerco

    — Gracias por atraparlo — Le dijo mientras se le acerco.
    — No es nada — miro el pañuelo y eso le recordó aquella vez que le ofreció su almuerzo.

    Al entregarle aquel objeto, la miro de pies a cabeza, su aspecto físico no había cambiado mucho, pero la cosa que lo estremeció fue que cuando él pudo contemplar por primera vez sus ojos. Era la cosa más reluciente que sobresalía de ella, esos cristalinos y verdes ojos por fin pudieron verlo.La chica había cumplido con aquello que prometió, sus ojos volvían a tener brillo, eran realmente hermosos para él.

    — He disculpa — hizo reaccionar al chico quien le entrego su pañuelo pues eso la había incomodado un poco — Agradezco tu ayuda.
    — No es nada — dijo con esa actitud tan fría pero calmada, cosa que le pareció extraño a ella y cuando observo al chico miro cierto detalle resáltate en él.
    — Esa bufanda es muy linda.
    — Ho, esta, fue un regalo— Sonrió de forma nostálgica mientras sujeto la bufanda.
    — Imagino que es una persona especial — dijo ella de manera optimista — Lo supuse por tu sonrisa.
    — No estaba sonriendo — dijo algo irritado mientras quito esa expresión.
    — Talvez necesitas divertirte, conozco un lugar donde será un festival, podrías ir — saco un papel y un bolígrafo de entre sus cosas — Anotare su dirección, espero que puedas ir — le entrego el papel.
    — No, no lo necesito.
    — Insisto — puso el papel en sus manos — Jeje, tengo que irme — dijo ella quien se despidió mostrándole una sonrisa.

    El chico sentía que debía decirle la, verdad, pero eso no parecía impórtate, después de todo tenía sus razones para no hacerlo.

    — Cumpliste tu promesa — susurro — Yo no gane la liga de la región a mi manera, pero aún tengo algo impórtate que hacer, adiós Blanche.


    Comenzó a caminar de regreso a la estación mientras miraba aquella nota que recibió, entonces se detuvo cuando miro lo que estaba escrito.
    — ¡¿Cómo es que siempre puede reconocerme?! — miro de vuelta hacia ella quien se alejaba, pero no podía ver la sonrisa que ella tenía.




    No sabía si la volvería a ver de nuevo, pero donde quiera que estuviera, ella esperaría que él la cumpliera su promesa, después de todo para Blanche, Paul era una persona muy impórtate en su vida y lo sabía porque aquella nota decía “Paul, espero que cumplas tu promesa, estaré esperándote”


    Fin.




    Bueno esperaba el final para poder decir que este fic tiene un propósito en especial, por eso hago un llamado, Plushy Berry , JoJoBaoh, J.Nathan Spears, quiero consejos o la mejor evaluación hacia mi escrito, se que puedo sonar algo molesto al pedirlo pero es un favor que quiero pedirles con el propósito de mejorar, espero contar con su ayuda y que esta historia haya sido de su agrado.




    Por cierto, esta canción estuvo resonando en mi cabeza mientras terminaba la historia y si fuera el ED de esta historia, sé que sería grandioso.

     
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    JoJoBaoh

    JoJoBaoh Entusiasta

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    Hola muy buenas, en vista de que pediste personalmente una ayuda, vengo aquí no por tu llamado ni por compromiso, vengo como un lector más que le hará un poquito de juez, pero no es muy grave ni es de escalas bíblicas esto, más bien son sugerencias y avisos hablando técnicamente claro está. Como es costumbre mía, primero te haré saber eso para luego pasar al apartado de la historia.

    -Frío
    -Cuando se incinúa pregunta "Qué/Cómo/Cuándo/Dónde/Por qué/Quién/Cuánto/Cuál" deberán llevar acento
    - Mamá y Papá
    - "Él" se acentúa si se trata de sujeto
    - "Estás" se acentúa cuando se trata de verbo "¿Estás bien?"
    -"Tú" se acentúa si se trata del pronombre
    -Acentos en pasado y en futuro, cuidado con ello

    Generales:
    - Errores de dedo y de vez en cuando o te falta una letra o colocas una de más, recomiendo que releas tu trabajo para que los detectes.
    -La falta de comas y/o conectores hacen que ciertas oraciones se sientan desorganizadas o fuera de lugar.
    - Abuso de la conjunción "y", es difícil quitar esa maña, pero con la práctica se logra, aunque sea de poco a poco.

    Tomaré un fragmento de tu trabajo para que vayas teniendo una idea de lo que puedes hacer.

    "Había tenido una mañana un tanto movida por la ciudad y esperaba regresar a casa por el día de hoy, no era amigable ante el clima frío, sobre todo porque tenía que esquivar esa carroza nuevamente, debido a eso, tuvo que tomar un desvió para encaminarse a la estación. Se encontraba pasando por el parque en donde había estado ayer, mientras seguía su camino, se percató a pocos metros de distancia se encontraba una persona sentada; era aquella chica que había conocido ayer, parecía disfrutar de un pequeño refrigerio, a su lado se encontraba una lata de soda y en sus manos trataba de abrir una funda de papas."

    -Usas demasiado 'Chico/a', para variar las cosas, puedes colocar 'el/la joven' o en su defecto el nombre de los personajes ya cuando estos se presentaron.

    Específicas, estas van conforme fui leyendo:

    -Cuando describes Veilstone, cito "... Estaba cubierto por una pequeña almohada blanca y fría, la cuales algunos considerarían... pero había otros que no les importaba eso y estas eran dos persona que, con trajes de color negro, se encontraba un cementerio..." Como verás, falta una 's' mientras que lo otro es problema de la conjugación del verbo, asumo que te refieres a las personas que se encaminaban al camposanto, pero el verbo "encontraba" te refieres al lugar porque está singular y das un brinco fuerte en la oración anterior, ojo con eso.

    -Cuando infieres pregunta es "¿Por qué?" separado con acento, "porque" es cuando infieres una causa, tal cual como lo escribiste ahí "¿Es porque eso era lo que ella quería?", ahí explicas una causa por el cual tomó la decisión, hago mención esto para que tengas tus referencias personales.

    -Cito "... Pero para derrotar a un mostro..." creo que te refieres a "Monstruo", cuidado con eso, agrego que en la siguiente oración quites la 'a' que hay entre 'comenzó' y 'alejarse', no pasa nada si quitas esa vocal.

    -Cito "...un entrenador con un buen talento como él y sus pokémon retirarse a ser un simple creador..." esta oración me hace ruido, la idea está clara, pero como que está mal ejecutada, no sé si sea un conector, una coma o el cómo está ordenada, propongo "... un entrenador con un buen talento se retire para ser un simple criador", si se quiere conservar "pokémon" sugiero "... un entrenador de gran talento con sus pokémon se retire para ser un simple criador", esto queda a tu disposición.

    -Para evitar usar de nuevo el verbo intrigar, sugiero "sorprendió" en este caso cuando se Paul ve a la chica por primera vez.

    -Cito "Sobre la nieve ya hacia...", creo que te refieres a "yacía", cuidado con eso.

    - "Trómpese" es una palabra que pocos diccionarios colocan, con el que di es "Trompecé", cuidado con la forma de colocar los acentos.

    -Cuando se despide la chica, olvidaste colocar un guión largo.

    - 'dejando' es gerundio y este debe estar apoyado de otro verbo, pongo un ejemplo para que tengas referencias "X se defendió apoyándose en la pared que tenía detrás", el gerundio no responde a tiempo, persona o número es por eso que necesita el auxilio de otro verbo anteriormente escrito, la conjugación correcta en tu caso o es pasado (Dejó) o pretérito imperfecto (Dejaba), cualquiera de las dos son válidas.

    -En la batalla de Elekid después de dar la orden, para evitar la repetición del verbo 'chocó', sugiero 'impactó', queda a tu disposición.

    -Cito "... el parque en dónde había estado ayer y mientras observaba vio que..." 'Observaba' y 'vio' se escucha redundante, quita 'vio' por 'notó/percató'

    -Para evitar repetir "chocolate caliente" muy seguido, prueba con "... Le gustaba mucho esa bebida y ver la televisión durante las fuertes nevadas"

    - Cito "Yo, creo, yo, no, no lo sé" para evitar el abuso de las comas, en lo personal ocupo los puntos suspensivos para dar un espacio entre palabra y palabra, eso se ocupa bastante en el teatro, propongo "Yo creo... Yo no lo sé"

    - Trata de evitar párrafos largos, eso cansa la vista, sepáralo donde comienza la pregunta ¿Dónde está Paul estos días?

    - Para evitar repetir "junto a ella", propongo "la saludó y de inmediato se sentó a su lado, algo que llamó su atención era una bolsa de papel que estaba junto a ella"

    Dicho eso paso al apartado de la historia.

    Puedo resumir tu trabajo en dos palabras: Cute y tierno, es una historia que a primera instancia parece de romance, pero este no es el caso, ya que el enfoque es más de amistad y de confianza, además de que se puede agregar otros valores, tales como "no juzgues un libro pos su portada" por mencionar alguno.

    Tengo que admitir que tuve que solicitar un auxiliar externo para comprender cómo es Paul en el anime, por lo que me sentí como en "El precio de la historia" << No conozco eso, pero tengo un amigo que es experto>>, y por lo que me comentó, no es tan diferente del personaje que describiste aquí, dándole un plus a esto.

    Fuera de eso no hay mucho que resaltar fuera de lo principal, la cual es la relación entre estos dos personajes y cómo se forja una relación de confianza más que de una amistad, que al final de cuentas se infiere que si son amigos, pero resalta más en cómo Blanche supo en quien confiar y en quien decirle todo lo que ella quiere decir, ya sea tonto o inmaduro, pero sabía que esa persona de confianza está ahí para ella, agregando lo que dije al principio de este apartado cute.

    Creo que es todo por mi parte, que tengas buen día.
     
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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Adicto Comentarista Top

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    Vaya si JojoBaoh se me adelantó con todos los tecnicismos... y sí, también pienso que lo poco que he leído (solo he podido leer la parte 1), me parece muy, pero muy adorable. Mira que una niña ciega (o más o menos) haciendo buenas migas con Paul, entre tantos posibles...

    Eso sí, lo que me arruina la inmersión son partes como

    Y yo con cara de...

    [​IMG]

    [​IMG]

    ¿Cuántas veces van que te he criticado por esto mismo? Pones la "h" donde no debe ir. Y eso lo repites vez tras otra tras otra tras otra... ad nauseam.

    Luego veré lo que me resta. De momento necesito algo que me ayude a recobrar inspiración...

    Otra curiosidad... ¿El entrenador del Blastoise será Gary Oak? o_o ¿O algún otro malandrín? xD

    A esperar la conti -w-U
     
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    Plushy

    Plushy PokéWriter Usuario VIP Comentarista destacado

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    Bueno, ya que se ha hecho buena parte del análisis técnico me centraré en mi mero mole: el análisis de historia y personajes.
    Paul es de lejos uno de los más interesantes que ha dado el Mundo Pokémon y es una soberana lástima que la serie no explorara con profundidad y que se hubiesen rajado a decir que Brandon era el padre mal parido aludiendo que el diseño parecido era mera coincidencia.

    Pese a que nunca vi DP completo y hay personajes a los que no conozco bien como Dawn o Kenny porque los arcos de coordinación se me hicieron aburridos, sí me vi todo lo referente con Paul por lo que tengo un contexto más claro del personaje. En eses sentido siento que el manejo de Paul fue adecuado en casi todos los aspectos: ser severo con sus pokémon pero no un completo HDP como otros entrenadores como el del Charmander, ser frío pero siempre respetuoso con su hermano y no tener un cambio repentino de corazón ya que a pesar de abrirse un poquito más con Blanche siempre manejando todo de una forma cruda y realista sin cursilerías de por medio. Que la historia tuviera sus peleas pokémon para ver el trato crudo con Elekid también me parece bastante acertivo y más que éste, pese a todo, no le odie, aunque creo que por ahí hubiese sido preferible hacer énfasis en que el pokémon aguanta por SU propio deseo de ser fuerte.

    A la chica la encuentro coherente, con toquesito moe pero a diferencia de otros trabajos que le leído donde el personaje simplemente se siente como un mono chino, acá si se siente como una personita. Quizá la escena donde se suelta a llorar de pronto no pega como debería no por el personaje ni la ejecución que están bien, sino por los problemas de narración de la historia. En ese sentido los problemas de puntuación le han jugado en contra porque me parece que algunas escenas se pudieron haber aprovechado mejor con más pausas y espaciados para darle énfasis a ciertas frases.

    Incluso debo decir que la trama no estuvo tan predecible a pesar de ser sencilla, cuando empecé a notar el énfasis en la carreta y lo de la calle fue de HOLY SHIT SE VA A MORIR: PAUL LE VA A ARMAR UN DRAMA, LA CHICA VA A SALIR CORRIENDO Y VAN A ATROPELLAR AAAAAAAAAAA. La otra que pensé era que se iba a morir en el quirófano ;___;
    Y bueno... casi, pero pensé que esto se iba a ir por ESA clase de drama... y me alegra que no haya sido el caso porque tampoco veo a Paul en una escena así y más asumiendo que esto es ANTES de empezar su viaje y luego pretender que lo vimos como tal en la serie.

    Otro punto a favor fue el cómo se abordó la ceguera de la chica, lo digo porque lo más habitual cuando se maneja a un personaje así es que todo lo que ve es negro, cosa que me quedó muy grabada de leer a Saramago y algunas entrevistas a Borges es que en realidad en la ceguera es todo blanco y apenas y se divisan algunas "sombras difusas" en los casos menos graves, por decirlo de alguna manera. No sé si te pusiste a investigar pero considero que es un buen detalle el cómo se trato para imprengarle un poco más de realismo a la situación.

    En términos generales siento que es una buena historia que refleja bien el tema de la amistad quitando todos los clichés de que son relaciones fáciles donde todo el tiempo es sonrisas y cosas bonitas, abordando el tema de las relaciones personales de forma un tanto más realista donde una persona puede pese a todos los problemas llegar a sentir empatía por otra. Sigue faltando mucho en el terreno de lo técnico para que la historia sobresalga y seguir practicando para poner la narrativa a tu favor e influirle fuerza al relato.
     
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  7.  
    J.Nathan Spears

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    Bueno, ya logré leer la parte dos luego de tomarme un poquito de tiempo... la relación entre Paul y Blanche avanza sobre ruedas. Claro, el terreno todavía es rugoso, pero al menos Paul le pudo dar un regalito...

    Las interacciones en donde Blanche desaprueba el comportamiento de Paul me parecen sumamente graciosas. Y a pesar de todo, ella se mantiene optimista. Tan contrario es su comportamiento respecto al pelos de lavanda que enternece en verdad.

    Un intercambio que me impresionó fue el de...

    Ahí no pude evitar ponerme del lado de Paul, ya que ser "Artista" (si es que a esa pendejada se le puede llamar arte) es una ocupación vacía y además ingrata. Eres desechable apenas el público general encuentre a otra "rival" (si es que se les puede llamar así) que los encandile más. No hay jueces profesionales y todo depende del humor que tenga la plebe esa particular mañana. Esto está reservado solo para las cursis sin verdadero talento y que no desdeñen derretirse en mero fanservice vacuo.

    Como cierto mapa que se hizo popular...

    Aunque...

    Aquí es punto para Blanche. En ese entonces, Paul tendría... ¿Nueve? ¿Diez? ¿Once años? Es triste que un niño de esa edad no tenga sueño alguno. Sí, tiene metas este wey, pero no es lo mismo. Son dos visiones conflictuadas que tienen cada uno (irónico que diga esto, puesto que Blanche es ciega)

    Y sí, también debo coincidir con Plushy que la forma en que describes y desarrollas lo que es la ceguera de esa niña. No podría entenderlo a menos que a mí me pase, pero veo que ese fragmento lo has narrado de manera excelsa ;)

    No me referiré a errores ortográficos ya que JojoBaoh ya lo hizo hace un rato :V

    Tenme paciencia, que planeo leer la parte 3 pronto
     
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  8.  
    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Adicto Comentarista Top

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    Al fin pude terminar la historia n_n. Es un lindo final... lo más memorable fue la escena en donde la Nana regaña a Paul y le recuerda cuánto ella lo necesita en esos instantes... y lo mejor es que funciona. Debemos recordar siempre que no debemos burlarnos ni mirar por sobre el hombro a nadie... no sabemos cuáles son los obstáculos personales que tiene cada uno.

    Menos mal que Blanche se lo tomó todo bien. Ella realmente se quiere hacer fuerte, pase lo que pase. La probabilidad de que cualquier niño se hubiese deprimido o torcido mentalmente al escuchar las palabras de Paul es altísima, ya que ese chico carece de tacto. Pero ella tiene una fuerza de voluntad tremenda. Y el final en donde Blanche parece pretender que es otra persona, pero Paul puede ver que en verdad es ella... pues me pareció tierno y algo raro :V. Pero más que nada tierno.

    ¿Qué más puedo añadir?

    Ah, claro...

    Pasas comiéndote muchas tildes, para vomitar algunas en sitios equivocados como este... la palabra es "importarle" -w-U. Además yo hubiese puesto un punto seguido y luego separaría las palabras "todo" y "tenía" con esa coma.

    Como sea, nos vemos en otra xP
     
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  9.  
    Jhosep Zar

    Jhosep Zar Usuario popular Comentarista empedernido

    Escorpión
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    Bueno claramente iba a responder a esto y es más porque repentinamente tengo mucho tiempo libre y no tengo dinero, que mal.

    Ya de principio es verdad que marque este trabajo más como para recibir ayuda tanto en lo técnico como la historia misma es por eso que por primera vez use personajes que no podía manejar muy bien y pese al primer intento de una historia tipo drama, se ve que no lo hice tan mal.

    La historia si la hice larga con el propósito de poner todo de mí en un escrito, desde mi forma de narrar y mi manera de escribir diálogos y gracias JoJoBaoh por todo su tiempo para marcar con claridad cada error de mi parte, por cierto que veo que hay errores marcados que parecen a sencilla vista de arreglar y me dan ganas de llorar. Por cierto, que hay algunas cosas que aun quiero entender con claridad, pero ya sabes que si tengo alguna pediré ayuda de todas formas.

    Como dije antes Plushy Berry el personaje de Paul nunca he considerado que pueda manejarlo bien, pero con todo a lo que sabía o creía conocer pues ya se dice que muchos de los personajes carecen de humanidad, quise apegarme más a ese punto de que no creo que realmente odie a todo el mundo, y el personaje de Blanche a pesar de que tiene una mísera aparición de la serie, me encargue yo mismo de darle la personalidad para la historia, era más como que pasa si dos negativos se juntan. una cosa que confieso es que la idea de la ceguera no es tan original pues tenía que basarme en algo para completar la idea. Esto lo estaba diciendo por el analizas de la trama de la historia y es verdad que en algunas partes no sabía cómo manejar algunas situaciones, pero bueno al menos sé que hice lo que pude.


    Otra cosa que quería decir es que J.Nathan Spears yo sé cuántas veces me has criticado mis grandes fallos es por eso que también te lo pedí a ti además porque me hacia tu buena y fría critica que sinceramente no me pareció como me la imaginaba más que todo porque el personaje principal sé que por ahí no era tan de tu agrado y me decía que con esta historia por ahí resulte mala idea toda la ejecución pero como ceo que a pesar de todo la historia realmente te ha gustado, creo que he desbloqueado alguna especie de logro...


    En fin, voy a tomar todo sus consejos y puntos para mejorar y traer más historia de este tipo que enserio aun tengo mucho que escribir.


     
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